Agra, la ciudad donde se encuentra el Taj Mahal

Agra, la ciudad donde se encuentra el Taj Mahal

Agra, la ciudad donde se encuentra el Taj Mahal, no tiene más interés que ese. Ser la ciudad donde se ubica esta maravilla del mundo moderno y que es alucinante. Llegamos a Agra con nuestro driver, desde Jaipur pasando por Abhaneri y Fathepur Sikri, dos ciudades que se encuentran de camino entre Jaipur y Agra.

¿Quién no conoce el Taj Mahal?¿Cuántas veces lo habréis visto en televisión, revistas, documentales, reportajes,…? Yo lo había visto cientos de veces y cuando lo tuve delante no me lo podía creer. Menuda obra de arte! Una vez allí entendimos por qué era una maravilla del mundo.

El Taj Mahal es un mausoleo hecho por amor. Su construcción tardó unos 22 años en completarse, desde el 1631 al 1654. Una de las esposas del emperador Shah Jahan, Arjumand Banu Begum, le pidió que, a su muerte le condeciera dos deseos: Primero, que cuidara de sus 14 hijos (fue la única esposa que le dio hijos) y segundo,  le construyera un mausoleo, cosa que hizo el empreador, mandando contruir la obra de arte que es el Taj Mahal después de que su esposa falleciera dando a luz de su decimocuarto hijo.

Eso es el Taj Mahal, la mayor obra de arte hecha por amor…y eso se nota!

El edificio en sí ya es una locura pero cuando te cuentan cómo fue construído, la cantidad de obreros que trabajaron en él (20.000), el tiempo que tardó en completarses y que las florituras no son pinturas, sino piedras semipreciosas incrustradas en el mármol…ya terminas de alucinar! El mausoleo se construyó de piedra pero luego se cubrió todo de mármol blanco.

Además de eso, la historia que hay detrás del Taj Mahal es bastante interesesante. No se sabe si es verdad o es leyenda pero, se dice, que el emperador Shah Jahan mandó construir un edificio idéntido al Taj Mahal pero en negro en la otra parte del río Yamuna. El hijo del emperador, en contra de que se construyera otro edificio idéntico, destronó a su padre y lo encerró en el Fuerte Rojo de Agra en una habitación que tenía vistas al Taj Mahal para que todos los días pudiera ver la tumba de su esposa. Cuando el emperador murió, su hijó mandó que fuera enterrado al lado de su madre, en el Taj Mahal, rompiendo así la simetría perfecta del conjunto. También cuenta la leyenda que cuando las obras del Taj Mahal terminaron el emperador hizo que les cortaran las manos a todos los obreros para que nunca pudieran construir una obra igual.

Además, el Taj Mahal no es solo el edificio que todos conocemos, sino que es todo el complejo, que está formado por el mausolero, una mezquita, una casa de invitados y jardines.

El mausoleo es perfectamente igual en sus 4 costados. Da igual por donde lo mires. Nosotros lo vimos por sus 4 lados. De frente nada más entrar al complejo con las fuentes y los jardines de cara, del lado de la mezquita y de la residencia, donde suelen estar menos concurridos y las fotos salen mejor, y desde la otra parte del río Yamuna donde hay un mirador. Os aconsejamos ir a este mirador al atardecer. El Taj Mahal va cambiando de color de más blanco a más amarillo conforme el momento del día y el sol, así que si tenéis un día despejado seguro que viviréis una puesta de sol preciosa. SI no queréis pagar o está cerrado, justo donde se compra la entrada de este mirador hay un camino de unos 100 metros que os lleva a la orilla del río donde se tienen las mismas vistas. Nosotros tuvimos que ir a este sitio porque llovía mucho y ya habían cerrado el mirador de pago.

Como decíamos, el conjunto del Taj Mahal es totalmente simétrico excepto en su sala principal donde se encuentra la tumba del emperador, al lado de la de la emperatriz, la cual sí que se encuentra en el centro. Actualmente las tumbas reales se encuentran a 10 metros bajo el nivel del suelo y lo que se ve es una réplica exacta de lo que son las tumbas originales.

En cada esquina del mausoleo se eleva un minarete, de 40 metros de altura cada uno de ellos. Los 4 minaretes son también simétricos y tienen una leve inclinación hacia fuera. Eso fue construído así para que, en caso de un terremoto o derrumbe, los minaretes no cayeran hacia dentro y dañaran el mausoleo.

De verdad que la historia que lo rodea y su construcción hizo que entendieramos que se hubiese llevado el título de maravilla del mundo moderno. Sin duda, lo es!

La entrada al complejo del Taj Mahal cuesta 1.000 rupias (1.050 si pagas con tarjeta). El precio incluye una botella de agua fresquita y unos calcetines desechables para cubrirte los zapatos cuando entres al mausoleo. Los precios de las entradas comprobarlos porque cambian con bastante frecuencia. Nosotros no encontramos ningún precio similar al que habíamos leído en blogs, incluso en la guía. Os dejamos aquí la web oficial del Taj Mahal donde aparece la información actualizada.

¿A qué hora visitar el Taj Mahal? Aquí cada uno que decida en función de sus intereses. Nosotros os contamos lo que hicimos. La noche de antes habíamos dormir en el hotel Taj Resort, el cual se encuentra a 15 minutos andando del complejo del Taj Mahal. Ese día nos levantamos a las 5.00 de la mañana para comprar la entrada a las 5.30 y entrar a las 6 en punto y así poder ver el amanecer. El Taj Mahal está abierto desde el amanecer hasta el atardecer, así que no vais a tener problema y podréis ir a verlo cuando queráis. Eso si,una vez salgáis no podréis volver a entrar.

Entramos a las 6 de la mañana y estuvimos dentro casi 4 horas. Se os pasará el tiempo volando. Aunque el complejo se puede visitar rápido, lo suyo es sentaros en algún banco a contemplarlo con tranquilidad, además de hacerle 200 fotos. jeje. Que por cierto, hay muchos indios que por unas cuantas rupias estarán encantados de haceros un book. Los hay que llevan sus cámaras y luego te las envían, pero los hay que te las hacen con tu cámara. Aunque nosotros preferimos hacernos las fotos nosotros, nos consta que hacen fotos muy chulas y algunas bastante originales.

Os aconsejamos alojaros en un hotel en el que podáis ir andando al Taj Mahal porque unos 500 metros antes de llegar solo dejan pasar automóviles eléctricos por el tema de la contaminación. Aunque a cualquier hora del día podéis coger un tuk tuk para ir, si os alojáis cerca os ahorráis el precio del tuktuk y tener que regatear porque vais andando. Además, si vais temprano como nosotros, luego igual aun os da tiempo a daros una ducha en el hotel (si os sale un día de calor es abrasador) y poder desayunar.

A parte del Taj Mahal, en Agra podéis visitar el Fuerte Rojo, Patrimonio de la Humanidad. Lo bueno de esta ciudad es que, como no tiene nada más que estas dos cosas, con que estéis una noche es suficiente y podréis ir con muuuucha calma. Para ir al Fuerte Rojo sí que fuimos con coche. La entrada cuesta 600 rupias si enseñas la entrada del Taj Mahal, sino cuesta 650 rupias. Nosotros no lo sabíamos y las llevábamos de milagro. De nuevo, el precio puede variar cuando vayáis. Aquí ni en la página web era correcto.

En el Fuerte Rojo de Agra es donde estuvo encarcelado (o se recluyó él mismo cuando falleció su esposa, la historia es confusa) el emperador que mandó construir el Taj Mahal cuando fue destronado por su hijo por querer construirse un mausoleo como el de su esposa pero en negro en la otra parte del río Yamuna. Se dice que el emperador tenía una habitación con vistas al Taj Mahal y lo cierto es que, lo que más nos gustó del Fuerte Rojo de Agra, fueron las vistas que desde allí hay al Taj Mahal. Aunque es verdad que se ve a lo lejos y pequeño, ver el Taj Mahal no dejar de ser impresionante.

El Fuerte Rojo de Agra nos gustó. No al nivel de Amber Fort o la Fortaleza Mehrangarh de Jodhpur, pero nos gustó  y os aconsejemos que entréis.

Como os comentábamos antes, nos recreamos en esta visita. No teníamos nada más que hacer en Agra y nuestro tren no salía hasta las 23.30 horas de la noche, así que nos lo tomamos con calma y estuvimos allí algo más de 3 horas. Además de esto, el Fuerte es bastante grande.

Lo que más llama la atención del Fuerte Rojo de Agra, como su nombre indica, es su color rojo, ya que, fue construído principalmente con arenisca roja. Aunque hay algunas estancias que son totalmente blancas porque fueron construídas de piedra y mármol.

Después de visitar el Fuerte Rojo de Agra, comimos en un restaurante que encontramos por TripAdvisor. Se llamaba The Global Savour y tenía muy buenas puntuaciones. A nosotros no nos pareció nada del otro mundo. Si no encontráis nada mejor, puede ser una opción. Lo que sí que nos encató fue el trato. El camarero que nos atendió fue super amable, estábamos solos y después de comer se sentó a tomarse un te con nosotros.

Tras al comida, fuimos al mirador que os hemos comentado más arriba donde se ve el Taj Mahal desde la otra parte del río Yamuna. Lo malo es que llovía a cántaros y no pudimos ver el atardecer, aún así, nos llevamos un buen recuerdo de nuestra última visión de esta gran obra de arte.

Y, aquí, terminó nuestro paso por Agra. Solo nos quedaba coger un tren nocturno para llegar hasta nuestro siguiente y último destino en La India. El lugar más sagrado de la Tierra: Varanasi!

Qué ver en la caótica Delhi

Qué ver en la caótica Delhi

Delhi fue nuestro primer contacto con La India. La caótica Delhi. Llegamos a las 23 de la noche con un vuelo de la compañía Aeroflot desde Moscú (unas 6 horas de vuelo). Nada más llegar nos recogió nuestro driver y nos llevó al hotel. El hotel ni os lo recomiendo. La zona no nos gustó nada. Llegar a las ciudades de noche es algo que no me gusta mucho porque suelo llevarme una impresión errónea (también me pasó en Arusha-Tanzania). Lo vimos todo tan oscuro, perros ladrando alrededor de nuestro coche, el driver que no tenía muy claro donde iba…. En fin, que lo único que queríamos era dormirmos para levantarnos al día siguiente y empezar con buen pie.

Nueva Delhi es la capital de La India y es una locura. Solo la ciudad cuenta con casi 20 millones de habitantes. Realmente la ciudad se dividide en Nueva Delhi y Old Delhi (o Delhi a secas). Es cierto que se nota diferencia entre una y otra. Nueva Delhi se caracteriza por sus anchas avenidas y por encontrarse allí las instituciones más importantes del Gobierno. La vieja Delhi es más auténtica, con sus edificio más antiguos y sus callejones.

Aunque no es la ciudad que más nos gustó de La India. Delhi nos gustó, y para ser el primer contacto con este país nos dejó bastante impresionados. Os aviso desde ya que es un caos de ciudad. Hay vacas por todos lados. No hay un segundo donde haya silencio y no se oiga un claxón, hay millones de personas y un tráfico horrible. A cambio de eso tiene algunos edificios a los que merece la pena visitar porque son increiblemente bonitos.

¿Cómo desplazarse por Delhi? Nosotros teníamos a nuestro driver que nos llevaba a todos lados, pero lo bueno que tiene Delhi es que tiene metro. Es una ciudad enorme donde las distancias son muy largas, pero se puede ir en metro a las ubicaciones principales. También encontraréis muchos tuk tuk.

Qué visitamos en Delhi

Empezamos el día visitando la Mezquita Jama Masjid, una de las mayores mezquitas de La India. La mezquita abre a las 9 de la mañana.

Aunque en todas las guías y blogs habíamos leído que era gratuita y solo se pagaba por la cámara, o justo había cambiado  en agosto de 2018, o nos vieron cara de acabar de aterrizar, el caso es que nos cobraron 300 rupias a cada uno por entrar.

Para entrar te tienes que descalzar. Nosotros dejamos las zapatillas en la puerta y luego creo que pagamos 40 rupias a los chicos de la entrada por habernoslas guardado.

Una vez dentro, la Mezquita es bastante grande y tiene una cúpula preciosa. Nos sorprendió que había mucha gente y muchos locales. Además, hay un minarete al que se puede subir pagando 100 rupias más. El minarete mide uno 40 metros y hay 139 peldaños para subir hasta lo alto. Nosotros subimos y las vistas son muy recomendables. Se ve todo Delhi desde las alturas y creo que merece la pena.

Después de la visita a la Mezquita, el driver nos llevó a Raj Ghat, el memorial en recuerdo del líder hindú Mahatma Gandhi. Aquí es donde fue incinerado  en el año 1948 y hoy en día se encuentra un jardín con una losa de mármol negro marcando el lugar donde fue incinerado. Esta visita sí que es gratuita y también hay que descalzarse. Se trata de una visita corta que, si tenéis tiempo, no está de más.

De Raj Ghat fuimos a la visita más esperada del día, la tumba del emperador Humayun. La habíamos visto en fotos y habíamos leído que el Taj Mahal se inspiró en esta obra de arte, lo que no sabíamos es todo lo que alberga este complejo. Hay más tumbas además de la más famosa de Humayun, y a nosotros nos encantaron.

La entrada cuesta 500 rupias por persona a todo el complejo. La tumba principal y más famosa es la de Humayun, la cual fue ordenada construir por la viuda principal del emperador. Para su construcción se utilizó arenisca roca y detalles en mármol blanco y negro. No se sabe la fecha exacta de su construcción pero se dice que es del año 1574.

Como os decíamos, además de esta tumba principal, en el complejo se encuentran otras tumbas. Al entrar a la derecha hay dos especies de mausoleos que ya hacen que la visita merezca la pena. Una de ellas es la tumba de ISA Khan Niazi, donde reposan los restos de uno de los subalternos de Humayun.

La tumba de Humayun fue lo que más nos gustó de Delhi.

La siguiente visita del día fue la Puerta de la India, ubicada en la avenida principal de Delhi, Rajpath, o camino de los Reyes, fue construída para conmemorar a los soldados indios que murieron en la Primera Guerra Mundial. Es un monumento bastante moderno, que tardó 10 años en construirse, desde 1921 a 1931. Los nombres de los soldados que murieron en estas guerras están inscritos sobre las paredes del monumento.

El lugar en sí es bastante amplio y enorme, ahora bien, el agobio allí es de las mismas dimensiones. Muchísimos locales se ofrecen a venderte cualquier cosa o a hacerte fotografías. Te pasas el paseo diciendo: no, gracias.

Opuesto a la Puerta de La India en la misma avenida se encuentra la Residencia del Presidente de La India. La distinguiréis enseguida por su cúpula.

Después de visitar al puerta de La India y teniendo en cuenta que varios sitios que teníamos previstos visitar estaban cerrados por ser lunes y que a las 17 cierra todo, el driver nos propuso llevarnos a un templo sij. Para nosotros era nuevo, ni siquiera conocíamos esa religión. Así fue como terminamos en Gurdwara Bangla Sahib, el principal templo sij de la ciudad de Delhi. El sijismo es una religión india que se desarrolló en el contexto del conflicto entre las doctrinas del hinduísmo y del islam durante los siglos XVI y XVII. Se les reconoce por el tipo de turbante que llevan. Supuestamente no se pueden cortar el pelo y lo llevan todo enrollado con el turbante. La baraba tampoco se la pueden cortar.

Fuente: https://travel.sygic.com/es/poi/gurdwara-bangla-sahib-poi:22889

Justo el día que fuimos estaban celebrando algo y estaba repleto de gente. La verdad es que éramos los únicos no locales y nos sentíamos bastante raros, aunque la gente era super amable y nos invitaban a entrar al templo. Aquí además de descalzarte, debes cubrirte la cabeza.

El último punto del día fue el mercado de Karol Bagh. Este mercado quedaba justo al lado de nuestro hotel pero no nos gustó nada. Era demasiado demasiado local. Me explico. Vendían ropa para locales. No había cosas de artesanía, ni cosas típicas de allí, ni comida ni nada. Solo ropa de mercadillo para locales. Estuvimos paseando y curioseando por lo diferente que nos resultaba todo. Nos miraban mucho porque éramos los únicos locales. Este mercado no os lo recomendamos a no ser que queráis vivir la experiencia de estar rodeados solo de indios, porque os aseguramos que turistas allí, no van.

Aquí terminaba nuestro primer día en Delhi. Agotados de no parar, del ruido, del bullicio, de las motos, en definitiva, agotados del caos!

Qué nos quedó pendiente

Tener en cuenta que lo lunes cierran varias atracciones turísticas de Delhi, entre ellas, el Fuerte Rojo y el templo Akshardham. El Fuerte Rojo de Delhi no nos importaba tanto porque ya nos habían adcertido que nos íbamos a cansar de visitar Fuertes en La India y, además, aconsejaban visitar el Fuerte Rojo de Agra. De todos modos, si nos hubiera sobrado tiempo y hubiera estado abierto, lo habríamos incluído en nuestra visita.

Lo que sí que nos habría encantado conocer fue el Templo Akshardham. En realidad Akshardham es un complejo de templos hinduístas de muy nueva creación. Fue inaugurado en el año 2005. El edificio principal fue construido con piedra arenisca y mármol. La entrada es gratuita pero te hacen dejar todas tus pertenencias en una consigna. No se pueden hacer fotos y para asegurarse te hacen depositar todo lo que lleves encima. Leímos que es bastante seguro porque le hacen fotos a todo antes de que lo deposites por si luego faltara algo.

Otro templo que se puede visitar es el Templo de Loto. Nosotros no lo visitamos, pero si algo nos llamaba la atención era su construcción, que representa una flor de loto blanca semiabierta. Además es un templo dedicado a todas las religiones existentes. No hay ninguna imagen y cualquiera puede ir a orar. Su entrada también es gratuita.

Por último, el mercado al que deberíamos haber ido y no al que fuimos:Chandni Chowk. Se encuentra en la zona del Fuerte Rojo y Jama Masjid y por lo que leímos y nos contaron, es un mercado tradicional donde se venden productos artesanos y tradicionales.

Hasta aquí nuestro primer día en La India, nuestra experiencia de un día en Delhi, lo que pudimos ver y lo que nos habría gustado ver. Esperamos que os haya gustado y os sea útil para organizar vuestros viajes. Si no queréis perderos los siguientes posts de La India, suscribiros a nuestra web y estaréis al corriente de todo los primeros.

Nueva Zelanda día 11: Kaikoura-Christchurch

Nueva Zelanda día 11: Kaikoura-Christchurch

Era nuestro último día en Nueva Zelanda y amanecimos temprano porque íbamos a buscar ballenas. El día de antes habíamos reservado un tour a través de la web bookme, de la cual ya os hablamos en otros posts.

Habíamos leído de una playa desde la que se ven delfines desde la orilla al amanecer, pero no fue nuestro día, así que nos fuimos a la base del aeródromo donde salía nuestro vuelo a las 9 en punto de la mañana. Si, si, el avistamiento de ballenas que íbamos a hacer era un tanto especial. Las íbamos a ver desde el cielo. Reservamos un vuelo en avioneta para los dos.

Con lo poco que nos gusta volar, aun me pregunto por qué no tuvimos ninguna duda.jeje.

El vuelo duraba unos 40 minutos y primero el piloto te hace una explicación con un video  del tipo de ballenas que vas a ver. Las ballenas que se ven en Kaikoura son cachalotes, “sperm whale” en inglés. Son los animales con dientes más grande que existen y los machos pueden crecer hasta 20,5 metros de largo y llegar a pesar más de 50 toneladas. Pueden estar debajo del agua hasta 40 minutos sin respirar, pero luego salen y respiran durante 10 minutos, por lo que es muy probable verlas. Pero, tenéis que tener en cuenta que la empresa no te puede garantizar ver ballenas y te puedes volver sin verlas, es cuestión de suerte, aunque normalemnte se ven y las probabilidades son altas.

Kaikoura es un buen sitio para ver este tipo de animales porque enseguida llegas a mar abierto desde la costa, y las ballenas se encuentran ahí. Esta explicación os la hacen también antes de subir a la avioneta. Hay un cañón montañoso debajo del mar que provoca esta profundidad y que ahí estén los delfines y las ballenas.

Este día tardaron en salir, de hecho, cuando ya pensábamos que no las íbamos a ver, apareció la primera. Increíble. Vimos hasta 3! El piloto se acercaba bastante, daba varias vueltas sobre ella para que la pudiésemos contemplar bien, y al verla desde arriba te das cuenta de lo enormes que son, ya que, no ves solo la cola como si las ves desde el mar, sino que la ves entera! Os dejamos aquí la compañía con la que lo hicimos, con los que quedamos super contentos y recomendamos. Se llama Air Kaikoura. Eso si, la avioneta se movía lo que no está escrito y, aunque disfruté viendo las ballenas, hubo algún momento que si hubiera podido me habría bajado.jaja.

Después de esta super experiencia, volvimos a Kaikoura a darle una segunda oportunidad a la langosta antes de poner rumbo a Christchurch. De nuevo, fake con la langosta.

Llegamos a Christchurch por la tarde y fuimos directos a un mirador. Los que nos conocéis, sabéis que nos encantan los miradores y ver las ciudades desde las alturas. El mirador fue el Cashmere Hill. Nada del otro mundo. Se ve la ciudad, que es super llana y algunos edificios altos en una de las partes que parecía una zona industrial.

Cuando bajamos, nos dirigimos al centro de la ciudad y alucinamos. En el año 2011 hubo un terremoto que fue devastador y dejó la ciudad en pedazos. Aún en agosto de 2017, 6 años después, la están reconstruyendo y se intentan recuperar de tal desgracia. Sobre el terremoto leímos estando allí y nos contó una española que conocimos cenando en un restaurante. Ella y su familia se habían mudado a Christchurch aprovechando una oportunidad de trabajo de su marido que se dedicaba a la construcción. La piel de gallina. Parecía que había pasado una guerra, sin exagerar!

De Christchurch visitamos más bien poco. Estuvimos de paso, pero nos bastó para entender lo que allí ocurrió en el año 2011 y lo duro que tuvo que ser.

Donde más notamos el impacto del terremoto fue en la catedral de Christchurch. Parecía que le había caído una bomba encima.

Como consecuencia del terremoto, el arquitecto japonés Shigeru diseñó una catedral provisional construída a base de cartón y plástico. Aunque es una catedral provisional merece la pena que la visitéis por fuera porque es bastante curiosa.

Otra de las visitas que hicimos en Christchurch fue la que dicen, es la calle más bonita de la ciudad: New Regent Street, una calle con casas bajitas de colores que nos pareció preciosa.

Llegó el momento de la cena y nos encontramos con el sitio más guay de Christchurch, Little High Eatery. Os lo super recomendamos. Es un espacio grande con un montón de puestos y food trucks de comida de diferentes países donde cada uno se puede pedir lo que quiera y comerlo luego juntos en un espacio común. Había asiáticos, mexicanos, pizzeria, hamburguersería, sushi,….Habia casi de todo lo que te pudeiras imaginar. Nosotros probamos las hamburguesas de Bacon Brothers Burguer. Espectacular!

Después de cenar, devolvimos el coche de alquiler y nos fuimos al hotel. Dormimos en un hotel de Jucy, se llamaba Jucy Snooze y se encuentra cerca del aeropuerto. De hecho, nosotros fuimos andando al aeropuerto al día siguiente. Nuestro vuelo salia muy temprano y por eso decidimos dormir aquí.

Aquí terminó nuestra aventura en Nueva Zelanda, al día siguiente cogíamos un vuelo para conocer un paraíso… Nueva Caledonia nos esperaba!

Ruta de 12 días en el Norte de India

Ruta de 12 días en el Norte de India

Si tuviésemos que definir India con una palabra, ésta sería INTENSIDAD. Como contábamos en el post de información práctica para viajar al norte de India, este país es intenso y ello puede provocar en ti varias sensaciones. Que te encante, que lo odies, que te agobie, que te desespere, que te haga gracia. Lo que sea, menos dejarte indiferente, porque de una manera u otra, La India deja huella.

Nosotros decidimos visitar el Norte de India con conductor y os contábamos el porqué en la página de India. En resumen, para el tiempo que teníamos era más cómodo, rápido y nos permitía visitar más cosas en el mismo tiempo que haciéndolo en trenes. Nosotros diseñamos nuestro viaje nosotros mismos y luego contratamos el conductor desde España. Siempre con gente local que son los que mejor precio ofrecen y con los que se puede negociar.

La ruta que nosotros hicimos fue la siguiente:

Día 1: Delhi

Día 2: Vuelo Delhi-Jaisalmer

Día 3: Jaisalmer y desierto de Thar (noche en el desierto)

Día 4: Jaisalmer- Jodhpur

Día 5: Jodhpur-Ranakpur- Udaipur

Día 6: Udaipur

Día 7: Udaipur-Jaipur

Día 8: Jaipur

Día 9: Jaipur-Abhaneri-Fatehpur sikri-Agra

Día 10: Agra (tren nocturno Varanasi)

Día 11: Varanasi

Día 12: Varanasi

Delhi

Jaisalmer

Desierto TharJodhpur

Udaipur

JaipurFathepur Sikri

Agra
Varanasi

 

¿Por qué hicimos esta ruta?

Nosotros teníamos claros algunos sitios que queríamos visitar entre los que estaba: Jaisalmer, Jaipur, Agra y Varanasi. La verdad es que es una ruta donde haces muchos kilómetros y hay mucha gente que termina suprimiendo Jaisalmer o Varansi, pero nosotros no queríamos dejar de visitar ninguno de los dos sitios. Se nos plantearon varias formas de desplazarnos pero finalmente decidimos coger un vuelo de Delhi a Jaisalmer y un tren nocturno de Agra a Varanasi. El resto lo hicimos todo con conductor.

Una de las ciudades que nos dio pena suprimir fue Pushkar. Nos habían hablado muy bien pero al final habría sido un estrés. Si el viaje ya fue cansado, si encima hubiésemos añadido un sitio más, no se cómo habríamos acabado. Mi consejo es que os marquéis unos imprescindibles y que del resto, seleccioneis lo que queréis ver y si tenéis que suprimir alguna cosa, lo hagáis porque sino terminaréis muy cansados y no os dará la sensación de haber disfrutado de ninguna ciudad tranquilamente.

Esta fue nuestra ruta y cómo lo hicimos nosotros.

¿Qué es lo que más nos gustó?

Es difícil quedarse con una sola cosa de este viaje. El Taj Mahal es impresionante y no solo lo que ves, sino lo que te cuentan y cómo lo ves. Estando allí entendimos porqué es una de las 7 maravillas del mundo moderno. Está hecho con mimo y mucho mucho amor. Os lo contaremos todo en un post dedicado a Agra, la ciudad donde está el Taj Mahal.

Otra de las cosas que nos encantó fue Jaisalmer. Es una ciudad muy bonita y la experiencia de andar por el desierto y pasar una noche allí fue algo que no olvidaremos nunca. Sin duda, una de las mejores experiencias de nuestro viaje a India.

Si nos tenemos que quedar con un fuerte de todos los que vimos, este seria el de Jodhpur. Impresionante el fuerte en sí y sus vistas.

Udaipur fue mi enamorada. Es cierto que es más tranquila que el resto de ciudad, y esto lo entendí una vez nos habíamos ido de allí. Sus calles están limpias, su gente es super amable, y sus vistas desde el otro lado del lago Pichola son preciosas y más al atardecer.  Os recomendamos que la visitéis y que hagáis noche. Nosotros hicimos dos noches allí y la pudimos disfrutar bien.

Y Varanasi nos impactó. Qué ciudad! Qué caos! Que curioso todo lo que pasa a orillas del río más sagrado de la tierra, el Ganges. No podéis descartar Varansi de vuestro itinerario, para mi, un imprescindible para entender muchas cosas de las que ocurren en India.

Esta fue nuestra ruta y algunos de nuestros consejos. Gracias por leernos. En los siguientes posts os contaremos recomendaciones sobre qué ver, donde dormir y donde no, donde comer, y donde no y algunos consejos sobre cada ciudad de las que visitamos. Si quieres ser el primero en enterarte de nuestras novedades, no olvides suscribirte a nuestro blog.

 

Zanzibar, la isla de las especias

Zanzibar, la isla de las especias

La isla de Zanzibar, también conocida como la isla de las especias, es una isla “semiautónoma” de Tanzania, puesto que, aún formando parte de Tanzania como país, tiene un gobierno propio.

Además de ser conocida por sus especias, Zanzibar también es conocida por haber sido el centro para el tráfico de esclavos del este durante los S. XVII y XIX, cuando era gobernador el sultán Omán.

En Zanzibar conviven varias culturas: persas, árabes, musulmanes, portugueses y los propios africanos. La mezcla cultural la hace más especial si cabe. Un pequeño paseo por Stone Town será suficiente para que os deis cuenta de ello.

¿Cómo llegar?

A Zanzibar se puede llegar en avión. Nosotros llegamos desde Arusha. También se puede llegar en ferry desde Dar er Salam. Nada más llegar a la isla (llegamos sobre las 12 del medio día), nos vino a buscar un driver con el que habíamos contactado anteriormente. Lo conocimos a través de tripadvisor, y por unos 60 dólares los dos nos llevaba a Stone Town, nos hacia de guía y luego nos llevaba a nuestro hotel, que estaba como a una hora y media de Stone Town.

¿Dónde alojarase?

Cuando decidimos ir a Zanzibar después de nuestro safari por el norte de Tanzania, lo relacionamos con descanso, tranquilidad y relax, así que decidimos alojarnos en el mismo hotel todos los días. Es cierto que para ver más cosas habría sido mejor dormir la mitad del tiempo en una parte de la isla y la mitad en otra (por que las distancias son largas), pero como os decíamos, decidimos descansar y pasar todo nuestro tiempo en la parte norte de la isla. Nos alojamos en el hotel Kendwa Rocks, y  nos gustó mucho. El hotel en si, el ambiente, la ubicación, a primera linea de playa y sus atardeceres, motivo por el cual cogimos el hotel en esta parte de la isla y no la otra, porque somos fans de los atardeceres. Todo fue genial y lo recomendamos. Esta parte de Zanzibar es más turística que la parte este, pero es verdad que aquí el agua parece ser que está mejor y que las mareas le afectan menos.

En nuestro post de Safari de 4 días en Tanzania os contamos información sobre visado, vacunas, mejor época del año para viajar, idioma, filosofía del país, … Os remitimos a este post porque todo esto es igualmente aplicable a Zanzibar.

Qué ver en Stone Town

Stone Town debe ser visita imprescindible si visitas Zanzibar, al menos es lo que os aconsejamos. La ciudad está construida con piedras de coral, cosa que nos llamó muchísimo la atención. En una mañana o una tarde tenéis suficiente para explorar lo más importante de la ciudad y darse cuenta de cómo es. Si tenéis más tiempo, como siempre, mejor. Nuestro consejo es que os dejéis llevar por la ciudad. Aún así os dejamos aquí los sitios que nosotros visitamos:

Mercado de Darajani: A mi este Mercado me dejó totalmente alucinada! Para mi, un imprescindible. Darajani está repleto de puestos divididos por especias, verduras, frutas, carnes y pescados. Tenéis que pasear por allí y ver cómo tienen la carne y el pescado. Yo no daba crédito! Si eres sensible a los olores…cuidado! Hay lugares donde cuesta respirar!

-Callejar por la ciudad y ver sus famosas puertas. Por toda la ciudad hay puertas muyy chulas y muchas de ellas están talladas en madera y según esté tallada informa del tipo de familia que vive en esa casa, de su posición social, si son más pudientes o menos, del número de hijos, de su religión o trabajo,… Hay algunas puertas que cuentan con piezas puntigaudas de metal que se ponían para evitar que los elefantes entraran en las casas. Nunca se vieron elefantes en la isla de Zanzibar. jeje.

Catedral anglicana y mercado de esclavos: En Zanzibar se estableció el gran mercado de esclavos del África Oriental. Cientos de miles de negros fureron sacados a la fuerza de África y  vendidos a los negreros que los llevaban en condiciones inhumanas hasta las plantaciones de América.

Tomar algo en algún rooftoop de la ciudad y admirar su vistas.

El palacio del Sultán.

La casa de Freddie Mercury. El cantante de Queen nació en Stone Town y alli vivió hasta los 7 años que fue enviado a Inglaterra. La verdad es que no tiene ningún interés visitar esta casa porque únicamente hay algunas fotos en la fachada, una placa y poco más. El edifcio no es ni bonito, pero si callejeais por el centro, os lo encontraréis.

La verdad es que más que ver algo en concreto, lo que nos gustó de Stone Town fue callejear por sus calles del centro. Todas peatonales y estrechas repletas de tiendas. Así que si que os aconsejamos que visitéis Stone Town pero que no vayáis con expectativas de ningún tipo. Únicamente os dejéis llevar, pero llegar el mercado de Darajani, para mi, toda una experiencia.

Qué hacer en el resto de la Isla

Hay mucha gente que viaja a Zanzibar y no visitan Stone Town, ya que, es una isla de sol, playa y aguas cristalinas y suele irse a disfrutar de ello y no de una ciudad. Aunque nosotros estuvimos en el norte de la isla y nos quedamos allí descansando, aquí os contamos qué podéis hacer en la isla de Zanzibar:

-Atolón Mnemba: Esta isla privada cuenta con 28 km cuadrados frente a la costa este cuenta con aguas cristalinas, un coral precioso, muchos peces de colores y, a veces, se pueden ver delfines y tortugas. A nosotros nos encantó hacer snorkel en esta isla. Cogimos un tour el día anterior en la playa de nuestro hotel. Nos recogieron a las 9 de la mañana en la misma playa del hotel en un dhow típico de allí (un barco de pescadores) y de ahí fuimos a Mnemba, hicimos snorkel y luego comimos en la playa de enfrente del atolón, un arroz y pescado a la brasa que nos habían cocinado los de la excursión.

-Nungwi y playas del norte: Dicen que las playas del norte son más turísticas pero más paradisiácas. Nososotros estuvimos alojados aquí y podemos afirmar que son preciosas. En cuanto a lo del turismo, cuando viajamos no había mucho. Era temporada baja y época de lluvias. Visitar el pueblecito de Nungwi es una cosa que nos encantó. Nos pareció precioso. Fuimos andando desde nuestro hotel en Kendwa hasta Nungwi por la orilla de la playa. Aquí tendréis que tener en cuenta el tema de las mareas. Nosotros fuimos andando porque fuimos por la mañana pero volvimos en autobús porque se nos hizo tarde y ya era imposible volver andando.

Restaurante The Rock: El famoso restaurante “The Rock” se encuentra en la parte este de la isla. Lo guay de este lugar es que se encuentra sobre en un trozo de arrecife de coral que quedó aislado en medio de la playa. Al estar en la parte este de la isla le afectan las mareas y hay veces que para ir hay que coger una barca. Es importante que si vais a ir reservéis antes porque tiene pocas mesas y siempre está completo.

Nadar con delfines en Kizimkazi: Si queréis nadar con delfines en Zanzibar, tendréis que desplazaros al sur de la isla. Nosotros descartamos hacer esta excurión porque estábamos en el norte de la isla y la verdad es que teníamos más de dos horas para llegar. Además, luego leímos que este tipo de actividades en Tanzania se realiza de una forma poco adecuada. Hay gente que toca los delfines y se coge a ellos para nadar y ello hace que los animales sufran. La verdad es que no nos informamos más porque no íbamos a hacer la excursión pero sí que os aconsejamos que antes de reservarlo os informéis. Hay varias webs de turismo reponsable donde podéis obtener información.

Jozani Forest: Este bosque se encuentra en la parte central de la isla y se suele visitar por los monos que habitan en él: los Colobos Rojos, en peligro de extinción. Además de los monos, también se visita por su selva, manglares y sus varias especies de aves.

Tour de especias: Este tour hay que reservalo previamente y tiene comienzo en el mercado de Darajani, luego la excursión se desarrolla en una granja donde hay muchísimas plantas de las que se extraen las especias y te las van explicando. 

Prision Island: Esta isla se encuentra frente a Stone Town y es famosa por sus corales y por las tortugas. Por lo visto es una isla ideal para hacer buceo y snorkel. Al igual que la excursión de Mnemba, os aconsejamos que la contratéis directamente en la playa y negocieis el precio allí mismo. Nosotros contratamos la excursión pero finalmente se suspendió debido al mal tiempo que nos salió, así que no la pudimos hacer y tenemos una espinita.jeje. Si vais, nos lo contáis!

Recomendaciones de dónde comer en Kendwa

Os vamos a recomendar dos sitios que nos encantaron para comer o cenar en Kendwa. Están nada más salir del hotel kendwa Rocks en el que nos alojamos y se come bastante bien a buen precio. En el mismo hotel también se puede comer o cenar, pero siempre es más caro que en sitios locales de allí. Así que os aconsejamos que salgáis y exploréis la zona.

  • Fisherman Local: Es un local donde cocinan pescado y marisco freco a un precio super económico. Nosotros fuimos dos días a cenar porque nos pareció que estaba riquísimo.
  • Restaurante Varadero: Se encuentra al lado del anterior y tiene cocina internacional, pero todo muy bueno. Recuerdo que Raul pidió una pasta y yo una hamburguesa y nos encantó. Además, el dueño, hablaba español y nos pareció muy majo. Un lugar muy recomendable.

Estas son algunas de las cosas que se pueden hacer en Zanzibar, seguramente habrá más como pasear por las playas del este y ver cómo afectan las mareas y visitar la zona del sur. Nosotros preferimos descansar y por eso nos fuimos directamente al norte y pasamos allí toda nuestra estancia. Lo que sí que os aconsejamos es que, estéis donde estéis, paseeis por la playa, observéis a la gente, a los pescadores, a los niños, veais como juegan y se divierten, habléis con ellos. Zanzibar no es un paraíso al nivel de Maldivas o Seychelles, pero también tiene su encanto, sus aguas cristalinas, su coral y su gente! Muy recomendable, sobretodo, después de un safari en Tanzania o Kenia.

 

Safari en el Lago Manyara, Serengueti y Ngorongoro

Safari en el Lago Manyara, Serengueti y Ngorongoro

El primer parque que visitamos en nuestro safari de 4 dias por Tanzania fue el Parque Nacional Lago Manyara.¿Por qué decidimos ir al lago Manyara y no a Taranguire? La verdad es que la razón fundamental fue por los flamencos, aunque luego resulta que no te puedes acercar al lago y no los pudimos ver de cerca. De todos modos, para los días que íbamos a estar y la ruta que queríamos hacer, lago Manyara nos venía mejor que Taranguire. Tal vez si hubieramos hecho un día más de safari sí que lo habríamos incluído.

El parque nacional del Lago Manyara es el parque nacional más pequeño de Tanzania, situado en el fondo del Valle del Rift. El parque posee 330 km², de los cuales el 60% es el lago (unos 240 km²), lago que casi llega a desaparecer en la época seca.

Salimos temprano desde Arusha y llegamos al lago Manyara sobre las 11 de la mañana. Nada más adentrarnos en el bosque, vimos un montón de monos babuinos. A partir de ahí no dejamos de ver zebras, ñus, algún búfalo, antílopes, hipopotamos, más zebras y ñus, elefantes, pelicanos y más aves, alguna que otra jirafa. También vimos hipopotamos en la “hipo pool”. Aquí no pudimos ver a ninguno bostezando y los tuvimos que ver con prismáticos. Estaban algo vaguetes. Para un primer día de safari no estuvo nada mal. Terminamos muy muy contentos. Aunque no vimos ni leones ni leopardos como nos hubiera gustado. Por lo visto, no es común ver este tipo de animales en este parque. Aquí se ven más elefantes, jirafas, muchísimas aves (hay más de 350 especies), zebras y ñus (por supuesto), búfalos e hipopotamos.

Lo mejor de este día fue tener a una familiar de elefantes dándose un baño justo enfrente de nuestro jeep! Nunca olvidaré ese momento tan especial en el que casi quise llorar de la emoción que me provocaba ver aquello. Tan real, tan natural, tan libre! De verdad, fue único! No me importaba no haber visto leones, ni jirafas de cerca, ni leopardos. Para mi aquello había sido suficiente!

Esa noche dormimos en Njake Lake Lodge, cerca de Manyara y de camino hacia el Serengueti, donde iríamos al día siguiente. De camino al lodge, paramos en un mirador donde se veía todo el parque nacional del Lago Manyara y las vistas fueron impresionantes. Muy recomendable que paréis!

Para ir desde el Lago Manyara al Serengueti, debes de pasar por dentro del área de Conservación del Ngorongoro, por lo que podéis imaginar lo precioso que es el camino. Nuestro driver hizo una parada en el mirador del Ngorongoro para que viésemos el cráter y luego continuamos el camino hacia Serengueti. Aquí se terminó el asfalto y empezó el camino de tierra que ya no nos dejaría hasta la vuelta. Imaginaros ir siempre por caminos de tierra con piedras y sin asfaltar. El driver nos decía que eso era el masaje africano.jeje. Tardamos en llegar toda la mañana pero por el camino ya vas viendo animales, sobretodo zebras, ñus y algunas jirafas. Durante el camino también vas viendo los poblados “masais” donde os pararán si lo tenéis incluído. Nosotros preferimos no parar porque al final es un espectáculo. Los masais ya no son tan auténticos y no nos apetecía pagar por ver un show.

Tenéis que tener en cuenta que la entrada del Serengueti es de 24 horas, por lo que, tenéis que tener en cuenta a qué hora entráis para salir a la misma hora al día siguiente. Nosotros entramos a las 14, así que comimos en una área que hay justo antes de entrar al parque y cuando se hicieron las 14 entramos. En esta área hay como un montículo donde podéis subir y ver toooda la explanada del Serengueti. Una pasada!

El Parque Nacional del Serengueti cuenta con 13.000 km² y obviamente es el más grande y famoso de Tanzania. Aquí podréis ver a los “big five” seguro (león, leopardo, elefante, rinoceronte y búfalo), aunque nosotros no vimos aquí el rinoceronte. Este Parque hace frontera con Kenia, donde también ocupa parte de su territorio y recibe el nombre de Masai Mara.

Una vez entras en el Serengueti ya empiezas a ver muchos animales. Sobretodo zebras y ñus, como no! EL driver nos llevó a la Lion’s Rock, la roca de la película del Rey León. Y muy cerca de allí vimos nuestros primeros leones. Simba, acostado en el suelo. Nala, subida en el árbol. Yo no me quería ir. Estaríamos como más de media hora allí observándolos. El león no se movía. La leona nos miraba.

Después llegó otro momentazo. Un leopardo se cruzó por delante de nuestro jeep y se subió a un árbol. Lo vimos cómo subía. Qué espectáculo. Cuántas cosas nos estaba regalando el Serengueti.

A lo largo de todo el parque vimos muchos elefantes y jirafas, pero sin duda, lo más especial fue ver los leones y el leopardo!

Esta noche dormimos en el Serena Serengueti Lodge. Lo bueno de ir en temporada baja es que pudimos dormir en sitios así al precio que nos ofrecían otras agencias por dormir en tienda de campaña. Este lodge se encontraba en medio de la sabana y cada vez que queríamos salir de nuestra cabaña teníamos que llamar a un “ranger” para que nos viniera a buscar porque pasaban animales por allí y podía ser peligroso. De hecho, a la mañana siguiente nos teníamos que levantar muy temprano y cuando vino el “ranger” a buscarnos nos dijo que no hicieramos ruído porque había un leopardo con su cría. Alucinamos! A mi me parecia estar soñando!

Este día amanecimos temprano para poder ver el amanecer en las llanuras del Serengueti. Fue super bonito y vimos muchos globos, algo que nos habría gustado hacer pero que dejamos para la próxima vez.jeje.

Nada más salir del hotel ya empezamos a ver muchos animales. A estas horas parece que están más activos.

Vimos hipopotamos y esta vez sí que los vimos de más cerca y bostezar! Además, nos sorprendió mucho que con lo grandes que son y lo que pesan, corren muy rápido y tienen muchísima fuerza. Nos contaron que el hipopotamo es el animal que más muerte de personas causa.

También vimos leonas con sus cachorros, muchísimas jirafas y familias enormes de elefantes. El Serengueti está repleto de animales!

A las 14.00 teníamos que salir del Serengueti porque, como contábamos antes, las entradas eran de 24 horas. Así que nuestro consejo es que os levantéis temprano y aprovechéis todas las horas de luz posible.

El camino hasta la entrada del parque del Serengueti es alucinante y no dejas de ver animales. Sobretodo zebras y ñus. Había millones! Vimos hasta estampidas y cruzaban por delante de nuestro jeep. Se me ponen los pelos de punta solo de recordarlo.

Después de sair del Serengueti, volvimos a entrar en el área de Conservación del Ngorongoro y volvimos a pasar por los pueblos masais. Llegamos sobre las 18 a nuestro hotel. Dormimos en un lodge dentro del área de Conservación del Ngorongoro y fue incríeble porque teníamos una habitación con vistas al cráter donde vimos un atardecer y un amanecer de película. Os dejamos aquí el enlace del lodge donde dormimos.

El Área de Conservación del Ngorongoro es Patrimonio de la Humanidad. Ocupa unos 8.300 km² y se extiende sobre parte oriental del Valle del Rift de África Oriental. El Cráter del Ngorongoro, con 20 Km de diámetros, se encuentra dentro de la zona y alberga una buena cantidad de animales.

A las 6 de la mañana y después de ver un amanecer precioso desde el balcón de nuestra habitación, nos fuimos rumbo al cráter del Ngorongoro dispuestos a encontrar al rinoceronte, el único de los “big five” que nos faltaba por ver.

Lo primero que vimos fue muchos búfalos, zebras y ñus.Vimos flamencos! Aquí si! Son preciosos y había muchísimos cerca del lago.

Vimos al esperado rinoceronte, aunque el primero fue desde muy lejos, luego se acercaría un poco más, pero no tuvimos la suerte de verlos de cerca.

Lo que vimos mucho también fue avestruces.

Luego vimos un grupo de 5 o 6 leonas y una familia de elefantes super grande.

En el Ngorongoro también hay un lago donde habían un montón de hipopotamos. Los vimos nadando y alguno que otro bostezando!

Lo que sí que vimos en este Parque y no en los otros fue muchas crías. Vimos crías de ñus y zebras. Las zebras, cuando son pequeñas son más marrones y negras y cuando crecen se hacen más blancas.

Hacer un safari en África fue ese sueño cumplido, esa experiencia inolvidable que queremos repetir algún día y que os aconsejamos que vivais una vez en la vida. Esperamos que os haya gustado y, si os animáis, nos lo contáis! Si podemos ayudaros de alguna manera, no dudéis en escribirnos o dejarnos un comentario!