Nuestro road-trip por las Tierras altas de Escocia llegó casi sin avisar. Un mes antes de Semana Santa decidimos que queríamos hacer una escapada. Nuestra primera idea fue Moscú pero cuando fuimos a mirarlo los precios ya se habían ido de madre y además, gestionar el visado no era tarea fácil, por lo que no contábamos con mucho tiempo para hacerlo. Buscando vuelos en nuestra página preferida en el mundo: skyscanner, encontramos nuestro vuelo. Salía el miércoles por la noches desde Alicante a Glasgow y volvía el lunes por la tarde. Era el vuelo ideal porque el miércoles trabajábamos pero nos venía genial para así ya dormir en Escocia y empezar el jueves nuestro recorrido.

Una vez teníamos los vuelos, reservamos nuestro coche de alquiler con Europcar, un Opel Corsa que nos llevaría a recorrer las “highlands”. Normalmente reservamos los coches con rentalcars pero esta vez nos salía mejor hacerlo con Europcar directamente y además, llegábamos tarde y nos tenían que esperar en el aeropuerto. Así fue más fácil gestionarlo todo con ellos directamente.

La ruta que hicimos fue la siguiente:

DIA 1: LAGO LOMOND (LUSS)-KILMARTIN-OBAN-GLEN COE-FORT WILLIAM

DIA 2: GLENFINNAN VIADUCT-EILEAN DONAN CASTLE- ISLA DE SKY

DIA 3: URQHUART CASTLE-LAGO NESS- INVERNESS-BLAIR CASTLE-THE KELPIES

DIA 4: EDIMBURGO

DIA 5: EDIMBURGO Y VUELTA A CASA

Tenemos que confesar que esta ruta en 5 dias es un palizón. A nosotros nos encantan los roadtrip pero si no sois muy amigos de los coches y os agobia hacer kilómetros os aconsejamos que os toméis más tiempo. Es más, aunque os encante conducir, dos días más para hacer la ruta con calma sería recomendable. Nosotros por tiempo tuvimos que ceñirla a esto, pero nos habría venido genial un par de días más. En la isla de Sky solo pudimos estar un día. Lo ideal habría sido pasar dos días allí por lo menos. Es tan bonita y hay tantas excursiones y trekkings que hacer. Fue una pena… tendremos que volver!jeje.

En cuanto a la conducción en Escocia, todos sabéis que se conduce por la izquierda. Cuidado! Al principio es una rallada, luego ya te acostumbras aunque tiendes a irte hacia la izquierda y corres el riesgo de comerte algún bordillo. jaja. No nos pasó solo a nosotros. Con cualquier español que nos cruzábamos se comentaba. Basta con ir con cuidado y ya está!

La gastronomía en esta zona no es que sea la bomba. Lo más típico es su desayuno escocés… calórico hasta decir basta! Salchichas, bacon, hagis (una especia de morcilla….buenísimo), beans, patata y huevo (frito, duro, revuelto,…al gusto!). Quitando el desayuno, el resto de comida típica: fish and chips y hamburguesas. No es que sea muy buena pero tampoco se come mal…nosotros salimos a burguer por día.

Otra de las cosas importantes que hay que tener en cuenta en este viaje a Escocia es el clima. En Escocia puedes tener todas las estaciones en tan solo 5 minutos. Aunque parezca que hace buen día y no se puede torcer, no confiéis y llevar siempre con vosotros un impermeable. Nosotros padecimos un episodio en un treking en el que había un sol radiante y nos fuimos tan contentos y al poco empezó a llover y luego incluso a nevar. Terminamos empapados. Gracias que llevábamos la casa a cuestas y nos pudimos cambiar en el coche. Al rato volvió a brillar el sol. Pero de verdad ir preparados con impermeable y varias mudas de ropa porque no os sobrará.

Y por último, tened en cuenta que su moneda es la Libra, más cara que el euro. Nosotros sacamos dinero en algún cajero pero intentábamos pagar con tarjeta todo lo que podíamos. Ah! y los enchufes….necesitáis llevaros adaptador!

DIA 1: LAGO LOMOND (LUSS)-KILMARTIN-OBAN-GLEN COE-FORT WILLIAM

Llegamos el miércoles por noche al aeropuerto de Glasgow, Prestwick, así que decidimos coger un hotel cerca del aeropuerto para poder descansar y empezar la ruta al día siguiente temprano. El hotel que reservamos fue el Marina Inn de un pueblecito cerca del aeropuerto que se llamaba Irvine.

Nos despertamos y después de desayunar en un centro comercial del pueblo (y comprar un adaptador para la luz) empezamos nuestro roadtrip por las “highlands” de Escocia. Nuestra primera parada era el Lago Lomond a su altura en un pueblecito que se llama Luss. Llegamos en una hora y media.  El lago es bonito pero sin más. Suponemos que en verano tiene que haber mucho ambiente y tiene que ser distinto. El pueblo la verdad que era bastante bonito, con casas bajitas típicas de la zona, muchas flores y con restaurantes. Dimos una vuelta por Luss y estuvimos en el muelle del lago contemplando las vistas de las montañas que lo rodean y pusimos rumbo a nuestro siguiente destino: Kilmartin. En este punto teníamos que tomar una decisión. O ir a Kilmartin o irnos directamente a Glen Coe y estar más tiempo en esa zona, que nos habían hablado genial. Decidimos ir a Kilmartin aunque luego fuéramos más apurados de tiempo y llegáramos tarde  Fort William. En Kilmartin Glecn se concentran restos neolíticos y de la edad de bronce, siendo de lo más antiguo de Escocia. Hicimos una especie de ruta que te lleva por todos los restos que evidencian la vida humana en esa época. La imagen mas conocida de Kilmartin son las 5 piedras dispuestas en vertical, que son de la edad de bronce. Antes de llegar hasta ellas pasas por cuevas y piedras con su explicación que resulta interesante. La verdad es que esta visita es bastante prescindible si vais con el tiempo pegado como nosotros. Pero si vais con tiempo si que aconsejamos que vayáis porque es una curiosidad.

De Kilmartin fuimos a Oban, que está a unos 30 minutos y nos venía de paso a Glen Coe. Oban es un pueblo turístico de época victoriana. Lo más conocido de este pueblo es la torre, McCaig’s Tower, que hay en una colina desde donde hay unas vistas muy bonitas. Además la torre es como un coliseo y es curioso verlo tanto desde abajo del pueblo como desde arriba. Ir a propósito a Oban no, pero si estáis en Kilmartin y desde allí subís a Glen Coe, pasaréis por este pueblo que si que merece una parada para observar su bizarro anfiteatro.

Desde Oban a Glen Coe tardamos una hora más o menos. Glen Coe está muy cerca de Fort William, que era donde íbamos a dormir esa noche. Glen Coe es un valle en el que atraviesa la carretera A-82 y donde hay apeaderos cada poco para ir parando. Como nosotros veníamos desde Oban cogimos la carretera A-82 en sentido contrario a Fort William y luego la volvimos a coger en sentido Fort William. Osea que pasamos dos veces por la zona. Es super bonito. De hecho fue lo mejor de todo el día. Os dejamos aquí un enlace donde se habla de esa zona y solo con leerlo ya te entran ganas de ir.

Lo más característico de Glen Coe es Bidean nam Bian y las Tres hermanas. La montaña Bidean nam Bian (1.150 metros), es el hogar de las tres guardianas del valle, las Three Sisters, tres montañas que se alzan una al lado de la otra. Preciosas. También os llamará la atención Buachaille Etive Mòr, una montaña con forma piramidal. En el enlace que os hemos dejado os hablan de cosas que se pueden hacer en la zona como ir a una granja de ciervos, hacer trekings por las montañas de Glen Coe y mucho más. La verdad es que si ahora nos encontráramos en el punto del lago Lomond, teniendo que decidir si ir a Kilmartin o Glen Coe, no lo dudaríamos, nos iríamos a Glen Coe directos para disfrutar todo el tiempo que pudieramos de sus paisajes e incluso hacer alguna ruta de montaña cortita.

Desde Glen Coe estábamos muy cerquita de Fort William, donde íbamos a pasar la noche. Dormimos en Bank Street Lodge, un hotel que no recomendamos. Además, en booking no nos salían casi opciones para hospedarnos, y cuando llegamos a Fort William alucinamos de la cantidad de guesthouse que habían, y con una pinta buenísima. Así que, intentar buscar en otras páginas como air bnb, que seguro que encontráis algo mejor que los hoteles que ofrece booking, que calidad precio, eran carísimos.

En Fort William cenamos en un wetherspoon, en The Great Glen. Un sitio de comida típica escocesa, que es poca, y hamburguesas y demás y a buen precio para lo que hay en todo Reino Unido. En nuestra opinión, un buen sitio.

DIA 2: GLENFINNAN VIADUCT-EILEAN DONAN CASTLE- ISLA DE SKY

Después de desayunar el típico “scotish breakfast”, pusimos rumbo a Glenfinnan Viaduct, viaducto por el que pasa el tren de Harry Potter. Llegamos en 30 minutos desde Fort William, dejamos el coche en el parking y andamos hacia el viaducto. Lo pasamos por abajo y subimos a una montaña donde habría unas 50 personas. Le preguntamos a unos chicos españoles y nos dijeron que sobre las 10:45 pasaría el tren, que había salido de Fort William a las 10:15. Tuvimos suerte porque no tuvimos que esperar ni 10 minutos para verlo desfilar, así que, si vais a ir, comprobar antes los horarios del tren y así os aseguráis que lo veis. Es muy bonito. Empiezas a oir el traqueteo antes de verlo y una vez aparece, lo acompaña una nube de vapor que hace que te quedes con la boca abierta. El sitio es precioso y ver pasar el tren por allí hace que te remontes a otra época. El tren se llama Jacobite o Hogwarts Express. Nosotros nos informamos aquí de todo lo que tenía que ver con este tren. Una web muy útil con información de Escocia en general.

Desde Glenfinnan a nuestro siguiente destino, el castillo de Eilean Donan, teníamos unas dos horas de camino. La verdad que los caminos no se hacen nada pesados porque los paisajes son preciosos. Nos recordaba mucho a Islandia. De camino íbamos parando en apeaderos de la carretera y una de las veces vimos a las vacas con flequillo que tantas ganas teníamos de ver.

Llegamos a Eilean Donan Castle a la hora de comer y comimos en la misma cafetería del castillo. Estábamos hambrientos y no queríamos perder mucho tiempo. Al final resultó que no está tan mal ni de precio ni de calidad. Comimos una sopa de tomate y una lasaña por unos 12 euros, que para ser Escocia de verdad que es un precio genial.

El castillo Eilean Donan está situado en una isla que recibe el mismo nombre. Es uno de los castillos más emblemáticos de Escocia y el que más nos gustó de los que visitamos en nuestra ruta por las Highlands de Escocia. La situación es genial porque está de camino a la isla de Sky, así que si estáis planeando ir a este isla, lo veréis seguro y es parada obligatoria.

La entrada al castillo cuesta 7,5 libras. Nosotros no entramos porque no íbamos bien de tiempo, pero estuvimos leyendo que lo mejor del castillo son sus vistas desde fuera. También hay un punto desde donde podéis ver el castillo desde arriba. Antes de llegar al castillo tomar el desvío hacia Dornie y luego el camino señalizado como Carr Brae View Point. Nosotros no lo encontramos pero desde ahí las vistas deben de ser alucinantes.

Sobre las 14 horas cruzamos el puente hacia la isla de Sky. La idea era pasar todo el día en esta isla, pero se nos hizo un poco tarde y finalmente pasamos un poco más de medio  día. Menos mal que se hacía de noche tarde y el día alargaba. La primera para en la Sky fue Portree, un pueblecito que se encuentra en un puerto y donde las casitas son de colores. La imagen es super típica. Realmente por aquí se pasa para llegar hasta Old Man of Storr, una formación rocosa espectacular que casi casi empiezas a verla desde que sales de Portree. 

Como habíamos leído poco de la isla de Sky no sabíamos hasta donde podríamos llegar para ver estas formaciones, así que desde que las empezamos a ver en la carretera paramos en varios puntos sin ser conscientes de que prácticamente íbamos a llegar hasta ellas. Aparcamos el coche donde empieza el camino para subir y aunque nosotros no pudimos subir hasta arriba del todo, merece la pena porque las vistas son preciosas. De nuevo os decimos que aunque parezca que haga buen día coger chubasquero, aquí fue donde fuimos de valientes y terminamos empapados sin poder subir hasta la cima. Calcular unas dos horas entre subir y bajar, de verdad merece la pena hacerlo!

La montaña de 719 metros de altitud que corona todo este conjunto rocoso es Storr y su forma es super curiosa. Os llamará la atención desde el momento uno. 

El siguiente de los puntos que queríamos visitar en la isla de Sky era Kilt Rock pero antes de llegar hicimos alguna parada para ver los acantilados de la zona, que quitaban el hipo. Preciosos!

Kilt Rock es una de las imagenes más conocidas de la isla de Sky, es una cascada que se precipita a mar en un acantilado de infarto. Esta cascada se puede ver desde el mirador que hay justo al lado de la carretera. Kilt Rock es el punto más alto de  Sky, desde aquí bajamos de nuevo a Portree por la otra parte de la isla.

Estaba anocheciendo y habíamos leído que el castillo Eilean Donan era precioso al atardecer, así que, como aun nos quedaban fuerzas (pocas), volvimos a cruzar el puente de Sky para ver el castillo con sus luces. Muy bonito! Nos alegramos mucho de haber ido porque tiene su encanto ver el castillo iluminado.  Además, no había apenas gente.

Ahora sí, después de esta visita y ya cerca de las 22 de la noche llegamos al hotel. Evidentemente no nos daban de cenar en ningún sitio, así que comimos cualquier cosa del supermercado y a dormir! Al día siguiente nos esperaba el Lago Ness. Dormimos en el hotel Dunollie Hotel en Broadford.

DIA 3: URQHUART CASTLE-LAGO NESS- INVERNESS-BLAIR CASTLE-THE KELPIES

Después de desayunar en el hotel pusimos rumbo al Lago Ness. En menos de dos horas llegamos hasta Urqhuart Castle, una fortaleza a orillas del Lago Ness. La entrada al castillo nos costó 9 libras y la compramos allí mismo. Realmente el castillo está destruído y lo que quedan allí son ruinas. Antes de acceder al recinto, entramos en una sala para ver un video sobre la historia de Urqhuart Castle. El video llevaba subtítulos en español, así que genial. Cuando termina el video hay una sorpresa final que no os queremos desvelar, tendréis que ir para saber qué es.

Una de las cosas más atractivas del castillo es el enclave en el que se encuentra. A orillas del Lago Ness. De hecho, muy cerca de allí se encuentra el pueblo de Drumnadrochit, donde está el Centro de Exhibiciones del Lago Ness. En los meses de primavera y verano es posible hacer una excursión en barco sobre el lago. A ver si tenéis suerte y lo encontráis. Si vais con tiempo puede llegar a ser interesante, pero la verdad que nosotros prescindimos de esta visita porque, además de que no teníamos suficiente tiempo, no creemos en estas historias, así que nos fuimos directos a Inverness, la capital de las Highlands. Inverness es una ciudad bastante bonita. Nosotros únicamente paramos a comer porque luego teníamos que poner rumbo a Edimburgo y desde allí hay unas 3 horas y media, pero si tenéis tiempo, bien merece un paseo.

Después de comer y de camino a Edimburgo paramos en el castillo de Blair, una fortificación con una estética bastante diferente a la de otros grandes castillos escoceses, pero que tiene una muy larga historia, ya que, fue la sede principal del antiguo reino de los Atholl. Se puede acceder prácticamente hasta la puerta del castillo en coche. La extensión es gigante y los jardines son una pasada. Están perfectamente cuidados. Al castillo en si no pudimos acceder porque cerraban a las 17, pero creemos que lo guay es verlo por fuera y pasear por allí.

 

Tras esta visita, llegamos a Edimburgo y nos encontramos con los tres puentes que cruzan el fiordo de Forth y que fueron una auténtica sorpresa. Cada uno ha sido construído en un siglo diferente, XIX, XX y XXI. No sabíamos de su existencia y fue la carretera que tomamos para llegar a Edimburgo la que nos los enseñó. Nos gustaron tanto que bajamos al muelle de Forth para poder tener una panorámica de los tres y hacer algunas fotos.

Gracias a que ya alargaba el día, antes de llegar a Edimburgo decidimos visitar The Kelpies, dos cabezas de caballo gigantes que sorpreden por su tamaño y que se encuentran a unos 30 minutos de Edimburgo. Los Kelpies se inauguraron en abril de 2014 en The Helix, un parque junto al canal Forth and Clyde. Los dos caballos se encumbran hacia el cielo, alzando unas cabezas que, son las esculturas equinas más grandes del mundo. Miden 30 metros y pesan más de 300 toneladas cada una. Tras esta visita nos fuimos directos al hotel. El día había sido intensísimo. El hotel donde nos quedamos fue el Terrace Hotel, al lado de Calton Hill, a 15 minutos del centro. Para nosotros, recomendable, aunque si podéis hospedaros más céntricos mejor. Lo bueno de este sitio fue que al ir en coche no tuvimos problema de aparcamiento.

DIA 4: EDIMBURGO

Desayunamos en el hotel y a las 10 estábamos puntuales en la Royal Mile para empezar el free tour. Sabéis que somos super fans de este sistema. Son tours en español en los que te enseñan la ciudad y al final del tour pagas la voluntad. En Edimburgo íbamos a pasar poco tiempo y al menos de esta forma ves los lugares más emblemáticos de la ciudad y además, con un guía que te cuenta tanto la historia, como curiosidades de cada lugar.

La empresa con la que hicimos el tour fue Sandemans, a lo mejor la conocéis porque también hacen en otras capitales. Nosotros hicimos tour con ellos en Berlín y creo recordar que en Amsterdam. Con este tour visitamos: La Catedral de St Giles’, La Royal Mile, Mercat Cross, Greyfriars Kirkyard (cementerio) y Greyfriars Bobby,  Grassmarket, la escuela original de “Hogwarts” (para los amantes de Harry Potter), William Wallace y la Piedra del Destino, El Museo Nacional, la prisión de Covenanter en el cementerio de Greyfriars y la plaza de la Ilustración Escocesa.  Nos gustó tanto el tour que decidimos hacer con ellos el tour del lado oscuro. La verdad es que nos equivocamos, aunque lo pasamos bien, pensábamos que sería el tour de los pasadizos y la ciudad oculta. En este tour nos contaron sobre Burke y Hare, los asesinos de West Port, los juicios y el lugar de la quema de brujas, el Folklore y hadas, el robo de cadáveres y enterramientos en vida, los Caníbales y vampiros de Edimburgo ,Holyrood Palace y el asesinato del amante de Mary Queen of Scots, visitamos cementerios  y mausoleos de Canongate, paseamos por los close, o callejones de la ciudad, y terminamos la visita en el fin del mundo, nombre que recibe un pub justo donde empezaba la ciudad vieja. Los close son los callejones típicos de Edimburgo que construyeron para pasar de un lado a otro de la Royal Mile y calle principal. El centro de Edimburgo es como una espina de pescado, donde la Royal Mile es el centro y luego los close son las espinas. Hay algunos close que son realmente bonitos y merece la pena perderse por ellos.

Realmente el tour que queríamos hacer y con el que nos quedamos con ganas fue el de Mary Kings Close. Mary King’s Close es un conjunto de callejuelas del siglo XVII situado más o menos en el lado opuesto de la catedral de St Giles. A diferencia de los closes que todavía puedes recorrer, este está oculto, ya que, se sepultó hace unos siglos. En la actualidad, arriba de estos callejones se encuentra las City Chambers (la actual sede del Ayuntamiento de Edimburgo) y, en 2003, este fragmento de ciudad reabrió en forma de atracción turística, The Real Mary King’s Close.

Por la tarde y antes del tour estuvimos en Calton Hill, una colina en medio de Edimburgo donde las vistas son increíbles. En Calton Hill se encuentra el monumento nacional de la ciudad, erigido en honor al Vicealmirante Nelson tras su victoria y muerte en la Batalla de Trafalgar, construído entres los años 1807 y 1815.

Edimburgo nos encantó y nos faltó un día para conocerla más. Creo que volveremos un fin de semana solo para visitar la ciudad porque de verdad que es preciosa. Nos sorprendió un montón la relación que mantienen los escoceses con los cementerios. Para ellos son como parques donde pasan los días de sol, hacen picnics y son sus lugares de encuentro. Tenemos que decir que no son cementerios como los de aquí. Son cementerios con zonas verdes y algunos tienen un encanto especial.

Esta noche cenamos en Byron Burguer, una hamburguesería en High Street, una de las calles principales de Edimburgo y que calidad precio está genial y nos gustó mucho.

DIA 5: EDIMBURGO Y VUELTA A CASA

Aunque teníamos que coger el avión en Glasgow a las 15 de la tarde, aprovechamos la mañana para visitar el castillo de Edimburgo.

Este castillo es una pasada y lo más sorprendente es que es una antigua fortaleza que emerge sobre una roca de origen volcánico, volcán extinto en la actualidad, y ubicada en el centro de la ciudad de Edimburgo, al final de la Royal Mile. Si bien es cierto que el Castillo merece una visita, nosotros no pudimos hacerla y es que, como os hemos comentado, en Edimburgo nos faltó tiempo y el castillo solo pudimos visitarlo por fuera.

Esta grandiosa fortaleza ha sido residencia real, prisión, guarnición del ejército y centro de numerosas guerras. En la actualidad, es el lugar histórico más visitado de toda Escocia.

¿Qué podréis encontrar en el castillo? La Capilla de Santa Margarita, edificio más antiguo de Edimburgo, construido alrededor de 1130 y ubicado justo en la entrada del castillo, el Palacio Real, que fue residencia de los reyes de Escocia, construida alrededor de 1430 y remodelada en el siglo XVII por órdenes de Jacobo VI, la cámara de la Corona, el Museo Nacional de la Guerra y la prisión de Guerra, que fue la primera prisión de guerra construida en Edimburgo, en el año 1758.

Después de disfrutar un ratito de la entrada del castillo y de las vistas que desde allí hay, paseamos hasta Grassmarket, la plaza más popular de Edimburgo y que ha sido testigo de las historias más macabras ocurridas en la ciudad. Aquí tenían lugar las ejecuciones públicas sobre los patíbulos. En la actualidad la plaza está llena de bares, pubs y restaurantes, y es el lugar de encuentro de los escoceses.

En Grassmarket finalizó nuetro road trip por Esocica y sus Highlands, un destino al que nunca nos habíamos planteado ir, llegó por sorpresa y nos encantó, nos enamoró y del que volvimos pensando que queríamos volver y pasar allí más días, disfrutar de sus paisajes, de sus trekkings, de sus castillos, de su historia, de sus lagos y más lagos, de sus montañas y de su capital, Edimburgo.