Jaisalmer y el desierto de Thar

Jaisalmer y el desierto de Thar

Para nosotros Jaisalmer fue una grata sorpresa. Casi nuestro primer contacto con La India, después de haber aterrizado en la caótica Delhi. Yo me enamoré de Jaisalmer nada más verla.Era una ciudad que tenía muchas ganas de visitar después de haber leído sobre ella. La ciudad dorada de La India le llaman. Pero es que además íbamos a ver por primera vez un desierto e íbamos a poder vivir la experiencia de dormir en él. El desierto de Thar, un desierto que se extiende por parte del noroeste de La India y Pakistán.

Llegamos a Jaisalmer con un vuelo desde Delhi y nada más bajar del avión nos sorprendió un bofetón de aire caliente que nos dejó secos, se notaba que nos encontrábamos cerca del desierto. Nos recogió nuestro driver y nos llevó a nuestro hotel. Nos hospedamos en el Hotel Jaisalmer Heritage House, un hotel que nos encantó y os recomendamos, aunque es verdad que si volviéramos creo que preferiría hospedarme dentro del fuerte, porque este hotel está muy bien pero si no tienes driver puede quedar un poco lejos.

Después de dejar las maletas en el hotel y aprovechando que iba a atardecer, le pedimos a nuestro driver que nos llevara a los cenotafios de Bada Bagh, que se encuentran a unos 6 kilómetros del centro de Jaisalmer. Bada Bagh significa “Gran Jardín” y son una especie de mausoleos o estructuras donde se quemaba a los muertos para luego tirar sus cenizas al río Ganges. Por lo tanto, los cenotafios no son tumbas ni es un cementerio, sino que son memoriales a modo de crematorios, que se hacían en memoria de los maharajás y sus familiares.

Bada Bagh se puede decir que se divide en dos. En la parte de arriba  de la colina se encuentran los cenotafios de las esposas de la familia del maharajá, las cuales muchas de ellas se suicidaron saltando la pira de incineración de su marido tal y como mandaba el antiguo rito del saití.

En la parte de abajo de la colina, hay algunos cenotafios enormes y preciosos. Os recomendamos que vayáis a la hora de la puesta de sol porque las vistas, los colores y el lugar hace que todo se vuelva súper mágico y te sientas en otro planeta.

Después de visitar esta gran maravilla y disfrutar de un atardecer precioso, volvimos al hotel a cenar y dormir para estar preparados para el día siguiente.

Nuestro segundo día en Jaisalmer lo empezamos visitando el lago Gadisar. Aunque el lago es bonito, tampoco nos pareció nada del otro mundo. Se trata de un lago artificial que se creó para abastecer de agua a los agricultores de la zona. Alrededor del lago se fueron construyendo templos, y tal vez ese sea su mayor atractivo hoy en día. Una vez llegas a Jaisalmer, debes visitar el lago, pero seguramente después de visitar Udaipur o dar un paseo por el Ganges a su paso por Varanasi, este lago se quedará en nada. La entrada al lago es gratuita.

Después del lago, nos dirigimos directamente al fuerte de Jaisalmer. Nada más verlo entendimos porqué le llaman “la ciudad dorada”. Este fuerte es una de las pocas fortalezas vivas del mundo, puesto una cuarta parte de la población reside dentro del fuerte. Es un fuerte precioso y su color a arenisca hace que te transportes miles de años atrás, de ahí que se conozca como “la ciudad dorada”. Hay un montón de miradores y “rooftops” donde admirar el fuerte desde las alturas. De hecho, veréis muchos carteles anunciado “el mejor rooftop de Jaisalmer”. Curiosamente todos tienen el mejor mirador de la ciudad :). Lo más aconsejable es perderse por sus callejuelas y volverse a encontrar. No os dejéis ninguna por atravesar porque son todas preciosas! Nosotros disfrutamos mucho paseando por sus calles e hicimos varias compras. Raul se lo pasó pipa regateando!

Otro de los atractivos que encontraréis dentro del fuerte de Jaisalmer son sus siete templos Jainistas. La entrada cuesta 200 rupias por persona y hay que descalzarse para entrar (como en todos los templos de La India). Estos templos fue nuestro primer contacto con este tipo de religión y aprendimos que en el jainismo se cree que todo ser vivo posee alma, por lo que no comen nada que provenga de animal. La verdad es que por fuera son preciosos y, alguno de ellos, nos dejó con la boca abierta cuando lo visitamos por dentro.

Fuera del fuerte visitamos las Havelis de Jaisalmer. Un haveli son las antiguas construcciones típicas de las viviendas en el Rajastán. Las havelis no tienen porque pertenecer a gente rica, sino que es un tipo de construcción con características arquitectónicas adaptadas al clima y a las condiciones económicas de sus propietarios. Las 3 havelis que todavía quedan en Jaisalmer sí que pertenecieron a ricos comerciantes del siglo XIX que los construyeron en madera y piedra caliza de color dorado. Son como palacios de la época y la verdad que alguna de ellas os sorprenderá por el nivel de precisión y ciudado en su construcción.

Las havelis que podéis visitar en Jaisalmer son tres:

Patwon-Ki-Haveli: considerado el más famoso y es que fue el primero en ser construído en Jaisalmer. Este haveli se puede visitar en su interior. Nosotros no entramos porque estuvimos leyendo que no merecía la pena y que lo bonito era verlos por fuera. Si entráis ya nos contaréis qué tal.

Nathmal Ji Ki Haveli: Este haveli fue residencia del primer ministro de Jaisalmer Diwan Mohata Nathmal. Su construcción se llevó a cabo por dos arquitectos distintos y como cada uno de dedicó a crear diferentes zonas no consiguieron llevar una continuidad y el edificio acabó con una forma irregular.

Salim Ji Ki Haveli: Este Haveli es el que más cerca se encuentra del Fuerte de Jaisalmer. El edificio que vemos en la actualidad se construyó en el año 1815 y estaba ocupada por la familia Mehta de Jaisalmer, unas de las familias más conocidas y poderosas de su tiempo.

Después de la visita a los 3 havelis y callejar un poco por fuera del fuerte, era la hora de comer, así que buscamos un sitio que nos habían recomendado. El lugar es un “rooftop” que se llama Natraj Restaurant. El sitio era muy normal y la comida también era bastante normal.

Tras reponer fuerzas volvimos al coche y es que tocaba porner rumbo a…

El desierto de Thar

El desierto de Thar ha sido nuestra primera vez visitando un desierto, así que solo por eso, ya es especial. Dicen que si ya has visitado otros desiertos, este se quede en nada porque no se trata de kilómetros de desierto ni dunas infinitas, pero como os contaba, para nosotros fue el primero y nos encantó. Lo bueno de eso es que nos hemos quedado con ganas de más y estoy segura de que planearemos futuros viajes para conocer otros.

Este desierto se encuentra en la frontera entre La India y Pakistán, a tan solo 10 kilómetros de Pakistán.

La ciudad donde se encuentra el desierto se llama Khuri, y se encuentra a una hora en coche de Jaisalmer. La ciudad de Khuri no la visitamos, sino que nos fuimos directamente al campamento donde cenaríamos y pasaríamos la noche, y allí nos esperaban nuestros camellos. Al ir dos, podíamos elegir si ir en el mismo camello o cada uno en uno. Nosotros elegimos ir cada uno en un camello para vivir la experiencia en igualdad de condiciones.jeje. Nos encantó pasear en camello por el desierto de Thar. Fuimos todo el camino acompañados de un local, quién se portó de maravilla con nosotros y nos paraba donde queríamos para hacer fotos. Además, nos llevó a una de las dunas más chulas del desierto (hay muy pocas) y estuvimos jugando con la arena. Después de pasear durante unas dos horas en camello, paramos en unas dunas a ver el atardecer. Había mucha contaminación, estaba nublando y había mucha arena en suspensión, por lo que el atardecer no fue todo lo guay que esperábamos, eso sí, lo disfrutamos con varias parejas de españoles y lo pasamos pipa!

Antes de que anocheciera volvimos al campamento donde nos sirvieron una cena con espectáculo. Después de cenar teníamos que decidir donde dormir, si en el desierto o en el mismo campamento. Nosotros decidimos envalentonarnos y, aunque las predicciones del tiempo no eran buenas, decidimos pasar la noche en el desierto. Nos llevaron en un 4×4 de nuevo a las dunas, donde habían montado varias camas. Eramos un total de 7 españoles, que, como buenos españoles, pedimos que nos pusieran las camas todas juntas. La idea era ver el cielo estrellado y el amanecer. Ni una cosa, ni la otra. La primera parte de la noche fue muy divertida, estuvimos contando historias y riendo, a veces llovía con poca intensidad y nos tocaba taparnos hasta arriba. Hubo un momento donde se puso a llover más fuerte y al final decidimos volver al campamento y dormir a cubierto. Tendremos que volver al desierto para ver sus magnificos cielos estrellados y su amanecer entre dunas.

La excursión al desierto de Thar la teníamos incluída en nuestro itinerario con el driver, por lo que no os podemos decir dónde la reservamos. Os dejamos aquí el link de una de las webs que hace “camel safari”. Hay más. Buscar “camel safari” en google y encontraréis más empresas. Nosotros hicimos la excrusión básica de medio día, pero también hay excrusiones donde pasas el día en el desierto y visitas también el pueblo de Khuri. Una cosa que tenéis que tener en cuenta es el tema del sol y del calor. La verdad es que nosotros no pasamos calor porque justo coincidió que estaba nublado y no hacía excesivo calor, además de que la excrusión empezaba a las 17 horas, pero si cogéis la excrusión de todo el día tenerlo en cuenta. Si dormís en el desierto también tener en cuenta que por la noche puede refrescar. Aunque a nosotros nos dieron unas mantas, no está de más que os llevéis alguna manga larga y algún pañuelo.

Finalizada nuestra visita en Jaisalmer y en el desierto de Thar, nos levantamos temprano para poner rumbo a la siguiente ciudad que íbamos a visitar: Jodhpur!

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Agra, la ciudad donde se encuentra el Taj Mahal

Agra, la ciudad donde se encuentra el Taj Mahal

Agra, la ciudad donde se encuentra el Taj Mahal, no tiene más interés que ese. Ser la ciudad donde se ubica esta maravilla del mundo moderno y que es alucinante. Llegamos a Agra con nuestro driver, desde Jaipur pasando por Abhaneri y Fathepur Sikri, dos ciudades que se encuentran de camino entre Jaipur y Agra.

¿Quién no conoce el Taj Mahal?¿Cuántas veces lo habréis visto en televisión, revistas, documentales, reportajes,…? Yo lo había visto cientos de veces y cuando lo tuve delante no me lo podía creer. Menuda obra de arte! Una vez allí entendimos por qué era una maravilla del mundo.

El Taj Mahal es un mausoleo hecho por amor. Su construcción tardó unos 22 años en completarse, desde el 1631 al 1654. Una de las esposas del emperador Shah Jahan, Arjumand Banu Begum, le pidió que, a su muerte le condeciera dos deseos: Primero, que cuidara de sus 14 hijos (fue la única esposa que le dio hijos) y segundo,  le construyera un mausoleo, cosa que hizo el empreador, mandando contruir la obra de arte que es el Taj Mahal después de que su esposa falleciera dando a luz de su decimocuarto hijo.

Eso es el Taj Mahal, la mayor obra de arte hecha por amor…y eso se nota!

El edificio en sí ya es una locura pero cuando te cuentan cómo fue construído, la cantidad de obreros que trabajaron en él (20.000), el tiempo que tardó en completarses y que las florituras no son pinturas, sino piedras semipreciosas incrustradas en el mármol…ya terminas de alucinar! El mausoleo se construyó de piedra pero luego se cubrió todo de mármol blanco.

Además de eso, la historia que hay detrás del Taj Mahal es bastante interesesante. No se sabe si es verdad o es leyenda pero, se dice, que el emperador Shah Jahan mandó construir un edificio idéntido al Taj Mahal pero en negro en la otra parte del río Yamuna. El hijo del emperador, en contra de que se construyera otro edificio idéntico, destronó a su padre y lo encerró en el Fuerte Rojo de Agra en una habitación que tenía vistas al Taj Mahal para que todos los días pudiera ver la tumba de su esposa. Cuando el emperador murió, su hijó mandó que fuera enterrado al lado de su madre, en el Taj Mahal, rompiendo así la simetría perfecta del conjunto. También cuenta la leyenda que cuando las obras del Taj Mahal terminaron el emperador hizo que les cortaran las manos a todos los obreros para que nunca pudieran construir una obra igual.

Además, el Taj Mahal no es solo el edificio que todos conocemos, sino que es todo el complejo, que está formado por el mausolero, una mezquita, una casa de invitados y jardines.

El mausoleo es perfectamente igual en sus 4 costados. Da igual por donde lo mires. Nosotros lo vimos por sus 4 lados. De frente nada más entrar al complejo con las fuentes y los jardines de cara, del lado de la mezquita y de la residencia, donde suelen estar menos concurridos y las fotos salen mejor, y desde la otra parte del río Yamuna donde hay un mirador. Os aconsejamos ir a este mirador al atardecer. El Taj Mahal va cambiando de color de más blanco a más amarillo conforme el momento del día y el sol, así que si tenéis un día despejado seguro que viviréis una puesta de sol preciosa. SI no queréis pagar o está cerrado, justo donde se compra la entrada de este mirador hay un camino de unos 100 metros que os lleva a la orilla del río donde se tienen las mismas vistas. Nosotros tuvimos que ir a este sitio porque llovía mucho y ya habían cerrado el mirador de pago.

Como decíamos, el conjunto del Taj Mahal es totalmente simétrico excepto en su sala principal donde se encuentra la tumba del emperador, al lado de la de la emperatriz, la cual sí que se encuentra en el centro. Actualmente las tumbas reales se encuentran a 10 metros bajo el nivel del suelo y lo que se ve es una réplica exacta de lo que son las tumbas originales.

En cada esquina del mausoleo se eleva un minarete, de 40 metros de altura cada uno de ellos. Los 4 minaretes son también simétricos y tienen una leve inclinación hacia fuera. Eso fue construído así para que, en caso de un terremoto o derrumbe, los minaretes no cayeran hacia dentro y dañaran el mausoleo.

De verdad que la historia que lo rodea y su construcción hizo que entendieramos que se hubiese llevado el título de maravilla del mundo moderno. Sin duda, lo es!

La entrada al complejo del Taj Mahal cuesta 1.000 rupias (1.050 si pagas con tarjeta). El precio incluye una botella de agua fresquita y unos calcetines desechables para cubrirte los zapatos cuando entres al mausoleo. Los precios de las entradas comprobarlos porque cambian con bastante frecuencia. Nosotros no encontramos ningún precio similar al que habíamos leído en blogs, incluso en la guía. Os dejamos aquí la web oficial del Taj Mahal donde aparece la información actualizada.

¿A qué hora visitar el Taj Mahal? Aquí cada uno que decida en función de sus intereses. Nosotros os contamos lo que hicimos. La noche de antes habíamos dormir en el hotel Taj Resort, el cual se encuentra a 15 minutos andando del complejo del Taj Mahal. Ese día nos levantamos a las 5.00 de la mañana para comprar la entrada a las 5.30 y entrar a las 6 en punto y así poder ver el amanecer. El Taj Mahal está abierto desde el amanecer hasta el atardecer, así que no vais a tener problema y podréis ir a verlo cuando queráis. Eso si,una vez salgáis no podréis volver a entrar.

Entramos a las 6 de la mañana y estuvimos dentro casi 4 horas. Se os pasará el tiempo volando. Aunque el complejo se puede visitar rápido, lo suyo es sentaros en algún banco a contemplarlo con tranquilidad, además de hacerle 200 fotos. jeje. Que por cierto, hay muchos indios que por unas cuantas rupias estarán encantados de haceros un book. Los hay que llevan sus cámaras y luego te las envían, pero los hay que te las hacen con tu cámara. Aunque nosotros preferimos hacernos las fotos nosotros, nos consta que hacen fotos muy chulas y algunas bastante originales.

Os aconsejamos alojaros en un hotel en el que podáis ir andando al Taj Mahal porque unos 500 metros antes de llegar solo dejan pasar automóviles eléctricos por el tema de la contaminación. Aunque a cualquier hora del día podéis coger un tuk tuk para ir, si os alojáis cerca os ahorráis el precio del tuktuk y tener que regatear porque vais andando. Además, si vais temprano como nosotros, luego igual aun os da tiempo a daros una ducha en el hotel (si os sale un día de calor es abrasador) y poder desayunar.

A parte del Taj Mahal, en Agra podéis visitar el Fuerte Rojo, Patrimonio de la Humanidad. Lo bueno de esta ciudad es que, como no tiene nada más que estas dos cosas, con que estéis una noche es suficiente y podréis ir con muuuucha calma. Para ir al Fuerte Rojo sí que fuimos con coche. La entrada cuesta 600 rupias si enseñas la entrada del Taj Mahal, sino cuesta 650 rupias. Nosotros no lo sabíamos y las llevábamos de milagro. De nuevo, el precio puede variar cuando vayáis. Aquí ni en la página web era correcto.

En el Fuerte Rojo de Agra es donde estuvo encarcelado (o se recluyó él mismo cuando falleció su esposa, la historia es confusa) el emperador que mandó construir el Taj Mahal cuando fue destronado por su hijo por querer construirse un mausoleo como el de su esposa pero en negro en la otra parte del río Yamuna. Se dice que el emperador tenía una habitación con vistas al Taj Mahal y lo cierto es que, lo que más nos gustó del Fuerte Rojo de Agra, fueron las vistas que desde allí hay al Taj Mahal. Aunque es verdad que se ve a lo lejos y pequeño, ver el Taj Mahal no dejar de ser impresionante.

El Fuerte Rojo de Agra nos gustó. No al nivel de Amber Fort o la Fortaleza Mehrangarh de Jodhpur, pero nos gustó  y os aconsejemos que entréis.

Como os comentábamos antes, nos recreamos en esta visita. No teníamos nada más que hacer en Agra y nuestro tren no salía hasta las 23.30 horas de la noche, así que nos lo tomamos con calma y estuvimos allí algo más de 3 horas. Además de esto, el Fuerte es bastante grande.

Lo que más llama la atención del Fuerte Rojo de Agra, como su nombre indica, es su color rojo, ya que, fue construído principalmente con arenisca roja. Aunque hay algunas estancias que son totalmente blancas porque fueron construídas de piedra y mármol.

Después de visitar el Fuerte Rojo de Agra, comimos en un restaurante que encontramos por TripAdvisor. Se llamaba The Global Savour y tenía muy buenas puntuaciones. A nosotros no nos pareció nada del otro mundo. Si no encontráis nada mejor, puede ser una opción. Lo que sí que nos encató fue el trato. El camarero que nos atendió fue super amable, estábamos solos y después de comer se sentó a tomarse un te con nosotros.

Tras al comida, fuimos al mirador que os hemos comentado más arriba donde se ve el Taj Mahal desde la otra parte del río Yamuna. Lo malo es que llovía a cántaros y no pudimos ver el atardecer, aún así, nos llevamos un buen recuerdo de nuestra última visión de esta gran obra de arte.

Y, aquí, terminó nuestro paso por Agra. Solo nos quedaba coger un tren nocturno para llegar hasta nuestro siguiente y último destino en La India. El lugar más sagrado de la Tierra: Varanasi!

Qué ver en la caótica Delhi

Qué ver en la caótica Delhi

Delhi fue nuestro primer contacto con La India. La caótica Delhi. Llegamos a las 23 de la noche con un vuelo de la compañía Aeroflot desde Moscú (unas 6 horas de vuelo). Nada más llegar nos recogió nuestro driver y nos llevó al hotel. El hotel ni os lo recomiendo. La zona no nos gustó nada. Llegar a las ciudades de noche es algo que no me gusta mucho porque suelo llevarme una impresión errónea (también me pasó en Arusha-Tanzania). Lo vimos todo tan oscuro, perros ladrando alrededor de nuestro coche, el driver que no tenía muy claro donde iba…. En fin, que lo único que queríamos era dormirmos para levantarnos al día siguiente y empezar con buen pie.

Nueva Delhi es la capital de La India y es una locura. Solo la ciudad cuenta con casi 20 millones de habitantes. Realmente la ciudad se dividide en Nueva Delhi y Old Delhi (o Delhi a secas). Es cierto que se nota diferencia entre una y otra. Nueva Delhi se caracteriza por sus anchas avenidas y por encontrarse allí las instituciones más importantes del Gobierno. La vieja Delhi es más auténtica, con sus edificio más antiguos y sus callejones.

Aunque no es la ciudad que más nos gustó de La India. Delhi nos gustó, y para ser el primer contacto con este país nos dejó bastante impresionados. Os aviso desde ya que es un caos de ciudad. Hay vacas por todos lados. No hay un segundo donde haya silencio y no se oiga un claxón, hay millones de personas y un tráfico horrible. A cambio de eso tiene algunos edificios a los que merece la pena visitar porque son increiblemente bonitos.

¿Cómo desplazarse por Delhi? Nosotros teníamos a nuestro driver que nos llevaba a todos lados, pero lo bueno que tiene Delhi es que tiene metro. Es una ciudad enorme donde las distancias son muy largas, pero se puede ir en metro a las ubicaciones principales. También encontraréis muchos tuk tuk.

Qué visitamos en Delhi

Empezamos el día visitando la Mezquita Jama Masjid, una de las mayores mezquitas de La India. La mezquita abre a las 9 de la mañana.

Aunque en todas las guías y blogs habíamos leído que era gratuita y solo se pagaba por la cámara, o justo había cambiado  en agosto de 2018, o nos vieron cara de acabar de aterrizar, el caso es que nos cobraron 300 rupias a cada uno por entrar.

Para entrar te tienes que descalzar. Nosotros dejamos las zapatillas en la puerta y luego creo que pagamos 40 rupias a los chicos de la entrada por habernoslas guardado.

Una vez dentro, la Mezquita es bastante grande y tiene una cúpula preciosa. Nos sorprendió que había mucha gente y muchos locales. Además, hay un minarete al que se puede subir pagando 100 rupias más. El minarete mide uno 40 metros y hay 139 peldaños para subir hasta lo alto. Nosotros subimos y las vistas son muy recomendables. Se ve todo Delhi desde las alturas y creo que merece la pena.

Después de la visita a la Mezquita, el driver nos llevó a Raj Ghat, el memorial en recuerdo del líder hindú Mahatma Gandhi. Aquí es donde fue incinerado  en el año 1948 y hoy en día se encuentra un jardín con una losa de mármol negro marcando el lugar donde fue incinerado. Esta visita sí que es gratuita y también hay que descalzarse. Se trata de una visita corta que, si tenéis tiempo, no está de más.

De Raj Ghat fuimos a la visita más esperada del día, la tumba del emperador Humayun. La habíamos visto en fotos y habíamos leído que el Taj Mahal se inspiró en esta obra de arte, lo que no sabíamos es todo lo que alberga este complejo. Hay más tumbas además de la más famosa de Humayun, y a nosotros nos encantaron.

La entrada cuesta 500 rupias por persona a todo el complejo. La tumba principal y más famosa es la de Humayun, la cual fue ordenada construir por la viuda principal del emperador. Para su construcción se utilizó arenisca roca y detalles en mármol blanco y negro. No se sabe la fecha exacta de su construcción pero se dice que es del año 1574.

Como os decíamos, además de esta tumba principal, en el complejo se encuentran otras tumbas. Al entrar a la derecha hay dos especies de mausoleos que ya hacen que la visita merezca la pena. Una de ellas es la tumba de ISA Khan Niazi, donde reposan los restos de uno de los subalternos de Humayun.

La tumba de Humayun fue lo que más nos gustó de Delhi.

La siguiente visita del día fue la Puerta de la India, ubicada en la avenida principal de Delhi, Rajpath, o camino de los Reyes, fue construída para conmemorar a los soldados indios que murieron en la Primera Guerra Mundial. Es un monumento bastante moderno, que tardó 10 años en construirse, desde 1921 a 1931. Los nombres de los soldados que murieron en estas guerras están inscritos sobre las paredes del monumento.

El lugar en sí es bastante amplio y enorme, ahora bien, el agobio allí es de las mismas dimensiones. Muchísimos locales se ofrecen a venderte cualquier cosa o a hacerte fotografías. Te pasas el paseo diciendo: no, gracias.

Opuesto a la Puerta de La India en la misma avenida se encuentra la Residencia del Presidente de La India. La distinguiréis enseguida por su cúpula.

Después de visitar al puerta de La India y teniendo en cuenta que varios sitios que teníamos previstos visitar estaban cerrados por ser lunes y que a las 17 cierra todo, el driver nos propuso llevarnos a un templo sij. Para nosotros era nuevo, ni siquiera conocíamos esa religión. Así fue como terminamos en Gurdwara Bangla Sahib, el principal templo sij de la ciudad de Delhi. El sijismo es una religión india que se desarrolló en el contexto del conflicto entre las doctrinas del hinduísmo y del islam durante los siglos XVI y XVII. Se les reconoce por el tipo de turbante que llevan. Supuestamente no se pueden cortar el pelo y lo llevan todo enrollado con el turbante. La baraba tampoco se la pueden cortar.

Fuente: https://travel.sygic.com/es/poi/gurdwara-bangla-sahib-poi:22889

Justo el día que fuimos estaban celebrando algo y estaba repleto de gente. La verdad es que éramos los únicos no locales y nos sentíamos bastante raros, aunque la gente era super amable y nos invitaban a entrar al templo. Aquí además de descalzarte, debes cubrirte la cabeza.

El último punto del día fue el mercado de Karol Bagh. Este mercado quedaba justo al lado de nuestro hotel pero no nos gustó nada. Era demasiado demasiado local. Me explico. Vendían ropa para locales. No había cosas de artesanía, ni cosas típicas de allí, ni comida ni nada. Solo ropa de mercadillo para locales. Estuvimos paseando y curioseando por lo diferente que nos resultaba todo. Nos miraban mucho porque éramos los únicos locales. Este mercado no os lo recomendamos a no ser que queráis vivir la experiencia de estar rodeados solo de indios, porque os aseguramos que turistas allí, no van.

Aquí terminaba nuestro primer día en Delhi. Agotados de no parar, del ruido, del bullicio, de las motos, en definitiva, agotados del caos!

Qué nos quedó pendiente

Tener en cuenta que lo lunes cierran varias atracciones turísticas de Delhi, entre ellas, el Fuerte Rojo y el templo Akshardham. El Fuerte Rojo de Delhi no nos importaba tanto porque ya nos habían adcertido que nos íbamos a cansar de visitar Fuertes en La India y, además, aconsejaban visitar el Fuerte Rojo de Agra. De todos modos, si nos hubiera sobrado tiempo y hubiera estado abierto, lo habríamos incluído en nuestra visita.

Lo que sí que nos habría encantado conocer fue el Templo Akshardham. En realidad Akshardham es un complejo de templos hinduístas de muy nueva creación. Fue inaugurado en el año 2005. El edificio principal fue construido con piedra arenisca y mármol. La entrada es gratuita pero te hacen dejar todas tus pertenencias en una consigna. No se pueden hacer fotos y para asegurarse te hacen depositar todo lo que lleves encima. Leímos que es bastante seguro porque le hacen fotos a todo antes de que lo deposites por si luego faltara algo.

Otro templo que se puede visitar es el Templo de Loto. Nosotros no lo visitamos, pero si algo nos llamaba la atención era su construcción, que representa una flor de loto blanca semiabierta. Además es un templo dedicado a todas las religiones existentes. No hay ninguna imagen y cualquiera puede ir a orar. Su entrada también es gratuita.

Por último, el mercado al que deberíamos haber ido y no al que fuimos:Chandni Chowk. Se encuentra en la zona del Fuerte Rojo y Jama Masjid y por lo que leímos y nos contaron, es un mercado tradicional donde se venden productos artesanos y tradicionales.

Hasta aquí nuestro primer día en La India, nuestra experiencia de un día en Delhi, lo que pudimos ver y lo que nos habría gustado ver. Esperamos que os haya gustado y os sea útil para organizar vuestros viajes. Si no queréis perderos los siguientes posts de La India, suscribiros a nuestra web y estaréis al corriente de todo los primeros.

Ruta de 12 días en el Norte de India

Ruta de 12 días en el Norte de India

Si tuviésemos que definir India con una palabra, ésta sería INTENSIDAD. Como contábamos en el post de información práctica para viajar al norte de India, este país es intenso y ello puede provocar en ti varias sensaciones. Que te encante, que lo odies, que te agobie, que te desespere, que te haga gracia. Lo que sea, menos dejarte indiferente, porque de una manera u otra, La India deja huella.

Nosotros decidimos visitar el Norte de India con conductor y os contábamos el porqué en la página de India. En resumen, para el tiempo que teníamos era más cómodo, rápido y nos permitía visitar más cosas en el mismo tiempo que haciéndolo en trenes. Nosotros diseñamos nuestro viaje nosotros mismos y luego contratamos el conductor desde España. Siempre con gente local que son los que mejor precio ofrecen y con los que se puede negociar.

La ruta que nosotros hicimos fue la siguiente:

Día 1: Delhi

Día 2: Vuelo Delhi-Jaisalmer

Día 3: Jaisalmer y desierto de Thar (noche en el desierto)

Día 4: Jaisalmer- Jodhpur

Día 5: Jodhpur-Ranakpur- Udaipur

Día 6: Udaipur

Día 7: Udaipur-Jaipur

Día 8: Jaipur

Día 9: Jaipur-Abhaneri-Fatehpur sikri-Agra

Día 10: Agra (tren nocturno Varanasi)

Día 11: Varanasi

Día 12: Varanasi

Delhi

Jaisalmer

Desierto TharJodhpur

Udaipur

JaipurFathepur Sikri

Agra
Varanasi

 

¿Por qué hicimos esta ruta?

Nosotros teníamos claros algunos sitios que queríamos visitar entre los que estaba: Jaisalmer, Jaipur, Agra y Varanasi. La verdad es que es una ruta donde haces muchos kilómetros y hay mucha gente que termina suprimiendo Jaisalmer o Varansi, pero nosotros no queríamos dejar de visitar ninguno de los dos sitios. Se nos plantearon varias formas de desplazarnos pero finalmente decidimos coger un vuelo de Delhi a Jaisalmer y un tren nocturno de Agra a Varanasi. El resto lo hicimos todo con conductor.

Una de las ciudades que nos dio pena suprimir fue Pushkar. Nos habían hablado muy bien pero al final habría sido un estrés. Si el viaje ya fue cansado, si encima hubiésemos añadido un sitio más, no se cómo habríamos acabado. Mi consejo es que os marquéis unos imprescindibles y que del resto, seleccioneis lo que queréis ver y si tenéis que suprimir alguna cosa, lo hagáis porque sino terminaréis muy cansados y no os dará la sensación de haber disfrutado de ninguna ciudad tranquilamente.

Esta fue nuestra ruta y cómo lo hicimos nosotros.

¿Qué es lo que más nos gustó?

Es difícil quedarse con una sola cosa de este viaje. El Taj Mahal es impresionante y no solo lo que ves, sino lo que te cuentan y cómo lo ves. Estando allí entendimos porqué es una de las 7 maravillas del mundo moderno. Está hecho con mimo y mucho mucho amor. Os lo contaremos todo en un post dedicado a Agra, la ciudad donde está el Taj Mahal.

Otra de las cosas que nos encantó fue Jaisalmer. Es una ciudad muy bonita y la experiencia de andar por el desierto y pasar una noche allí fue algo que no olvidaremos nunca. Sin duda, una de las mejores experiencias de nuestro viaje a India.

Si nos tenemos que quedar con un fuerte de todos los que vimos, este seria el de Jodhpur. Impresionante el fuerte en sí y sus vistas.

Udaipur fue mi enamorada. Es cierto que es más tranquila que el resto de ciudad, y esto lo entendí una vez nos habíamos ido de allí. Sus calles están limpias, su gente es super amable, y sus vistas desde el otro lado del lago Pichola son preciosas y más al atardecer.  Os recomendamos que la visitéis y que hagáis noche. Nosotros hicimos dos noches allí y la pudimos disfrutar bien.

Y Varanasi nos impactó. Qué ciudad! Qué caos! Que curioso todo lo que pasa a orillas del río más sagrado de la tierra, el Ganges. No podéis descartar Varansi de vuestro itinerario, para mi, un imprescindible para entender muchas cosas de las que ocurren en India.

Esta fue nuestra ruta y algunos de nuestros consejos. Gracias por leernos. En los siguientes posts os contaremos recomendaciones sobre qué ver, donde dormir y donde no, donde comer, y donde no y algunos consejos sobre cada ciudad de las que visitamos. Si quieres ser el primero en enterarte de nuestras novedades, no olvides suscribirte a nuestro blog.