En nuestro octavo día en el gigante asiático visitamos las terrazas de arroz en la localidad de Longsheng, conocido también como el Espinazo del Dragón. Cuenta con más de 800 metros cuadrados y debe su nombre a que visto desde las alturas parecen dragones chinos jugueteando.

Una vez más, fuimos “a nuestro aire”. El hostel nos buscó un chofer que nos llevó en una Van a Filip, Jordi y Jorge y a nosotros. Este chofer nos llevó hasta Longsheng y allí estuvimos unas 4 horas recorriendo las terrazas de arroz. Dentro de lo que son las terrazas hay un pequeño pueblo e incluso hay hoteles y restaurantes. A lo alto de las terrazas de arroz también se podía subir en telesilla, pero pierde su encanto. Lo bonito del lugar es ir atravesando las terrazas e ir disfrutando de las vistas a medida que subes hacia lo más alto.

Las vistas desde arriba del todo son un espectáculo.  Una vez arriba nos tomamos una cerveza sentados en unos escalones observando el paisaje y después empezamos a bajar también atravesando las terrazas de arroz y disfrutando de las vistas.

Una vez abajo volvimos a Guilin y en el hostel nos enseñaron a cocinar dumplings. Los dumplings son una comida típica china que consiste en una masa de harina que se rellena normalmente con carne de cerdo y cebollino y luego se hierve y se come servida con un poquito de soja. Fue muy divertido porque cocinamos los dumplings con más huéspedes del hotel y luego nos los comimos para cenar todos juntos