Se supone que este día teníamos que dejar Bocas del Toro y volver a Costa Rica, pero como habíamos dejado abiertos los últimos días del viaje, decidimos quedarnos una noche más. Queríamos pasar el día en el hotel, disfrutar de la piscina, del tobogán, hacer el jungle trail,…pero el día salió horrible y no pudimos hacer nada de eso. Pudimos descansar. Estuvimos todo el día cambiando de sofá, hamaca, silla, cama,…y por la tarde cogimos un kayak del hotel y estuvimos dando una vuelta por los alrededores del hotel. Vimos algún pájaro y estrellas de mar en nuestro paseo.

Por la noche, nuestro amigo el pescador había salido a pescar por la tarde con el kayak y pescó 3 peces que luego compartió con nosotros en la cena. Fue otro momentazo del viaje. Pedimos al hotel si nos lo cocinaba pero nos dijeron que mejor nos dejaban la barbacoa y lo cocinábamos nosotros, así que, copa de vino en mano, estuvimos cocinando los pescados y luego nos los comimos. El pescado estaba riquísimo. Era fresco fresco. Pescado 3 horas antes. Así que, aunque el día no había salido como esperábamos, valió la pena quedarse un día más en Bocas y disfrutar de esta cena y la compañía.