El cuarto y último día en Pekín,26 de agosto, lo teníamos reservado para realizar compras, pero antes fuimos a visitar el Templo de los Lamas, el templo budista más importante fuera del Tibet. El olor a incienso del lugar es super intenso y a día de hoy aún lo recordamos.

Después de visitar el Templo, nos dirigimos al mercado de la seda. Un mercado de imitaciones, o “fake market” de unas 5 plantas. Perdimos una hora con un chino que nos quería vender el iphone 6 como original, estuvimos apunto de comprarlo pero finalmente no nos convenció y no lo compramos. Menos mal, porque no lo era. En el mercado de la seda no hicimos muchas compras pero las que hicimos merecieron la pena.

Después de visitar el mercado de la seda comimos en un restaurante chino que estaba cerca y nos fuimos a Sanlitum, una zona moderna de Pekín llena de bares, tiendas, edificios modernos,…una zona bonita. Después de pasear por allí y de intentar parar muchos taxis, finalmente uno se dignó a llevarnos al hotel. Era nuestra última noche en Pekín, a las 4 de la mañana nos recogía un taxi para llevarnos al aeropuerto y coger un vuelo a X’ian, nuestro siguiente destino.