El viaje había llegado a su fin. Este era nuestro último día y como estábamos cerca del aeropuerto podíamos aprovechar y pasar el día en la playa. Volvimos a Playa Ocotal, la misma playa en la que habíamos estado el día anterior y volvimos a hacer snorkel. Este día no tuvimos tanta suerte. El mar no estaba tan tranquilo y había medusas. A Raúl le picó una y ya nos dio un poco de miedo seguir dentro del agua. Nos quedamos hasta la hora de comer y volvimos a comer a Playas del Coco, esta vez nos apetecía Pizza y encontramos una al lado de A taste of Texas que nos gustó mucho.

Después de comer fuimos a la piscina de un hotel que era de la misma cadena que el nuestro y como el nuestro no tenía, podíamos utilizar esas instalaciones. La verdad es que en el hotel se portaron muy bien con nosotros porque después de haber hecho el chek out nos dejaron utilizar la piscina y ducharnos allí, ya que, después cogíamos el vuelo e íbamos a estar dos días por el mundo.

Pasamos la tarde en la piscina y después de ducharnos nos fuimos hacia el aeropuerto. Devolvimos el coche y nos llevaron al aeropuerto. Aquí terminó nuestra aventura en Costa Rica y Panamá, pero todavía nos quedaba pasar unas horitas de escala en Nueva York. Aprovechamos y como teníamos unas 12 horas hicimos algo que nos quedó pendiente en nuestro viaje dos años antes: cruzar el puente de Brooklyn andando! Nos comimos una hamburguesa en Shake Shak y otra vez al aeropuerto. Ahora si que si, terminaba nuestro viaje.