Ya era nuestro sexto día en Islandia y nos encontrábamos en el norte del país. Después de desayunar en el Guesthouse, pusimos rumbo a Husavik. Husavik es una ciudad del norte del país famosa porque los tours para el avistamiento de ballenas salen desde aquí. Nosotros no hicimos el tour porque nos comentaron que llevaban sin ver ballenas varios días y no compensaba el precio de la excursión. Aún así, fuimos a Husavik y visitamos la ciudad. Nos pareció muy bonita. Estaba completamente nevada y el día estaba muy soleado, así que las vistas eran preciosas.

Cuando ya nos disponíamos a irnos hacia el lago Myvatn, el coche nos jugó una mala pasada. Se quedó sin batería. Gracias a Dios que nos pasó en una gasolinera, al lado de un taller de coches y nos lo arreglaron bastante rápido sin tener que hacernos cargo de gasto alguno. En este aspecto, la compañía se portó genial. Alquilamos con Guide to Iceland y acabamos muy contentos.

Una vez nos arreglaron el coche, continuamos con el viaje. Primero paramos en el lago Myvatn. Estaba completamente nevado y apenas pudimos ver nada. Nos reencontramos allí con nuestras amigas valencianas, con las que estábamos compartiendo el viaje desde que las conocimos, y tomamos una cerveza en una granja en la que habían vacas y también era una cafetería. No recordamos el nombre pero se encuentra en la parte este del lago, muy cerquita del desvío que se coge para ir hacia la cueva Grjóagjá, la cual visitamos después de recuperar fuerzas.

La cueva Grjóagjá es curiosa porque contiene agua termal en su interior y fue escenario de Juego de Tronos (cuidado!! spoiler para los que no hayáis visto la primera temporada!  Esta cueva es el lugar donde John Nieve y la salvaje hacen el amor). También en esta zona se puede ver la grieta de la dorsal mesoatlantica.  Aunque hay carteles donde pone que el baño está prohibido, puesto que a partir de los años 80 y con motivo de la actividad geológica de la zona la temperatura subió hasta 50 grados, nosotros vimos a un local bañarse en ella con un frío que hacía fuera de 0 grados, pero es verdad que antes de ir habíamos leído que estaba totalmente prohibido y que podía causar problemas de salud. Así que si os hace mucha ilusión igual podéis probar bañaros, nosotros preferimos ir a los Myvatn nature baths, porque nos parecieron más cómodos al tener vestuario y estar preparados para ello. Es verdad que es más idílico bañarte en algún lugar que sea más natural, más “libre” por decirlo de alguna manera, pero creernos que con el frío que hace en Islandia en marzo, mejor que busquéis la comodidad y evitéis pasar frío así porque si.

Los precios de estos lagos cambian un poco de temporada alta a temporada baja. Cuando nosotros fuimos costaba 25€ por persona y 15€ si eras estudiante. Nosotros intentamos pasar por estudiantes y funcionó. Yo enseñé un carnet que llevaba la bandera de España pero que no tenía nada que ver con estudios y Raul enseñó un correo electrónico de un profesor de un master que estaba haciendo, y con eso pasamos por estudiantes y nos ahorramos 10€ cada uno.

La verdad es que los baños están genial. Podéis alquilar toalla. Nosotros llevábamos. Primero pasas a los vestuarios, donde tienes una taquilla, te cambias y te tienes que duchar antes de salir. El caminito del vestuario hasta el agua será de 5 metros, pero se hacen larguísimos cuando estás a -10 grados. Cuando llegas al agua es un alivio tremendo. El agua está a 30 grados. Imaginaros, estar a -10 grados fuera y dentro del agua 30 grados. Se nos hacía escarcha en las cejas y el pelo. Era una sensación rarísima pero muy chula a la vez. Que placer estar tan calentito cuando fuera hace tanto frío.  Estaríamos como una hora y media dentro del agua y acabamos muy arrugados. Después había que volver a hacer el paseíto para ir a los vestuarios.En los vestuarios tenéis varios secadores de pelo, lo que agradecimos mucho porque no quiero ni pensar lo que sería salir con la cabeza mojada a esa temperatura.

Los baños nos dejaron muy muy relajados y listos para ir hacia Akureyri, donde íbamos a pasar la siguiente noche, pero antes queríamos parar a ver Godafoss, la “cascada de los dioses” y una de las cascadas más espectaculares de Islandia. Nosotros la vimos casi al anochecer pero aun así nos pareció una pasada. Es enorme. Si volvemos a Islandia en otra época del año, no nos la perderemos porque debe ser de las más increíbles. Hay un puente cerca de la cascada que se puede pasar tanto en coche como andando para poder visitar la cascada desde ambos lados. Nosotros la visitamos muy rápido porque habíamos quedado para cenar en Akureyri con nuestras amigas, ya que era la última noche que las íbamos a ver porque a partir de este momento seguíamos rutas distintas. Pasamos con ellas cuatro días y la verdad es que lo pasamos genial. Cenamos en un sitio que se llamaba Akureyri Fish and Chips. Super bueno y super recomendable. Nos dijeron que había otro en Reikiavik pero no lo encontramos. El pescado era supe fresco y muy muy rico. Había más cosas además de fish and chips y todo lo que probamos nos encantó.

Esta noche dormimos en Guesthouse Uppsalir, una guesthouse que está a 17 km de Akureyri, en medio de la nada, genial para poder disfrutar de las auroras boreales. En este lugar también pudimos verla y encima desde la habitación. Teníamos una ventana enorme y podíamos estar tumbados en pijama y disfrutando del espectáculo. Para nosotros fue un momento super especial. Raul salió a hacer fotos pero yo me quedé calentita en la habitación sin parar de mirar al cielo.