Como Split tampoco nos gustó mucho, al día siguiente nos levantamos y empezó la parte del viaje más aventurera.

Ya no teníamos más hoteles reservados, por lo que decidimos visitar una parte de Croacia de la que poco se habla. La isla de Murter. Una isla con la que puedes acceder en coche a través de un puente. Llegamos a Murter y lo primero que hicimos fue buscar alojamiento. Nos costó bastante porque en agosto la ocupación es altísima pero finalmente encontramos un apartamento que estaba muy bien.

Las playas de Murter son muy bonitas. De roca y agua transparente. Estuvimos todo el día de playa en playa hasta que finalmente nos fuimos a descansar.