Tocaba cruzar la frontera que separa Costa Rica de Panamá por la parte de Sixaola, así que nos despertamos bastante pronto porque la idea era llegar a comer a Bocas del Toro. Nosotros cruzamos la frontera “a nuestro aire”, pero hay empresas que lo organizan. De hecho hay algunas que por 50 dólares te llevan directamente desde Puerto Viejo hasta Isla Colón y se encargan de todos los trámites. Evidentemente si lo haces por tu cuenta es más económico. También depende  de los días que vayas a estar, ya que, hay que tener en cuenta que hay que pagar parking por cada día que pasa el coche en Sixaola. No se puede cruzar a Panamá con coche de alquiler, por eso, hay que dejarlo en un parking en Costa Rica y cruzar andando.

Desayunamos en Pan Pay y luego pusimos rumbo a Sixaola. Antes de llegar a este pueblo fronterizo sacamos dinero en un cajero. La moneda de Panamá es el dolar panameño que tiene el mismo valor que el dolar estadounidense.

Llegamos a Sixaola en menos de una hora, sobre las 9 de la mañana ya estábamos allí. Sixaola está muy cerquita de Puerto Viejo, y una vez llegamos dejamos el coche en un parking en el que pagamos 4.500 colones la noche y luego un chico, que nos cazó cuales turistas, nos acompañó a realizar los trámites de salida de Costa Rica por lo que luego nos pidió dinero. Nos enfadamos un poco porque nosotros no le pedimos ayuda y teníamos muy claro todos los trámites que teníamos que realizar pero finalmente le dimos 2 dólares. Es facilísimo hacer todos los trámites, así que si se os acerca algún tico decidle claramente que no necesitáis ayuda porque luego os pedirá dinero. Se tienen que pagar 8 dólares por salir del país, que se pueden pagar en el mismo paso fronterizo o en una especie de quiosco que hay en Sixaola y, una vez pagado, en la aduana te sellan la salida y ya puedes cruzar la frontera andando. En Panamá es una hora más que en Costa Rica, así que una vez cruzamos la frontera eran las 10 de la mañana. Los panameños, con mucho humor, dicen que cuesta una hora exacta cruzar la frontera entre ambos países.

La frontera entre Costa Rica y Panamá a es una frontera natural que está separada por el río Sixaola. Se cruza un puente peatonal y llegas a Panamá donde tienes que pagar 4 dólares de entrada y luego ir a migración donde haces la entrada al país. Es importante que llevéis un comprobante de salida del país, nosotros enseñamos el billete de avión de Costa Rica a Valencia y con eso sirvió.

Una vez realizados todos estos trámites burocráticos ya estábamos de manera legal en Panamá y teníamos dos opciones para llegar hasta Bocas del Toro: o coger un autobús hasta Changuinola y de ahí otro autobús hasta Almirante, desde donde se coge un bote para ir a Isla Colón (más lenta y cuesta unos 3 dólares en total), o coger un shuttle por 10 dólares que nos llevaba directamente hasta Almirante en menos de una hora (más rápida aunque más cara). Por comodidad y porque el ahorro tampoco era mucho, decidimos coger un shuttle. Nos tuvimos que esperar un poco hasta que se completara  de gente pero creemos que vale la pena porque el camino es más rápido y el ahorro económico es insignificante.

Este shuttle nos dejó directamente en un embarcadero donde salía un bote hacia Isla Colón que costaba 6 dólares la ida y te daban un papel para que la vuelta con esa compañía te costara solo 4 dólares.

Antes de la 1 del medio día ya estábamos en Isla Colón. Nuestro hotel se encontraba en la Isla de Solarte, así que antes de coger otro bote hasta el hotel, decidimos comer. Habíamos leído en el blog viaja mientras puedas unas recomendaciones culinarias, así que fuimos a comer a El Chitré, un sitio donde sirven comida local a un precio muy económico. Estando allí conocimos a un español que nos aconsejó algunas cosas para ver y nos dio la idea de ir a pasar lo que quedaba de día a la playa de Red Frog, una playa donde se practica mucho surf por las olas que hay.

Acordamos con un botero que nos llevara a nuestro hotel, Bambuda Lodge, en la Isla de Solarte, y se esperara a que dejáramos el equipaje para luego llevarnos a la playa de Red Frog, que se encuentra en la Isla de Bastimento. Hay que intentar regatear con los boteros porque te intentan cobrar lo máximo posible. Lo normal es que desde la Isla Colón hasta Isla Solarte te cobren como máximo 5 dólares, aunque alguna vez conseguimos pagar 4.

Una vez llegamos a Red Frog, ¡sorpresa! había que pagar 5 dólares por  “mantenimiento del camino” para acceder a la playa. El camino son unos 10 minutos andando porque el bote te deja como a la otra parte de la isla y tienes que cruzar andando. La playa es bonita pero tampoco tiene nada especial. Olvídate de hacer snorkel allí. Estuvimos hasta las 17.30  de la tarde  y luego regresamos al hotel. Estuvimos en la piscina del hotel y conocimos a 4 chicas españolas con las que luego nos fuimos a cenar y salimos por Bocas. Cenamos en otra de las recomendaciones del blog “viaja mientras puedas”, Taco Surf, un restaurante que sirve comida mexicana y que está buenísimo. Muy buena recomendación. Después de cenar estuvimos tomando unas copas en un local que se llamaba Barco Hundido y que tiene un agujero con un barco hundido en el medio donde vimos también estrellas de mar y algunos peces. Nos contaron que cuando la gente ya lleva un nivel de alcohol considerable acaban bañándose donde el barco.