Al día siguiente nos fuimos a visitar Pula. Es una ciudad antigua y muy bonita que tiene un coliseo dentro de la propia ciudad y con vistas al mar. Visitamos la ciudad en una mañana, consideramos que tiempo suficiente para visitarla. Empezamos por la puerta de Hércules, visitamos unas ruinas romanas y la plaza donde se encuentra el Palacio Comunal o Ayuntamiento para terminar en la visita más típica y esperada de Pula, el anfiteatro o Colisseo de Pula con vistas al mar.

Después de visitar Pula, nos fuimos hacia el hotel para disfrutar allí nuestra última tarde y ver nuestra última puesta de sol no sin antes parar a probar un lechón a la brasa, ya que es una comida muy típica allí. Tienen al cochinillo dando vueltas varias horas. Nuestro consejo es que si estáis por la zona no dejéis de probarlo.

Después de tan deliciosa comida, nos fuimos al hotel a disfrutar de sus playas y de una preciosa puesta de sol, nuestra última puesta de sol en Croacia.