TROMSO: SU NOCHE POLAR Y SUS AURORAS BOREALES

TROMSO: SU NOCHE POLAR Y SUS AURORAS BOREALES

Nada más volver de Islandia y ver sus magníficas auroras boreales, decidimos que aquello no podía quedar allí y que teníamos que volverlas a ver. Fue así como empezamos a informamos sobre los mejores lugares para ver las luces del norte. Primera de la lista: Tromso! Cuánto más leíamos de este destino, más nos emocionaba y más ganas teníamos de ir. Fue un viaje premeditado, preparado, buscado y deseado. Enseguida le pusimos fecha, pasaríamos allí el fin del año 2017 y empezaríamos el 2018.

¿Qué saber de Tromso antes de ir?

Ubicación: Tromso está considerada como “la capital del ártico”. Se encuentra en el Norte de Noruega, concretamente a 350 kilómetros al norte del Círculo Polar Ártico. El distrito de Tromso cuenta con muchísimas islas, la mayoría conectadas por puentes, por lo que es fácil moverse en coche. Gracias a su proximidad al Polo, en Tromso se viven dos fenómenos climatológicos opuestos: la noche polar ( del 21 de noviembre al 21 de enero) y el sol de medianoche (del 20 de mayo al 22 de julio). Nosotros estuvimos durante la noche polar y es una experiencia única. Cuatro horas de claridad (de 10 a 14 horas) en las que parece que esté atardeciendo todo el tiempo. Algo único!

Clima: Evidentemente, la temperatura de Tromso depende de la época del año, pero calor allí no pasarán. jeje. Nosotros fuimos en diciembre y, debido a la noche polar el sol no llega a salir, las horas de luz son escasas y las temperaturas son más bajas. A pesar de ello, y debido a una corriente cálida que llega a Tromso proveniente del Golfo de México, las temperaturas suelen ser más altas que en otros lugares de la misma latitud. Aunque una noche llegamos a estar a -18º, lo normal fue que estuviéramos entre 1º y -10º.

Cuándo ir: Depende de lo que queráis ver. Si queréis ver auroras boreales y vivir la noche polar, tendréis que ir entre octubre y febrero-marzo. Se dice que los mejores meses para ver las luces del norte son septiembre-octubre y marzo-abril. Nosotros en diciembre la vimos 2 noches de 4, así que no está mal. Si vais en verano podréis ver el fenómeno del sol de media noche y vivir casi 24 horas de día. Los paisajes estarán super verdes y no hará tanto frío…la verdad que debe de ser super bonito ir en primavera-verano.

Cómo moverse: Nosotros nos movimos en coche. Alquilamos un 4×4 con la compañía Avis (nos costó 200€ más 125€ de seguro a todo riesgo, para 5 días). Es súper fácil conducir en Tromso. La verdad es que yo iba con algo de miedo por la nieve, el hielo, y las pocas horas de luz, pero está todo adaptado para poder conducir sin problemas. Las ruedas de los coches son de tacos, pasan los quitanieves muy a menudo y las carreteras están en muy buen estado, así que fue como conducir por aquí. Nosotros decidimos alquilar coche porque no queríamos coger tours para ver las auroras boreales y, además, queríamos explorar los fiordos ” a nuestro aire”. jeje.

Moneda y economía del país: Noruega en general es un país caro, pero la ciudad de Tromso se lleva la palma. Yo creo que la manera más fácil de medir la economía del país es sabiendo el precio de una cerveza. Nada más y nada menos que 12€. La moneda es la corona noruega y más o menos 1€ son 10 coronas.

Dónde dormir: Si no alquiláis coche y vais a cazar auroras con tour, lo normal es que os hospedéis en Tromso. Mirarlo con antelación porque barato no es, y si vais en fechas clave como nosotros, en plena Navidad, el precio se dispara. Nosotros como teníamos coche y queríamos hacer un “roadtrip”, dormimos en varios sitios. Dormimos dos noches en Tromso en una casa que reservamos por air bnb. Otra noche dormimos en la isla Kvaloya, en el mismo fiordo, en una guesthouse super bonita que reservamos a través de Booking, Sjotun Brygge. Y las otras dos noches dormimos en la isla Sommaroy, en un airbnb super recomendable y que os dejamos aquí. Más abajo os hablamos de cada lugar que visitamos tanto en la isla de Kvaloya y en Sommaroy.

Dónde comer: En Tromso salir a comer o cenar no es económico. Nosotros nos habíamos llevado comida desde España y allí compramos en supermercado para desayunar. Salimos tres veces a comer por ahí y el resto de días comíamos o cenábamos en las casas donde nos hospedábamos. El primer día en Tromso comimos en un restaurante italiano que hay nada más bajar del teleférico Fjellheisen, Allegro Pizza. Raul salió encantado, además fue bastante económico para ser Noruega. Los otros dos días comimos en la isla Sommaroy. Os contamos dónde más abajo.

Si vais a hacer un “roadtrip” tener en cuenta que fuera de lo que es Tromso ciudad hay poca vida, por lo que tenerlo en cuenta para la gasolina y para los supermercados. En la isla Sommaroy sí que hay un surtidor de gasolina y un pequeño supermercado.

Nosotros fuimos a Tromso a ver auroras boreales, lo que no sabíamos es todo lo que nos tenía preparada esta zona de Noruega. Pero antes de empezar a contaros vamos a aclarar algunas cosas…¿qué es una aurora boreal? ¿Por qué se produce este fenómeno natural? ¿Por qué solo se puede ver en determinados lugares del mundo? ¿Qué condiciones deben darse para poder verlas? Todas estas preguntas nos las hicimos nosotros la primera vez que las vimos y empezamos a indagar….

Si yo tuviera que definir qué es una aurora boreal solo de verlo, no sabría por donde empezar…es una experiencia única, que te eriza la piel, que te emociona y que te da ganas de reir, llorar, saltar,… son unas luces verde intenso que bailan en el cielo. Que aparecen y desaparecen, que van haciendo formas moviéndose rápidamente y que hacen que te quedes embobado y se te vaya el frío y todos los males. Vale, no es una definición técnica, ni siquiera es una definición, pero es, más o menos, lo que sientes al verlas,…como os he dicho, es difícil de explicar. Por eso, he recurrido a varias webs para definir más o menos porqué ocurren y a qué se debe.

En el blog AstroAfición, definen la aurora boreal: “Las auroras boreales, también llamadas auroras polares, son uno de los mayores espectáculos de la naturaleza. Una aurora polar se produce cuando una eyección de masa solar choca con el campo magnético de la Tierra. Cuando llegan las partículas cargadas (protones y electrones) procedentes del viento solar son guiadas por el campo magnético de la Tierra e inciden en la atmósfera cerca de los polos. Cuando esas partículas chocan con los átomos y moléculas de oxígeno y nitrógeno, los componentes más abundantes del aire, parte de esa energía de colisión excita esos átomos, aumentando su energía, de forma que cuando se desexcitan devuelven esa energía en forma de luz visible de varios colores”.

Las auroras boreales se producen cera de los Polos. Por eso si la aurora se da en el Polo Norte se conoce como aurora boreal (de septiembre a marzo) y, si se da en el Polo Sur, se conoce como aurora austral (de marzo a septiembre).

Las condiciones fundamentales que deben darse para que el fenómeno ocurra son tres: actividad solar, cielos despejados y oscuridad. Por eso se dice que las mejores épocas son septiembre-octubre y marzo-abril, porque en esas épocas los cielos suelen estar más despejados, ya que, en los meses de noviembre, diciembre y enero suele nevar  bastante. Aun así, en días de cielos despejados, se ven.

La oscuridad es importante, por eso hay que alejarse de núcleos urbanos y de lugares iluminados, por qué la intensidad se verá mejor. Es verdad que hay días donde la aurora es de una intensidad brutal y se ha llegado a ver desde la misma ciudad de Tromso, pero lo normal es irse a lugares donde no haya ni una sola luz. Por ese motivo, nosotros decidimos alquilar coche, porque así podíamos ir a buscar cielos despejados y oscuros. Existen tours de “cazas” de auroras boreales donde te llevan a estos lugares y van cambiado de ubicación para buscarlas. Estos tours en Tromso son caros. Debéis valorar si preferís alquilar un coche y salir en su búsqueda ayudados de apps o si preferís pagar y que os lleven. El problema de pagar por un tour es que puedas volverte sin haberlas visto y el dinero no te lo devuelven. Evidentemente no te pueden garantizar que las veas, ya que, depende totalmente del tiempo. Lo que sí que te garantizan es que harán todo lo posible para buscar el lugar donde se pueda ver. Incluso hay algunas empresas que si no las ves te dan la opción de volver otro día pagando menos.

Uno de los tours que nos  recomendó Ana (@anais85val en Instagram) para ver auroras fue el de Creative Vacations. Es una empresa de un profesional de la fotografía. Los tours son de 2 a 12 personas y duran entre 7 y 10 horas. En esta concretamente te dejan un traje especial para combatir el frío, te ofrecen te y café caliente, galletas y te van contando historias de las auroras boreales mientras esperas a que el fenómeno suceda. Si queréis coger el tour con esta empresa debéis reservar con antelación porque se suele llenar. Nosotros lo miramos en noviembre y para la semana del 26 de diciembre solo le quedaba un día libre. El precio son 1350 coronas noruegas por persona. Unos 120€. Para los precios de allí, no está mal. En cuanto al tema del la fotografía, por lo visto son unos profesionales y te dejan parte del material y te ayudan a sacar la mejor instantánea. Ana nos contará al final de este post su experiencia, así que si queréis conocer su punto de vista, seguir leyendo hasta el final 🙂

Otra de las empresas que hacen tours de caza de auroras boreales es Artic Guide Service. El precio de esta empresa es de unos 100€ y suelen salir a las 18 horas y vuelven sobre la 1.30 horas de la mañana. Con esta empresa si ven que el pronóstico es desfavorable te llaman por si quieres cambiar la reserva para el día siguiente. Aquí también te ofrecen bebidas calientes y galletas, pero no los trajes antifrío..jeje, así que abrigaros bien.

Nosotros, finalmente decidimos ir a “cazar auroras” por nuestra cuenta. Cada noche mirábamos las aplicaciones que nos habíamos descargado en el móvil para ver dónde había cielos despejados y allí nos dirigíamos. Las apps que hemos utilizado han sido:

Meteo Earth: una app interactiva en 3D genial para buscar cielos despejados. Amplias la zona de la que quieres información y te dice en un rango de 24 horas hacia dónde van las nubes. Esta app nos pareció super fiable y muy útil. De hecho, las dos veces que vimos auroras, la aplicación nos dijo a qué hora exacta se iba a despejar el cielo y no falló.

yr.no: esta es una app de tiempo exclusiva de Noruega. Hay web y aplicación para el móvil. Es bastante buena pero para nosotros la anterior nos fue mejor porque sabíamos a qué hora exacta se iba a despejar.

Norway Lights: Esta app es una aplicación exclusiva de Noruega que, en principio, te dice si hay posibilidades de ver auroras o no. Tu filtras por la zona y con un TRY o GO, te dice las horas en las que puedes intentar verlas o en las que si vas las ves seguro. La verdad es que habíamos oído hablar bien de ella pero a nosotros no nos gustó mucho. Cambiaba mucho durante el día. Una vez que salimos con GO no vimos y las veces que las vimos ponía TRY, así que, muy fiable no nos pareció al menos en días nublados.

-Accu Weather: esta aplicación seguramente la conozcáis porque es una aplicación para saber el tiempo que va a hacer. Para nosotros mejor la de meteo earth.

Northen eye: Una aplicación móvil que te dice la actividad de la aurora diariamente y a cada hora. Esta aplicación se refiere más a la intensidad de la aurora que al tiempo en sí en función del índice Kp, utilizado para medir la intensidad de las luces del norte. Esta aplicación es buena para saber si la veréis intensa o no, pero lo importante es que el cielo esté despejado, porque por muy intensa que sea, si el cielo está cubierto….poco podréis ver.

Todas estas aplicaciones son gratuitas. Existen también aplicaciones de pago como my aurora forecast, que está la versión gratuita y la versión de pago. Algunas de ellas incluso te avisan o te envían mensajes de texto cuando la aurora se ve. Nosotros personalmente nos apañamos con las que hemos dicho antes. Insistimos en que lo más importante es que el cielo esté despajo…la intensidad viene luego, pero primero preocuparos por buscar un buen cielo que no esté cubierto.

¿Cómo vestirse para ver auroras boreales? Este es otro tema que nos preocupaba cuando fuimos a Islandia y después de varios destinos de frío hemos aprendido a vestirnos para la ocasión.jeje. En algunos de los torus de “caza” de auroras boreales, te prestan unos trajes térmicos anti frío. Aún así, hay que abrigarse.

Nosotros siempre llevamos una primera capa que es térmica, una segunda que suele ser polar y encima de todo eso la ropa de nieve (pantalón y chaqueta). Alguna vez hemos llegado a llevar dos térmicas o dos polares o, encima del polar, otra capa antes de la chaqueta. Eso ya depende del frío que haga. Además, yo suelo ponerme unos calcetines normales y encima unos de nieve y mis botas son de nieve y con pelo por dentro. En las manos suelo llevar dos pares de guantes. Unos guantes finos (sotoguantes), que es como si no llevaras nada pero te aumenta la temperatura algunos grados, y los guantes de nieve. En el cuello llevamos una braga polar y en la cabeza un gorro y si hace mucho frío, nos ponemos la capucha de la chaqueta. Hay veces que no nos podemos ni mover, pero…ande yo caliente, ríase la gente! Pues eso!

En este viaje probé unos calentadores de manos y pies químicos que se activan con el aire. Yo los compré a través de amazon de la marca Thermopad. En los pies los compré con forma de plantilla y para las manos una especie de bolsita que me la metía dentro del guante o en el bolsillo y las manos dentro del bolsillo. Duran unas 8-10 horas y la verdad es que es super agradable porque emana mucho calor. Alcanzan una temperatura de 45°C y se mantienen a 37°C de temperatura media.

¿Qué ver en Tromso?

Tromso es una ciudad pequeñita del circulo polar ártico que en un día la tenéis vista (día y medio si me apuras), pero que tenéis que ver si o si! Es una ciudad preciosa con unas vistas increíbles.

-La catedral del ártico es la imagen de Tromso por excelencia. Realmente no es una catedral, es una iglesia, pero es conocida como la catedral del ártico y su arquitectura es genial. Se puede entrar a visitarla pero tienes que pagar 5€. Desde fuera es de cristal y se ve, así que si os queréis ahorrar ese dinero….

-Teleférico Fjellheisen. Desde aquí se ve toda la ciudad de Tromso y las montañas y las vista son un espectáculo. Intentar subir al atardecer. Para nosotros esto fue obligatorio porque con la noche polar vivíamos un atardecer continuo, pero si vais en otra época del año intentar tenerlo en cuenta porque ver la ciudad iluminada con las montañas de fondo no tiene desperdicio.

-Biblioteca pública y archivo de la ciudad. Este edificio os llamará la atención seguro por su arquitectura y no pensaréis que es una biblioteca a menos que lo sepáis de antemano.

El puente de Tromso. Hasta 1960 Tromso estaba conectada con el continente únicamente con un servicio de ferry. Fue en ese año cuando se inauguró este puente que además de conectar ambas partes de la ciudad, es un icono de la misma.

-Pasear por el precioso puerto de Tromso.

-Pasear por la plaza principal y la calle principal de Tromso, Storgata.

Polaria. Es el acuario más septentrional del mundo aunque está pensado para niños. Aunque no entréis al menos acercaros a ver el edificio porque por fuera es muy bonito.

Ølhallen. Es el pub más antiguo de Tromso y eran las antiguas bodegas de la cervecera Mack, la marca de cerveza del país.

Museo Polar

Skansen, la casa más antigua de Tromso que data del año 1789.

Todo el recorrido lo podéis hacer andando porque es una ciudad super pequeñita. Nosotros no visitamos Polaria ni el Museo, por lo que no podemos deciros si merece la pena o no…íbamos a Tromso a ver auroras..jeje!

¿Qué más se puede hacer en Tromso?

Tromso es mucho más que su ciudad y tiene mucho, muchísimo que ofrecer ….Al tener alquilado un coche nosotros visitamos la isla Kvaloya y la isla Sommaroy. Lo que hacíamos era aprovechar las pocas horas de luz que teníamos para poder visitar estos sitios.

Kvaloya

En la isla de Kvaloya, visitamos Grotfjord, Trovnik y el precioso fiordo Ersfjordbotn. Recorrer esta isla en coche es una maravilla, queríamos parar a cada metro. Las imágenes hablan por sí solas…

El día en que visitamos Kvaloya, dormimos en Sjotun Brygge, súper recomendable. En el fiordo de la isla, con vistas al océano…Esta noche vimos las luces del norte desde el mismo fiordo, no nos tuvimos que alejar mucho…aunque luego fuimos a buscarla a Ersfjordbotn porque ese lugar es mágico, pero el cielo se cubrió.

Justo enfrente de Sjotun Brygge se encuentra el Lady Elsie, un barco que lleva a Chas Walker por capitán y con el que salimos a ver orcas….Fue increíble, una de las mejores cosas del viaje además de las auroras boreales… Queríamos ver orcas pero no nos habíamos decidido con qué compañía hacerlo, así que nos dejamos llevar y decidimos que ya lo cogeríamos allí. Nada más hacer el chek in en la guesthouse, el dueño nos habló de Chas. Su barco está amarrado justo enfrente de la casa. Nos dio su número de teléfono y reservamos. Fue como un tour privado porque solo había 2 chicas suizas y nosotros 4. Nos dejó trajes antifrio, antipostu y antitodo, pero muuuy calentitos, botas, gorro, guantes y todo lo que quisieras coger. En el barco nos ofreció café y te caliente, y galletitas, y nos fuimos a buscar orcas. Las vimos, muchas y de muy cercas. Grandes y bebés…Chas hizo que pudiéramos cumplir nuestro sueño bien de cerca…

A la vuelta, paramos y pescamos un bacalao. Fue otro de los momentazos del día. Y antes de volver a casa, navegamos rompiendo el hielo que se había formado en el fiordo….El precio de la excursión fue de 100€ por persona más o menos…pero merece tanto la pena… Sobre las 10 horas salimos (cuando empezaba una pequeña claridad en el cielo), y a las 14 estábamos de regreso (cuando oscurecía). Este día comimos en la isla Sommaroy. Chas nos había hablado de una sopa de pescado que teníamos que probar, pero nos equivocamos y nos metimos en otro bar. Tiene delito! En Sommaroy solo hay dos bares y nos metimos en el que no tocaba… Aun así comimos bien. El sitio se llamaba Anne-Grete Jensen Havfrua Kro y está a la entrada de la isla, nada más cruzar el puente.

Sommaroy

Sommaroy es una isla que se encuentra al oeste de Tromso y a una hora más o menos del centro de la ciudad. Nosotros dormimos dos noches en esta isla en una casa que reservamos por air bnb y que os hemos dejado el enlace en la introducción. ¿Por qué dormimos aquí? Por que habíamos leído que era uno de los mejores sitios para ver auroras, ya que, al haber menos montañas hay más amplitud. Además, había poca luz y parece ser que el cielo suele estar más despejado.

Sommaroy es super bonito y tranquilo. Tiene gasolinera, un pequeño supermercado y dos restaurantes. Algo que desde Tromso a ahí no habíamos visto en ningún sitio.

La isla de Sommaroy es super pequeñita. Ahora acaban de abrir un hotel, el Sommaroy Artic Hotel, pero es algo caro. Aquí es donde sirven la sopa de pescado que nos aconsejó Chas y que probamos al día siguiente.

Desde Sommaroy también hay tours para salir a ver orcas, pero como nosotros lo habíamos hecho el día anterior con Chas, ese día decidimos visitar la isla andando e intentar subir a su montaña de Hillesoya. El tiempo no acompañaba mucho, había estado nevando y no había senda, por lo que nos tocó dar la vuelta. Pero algo bueno ocurrió, y es que descubrimos un sitio precioso para ver auroras… En el mapa que os dejamos más abajo os marcamos los sitios donde fuimos nosotros a verla las dos noches que la vimos.

El punto que tenéis marcado en el mapa como “aurora boreal día 2”, es el sitio tan espectacular que conocimos por el día y que decidimos ir por la noche pensando que estariamos solos. Cuando llegamos allí había mucha gente y es que, se trata de una propiedad privada donde el dueño lleva ahí a ver las luces del norte a la gente que está hospedada en el hotel. Cuando nos vio, al principio no nos dijo nada, nosotros nos infiltramos entre la gente…jeje. Al rato vino y nos preguntó que si sabíamos que esa era su casa y que estábamos en una propiedad privada….le dijimos que no y que lo sentíamos, pero debimos de caerle bien porque además de que nos dejó quedarnos, nos invitó a café y te caliente y a utilizar su baño…vamos un encanto! El sitio es espectacular, así que si queréis ir, o podéis intentar hacer como nosotros, o podéis ir al hotel a ver por que módico precio os dejan hacer el “tour” con ellos. Supongo que si os hospedáis en el hotel, entrará en el precio.

En esta parte de Noruega hay más actividades para hacer, como ir a ver renos a una granja, o hacer un trekking por sus montañas. Nosotros todo esto lo hicimos por nuestra cuenta. De hecho, yo quería ver renos y vimos uno salvaje por la carretera. Pero es verdad que me habría gustado ir a una granja, estar con ellos y darles de comer. Hay un tour para vivir una experiencia sami que se llama Tromso Artic Reindeer. 

Con la empresa Creative Vacations también hay tours para hacer trekkings con ellos. Os dejamos aquí el enlace.

Os dejamos un mapa donde tenéis marcados los puntos que visitamos, dónde dormimos, algún que otro restaurante, y donde disfrutamos nosotros de las auroras boreales:

La experiencia de Ana (@anais85val en Instagram)

Y hasta aquí nuestra experiencia en Tromso. Nuestra compi Ana (@anais85val en Instagram) estuvo en Tromso 15 días después que nosotros y le pedí que nos contara su experiencia porque fue algo distinta a la nuestra. Ana es una super viajera que ha estado en más de 53 países. Todos los años hace dos viajes grandes y cada mes, más o menos, hace una escapada. Nos encanta su cuenta de Instagram y sus consejos porque son super valiosos. De hecho, a pesar de ir más tarde a Tromso, nos aconsejó algunas cosas como la empresa Creative Vacations (de la que os hemos hablado y que ella también os va a hablar), y algún que otro consejo de fotografía… es una entendida de este mundo y casualmente Raul ha hecho el curso de fotografía con el que también fue su profesor. Os dejamos con su experiencia y sus super fotones:

“Mis compañeros de atuairemolamás me propusieron aportar mi punto de vista de mi reciente viaje a Tromso. Fui poco después que ellos pero algunas cosas las hice de manera diferente, lo cual creo que aporta más información y detalles de este viaje.

Para empezar el viaje fue en Enero, en pleno invierno. Si vas a Tromso en esta época asumo que hay una cosa que no te quieres perder bajo ningún concepto: la aurora boreal. Era de hecho la razón principal de este viaje, aunque también advertir que en Tromso y alrededores tienes muchas más opciones, actividades y paisajes que disfrutar.

Tromso es, si no la mejor, de las mejores zonas del planeta para ver la aurora. Mucha gente acude a esta ciudad en pleno invierno para disfrutar de la dama verde. Lo bueno de aquí además es el clima, que debido a corrientes y a circunstancias climatológicas, es más benigno que en otras zonas o lugares a la misma latitud. Aún así, va a hacer frío y vas a disfrutar y a sorprenderte con los paisajes nevados, que son espectaculares, pero ese frío no va a ser insoportable. Las temperaturas son más suaves de las que uno se espera, entre menos 10 como mucho (aunque sí, puede haber días de más frío) hasta algunos grados sobre 0.

Para ver la aurora boreal hay que estar pendiente de varios factores. Hace falta estar en el lugar adecuado, y como he dicho Tromso es de los mejores sitios del planeta. Hace falta oscuridad, y por ello sólo es factible verla de octubre a marzo. En el invierno ártico tendrás muy pocas horas de luz, se hace de día muy tarde y de noche muy pronto, con lo cual es una época perfecta. En la luz hay que tener en cuenta que si tienes luna llena te puede dificultar la visibilidad, esto hay que pensarlo aunque se pueden ver buenas e intensas auroras con luna llena, pero evidentemente es una fuente de luz importante. Otro factor es la intensidad, que se mide en Kp (a más Kp, más intensidad). En Tromso se ven auroras si el Kp es de más de 0, pero no es lo mismo una aurora con un Kp de 1, que se verá más blanca o de un verde muy claro, a un Kp de 6 o 7 que es mucho más intensa. Lo normal es tener 1, 2 o 3, aunque puedes encontrarte de todo. Y el último factor que hay que tener en cuenta pero que muchas veces es el más importante y determinante son las nubes. Si el cielo está muy cubierto es muchísimo más difícil (y, a veces, imposible) ver la aurora. Esto es, evidentemente, muy impredecible.

Para todos estos datos, de Kp, intensidad y nubosidad, te puedes ayudar de varias aplicaciones para el móvil extremadamente útiles, que te dan estos datos con algunos días o horas de antelación ( por supuesto, hay algunas variantes que pueden cambiar rápidamente) . Para mí la mejor fue Aurora Forecast, también use Nothern Eye Aurora y Norway Lights.

Una vez te planteas que vendrás a Tromso a ver la aurora Boreal, surge el problema de cómo hacerlo. Mucha gente se plantea alquilar un coche e ir a verla por su cuenta, siguiendo las indicaciones de las aplicaciones móviles que te dicen dónde hay posibilidades de verla. Pero muchos otros prefieren un tour o visita guiada, por mayor facilidad o por lo que sea. Yo me decanté por esta segunda opción, y te voy a contar exactamente por qué y los pros y contras que le veo.

Primero, comentar que hay varias maneras de realizar las excursiones contratadas, pero se pueden dividir en dos fundamentales: ir con un grupo grande en autobús (30- 40 personas) o ir en un grupo pequeño en furgoneta o coche (desde privado hasta 10-12 personas). Luego hay opciones intermedias. También hay otras maneras que no comentaré porque no indagué en ellas, pero se puede hacer desde un barco, o hacer excursiones con trineo de perros que incluyen ver la aurora desde algún campamento y muchas más opciones. Todas las agencias y todos los tours los encontrarás en la magnífica página web de turismo de Tromso, de las mejores que he conocido (www.visittromso.no). Todas incluyen recogida en el centro de Tromso (que suele ser sobre las 18:00), después te dejan en tu hotel (sobre las 2:00 de la mañana) e incluyen cena (ligera, en plan sopa caliente o platos ligeros) y snacks

Las diferencias existentes entre estas dos formas de hacer la excursión son varias. La primera el precio, el autobús suele costar entre 850-950 NOK (coronas noruegas) por persona y las excursiones con grupos reducidos el precio va desde los 1100 hasta los 2000 o más NOK. La segunda es que las del autobús suelen tener sitio y casi siempre las puedes reservar el día de antes o a veces incluso el mismo día por la mañana antes de las 12:00 horas, bien por internet ( entonces llámalos para confirmar que estás en la lista) o bien en la oficina de turismo que está en el centro de Tromso, donde son súper amables y te atenderán perfectamente ( y casi siempre en español). De esta manera puedes tener más seguridad respecto al tiempo, y arriesgarte menos en ese sentido. Las excursiones pequeñas suelen reservarse varias semanas antes, y si llegas allí sin ella es posible que no te queden plazas. Otra diferencia importante es que en las excursiones en autobús o grandes muchas veces si no consigues ver la aurora hacen descuentos para reservar otra visita con ellos la segunda noche o sucesivas, que te sale al 50 % o menos, y esto no suele pasar en las agencias más pequeñas. Las grandes también tienen packs de varios días a precios más económicos, con lo cual te aseguras más días a un precio más ajustado. En las pequeñas esto a veces pasa, y si reservas otra noche te van a hacer algún descuento, pero va a ser pequeño.

Por ahora parece que en las grandes todo son ventajas, pero evidentemente esto no es así.  El trato entre estos dos tipos de excursiones es una de las grandes ventajas de las pequeñas, donde es todo más cercano y fácil. La ventaja fundamental además, y que me hizo a mí decantarme por una pequeña, es que se preocupan más de que veas la aurora y te llevan a sitios más alejados, diferentes o difíciles. Lo tienen además más fácil para moverse que en el bus.  Otra cosa menos importante pero a tener en cuenta es que te dejan ropa , botas y material para vestirte para soportar el frío, en las excursiones con autobús normalmente no está incluido (en algunas sí ). ¡Os aseguro que con los monos y las botas que te dejan yo tenía hasta calor!

Y luego está el tema de la fotografía. Aquí para algunos será lo más importante, para otros será accesorio y para otros será algo sin nada de importancia. Yo algo se de fotografía, mínimo pero algo se, pero hay gente que no sabe nada y quiere hacer fotos bonitas para el recuerdo, o gente que ni siquiera tiene cámara réflex pero quiere también fotos. Bien, esto cada agencia especifica lo que ofrece, en las grandes se que también tienen gente que te va a ayudar con tus fotos, pero en las pequeñas es una de las grandes ventajas. Muchas tienen fotógrafos profesionales entre los guías, o el propio guía lo es, y te va ayudar en todo, aunque en tu vida hayas disparado en manual, van a estar pendientes de ti y de tus fotografías si les pides que te ayuden.

Porque sí, hay que saber disparar en manual, con unos determinados parámetros y unas determinadas características. Es absolutamente indispensable un trípode porque hay que sacar fotos lentas (20-30 segundos o más). El algunas agencias grandes te van a dejar trípode, pero se que no tienen para todos. En las pequeñas todos tienen trípodes de excelente calidad si no dispones del tuyo propio. Primero te ajustarán de manera individual tu cámara, te explicaran bien cómo tienes que hacer fotos, te ayudarán con el enfoque y los parámetros, y estarán contigo para sacar las fotos que quieres.

Además de todo esto, también en las agencias pequeñas, y en algunas grandes, el fotógrafo te hará fotografías a ti o tu grupo/pareja, de forma individual, que luego te enviará por email. Esto es difícil de conseguir sin un flash o disparando primero con luz, hay que saber hacerlo. Para algunas personas es el recuerdo que quieren sí o sí, y es lo que más tienen en cuenta a la hora de mirar agencia.

Como ves, hay muchas cosas que hay que tener en cuenta. Mi recomendación personal, totalmente subjetiva, es que al menos una noche se haga con una agencia pequeña. Lo malo es que hay que reservarla con tiempo, y para algunas personas puede resultar caro. Para mí pagar 130 o 150 euros en un viaje que ya de por sí no es barato, dado el trato y las facilidades que ofrecen, no es excesivamente caro. Lo bueno es que creo que permite disfrutar de la mejor manera posible la experiencia de ver la aurora boreal.

Para mí, por tanto, lo ideal sería reservar al menos una noche con agencia con grupo pequeño y si no tienes suerte o quieres más noches, puedes plantearte lo del bus u otras opciones.

Yo elegí una agencia concreta tras preguntar a gente que había estado e indagar en foros y páginas de internet, pero hay algunas muy parecidas que ofrecen lo mismo. No obstante, mi experiencia con ellos fue increíble. Se trata de Creative Vacations. Reservé dos noches y me hicieron descuento en la segunda al hablar con ellos por mail (el precio sin descuento son 1350 NOK por persona). Además de todas las ventajas que he comentado anteriormente, aquí hay una a añadir y es que Vidar, el guía y fotógrafo, habla un español perfecto y Silvia, su mujer, es Argentina. Por ello muchas veces tienen a españoles con ellos en sus salidas. Aquí sí que es imprescindible reservar en ocasiones con muchos días de antelación, hay días que estaban ya llenos cuando yo lo miré.

Nos recogieron en el Hotel Radisson, en el centro de Tromso, a las 17:30, y cuando ya estábamos todos (dos furgonetas con 6 personas cada una). El primer día los únicos españoles éramos nosotros dos, y le dijimos que podía dar todas las explicaciones en inglés porque lo entendíamos bien. Primero nos llevó a su casa, nos explicó lo que era la aurora. Nos dejó claro que no esperáramos verla con la intensidad con la que casi siempre se muestra en conocidas fotografías, que algunas personas se defraudan porque muchas veces no se ve así, y en una cámara de fotos se ve muchísimo mejor (además del tema de la edición de las fotos, donde se puede subir saturación y múltiples parámetros que hace que la foto no tenga nada que ver con lo que viste). Nos explicó que el ojo humano tarda en adaptarse a la oscuridad y sobre todo a los colores en esa oscuridad, por lo que la aurora se suele ver mejor conforme pasa el tiempo y tú te vas adaptando. Después nos explicó los parámetros que hay que poner en la cámara, se los puso a aquellos que no sabían hacerlo, cogió trípodes para aquellos que no llevaban y dio ejemplos de cómo hacer la fotografía. Ese día éramos 6 parejas y una no llevaba cámara, los demás todos réflex.

Después nos dejaron los monos y la ropa, botas incluidas y ya nos fuimos en dos furgonetas a buscar la aurora. Primero paramos en un sitio donde se veía un arco blanco, intenso, que cruzaba de lado a lado una playa enorme. Ahí ya empezamos a hacer fotos, donde se veía en la cámara de un verde cada vez más intenso, pero a los ojos se veía blanco. Más tarde se empezaron a ver formaciones en varios sitios del cielo, y cada vez se hacían más verdes, aunque la intensidad era pequeña, pero en la cámara se veían muy bien. Estuvimos allí cerca de hora y media , y después volvimos a subirnos a la furgo para ir a otra playa, más alejada, donde no había nadie, y que se convirtió esa noche en el mejor sitio del mundo.

Al llegar se veía la aurora, era verde pero de intensidad  clara, aunque Vidar nos dijo que esperáramos y miráramos, porque parecía que iba a ser intensa. Ya en las horas posteriores aquello fue un espectáculo. Vimos la aurora de todos los verdes que uno se pueda imaginar, en varias localizaciones y sitios diferentes del cielo, moviéndose cual bailarina. Verde claro,verde oscuro, verde amarillento  y también morado y tonos más azulados.  Más de 200 fotos y 3 baterías de cámara (hay que llevarse varias, porque disparar a velocidades lentas y el frío consumen más) después, me dediqué a tumbarme en la nieve y disfrutar del espectáculo. Pasada la medianoche , nos dieron una sopa calentita de verduras, galletas y café. Nos hicieron fotos, individuales y en pareja, a todos los miembros del grupo. Estuvimos allí una hora más y después nos llevaron al hotel.

En la recepción me quité  la ropa y me cambié  y les pregunté a unas chicas qué les había parecido la aurora. Me quedé de piedra cuando me dijeron que no la vieron, ahí me reafirmé en que fue la mejor decisión el haber contratado una agencia. No obstante, decir que luego hablé con más gente que fue por libre y la vio bastante gente, pero otros 3 grupos me dijeron que no habían tenido suerte.

Al día siguiente volvimos a repetir experiencia, aunque la vimos y fue también una noche mágica ya no fue la maravilla de la noche anterior. Esta vez había más españoles y más gente sin cámara. Primero fuimos a una playa más abierta, la verdad es que el entorno era espectacular, pero la aurora aunque se veía, era menos intensa que la noche anterior. En las fotos de nuevo quedaba mejor que en la realidad.

Cenamos allí y subimos a la montaña, donde había bastante gente haciendo fotos. Aquí el viento era criminal y tenías que tener cuidado en que no te tirara el trípode. La aurora salía de detrás de las montañas y era impresionante, aunque de color intenso duraba pocos segundos, después se movía y desaparecía, pero hubo algunos momentos en que se vio muy bien, y con las montañas el espectáculo era único.  Estuvimos como una hora aquí, pero hacía mucho viento y ya era tarde, así que volvimos a Tromso.

Como podéis leer, mi experiencia fue intensa y mágica. Tuve suerte con el tiempo, salieron dos días con pocas nubes, que es el factor más determinante, no llovió y no hizo excesivo frío. Pero creo que parte importante de esa experiencia fue gracias a la agencia. Venir aquí es un poco como ir de safari, de hecho vienes a cazar, y conocer el funcionamiento de las auroras, el terreno, tener mucha experiencia detrás y ese bagaje que tiene un guía para mí es fundamental. Sin duda lo recomiendo”.

Esperamos que os haya gustado este post y os sea de gran utilidad!