Estuvimos en Dublín en el Puente de Diciembre del 2014 aprovechando que el primo de Lourdes vive allí y nos podía enseñar lo mejor de la ciudad. Nuestro vuelo salió de Madrid y la noche de antes dormimos en un hotel cerca de Barajas porque a primera hora de la mañana volábamos hacia Irlanda. El hotel fue el Petit Palace Madrid Aeropuertoy nos gustó porque tenían servicio de shuttle que te llevaba al aeropuerto.

DUBLÍN

Llegamos a Dublín a medio día y nos fuimos directos a las oficinas de Google, el primo de Lourdes trabaja allí y nos esperaba para comer. Google nos dejó sin palabras. Has visto en la tele tantas veces sus oficinas de ensueño que cuando lo ves en la realidad alucinas. Después de comer dimos un paseo por el centro de Dublín para tener un primer contacto con la ciudad porque habíamos quedado antes de cenar para hacer una visita por las oficinas de Google y cenar allí.

Lo primero que hicimos fue andar por la famosa Grafton Street, una calle comercial que parte desde el parque de Saint Stephen Green y termina en el Trinity College, una de las universidades más antiguas del mundo y símbolo de la ciudad de Dublín.  Una vez dejas atrás esta prestigiosa universidad y cruzas el rio Liffey, empieza la calle más comercial de Dublín, O’Connell Street, una calle muy ancha que el centro es peatonal y tiene el famoso monolito, “the Spire”, un cono de cero inoxidable de 120 metros de altura y 3 metros de diámetro en su base, considerado la obra de arte más alta del mundo. La verdad es que merece una visita, ponerse a sus pies y mirar hacia arriba y darte cuenta de lo alta que es. Según su artista, Ian Ritchie, representa el corazón de la ciudad saliendo de la tierra.

Después de este rápido paseo y primera toma de contacto con la capital de Irlanda, nos fuimos hacia Google para hacer la visita guiada y cenar allí. No os podemos decir más que lo que habéis visto y leído. Es real. Las oficinas son preciosas, es cierto que tienen de todo: billar, ping-pong, videojuegos, cafeterias en cada planta, sofás, salas de música, columpios, … vamos, que es el lugar donde soñamos con trabajar desde que lo visitamos! Esta noche nos fuimos pronto a casa porque teníamos que organizar nuestro viaje para los próximos dos días. Antes de irnos habíamos leído sobre un lugar precioso en Irlanda: La calzada del gigante, pero también habíamos leído sobre los acantilados de Galway y teníamos que decidirnos. Finalmente nos decantamos por La calzada del gigante, así podíamos visitar Belfast de camino.

Alquilamos un coche con Europcar y después de desayunar de nuevo en Google (teníamos pensión completa :)), recogimos el coche de alquiler y pusimos rumbo a Belfast, nuestra primera parada y la capital de Irlanda del Norte. De Dublín a Belfast hay dos horas en coche.

BELFAST

Llegamos a Belfast a la hora de comer y después visitamos la ciudad. Como era diciembre, estaba toda decorada de Navidad y nos pareció preciosa. Belfast pertenece a Inglaterra, por lo que tuvimos que cambiar de moneda a la libra. Es algo a tener en cuenta porque en  Dublín sí que hay euro pero si viajáis a Irlanda del Norte tendréis que cambiar de moneda.

Paseamos por el centro de la ciudad, que es mu fácil de visitar a pie. La verdad es que fuimos sin habernos informado prácticamente y nos dejamos llevar por nuestros pies. Lo primero que visitamos fue el Ayuntamiento, que estaba especialmente bonito con su mercado navideño. El ayuntamiento tiene una cúpula de 53 metros de altura y veréis como hay muchas postales de esta imagen.

La catedral de Santa Ana es otro de los puntos de interés de Belfast.  Está ubicada en la Plaza de la Catedral, donde también hay edificios de estilo victoriano y arquitectura Art Deco. En esta zona también encontraréis galerías de arte, lugares para artes escénicas (como el Festival de Cine de Belfast) y muchos de bares y restaurantes.

Otra de las cosas interesantes que ver en Belfast son sus murales. Nosotros los buscamos pero no los encontramos y como solo íbamos una tarde no los pudimos visitar, pero hemos leído que merece la pena su visita. Son casi 2.000 murales que retratan las evidencias latentes del pasado tan doloroso de una ciudad.  Objetivo viajar os cuenta sobre su experiencia en Belfast y sus murales.

Belfast tiene una historia muy interesante y reciente, que aunque no pudimos leer mucho ni informarnos bien antes de ir, si que la estudiamos un poquito al volver. Por lo que os aconsejamos que antes de ir leáis un poco sobre el conflicto de Irlanda del Norte para poder entender mejor algunas cosas.

El conflicto de Iranda del Norte fue un conflicto interno del país que enfrentó a los unionistas de Irlanda del Norte (protestantes en su mayoría), y a los republicanos irlandeses (católicos), partidarios de la independencia de Irlanda del Norte. Este conflicto armado que duró 40 años, desde el 8 de octubre de 1968 hasta el 10 de abril de 1998, provocó la pérdida de muchísimas vidas humanas y culminó con un nuevo gobierno en el que católicos y protestantes comparten el poder. No obstante, la violencia continuó después de esta fecha y todavía continúa de forma ocasional y a pequeña escala por parte del grupo terrorista IRA (Irish Republican Army), quienes abogan por un Estado soberano e independiente respecto al Reino Unido, formado por la isla entera de Irlanda.

Después de pasear “sin rumbo” por el centro, nos fuimos al Museo Titánic de Belfast. El Titánic fue construído en esta ciudad. Este museo se compone de seis plantas y a lo largo de ellas se puede descubrir toda la historia del Titanic y de las personas que viajaron en él, de la ciudad que lo construyó. El museo ofrece también una conexión en directo con los restos de la nave. El museo está cosntruído en las mismas gradas donde se construyó el Titanic y tiene forma de cuatro proas con la misma altura que en el navío original. Es impresionante. 

Esta noche dormimos en Astala Lodge, un hotel familiar situado a 15 minutos de Belfast y que utilizamos únicamente para dormir, ya que, al día siguiente madrugaríamos para visitar La Calzada del Gigante, que se encuentra a 1 hora y 15 minutos de Belfast.

LA CALZADA DEL GIGANTE

La calzada del Gigante (Giant’s Causeway) es un área que se encuentra en la parte más al norte del Norte de Irlanda y contiene 40.000 columnas de basalto que se formaron por el enfriamiento relativamente rápido de la lava en un cráter, que ocurrió hace unos 60 millones de años.  Su nombre se debe a una “lucha de gigantes”.

Al llegar a la Calzada, hay un parking muy grande y por el que hay que pagar 8 libras por aparcar.  Primero entramos en el punto de información de la calzada del gigante y cogimos un audio-guía. Hay dos formas de llegar hasta abajo, andando o en bus. Nosotros decidimos bajar andando porque nos pareció que formaba parte de la visita y el paseo bien merece la pena, ofrece unas vistas de los acantilados preciosas. Tras este paseo, llega lo más esperado, las 40.000 columnas asombrosas que forman la Calzada del Gigante. 

Cuenta la Leyenda (os lo cuenta el audio-guia o podéis buscar información en Internet), que había dos gigantes (uno escocés y otro irlandés) que no se llevaban demasiado bien y luchaban entre sí lanzándose piedras. De tanto tirar rocas acabaron formando un campo de piedras sobre el mar. El gigante escocés decidió pasar el camino de rocas y terminar con su contrincante, pues éste era más fuerte que el otro. La mujer del gigante irlandés vio como se acercaba el gigante escocés y decidió disfrazar a su marido de bebé. A llegar el gigante escocés y ver que el bebé era tan grande, pensó que su padre debía ser el triple de grande y huyó rápidamente pisando muy fuerte las rocas para que se hundieran en el mar y que el otro gigante no pudiera llegar nunca hasta Escocia.

Muy cerquita de la calzada del gigante (15 minutos en coche), está el puente colgante de 20 metros llamado Carrick-a-Rede. Su nombre en gaélico (carrick) significa roca. El puente comunica la tierra firme con un islote y tiene 30 metros más abajo un picado mar que da mucha impresión, pero hay que ser valiente y cruzarlo porque merece la pena. El puente  fue construido por los pescadores para llegar a los islotes donde la pesca era mejor. Hoy en día es una atracción turística que no puedes dejar de visitar si estás en Irlanda del Norte.

A 20 minutos de Carrick-a-Rede se encuentran las ruinas del castillo Dunluce, un castillo considerado patrimonio nacional de Irlanda del Norte. Este castillo es curioso por su entorno y porque sus muros se aguantan sobre una roca que da al mar. Increíble! Fue residencia durante más de 3 siglos de la familia escocesa MacQuillin.

De aquí emprendimos nuestra vuelta a Dublín. Teníamos 3 horas de camino por delante. Llegamos  Dublín a la hora de cenar y pedimos sushi con just eat. Nos fuimos a dormir para coger fuerzas para el día siguiente visitar tranquilamente la ciudad.

DUBLÍN

Nos despertamos temprano y salimos a desayunar. Lo primero que visitamos fue Saint Stephen Green, un parque ubicado en el centro de Dublín y uno de los parques públicos más antiguos de Irlanda. Es un parque super bonito y aunque nosotros fuimos en invierno, nos consta que en primavera está precioso con sus flores de colores. De aquí fuimos hacia la catedral de San Patricio, la catedral de la iglesia más grande  Irlanda. En el Siglo V se construyó en este lugar una pequeña iglesia de madera que se sustituyó en el año 1191 por una iglesia más grande y de piedra. La iglesia sufrió muchísimos daños a lo largo de su historia y ha  sido reconstruida muchas veces hasta hoy.

Cerquita de la catedral de San Patricio se encuentra el castillo de Dublín. Un castillo enorme con un patio interior muy bonito. Este lugar fue utilizado como lugar de asentamiento de los vikingos, fortaleza militar, residencia real, sede del Tribunal de Justicia Irlandés, y sede de la Administración Inglesa en Irlanda. En la actualidad se utiliza para hacer celebraciones estatales.

Después de visitar el castillo nos fuimos hacia la zona de Temple Bar, que aunque no vayas a tomar nada, la zona bien merece una visita. Nosotros sí que nos tomamos una cervezota para entrar en calor antes de seguir con nuestra visita.

El siguiente punto al que nos dirigimos fue a O’ Connell Street y su “the Spire”, donde ya habíamos estado el primer día. Lo bueno es que el primer día lo vimos de noche y este día lo vimos de día. Muy bonito.

Desde aquí cogimos un taxi y fuimos a la zona del Grand Canal Square, una zona muy bonita sobre todo por la noche por la iluminación del lugar. Mmuy cerquita del Grand Canal están las oficinas de Google en Dublin y las oficinas de algunas empresas importantes como Facebook y Airbnb. 

Para terminar nuestra visita por la capital irlandesa, como no habíamos comido y eran las 17 de la tarde fuimos a cenar a un lugar precioso. Se llama William Searson y tocan música en directo. La comida estaba bastante buena y es una pasada estar escuchando música en directo mientras comes. Nosotros aconsejamos este lugar. Si estáis por la zona del grand canal queda muy cerquita.

Al día siguiente cogíamos el vuelo muy muy temprano, así que nos fuimos a dormir y así terminó nuestra escapa por Dublin e Irlanda del Norte, un viaje que no preparamos mucho y que nos encantó.