Qué sector visitar de la Gran Muralla China

Qué sector visitar de la Gran Muralla China

Tras la avalancha de comentarios en una foto que publicamos en Instagram de Raul completamente solo en la Gran Muralla China, hemos decidido redactar esta entrada y hablaros de los distintos sectores y posibilidades para visitar la Gran Muralla China desde Pekín. Pero antes, un poco de “culturilla” general.

La Gran Muralla China es una antigua fortificación que se empezó a construir en el Siglo V antes de Cristo. Prácticamente hasta el Siglo XVI estuvo en construcción y reconstrucción y su fin era proteger la frontera norte del Imperio Chino durante las sucesivas dinastías imperiales de los ataques de los nómadas xiongnu de Mongolia y Manchuria. La Gran Muralla China cuenta con la friolera de, aproximadamente, 7.000 kilómetros de largo. Impresionante, no? Desde el año 2007 es una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno.

Podemos decir que hay unos 8 sectores para visitar la muralla China (siempre hablamos desde Pekín). Nosotros os vamos a enumerar los 4 que creemos más interesantes, dos por conocidos y cercanía a Pekín y otros dos porque son más auténticos y son en los que estaréis prácticamente solos. Os los enumeramos con las distancias para llegar a cada uno de ellos.

Fuente de la foto: www.travelchinaguide.com

 Badaling: Se encuentra a 70 kilómetros de distancia de Pekin y por ese motivo este sector se encuentra masificado, por eso y porque es apta para todos los públicos debido. No hay prácticamente desnivel y el paseo es corto. Hay tours que salen a diario desde el centro de la ciudad y en menos de hora y media te plantas allí (para nosotros esta NO era una opción). Si queréis sacaros una foto vosotros solos como la de Raul, este este tampoco será vuestro sitio….jeje. Además, esta zona está reconstruida y se encuentra perfectamente conservada. Digamos que no es tan auténtica como en otros sectores.

¿Cómo llegar? Aquí podéis ir en autobús o en tren. Si vais en autobús tenéis que coger el número 919 en la estación Deshengmen que os lleva directos a Badaling por 12 yuanes. Si vais en tren, esta sale desde la estación de trenes del norte. El tren es el Beijing Intercity Railway, línea S2 y tiene 6 paradas hasta llegar al sector de Badaling. Se tarda una hora más o menos en llegar y el precio son 6 yuanes por trayecto. Revisar las horas de ida y vuelta antes de ir para aseguraros.

El precio de visitar esta parte de la muralla son 40 o 45 yuanes dependiendo si vais en temporada baja o no.

Mutianyu: Se encuentra a 75 kilómetros de distancia de Pekín, suele estar menos masificado que Badaling (aunque no conseguiréis la foto asolas) porque hay algo más de desnivel y se requiere un mínimo de forma física. En realidad si no os queréis desplazar mucho y queréis hacer un poquito de ejercicio, esta puede ser una buena opción. Hay también un telesférico que te lleva hasta la parte de arriba y luego puedes bajar en tobogán. Seguro que es muy divertido.

¿Cómo llegar?  Si queréis ir “a vuestro aire”: En transporte público, desde la parada de Dongzhimen podéis coger el autobús número 867 y llega directamente a Mutianyu , pero solo en temporada alta, entre el 15 de marzo y el 15 de noviembre. El resto del año podéis coger los autobuses 936 o 916 hasta Huairou, a 17 km de Mutianyu y desde ahí coger un taxi hasta la muralla. Podéis también coger un tour o un chófer privado y regatear el precio.

El precio de la entrada de este sector son 45 yuanes. Si queréis subir en teleférico son 80 yuanes, y si queréis ir y volver en teleférico, 100 yuanes.  En este sector se puede bajar en tobogán. La bajada en tobogán cuesta 80 yuanes. Si queréis subir en teleférico y bajar en tobogán, el precio son 100 yuanes. La verdad es que lo del tobogán habría estado muy chulo y sí que lo estuvimos mirando, pero finalmente decidimos que tampoco era nuestra opción. Queríamos disfrutar de la muralla sin masificaciones y queríamos disfrutarla andando.

Jinshanling: Se encuentra a unos 120 kilómetros de Pekín. Tardamos unas dos horas en llegar. Este sector es de los menos concurridos y de los menos reconstruidos, así que, además de estar solo, disfrutas de la muralla solo para ti. El trekking dura de 4 a 5 horas y pasas por unas 15 torres. Recorres alrededor de 7-8 kilómetros con bastante desnivel. Hay zonas que están prácticamente destruidas, incluso con hierbajos y es alucinante estar allí y verlo en su esencia! Aquí sí que tenéis que estar en forma para recorrerla, ya que, hay tramos bastante complicados y empinados, en los que tienes que escalar para poder subir. Muy heavy!

¿Cómo llegar? Para ir, cogimos el autobús número 980 desde la estación de Dongzhimen. Realmente, este autobús te lleva a Miyun County, a la calle Gulou Dajie Street  y desde ahí puedes coger otro autobús que te lleva a este sector. No sabemos qué pasó ese día pero una señora nos hizo bajar y regatear con un chófer privado para que nos llevara hasta la muralla, así que así lo hicimos. La experiencia fue genial. Coger un autobús de línea repleto de locales y luego regatear con uno de  ellos…fue una experiencia única y que aún recordamos con una sonrisa.

El precio de la entrada de este sector son 55 o 65 yuanes dependiendo de la época del año. Hay también un teleférico pero nosotros queríamos hacer el trekking y vivir la gran muralla China.

Simatai: Realmente nosotros queríamos visitar este sector, pero cuando fuimos estaba en obras y tuvimos que cambiarlo por Jinshanling. Simatai se encuentra a 140 kilómetros de Pekín y es la zona de la muralla más auténtica que se encuentra más cercana a Pekín. Lo guay de este sector es que hay una tirolina para bajar y que el lugar por lo visto es super auténtico. Fue una pena no poder ir a este sector, pero en nuestra próxima visita a Pekín no nos lo perderemos…jeje. De hecho, en este sector también hay un trekking que conecta con Jinshanling. Para lo más intrépidos, se puede incluso acampar porque es un tramo largo. Debe de ser increíble poder dormir en medio de la muralla, verdad? Tened en cuenta que, para visitar este sector, al igual que Jinshanling, hay que hacer un trekking con bastante desnivel, por lo que deberéis estar en forma, así que: a entrenar!

¿Cómo llegar? El bus que hay que coger es el mismo que para llegar a Jinshanling, el número 980 que sales desde Dongzhimen. Esta vez sí que tendréis que bajar en Miyun County y coger un taxi o chófer privado. No os olvidéis de regatear…en China hay que hacerlo si o si prácticamente en todo!

El precio por visitar este sector son 40 yuanes.

Consejo: llevar agua y algo de comida, sobretodo si vais a visitar estos dos últimos sectores. Nosotros fuimos en pleno agosto y el calor era sofocante… Alucinamos porque había serpas vendiendo agua congelada y te preguntabas: ¿cómo has llegado hasta aquí si yo estoy muriendome? La verdad es que nos dio la vida poder comprar agua bien fría en medio de la Gran Muralla.

Otro consejo: ir preparados en cuanto a calzado y vestimenta. Si vais en verano llevar gorra o sombrero, crema solar y ropa fresquita. Si pega el sol no hay ni un solo árbol ni sombra para resguardarse, más que las torres que vas pasando. Si vais en invierno, también deberéis ir preparados porque suele nevar, así que chequear el tiempo cuando vayáis a ir.

¿A qué sector iriáis? Nosotros si volviéramos, lo tenemos claro, Simatai, y haríamos noche en la misma muralla. Esperamos que os haya gustado este post y sobretodo que os resulte útil a la hora de organizar vuestra visita a la Gran Muralla China.

 

 

China día 13: SUZHOU y subida al observatorio del World Financial Center

China día 13: SUZHOU y subida al observatorio del World Financial Center

Último día en Shanghai y ya  lo habíamos visto todo (como hemos comentado antes, Shanghai con 3 días es más que suficiente), por lo que nos fuimos a visitar Suzhou, un pueblo cerca de Shanghai con canales , puentes de piedra, pagodas y jardines. Es también conocido como la Venecia del Este.

Fuimos a Suzhou en tren desde la estación de trenes de Hongquiao. Compramos el billete allí mismo. El trayecto dura unos 40 minutos y vas en un tren en el que puedes escoger ir sentado o de pie y el precio del billete varía en función de cómo elijas ir. Nosotros fuimos de pie porque solo eran 40 minutos y, además, el tren iba completo.

Cuando llegamos a Suzhou cogimos un metro que nos dejó en el centro y de ahí hicimos un paseo en barca por los canales. Después del paseo en barca, paseamos por Shan Tang Jie Street, la calle principal de Suzhou repleta de tiendas y cafés, vimos las pagodas y paramos en un mercadillo donde compramos unas pulseritas y de nuevo volvimos a Shanghai, ya que, queríamos subir al Observatorio del World Financial Center al atardecer.

Subimos al World Financial Center en Pudong. La idea era subir al atardecer para poder ver cómo se encendían las luces nocturnas de Shanghai. El edificio mide 492 metros y hasta hace poco era el edifico más alto de Shanghai, ahora superado por la Torre de Shanghai. Se puede pagar dos tipos de entrada, una que te permite subir hasta el piso 94 y otra con la que puedes subir hasta el piso número 100. Nosotros compramos la entrada para subir a lo más alto porque una vez allí no tiene sentido no subir hasta arriba. Este lugar da un poco de impresión, ya que, estás en la parte alta del abre botellas (como también se le conoce al edifico por su forma de abre botellas) y el suelo es transparente. Solo aconsejaríamos comprar la entrada hasta el piso 94 si tienes mucho vértigo y no te hace gracia ver el suelo bajo tus pies a casi 500 metros de altura, sino, merece la pena pagar un poco más.

Es importante que si queréis subir para ver cómo se encienden las luces nocturnas, subáis pronto, ya que, se llena de gente, sobretodo de chinos, que se ponen en primer fila a la espera de que se enciendan las luces de la Pearl Tower. También es verdad que esperan para hacer la foto y en menos de 5 minutos ya están todos bajando, con lo que se hacen unas colas para coger los ascensores, terribles. Así que, importante, subir con tiempo para poder coger un buen sitio y luego esperar a que se vayan todos disfrutando del espectáculo que es Shanghai.

Así nos despedimos nosotros de este país, desde lo más alto, divisando Shanghai y contentos de haber podido hacer tan maravilloso viaje que, seguro, recordaremos siempre con mucho cariño.

China día 12:  SHANGHAI: día de compras

China día 12: SHANGHAI: día de compras

Llegó el día despedirnos de Jorge y de Jordi, lo que iba a costar después de unos días tan intensos con ellos, y es que, cuánto cariño puedes coger a la gente con la que te juntas viajando! Habían formado una parte importante de nuestro viaje y decirles adiós era, en parte, como si acabara.

Este día lo ocupamos en hacer compras. Primero fuimos a un fake market que se encuentra un poco escondido, andando por Nanjing Road en dirección a People’s Square, pasabas una especie de autovía y por ahí detrás se encontraba este mercado. Era un mercado de unas 4 plantas repleto de imitaciones. Allí pasamos la mañana y luego comimos enfrente del mismo mercado y acompañamos a Jorge y a Jordi hasta su hotel para despedirnos de ellos.

Por la tarde, buscamos otro mercado de imitaciones y esta vez fuimos a Pudong, donde había uno sin salir del metro.

Este se llama AP Plaza,Science & Technology Museum Station  y se encuentra dentro de la Línea 2 del metro. En este mercado realizamos un par de buenas compras.

Este día era festivo en China porque se celebraba el 70 aniversario de la 2ª Guerra Mundial y la ciudad estaba llena de gente. Parecido a un día de Fallas por Valencia. Fuimos al Bund pero enseguida nos volvimos al hotel, daba un poco de miedo andar por la calle con tantísima gente.

China día 11: Shanghai-Jardines de Yuyuan, Pudong y noche Shanghaiense

China día 11: Shanghai-Jardines de Yuyuan, Pudong y noche Shanghaiense

Empezamos el día yendo a buscar a Jordi y Jorge que habían aterrizado en Shanghai la noche de antes. Fuimos a buscarlos a su hotel y fuimos a visitar a los jardines de Yuyuan.

Los Jardines de Yuyuan están construidos a imagen y semejanza de los jardines imperiales y fueron construidos por un funcionario chino para que sus padres, quienes se encontraban muy mayores para viajar, pudieran hacerse una idea de cómo eran estos jardines.

En la actualidad parte de los jardines se han convertido en mercado y la otra parte está abierta al público para poder visitarlos. La verdad que estos jardines son de lo que más nos gustó de Shanghai porque están dentro de la ciudad y son dos hectáreas de jardines. La entrada a los jardines cuesta unos 6€.

Por la tarde visitamos Pudong, el distrito financiero de Shanghai. Los edificios más importantes y llamativos de Pudong son, la Perla (torre de la televisión), el Shanghai World Financial Center y la Torre de Shanghai, último edificio construido y el más alto de la ciudad, con 632 metros de altura. Cuando nosotros fuimos el edificio todavía estaba en construcción, por lo visto está compuesto de 9 edificios cilíndrico cubiertos por la fachada de vidrio  y que gira a medida que sube realizando una espiral. Este edificio cuenta con la plataforma de observación no cerrada más alta del mundo. La verdad que el edificio no deja indiferente a nadie, tanto por su altura como por su arquitectura.

Cogimos un ferry desde el Bund para ir hasta Pudong y llegamos en menos de 10 minutos y estuvimos paseando por sus calles y a través de sus edificios.  Luego nos encontramos con un español, Edu, amigo de Jordi. Con Edu volvimos a cruzar a la otra parte y subimos a una terraza donde había un pub para ver el atardecer y el encendido de luces de Pudong. El pub se llamaba Bar-Rouge y, al igual que el día anterior, por una cerveza pagabas 15 euros, pero por la vistas, el ambiente y el momento, merece la pena.

A la hora de cenar Edu y su novia Shanghaiense nos llevaron a cenar al típico restaurante chino que solo van locales. Este fue el día que más comida típica comimos de allí, además de ser más original y auténtico. El sitio se encontraba cerca de Nanjing Road pero solo tenía nombre en caracteres chinos, así que no podemos deciros como se llamaba.

Lo que más nos llamó la atención de la comida fue unas patatas bravas cubiertas de caramelo que había que mojar en agua antes de comer. El resto de la comida era la típica comida china que puedes esperar.

China día 10: Shanghai-Nanjing Road-Concesión francesa y el Bund

China día 10: Shanghai-Nanjing Road-Concesión francesa y el Bund

En nuestra opinión Shanghai es lo que menos nos impactó de todo lo que vimos en China, por lo que creemos que dos días enteros son más que suficientes para visitar esta ciudad. Puede ser que tengamos esa sensación porque fue lo último que visitamos y, después de ver las maravillas de China y habernos quedado con ganas de Yangsguo, Shanghai nos pareció una ciudad muy cosmopolita y una gran ciudad con rascacielos al estilo de Nueva York que no parece que estés en China. Tal vez si hubiéramos hecho el viaje al revés y Shanghai hubiera sido nuestro primer destino, hubiéramos vuelto con una impresión diferente de esta ciudad.

El primer día fue un poco toma de contacto con la ciudad. Paseamos por Nanjing Road que es una calle peatonal comercial y con mucho mucho ambiente. La calle desemboca en una plaza que se llama People’s Square y de ahí fuimos andando hasta la Concesión francesa, un barrio muy moderno y en el que no da la sensación de encontrarse en una ciudad asiática. El barrio está repleto de casas bajitas y calles con arboladas y lleno de restaurantes y locales de ocio. Esta zona de Shanghai fue gobernada por los franceses durante casi 100 años, de 1849 a 1946 después de haberla ocupado tras ganar  la II Guerra del Opio.

Comimos en un puestecito de la calle y nos fuimos a pasear por el Bund. El Bund es el malecón de Shanghai a orillas del río Huangpu. Desde aquí se tienen unas vistas fantástica de Pudong, la zona de rascacielos de Shanghai y que es la típica imagen de la ciudad.

Tras pasear por el Bund, subimos a la terraza de un hotel con vistas a Pudong para poder ver como se encendían las luces de la Pearl Tower, que era la torre de la televisión. Todos los días la encienden a la misma hora, sobre las 19 de la tarde y la van iluminando con distintos colores creando un bonito espectáculo.

Hay varias terrazas a las que subir en el Bund para disfrutar de las vistas y luces de Pudong tomando una cerveza. El precio de las cervezas o copas de vino en estos sitios no es nada económico, uno 15 euros más o menos. Pero hay que pensar que subir a algún edificio para tener estas vistas ya te puede costar eso y aquí, por lo menos, te tomas una cerveza.

China día 9: Crucero por el río Li- Yangshuo-Shanghai

China día 9: Crucero por el río Li- Yangshuo-Shanghai

El día amaneció pronto porque teníamos que coger un barco que nos iba a llevar a Yangshou haciendo un crucero por el río Li. El precio del crucero ronda los 40€. En el barco te daban de comer comida tipo buffet y llegamos a Yangshuo sobre las 14 del medio día. Nosotros solo pasamos este día en Yangshuo pero los Jordis estuvieron 3 días y por lo que nos contaron y por lo que pudimos ver, fue increíble. Por eso, al principio de esta entrada y cuando estábamos hablando de la ruta del viaje, hemos dicho que habríamos sumado días aquí y se los habríamos quitado a Shanghai.

El barco lo cogimos en el puerto de Zhujiang y durante el crucero por el río, las vistas son preciosas. Vas entre montañas que tienen formas muy raras y mires donde mires te quedas embobado mirando. Los chinos se imaginan cosas en esas formaciones de montañas y les dan nombres, como por ejemplo la roca de los nueve caballos. Allí estábamos todos los pasajeros intentado encontrar al menos uno de los caballos sin mucho éxito. Ojalá vosotros tengáis más suerte.

Este sitio también es famoso porque el billete de 20 yuanes tiene dibujado estas montañas.

Después de 4 horas de crucero llegamos a Yangshuo, uno de los sitios que más nos impactó de todo el viaje. El pueblo de Yanghshuo se encuentra ubicado a orillas del rio Li. Allí se pueden hacer infinidad de cosas: paseos en bicicleta, escalar montañas, pescar con cormoranes, hacer rafting por el río. Nosotros no pudimos hacer apenas nada porque solo pasamos una tarde allí y nos dio para poder subir a lo alto de un mirador a través de bosque y montañas y poder disfrutar de ver las raras formaciones  de las montañas.

Como hemos dicho, en Yangshuo estuvimos menos tiempo del que habríamos querido. Sobre las 20.00 de la tarde tuvimos que coger un autobús que nos acercara al aeropuerto de Guilin para volar hacia Shanghai, último destino de nuestro viaje.

En Shanghai nos hospedamos en un hotel en la calle principal y más conocida de Shanghai: Nanjing Road. El hotel se llamaba Seventh Heaven Hotel. La ubicación del hotel es genial porque estás en pleno centro pero os recomendamos que busquéis otro hotel porque a nosotros no nos gustó mucho relación calidad-precio. No estaba muy limpio, el wifi no funcionaba muy bien y el desayuno dejaba mucho que desear. Lo que si que os aconsejamos que reservéis en la zona de East Nanjing Road.