Aunque no entraba en nuestros planes hacer este viaje, aprovechamos el puente de diciembre y que mi hermano está trabajando allí, para planear una escapada familiar navideña de tres días a esta preciosa ciudad. Budapest en Navidad es increíble. El ambiente que se respira en la ciudad toda repleta de mercados navideños…enamora!

En este post os vamos a contar lo que vimos nosotros en los tres días que pasamos en Budapest. ¿Son tres días suficientes? Pues esto es como todo, cuantos más días, más puedes ver y más relajados. Pero nuestros tres días (dos y  medio en realidad) nos cundieron muchísimo y pudimos ver más de lo que llevábamos previsto.

Antes de empezar con nuestros imprescindibles, os damos aglunos datos de interés:

¿Cómo pagar y donde cambiar moneda? En Hungría la moneda es el florín (HUF). En diciembre de 2017, 1€ eran 300 HUF. Nuestro consejo: pagar todo cuanto podáis con tarjeta y sacar de un cajero lo mínimo. Los cambios que hacen en las casas de cambio suelen ser malísimos. En Budapest aceptan euros en casi todos los sitios, pero evidentemente el cambio que te hacen es peor. Así que lo mejor es que saquéis en algún cajero. Buscando por internet encontré gente que aconsejaba las casas de cambio de Northline, Correct Change y Gold Change. Yo personalmente, prefiero pagar con tarjeta o sacar de un cajero.

¿Cómo ir el del aeropuerto de Budapest al centro de la ciudad? La opción más económica es el autobús. Se coge nada más salir de la terminal 2 en la parte de llegadas y el número de autobús es el 100E. Tarda unos 40 minutos en llegar al centro de la ciudad y hay una máquina para comprar los billetes justo enfrente de la parada donde se puede pagar con tarjeta de crédito. El precio son 900 HUF (florines) por trayecto, lo que no llega a 3€. La frecuencia de paso es cada 30 minutos desde las 4 de la mañana (saliendo desde Budapest) hasta las 00.30 horas de la noche (saliendo desde el aeropuerto).El autobús tiene varias paradas. Nosotros lo cogimos en la parada de Karoly kert, cerca de la plaza Erzsébet (más conocida como la plaza de Sisí emperatriz). Hay otras dos paradas, una en la parada Astoria (pero que creo que no para siempre) y otra en la plaza Kalvin (en el mapa que os dejamos más abajo os dejamos marcadas las tres paradas. Eso sí, preguntarle al conductor si para en las tres porque en algunas no para siempre).  Tambien hay otro autobús, el 200E, que te deja en la parada de metro Kőbánya-Kispest (línea azul) y de ahí hay que coger metro hasta el centro. Otra opción es ir en taxi, pero en taxis oficiales, los que tienen las placas de matrícula amarilla y tienen un número de identificación en la matrícula.  El precio está entre 20 y 25 euros. También hay servicios de lanzadera por 4000 HUF, unos 14 euros. Lo veréis nada más salgáis del mismo aeropuerto. Yo creo que si estáis alojados cerca de la parada del 100E, esta es la mejor opción. Es más económico y va directo. Lo único es que parece ser que siempre va lleno de gente y nos tocó ir de pie todo el trayecto.

¿Cuando viajar a Budapest? En principio, cualquier época del año es buena para ir a Budapest, aunque es verdad que en invierno el tiempo es frío y las horas de luz escasas. Nosotros viajamos en Navidad y nos pareció una ciudad de cuento, así que, si podéis elegir y no os importa el frío, os aconsejamos que vayáis en esta época del año porque se vive un ambiente navideño especial. Si vais en verano, podréis disfrutar del buen tiempo, de más horas de luz, y podréis hacer picnic en las plazas y parques que hay.

¿Dónde dormir? Recomendamos dormir en la parte de Pest e intentar que esté céntrico por supuesto,  así podréis ir andando a cualquier parte. Budapest es super pateable. Nuestro hotel estaba a 8 minutos andando de la catedral y a 15 minutos o así del puente de las cadenas. La ciudad es tan bonita que de verdad no te importa andar, de hecho, nosotros nunca cogimos el metro porque preferíamos ir paseando.

Algo de vocabulario húngaro útil:

-Szia: Hola

-Jó napot: Buenos días

-Viszlát: Adiós

-Köszönom: Gracias

-Jó: bueno/bien

-Igen: si

-Nem: no

-Egészségedre: Salud (para brindar)

-Bor: vino

-Sör: cerveza

Comidas y bebidas típicas húngaras:

-Gyümölcsleves: es una sopa de frutas

-Sopa de Goulash

-Marhapörkölt galuskával: un guiso de carne con ñoquis

-Hortobágyi palacsinta: crepe con un guiso

-Tarta Dobos

-Kürtoskalács: es un tubo dulce que esta riquísimo….te lo pueden rellenar con bola de helado…os va a flipar!

-Pálinka: aguardiente. En mi opinión, está bastante malo, pero en invierno entras en calor enseguida y, además, dicen que lo húngaros cuando están enfermos se toman uno de estos y se curan. De hecho, se dice que hay algunos que todas las mañanas antes del desayuno se toman uno…yo creo que es un mito porque tomas uno de esos en ayunas y mueres seguro!

Os recomendamos un restaurante al que fuimos por recomendación y que nos encantó. Se llama Belvárosi Lugas y se encuentra detrás de la catedral. En la calle Bajcsy Zsilinszky út 15/a. Es un lugar super acogedor con manteles de cuadros azules y blancos. Estaba todo riquísimo y la gente super amable. Esto es algo difícil en Hungría donde tienen el caracter un poco serio.jeje. Aquí fue donde probamos el Palinka por recomendación de una camarera que decía que a ella le encantaba….imposible que te pueda encantar eso. Probarlo y ya me contaréis. Salimos a unos 18 euros por persona.

Os dejamos un mapa con los sitios que visitamos y nuestras recomendaciones:

VISTAS A BUDA Y PEST DESDE LA CITADELLA

La Citadella es una fortificación de Budapest construída sobre el monte Gellert (monte Gerardo). Las vistas desde ahí son preciosas. Nosotros fue lo primero que visitamos porque íbamos en coche y aprovechamos para subir hasta arriba. Se puede subir también andado, cruzando por el Puente de la Libertad. Sea como sea os aconsejamos que subáis y disfrutéis de la vista panorámica del lugar. Veréis Buda y Pest separadas por el Danubio. Entrar a la citadella cuesta 1.200HUF. Nosotros no entramos pporque leímos que las vistas son igual desde dentro que desde los miradores de fuera. Aunque nosotros no tuvimos suerte con el tiempo este día, nos gustó mucho subir porque a parte de que las vistas son espectaculares, te haces una idea de la dimensión de la ciudad y del río.

PARLAMENTO DE BUDAPEST

El Parlamento de Budapest fue construido  entre 1884 y 1902. Es un edificio precioso, de hecho, me atrevería a decir que es el edificio más bonito que he visto nunca. Está a la orilla del Danubio y es el segundo Parlamento más grande del mundo. Por fuera es espectacular, perfectamente simétrico, pero por dentro es más bonito aún si cabe. En su decoración predomina el mármol y el oro, de hecho, hay una escalera que es la escalera de oro, donde se utilizaron 40kg de oro de 22 quilates. Tenéis que entrar si o si. Nosotros compramos las entradas por su página web aquí. Solo tienes que seleccionar el día, la hora, y el idioma. Cuestan 15€. Si podéis, comprarlas con antelación y más si vais a ir en temporada alta. Nosotros hicimos una pequeña trampa. Las compramos en inglés porque en español estaban agotadas pero cuando llegamos allí nos colamos en el tour en español, ya que, era a la misma hora.

 

Aunque no queden tours en español, comprar las entradas porque solo por verlo por dentro merece la pena. La visita dura unos 45 minutos en total. Una guía te va contando la historia del Parlamento, su estructura, su decoración y más curiosidades mientras vas recorriendo sus estancias. Primero subes por las escaleras de oro, luego accedes al salón principal, que es alucinante. De ahí, vas a la sala de la cúpula, donde están las joyas de la corona, que es la única estancia donde no se pueden hacer fotos (te lo recuerdan varias veces y hay 3 guardias de seguridad vigilandote…jeje) y por último, visitamos la cámara parlamentaria. Tuvimos suerte de que ese día no había sesión parlamentaria y lo pudimos visitar. Si cuando vayáis sí que hay sesión, no podréis visitar esta sala pero os enseñan otra similar.

El Parlamento hay que verlo desde todas las perspectivas. Por delante, por detrás, desde arriba (hay unas vistas preciosas desde el Bastión de los Pescadores), desde el río y desde la otra parte del río justo enfrente para tenerlo de cara y flipar con su dimensión. Y sobretodo, tenéis que verlo de día y de noche. Os enamorará de todas las manera seguro.

LOS ZAPATOS DEL DANUBIO

Saliendo del Parlamento y andando por la orilla del Danubio en la parte de Pest hacia la izquierda (hacia el puente de las cadenas), encontraréis el famoso monumento de los zapatos de Budapest. La historia de Budapest en relación a los judios es escalofriante. Antes del año 1944 la comunidad judia de Budapest era de 825.000 personas. En la actualidad no llegan a 10.000 y es que, en 7 semanas, desde noviembre de 1944 hasta enero de 1945, mataron a casi 700.000 judios tanto en los campos de concentración (la mayoría en Auswitch), como en el propio gueto de Budapest que se les obligó a construir. Además, también en esas fechas, la Cruz Flechada cogió a 20.000 judíos del gueto y los fusiló a lo largo de las orillas del Danubio, arrojando los cuerpos al río. Este monumento de 60 pares de zapatos conmemora este genocidio y lo que representa es que los zapatos fue lo único que quedó de las víctimas una vez asesinadas y arrojadas al Danubio, ya que, se les hacía descalzarse antes de dispararles y que cayeran al río. Hay zapatos de hombre, de mujer y de niño y la verdad es que se te ponen los pelos de punta al verlos pensando en las atrocidades que debieron cometer…

LA PLAZA DE LOS HÉROES

La plaza de los héroes de Budapest es lo que el arco del triunfo en París. Está situada al final de la Avenida Andrássy, avenida que es considerada como los campos eliseos húngaros. Es uno de los lugares más importantes de la ciudad  y sus estatuas conmemoran a los líderes de las siete tribus fundadoras de Hungría. Había visto esta plaza tantas veces en fotos que me encantó estar allí y ver lo grande que es. Detrás de la misma plaza se encuentra el precioso parque Városliget donde se encuentra una réplica del castillo del Conde Drácula. Nosotros al castillo en sí no entramos pero sí que paseamos por sus alrededores. En época navideña hay una pista de hielo enrome que de normal es un lago. Y desde aquí a dos minutos andado están los famosos baños termales Széchenyi. Nosotros tampoco entramos porque no teníamos mucho tiempo y preferimos ver otras cosas, pero ya son varias las personas que me han dicho que, de haberlo sabido antes, habrían ido a otros baños menos concurridos. Por lo visto es agobiante y más en temporada alta. Otro de los baños famosos de Budapest son los  baños Gellert. Este Balneario se encuentra en la parte de Buda, a orillas del Danubio, y son famosos porque han sido escenario de algunos anuncios publicitarios, entre ellos, el de Danone. Como no hemos ido no podemos opinar sobre cuál es mejor, pero sí que hemos leído que los de Gellert son más caros, más pequeños, más antiguos y que la piscina central no es de agua caliente. Si vais a alguno o a los dos, ya nos contaréis vuestra opinión.

LA CATEDRAL BASÍLICA DE SAN ESTEBAN 

La catedral de San Esteban (Szent István-bazilika en húngaro) se encuentra en la parte de Pest y es prácticamente el centro de la ciudad. Es una iglesia católica  y su nombre se debe a que el primer rey de Hungría fue Esteban I (975–1038). Su construcción empezó en el año 1851 y concluyó 54 años después. La catedral es impresionante, y su cúpula, junto con la cúpula del Parlamento de Budapest, son los edificios más altos de la ciudad con 96 metros de altura. Esto no es casualidad, el 96 es el número de la suerte húngaro ¿Por qué? Porque la ciudad se fundó en el año 896 y en el año 1896 se celebró el milenio de la nación con la inauguración del Parlamento.

La catedral por fuera es impresionante, pero por dentro es más bonita aun. Fue construida bajo los cánones del estilo noecláusco con planta de cruz griega  de 87 metros de largo por 55 metros de ancho. A la catedral tenéis que entrar. Es gratuito y la cúpula por dentro es alucinante. Además, en la catedral se conserva la reliquia húngara más importante, la Santa Diestra, la mano derecha del rey Esteban I, que  fue momificada de manera natural. Donde sí que hay que pagar es para subir a una de las torres de la catedral. Cuesta 500 florines y se puede subir con ascensor o por sus 364 escalones.

Si vais en época navideña como nosotros, justo en la plaza de la catedral hay un mercado navideño precioso con puestecitos de comida, decoraciones de navidad, souvenirs,… y por las noches proyectan unas animaciones en la fachada de la catedral en 2D y 3D. Suponemos que para la de 3D tendrás que llevarte las gafas de casa. La verdad que estaba todo super bonito!! Muy aconsejable ir en esta época del año.

VACI UTCA Y PLAZA VOROSMARTY

La calle Vaci (Vaci Utca en húngaro), es la calle peatonal más comercial de Budapest. Situada en la parte de Pest, es super bonita y las fachadas guardan todas la misma línea. La calle empieza en la Plaza Vorosmarty, una plaza que estaba preciosa decorada de Navidad y donde había mercaditos, puestecitos de comida y tiendas para comprar regalos o souvenirs. Como ya hemos dicho, Budapest en Navidad es de cuento. En la misma plaza se encuentra la famosa cafetería Anna, donde nosotros desayunamos.

EL PUENTE DE LAS CADENAS

¿Qué decir de este puente? Es realmente bonito, tanto de día como de noche. Es el más antiguo de la ciudad y el símbolo más representativo de la misma, se empezó a construir en el 1839 y se inauguró en 1849. Recibe su nombre por el hecho de que es un puente colgante, en el cual se han sustituido los cables principales por eslabones rígidos de una cadena. Su historia es acogedora. Cuando el puente no existía en los fríos inviernos de Budapest se cruzaba de una parte a otra andando por las placas de hielo que se hacían en el Danubio. Durante el verano se podía cruzar en barca. Hubo un año que no hizo tanto frío que el río no se llegó a congelar, impidiendo así que se pudiera cruzar andando y tampoco se pudo cruzar en barca. Por ese motivo, hubo un conde que no pudo cruzar a la parte de Buda donde se encontraba su madre enferma. Su madre falleció y él no pudo verla, por ello se prometió que construiría un puente para unir las dos ciudades y poder cruzar el Danubio.


Después de la Segunda Guerra Mundial el puente fue dinamitado y se volvió a construir, siendo inaugurado de nuevo en el año 1949. Y este es el puente que vemos hoy en día. Para mi, una de las joyas de Budapest.

 

Y de noche ya…impresionante!

Nada más cruzar el Puente encontraréis la plaza Clark Adam desde donde se coge el funicular para subir al Castillo de Buda. Justo en esa plaza se encuentra el monumento del Kilometro 0.

CASTILLO DE BUDA

El castillo de Buda se encuentra, como su nombre indica, en la parte de Buda y se alza a 48 metros sobre el Danubio. Más que un castillo es un Palacio y, de hecho, fue la residencia histórica de los reyes húngaros. En la actualidad alberga el Museo Nacional y si bien no entramos porque había leído que no tenía mucho interés, creemos que al menos por fuera tenéis que visitarlo. Aunque sea por disfrutar de las vistas panorámicas que ofrece del Danubio y de todo Pest. Podéis subir andando en un pequeño paseo nada más cruzar el puente de las cadenas, o en funicular, que cuesta 1.200 HUF por trayecto. Nosotros subimos por las escaleras que hay a la derecha del Funicular, pero también se puede subir por una cuesta que hay a la izquierda. Subir andando tiene su gracia porque hay algunos miradores por el camino donde puedes ir parando y vas viendo las vistas desde arriba. Además, se tarda menos de 10 minutos en subir.

Vistas desde el castillo:

Este castillo tardó muchísimos años en construirse, por eso veréis como hay estilos de varias épocas. En el año 1.200 se obligó construir una fortaleza, que es la parte más baja y antigua del castillo, y entre los años 1749 a 1769 fue totalmente reconstruido. No fue sino hasta 1904 cuando se terminó y se quedó tal y como lo vemos ahora. Realmente, para nosotros, lo más bonito del Castillo es la vista que se tiene desde Pest con el puente de las cadenas y el castillo iluminado.

LA IGLESIA DE SAN MATÍAS Y EL BASTIÓN DE LOS PESCADORES

La Iglesia de San Matías y el Bastión de los Pescadores se encuentran en la parte de Buda, a 5 minutos andando del castillo y yo creo que, aunque es muy difícil quedarte con una sola cosa de Budapest, este lugar es super mágico. La Iglesia, de estilo neogótico y con tejado de pirogranito es preciosa por fuera y por dentro. La entrada cuesta 1.500 HUF, unos 5 euros y, en nuestra opinión, es recomendable entrar por ver su decoración, sus vidrieras y sus paredes pintadas a mano. La Iglesia de Matías, formando parte de la Colina d Buda, está incluida dentro de la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Justo enfrente de la Iglesia se encuentra el Bastión de los Pescadores, el precioso bastión. Su construcción terminó en el año 1902 y se compone de 7 torres que representan las 7 tribus húngaras que fundaron Buda y Pest, tan importantes para ellos y que aparecen reflejadas en varios lugares de la ciudad. En la plaza de los héroes también aparecen representados con las estatuas de los lideres de cada una de las tribus. El nombre del bastión se debe a que durante la edad media, eran un grupo de pescadores los  que habitaban el lugar y los encargados de defender la muralla. Hay una parte del bastión gratuita donde podéis subir y disfrutar de las vistas que ofrece del Danubio y de Pest. Hay otra parte en la que hay que pagar entrada.

El bastión de los pescadores de día:

Nos gustó tanto que fuimos de día y de noche. Durante el día había muchísima gente, de noche estábamos solos y las vistas del Parlamento iluminado no tienen precio. No se que me sorprendió más si la cantidad de gente que había durante el día (de verdad que era exagerado) o lo desierto que estaba a las 21 de la noche. Eso sí que fue mágico. jeje.

El Bastión de los pescadores de noche:

Junto al bastión se encuentra la estatua ecuestre del rey Esteban I de Hungría o San Esteban I, el primer rey de Hungría y el primer monarca santificado.

Desde aquí, si no os apetece volver andando, podéis coger el autobús 16 enfrente de la Iglesia de San Matías, que os dejará en el centro de Pest.

PASEO EN BARCO POR EL DANUBIO

Surcar las aguas del Danubio de noche fue una experiencia super bonita. La idea era cenar en uno de los barcos mientras cantaban música en directo y paseabas por el río disfrutando de las vistas de Buda y Pest. Tuvimos que descartar la cena porque era a las 19 horas y habíamos comido a las 16. Hay un sinfín de compañías que ofrecen estos tours. Nosotros lo hicimos con Duna Corso (Duna es Danubio en húngaro). Pagamos 10€ por una hora de paseo con una bebida incluida. Sale desde un punto central entre el Puente de las cadenas y el Puente Elisabeth y desde ahí se dirige al norte, hacia Isla Margarita y vas observando todos los edificios iluminados a una parte y a otra. El más increíble, el Parlamento.

Al entrar al barco te dan un auricular y te van narrando cada edificio que vas viendo. La verdad es que es super interesante y muy aconsejable.

LA GRAN SINAGOGA DE BUDAPEST

La gran Sinagoga de Budapest es la segunda Sinagoga más grande del mundo, después de la de Nueva York. En la actualidad la comunidad judía de Hungría es de 10.000 personas, de las 825.000 que había antes de 1944. La Sinagoga tiene capacidad para 3.000 personas y fue construida por la comunidad neológica judía de Pest entre los años 1854 y 1859.

Nosotros en principio no íbamos a entrar pero el día anterior habíamos conocido a unos gallegos que nos regalaron la entrada porque no habían podido ir, así que aprovechamos y fuimos. Es curioso pero no pagaría lo que cuesta por entrar.

Además de la propia Sinagoga, el espacio alberga el museo judio, un cementerio judio y el memorial a las víctimas del Holocausto representado por  una escultura que se llama el árbol de la vida. Si nunca habéis visto una Sinagoga puede ser interesante, nosotros ya estábamos bastante saturados con el tema después de Berlin, Amsterdam y Praga, así que lo habíamos descartado por eso.

RUIN BAR

Los ruin bar son caracteristicos de Budapest. Se trata de locales abandonados (literalmente en ruinas), que iban a ser demolidos y que finalmente han sido re-convertidos en locales de copas super originales, o raros, como lo quieras ver. Nosotros fuimos a uno de los más conocidos, el Szimpla Kert (Kazinczy utca 14). En este en concreto hay como varias habitaciones con varios ambientes, diferentes barras, incluso algunas con comida, y decoración super variopinta. Un tendedero, un secador de pelo con una bombilla pegada, discos antiguos, un piano, sofás que están para tirar, monitores de ordenador antiquísimos,…cualquier cosa que se os ocurra, pues más! Aquí no hay nada nuevo, todo es reciclado y todo se utiliza, o sea, no tiran nada. Lo cuelgan en cualquier pared y a decorar. Yo la verdad que aluciné, me pareció super curioso. No dudéis en ir a tomar algo y visitarlo porque es para verlo! Es como ir a un museo, merece la pena entrar en cada una de las salas. Además, el Szimpla Kert concretamente fue elegido por los usuarios de Lonely Planet como el tercer mejor bar del mundo, así que tenéis que ir y juzgar por vosotros mismos.

Otro de los ruin bar más conocidos, es Fogas Haz  en Akácfa utca, 51y Instant en Nagymező utca, 38. Ya nos contaréis que os parece.