Nueva Zelanda día 11: Kaikoura-Christchurch

Nueva Zelanda día 11: Kaikoura-Christchurch

Era nuestro último día en Nueva Zelanda y amanecimos temprano porque íbamos a buscar ballenas. El día de antes habíamos reservado un tour a través de la web bookme, de la cual ya os hablamos en otros posts.

Habíamos leído de una playa desde la que se ven delfines desde la orilla al amanecer, pero no fue nuestro día, así que nos fuimos a la base del aeródromo donde salía nuestro vuelo a las 9 en punto de la mañana. Si, si, el avistamiento de ballenas que íbamos a hacer era un tanto especial. Las íbamos a ver desde el cielo. Reservamos un vuelo en avioneta para los dos.

Con lo poco que nos gusta volar, aun me pregunto por qué no tuvimos ninguna duda.jeje.

El vuelo duraba unos 40 minutos y primero el piloto te hace una explicación con un video  del tipo de ballenas que vas a ver. Las ballenas que se ven en Kaikoura son cachalotes, “sperm whale” en inglés. Son los animales con dientes más grande que existen y los machos pueden crecer hasta 20,5 metros de largo y llegar a pesar más de 50 toneladas. Pueden estar debajo del agua hasta 40 minutos sin respirar, pero luego salen y respiran durante 10 minutos, por lo que es muy probable verlas. Pero, tenéis que tener en cuenta que la empresa no te puede garantizar ver ballenas y te puedes volver sin verlas, es cuestión de suerte, aunque normalemnte se ven y las probabilidades son altas.

Kaikoura es un buen sitio para ver este tipo de animales porque enseguida llegas a mar abierto desde la costa, y las ballenas se encuentran ahí. Esta explicación os la hacen también antes de subir a la avioneta. Hay un cañón montañoso debajo del mar que provoca esta profundidad y que ahí estén los delfines y las ballenas.

Este día tardaron en salir, de hecho, cuando ya pensábamos que no las íbamos a ver, apareció la primera. Increíble. Vimos hasta 3! El piloto se acercaba bastante, daba varias vueltas sobre ella para que la pudiésemos contemplar bien, y al verla desde arriba te das cuenta de lo enormes que son, ya que, no ves solo la cola como si las ves desde el mar, sino que la ves entera! Os dejamos aquí la compañía con la que lo hicimos, con los que quedamos super contentos y recomendamos. Se llama Air Kaikoura. Eso si, la avioneta se movía lo que no está escrito y, aunque disfruté viendo las ballenas, hubo algún momento que si hubiera podido me habría bajado.jaja.

Después de esta super experiencia, volvimos a Kaikoura a darle una segunda oportunidad a la langosta antes de poner rumbo a Christchurch. De nuevo, fake con la langosta.

Llegamos a Christchurch por la tarde y fuimos directos a un mirador. Los que nos conocéis, sabéis que nos encantan los miradores y ver las ciudades desde las alturas. El mirador fue el Cashmere Hill. Nada del otro mundo. Se ve la ciudad, que es super llana y algunos edificios altos en una de las partes que parecía una zona industrial.

Cuando bajamos, nos dirigimos al centro de la ciudad y alucinamos. En el año 2011 hubo un terremoto que fue devastador y dejó la ciudad en pedazos. Aún en agosto de 2017, 6 años después, la están reconstruyendo y se intentan recuperar de tal desgracia. Sobre el terremoto leímos estando allí y nos contó una española que conocimos cenando en un restaurante. Ella y su familia se habían mudado a Christchurch aprovechando una oportunidad de trabajo de su marido que se dedicaba a la construcción. La piel de gallina. Parecía que había pasado una guerra, sin exagerar!

De Christchurch visitamos más bien poco. Estuvimos de paso, pero nos bastó para entender lo que allí ocurrió en el año 2011 y lo duro que tuvo que ser.

Donde más notamos el impacto del terremoto fue en la catedral de Christchurch. Parecía que le había caído una bomba encima.

Como consecuencia del terremoto, el arquitecto japonés Shigeru diseñó una catedral provisional construída a base de cartón y plástico. Aunque es una catedral provisional merece la pena que la visitéis por fuera porque es bastante curiosa.

Otra de las visitas que hicimos en Christchurch fue la que dicen, es la calle más bonita de la ciudad: New Regent Street, una calle con casas bajitas de colores que nos pareció preciosa.

Llegó el momento de la cena y nos encontramos con el sitio más guay de Christchurch, Little High Eatery. Os lo super recomendamos. Es un espacio grande con un montón de puestos y food trucks de comida de diferentes países donde cada uno se puede pedir lo que quiera y comerlo luego juntos en un espacio común. Había asiáticos, mexicanos, pizzeria, hamburguersería, sushi,….Habia casi de todo lo que te pudeiras imaginar. Nosotros probamos las hamburguesas de Bacon Brothers Burguer. Espectacular!

Después de cenar, devolvimos el coche de alquiler y nos fuimos al hotel. Dormimos en un hotel de Jucy, se llamaba Jucy Snooze y se encuentra cerca del aeropuerto. De hecho, nosotros fuimos andando al aeropuerto al día siguiente. Nuestro vuelo salia muy temprano y por eso decidimos dormir aquí.

Aquí terminó nuestra aventura en Nueva Zelanda, al día siguiente cogíamos un vuelo para conocer un paraíso… Nueva Caledonia nos esperaba!

Qué hacer en Nueva Caledonia

Qué hacer en Nueva Caledonia

Si ya leíste nuestro post de información práctica para viajar a Nueva Caledonia, ahora te contamos todo lo que puedes hacer allí. En este post os contaremos qué actividades podéis hacer en la isla Grand-Terre y en el siguiente post os hablaremos del paraíso de Ouvea.

La capital de Nueva Caledonia es Numea. Nosotros decidimos pasar dos noches allí antes de irnos hacia Ouvea. Como os contamos en el anterior post, llegamos a Numea con el coche de alquiler que habíamos alquilado con la compañía Europcar el día de antes. Leímos que los taxis eran muy caros y decidimos alquilar coche para nuestra aventura por Grand-Terre, que iba a ser corta.

Nos alojamos en Anse Vata, una de las playas con más ambiente de la capital. La playa de Anse Vata no tiene nada especial, pero allí vimos el atardecer más naranja que habíamso visto nunca. Nos hospedamos allí porque al día siguiente queríamos ir a Illot Maitre, aunque finalmente tuvimos que cambiarlo por Illot Canard, ya que, ese día era festivo en Nueva Caledonia y había la mitad de taxis acuáticos para llegar, por lo que solo salían hacia Illot du Canard y no hacia Illot Maitre. Los taxis acuáticos se cogen desde la misma playa de Anse Vata todos los días de 8.30 a 17 horas, y en 5 minutos se plantan en la isla.

Al principio nos quedamos un poco chafados, pero una vez llegamos allí se nos pasó.

Actividades que se pueden hacer desde Numea

Îlot Canard

Esta minúscula isla se encuentra situada en la bahía de Anse Vata, en Numea, a tan solo 5 minutos en barco de la costa y es conocida también como la isla de los Patos. La isla es tan pequeña que en 15 minutos le das la vuelta andando y únicamente hay un bar. Fue nuestro primer snorkel en el Pacífico Sur y ya alucinamos. Había coral y peces de todos los colores y está muy bien indicado en sendero por donde nadar y por donde no.

Algo que nos dio mucha pena de esta isla es la cantidad de coral muerto que vimos. La arena de la playa prácticamente no se veía, era todo coral. De hecho, había muros del restaurante que estaban hechos de coral.

Îlot Maitre

El Îlot Maitre es una isla que se encuentra también en la bahía de Anse Vata. Nuestra primera idea era ir a esta isla, pero finalmente no pudimos porque solo salían taxis a Illot Canard. Los taxis para llegar a esta isla salen desde la misma playa de Anse Vata, desde el mismo sitio que para ir a Canard y tardan unos 15 minutos. En Maitre sí que hay un hotel muy conocido porque son cabañitas sobre el mar (Escapade Illot Maitre), y es un lugar ideal para nadar con tortugas…un sueño que queríamos hacer realidad y no pudimos. Es una isla un poco más grande que Canard pero igual de paradisiaca.

Faro Amédée

Faro Amédée se encuentra a 24 km de Noumea (45 minutos en barco). Esta isla es famosa no solo por su faro de hierro de 56 metros de altura (el cual fue contrsuído en Paris en el año 1862 y luego transportado hasta allí), sino también por sus peligrosos habitantes. Las serpientes llamadas Tricot Rayé. En la isla hay diferentes carteles que avisan de la presencia de estos animales que viven en el mar pero que salen a hacer la digesión a la tierra. Por el mar nadan muy rápido pero por tierra se desplazan lentamente. Aunque nosotros no vimos ninguna, sí que nos estuvimos informando antes de ir. Por lo visto es muy difícil que te muerdan debido a su morfología. Además, si no las moelstas ni nada tampoco te atacán, así que ir con ojo, pero tampoco os agobiéis.jeje.

Fuente: https://www.tripadvisor.es/LocationPhotoDirectLink-g294130-d311701-i79761529-Amedee_Lighthouse-Noumea_Grand_Terre.html

¿Qué ofrece esta isla? Entre otras cosas: aguas cristalinas, turquesas y esmeraldas, playas de arena blanca, sin olas y sin ruido, donde poder nadar con peces de colores y tortugas. Un paraíso!

Para ir hasta aquí hay que ir en excursión o tour diario. No hay taxis como para ir a las otras dos islas. Las excursiones suelen ser de todo el día. Os dejamos aquí el link de una de las compañías mejor valoradas que hacen el tour diario. Aunque los precios en general no son económicos, en este tour te entra desde que te recogen del hotel hasta que vuelves, comida, entrada al faro y equipamento de snorkel incluído. Otra de las compañías aquí. Por eso de comparar.

Sobrevolar la barrera de coral

Sobrevolar la barrera de coral de la Laguna de NUeva Caledonia es una de esas cosas que se nos quedó por hacer. Nos decidimos tarde y cuando lo íbamos a reservar ya estaba todo completo. Os dejamos aquí una web donde lo miramos nosotros. Con esta empresa el vuelo se hacía con ultra ligero y salía desde tres puntos disintos de la isla: desde Poe, desde Kone (para ver el corazón de Voh) y desde Koumac(al norte de la isla).

Foto: https://www.pinterest.es/pin/551831760572649346/

También lo miramos directamente en la página de ulm.nc.

Visitar el Corazón de Voh

El corazón de Voh es ese corazón que se ve desde el cielo mientras sobrevuelas la barrera de coral de Nueva Caledonia. Los vuelos salen desde Koné, a 275km de Numea, a 3 horas y media en coche. La verdad es que está lejos, pero si pasáis varios días en la isla de Grand-Terre puede ser una opción. Os dejamos aquí la una web donde podéis obtener más información acerca de cómo llegar, precios y demás.

Fuente: https://www.abadiadigital.com/el-corazon-de-voh-una-fotografia-asombrosa/

Poe Beach

La playa Poe está situada en la localidad de Bourail, en la parte oeste de la isla principal (Grand-Terre). Sus 13 km de playa de arena blanca hacen que sea una de las playas más prestigiosas de la zona. Además, desde allí se pueden hacer varias excursiones y deportes como kayak o Windsurf. Desde allí también salen vuelos para sobrevolar la barrera de coral y ver el corazón de Voh.

Os dejamos el link de un hotel que miramos en esta zona donde también se podía reservar un pack de hotel y vuelo para sobrevolar la laguna de Nueva Caledonia y ver su coral.

Fuente: http://www.dronestagr.am/tag/poe-beach-bourail-new-caledonia/

Centre Culturel Jean Marie Tjibaou

Un lugar para aprender sobre la cultura Kanak. El museo se encuentra en medio de la naturaleza y en una de las bahías más salvajes de Nouméa. Llama la atención su arquitectura. Si queréis visitarlo por dentro podéis informaros aquí.

Fuente: https://ar.pinterest.com/pin/548735535819523776/

Y hasta aquí, nuestras propuestas para pasar unos dias en la Isla Grand Terre de Nueva Caledonia. Nos habría encantado hacer todo esto, pero es que estas islas dan para un mes entero y nosotros solo teníamos una semana y prefimos descubrir el paraíso de Ouvea.

Esperamos que os haya gustado nuestro post, os dejamos una web que os resultará útil porque contiene muchísima información sobre Nueva Caledonia. Nosotros la conocimos estando allí, a mitad viaje, y nos habría encantado conocerla antes porque nos habría sido de gran ayuda. Gracias por leernos viajeros, próximamente os contaremos nuestra experiencia en Ouvea, así que si no os la queréis perder, no olvidéis suscribiros al blog!

Información práctica para viajar a Nueva Caledonia

Información práctica para viajar a Nueva Caledonia

Después de pasar 10 días en Nueva Zelanda, queríamos trasladarnos a algún paraíso en la tierra para pasar nuestros últimos días de luna de miel. No fue fácil tomar la decisión de dónde ir. Estábamos muy cerca de la Polinesia y era una oportunidad única, ya que, no sabemos cuándo podremos volver a las antípodas. También estaban cerca las islas Cook, las islas Salomon, Vanuatu y Nueva Caledonia.

¿Por qué Nueva Caledonia?

Ir a la Polinesia Francesa desde Nueva Zelanda era pasar más de 8 horas en un avión, además de que el precio se disparaba. Empezamos a mirar islas cerca de Nueva Zelanda y descubrimos unas islas que se llamaban Nueva Caledonia. Primera noticia de su existencia. Nada más poner este nombre en Google y darle a “imágenes”, nos conquistó. ¡Qué agua! ¡Qué paraíso! Unas pocas búsquedas más y alguna comparación con el resto de candidatas y lo tuvimos claro: Nueva Caledonia era la elegida! Era menos turística, más pura y salvaje, más auténtica y menos conocida! Era ella!

Nueva Caledonia es un archipiélago que se encuentra ubicado en Oceanía, a unas 3 horas de avión de Auckland (Nueva Zelanda). Era ideal, había vuelo directo. Nueva Caledonia es una colonia francesa, por lo que, si eres ciudadano de la Unión Europea no necesitarás visado para entrar al país. Su capital es Numea y se encuentra en la isla principal, en Grande Terre. Además, está compuesta por otras islas, las más importantes: las Islas Loyauté (Lealtad), donde se encuentra el paraíso de Ouvea, y La Isla de los Pinos.

Una vez habíamos decidido viajar a Nueva Caledonia, teníamos que decidir dónde ir. Estaba claro que queríamos una isla pequeña, paradisiaca. Las candidatas eran Ouvea o la Isla de los Pinos. Finalmente nos decantamos por Ouvea, la Isla más cercana al paraíso en la Tierra, ya que, habíamos leído que era más virgen, más auténtica, menos turística que la isla de los Pinos y era considerada el paraíso en la Tierra. Teníamos que comprobarlo! Además, en Nueva Caledonia se encuentra uno de los arrecifes de coral más grandes del mundo!

Ouvea pertenece a las Islas Loyauté y es una isla estrecha de tan solo 25 kilómetros de largo. Es ideal para recorrerla por tierra y por mar. Nosotros quedamos prendados de ella nada más conocerla.

Para ir a Ouvea volamos con la compañía Air Caledonie AirLines, la única compañía que vuela entre las islas y que sale del aeropuerto Magenta. Tenerlo en cuenta porque si venís con un vuelo internacional llegaréis al Aeropuerto de La Tontouta y si vais hacia las islas volaréis desde el Aeropuerto de Magenta. Hay varios vuelos al día entre Numea y Ouvea y entre Numea y el resto de las islas. También hay vuelos entre algunas islas, pero comprobarlo todo en la web de Air Caledonie AirLines. De hecho, barajamos la posibilidad de pasar tres días en Ouvea y dos días en la Isla de los Pinos, pero queríamos descansar y si cambiabamos de isla iba a ser un trajín.

Del paraíso de Ouvea os hablaremos en el siguiente post.

Información sobre Nueva Caledonia

Ubicación y cómo llegar: Nueva Caledonia se encuentra ubicado en el pacífico Sur. Son un conjutno de islas a las que se puede llegar desde Auckland (Nueva Zelanda) a tan solo tres horas en avión, desde Brisbane (Australia) a no llega dos horas de avión y desde Japón (de hecho hay mucho turismo japonés en la isla). Su capital es Numea y cuenta con dos aeropuertos: Aeropuerto Internacional de La Tontouta (desde donde llegan y salen los vuelos internacionales) y el Aeropuerto Magenta (desde donde llegan y salen los vuelos nacionales. De aquí es donde salen los vuelos a la Isla de los Pinos y a las Islas Loyauté). Nosotros llegamos al aeropuerto de La Tontouta desde Auckland, volando con la compañái AirCalin.

Visado: Al ser una colonia francesa, si eres ciudadano de la Unión Europea no necesitarás visado. Os dejamos aquí información sobre visados de Nueva Caledonia para situaciones especiales.

Mejor época para ir: Nueva Caledonia se encuentra situada cerca del trópico  de Capricorinio por lo que, en general, su clima es templado y soledado. De noviembre a abril (su verano), las temperaturas suelen ser de 25 grados pero hay más lluvias y ciclones. En febrero llegan los meses más caluroso, y de mayo a septiembre (su invierno) el clima suele ser un poco más fresco, como primaveral, llegando a los 17 grados en algunas ocasiones. Nosotros viajamos justo en agosto, en su invierno, y aunque es verdad que no hacía calor abrasivo, se estaba muy bien. Las temperaturas rondaban los 22 grados y por la noche refrescaba un poco. Lo bueno es que es la época seca y el clima suele ser soleado todo el tiempo.

Vacunas: No es obligatoria ninguna vacuna para viajar a Nueva Caledonia. Tampoco hay ninguna vacuna recomendada. Lo que sí que hay es zika. Nosotros no lo sabíamos y al llegar al aeropuerto hay carteles con la información antes de salir de la terminal, por lo que recomendamos viajar con repelente de mosquitos.

Idioma: En Nueva Caledonia se habla francés. Los kanaks (canacos), son el pueblo autóctono de Nueva Caledonia y hablan numerosos dialectos melanesios, aunque todos hablan francés. Nosotros que no hablamos francés tuvimos serios problemas para relacionarnos con la gente autóctona, ya que, ellos no hablan nada de inglés.

Moneda: El franco CFP es la unidad monetaria de curso legal en Nueva Caledonia, así como en los territorios franceses de ultramar de la Polinesia Francesa y Wallis y Futuna. Aunque en la isla principal se puede pagar con tarjeta, es importante que si vais a la Isla de los Pinos o a alguna de las Islas Lelatad, llevéis dinero en efectivo, ya que, es difícil conseguir efectivo en las islas.

Cómo moverse: Esto es un tema importante porque los taxis son bastante caros y el transporte público tampoco es que sea muy fluido ni intuitivo. Cuando llegamos a Numea, únicamente íbamos a pasar dos noches en la isla Grand-Terre porque queríamos pasar la mayor parte del tiempo en Ouvea. Después de barajar varias posibilidades de cómo llegar hasta el centro de Numea y luego tener que ir al aeropuerto de Magenta, decidimos alquilar un coche con la compañía Europcar. Nos salía más económico eso que coger transporte o taxi del Aeropuerto de La Tontouta hasta Numea y luego transporte desde allí hasta el Aeropuerto Magenta. El día que volvimos al Aeropuerto de Magenta para ir hasta el Aeropuerto de La Tontouta, sí que contratamos el transporte con una compañía privada que nos dijo la chica de la casa en la que pasamos una noche en Noumea. Supuestamente era una de las compañías económicas y nos costó 5.000 Franco CFP (41€). Imaginaros a ese precio, si tenéis que ir cogiendo taxis. Valorar la posibilidad de alquilar coche, porque a nosotros nos costó 70€ no llega recogiéndolo en un aeropuerto y devolviéndolo en otro. La compañía con la que contratamos fue mr.transport@hotmail.com y con ellos lo concertamos todo por e-mail.

Seguro de viaje: Siempre, siempre os recomendamos viajar con seguro, y más si te vas a ir a la otra parte del mundo, nunca mejor dicho. Nosotros viajamos con Mondo porque consideramos que tiene las coberturas más amplias y calidad-precio es genial. Os dejamos un 5% de descuento reservando con Mondo pinchando aquí.

Os dejamos también con un mapa de Nueva Caledonia donde os hemos marcado algunos sitios de interés:

Esperamos que os sea útil la información para viajar a Nueva Caledonia. En el siguiente post os contaremos qué hacer en Nueva Caledonia. ¿A qué esperaís a suscribiros a nuestra web y ser los primeros en enteraros? 🙂

Nueva Zelanda día 10: Timaru-Kaikoura

Nueva Zelanda día 10: Timaru-Kaikoura

Este día amanecimos sin saber qué nos depararía el día. No sabíamos si ir hacia la península de Akaora en Christchurch y ya quedarnos allí hasta el día siguiente que cogíamos el vuelo desde Christchurch, o si ir hacia Kaikoura a intentar ver ballenas. Finalmente nos pudo las ganas de ver ballenas y pusimos rumbo a Kaikoura sin saber que esta parte de Nueva Zelanda tiene mucho más que ofrecer que sus cetáceos.

Llegar a Kaikoura fue una odisea! En 2016 hubo un terremoto devastador que se cargó parte de la carretera principal que va por la costa desde Christchurch a Kaikoura por lo que tuvimos que ir por carreteras secundarias, con lo que tardamos casi 5 horas en llegar. Una vez allí nos enteramos de que, al menos en 2017, esa carretera está en obras pero la abren de viernes a domingo al tráfico. Si pretendéis ir, comprobar que la carretera esté abierta y, si tenéis que ir por la carretera secundaria (hay trozos sin asfaltar), sumarle una hora más por lo menos.

Llegamos a Kaikoura a la hora de comer y encontramos un pequeño quiosco donde hacen langosta, en la playa. El sitio se llamaba Kaikoura Seafood BBQ y aunque los comentarios en tripadvisor eran muy buenos, a nosotros no nos pareció nada del otro mundo. Eliges el pescado y la langosta (realmente es cryfish) de un congelador y te lo cocinan en el momento.

Después de comer fuimos al sitio más famoso de Kaikoura, Point Kean View Point, un cabo donde hay una colonia enorme de focas. Muchísimas! Para llegar hasta allí se puede aparcar en el I-site y hacer una ruta circular en 3 horas o aparcar directamente en Point Kean y hacer una pequeña ruta que hay por unos acantilados.

Como os decíamos, nosotros aparcamos en Pint Kean y fuimos andando hasta South Bay y luego volvimos por el mismo sitio. Se puede hacer de forma cirular o incluso ir por arriba de los acantilados y volver por abajo. Aquí tenéis que tener en cuenta el tema de las mareas. Debe de ser una pasada ir por abajo con los cientos de focas que hay, pero nosotros fuimos al atardecer y la marea estaba subiendo, por lo que nos pareció un poco peligroso.

La costa de Kaikoura es preciosa. Justo desde ese punto se ven todas las montañas nevadas, el mar con un azul intenso super bonito, y las focas que le dan un toque mágico al lugar encima de las rocas mojadas que se dejan ver cuando baja la marea. Justo en el momento en que tuvimos esa estampa delante supimos que habíamos tomado una buena decisión y que las 5 horas de camino habían merecido la pena.

Cuando volvimos del pequeño paseo por los acantilados, vimos una foca pequeñita que había quedado atrapada entre dos rocas y no podía salir, y Raul apartando rocas y tirándole agua la ayudó a salir de donde había quedado atrapada y la foca volvió al mar…fue un momento super bonito!

Antes de ir hacia donde dormiríamos esa noche, en Kaikoura, paramos a tomar una cerveza en uno de los sitios que nos habían recomendado: the Whaler, una cervecería con un montón de tipos de cervezas donde también se puede comer o cenar.

Esa noche, y antes de ir a dormir, vimos la vía láctea como nunca antes la habíamso visto. El cielo estaba negro negro y Raul leyó que Kaikoura es uno de los lugares más despejados, por lo que se veía genial.

Nos fuimos a dormir temprano porque al día siguiente íbamos a sobrevolar la costa de Kaikoura en busca de ballenas….¿tendríamos suerte? Si quieres ser el primero en enterarte cuando publiquemos el post, no dejes de suscribirte a nuestra web! Gracias por leernos!

Nueva Zelanda día 9: Dunedin- Península de Otago-Moeraki Boulders-Oamaru

Nueva Zelanda día 9: Dunedin- Península de Otago-Moeraki Boulders-Oamaru

El objetivo de este día en Nueva Zelanda era ver pingüinos. El día de antes habíamos decidido ir hasta Dunedin porque habíamos leído que es en esta zona donde más posibilidades hay de ver.

Nos despertamos muy temprano y al primer lugar que fuimos fue a la playa de Sandfly Bay, porque habíamos leído que allí hay una colonia de pingüinos y que al amanecer salen de sus nidos, donde han pasado la noche, para volver al mar. Llegamos a la playa y…nuestro gozo en un pozo. Estaba cerrada! Después de bajar por un camino lleno de barro que nos podríamos haber ahorrado, nos encontramos con la puerta cerrada y un cárterl adviertiéndote de que no podías pasar. La verdad que las vistas desde allí eran bonitas y a lo lejos se veían leones marinos, pero imposible ver pingüinos sin acercarnos más.

Tras un primer intento fallido, nso fuimos a visitar la península de Otago en Dunedin. Lo primero que hicimos fue desayunar y encontramos un “cuquisitio” en un pueblecito llamado Portobello. Se llamaba Penguin Café y lo regenta un matrimonio de abuelitos super majos y que preparan unos desayunos riquísimos con mucho amor.

Después de desayunar seguimos por esa carretera hasta el final donde hay un centro de conservación de Albatros y está lleno de miles de ellos. En este lugar también se pueden ver colonias de pingüinos por las tardes, pero preguntar antes de ir para informaros porque no sabemos si abren todos los días.

Antes de volver a Dunedin, donde queríamos comer, visitamos Tunnel Beach, una playa en la que hay unos acantilados de arenisca impresionantes. Parece que estén tallados por la mano del hombre y es increíble que esas formas las haya hecho la naturaleza. Desde el parking hasta los acantilados habrá media hora. Nosotros tardamos una hora y poco entre ir y volver. Esta playa se caracteriza porque hay unos túneles que fueron construídos en el año 1870 por los residentes de la zona para acceder a las playas. De verdad que es un lugar muy muy bonito.

Volvimos a Dunedin a comer y justo aparcamos enfrente de la estación de trenes, que es el edificio más fotografiado del hemisferio sur. Entramos en la estación pero tampoco tiene nada de especial. Es una estación antigua con algún tren antiguo. Por fuera es verdad que sí que es bonita. Comimos en un sitio muy cerquita de la estación que se llamaba Best Cafe donde tenían muchos tipos de pescado y lo hacen tipo “fish and chips”. Si estáis cerquita y se hace hora de comer os lo aconsejamos porque calidad-precio está genial.

Después de comer fuimos directos a Baldwin Street, la calle más famosa de Dunedin y la más empinada del mundo. Pensábamos que no sería para tanto pero es verdad que cuando estás abajo impone. Raul quería subirla con el coche pero finalmente consideramos que era mejor aparcar abajo y subir andando. La calle son 350 metros con un desnivel del 38%. Por lo visto, los neozelandeses la utilizan para hacer competiciones deportivas.

Desde aquí hasta Moeraki Boulders teníamos una hora de camino más o menos. Esta playa es famosa por sus grandes piedras en forma de esfera. Hay algunas que llegan a los 2 metros de diametro y pueden llegar a pesar hasta 7 toneladas…imaginaros la bestialidad. En cuanto a su origen, se desconocen de donde vienen y hay varias teorias sobre ellas. Desde las que consideran que fue fruto de una explosión volcánica, hasta las que afirman que vienen de los extraterrestres y los que creen que eran huevos de dinosaurio….cada uno que se acoja a la teoría que considere…nosotros nos decantamos más por la primera.jaja.

Algo importante que tenéis que tener en cuenta a la hora de visitar esta playa es el tema de las mareas. Nosotros llegamos cuando la marea estaba subiendo (sobre las 15 horas) y muchas de las piedras las vimos cubiertas de agua, por lo que no pudimos subirnos encima ni acercanos mucho. Creemos que lo mejor es ir por la mañana para poder hacerte la típica foto dentro de la piedra…jeje.

Tras visitar estas famosas pelotas de piedra, conducimos 30 minutos hasta nuestro siguiente punto: Bushy Beach, un mirador en la playa donde esperábamos ver salir del agua al pingüino de ojos amarillos. Si vais a ir hasta aquí para intentar ver el pingüino os aconsejamos: 1. que os arméis de paciencia. Estos pingüinos están en peligro de extinción y son  muy difíciles de ver. 2. Llevaros prismáticos porque el mirador queda lejos de la playa y para ver el pingüino tendréis que tener buen ojo. 3. Ir hacia el atardecer porque es cuando los pingüinos salen para dormir fuera del agua. 4. Llevaros unas cervecitas o algo para picar porque raro será que lleguéis y los veais. Tendréis que esperar y hacer tiempo.

Después de 2 horas de espera vimos un pingüino. Son muy difíciles de ver porque son pequeños y además el espectáculo dura muy poquito porque el pingüino sale del agua y se va directo a su nido. Es curioso verlo salir porque son un poco torpes y les cuesta, pero una vez están fuera cogen velocidad y los dejas de ver enseguida.

Una vez salió el pingüino nos esperamos media hora más porque habíamos leído que, normalmente sale uno, inspecciona el nido, y si está todo correcto avisa a los demás para que vayan, pero no tuvimos suerte y no vimos ninguno más. Además, estaba atardeciendo y ya era difícil ver si salía algo del agua o no.

Después de ver el pingüino de ojos amarillos nos habíamos quedado con ganas de ver más, así que, decidimos ir hacia Oamaru, donde hay un centro de interpretación del pingüino azul, Oamaru Blue Penguin Colony. Parece ser que hace años se instaló en esta zona una colonia de este tipo de pingüinos y finalmente, se creó entorno a ella este centro. Relamente los pingüinos están en el mar y salen al centro donde tinen unos nidos hechos de madera. No es tan natural y puro como ir a la playa y verlos salir hacia nidos naturales, pero es verdad que tampoco los tienen recluídos. Los pingúinos salen y entran cuando quieren y van ahí porque saben que tienen esos nidos. La idea principal era quedarnos en el parking porque habíamos estado leyendo en algunos blogs que por la tarde-noche, cuando los pingüinos salen para ir al nido, algunos se despistan y se van hacia el parking o hacia el pueblo de Oamaru. Una vez llegamos allí, entramos al centro para tantear, y acabamos entrando a ver salir a los pingüinos. Eran las 18.15 horas y la chica del centro nos dijo que habían visto salir a 2 hasta el momento. Nada más entrar empezaron a salir muchas colonias de pingüinos. Eran super graciosos porque iban todos juntitos, algunos muy pequeños que se quedaban atrás, se resbalaban en las rocas. Finalmente vimos casi 60 pingüinos. No paraban de salir y se iban hacia sus nidos. Algunos se despistaban y se quedaban por las rocas, o se iban hacia las gradas donde estábamos. Es importante que sepáis que dentro de este centro está prohibido hacer fotos o grabar videos.

Cuando ya salimos al parking para irnos, empezamos a escuchar sonidos muy extraños y eran pingüinos!! Había varios por el parking, Daban pena porque algunos estaban como desubicados y asustados. Por la calle también habían pingüinos, así que entendimos el por qué de las señales que advertían: Cuidado, pingüinos cruzando!! Por lo visto, es normal que haya pingüinos por la zona a esas horas del anochecer. Así que, si no queréis pagar por verlos en el centro, basta con que os acerquéis al parking a esas horas y los veréis seguro. Es verdad que no veréis muchos y que no los veréis como salen del agua, que son super graciosos! Los veréis desorientados, buscando su nido, pero los veréis.

Ya se había hecho de noche y aun teníamos que conducir una hora hasta donde íbamos a dormir. Habíamos reservado esa misma tarde una habitación en una guesthouse en un pueblo que se llamaba Timaru. Dormimos aquí sin saber dónde íbamos a ir al día siguiente. Nos quedaban 2 días de viaje y ya estábamos cerca de Christchurch, donde teníamos que coger el vuelo…¿Nos quedábamos en Christchurch esos dos días y visitábamos la península de Akaroa? ¿íbamos al norte a buscar ballenas? Si queréis saber qué hicimos, no dudéis en suscribiros al blog y seréis los primeros en enteraros de dónde fuimos! Gracias por leernos!

Nueva Zelanda día 8: Milford Sound-Dunedin

Nueva Zelanda día 8: Milford Sound-Dunedin

Si os acordáis de nuestro séptimo día en Nueva Zelanda, este terminó con la carretera que lleva a MIlford Sound cortada y nos fuimos a dormir sin saber si, al día siguiente, podríamos llegar hasta allí o no. Habíamos reservado a través de Bookme el crucero por Milford Sound con la compañía Go Orange, pero cuando llegamos a Te Anau vimos peligrar nuestro sueño muy mucho.

En la página web donde comprobábamos el estado de carreteras de Nueva Zelanda, la carretera que llevaba a Milford Sound aparecía cerrada y la actualización no llegaba hasta las 7.30 de la mañana. Nada más despertarnos comprobamos si ya la habían abierto o no y la actualización la retrasaron hasta las 8.30. A las 10.30 salía nuestro barco para surcar las  aguas de Milford Sound y teníamos dos horas de camino en coche hasta allí. ¿Qué hicimos?  A las 7.30 cogimos nuestro coche y pusimos rumbo a Milford Sound…a las 8.30 volveríamos a comprar si ya habían abierto la carretera o no, pero nosotros, teníamos que ir haciendo camino.

La carretera hasta allí es impresionantemente bonita…me atrevería a decir que es la carretera más bonita por la que hemos ido nunca. íbamos completamente solos, lo cual nos preocupaba un poco porque no ver coches era señal de que la carretera no estaba abierta. A las 8.30 volvímos a comprobar el estado de la carretera y de nuevo retrasaron la actualización hasta las 9… estábamos super nerviosos y nos habíamos quedado sin datos, así que, a las 9 no podríamos comprobar si la carretera estaba abierta o no. íbamos totalmente a la aventura.

Cerca de las 9 nos encontramos un cartel de carretera que indicaba: MILFORD SOUND ROAD OPEN!!! Casi lloramos de emoción…habíamos pasado nervios por no saber si podríamos cumplir nuestro sueño de surcar las aguas de Milford Sound y finalmente, a última hora, íbamos a cumplirlo!!!

Como os decimos, la carretera a Milford Sound es preciosa…os aconsejamos que vayáis con tiempo. Incluso, si podéis, dedicarle uno o dos días solo a esa carretera. Hay muchísimos trekkings que hacer, cascadas, lagos, bosques,…es un auténtica maravilla! Nosotros paramos en Lake Gunn, un lago espejo precioso. La verdad es que íbamos parando conforme avanzábamos y por intuición, ya que, no llevábamos ningún punto marcado en especial más que llegar a Milford Sound!

Llegamos al puerto de Milford Sound unos 15 minutos antes de que saliera el barco. No sabemos si por lo que había pasado con la carretera o porque era muy temprano, pero había poquísima gente…El barco en el que fuimos tenía capacidad para 420 personas y éramos 20 personas…imaginaros! Creemos que mereció mucho la pena coger el primer barco de la mañana porque fue como más familiar.

Surcar las aguas de Milford Sound es impresionante! Es algo que tenéis que hacer si o si…para nosotros personalmente fue de lo mejor del viaje! Durante el crucero, el capitán te va explicando por dónde pasas y que ves. Una de las cosas más increíbles: Mitre Peak!

Durante el recorrido, nosotros vimos un pingüino y nos dejaron unos prismáticos para que lo viéramos mejor. Por lo visto es difícil ver pingüinos porque están en peligro de extinción pero tuvimos mucha suerte y el barco se paró muy cerquita para que pudiéramos verlo. Aquí casi vuelvo a llorar. Me parecía increíble poder estar viviendo todo aquello.

También, durante todo el recorrido vimos muchos leones marinos y focas tomando el sol en las rocas y algún que otro delfín en el agua. El recorrido fue bastante tranquilo excepto cuando el barco salió al mar de Tasmania, donde el agua estaba un poco revuelta.

Os aconsejamos que os vayáis con ropa impermeable. Aunque os salga un día increíble cogerlo! El barco se acerca normalmente a una cascada y pone la proa bajo de ella. Los más atrevidos se acercan y acaban empapados. Raul fue uno de ellos…él tenía que inmortalizar el momento jaja.

El crucero por MilfordSound duró unas dos horas. Luego, cogimos el coche y volvimos a recorrer la carretera preciosa hasta Te Anau, parando en algunos view points. Si queréis ver las aves típicas de esa zona de Nueva Zelanda: la Kea y la Weka, tenéis que parar en The Chasm. Aunque las aves típicas son los Kiwis, nosotros nos volvimos sin ver ninguno. Parece ser que están en peligro de extinción y que únicamente se ven si vais a algunos parques o sitios específicos de conservación.

The Chasm es una pequeña caminata de 20 minutos en la que ves parte del río Cleddau y lo más impresionante es ver la forma de las rocas provocada por el agua y las piedras. En la entrada veréis un carter que reza: “El abismo esculpido por agua y piedra”.

Después de parar en varios puntos que nos iban llamando la atención, llegamos a Te Anau donde comimos antes de poner rumbo a nuestro siguiente destino: Dunedin.

Como os comentamos en la introducción, teníamos organizado más o menos hasta Milford Sound pero, a partir de aquí, fuimos decidiendo sobre la marcha. Volviendo de esta maravilla del mundo y tras ver el pingüino, nos quedamos con ganas de más, así que decidimos ir a Dunedin a buscar pingüinos. Reservamos el hotel de camino y después de conducir unas 3 horas y algo, llegamos a Dunedin prácticamente a cenar y dormir. El camino fue largo, pero la idea era llegar y empezar el día ya allí.

¿Quieres saber si tuvimos suerte en Dunedin y vimos pingüinos? Suscribiros a nuestro blog y seréis los primeros en enteraros!