Cuando parecía que 2016 iba a ser insuperable tras haber empezado el año en Berlín, haberle dado la vuelta a Islandia en 10 días, haber pasado 15 días en Costa Rica y Bocas del Toro, hacer un roadtrip por midi pyrenees y pasar un fin de año en la preciosa Praga,  llegó el 31 de diciembre de 2016 y todo cambió inesperadamente. El último día del año 2016 me desperté super melancólica porque decíamos adiós a un año que para mi había sido muy especial. Había sido nuestro año más viajero y pensaba que sería imposible de superar. A las 12 del mediodía de ese día 31 de diciembre, en el mirador del parque Letna de Praga, Raul me preguntó qué tenía que pasar en 2017 para que fuera mejor que el 2016. El día 29 de julio de 2017 nos dimos el sí, quiero.

Un año después me encuentro escribiendo este balance viajero que me parece un sueño. 2016 fue increíble, pero 2017 lo superó. Como sabéis, empezamos el año en Praga, la preciosa Praga. Nos fuimos el día 29 de diciembre y volvimos el día 1 de enero. Praga es una ciudad de cuento y más en Navidad. Es bonita a más no poder. Volvimos encantados y comprometidos, por lo que, siempre será especial para nosotros y la recordaremos con mucho cariño. 

En enero yo estuve en Hamburgo con mis amigas de la Universidad (os debo un post sobre esta escapada…). A mi me encanta estar con mis amigas y poder viajar con ellas es todo un lujo. Este año nos volvemos a juntar, esta vez en Londres…intentaré también hacer un post sobre una mini-escapada a Londres.

A la vuelta de Hamburgo nos fuimos a Santiago a visitar a unos amigos. También fue un fin de semana, corto pero intenso. Yo nunca había estado y aunque el tiempo no acompañó (fuimos un fin de semana que estábamos en alerta por temporal) visitamos la catedral, el centro y hasta fuimos al cabo de Finisterre. Me encantaría volver porque fue muy express y encima con el temporal no pudimos disfrutarlo casi, pero estuvimos con nuestros amigos y nos dedicamos a comer y beber como si no hubiera mañana.

En Febrero pasamos un fin de semana en Oporto. Nunca habíamos estado en Portugal y nos pareció una ciudad super bonita. El tiempo aquí sí que nos acompañó y la disfrutamos muchísimo. Paseamos un montón y nos dio tiempo a visitarla al completo, aunque nos quedamos con ganas de visitar una bodega y ver un espectáculo del baile típico portuges, fado…volveremos.jeje.

En Abril hicimos un roadtrip por las Highlands de Escocia y Edimburgo. Impresionante y super aconsejable! Este viaje surgió un poco por casualidad. Iba a ser Rusia pero el visado y los días no nos daban, mirando vuelos baratos con Ryanair vimos que volaba uno a Glasgow y no lo pensamos. Bastaron dos minutos de lectura sobre este destino para saber que queríamos ir, así que le dimos al botón de comprar vuelos.jeje. Paisajes preciosos, de película (literalmente), castillos de cuento, lagos de leyenda, la isla de Sky increíblemente preciosa y una ciudad como Edimburgo con un montón de historia y super interesante.

El 29 de julio de 2017 nos casamos y al día siguiente emprendimos el viaje más increíble que hemos hecho nunca. Viajamos a Nueva Zelanda, pero antes paramos en Kuala Lumpur, nos encantó esta loca ciudad. Asia tiene algo que engancha y aprovechando que íbamos a cruzar medio mundo, decidimos hacer esta paradita y quitarnos ese “monillo” de Asia.jeje.

El 1 de agosto llegamos a Nueva Zelanda y recorrimos parte de la isla Norte y de la isla Sur en 10 días. Visitamos Hobbitton, la zona geotermal de Rotorua  e hicimos la mitad de unos de los trekkings más chulos del mundo: el Tongariro Alpine Crossing. Cruzamos a la isla Sur y visitamos los lagos Tekapo y Pukaki, estuvimos en la zona de Mount Cook, bajamos a Queenstown y practicamos jet board, de ahí fuimos hasta Milford Sound (qué maravilla) y volvimos a subir hasta Dunedin para ver pingüinos y, finalmente, subimos más arriba para ver ballenas. Fue la mejor de las aventuras y aun al recordarlo nos emocionamos. Os prometemos que a principio de este año que empieza terminamos los post de Nueva Zelanda.

Después de Nueva Zelanda, volamos al paraíso en la tierra: Nueva Caledonia. Vimos ballenas, hicimos snorkel en unas zonas donde había un coral precioso. Los peces parecían sacados de otro planeta y su gente, aunque difícil comunicarse con ellos, nos encantó. La isla de Ouvea es considerada lo más cercano al paraíso en la tierra, y nosotros podemos dar fe de ello. Su aguas cristalinas y su arena blanca. Prometemos también contaros todo a principios de este año que empieza!

En Octubre descubrimos los Dolomitas de Italia... esta zona hay que visitarla y antes de que se vuelva más conocida, así que tomar nota! Conocimos este destino a través de unas fotos preciosas de un lago en Instagram: el lago di Braies. Cuando lo vi, supe que quería visitarlo. Aprovechamos el puente de Octubre para hace un “roadtrip” y nos encantó. Sus montañas, sus lagos, su comida y Verona… la ciudad donde se vivió una historia de amor de película. Fue una escapada perfecta!

Y llego diciembre y así, de repente, preparamos una escapa navideña familiar de tres días a Budapest. Una ciudad de cuento y más en esta época del año. Budapest nos ha enamorado. Sus edificios, sus puentes, el Danubio, su historia, el bastión de los pescadores (lo recuerdo cada día), su Parlamento iluminado, los mercados de Navidad tan ambientados. De verdad, que es una de las ciudades más bonitas de Europa. ¿Más que Praga? Para nosotros Praga siempre va a ser muy especial…ya sabéis por qué. jeje.

Y, ¿ahora qué? Aquí no termina la cosa. Justo en una semana volamos a Tromso, el que será nuestro último viaje de este 2017, año al que me da tanta pena despedir. Más incluso que al 2016. Ha sido un año increíble. De muchos viajes sí, pero más de experiencias y momentazos. Aunque sea un tópico, nuestra boda fue el día más bonito de nuestras vidas y todo lo que vivimos en nuestra luna de miel fue un sueño.

¿Qué le pedimos a este 2018? Siendo realistas, sabemos que igual que 2017 no será, jeje. Así que, pedimos que al menos sea la mitad de bueno y que podamos seguir cumpliendo nuestros sueños, sobretodo, viajeros.

Gracias a todos por habernos acompañado en cada una de nuestras aventuras. Por vuestros consejos, ánimos y palabras de cariño. Feliz Navidad y feliz 2018!!