Nos despertamos en Stari Grad y pasamos la mañana buscando playas bonitas por la zona, ya que, no teníamos mucho tiempo porque teníamos que coger el ferry para ir a Split. En el noroeste de la Isla encontramos playas muy tranquilas y de agua transparente, donde estabas prácticamente solo, podías bucear y descansar tranquilamente.

Después de pegarnos varios chapuzones, nos fuimos a coger el ferry que nos dejaría en Split, donde pasaríamos la siguiente noche. En Split nos alojamos en los Apartamentos Luca Manu.

La verdad es que Split no nos pareció nada del otro mundo. Una ciudad de costa, con un importante puerto marítimo y con un paseo marítimo  y un centro histórico de calles peatonales y estrechas. En 1979 la Unesco declaró la ciudad antigua de Split, con sus calles medievales, restos romanos y palacios, Patrimonio de la Humanidad .