Nada más aterrizar en Triste y recoger el coche de alquiler, pusimos rumbo a Bled, una población que se encuentra ubicada en los Alpes Julianos, a orillas del Lago de Bled en la zona de Eslovenia.

Llegamos a Bled cuando estaba anocheciendo, por lo que dimos un pequeño paseo antes de cenar por la zona cerquita del hotel, cenamos en un puestecito callejero y nos fuimos a descansar y reponer fuerzas para visitar el lago al día siguiente. Dormimos en una “guesthouse” que habíamos reservado en Booking. Plemljeva Villa, un edificio antiguo que se encuentra a unos 200 metros del lago. La ubicación es excelente y el precio es bastante económico.

El primer contacto con Bled fue muy positivo, nos pareció super bonito y, como decimos, una ciudad de cuento, con su lago y su islita al medio.