Información práctica para viajar a Nueva Caledonia

Información práctica para viajar a Nueva Caledonia

Después de pasar 10 días en Nueva Zelanda, queríamos trasladarnos a algún paraíso en la tierra para pasar nuestros últimos días de luna de miel. No fue fácil tomar la decisión de dónde ir. Estábamos muy cerca de la Polinesia y era una oportunidad única, ya que, no sabemos cuándo podremos volver a las antípodas. También estaban cerca las islas Cook, las islas Salomon, Vanuatu y Nueva Caledonia.

¿Por qué Nueva Caledonia?

Ir a la Polinesia Francesa desde Nueva Zelanda era pasar más de 8 horas en un avión, además de que el precio se disparaba. Empezamos a mirar islas cerca de Nueva Zelanda y descubrimos unas islas que se llamaban Nueva Caledonia. Primera noticia de su existencia. Nada más poner este nombre en Google y darle a “imágenes”, nos conquistó. ¡Qué agua! ¡Qué paraíso! Unas pocas búsquedas más y alguna comparación con el resto de candidatas y lo tuvimos claro: Nueva Caledonia era la elegida! Era menos turística, más pura y salvaje, más auténtica y menos conocida! Era ella!

Nueva Caledonia es un archipiélago que se encuentra ubicado en Oceanía, a unas 3 horas de avión de Auckland (Nueva Zelanda). Era ideal, había vuelo directo. Nueva Caledonia es una colonia francesa, por lo que, si eres ciudadano de la Unión Europea no necesitarás visado para entrar al país. Su capital es Numea y se encuentra en la isla principal, en Grande Terre. Además, está compuesta por otras islas, las más importantes: las Islas Loyauté (Lealtad), donde se encuentra el paraíso de Ouvea, y La Isla de los Pinos.

Una vez habíamos decidido viajar a Nueva Caledonia, teníamos que decidir dónde ir. Estaba claro que queríamos una isla pequeña, paradisiaca. Las candidatas eran Ouvea o la Isla de los Pinos. Finalmente nos decantamos por Ouvea, la Isla más cercana al paraíso en la Tierra, ya que, habíamos leído que era más virgen, más auténtica, menos turística que la isla de los Pinos y era considerada el paraíso en la Tierra. Teníamos que comprobarlo! Además, en Nueva Caledonia se encuentra uno de los arrecifes de coral más grandes del mundo!

Ouvea pertenece a las Islas Loyauté y es una isla estrecha de tan solo 25 kilómetros de largo. Es ideal para recorrerla por tierra y por mar. Nosotros quedamos prendados de ella nada más conocerla.

Para ir a Ouvea volamos con la compañía Air Caledonie AirLines, la única compañía que vuela entre las islas y que sale del aeropuerto Magenta. Tenerlo en cuenta porque si venís con un vuelo internacional llegaréis al Aeropuerto de La Tontouta y si vais hacia las islas volaréis desde el Aeropuerto de Magenta. Hay varios vuelos al día entre Numea y Ouvea y entre Numea y el resto de las islas. También hay vuelos entre algunas islas, pero comprobarlo todo en la web de Air Caledonie AirLines. De hecho, barajamos la posibilidad de pasar tres días en Ouvea y dos días en la Isla de los Pinos, pero queríamos descansar y si cambiabamos de isla iba a ser un trajín.

Del paraíso de Ouvea os hablaremos en el siguiente post.

Información sobre Nueva Caledonia

Ubicación y cómo llegar: Nueva Caledonia se encuentra ubicado en el pacífico Sur. Son un conjutno de islas a las que se puede llegar desde Auckland (Nueva Zelanda) a tan solo tres horas en avión, desde Brisbane (Australia) a no llega dos horas de avión y desde Japón (de hecho hay mucho turismo japonés en la isla). Su capital es Numea y cuenta con dos aeropuertos: Aeropuerto Internacional de La Tontouta (desde donde llegan y salen los vuelos internacionales) y el Aeropuerto Magenta (desde donde llegan y salen los vuelos nacionales. De aquí es donde salen los vuelos a la Isla de los Pinos y a las Islas Loyauté). Nosotros llegamos al aeropuerto de La Tontouta desde Auckland, volando con la compañái AirCalin.

Visado: Al ser una colonia francesa, si eres ciudadano de la Unión Europea no necesitarás visado. Os dejamos aquí información sobre visados de Nueva Caledonia para situaciones especiales.

Mejor época para ir: Nueva Caledonia se encuentra situada cerca del trópico  de Capricorinio por lo que, en general, su clima es templado y soledado. De noviembre a abril (su verano), las temperaturas suelen ser de 25 grados pero hay más lluvias y ciclones. En febrero llegan los meses más caluroso, y de mayo a septiembre (su invierno) el clima suele ser un poco más fresco, como primaveral, llegando a los 17 grados en algunas ocasiones. Nosotros viajamos justo en agosto, en su invierno, y aunque es verdad que no hacía calor abrasivo, se estaba muy bien. Las temperaturas rondaban los 22 grados y por la noche refrescaba un poco. Lo bueno es que es la época seca y el clima suele ser soleado todo el tiempo.

Vacunas: No es obligatoria ninguna vacuna para viajar a Nueva Caledonia. Tampoco hay ninguna vacuna recomendada. Lo que sí que hay es zika. Nosotros no lo sabíamos y al llegar al aeropuerto hay carteles con la información antes de salir de la terminal, por lo que recomendamos viajar con repelente de mosquitos.

Idioma: En Nueva Caledonia se habla francés. Los kanaks (canacos), son el pueblo autóctono de Nueva Caledonia y hablan numerosos dialectos melanesios, aunque todos hablan francés. Nosotros que no hablamos francés tuvimos serios problemas para relacionarnos con la gente autóctona, ya que, ellos no hablan nada de inglés.

Moneda: El franco CFP es la unidad monetaria de curso legal en Nueva Caledonia, así como en los territorios franceses de ultramar de la Polinesia Francesa y Wallis y Futuna. Aunque en la isla principal se puede pagar con tarjeta, es importante que si vais a la Isla de los Pinos o a alguna de las Islas Lelatad, llevéis dinero en efectivo, ya que, es difícil conseguir efectivo en las islas.

Cómo moverse: Esto es un tema importante porque los taxis son bastante caros y el transporte público tampoco es que sea muy fluido ni intuitivo. Cuando llegamos a Numea, únicamente íbamos a pasar dos noches en la isla Grand-Terre porque queríamos pasar la mayor parte del tiempo en Ouvea. Después de barajar varias posibilidades de cómo llegar hasta el centro de Numea y luego tener que ir al aeropuerto de Magenta, decidimos alquilar un coche con la compañía Europcar. Nos salía más económico eso que coger transporte o taxi del Aeropuerto de La Tontouta hasta Numea y luego transporte desde allí hasta el Aeropuerto Magenta. El día que volvimos al Aeropuerto de Magenta para ir hasta el Aeropuerto de La Tontouta, sí que contratamos el transporte con una compañía privada que nos dijo la chica de la casa en la que pasamos una noche en Noumea. Supuestamente era una de las compañías económicas y nos costó 5.000 Franco CFP (41€). Imaginaros a ese precio, si tenéis que ir cogiendo taxis. Valorar la posibilidad de alquilar coche, porque a nosotros nos costó 70€ no llega recogiéndolo en un aeropuerto y devolviéndolo en otro. La compañía con la que contratamos fue mr.transport@hotmail.com y con ellos lo concertamos todo por e-mail.

Seguro de viaje: Siempre, siempre os recomendamos viajar con seguro, y más si te vas a ir a la otra parte del mundo, nunca mejor dicho. Nosotros viajamos con Mondo porque consideramos que tiene las coberturas más amplias y calidad-precio es genial. Os dejamos un 5% de descuento reservando con Mondo pinchando aquí.

Os dejamos también con un mapa de Nueva Caledonia donde os hemos marcado algunos sitios de interés:

Esperamos que os sea útil la información para viajar a Nueva Caledonia. En el siguiente post os contaremos qué hacer en Nueva Caledonia. ¿A qué esperaís a suscribiros a nuestra web y ser los primeros en enteraros? 🙂

Nueva Zelanda día 10: Timaru-Kaikoura

Nueva Zelanda día 10: Timaru-Kaikoura

Este día amanecimos sin saber qué nos depararía el día. No sabíamos si ir hacia la península de Akaora en Christchurch y ya quedarnos allí hasta el día siguiente que cogíamos el vuelo desde Christchurch, o si ir hacia Kaikoura a intentar ver ballenas. Finalmente nos pudo las ganas de ver ballenas y pusimos rumbo a Kaikoura sin saber que esta parte de Nueva Zelanda tiene mucho más que ofrecer que sus cetáceos.

Llegar a Kaikoura fue una odisea! En 2016 hubo un terremoto devastador que se cargó parte de la carretera principal que va por la costa desde Christchurch a Kaikoura por lo que tuvimos que ir por carreteras secundarias, con lo que tardamos casi 5 horas en llegar. Una vez allí nos enteramos de que, al menos en 2017, esa carretera está en obras pero la abren de viernes a domingo al tráfico. Si pretendéis ir, comprobar que la carretera esté abierta y, si tenéis que ir por la carretera secundaria (hay trozos sin asfaltar), sumarle una hora más por lo menos.

Llegamos a Kaikoura a la hora de comer y encontramos un pequeño quiosco donde hacen langosta, en la playa. El sitio se llamaba Kaikoura Seafood BBQ y aunque los comentarios en tripadvisor eran muy buenos, a nosotros no nos pareció nada del otro mundo. Eliges el pescado y la langosta (realmente es cryfish) de un congelador y te lo cocinan en el momento.

Después de comer fuimos al sitio más famoso de Kaikoura, Point Kean View Point, un cabo donde hay una colonia enorme de focas. Muchísimas! Para llegar hasta allí se puede aparcar en el I-site y hacer una ruta circular en 3 horas o aparcar directamente en Point Kean y hacer una pequeña ruta que hay por unos acantilados.

Como os decíamos, nosotros aparcamos en Pint Kean y fuimos andando hasta South Bay y luego volvimos por el mismo sitio. Se puede hacer de forma cirular o incluso ir por arriba de los acantilados y volver por abajo. Aquí tenéis que tener en cuenta el tema de las mareas. Debe de ser una pasada ir por abajo con los cientos de focas que hay, pero nosotros fuimos al atardecer y la marea estaba subiendo, por lo que nos pareció un poco peligroso.

La costa de Kaikoura es preciosa. Justo desde ese punto se ven todas las montañas nevadas, el mar con un azul intenso super bonito, y las focas que le dan un toque mágico al lugar encima de las rocas mojadas que se dejan ver cuando baja la marea. Justo en el momento en que tuvimos esa estampa delante supimos que habíamos tomado una buena decisión y que las 5 horas de camino habían merecido la pena.

Cuando volvimos del pequeño paseo por los acantilados, vimos una foca pequeñita que había quedado atrapada entre dos rocas y no podía salir, y Raul apartando rocas y tirándole agua la ayudó a salir de donde había quedado atrapada y la foca volvió al mar…fue un momento super bonito!

Antes de ir hacia donde dormiríamos esa noche, en Kaikoura, paramos a tomar una cerveza en uno de los sitios que nos habían recomendado: the Whaler, una cervecería con un montón de tipos de cervezas donde también se puede comer o cenar.

Esa noche, y antes de ir a dormir, vimos la vía láctea como nunca antes la habíamso visto. El cielo estaba negro negro y Raul leyó que Kaikoura es uno de los lugares más despejados, por lo que se veía genial.

Nos fuimos a dormir temprano porque al día siguiente íbamos a sobrevolar la costa de Kaikoura en busca de ballenas….¿tendríamos suerte? Si quieres ser el primero en enterarte cuando publiquemos el post, no dejes de suscribirte a nuestra web! Gracias por leernos!

SAFARI DE 4 DIAS EN TANZANIA

SAFARI DE 4 DIAS EN TANZANIA

Hacer un Safari será problablemente el sueño de muchos viajeros. Para nosotros lo era, así que teníamos que cumplirlo. Lo que no sabíamos es que lo cumpliríamos este año, así tan rápido, casi sin pensarlo y organizándolo con un mes de antelación. En este post os queremos contar nuestra experiencia, daros toda la información posible para que podáis organizar vuestro safari, contaros las dudas que teníamos nosotros antes de ir y todo lo que nos habría gustado saber. Empezamos!

¿Por qué Tanzania? La principal razón por la que fuimos a Tanzania y no a Kenia, fue por la época del año en que viajamos teninedo en cuenta el tema de las migraciones. Nosotros viajamos a finales de marzo, principios de abril y, en esta época, al ser el comienzo de la época de lluvias, los animales suelen estar en el sur-este del Serengueti para dar a luz y alimentarse y, en mayo empiezan a migrar hacia el noroeste del Serengueti y a Kenia (Masai Mara), donde están hasta Septiembre-Octubre, cuando vuelven a migrar hacia el Serengueti. Fue por esta razón por la que decidimos viajar a Tanazania y visitar el Serengueti, además de otros parques nacionales.

Os dejamos con una imagen de un mapa donde se observa la migración por meses para que podáis organizar mejor vuestro safari:

 

 

 

 

 

 

Fuente: https://www.viajaporlibre.com/blog/viajes-tanzania-parque-nacional-del-serengeti/

Cómo llegar: Nosotros volamos al aeropuerto de Kilimanjaro. Hay un aeropuerto más cercano que es el de Arusha, la ciudad de los safaris, pero es una aeropuerto doméstico, por lo que no creo que vuelos internacionales lleguen allí. El aeropuerto de Kilimanjaro se encuentra a una hora y media más o menos de Arusha. Otra opción es que voléis a Dar Er Salam y luego cojáis un vuelo interno hasta Arusha o Kilimanjaro. Si venís desde Kenia, también podéis volar desde Nairobi o cruzar la frontera de manera terrestre.

Visado: Una vez ya habíamos decidido viajar a Tanzania, lo siguiente que necesitábamos saber era qué tipo de visado necesitábamos para entrar en el país. Es muy fácil. Se hace al llegar al país, así que no tenéis que hacer nada, más que pagar 50 dólares una vez lleguéis. Con ello tendréis un visado para una estancia de 90 días. Os dejamos aquí el link del Ministerio de Asuntos Exteriores donde tenéis toda la información necesaria.

Vacunas: Es importante que sepais que la vacuna de la fiebre amarilla es obligatoria si venís de un país afectado por la fiebre amarilla. Nosotros como veníamos de España no nos la tuvimos que poner, pero si llegáis procedentes de un país como Kenia, donde es zona afectada, os pedirán la cartilla de vacunación. En cuanto a vacunas recomendadas, se recomienda la fiebre Tifiodea, hepatitis A y B y tétanos-difteria. Son recomendadas, no obligatorias. De todos modos, lo mejor es que vayáis a un centro de vacunación internacional y os informen de todo y allí decidáis con el médico.

En Tanzania hay riesgo de malaria. ¿Tomarse pastillas para la malaria si o no? Nosotros no somos quién para contestar a esta pregunta. Lo mejor será que vayaís al centro de vacunación internacional, contéis el tipo de viaje que vais a hacer y vosotros mismos decidáis. Seguramente el médico os la recomiende. Lo que sí que os recomendamos es que llevéis un buen repelente, ropa que os cubra prácticamente todo el cuerpo y que seais prudentes con este tema. Intentar tomar todas las precauciones posibles.

Os dejamos el link del Ministerio de Asuntos Exteriores donde tenéis toda la información necesaria en relación a las vacunas.

¿Cuál es la mejor época para viajar? Como hemos contado en la introducción, a la hora de decidir hacer un safari tenéis que mirar en qué época del año vais a ir para decidir qué parte visitar teniendo en cuenta el mapa de migraciones. Marzo-Abril es época de lluvias, temporada baja para ellos. Nosotros viajamos en ésta época y conseguimos ver a los “big five”, pudimos ver muchísimos ñus y zebras que estaban migrando, había poca gente y se estaba super tranquilo, sin aglomeraciones. Además, a pesar de ser época de lluvias, tuvimos mucha suerte con el tiempo y durante el safari no nos llovió ni un solo día.

Idioma: En Tanzania, al igual que en Kenia y otras zonas de África, se habla suajili. Os vamos a dejar un vocabulario básico de lo que nosotros aprendimos y que oiréis todo el tiempo.

-Jambo: Hola. Buenos días.
-Habari Gani: Qué tal?
-Karibu: Bienvenido
-Asante sana: Muchas Gracias
-Hapana asante: No, gracias
-Pole Pole: Poco a poco
-Hakuna Matata: Sin problema

Os dejamos aquí con la que será la canción estrella de vuestro safari
(sobretodo si vais a Kenia):

Filosofía Tanzania (probablemente de más países de África): La filosofía de Tanzania es “Hakuna Matata”, es decir, “sin problema”. Como decía la canción de la película del Rey León: “Hakuna Matata, vive y sé feliz”. Pues así son. Los tanzanos se preocupan de las cosas realmente importantes, el resto.. .”hakuna matata”. Os queríamos hablar de esto porque, probablemente, cuando contratéis el safari os cuenten unas cosas y os ofrezcan unas cosas y luego cuando lleguéis allí puede que haya cosas distintas que no os habían contado o que os den algo distinto a lo que os habían ofrecido. Que eso no amargue vuestro viaje. Ir sabiendo que no todo será como os cuentan, asumirlo e intentar reconducirlo. Os contamos un pequeño ejemplo de lo que nos pasó a nosotros: Cuando reservamos el safari lo habíamos reservado para ser 4 personas y cuando llegamos allí, finalmente fuimos 6. Lo cierto es que no nos importó mucho porque el jeep era genial para 6, no nos molestábamos y el grupo que formamos fue estupendo, pero es verdad que nosotros habíamos pagado por ser 4 y no 6. No dejamos que eso amargara nuestro viaje, pero tampoco nos quedamos callados. Lo hablamos con la agencia y nos ofrecieron otra cosa a cambio de ese “perjuicio”. Os puede pasar algo así, por muy tontería que sea, de verdad no dejéis que eso os amargue. Hablar las cosas con ellos e intentar que, de alguna manera, os compensen. Seguro que lo hacen porque para ellos lo más importante es que quedéis contentos con el safari.

Qué tipo de safari hacer: Sabéis que nuestra forma de viajar es ” a tu aire mola más” pero, esto no se puede aplicar al 100% al safari. ¿Por qué? En primer lugar porque los parques son enormes y es difícil orientarse en ellos, por lo que sería muy fácil perderse. Además, los guías saben donde están los animales, los ven desde muuuy lejos, conocen sus nombres, sus curiosidades, hablan entre ellos y se avisan de donde están…todo eso, si lo haces por tu cuenta, te lo pierdes. Sinceramente, creo que no habríamos visto la misma cantidad de animales, ni nos habíamos enterado de muchas cosas que te van contando. Así que, nuestro consejo es que lo hagáis con guía. ¿Cómo puede hacerse el safari? Podéis dormir en camping, en lodge o en tented camps.

La manera más económica de hacer el safari es durmiendo en campings. Normalmente en este tipo de safari vas con el conductor-guía, y con un cocinero que cocina para ti durante todo el safari (desayuno, comida y cena). Es la agencia la que pone las tiendas de campaña y los colcones y tu quien debe llevar su saco de dormir (te lo pueden poner ellos pero te cobran a parte…además, por higiene, yo creo que me llevaría el mio). Los parques nacionales tienen campings públicos y privados y suelen tener baños, cocina y comedores. Algunos pueden tener hasta agua caliente y wifi. Tenéis que saber que los campings están en medio de la sabana, no hay vallas, lo que quiere decir que los animales pueden campar a sus anchas por el camping y que escuchéis animales por las noches. Conocimos a gente que había oído a las hienas mientras dormían, ya que, estos animales normalmente se acercan por la noche en busca de comida.

Los lodges son hoteles y el precio suele ser más caro que la primera opción. Hay lodges más económicos y otros más caros. Aquí ya es que habléis con la agencia y os vaya pasando presupuesto de los lodges. Antes de que reserven el safari, que os manden información de los lodges y mirarlo antes por internet. Hay varias categorias de lodges: budget (más económico), comfort, standard y luxury.

Los tended camps es la opción más cara. Son alojamientos semi permanentes, con estructuras de obras al estilo de tienda tipo militar con baño en el interior.

Recomendaciones varias: llevar prismáticos (algunos animales no están cerca y los necesitaríeis. Aunque el guía tendrá, si sois varios los tendréis que compartir, así que mejor si los llevas desde casa), llevar ropa de colores neutros y zapatillas, intentar llevar mangas largas finitas como medida de protección para los mosquitos (además, a determinadas horas del día puede hacer un poco de fresco), coger chubasquero, gorro y crema solar. Si os gusta la fotografía, llevar un buen objetvio con zoom para poder hacer las mejores instantáneas de los animales.

Nuestro safari

La agencia con la que nosotros contratamos el safari fue Amazing Kilimanjaro. Aunque es verdad que tuvimos algún inconveniente con ellos, como os hemos comentado más arriba, finalmente lo solucionamos y terminamos contentos. Fue la agencia que mejor precio nos ofreció y el trato de la persona con la que hablábamos fue inmejorable. Hablábamos por correo electrónico, whatsaap y teléfono. Nos resolvía cada duda que nos iba surgiendo. Nos dieron facilidades de pago y siempre estuvieron muy atentos.

Nosotros decidimos hacer un safari de 4 días, 3 noches. Habíamos estado leyendo sobre esto y finalmente consideramos que 4 días era lo ideal. Siempre te quedarás con ganas de más, pero es verdad que menos días sería poco y nosotros queríamos ir luego a Zanzibar.

¿Qué parques nacionales visitamos?

En el norte de Tanzania, que es donde nosotros fuimos, hay varios parques nacionales en los que hacer “game drive”, que es como se llama a estar en el parque viendo y buscando animales. Más o menos, por importancia y por ser más conocidos son: El Parque Nacional del Serengueti, el Área de Conservación del Ngorongoro, el Parque Nacional Taranguire, el Parque Nacional del Lago Manyara, el Parque Nacional de Arusha y el Lago Eyasi.

El Parque Nacional del Serengueti y el Área de Conservación del Ngorongoro los teníamos claros, faltaba decidir otro parque que visitar, y finalmente nos decantamos por Lake Manyara. Habíamos estado leyendo que en época de lluvias es muy bonito porque el lago está lleno de agua y se pueden ver flamencos.

¿Dónde dormimos?

Lo primero que planteamos fue la posibilidad de dormir en camping, pero después de preguntar a varias agencias y comprar precios, Amazing Kilimanjaro nos dejaba el mismo precio por dormir en lodges que el resto por dormir en tiendas de camapaña, así que la decisión fue fácil. Además, al ir en temporada baja de allí pudimos dormir en dos lodges increíbles tanto en el Serengueti como en el Ngorongoro. En uno de ellos tuvimos la suerte de ver leopardos a primera hora de la mañana pasando por delante de nuestra habitación (cada vez que queríamos salir de la habitación tenía que venir un ranger a recogernos) y en otro vimos a un búfalo que acababa de dar a luz y se había quedado cerca.

Las vistas del lodge del Ngorongoro son impagables:

Normalemnte en los lodges la pensión es completa. Tienes incluída la cena, el desyauno del día siguiente y la comida. El desayuno y la comida normalmente te lo preparan en picnic porque sueles estar en el safari.

Para nosotros, hacer un safari en Tanzania ha sido una de las experiencias más bonitas de nuestra vida. Poder ver a los animales en su hábitat, en plena naturaleza, con los preciosos paisajes de fondo… vivir esto, no tiene precio! Así que, si estáis pensando en hacer un safari, no lo dudéis y si necesitáis cualquier cosa, aquí estamos para ayudarnos. Esperamos que os haya gustado y próximamente os contaremos qué vimos en cada parque. No os olvidéis de suscribiros a nuestra web!

 

Nueva Zelanda día 9: Dunedin- Península de Otago-Moeraki Boulders-Oamaru

Nueva Zelanda día 9: Dunedin- Península de Otago-Moeraki Boulders-Oamaru

El objetivo de este día en Nueva Zelanda era ver pingüinos. El día de antes habíamos decidido ir hasta Dunedin porque habíamos leído que es en esta zona donde más posibilidades hay de ver.

Nos despertamos muy temprano y al primer lugar que fuimos fue a la playa de Sandfly Bay, porque habíamos leído que allí hay una colonia de pingüinos y que al amanecer salen de sus nidos, donde han pasado la noche, para volver al mar. Llegamos a la playa y…nuestro gozo en un pozo. Estaba cerrada! Después de bajar por un camino lleno de barro que nos podríamos haber ahorrado, nos encontramos con la puerta cerrada y un cárterl adviertiéndote de que no podías pasar. La verdad que las vistas desde allí eran bonitas y a lo lejos se veían leones marinos, pero imposible ver pingüinos sin acercarnos más.

Tras un primer intento fallido, nso fuimos a visitar la península de Otago en Dunedin. Lo primero que hicimos fue desayunar y encontramos un “cuquisitio” en un pueblecito llamado Portobello. Se llamaba Penguin Café y lo regenta un matrimonio de abuelitos super majos y que preparan unos desayunos riquísimos con mucho amor.

Después de desayunar seguimos por esa carretera hasta el final donde hay un centro de conservación de Albatros y está lleno de miles de ellos. En este lugar también se pueden ver colonias de pingüinos por las tardes, pero preguntar antes de ir para informaros porque no sabemos si abren todos los días.

Antes de volver a Dunedin, donde queríamos comer, visitamos Tunnel Beach, una playa en la que hay unos acantilados de arenisca impresionantes. Parece que estén tallados por la mano del hombre y es increíble que esas formas las haya hecho la naturaleza. Desde el parking hasta los acantilados habrá media hora. Nosotros tardamos una hora y poco entre ir y volver. Esta playa se caracteriza porque hay unos túneles que fueron construídos en el año 1870 por los residentes de la zona para acceder a las playas. De verdad que es un lugar muy muy bonito.

Volvimos a Dunedin a comer y justo aparcamos enfrente de la estación de trenes, que es el edificio más fotografiado del hemisferio sur. Entramos en la estación pero tampoco tiene nada de especial. Es una estación antigua con algún tren antiguo. Por fuera es verdad que sí que es bonita. Comimos en un sitio muy cerquita de la estación que se llamaba Best Cafe donde tenían muchos tipos de pescado y lo hacen tipo “fish and chips”. Si estáis cerquita y se hace hora de comer os lo aconsejamos porque calidad-precio está genial.

Después de comer fuimos directos a Baldwin Street, la calle más famosa de Dunedin y la más empinada del mundo. Pensábamos que no sería para tanto pero es verdad que cuando estás abajo impone. Raul quería subirla con el coche pero finalmente consideramos que era mejor aparcar abajo y subir andando. La calle son 350 metros con un desnivel del 38%. Por lo visto, los neozelandeses la utilizan para hacer competiciones deportivas.

Desde aquí hasta Moeraki Boulders teníamos una hora de camino más o menos. Esta playa es famosa por sus grandes piedras en forma de esfera. Hay algunas que llegan a los 2 metros de diametro y pueden llegar a pesar hasta 7 toneladas…imaginaros la bestialidad. En cuanto a su origen, se desconocen de donde vienen y hay varias teorias sobre ellas. Desde las que consideran que fue fruto de una explosión volcánica, hasta las que afirman que vienen de los extraterrestres y los que creen que eran huevos de dinosaurio….cada uno que se acoja a la teoría que considere…nosotros nos decantamos más por la primera.jaja.

Algo importante que tenéis que tener en cuenta a la hora de visitar esta playa es el tema de las mareas. Nosotros llegamos cuando la marea estaba subiendo (sobre las 15 horas) y muchas de las piedras las vimos cubiertas de agua, por lo que no pudimos subirnos encima ni acercanos mucho. Creemos que lo mejor es ir por la mañana para poder hacerte la típica foto dentro de la piedra…jeje.

Tras visitar estas famosas pelotas de piedra, conducimos 30 minutos hasta nuestro siguiente punto: Bushy Beach, un mirador en la playa donde esperábamos ver salir del agua al pingüino de ojos amarillos. Si vais a ir hasta aquí para intentar ver el pingüino os aconsejamos: 1. que os arméis de paciencia. Estos pingüinos están en peligro de extinción y son  muy difíciles de ver. 2. Llevaros prismáticos porque el mirador queda lejos de la playa y para ver el pingüino tendréis que tener buen ojo. 3. Ir hacia el atardecer porque es cuando los pingüinos salen para dormir fuera del agua. 4. Llevaros unas cervecitas o algo para picar porque raro será que lleguéis y los veais. Tendréis que esperar y hacer tiempo.

Después de 2 horas de espera vimos un pingüino. Son muy difíciles de ver porque son pequeños y además el espectáculo dura muy poquito porque el pingüino sale del agua y se va directo a su nido. Es curioso verlo salir porque son un poco torpes y les cuesta, pero una vez están fuera cogen velocidad y los dejas de ver enseguida.

Una vez salió el pingüino nos esperamos media hora más porque habíamos leído que, normalmente sale uno, inspecciona el nido, y si está todo correcto avisa a los demás para que vayan, pero no tuvimos suerte y no vimos ninguno más. Además, estaba atardeciendo y ya era difícil ver si salía algo del agua o no.

Después de ver el pingüino de ojos amarillos nos habíamos quedado con ganas de ver más, así que, decidimos ir hacia Oamaru, donde hay un centro de interpretación del pingüino azul, Oamaru Blue Penguin Colony. Parece ser que hace años se instaló en esta zona una colonia de este tipo de pingüinos y finalmente, se creó entorno a ella este centro. Relamente los pingüinos están en el mar y salen al centro donde tinen unos nidos hechos de madera. No es tan natural y puro como ir a la playa y verlos salir hacia nidos naturales, pero es verdad que tampoco los tienen recluídos. Los pingúinos salen y entran cuando quieren y van ahí porque saben que tienen esos nidos. La idea principal era quedarnos en el parking porque habíamos estado leyendo en algunos blogs que por la tarde-noche, cuando los pingüinos salen para ir al nido, algunos se despistan y se van hacia el parking o hacia el pueblo de Oamaru. Una vez llegamos allí, entramos al centro para tantear, y acabamos entrando a ver salir a los pingüinos. Eran las 18.15 horas y la chica del centro nos dijo que habían visto salir a 2 hasta el momento. Nada más entrar empezaron a salir muchas colonias de pingüinos. Eran super graciosos porque iban todos juntitos, algunos muy pequeños que se quedaban atrás, se resbalaban en las rocas. Finalmente vimos casi 60 pingüinos. No paraban de salir y se iban hacia sus nidos. Algunos se despistaban y se quedaban por las rocas, o se iban hacia las gradas donde estábamos. Es importante que sepáis que dentro de este centro está prohibido hacer fotos o grabar videos.

Cuando ya salimos al parking para irnos, empezamos a escuchar sonidos muy extraños y eran pingüinos!! Había varios por el parking, Daban pena porque algunos estaban como desubicados y asustados. Por la calle también habían pingüinos, así que entendimos el por qué de las señales que advertían: Cuidado, pingüinos cruzando!! Por lo visto, es normal que haya pingüinos por la zona a esas horas del anochecer. Así que, si no queréis pagar por verlos en el centro, basta con que os acerquéis al parking a esas horas y los veréis seguro. Es verdad que no veréis muchos y que no los veréis como salen del agua, que son super graciosos! Los veréis desorientados, buscando su nido, pero los veréis.

Ya se había hecho de noche y aun teníamos que conducir una hora hasta donde íbamos a dormir. Habíamos reservado esa misma tarde una habitación en una guesthouse en un pueblo que se llamaba Timaru. Dormimos aquí sin saber dónde íbamos a ir al día siguiente. Nos quedaban 2 días de viaje y ya estábamos cerca de Christchurch, donde teníamos que coger el vuelo…¿Nos quedábamos en Christchurch esos dos días y visitábamos la península de Akaroa? ¿íbamos al norte a buscar ballenas? Si queréis saber qué hicimos, no dudéis en suscribiros al blog y seréis los primeros en enteraros de dónde fuimos! Gracias por leernos!

Nueva Zelanda día 8: Milford Sound-Dunedin

Nueva Zelanda día 8: Milford Sound-Dunedin

Si os acordáis de nuestro séptimo día en Nueva Zelanda, este terminó con la carretera que lleva a MIlford Sound cortada y nos fuimos a dormir sin saber si, al día siguiente, podríamos llegar hasta allí o no. Habíamos reservado a través de Bookme el crucero por Milford Sound con la compañía Go Orange, pero cuando llegamos a Te Anau vimos peligrar nuestro sueño muy mucho.

En la página web donde comprobábamos el estado de carreteras de Nueva Zelanda, la carretera que llevaba a Milford Sound aparecía cerrada y la actualización no llegaba hasta las 7.30 de la mañana. Nada más despertarnos comprobamos si ya la habían abierto o no y la actualización la retrasaron hasta las 8.30. A las 10.30 salía nuestro barco para surcar las  aguas de Milford Sound y teníamos dos horas de camino en coche hasta allí. ¿Qué hicimos?  A las 7.30 cogimos nuestro coche y pusimos rumbo a Milford Sound…a las 8.30 volveríamos a comprar si ya habían abierto la carretera o no, pero nosotros, teníamos que ir haciendo camino.

La carretera hasta allí es impresionantemente bonita…me atrevería a decir que es la carretera más bonita por la que hemos ido nunca. íbamos completamente solos, lo cual nos preocupaba un poco porque no ver coches era señal de que la carretera no estaba abierta. A las 8.30 volvímos a comprobar el estado de la carretera y de nuevo retrasaron la actualización hasta las 9… estábamos super nerviosos y nos habíamos quedado sin datos, así que, a las 9 no podríamos comprobar si la carretera estaba abierta o no. íbamos totalmente a la aventura.

Cerca de las 9 nos encontramos un cartel de carretera que indicaba: MILFORD SOUND ROAD OPEN!!! Casi lloramos de emoción…habíamos pasado nervios por no saber si podríamos cumplir nuestro sueño de surcar las aguas de Milford Sound y finalmente, a última hora, íbamos a cumplirlo!!!

Como os decimos, la carretera a Milford Sound es preciosa…os aconsejamos que vayáis con tiempo. Incluso, si podéis, dedicarle uno o dos días solo a esa carretera. Hay muchísimos trekkings que hacer, cascadas, lagos, bosques,…es un auténtica maravilla! Nosotros paramos en Lake Gunn, un lago espejo precioso. La verdad es que íbamos parando conforme avanzábamos y por intuición, ya que, no llevábamos ningún punto marcado en especial más que llegar a Milford Sound!

Llegamos al puerto de Milford Sound unos 15 minutos antes de que saliera el barco. No sabemos si por lo que había pasado con la carretera o porque era muy temprano, pero había poquísima gente…El barco en el que fuimos tenía capacidad para 420 personas y éramos 20 personas…imaginaros! Creemos que mereció mucho la pena coger el primer barco de la mañana porque fue como más familiar.

Surcar las aguas de Milford Sound es impresionante! Es algo que tenéis que hacer si o si…para nosotros personalmente fue de lo mejor del viaje! Durante el crucero, el capitán te va explicando por dónde pasas y que ves. Una de las cosas más increíbles: Mitre Peak!

Durante el recorrido, nosotros vimos un pingüino y nos dejaron unos prismáticos para que lo viéramos mejor. Por lo visto es difícil ver pingüinos porque están en peligro de extinción pero tuvimos mucha suerte y el barco se paró muy cerquita para que pudiéramos verlo. Aquí casi vuelvo a llorar. Me parecía increíble poder estar viviendo todo aquello.

También, durante todo el recorrido vimos muchos leones marinos y focas tomando el sol en las rocas y algún que otro delfín en el agua. El recorrido fue bastante tranquilo excepto cuando el barco salió al mar de Tasmania, donde el agua estaba un poco revuelta.

Os aconsejamos que os vayáis con ropa impermeable. Aunque os salga un día increíble cogerlo! El barco se acerca normalmente a una cascada y pone la proa bajo de ella. Los más atrevidos se acercan y acaban empapados. Raul fue uno de ellos…él tenía que inmortalizar el momento jaja.

El crucero por MilfordSound duró unas dos horas. Luego, cogimos el coche y volvimos a recorrer la carretera preciosa hasta Te Anau, parando en algunos view points. Si queréis ver las aves típicas de esa zona de Nueva Zelanda: la Kea y la Weka, tenéis que parar en The Chasm. Aunque las aves típicas son los Kiwis, nosotros nos volvimos sin ver ninguno. Parece ser que están en peligro de extinción y que únicamente se ven si vais a algunos parques o sitios específicos de conservación.

The Chasm es una pequeña caminata de 20 minutos en la que ves parte del río Cleddau y lo más impresionante es ver la forma de las rocas provocada por el agua y las piedras. En la entrada veréis un carter que reza: “El abismo esculpido por agua y piedra”.

Después de parar en varios puntos que nos iban llamando la atención, llegamos a Te Anau donde comimos antes de poner rumbo a nuestro siguiente destino: Dunedin.

Como os comentamos en la introducción, teníamos organizado más o menos hasta Milford Sound pero, a partir de aquí, fuimos decidiendo sobre la marcha. Volviendo de esta maravilla del mundo y tras ver el pingüino, nos quedamos con ganas de más, así que decidimos ir a Dunedin a buscar pingüinos. Reservamos el hotel de camino y después de conducir unas 3 horas y algo, llegamos a Dunedin prácticamente a cenar y dormir. El camino fue largo, pero la idea era llegar y empezar el día ya allí.

¿Quieres saber si tuvimos suerte en Dunedin y vimos pingüinos? Suscribiros a nuestro blog y seréis los primeros en enteraros!

Nueva Zelanda día 7: Queenstown-Te Anau

Nueva Zelanda día 7: Queenstown-Te Anau

Nuestro séptimo día en Nueva Zelanda lo empezamos en Coronet Peak, en Queenstown, una montaña desde la cual, las vistas son un espectáculo. No tuvimos mucha suerte con el tiempo, porque el día amaneció nublado, pero aún así, se dejaba ver algún tono rojizo detrás de las nubes.

Después de ver este “semi-amanecer”, nos fuimos a desayunar, y encontramos un sitio de los que a mi me gustan….jeje. Se llamaba Balls and Bangles y os puedo asegurar que allí están los mejores donuts que me he comido en mi vida…Estaba muy cerquita del embarcadero donde teníamos que estar a las 9.45 horas, 15 minutos antes de la hora prevista.

A las 10 teníamos reservada la actividad de JetBoat, una experiencia que nos pareció super divertida y nos encantó. La primera vez que oímos hablar de ella fue buscando información en blogs de viajes sobre Nueva Zelanda y desde ese mismo momento supimos que queríamos hacerla. Ir en una lancha a motor, a una velocidad super rápida, por ríos de poquísima profundidad y haciendo giros de 360º. Nosotros la hicimos en Queenstown porque de los sitios donde íbamos a ir fue donde mejor nos cuadró. En Queenstown se hace en el río Shotover y la verdad que es muy bonito navegar por sus canales, algunos super estrechos y sin apenas profundidad, donde piensas: ¿de verdad vas a pasar por ahí a esta velocidad? La adrenalina que sientes es brutal…y eso que yo no soy amante de los deportes de riesgo (más bien al contrario), pero me sentí super segura todo el tiempo y me lo pasé pipa!

La actividad la reservamos a través de Bookme, una web que conocimos ya en Nueva Zelanda y que es una especie de Groupon en Australia y Nueva Zelanda, donde se pueden reservar actividades a muy buen precio. De hecho, nosotros porque la conocimos ya en nuestro 4-5 día en Nueva Zelanda, pero os aconsejamos que antes de comprar cualquier entrada o cualquier excursión, entréis para ver si está porque os podéis ahorrar mucho dinero. Es cierto que a veces te tienes que acoplar a los horarios de la oferta. A nosotros, por ejemplo, el JetBoat nos costó 64 dólares cada uno, cuando normalmente cuesta a partir de 100 dólares, pero tenía que ser a las 10 de la mañana. Como nos venía bien ese horario, lo reservamos! La compañía con la que lo cogimos fue K-Jet. Su eslógan era: “43 km de Pura Adrenalina!” Una hora, más o menos, donde recorres la bahía de Queenstown y el río Shotover.

Llegamos al embarcadero 15 minutos antes. Importante: llevar sólo cámaras acuáticas y dejar todo lo demás. Corréis el riesgo de que se os moje. Nada más llegar te ponen un impermeable y un chaleco salvavidas. Te recomiendan que lleves ya ropa impermeable y, si vais en invierno como nosotros, que os abriguéis mucho. Tened en cuenta que coge mucha velocidad y en Queenstown hace mucha humedad y frío. Aunque al final no nos mojamos, apenas, sí que hacía frío. Menos mal que llevábamos ropa térmica, gorro, guantes, e íbamos super bien equipados.

Después del JetBoat subimos al SkyLine de Queenstown. Es una montaña que ofrece una panorámica de la ciudad super bonita. Podéis subir en funicular (allí se llama góndola) y en 5 minutos os deja arriba por 35 dólares ida y vuelta, o podéis subir andando en un trekking bastante chulo. El funicular empieza a las 10am y cierra a las 9 pm. Mirarlo en Bookme, porque cuando nosotros fuimos había tickets por 20 dólares.

Nosotros subimos andando. Al principio parecía que iba a ser sencillo y corto, pero tiene tramos duros y prácticamente todo el tiempo vas de subida, no hay llanuras. Tardamos una hora y media más o menos en subir, y unos 40 minutos en bajar. Pero merece muhco la pena subir andando. Nosotros os lo aconsejamos. Una vez llegamos arriba, alucinamos! Tienen una montada…parecía un parque de atracciones. Tienen tirolinas, puedes saltar en bungi, hay una especie de cars, que se llama Luge y que funcionan a propulsión por la gravedad. Hay gente que sube en el funicular con sus mountain-bike y luego bajan montados en ellas. Hacen también shows de Maorís. Todo esto no nos lo esperábamos…nosotros nos esperábamos únicamente el mirador. Como no sabíamos todo lo que había ahí arriba, subimos sin apenas tiempo, pero de haberlo sabido, nos habría gustado hacer alguna actividad… el Luge tenía muy buena pinta. Había gente de todas las edades y todos parecían muy divertidos. En la web del Skyline de Queenstown aparecen todas las actividades que se pueden hacer allí.

Antes de llegar a Nueva Zelanda, nuestra idea era hacer el trekking del Ben Lomond, un trek de unas 8 horas donde admirabas las preciosas montañas de Queenstown con la ciudad abajo. Finalmente lo descartamos porque al ir en invierno, habíamos leído que había mucho hielo y que no era sencillo, debido también al viento. Os dejamos información sobre este trekking aquí. Esta fue una de las cosas que se nos quedó pendientes de hacer en Nueva Zelanda y que si volvemos, seguro que haremos!

Al bajar comimos en una hamburgusería que habíamos fichado por la mañana, que estaba cerca de donde habíamos desayunado, se llamaba Devil Burguer, y en aquel momento estábamos hambrientos y nos pareció la mejor hamburguesa que nos habíamos comido nunca…jeje! Hoy recuerdo que estaba muy buena, pero no me atrevo a decir que sea la mejor de todas…aun así, os recomendamos muy mucho este sitio!

Con la tripita llena pusimos rumbo a nuestro siguiente destino: Te Anau. Al día siguiente queríamos visitar Milford Sound y Te Anau estaba como a mitad camino entre Queenstown y Milford Sound. Tardamos unas dos horas en llegar y llegamos de noche. Esta es la única carretera que llega hasta Milford Sound y Te Anau el último pueblo donde hospedarse. Nos pareció un pueblo con mucho encanto, pequeñito pero con las necesidades básicas: gasolinera, supermercado y muchas cafeterias…jeje.

Reservamos en The Village Inn Hotel, un hotel muy normalito a 5 minutos andando del lago de Te Anau. De camino, un cartel informativo, decía que había una carretera cortada. Nos entró el pánico por si era la carretera que llegaba a Milford Sound y nos fuimos directos a un I-Shite, allí nos confirmaron que efectivamente la carretera a Milford Sound estaba cerrada. Había habido un problema y estaban arreglándolo pero no se sabía si al día siguiente estaría abierto…nos dijeron una web donde iban actualizando la información hasta que la abrieran. Nos fuimos muy trsites de allí, sin saber si al día siguiente podríamos visitar Milford Sound.

En esta situación nos planteamos visitar Doubtful Sound, estuvimos mirándolo y los precios se disparaban bastante porque para llegar hasta allí sólo se puede llegar en barco desde Manapouri. Además, nosotros ya teníamos reservado nuestro barco para Milford Sound.

Esta noche cenamos en Takahe Rest, un restaurante donde nos sirvieron una riquísima carne a la piedra. No sabemos cómo serán el resto de restaurantes de Te Anau, pero en este yo creo que comeréis bien seguro! Nos fuimos a dormir un pelín tristes sin saber si al día siguiente cumpliríamos nuestro sueño. Si queréis saber si lo cumplimos o no, suscribiros a nuestra web y seréis los primeros en enteraros cuando lo publiquemos!