TROMSO: SU NOCHE POLAR Y SUS AURORAS BOREALES

TROMSO: SU NOCHE POLAR Y SUS AURORAS BOREALES

Nada más volver de Islandia y ver sus magníficas auroras boreales, decidimos que aquello no podía quedar allí y que teníamos que volverlas a ver. Fue así como empezamos a informamos sobre los mejores lugares para ver las luces del norte. Primera de la lista: Tromso! Cuánto más leíamos de este destino, más nos emocionaba y más ganas teníamos de ir. Fue un viaje premeditado, preparado, buscado y deseado. Enseguida le pusimos fecha, pasaríamos allí el fin del año 2017 y empezaríamos el 2018.

¿Qué saber de Tromso antes de ir?

Ubicación: Tromso está considerada como “la capital del ártico”. Se encuentra en el Norte de Noruega, concretamente a 350 kilómetros al norte del Círculo Polar Ártico. El distrito de Tromso cuenta con muchísimas islas, la mayoría conectadas por puentes, por lo que es fácil moverse en coche. Gracias a su proximidad al Polo, en Tromso se viven dos fenómenos climatológicos opuestos: la noche polar ( del 21 de noviembre al 21 de enero) y el sol de medianoche (del 20 de mayo al 22 de julio). Nosotros estuvimos durante la noche polar y es una experiencia única. Cuatro horas de claridad (de 10 a 14 horas) en las que parece que esté atardeciendo todo el tiempo. Algo único!

Clima: Evidentemente, la temperatura de Tromso depende de la época del año, pero calor allí no pasarán. jeje. Nosotros fuimos en diciembre y, debido a la noche polar el sol no llega a salir, las horas de luz son escasas y las temperaturas son más bajas. A pesar de ello, y debido a una corriente cálida que llega a Tromso proveniente del Golfo de México, las temperaturas suelen ser más altas que en otros lugares de la misma latitud. Aunque una noche llegamos a estar a -18º, lo normal fue que estuviéramos entre 1º y -10º.

Cuándo ir: Depende de lo que queráis ver. Si queréis ver auroras boreales y vivir la noche polar, tendréis que ir entre octubre y febrero-marzo. Se dice que los mejores meses para ver las luces del norte son septiembre-octubre y marzo-abril. Nosotros en diciembre la vimos 2 noches de 4, así que no está mal. Si vais en verano podréis ver el fenómeno del sol de media noche y vivir casi 24 horas de día. Los paisajes estarán super verdes y no hará tanto frío…la verdad que debe de ser super bonito ir en primavera-verano.

Cómo moverse: Nosotros nos movimos en coche. Alquilamos un 4×4 con la compañía Avis (nos costó 200€ más 125€ de seguro a todo riesgo, para 5 días). Es súper fácil conducir en Tromso. La verdad es que yo iba con algo de miedo por la nieve, el hielo, y las pocas horas de luz, pero está todo adaptado para poder conducir sin problemas. Las ruedas de los coches son de tacos, pasan los quitanieves muy a menudo y las carreteras están en muy buen estado, así que fue como conducir por aquí. Nosotros decidimos alquilar coche porque no queríamos coger tours para ver las auroras boreales y, además, queríamos explorar los fiordos ” a nuestro aire”. jeje.

Moneda y economía del país: Noruega en general es un país caro, pero la ciudad de Tromso se lleva la palma. Yo creo que la manera más fácil de medir la economía del país es sabiendo el precio de una cerveza. Nada más y nada menos que 12€. La moneda es la corona noruega y más o menos 1€ son 10 coronas.

Dónde dormir: Si no alquiláis coche y vais a cazar auroras con tour, lo normal es que os hospedéis en Tromso. Mirarlo con antelación porque barato no es, y si vais en fechas clave como nosotros, en plena Navidad, el precio se dispara. Nosotros como teníamos coche y queríamos hacer un “roadtrip”, dormimos en varios sitios. Dormimos dos noches en Tromso en una casa que reservamos por air bnb. Otra noche dormimos en la isla Kvaloya, en el mismo fiordo, en una guesthouse super bonita que reservamos a través de Booking, Sjotun Brygge. Y las otras dos noches dormimos en la isla Sommaroy, en un airbnb super recomendable y que os dejamos aquí. Más abajo os hablamos de cada lugar que visitamos tanto en la isla de Kvaloya y en Sommaroy.

Dónde comer: En Tromso salir a comer o cenar no es económico. Nosotros nos habíamos llevado comida desde España y allí compramos en supermercado para desayunar. Salimos tres veces a comer por ahí y el resto de días comíamos o cenábamos en las casas donde nos hospedábamos. El primer día en Tromso comimos en un restaurante italiano que hay nada más bajar del teleférico Fjellheisen, Allegro Pizza. Raul salió encantado, además fue bastante económico para ser Noruega. Los otros dos días comimos en la isla Sommaroy. Os contamos dónde más abajo.

Si vais a hacer un “roadtrip” tener en cuenta que fuera de lo que es Tromso ciudad hay poca vida, por lo que tenerlo en cuenta para la gasolina y para los supermercados. En la isla Sommaroy sí que hay un surtidor de gasolina y un pequeño supermercado.

Nosotros fuimos a Tromso a ver auroras boreales, lo que no sabíamos es todo lo que nos tenía preparada esta zona de Noruega. Pero antes de empezar a contaros vamos a aclarar algunas cosas…¿qué es una aurora boreal? ¿Por qué se produce este fenómeno natural? ¿Por qué solo se puede ver en determinados lugares del mundo? ¿Qué condiciones deben darse para poder verlas? Todas estas preguntas nos las hicimos nosotros la primera vez que las vimos y empezamos a indagar….

Si yo tuviera que definir qué es una aurora boreal solo de verlo, no sabría por donde empezar…es una experiencia única, que te eriza la piel, que te emociona y que te da ganas de reir, llorar, saltar,… son unas luces verde intenso que bailan en el cielo. Que aparecen y desaparecen, que van haciendo formas moviéndose rápidamente y que hacen que te quedes embobado y se te vaya el frío y todos los males. Vale, no es una definición técnica, ni siquiera es una definición, pero es, más o menos, lo que sientes al verlas,…como os he dicho, es difícil de explicar. Por eso, he recurrido a varias webs para definir más o menos porqué ocurren y a qué se debe.

En el blog AstroAfición, definen la aurora boreal: “Las auroras boreales, también llamadas auroras polares, son uno de los mayores espectáculos de la naturaleza. Una aurora polar se produce cuando una eyección de masa solar choca con el campo magnético de la Tierra. Cuando llegan las partículas cargadas (protones y electrones) procedentes del viento solar son guiadas por el campo magnético de la Tierra e inciden en la atmósfera cerca de los polos. Cuando esas partículas chocan con los átomos y moléculas de oxígeno y nitrógeno, los componentes más abundantes del aire, parte de esa energía de colisión excita esos átomos, aumentando su energía, de forma que cuando se desexcitan devuelven esa energía en forma de luz visible de varios colores”.

Las auroras boreales se producen cera de los Polos. Por eso si la aurora se da en el Polo Norte se conoce como aurora boreal (de septiembre a marzo) y, si se da en el Polo Sur, se conoce como aurora austral (de marzo a septiembre).

Las condiciones fundamentales que deben darse para que el fenómeno ocurra son tres: actividad solar, cielos despejados y oscuridad. Por eso se dice que las mejores épocas son septiembre-octubre y marzo-abril, porque en esas épocas los cielos suelen estar más despejados, ya que, en los meses de noviembre, diciembre y enero suele nevar  bastante. Aun así, en días de cielos despejados, se ven.

La oscuridad es importante, por eso hay que alejarse de núcleos urbanos y de lugares iluminados, por qué la intensidad se verá mejor. Es verdad que hay días donde la aurora es de una intensidad brutal y se ha llegado a ver desde la misma ciudad de Tromso, pero lo normal es irse a lugares donde no haya ni una sola luz. Por ese motivo, nosotros decidimos alquilar coche, porque así podíamos ir a buscar cielos despejados y oscuros. Existen tours de “cazas” de auroras boreales donde te llevan a estos lugares y van cambiado de ubicación para buscarlas. Estos tours en Tromso son caros. Debéis valorar si preferís alquilar un coche y salir en su búsqueda ayudados de apps o si preferís pagar y que os lleven. El problema de pagar por un tour es que puedas volverte sin haberlas visto y el dinero no te lo devuelven. Evidentemente no te pueden garantizar que las veas, ya que, depende totalmente del tiempo. Lo que sí que te garantizan es que harán todo lo posible para buscar el lugar donde se pueda ver. Incluso hay algunas empresas que si no las ves te dan la opción de volver otro día pagando menos.

Uno de los tours que nos  recomendó Ana (@anais85val en Instagram) para ver auroras fue el de Creative Vacations. Es una empresa de un profesional de la fotografía. Los tours son de 2 a 12 personas y duran entre 7 y 10 horas. En esta concretamente te dejan un traje especial para combatir el frío, te ofrecen te y café caliente, galletas y te van contando historias de las auroras boreales mientras esperas a que el fenómeno suceda. Si queréis coger el tour con esta empresa debéis reservar con antelación porque se suele llenar. Nosotros lo miramos en noviembre y para la semana del 26 de diciembre solo le quedaba un día libre. El precio son 1350 coronas noruegas por persona. Unos 120€. Para los precios de allí, no está mal. En cuanto al tema del la fotografía, por lo visto son unos profesionales y te dejan parte del material y te ayudan a sacar la mejor instantánea. Ana nos contará al final de este post su experiencia, así que si queréis conocer su punto de vista, seguir leyendo hasta el final 🙂

Otra de las empresas que hacen tours de caza de auroras boreales es Artic Guide Service. El precio de esta empresa es de unos 100€ y suelen salir a las 18 horas y vuelven sobre la 1.30 horas de la mañana. Con esta empresa si ven que el pronóstico es desfavorable te llaman por si quieres cambiar la reserva para el día siguiente. Aquí también te ofrecen bebidas calientes y galletas, pero no los trajes antifrío..jeje, así que abrigaros bien.

Nosotros, finalmente decidimos ir a “cazar auroras” por nuestra cuenta. Cada noche mirábamos las aplicaciones que nos habíamos descargado en el móvil para ver dónde había cielos despejados y allí nos dirigíamos. Las apps que hemos utilizado han sido:

Meteo Earth: una app interactiva en 3D genial para buscar cielos despejados. Amplias la zona de la que quieres información y te dice en un rango de 24 horas hacia dónde van las nubes. Esta app nos pareció super fiable y muy útil. De hecho, las dos veces que vimos auroras, la aplicación nos dijo a qué hora exacta se iba a despejar el cielo y no falló.

yr.no: esta es una app de tiempo exclusiva de Noruega. Hay web y aplicación para el móvil. Es bastante buena pero para nosotros la anterior nos fue mejor porque sabíamos a qué hora exacta se iba a despejar.

Norway Lights: Esta app es una aplicación exclusiva de Noruega que, en principio, te dice si hay posibilidades de ver auroras o no. Tu filtras por la zona y con un TRY o GO, te dice las horas en las que puedes intentar verlas o en las que si vas las ves seguro. La verdad es que habíamos oído hablar bien de ella pero a nosotros no nos gustó mucho. Cambiaba mucho durante el día. Una vez que salimos con GO no vimos y las veces que las vimos ponía TRY, así que, muy fiable no nos pareció al menos en días nublados.

-Accu Weather: esta aplicación seguramente la conozcáis porque es una aplicación para saber el tiempo que va a hacer. Para nosotros mejor la de meteo earth.

Northen eye: Una aplicación móvil que te dice la actividad de la aurora diariamente y a cada hora. Esta aplicación se refiere más a la intensidad de la aurora que al tiempo en sí en función del índice Kp, utilizado para medir la intensidad de las luces del norte. Esta aplicación es buena para saber si la veréis intensa o no, pero lo importante es que el cielo esté despejado, porque por muy intensa que sea, si el cielo está cubierto….poco podréis ver.

Todas estas aplicaciones son gratuitas. Existen también aplicaciones de pago como my aurora forecast, que está la versión gratuita y la versión de pago. Algunas de ellas incluso te avisan o te envían mensajes de texto cuando la aurora se ve. Nosotros personalmente nos apañamos con las que hemos dicho antes. Insistimos en que lo más importante es que el cielo esté despajo…la intensidad viene luego, pero primero preocuparos por buscar un buen cielo que no esté cubierto.

¿Cómo vestirse para ver auroras boreales? Este es otro tema que nos preocupaba cuando fuimos a Islandia y después de varios destinos de frío hemos aprendido a vestirnos para la ocasión.jeje. En algunos de los torus de “caza” de auroras boreales, te prestan unos trajes térmicos anti frío. Aún así, hay que abrigarse.

Nosotros siempre llevamos una primera capa que es térmica, una segunda que suele ser polar y encima de todo eso la ropa de nieve (pantalón y chaqueta). Alguna vez hemos llegado a llevar dos térmicas o dos polares o, encima del polar, otra capa antes de la chaqueta. Eso ya depende del frío que haga. Además, yo suelo ponerme unos calcetines normales y encima unos de nieve y mis botas son de nieve y con pelo por dentro. En las manos suelo llevar dos pares de guantes. Unos guantes finos (sotoguantes), que es como si no llevaras nada pero te aumenta la temperatura algunos grados, y los guantes de nieve. En el cuello llevamos una braga polar y en la cabeza un gorro y si hace mucho frío, nos ponemos la capucha de la chaqueta. Hay veces que no nos podemos ni mover, pero…ande yo caliente, ríase la gente! Pues eso!

En este viaje probé unos calentadores de manos y pies químicos que se activan con el aire. Yo los compré a través de amazon de la marca Thermopad. En los pies los compré con forma de plantilla y para las manos una especie de bolsita que me la metía dentro del guante o en el bolsillo y las manos dentro del bolsillo. Duran unas 8-10 horas y la verdad es que es super agradable porque emana mucho calor. Alcanzan una temperatura de 45°C y se mantienen a 37°C de temperatura media.

¿Qué ver en Tromso?

Tromso es una ciudad pequeñita del circulo polar ártico que en un día la tenéis vista (día y medio si me apuras), pero que tenéis que ver si o si! Es una ciudad preciosa con unas vistas increíbles.

-La catedral del ártico es la imagen de Tromso por excelencia. Realmente no es una catedral, es una iglesia, pero es conocida como la catedral del ártico y su arquitectura es genial. Se puede entrar a visitarla pero tienes que pagar 5€. Desde fuera es de cristal y se ve, así que si os queréis ahorrar ese dinero….

-Teleférico Fjellheisen. Desde aquí se ve toda la ciudad de Tromso y las montañas y las vista son un espectáculo. Intentar subir al atardecer. Para nosotros esto fue obligatorio porque con la noche polar vivíamos un atardecer continuo, pero si vais en otra época del año intentar tenerlo en cuenta porque ver la ciudad iluminada con las montañas de fondo no tiene desperdicio.

-Biblioteca pública y archivo de la ciudad. Este edificio os llamará la atención seguro por su arquitectura y no pensaréis que es una biblioteca a menos que lo sepáis de antemano.

El puente de Tromso. Hasta 1960 Tromso estaba conectada con el continente únicamente con un servicio de ferry. Fue en ese año cuando se inauguró este puente que además de conectar ambas partes de la ciudad, es un icono de la misma.

-Pasear por el precioso puerto de Tromso.

-Pasear por la plaza principal y la calle principal de Tromso, Storgata.

Polaria. Es el acuario más septentrional del mundo aunque está pensado para niños. Aunque no entréis al menos acercaros a ver el edificio porque por fuera es muy bonito.

Ølhallen. Es el pub más antiguo de Tromso y eran las antiguas bodegas de la cervecera Mack, la marca de cerveza del país.

Museo Polar

Skansen, la casa más antigua de Tromso que data del año 1789.

Todo el recorrido lo podéis hacer andando porque es una ciudad super pequeñita. Nosotros no visitamos Polaria ni el Museo, por lo que no podemos deciros si merece la pena o no…íbamos a Tromso a ver auroras..jeje!

¿Qué más se puede hacer en Tromso?

Tromso es mucho más que su ciudad y tiene mucho, muchísimo que ofrecer ….Al tener alquilado un coche nosotros visitamos la isla Kvaloya y la isla Sommaroy. Lo que hacíamos era aprovechar las pocas horas de luz que teníamos para poder visitar estos sitios.

Kvaloya

En la isla de Kvaloya, visitamos Grotfjord, Trovnik y el precioso fiordo Ersfjordbotn. Recorrer esta isla en coche es una maravilla, queríamos parar a cada metro. Las imágenes hablan por sí solas…

El día en que visitamos Kvaloya, dormimos en Sjotun Brygge, súper recomendable. En el fiordo de la isla, con vistas al océano…Esta noche vimos las luces del norte desde el mismo fiordo, no nos tuvimos que alejar mucho…aunque luego fuimos a buscarla a Ersfjordbotn porque ese lugar es mágico, pero el cielo se cubrió.

Justo enfrente de Sjotun Brygge se encuentra el Lady Elsie, un barco que lleva a Chas Walker por capitán y con el que salimos a ver orcas….Fue increíble, una de las mejores cosas del viaje además de las auroras boreales… Queríamos ver orcas pero no nos habíamos decidido con qué compañía hacerlo, así que nos dejamos llevar y decidimos que ya lo cogeríamos allí. Nada más hacer el chek in en la guesthouse, el dueño nos habló de Chas. Su barco está amarrado justo enfrente de la casa. Nos dio su número de teléfono y reservamos. Fue como un tour privado porque solo había 2 chicas suizas y nosotros 4. Nos dejó trajes antifrio, antipostu y antitodo, pero muuuy calentitos, botas, gorro, guantes y todo lo que quisieras coger. En el barco nos ofreció café y te caliente, y galletitas, y nos fuimos a buscar orcas. Las vimos, muchas y de muy cercas. Grandes y bebés…Chas hizo que pudiéramos cumplir nuestro sueño bien de cerca…

A la vuelta, paramos y pescamos un bacalao. Fue otro de los momentazos del día. Y antes de volver a casa, navegamos rompiendo el hielo que se había formado en el fiordo….El precio de la excursión fue de 100€ por persona más o menos…pero merece tanto la pena… Sobre las 10 horas salimos (cuando empezaba una pequeña claridad en el cielo), y a las 14 estábamos de regreso (cuando oscurecía). Este día comimos en la isla Sommaroy. Chas nos había hablado de una sopa de pescado que teníamos que probar, pero nos equivocamos y nos metimos en otro bar. Tiene delito! En Sommaroy solo hay dos bares y nos metimos en el que no tocaba… Aun así comimos bien. El sitio se llamaba Anne-Grete Jensen Havfrua Kro y está a la entrada de la isla, nada más cruzar el puente.

Sommaroy

Sommaroy es una isla que se encuentra al oeste de Tromso y a una hora más o menos del centro de la ciudad. Nosotros dormimos dos noches en esta isla en una casa que reservamos por air bnb y que os hemos dejado el enlace en la introducción. ¿Por qué dormimos aquí? Por que habíamos leído que era uno de los mejores sitios para ver auroras, ya que, al haber menos montañas hay más amplitud. Además, había poca luz y parece ser que el cielo suele estar más despejado.

Sommaroy es super bonito y tranquilo. Tiene gasolinera, un pequeño supermercado y dos restaurantes. Algo que desde Tromso a ahí no habíamos visto en ningún sitio.

La isla de Sommaroy es super pequeñita. Ahora acaban de abrir un hotel, el Sommaroy Artic Hotel, pero es algo caro. Aquí es donde sirven la sopa de pescado que nos aconsejó Chas y que probamos al día siguiente.

Desde Sommaroy también hay tours para salir a ver orcas, pero como nosotros lo habíamos hecho el día anterior con Chas, ese día decidimos visitar la isla andando e intentar subir a su montaña de Hillesoya. El tiempo no acompañaba mucho, había estado nevando y no había senda, por lo que nos tocó dar la vuelta. Pero algo bueno ocurrió, y es que descubrimos un sitio precioso para ver auroras… En el mapa que os dejamos más abajo os marcamos los sitios donde fuimos nosotros a verla las dos noches que la vimos.

El punto que tenéis marcado en el mapa como “aurora boreal día 2”, es el sitio tan espectacular que conocimos por el día y que decidimos ir por la noche pensando que estariamos solos. Cuando llegamos allí había mucha gente y es que, se trata de una propiedad privada donde el dueño lleva ahí a ver las luces del norte a la gente que está hospedada en el hotel. Cuando nos vio, al principio no nos dijo nada, nosotros nos infiltramos entre la gente…jeje. Al rato vino y nos preguntó que si sabíamos que esa era su casa y que estábamos en una propiedad privada….le dijimos que no y que lo sentíamos, pero debimos de caerle bien porque además de que nos dejó quedarnos, nos invitó a café y te caliente y a utilizar su baño…vamos un encanto! El sitio es espectacular, así que si queréis ir, o podéis intentar hacer como nosotros, o podéis ir al hotel a ver por que módico precio os dejan hacer el “tour” con ellos. Supongo que si os hospedáis en el hotel, entrará en el precio.

En esta parte de Noruega hay más actividades para hacer, como ir a ver renos a una granja, o hacer un trekking por sus montañas. Nosotros todo esto lo hicimos por nuestra cuenta. De hecho, yo quería ver renos y vimos uno salvaje por la carretera. Pero es verdad que me habría gustado ir a una granja, estar con ellos y darles de comer. Hay un tour para vivir una experiencia sami que se llama Tromso Artic Reindeer. 

Con la empresa Creative Vacations también hay tours para hacer trekkings con ellos. Os dejamos aquí el enlace.

Os dejamos un mapa donde tenéis marcados los puntos que visitamos, dónde dormimos, algún que otro restaurante, y donde disfrutamos nosotros de las auroras boreales:

La experiencia de Ana (@anais85val en Instagram)

Y hasta aquí nuestra experiencia en Tromso. Nuestra compi Ana (@anais85val en Instagram) estuvo en Tromso 15 días después que nosotros y le pedí que nos contara su experiencia porque fue algo distinta a la nuestra. Ana es una super viajera que ha estado en más de 53 países. Todos los años hace dos viajes grandes y cada mes, más o menos, hace una escapada. Nos encanta su cuenta de Instagram y sus consejos porque son super valiosos. De hecho, a pesar de ir más tarde a Tromso, nos aconsejó algunas cosas como la empresa Creative Vacations (de la que os hemos hablado y que ella también os va a hablar), y algún que otro consejo de fotografía… es una entendida de este mundo y casualmente Raul ha hecho el curso de fotografía con el que también fue su profesor. Os dejamos con su experiencia y sus super fotones:

“Mis compañeros de atuairemolamás me propusieron aportar mi punto de vista de mi reciente viaje a Tromso. Fui poco después que ellos pero algunas cosas las hice de manera diferente, lo cual creo que aporta más información y detalles de este viaje.

Para empezar el viaje fue en Enero, en pleno invierno. Si vas a Tromso en esta época asumo que hay una cosa que no te quieres perder bajo ningún concepto: la aurora boreal. Era de hecho la razón principal de este viaje, aunque también advertir que en Tromso y alrededores tienes muchas más opciones, actividades y paisajes que disfrutar.

Tromso es, si no la mejor, de las mejores zonas del planeta para ver la aurora. Mucha gente acude a esta ciudad en pleno invierno para disfrutar de la dama verde. Lo bueno de aquí además es el clima, que debido a corrientes y a circunstancias climatológicas, es más benigno que en otras zonas o lugares a la misma latitud. Aún así, va a hacer frío y vas a disfrutar y a sorprenderte con los paisajes nevados, que son espectaculares, pero ese frío no va a ser insoportable. Las temperaturas son más suaves de las que uno se espera, entre menos 10 como mucho (aunque sí, puede haber días de más frío) hasta algunos grados sobre 0.

Para ver la aurora boreal hay que estar pendiente de varios factores. Hace falta estar en el lugar adecuado, y como he dicho Tromso es de los mejores sitios del planeta. Hace falta oscuridad, y por ello sólo es factible verla de octubre a marzo. En el invierno ártico tendrás muy pocas horas de luz, se hace de día muy tarde y de noche muy pronto, con lo cual es una época perfecta. En la luz hay que tener en cuenta que si tienes luna llena te puede dificultar la visibilidad, esto hay que pensarlo aunque se pueden ver buenas e intensas auroras con luna llena, pero evidentemente es una fuente de luz importante. Otro factor es la intensidad, que se mide en Kp (a más Kp, más intensidad). En Tromso se ven auroras si el Kp es de más de 0, pero no es lo mismo una aurora con un Kp de 1, que se verá más blanca o de un verde muy claro, a un Kp de 6 o 7 que es mucho más intensa. Lo normal es tener 1, 2 o 3, aunque puedes encontrarte de todo. Y el último factor que hay que tener en cuenta pero que muchas veces es el más importante y determinante son las nubes. Si el cielo está muy cubierto es muchísimo más difícil (y, a veces, imposible) ver la aurora. Esto es, evidentemente, muy impredecible.

Para todos estos datos, de Kp, intensidad y nubosidad, te puedes ayudar de varias aplicaciones para el móvil extremadamente útiles, que te dan estos datos con algunos días o horas de antelación ( por supuesto, hay algunas variantes que pueden cambiar rápidamente) . Para mí la mejor fue Aurora Forecast, también use Nothern Eye Aurora y Norway Lights.

Una vez te planteas que vendrás a Tromso a ver la aurora Boreal, surge el problema de cómo hacerlo. Mucha gente se plantea alquilar un coche e ir a verla por su cuenta, siguiendo las indicaciones de las aplicaciones móviles que te dicen dónde hay posibilidades de verla. Pero muchos otros prefieren un tour o visita guiada, por mayor facilidad o por lo que sea. Yo me decanté por esta segunda opción, y te voy a contar exactamente por qué y los pros y contras que le veo.

Primero, comentar que hay varias maneras de realizar las excursiones contratadas, pero se pueden dividir en dos fundamentales: ir con un grupo grande en autobús (30- 40 personas) o ir en un grupo pequeño en furgoneta o coche (desde privado hasta 10-12 personas). Luego hay opciones intermedias. También hay otras maneras que no comentaré porque no indagué en ellas, pero se puede hacer desde un barco, o hacer excursiones con trineo de perros que incluyen ver la aurora desde algún campamento y muchas más opciones. Todas las agencias y todos los tours los encontrarás en la magnífica página web de turismo de Tromso, de las mejores que he conocido (www.visittromso.no). Todas incluyen recogida en el centro de Tromso (que suele ser sobre las 18:00), después te dejan en tu hotel (sobre las 2:00 de la mañana) e incluyen cena (ligera, en plan sopa caliente o platos ligeros) y snacks

Las diferencias existentes entre estas dos formas de hacer la excursión son varias. La primera el precio, el autobús suele costar entre 850-950 NOK (coronas noruegas) por persona y las excursiones con grupos reducidos el precio va desde los 1100 hasta los 2000 o más NOK. La segunda es que las del autobús suelen tener sitio y casi siempre las puedes reservar el día de antes o a veces incluso el mismo día por la mañana antes de las 12:00 horas, bien por internet ( entonces llámalos para confirmar que estás en la lista) o bien en la oficina de turismo que está en el centro de Tromso, donde son súper amables y te atenderán perfectamente ( y casi siempre en español). De esta manera puedes tener más seguridad respecto al tiempo, y arriesgarte menos en ese sentido. Las excursiones pequeñas suelen reservarse varias semanas antes, y si llegas allí sin ella es posible que no te queden plazas. Otra diferencia importante es que en las excursiones en autobús o grandes muchas veces si no consigues ver la aurora hacen descuentos para reservar otra visita con ellos la segunda noche o sucesivas, que te sale al 50 % o menos, y esto no suele pasar en las agencias más pequeñas. Las grandes también tienen packs de varios días a precios más económicos, con lo cual te aseguras más días a un precio más ajustado. En las pequeñas esto a veces pasa, y si reservas otra noche te van a hacer algún descuento, pero va a ser pequeño.

Por ahora parece que en las grandes todo son ventajas, pero evidentemente esto no es así.  El trato entre estos dos tipos de excursiones es una de las grandes ventajas de las pequeñas, donde es todo más cercano y fácil. La ventaja fundamental además, y que me hizo a mí decantarme por una pequeña, es que se preocupan más de que veas la aurora y te llevan a sitios más alejados, diferentes o difíciles. Lo tienen además más fácil para moverse que en el bus.  Otra cosa menos importante pero a tener en cuenta es que te dejan ropa , botas y material para vestirte para soportar el frío, en las excursiones con autobús normalmente no está incluido (en algunas sí ). ¡Os aseguro que con los monos y las botas que te dejan yo tenía hasta calor!

Y luego está el tema de la fotografía. Aquí para algunos será lo más importante, para otros será accesorio y para otros será algo sin nada de importancia. Yo algo se de fotografía, mínimo pero algo se, pero hay gente que no sabe nada y quiere hacer fotos bonitas para el recuerdo, o gente que ni siquiera tiene cámara réflex pero quiere también fotos. Bien, esto cada agencia especifica lo que ofrece, en las grandes se que también tienen gente que te va a ayudar con tus fotos, pero en las pequeñas es una de las grandes ventajas. Muchas tienen fotógrafos profesionales entre los guías, o el propio guía lo es, y te va ayudar en todo, aunque en tu vida hayas disparado en manual, van a estar pendientes de ti y de tus fotografías si les pides que te ayuden.

Porque sí, hay que saber disparar en manual, con unos determinados parámetros y unas determinadas características. Es absolutamente indispensable un trípode porque hay que sacar fotos lentas (20-30 segundos o más). El algunas agencias grandes te van a dejar trípode, pero se que no tienen para todos. En las pequeñas todos tienen trípodes de excelente calidad si no dispones del tuyo propio. Primero te ajustarán de manera individual tu cámara, te explicaran bien cómo tienes que hacer fotos, te ayudarán con el enfoque y los parámetros, y estarán contigo para sacar las fotos que quieres.

Además de todo esto, también en las agencias pequeñas, y en algunas grandes, el fotógrafo te hará fotografías a ti o tu grupo/pareja, de forma individual, que luego te enviará por email. Esto es difícil de conseguir sin un flash o disparando primero con luz, hay que saber hacerlo. Para algunas personas es el recuerdo que quieren sí o sí, y es lo que más tienen en cuenta a la hora de mirar agencia.

Como ves, hay muchas cosas que hay que tener en cuenta. Mi recomendación personal, totalmente subjetiva, es que al menos una noche se haga con una agencia pequeña. Lo malo es que hay que reservarla con tiempo, y para algunas personas puede resultar caro. Para mí pagar 130 o 150 euros en un viaje que ya de por sí no es barato, dado el trato y las facilidades que ofrecen, no es excesivamente caro. Lo bueno es que creo que permite disfrutar de la mejor manera posible la experiencia de ver la aurora boreal.

Para mí, por tanto, lo ideal sería reservar al menos una noche con agencia con grupo pequeño y si no tienes suerte o quieres más noches, puedes plantearte lo del bus u otras opciones.

Yo elegí una agencia concreta tras preguntar a gente que había estado e indagar en foros y páginas de internet, pero hay algunas muy parecidas que ofrecen lo mismo. No obstante, mi experiencia con ellos fue increíble. Se trata de Creative Vacations. Reservé dos noches y me hicieron descuento en la segunda al hablar con ellos por mail (el precio sin descuento son 1350 NOK por persona). Además de todas las ventajas que he comentado anteriormente, aquí hay una a añadir y es que Vidar, el guía y fotógrafo, habla un español perfecto y Silvia, su mujer, es Argentina. Por ello muchas veces tienen a españoles con ellos en sus salidas. Aquí sí que es imprescindible reservar en ocasiones con muchos días de antelación, hay días que estaban ya llenos cuando yo lo miré.

Nos recogieron en el Hotel Radisson, en el centro de Tromso, a las 17:30, y cuando ya estábamos todos (dos furgonetas con 6 personas cada una). El primer día los únicos españoles éramos nosotros dos, y le dijimos que podía dar todas las explicaciones en inglés porque lo entendíamos bien. Primero nos llevó a su casa, nos explicó lo que era la aurora. Nos dejó claro que no esperáramos verla con la intensidad con la que casi siempre se muestra en conocidas fotografías, que algunas personas se defraudan porque muchas veces no se ve así, y en una cámara de fotos se ve muchísimo mejor (además del tema de la edición de las fotos, donde se puede subir saturación y múltiples parámetros que hace que la foto no tenga nada que ver con lo que viste). Nos explicó que el ojo humano tarda en adaptarse a la oscuridad y sobre todo a los colores en esa oscuridad, por lo que la aurora se suele ver mejor conforme pasa el tiempo y tú te vas adaptando. Después nos explicó los parámetros que hay que poner en la cámara, se los puso a aquellos que no sabían hacerlo, cogió trípodes para aquellos que no llevaban y dio ejemplos de cómo hacer la fotografía. Ese día éramos 6 parejas y una no llevaba cámara, los demás todos réflex.

Después nos dejaron los monos y la ropa, botas incluidas y ya nos fuimos en dos furgonetas a buscar la aurora. Primero paramos en un sitio donde se veía un arco blanco, intenso, que cruzaba de lado a lado una playa enorme. Ahí ya empezamos a hacer fotos, donde se veía en la cámara de un verde cada vez más intenso, pero a los ojos se veía blanco. Más tarde se empezaron a ver formaciones en varios sitios del cielo, y cada vez se hacían más verdes, aunque la intensidad era pequeña, pero en la cámara se veían muy bien. Estuvimos allí cerca de hora y media , y después volvimos a subirnos a la furgo para ir a otra playa, más alejada, donde no había nadie, y que se convirtió esa noche en el mejor sitio del mundo.

Al llegar se veía la aurora, era verde pero de intensidad  clara, aunque Vidar nos dijo que esperáramos y miráramos, porque parecía que iba a ser intensa. Ya en las horas posteriores aquello fue un espectáculo. Vimos la aurora de todos los verdes que uno se pueda imaginar, en varias localizaciones y sitios diferentes del cielo, moviéndose cual bailarina. Verde claro,verde oscuro, verde amarillento  y también morado y tonos más azulados.  Más de 200 fotos y 3 baterías de cámara (hay que llevarse varias, porque disparar a velocidades lentas y el frío consumen más) después, me dediqué a tumbarme en la nieve y disfrutar del espectáculo. Pasada la medianoche , nos dieron una sopa calentita de verduras, galletas y café. Nos hicieron fotos, individuales y en pareja, a todos los miembros del grupo. Estuvimos allí una hora más y después nos llevaron al hotel.

En la recepción me quité  la ropa y me cambié  y les pregunté a unas chicas qué les había parecido la aurora. Me quedé de piedra cuando me dijeron que no la vieron, ahí me reafirmé en que fue la mejor decisión el haber contratado una agencia. No obstante, decir que luego hablé con más gente que fue por libre y la vio bastante gente, pero otros 3 grupos me dijeron que no habían tenido suerte.

Al día siguiente volvimos a repetir experiencia, aunque la vimos y fue también una noche mágica ya no fue la maravilla de la noche anterior. Esta vez había más españoles y más gente sin cámara. Primero fuimos a una playa más abierta, la verdad es que el entorno era espectacular, pero la aurora aunque se veía, era menos intensa que la noche anterior. En las fotos de nuevo quedaba mejor que en la realidad.

Cenamos allí y subimos a la montaña, donde había bastante gente haciendo fotos. Aquí el viento era criminal y tenías que tener cuidado en que no te tirara el trípode. La aurora salía de detrás de las montañas y era impresionante, aunque de color intenso duraba pocos segundos, después se movía y desaparecía, pero hubo algunos momentos en que se vio muy bien, y con las montañas el espectáculo era único.  Estuvimos como una hora aquí, pero hacía mucho viento y ya era tarde, así que volvimos a Tromso.

Como podéis leer, mi experiencia fue intensa y mágica. Tuve suerte con el tiempo, salieron dos días con pocas nubes, que es el factor más determinante, no llovió y no hizo excesivo frío. Pero creo que parte importante de esa experiencia fue gracias a la agencia. Venir aquí es un poco como ir de safari, de hecho vienes a cazar, y conocer el funcionamiento de las auroras, el terreno, tener mucha experiencia detrás y ese bagaje que tiene un guía para mí es fundamental. Sin duda lo recomiendo”.

Esperamos que os haya gustado este post y os sea de gran utilidad!

 

TRES DÍAS EN BUDAPEST

TRES DÍAS EN BUDAPEST

Aunque no entraba en nuestros planes hacer este viaje, aprovechamos el puente de diciembre y que mi hermano está trabajando allí, para planear una escapada familiar navideña de tres días a esta preciosa ciudad. Budapest en Navidad es increíble. El ambiente que se respira en la ciudad toda repleta de mercados navideños…enamora!

En este post os vamos a contar lo que vimos nosotros en los tres días que pasamos en Budapest. ¿Son tres días suficientes? Pues esto es como todo, cuantos más días, más puedes ver y más relajados. Pero nuestros tres días (dos y  medio en realidad) nos cundieron muchísimo y pudimos ver más de lo que llevábamos previsto.

Antes de empezar con nuestros imprescindibles, os damos aglunos datos de interés:

¿Cómo pagar y donde cambiar moneda? En Hungría la moneda es el florín (HUF). En diciembre de 2017, 1€ eran 300 HUF. Nuestro consejo: pagar todo cuanto podáis con tarjeta y sacar de un cajero lo mínimo. Los cambios que hacen en las casas de cambio suelen ser malísimos. En Budapest aceptan euros en casi todos los sitios, pero evidentemente el cambio que te hacen es peor. Así que lo mejor es que saquéis en algún cajero. Buscando por internet encontré gente que aconsejaba las casas de cambio de Northline, Correct Change y Gold Change. Yo personalmente, prefiero pagar con tarjeta o sacar de un cajero.

¿Cómo ir el del aeropuerto de Budapest al centro de la ciudad? La opción más económica es el autobús. Se coge nada más salir de la terminal 2 en la parte de llegadas y el número de autobús es el 100E. Tarda unos 40 minutos en llegar al centro de la ciudad y hay una máquina para comprar los billetes justo enfrente de la parada donde se puede pagar con tarjeta de crédito. El precio son 900 HUF (florines) por trayecto, lo que no llega a 3€. La frecuencia de paso es cada 30 minutos desde las 4 de la mañana (saliendo desde Budapest) hasta las 00.30 horas de la noche (saliendo desde el aeropuerto).El autobús tiene varias paradas. Nosotros lo cogimos en la parada de Karoly kert, cerca de la plaza Erzsébet (más conocida como la plaza de Sisí emperatriz). Hay otras dos paradas, una en la parada Astoria (pero que creo que no para siempre) y otra en la plaza Kalvin (en el mapa que os dejamos más abajo os dejamos marcadas las tres paradas. Eso sí, preguntarle al conductor si para en las tres porque en algunas no para siempre).  Tambien hay otro autobús, el 200E, que te deja en la parada de metro Kőbánya-Kispest (línea azul) y de ahí hay que coger metro hasta el centro. Otra opción es ir en taxi, pero en taxis oficiales, los que tienen las placas de matrícula amarilla y tienen un número de identificación en la matrícula.  El precio está entre 20 y 25 euros. También hay servicios de lanzadera por 4000 HUF, unos 14 euros. Lo veréis nada más salgáis del mismo aeropuerto. Yo creo que si estáis alojados cerca de la parada del 100E, esta es la mejor opción. Es más económico y va directo. Lo único es que parece ser que siempre va lleno de gente y nos tocó ir de pie todo el trayecto.

¿Cuando viajar a Budapest? En principio, cualquier época del año es buena para ir a Budapest, aunque es verdad que en invierno el tiempo es frío y las horas de luz escasas. Nosotros viajamos en Navidad y nos pareció una ciudad de cuento, así que, si podéis elegir y no os importa el frío, os aconsejamos que vayáis en esta época del año porque se vive un ambiente navideño especial. Si vais en verano, podréis disfrutar del buen tiempo, de más horas de luz, y podréis hacer picnic en las plazas y parques que hay.

¿Dónde dormir? Recomendamos dormir en la parte de Pest e intentar que esté céntrico por supuesto,  así podréis ir andando a cualquier parte. Budapest es super pateable. Nuestro hotel estaba a 8 minutos andando de la catedral y a 15 minutos o así del puente de las cadenas. La ciudad es tan bonita que de verdad no te importa andar, de hecho, nosotros nunca cogimos el metro porque preferíamos ir paseando.

Algo de vocabulario húngaro útil:

-Szia: Hola

-Jó napot: Buenos días

-Viszlát: Adiós

-Köszönom: Gracias

-Jó: bueno/bien

-Igen: si

-Nem: no

-Egészségedre: Salud (para brindar)

-Bor: vino

-Sör: cerveza

Comidas y bebidas típicas húngaras:

-Gyümölcsleves: es una sopa de frutas

-Sopa de Goulash

-Marhapörkölt galuskával: un guiso de carne con ñoquis

-Hortobágyi palacsinta: crepe con un guiso

-Tarta Dobos

-Kürtoskalács: es un tubo dulce que esta riquísimo….te lo pueden rellenar con bola de helado…os va a flipar!

-Pálinka: aguardiente. En mi opinión, está bastante malo, pero en invierno entras en calor enseguida y, además, dicen que lo húngaros cuando están enfermos se toman uno de estos y se curan. De hecho, se dice que hay algunos que todas las mañanas antes del desayuno se toman uno…yo creo que es un mito porque tomas uno de esos en ayunas y mueres seguro!

Os recomendamos un restaurante al que fuimos por recomendación y que nos encantó. Se llama Belvárosi Lugas y se encuentra detrás de la catedral. En la calle Bajcsy Zsilinszky út 15/a. Es un lugar super acogedor con manteles de cuadros azules y blancos. Estaba todo riquísimo y la gente super amable. Esto es algo difícil en Hungría donde tienen el caracter un poco serio.jeje. Aquí fue donde probamos el Palinka por recomendación de una camarera que decía que a ella le encantaba….imposible que te pueda encantar eso. Probarlo y ya me contaréis. Salimos a unos 18 euros por persona.

Os dejamos un mapa con los sitios que visitamos y nuestras recomendaciones:

VISTAS A BUDA Y PEST DESDE LA CITADELLA

La Citadella es una fortificación de Budapest construída sobre el monte Gellert (monte Gerardo). Las vistas desde ahí son preciosas. Nosotros fue lo primero que visitamos porque íbamos en coche y aprovechamos para subir hasta arriba. Se puede subir también andado, cruzando por el Puente de la Libertad. Sea como sea os aconsejamos que subáis y disfrutéis de la vista panorámica del lugar. Veréis Buda y Pest separadas por el Danubio. Entrar a la citadella cuesta 1.200HUF. Nosotros no entramos pporque leímos que las vistas son igual desde dentro que desde los miradores de fuera. Aunque nosotros no tuvimos suerte con el tiempo este día, nos gustó mucho subir porque a parte de que las vistas son espectaculares, te haces una idea de la dimensión de la ciudad y del río.

PARLAMENTO DE BUDAPEST

El Parlamento de Budapest fue construido  entre 1884 y 1902. Es un edificio precioso, de hecho, me atrevería a decir que es el edificio más bonito que he visto nunca. Está a la orilla del Danubio y es el segundo Parlamento más grande del mundo. Por fuera es espectacular, perfectamente simétrico, pero por dentro es más bonito aún si cabe. En su decoración predomina el mármol y el oro, de hecho, hay una escalera que es la escalera de oro, donde se utilizaron 40kg de oro de 22 quilates. Tenéis que entrar si o si. Nosotros compramos las entradas por su página web aquí. Solo tienes que seleccionar el día, la hora, y el idioma. Cuestan 15€. Si podéis, comprarlas con antelación y más si vais a ir en temporada alta. Nosotros hicimos una pequeña trampa. Las compramos en inglés porque en español estaban agotadas pero cuando llegamos allí nos colamos en el tour en español, ya que, era a la misma hora.

 

Aunque no queden tours en español, comprar las entradas porque solo por verlo por dentro merece la pena. La visita dura unos 45 minutos en total. Una guía te va contando la historia del Parlamento, su estructura, su decoración y más curiosidades mientras vas recorriendo sus estancias. Primero subes por las escaleras de oro, luego accedes al salón principal, que es alucinante. De ahí, vas a la sala de la cúpula, donde están las joyas de la corona, que es la única estancia donde no se pueden hacer fotos (te lo recuerdan varias veces y hay 3 guardias de seguridad vigilandote…jeje) y por último, visitamos la cámara parlamentaria. Tuvimos suerte de que ese día no había sesión parlamentaria y lo pudimos visitar. Si cuando vayáis sí que hay sesión, no podréis visitar esta sala pero os enseñan otra similar.

El Parlamento hay que verlo desde todas las perspectivas. Por delante, por detrás, desde arriba (hay unas vistas preciosas desde el Bastión de los Pescadores), desde el río y desde la otra parte del río justo enfrente para tenerlo de cara y flipar con su dimensión. Y sobretodo, tenéis que verlo de día y de noche. Os enamorará de todas las manera seguro.

LOS ZAPATOS DEL DANUBIO

Saliendo del Parlamento y andando por la orilla del Danubio en la parte de Pest hacia la izquierda (hacia el puente de las cadenas), encontraréis el famoso monumento de los zapatos de Budapest. La historia de Budapest en relación a los judios es escalofriante. Antes del año 1944 la comunidad judia de Budapest era de 825.000 personas. En la actualidad no llegan a 10.000 y es que, en 7 semanas, desde noviembre de 1944 hasta enero de 1945, mataron a casi 700.000 judios tanto en los campos de concentración (la mayoría en Auswitch), como en el propio gueto de Budapest que se les obligó a construir. Además, también en esas fechas, la Cruz Flechada cogió a 20.000 judíos del gueto y los fusiló a lo largo de las orillas del Danubio, arrojando los cuerpos al río. Este monumento de 60 pares de zapatos conmemora este genocidio y lo que representa es que los zapatos fue lo único que quedó de las víctimas una vez asesinadas y arrojadas al Danubio, ya que, se les hacía descalzarse antes de dispararles y que cayeran al río. Hay zapatos de hombre, de mujer y de niño y la verdad es que se te ponen los pelos de punta al verlos pensando en las atrocidades que debieron cometer…

LA PLAZA DE LOS HÉROES

La plaza de los héroes de Budapest es lo que el arco del triunfo en París. Está situada al final de la Avenida Andrássy, avenida que es considerada como los campos eliseos húngaros. Es uno de los lugares más importantes de la ciudad  y sus estatuas conmemoran a los líderes de las siete tribus fundadoras de Hungría. Había visto esta plaza tantas veces en fotos que me encantó estar allí y ver lo grande que es. Detrás de la misma plaza se encuentra el precioso parque Városliget donde se encuentra una réplica del castillo del Conde Drácula. Nosotros al castillo en sí no entramos pero sí que paseamos por sus alrededores. En época navideña hay una pista de hielo enrome que de normal es un lago. Y desde aquí a dos minutos andado están los famosos baños termales Széchenyi. Nosotros tampoco entramos porque no teníamos mucho tiempo y preferimos ver otras cosas, pero ya son varias las personas que me han dicho que, de haberlo sabido antes, habrían ido a otros baños menos concurridos. Por lo visto es agobiante y más en temporada alta. Otro de los baños famosos de Budapest son los  baños Gellert. Este Balneario se encuentra en la parte de Buda, a orillas del Danubio, y son famosos porque han sido escenario de algunos anuncios publicitarios, entre ellos, el de Danone. Como no hemos ido no podemos opinar sobre cuál es mejor, pero sí que hemos leído que los de Gellert son más caros, más pequeños, más antiguos y que la piscina central no es de agua caliente. Si vais a alguno o a los dos, ya nos contaréis vuestra opinión.

LA CATEDRAL BASÍLICA DE SAN ESTEBAN 

La catedral de San Esteban (Szent István-bazilika en húngaro) se encuentra en la parte de Pest y es prácticamente el centro de la ciudad. Es una iglesia católica  y su nombre se debe a que el primer rey de Hungría fue Esteban I (975–1038). Su construcción empezó en el año 1851 y concluyó 54 años después. La catedral es impresionante, y su cúpula, junto con la cúpula del Parlamento de Budapest, son los edificios más altos de la ciudad con 96 metros de altura. Esto no es casualidad, el 96 es el número de la suerte húngaro ¿Por qué? Porque la ciudad se fundó en el año 896 y en el año 1896 se celebró el milenio de la nación con la inauguración del Parlamento.

La catedral por fuera es impresionante, pero por dentro es más bonita aun. Fue construida bajo los cánones del estilo noecláusco con planta de cruz griega  de 87 metros de largo por 55 metros de ancho. A la catedral tenéis que entrar. Es gratuito y la cúpula por dentro es alucinante. Además, en la catedral se conserva la reliquia húngara más importante, la Santa Diestra, la mano derecha del rey Esteban I, que  fue momificada de manera natural. Donde sí que hay que pagar es para subir a una de las torres de la catedral. Cuesta 500 florines y se puede subir con ascensor o por sus 364 escalones.

Si vais en época navideña como nosotros, justo en la plaza de la catedral hay un mercado navideño precioso con puestecitos de comida, decoraciones de navidad, souvenirs,… y por las noches proyectan unas animaciones en la fachada de la catedral en 2D y 3D. Suponemos que para la de 3D tendrás que llevarte las gafas de casa. La verdad que estaba todo super bonito!! Muy aconsejable ir en esta época del año.

VACI UTCA Y PLAZA VOROSMARTY

La calle Vaci (Vaci Utca en húngaro), es la calle peatonal más comercial de Budapest. Situada en la parte de Pest, es super bonita y las fachadas guardan todas la misma línea. La calle empieza en la Plaza Vorosmarty, una plaza que estaba preciosa decorada de Navidad y donde había mercaditos, puestecitos de comida y tiendas para comprar regalos o souvenirs. Como ya hemos dicho, Budapest en Navidad es de cuento. En la misma plaza se encuentra la famosa cafetería Anna, donde nosotros desayunamos.

EL PUENTE DE LAS CADENAS

¿Qué decir de este puente? Es realmente bonito, tanto de día como de noche. Es el más antiguo de la ciudad y el símbolo más representativo de la misma, se empezó a construir en el 1839 y se inauguró en 1849. Recibe su nombre por el hecho de que es un puente colgante, en el cual se han sustituido los cables principales por eslabones rígidos de una cadena. Su historia es acogedora. Cuando el puente no existía en los fríos inviernos de Budapest se cruzaba de una parte a otra andando por las placas de hielo que se hacían en el Danubio. Durante el verano se podía cruzar en barca. Hubo un año que no hizo tanto frío que el río no se llegó a congelar, impidiendo así que se pudiera cruzar andando y tampoco se pudo cruzar en barca. Por ese motivo, hubo un conde que no pudo cruzar a la parte de Buda donde se encontraba su madre enferma. Su madre falleció y él no pudo verla, por ello se prometió que construiría un puente para unir las dos ciudades y poder cruzar el Danubio.


Después de la Segunda Guerra Mundial el puente fue dinamitado y se volvió a construir, siendo inaugurado de nuevo en el año 1949. Y este es el puente que vemos hoy en día. Para mi, una de las joyas de Budapest.

 

Y de noche ya…impresionante!

Nada más cruzar el Puente encontraréis la plaza Clark Adam desde donde se coge el funicular para subir al Castillo de Buda. Justo en esa plaza se encuentra el monumento del Kilometro 0.

CASTILLO DE BUDA

El castillo de Buda se encuentra, como su nombre indica, en la parte de Buda y se alza a 48 metros sobre el Danubio. Más que un castillo es un Palacio y, de hecho, fue la residencia histórica de los reyes húngaros. En la actualidad alberga el Museo Nacional y si bien no entramos porque había leído que no tenía mucho interés, creemos que al menos por fuera tenéis que visitarlo. Aunque sea por disfrutar de las vistas panorámicas que ofrece del Danubio y de todo Pest. Podéis subir andando en un pequeño paseo nada más cruzar el puente de las cadenas, o en funicular, que cuesta 1.200 HUF por trayecto. Nosotros subimos por las escaleras que hay a la derecha del Funicular, pero también se puede subir por una cuesta que hay a la izquierda. Subir andando tiene su gracia porque hay algunos miradores por el camino donde puedes ir parando y vas viendo las vistas desde arriba. Además, se tarda menos de 10 minutos en subir.

Vistas desde el castillo:

Este castillo tardó muchísimos años en construirse, por eso veréis como hay estilos de varias épocas. En el año 1.200 se obligó construir una fortaleza, que es la parte más baja y antigua del castillo, y entre los años 1749 a 1769 fue totalmente reconstruido. No fue sino hasta 1904 cuando se terminó y se quedó tal y como lo vemos ahora. Realmente, para nosotros, lo más bonito del Castillo es la vista que se tiene desde Pest con el puente de las cadenas y el castillo iluminado.

LA IGLESIA DE SAN MATÍAS Y EL BASTIÓN DE LOS PESCADORES

La Iglesia de San Matías y el Bastión de los Pescadores se encuentran en la parte de Buda, a 5 minutos andando del castillo y yo creo que, aunque es muy difícil quedarte con una sola cosa de Budapest, este lugar es super mágico. La Iglesia, de estilo neogótico y con tejado de pirogranito es preciosa por fuera y por dentro. La entrada cuesta 1.500 HUF, unos 5 euros y, en nuestra opinión, es recomendable entrar por ver su decoración, sus vidrieras y sus paredes pintadas a mano. La Iglesia de Matías, formando parte de la Colina d Buda, está incluida dentro de la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Justo enfrente de la Iglesia se encuentra el Bastión de los Pescadores, el precioso bastión. Su construcción terminó en el año 1902 y se compone de 7 torres que representan las 7 tribus húngaras que fundaron Buda y Pest, tan importantes para ellos y que aparecen reflejadas en varios lugares de la ciudad. En la plaza de los héroes también aparecen representados con las estatuas de los lideres de cada una de las tribus. El nombre del bastión se debe a que durante la edad media, eran un grupo de pescadores los  que habitaban el lugar y los encargados de defender la muralla. Hay una parte del bastión gratuita donde podéis subir y disfrutar de las vistas que ofrece del Danubio y de Pest. Hay otra parte en la que hay que pagar entrada.

El bastión de los pescadores de día:

Nos gustó tanto que fuimos de día y de noche. Durante el día había muchísima gente, de noche estábamos solos y las vistas del Parlamento iluminado no tienen precio. No se que me sorprendió más si la cantidad de gente que había durante el día (de verdad que era exagerado) o lo desierto que estaba a las 21 de la noche. Eso sí que fue mágico. jeje.

El Bastión de los pescadores de noche:

Junto al bastión se encuentra la estatua ecuestre del rey Esteban I de Hungría o San Esteban I, el primer rey de Hungría y el primer monarca santificado.

Desde aquí, si no os apetece volver andando, podéis coger el autobús 16 enfrente de la Iglesia de San Matías, que os dejará en el centro de Pest.

PASEO EN BARCO POR EL DANUBIO

Surcar las aguas del Danubio de noche fue una experiencia super bonita. La idea era cenar en uno de los barcos mientras cantaban música en directo y paseabas por el río disfrutando de las vistas de Buda y Pest. Tuvimos que descartar la cena porque era a las 19 horas y habíamos comido a las 16. Hay un sinfín de compañías que ofrecen estos tours. Nosotros lo hicimos con Duna Corso (Duna es Danubio en húngaro). Pagamos 10€ por una hora de paseo con una bebida incluida. Sale desde un punto central entre el Puente de las cadenas y el Puente Elisabeth y desde ahí se dirige al norte, hacia Isla Margarita y vas observando todos los edificios iluminados a una parte y a otra. El más increíble, el Parlamento.

Al entrar al barco te dan un auricular y te van narrando cada edificio que vas viendo. La verdad es que es super interesante y muy aconsejable.

LA GRAN SINAGOGA DE BUDAPEST

La gran Sinagoga de Budapest es la segunda Sinagoga más grande del mundo, después de la de Nueva York. En la actualidad la comunidad judía de Hungría es de 10.000 personas, de las 825.000 que había antes de 1944. La Sinagoga tiene capacidad para 3.000 personas y fue construida por la comunidad neológica judía de Pest entre los años 1854 y 1859.

Nosotros en principio no íbamos a entrar pero el día anterior habíamos conocido a unos gallegos que nos regalaron la entrada porque no habían podido ir, así que aprovechamos y fuimos. Es curioso pero no pagaría lo que cuesta por entrar.

Además de la propia Sinagoga, el espacio alberga el museo judio, un cementerio judio y el memorial a las víctimas del Holocausto representado por  una escultura que se llama el árbol de la vida. Si nunca habéis visto una Sinagoga puede ser interesante, nosotros ya estábamos bastante saturados con el tema después de Berlin, Amsterdam y Praga, así que lo habíamos descartado por eso.

RUIN BAR

Los ruin bar son caracteristicos de Budapest. Se trata de locales abandonados (literalmente en ruinas), que iban a ser demolidos y que finalmente han sido re-convertidos en locales de copas super originales, o raros, como lo quieras ver. Nosotros fuimos a uno de los más conocidos, el Szimpla Kert (Kazinczy utca 14). En este en concreto hay como varias habitaciones con varios ambientes, diferentes barras, incluso algunas con comida, y decoración super variopinta. Un tendedero, un secador de pelo con una bombilla pegada, discos antiguos, un piano, sofás que están para tirar, monitores de ordenador antiquísimos,…cualquier cosa que se os ocurra, pues más! Aquí no hay nada nuevo, todo es reciclado y todo se utiliza, o sea, no tiran nada. Lo cuelgan en cualquier pared y a decorar. Yo la verdad que aluciné, me pareció super curioso. No dudéis en ir a tomar algo y visitarlo porque es para verlo! Es como ir a un museo, merece la pena entrar en cada una de las salas. Además, el Szimpla Kert concretamente fue elegido por los usuarios de Lonely Planet como el tercer mejor bar del mundo, así que tenéis que ir y juzgar por vosotros mismos.

Otro de los ruin bar más conocidos, es Fogas Haz  en Akácfa utca, 51y Instant en Nagymező utca, 38. Ya nos contaréis que os parece.

4 DÍAS EN MIDI PYRENEES

4 DÍAS EN MIDI PYRENEES

Organizamos nuestra ruta a Midi Pyrenees el día antes de partir. No conocíamos de su existencia hasta hace dos meses y aprovechando que teníamos el puente de diciembre y que no habíamos decidido que hacer, nos vino a la cabeza este road trip. Nos encantan los road trip porque es una manera fantástica de viajar “a tu aire”.

 

Dormimos en Girona la noche de antes para así solo tener 3 horas y media de camino hasta la primera parada, Albi.

En esta zona de midi Pyrenees en diciembre es temporada baja, por lo que no había apenas turistas, muchos restaurantes y bares estaban cerrados y muchas atracciones turísticas como castillos o museos también, pero bajo nuestro punto de vista merece la pena porque puedes vagar por los pueblos tranquilamente sin que haya gente. Algunos parecían pueblos desiertos y esto le daba un encanto especial. Nos imaginábamos la zona en verano, llena de turistas y de gente, sin poder aparcar bien y con las carreteras llenas y la verdad que no nos daba nada de envidia. Nosotros pudimos aparcar donde quisimos, podíamos subir con el coche hasta los pueblos y eso era una ventaja.

Estuvimos 4 dias en midi Pyrenees y nuestra ruta fue la siguiente:

DIA 1: GIRONA – ALBI – CORDES SUR CIEL

DIA 2: CORDES SUR CIEL – SANT MARTIN LAGUEPIE – NAJAC – SALLES LA SOURCE – CONQUES

DIA 3: CAHORS – SANT CIRQ LAPOPIE – ROCAMADOUR

DIA 4: ROCAMADOUR – VALENCIA

Hay muchísimos pueblos preciosos para visitar en esta zona de midi Pyrenees, por lo que os aconsejamos que llevéis más o menos la ruta trazada de los pueblos que queréis ver. Nosotros consideramos como imprescindibles: Cordes-sur-ciel, Najac, Conques y Rocamadur. A parte de estos, hay muchísimos y podéis combinarlos como os apetezca. Nosotros os contamos cual fue nuestra ruta. Una vez allí, mientras viajas de pueblo en pueblo te vas encontrando lugares preciosos que te obligan a parar en medio de la carretera. Qué visitar en cada pueblo es algo sobre lo que no podemos escribir. En los pueblos te tienes que dejar llevar e ir andando y descubriendo calles por ti mismo. Tus pies te llevarán y sabrás donde ir.

En cuanto a las carreteras, ningún problema. Están genial. Subes algunos puertos de montaña pero las carreteras son muy accesibles. Con cualquier vehículo puedes acceder. Eso si, las calles de muchos pueblos son adoquinadas, por lo que os aconsejamos que llevéis calzado adecuado. Zapatillas y zapato plano lo mejor. Y si vais en invierno, época en la que fuimos nosotros, hace frío. Aunque nosotros tuvimos mucha suerte con el tiempo y nos salió sol todos los dias y temperaturas de 15 grados, algún día llegamos a estar a -4 grados, sobretodo a primera hora de la mañana y por la noche.

Para comer es complicado porque muchos restaurantes están cerrados y los pueblos principales están lejos unos de otros, así que lo que nosotros hacíamos era comer por ahí, siempre encuentras algo abierto, y comprar algo en algún horno o llevar cosas desde casa y cenar cualquier cosa en el hotel. A las 18 ya era noche cerrada, así que cenábamos cualquier cosa en el hotel y desayunábamos muy bien al día siguiente. Para nosotros esto no ha sido ningún problema pero os lo decimos para que no esperéis tener muchos restaurantes donde elegir.

DIA 1: GIRONA – ALBI – CORDES SUR CIEL

Nos despertamos en Girona temprano y después de desayunar pusimos rumbo a nuestra primera parada Albi. De Girona a Albi hay unas tres horas y media. Nosotros llegamos sobre las 12.30 y nada más llegar comimos en un restaurante en la plaza Lapèrouse, en el centro de Albi. El restaurante se llamaba La Verdusse y comimos un plato del día por 9,5€. Esta riquísimo. Pedimos muslo de pato confitado y entrecot a la pimienta. En Francia siempre te ponen una jarra de agua del grifo muy buena, por lo que si os conformáis no es necesario que pidáis agua.

Después de comer empezamos nuestra visita por Albi, nuestra primera parada en la ruta por midi Pyrenees. Albi es de los pueblos más grandes que visitamos. El centro son todo callecitas peatonales que llaman a perderse por ellas. Lo primero que visitamos fue los Jardines del Palacio de la Berbie, en el museo Toulouse-Lautrec, donde la entrada a los jardines es gratuita si no quieres visitar el museo. Nosotros únicamente visitamos los jardines y la verdad es que son precioso. No solo por el jardín en si, sino por las vistas que ofrece del río y de sus puentes. Precioso. El Palacio de la Berbie es una antigua fortaleza del S. XIII donde ahora se encuentra ubicado el museo Toulouse-Lautrec y está considerado uno de los conjuntos episcopales mejor conservados de Francia.

Salimos de los jardines y nos dirigimos hacia el barrio Madeleine, un barrio que se encuentra a la otra parte del rio de la ciudad. La verdad es que el barrio en si no tiene mucho pero es bonito cruzar el puente y pasear por sus calles.

Después de dar una vueltecita por el barrio Madeleine, volvimos a cruzar el puente y visitamos la catedral de Santa Cecilia, en la misma plaza donde se encuentra el museo Toulouse-Lautrec. La catedral de Santa  Cecilia es una de  las más visitadas de Francia y no nos extraña. Tardó dos siglos en construirse (1282-1392) y posee una torre de 78 metros de altura. Cuando nosotros fuimos estaba en obras pero pudimos entrar sin problema. Es tan impresionante por fuera como por dentro. Sin duda, merece una visita tanto Albi como su catedral. 

Tras nuestra visita a la catedral, dimos un pequeño paseo por las callecitas peatonales de Albi antes de irnos a por el coche y poner rumbo al siguiente destino, Cordes-sur-ciel.

Cordes-sur-ciel es otro de los imprescindibles en una ruta por midi Pyrenees. Desde Albi tardamos unos 30 minutos en llegar. Es un pueblo medieval precioso en lo alto de una montaña y sus vistas ya impresionan mientras llegas por que lo ves a lo alto. Como hemos comentado en la introducción, por las fechas en las que eran pudimos subir con el coche hasta arriba y aparcarlo tranquilamente, pero nos consta que en temporada alta hay parkings bajo del pueblo que por 3,5 euros al día puedes aparcar y subir andando. Nosotros aprovechamos que podíamos subir con el coche y así lo hicimos. Estuvimos paseando por el pueblo, vimos su iglesia, la plaza y anduvimos por sus calles prácticamente solos, sin turistas. Esta fue una de las cosas que más nos gustó de nuestra ruta por midi Pyrenees, el poder estar solos.

Cuando empezó a anochecer nos fuimos hacia el hotel. Reservamos en el hotel La Metáire, un hotel muy bonito cerca del centro de Cordes-sur-ciel y muy aconsejable. Este día no salimos a cenar, comimos cualquier cosa en el hotel y nos fuimos a dormir pronto porque habíamos madrugado mucho y esta ruta cansa.

DIA 2: CORDES SUR CIEL – SANT MARTIN LAGUEPIE – NAJAC – BELCASTEL –  SALLES LA SOURCE – CONQUES

Amanecimos en Cordes-sur-Ciel con mucha niebla, algo que debe ser muy típico en esta ruta por midi Pyrenees porque todos los días amanecíamos con niebla. Desayunamos en una pastelería francesa riquísima por 10 euros los dos, un café con leche y un croissant cada uno. Un poco caro, pero estamos en Francia.

Camino de Najac, el siguiente pueblo que íbamos a visitar, nos encontramos con un pueblecito precioso que se llamaba Sant Martin Laguepie y en el cual no pudimos resistir a bajarnos. Tiene un castillo antiquísimo y cruza un rio por el pueblo que ofrece unas vistas preciosas. Estuvimos hacia alguna foto y continuamos rumbo a Najac. Desde Cordes-sur-Ciel a Najac se tarda una hora y cuarto más o menos.

Najac es un pueblo increíblemente bonito y, al igual que Cordes-sur-Ciel, te deja con la boca abierta desde lo lejos, mientras te acercas a él. Aparcamos el coche en lo alto del pueblo y empezó nuestra visita. Este pueblo es prácticamente una calle principal que te lleva hasta su castillo y su iglesia. El principio de esta calle ofrece unas vistas del castillo que son únicas. Es una estampa preciosa y que se nos ha quedado grabada en la retina.

Disfrutamos de estas vistas un buen rato hasta que nos decidimos andar hacia el castillo. Es impresionante este paseo. El castillo estaba cerrado por ser temporada baja. Si queréis ir en temporada alta, esta empieza en abril más o menos. Nosotros vimos el castillo por fuera y luego nos dirigimos hacia la iglesia. Lo bonito de este pueblo es disfrutar de sus calles y sus casas, todas antiguas y de carácter medieval. Es uno de los pueblos que más nos gustó en nuestra ruta por midi Pyrenees.

Camino a nuestro siguiente destino, Belcastel, nos encontramos con un pueblecito precioso que merece la pena una parada para ver si iglesia desde lo lejos. Se llama Sanvesa y estamos convencidos de que os llamará la atención a su paso por su imponente iglesia. Preciosa.

Desde Najac a Belcastel hay una hora aproximadamente, contando la parada técnica en Sanvesa.

Belcastel es otro de los pueblos que te deja boquiabierto. Nada más llegar ves el puente con su iglesia del otro lado y si avanzas un poco más ves el castillo a lo alto. Habíamos pensando comer en Belcastel pero solo había un restaurante abierto carísimo, así que lo dejamos para el siguiente pueblo. Subimos al castillo de Belcastel por sus preciosas calles peatonales y nos enamoramos completamente de este pueblo. Nos pareció precioso todo él. La verdad es que no hay mucho que decir de lo que allí visitamos, nos dejamos llevar y es lo mejor de esta ruta por midi Pyrenees. Cruzamos el puente para poder tener unas vistas del castillo más panorámicas con el puente delante y es una estampa preciosa. Os dejamos una foto para que juzguéis por vosotros mismos.

A media hora de Belcastel se encuentra un pueblecito que se llama Salles La Source y que llama la atención por su cascada de más de 20 metros dentro del pueblo. Realmente paramos en este pueblo porque viene de paso a Conques y porque habíamos leído que su cascada merece la pena una visita. Y lo corroboramos. Es increíble ver cómo cae el agua dentro del mismo pueblo.

Estábamos hambrientos porque no habíamos comido, así que de camino hacia Conques paramos en un horno y compramos unos trozos de pizza y unos croissants de jamón y queso. Esa fue nuestra comida a las 16 de la tarde camino de Conques, que se encuentra a 30 minutos desde Salles La Source. Llegamos a  Conques sobre las 16.30, todavía nos quedaba una hora y media de sol, así que íbamos bien de tiempo. Conques es otro de los imprescindibles en una ruta por midi Pyrenees. Nada más llegar te encuentras con su enorme iglesia y sus calles empedradas preciosas. Subimos por todas sus calles y luego fuimos hacia un capilla que se encuentra en la parte baja del pueblo y ofrecen una panorámica de la ciudad preciosa. A esta capilla se va desde un callejon que sale desde la iglesia y se tarda en llegar unos 10 minutos. Merece la pena este paseo porque las vistas de Conques son preciosas. Nosotros vimos desde aquí como empezaba a anochecer. Luego volvimos a la plaza de la iglesia de Conques y disfrutamos de sus vistas. Cuando se hizo de noche nos fuimos hacia nuestro hotel. Reservamos en Les Roziers, una casita preciosa a unos 40 minutos de Conques, regentada por un matrimonio francés encantador donde nos sirvieron un desayuno al día siguiente de 10. Como habíamos comido tarde esta noche tampoco cenamos. teníamos que desplazarnos media hora hasta algún restaurante y el cansacio pudo con nosotros, así que decidimos quedarnos en la casita y madrugar al día siguiente.

DIA 3: CAHORS – SAINT CIRQ LAPOPIE – ROCAMADOUR

Teníamos dos horas y poco de camino hasta Cahors, así que salimos sobre las 8.30 del hotel y a las 10.15 ya estábamos en Cahors. Queríamos visitarlo el sábado por la mañana porque habíamos leído que había mercado y queríamos comprar productos típicos franceses. El mecado de Cahors es muy bonito. Compramos quesos, foie-grass y vinos y en el mismo mercados nos comimos unos crepes de nutella riquísimos. Paseamos por Cahors y luego visitamos uno de sus sitios más conocidos, el puente Valentré, donde cruza el río Lot.

Después de estas visitas pusimos rumbo hacia el que era el sitio que más ilusión nos hacía. Saint Cirq Lapopie, el pueblo más bonito de Francia votado por los franceses. Y vaya si lo era. Es un pueblo precioso. Se encuentra a unos 35 minutos de Cahors más o menos y ya al llegar alucinas de verlo a lo lejos. Es también un pueblecito medieval, declarado monumento histórico y ubicado en lo alto de un acantilado. El pueblo está rodeado por el Río Lot. Primero paramos en un mirador para poder divisarlo desde lo lejos y luego aparcamos en la parte baja del pueblo y nos sumergimos en el pueblo. Visitamos su Iglesia, subimos hasta lo que queda de su castillo para disfrutar de las vistas y paseamos por sus calles. Como era hora de comer, comimos en el único sitio del pueblo que estaba abierto y que ofrecía comida del lugar. Nos gustó mucho. Se llamaba Auberge du Sombral y comimos foie-grass de canard y un plato de champiñones con crema riquísimo. Se nos hizo un poco tarde porque teníamos que llegar a Rocamadour y nos quedaba una hora más o menos de camino pero mereció la pena. Después de comer dimos un paseo por sus calles hasta la famosa puerta de entrada a Saint Cirq Lapopie, vimos la Maison de la Fourdoune y todas las casas medievales del pueblo. No tiene desperdicio pasear por sus calles y disfrutar de cada casita, de cada calle, de cada paso que das por Saint Cirq Lapopie, el pueblo más bonito de nuestra ruta por midi Pyrenees y de Francia. 

Nos tuvimos que ir de Saint Cirq Lapopie antes de lo que nos hubiera gustado porque queríamos llegar a Rocamadour antes de que anocheciera, pero lo cierto es que nos habríamos quedado en el pueblo más bonito de Francia toda la tarde. Solo andar por sus calles, verlo, no hacer nada. Es el pueblo más bonito en el que hemos estado nunca, lo decidimos nada más verlo.

Llegamos a Rocamadour más tarde de lo que nos habría gustado, pero nada más llegar ya nos impresionó su vista desde la carretera, un pueblo tallado en la piedra literalmente. Es alucinante. Aparcamos el coche en la parte baja del pueblo y subimos andando. Sus calles bien merecen un paseo. Primero subimos a la Iglesia de Notre Dame y al castillo. Precioso el paseo. Una vez accedes a la parte alta de la Iglesia puedes subir hasta el castillo por un Via Crucis precioso que te hace de camino. Aunque ya estaba oscuro cuando subimos, nos pareció super bonito. Igual que muchos otros sitios, no pudimos visitar el castillo por dentro porque hasta abril de 2017 no abrían de nuevo. Una vez subimos, bajamos por el mismo camino y paseamos por la calle principal de Rocamadour. En Rocamadour había algo más de vida, vimos algún restaurante abierto, pero nosotros, por miedo a no encontrar nada, habíamos comprado unas pizzas en el mercado de Cahors para la cena.

Nos hospedamos en La Noyeraie Rocamadour, un lugar super recomendable. Se encuentra a 5 minutos en coche del centro de Rocamadour. Le pedimos a su dueño que nos calentara las pizzas y nos las trajo a la habitación con dos copias de vino. Nos apañó la cena. Al día siguiente nos sorprendió con un desayuno casero riquísimo. Nos hizo croissants, panetones y tostadas, con un café riquísimo.

DIA 4: ROCAMADOUR – VALENCIA

Después del super desayuno que nos preparó el dueño del hotel, pusimos rumbo a Valencia no sin antes parar a divisar Rocamadour por última vez, ese pueblo emplazado sobre un acantilado calizo que te deja con la boca abierta desde su lejanía.

Teníamos 8 horas de camino hasta Valencia, así que con estas vistas grabadas en nuestra retina y contentos por todo lo que habíamos visto en este viaje, pusimos rumbo a casa. Esta ruta por midi Pyrenees ha sido increíble y super recomendable. No sabemos qué es lo que la ha hecho tan especial, si el hecho de que haya sido “pensado y hecho”, el hecho de que haya sido un auténtico desconocido hasta hace dos meses o el hecho de que esta zona de Francia sea espectacular. Probablemente sea la mezcla de todo ello, y nos ha gustado tanto que nos ha dejado con ganas de más. No descartamos hacer otra visita más adelante y disfrutar más tiempo de los pueblos más bonitos de Francia.

PRESUPUESTO PARA 4 DIAS EN UNA RUTA POR MIDI PYRENEES 2 PERSONAS

Gasolina desde Valencia ida y vuelta: 150€

Peajes desde Valencia ida y vuelta: 123€

Hoteles 4 días: 247€

Comidas/Cenas: 120€

TOTAL: 640€ (320€/persona)

Para preparar esta ruta nos sirvió de inspiración el Blog de Viajeros Callejerosel rincón de Sele y de mayor quiero ser mochilera.

 

UN FIN DE AÑO EN LA PRECIOSA PRAGA

UN FIN DE AÑO EN LA PRECIOSA PRAGA

Fuimos a Praga a pasar el fin de año del 2016 y fue una Nochevieja especial y diferente. Nunca antes habíamos viajando en esa época del año y nos pareció precioso. Praga ya es bonita por sí sola, de hecho puede que sea la ciudad europea que más nos ha gustado hasta al momento, pero en Navidad estaba especialmente preciosa. Su plaza de la ciudad vieja con el mercadito de Navidad, su árbol enorme con espectáculo de música y luces y sus calles decoradas. Imposible no enamorarse profundamente de ella.

Nosotros estuvimos 4 días, 3 noches, y nos quedamos con ganas de más. Nos quedaron algunas cosas por hacer y por visitar, así que si podéis ir más tiempo genial, sino, os pasará como a nosotros, querréis volver pronto!

En Praga no hay euro, hay coronas checas. Cuando nosotros fuimos 1 euro eran 27 coronas. Tened cuidado donde cambiáis. Nosotros normalmente sacamos dinero de los cajeros porque nos sale mejor que cambiar moneda, pero en Praga no fue así, los cajeros nos hacían una conversión pésima. Nos recomendaron una caja de cambio que está detrás de la catedral de San Nicolás en la calle Kaprova, en la esquina. La encontraréis fácilmente.

Otra de las cosas a tener en cuenta es el clima. Si no os gusta pasar frío, evitar ir a Praga en invierno porque hace frío y mucho. A nosotros es algo que no nos importa y hemos aprendido a abrigarnos bien y el frío deja de ser un problema, pero si para vosotros sí que lo es, os aconsejamos que vayáis en otra época del año. En invierno pueden llegar a estar a -15 grados. Nosotros tuvimos “suerte” y los días que estuvimos las temperaturas estaban entre 0 y 3 grados y con un solazo que daba gusto.

En cuanto al transporte, a diferencia de España, el transporte público funciona por tiempo, es decir, un billete no sirve para un viaje, sino que puedes comprar billetes para 30 minutos, 90 minutos, 1 día, 3 días o 1 mes. Nosotros comprábamos los de 30 minutos que cuestan 24 coronas. Los billetes se venden en máquinas que hay en algunas estaciones (no hay en todas) y en tiendas de alimentación (quioscos). Ahora también están poniendo máquinas dentro de algunos tranvías y se tiene que pagar con las nuevas tarjetas de crédito de chip-wifi. Nada más entrar al metro, bus o tranvía tenéis que tickar el billete pero solo la primera vez. Luego si lo habéis comprado por media hora, por ejemplo, y utilizáis 2 o más transportes no tenéis que volver a tickar, de hecho, si lo hacéis nos contaron que os pueden multar. Así que recordar, comprar el billete y tickar la primera vez, luego podéis viajar con ese billete durante el tiempo para el que lo hayáis comprado. Por la noche también funcionan los tranvías, con menos frecuencia, pero funcionan, así que es genial y no necesitaréis coger taxis.

DIA 1: CIUDAD VIEJA. PRIMERA TOMA DE CONTACTO CON LA CIUDAD. 

Llegamos a Praga jueves a la hora de comer y después de dejar las maletas en el hotel (Hotel OSTRŮVEK), el cual no os recomendamos, nos fuimos directos  a la plaza de la ciudad vieja. Cogimos un taxi desde el hotel e intentamos hacer el free tour este día pero cuando llegamos ya había salido y teníamos que comer. Estábamos hambrientos, así que lo dejamos para el día siguiente.

Nosotros cogimos un taxi porque queríamos intentar llegar al free tour, pero si vais con tiempo podéis salir a la calle del aeropuerto y buscar el autobús número 119. Para utilizarlo sirve el mismo billete de metro, tranvía, bus,… que os hemos explicado más arriba. Dentro del aeropuerto hay máquinas, comprar el billete de 90 minutos en este caso, por 32 coronas, y coger el autobús 119. Tenéis que bajar en la última parada, Nádrazí Veleslavín. Desde aquí cogéis el metro de la línea verde, con el mismo billete, y ya vais hacia el centro. En 40 minutos llegaréis al centro de Praga desde el aeropuerto.

Cuidado con los taxis, los checos tienen mucha fama de querer tomar el pelo al turista. Nosotros fue el primero y único taxi que cogimos y fue porque queríamos intentar llegar al free tour. Nos la coló. Nos cobró muchísimo más de lo que le habría costado a un local. Encima, a pesar de tener datáfono, no nos quiso cobrar con tarjeta y tuvimos que sacar dinero en un cajero deprisa y corriendo, donde también nos cobraron más comisión de la cuenta. En fin, fue un poco desastrosa nuestra primera hora en Praga pero luego se arregló.

Empezamos por  la plaza de la Ciudad Vieja  y nada más entrar en ella nos enamoramos profundamente de esta ciudad. Había un mercado de Navidad que ocupaba toda la plaza con un árbol precioso al centro. Nos comimos unas salchichas en un puestecito de la calle y de postre nos comimos un Trdelník, dulce típico de Praga y que está riquísimo.

Como no habíamos podido hacer el free tour (somos muy fans de este sistema y lo hacemos siempre que en las ciudades a las que vamos lo ofrecen), preguntamos a una de las chicas de una compañía de tours para ver qué podíamos hacer este día. Nos aconsejo una ruta y le hicimos caso.

Primero estuvimos disfrutando de la plaza de la ciudad vieja, su mercadito navideño y su reloj astronómico. Este reloj es impresionante a simple vista pero encima cuando te cuentan toda la información que da y su historia, te quedas prendado. A todas las horas en punto se se puede disfrutar del espectáculo de esta máquina, que en la Edad Media se contaba entre las maravillas del mundo. Mucha gente decía que no merece la pena esperarse a que se haga la hora para ver el espectáculo. Es verdad que no es tan impresionante, pero oye, si vais a Praga tenéis que verlo, no? Nosotros lo vimos dos veces porque coincidió que pasábamos por allí y quedaban dos minutos para que empezara el mini-espectáculo. Salen los 12 apóstoles y se vuelven a esconder. No tiene más, pero yo soy de la opinión de que hay que ver estas cosas aunque te digan que no merece la pena y así poder juzgar por ti mismo.

Después de disfrutar del reloj bajamos por la calle Celetná, una calle peatonal y comercial que sale desde la plaza de la Ciudad Vieja  hasta la Torre de la Pólvora. La Torre de la Pólvora es una torre propia del gótico tardío de la Ciudad Vieja y una de las 13 puertas originales de la muralla de Praga durante la Edad Media. Junto con la Torre de la Ciudad Vieja, es todo lo que queda de la antigua fortificación que protegía la Ciudad Vieja.

Luego paseamos por calle más comercial de Praga, Na Prikope hasta que llegamos a la Plaza de Wenceslao, donde también había varios mercaditos navideños preciosos. Paseamos hasta el museo nacional, el cual estaba en obras, y vimos la estatua de Wenceslao. Disfrutamos del mercadito navideño de esta plaza y volvimos a nuestra plaza preferida de Praga.  Entramos a la Iglesia de Nuestra Señora de Tyn. Esta iglesia tiene dos torres preciosas que parece que Walt Disney se inspiró en ellas. Es super bonita. Lo curioso de esta iglesia es que desde la plaza solo se ven las torres. La iglesia está encerrada dentro de casas y edificios y para acceder a ella tienes que entrar por un pasadizo desde la plaza de la Ciudad Vieja. De hecho la palabra “Tyn”viene de la palabra antigua checa “otyn ny”, que significa “acorralado”.

Entramos a la iglesia y tenemos que decir que es más bonita por fuera que por dentro. Es de estilo gótico, renacentistas y barroco y allí se encuentra el órgano más antiguo de Praga, del año 1673.

Después de esta visita y de comernos otro Trdelník, que nos sirvió de cena, nos fuimos al hotel a descansar y reponer fuerzas para el super día que nos esperaba al día siguiente.

DÍA 2: FREE TOUR, VISITA AL CASTILLO DE PRAGA Y CATA DE CERVEZAS CHECAS

En nuestro segundo día en Praga nos despertamos temprano porque queríamos hacer un free tour, nos encanta este sistema como ya sabéis Consisten en una visita guiada por la ciudad con unos guías que te cuentan historia, curiosidades, siempre con un toque de humor y que es gratuito. Al finalizar el tour cada uno valora el esfuerzo del guía y se da la voluntad. Nosotros normalmente damos 5€ por persona si luego cogemos algún tour adicional con ellos ya pagando. En este caso cogimos el tour del castillo. Muchas veces estos “free tour” sirven de enganche para que la gente haga otros tours.

Hay muchísimas compañías en Praga para hacer los tours, la noche anterior nos asaltaron 3 veces en la plaza de la Ciudad Vieja para intentar “vendernos” sus tours y finalmente nos decantamos por Unity Tours. Es una empresa española y la verdad es que los chicos lo hacían genial. Os la aconsejamos. Salen todos los días a las 10, a las 11 y a las 12 desde la calle Celetná, enfrente de la tienda de Swarovski. El tour dura aproximadamente 3 horas  y el recorrido fue el siguiente:

PLAZA DE LA CIUDAD VIEJA: Esta plaza es el centro neuralgico de Praga y para nosotros uno de los lugares más bonitos de la ciudad. Tiene un montón de historia, la cual los guías te cuentan de manera muy amena y divertida. Entre los edificios de la plaza de Ciudad Vieja se encuentran la la Iglesia de San Nicolás, el Ayuntamiento de la Ciudad Vieja, el Reloj Astronómico, y la Iglesia de Nuestra Señora de Týn.

RELOJ ASTRONÓMICO: Este reloj es de comienzos del siglo XV y se encuentra situado en la torre del antiguo Ayuntamiento de la Ciudad Vieja. Cada hora en punto se puede disfrutar de un espectáculo en el que salen las figuras de los 12 apóstoles. Cuando lo vimos el primer día nos encantó, pero cuando nos contaron su funcionamiento y su historia alucinamos. El reloj es del S. XV y en aquella época se convirtió en una de las atracciones más visitadas del mundo. Cuenta la leyenda, que el gobierno checo, ante el miedo de que se pudiera realizar una réplica del mismo, mandó sacar los ojos a su artífice, un relojero llamado Hanus y que por eso, los 12 apóstoles que salen cada hora, no tienen ojos.

Además de los 12 apóstoles,en el reloj hay cuatro figuras que se sitúan a la izquierda y derecha del mismo A la izquierda están representadas la avaricia (como un judío portando una bolsa de dinero) y la vanidad (representada con un hombre que se está mirando al espejo). A la derecha se ve la muerte (el esqueleto) y la lujuria (un hombre bien vestido que parece un aristócrata).

Cuando llega la hora en punto, la muerte empieza a tocar una campana, el esqueleto llama al juicio final con la campana mientras asiente y las otras dos figuras, niegan con la cabeza porque no quieren que comience el juicio final. Inmediatamente por las ventanas que hay sobre las esferas del reloj comienzan a desfilar los doce apóstoles, que simbolizan el juicio final. Finalmente, un gallo dorado que está justo por encima de los apóstoles, anuncia que se ha terminado el juicio final.

Este reloj no solo da la hora. Para empezar, el reloj da 4 tipos de hora diferentes: la hora centroeuropea, la astronómica, la de la antigua Babilonia y la de la antigua Bohemia. Además, las manecillas del reloj tienen los símbolos del sol y de la luna, además de una mano dorada que es la que indica la hora centroeuropea, y sirven para mostrar su posición a lo largo del día.

La parte de abajo del reloj es un calendario. En el centro de la esfera se encuentra el escudo de Praga, y alrededor doce esferas que simbolizan los doce meses del año, y en su interior doce escenas de trabajo en el campo. Alrededor de la esfera, otra esfera blanca, que señaliza tanto el día como los santos que corresponden a ese día.

Este reloj es una autentica pasada. Estamos seguros de que si váis os encantará y os quedaréis igual de alucinados como nosotros.

BARRIO JUDIO DE JOSEFOV: El barrio judío de Praga es super bonito. Primero paramos en frente de la Sinagoga Española y nos contaron la historia de los judios hasta los tiempos actuales. Es increíble todo lo que se vivió allí durante siglos. El barrio era tipo gueto y aun a día de hoy se puede ver por donde iba el mismo. Hay varias sinagogas, un cementerio judío donde hay enterradas más de 14.000 personas y un pequeño museo judío. Para visitar todas estas atracciones hay varios pases. Se puede entrar a varias Sinagogas, al cementerio y al musero. En función de lo que quieras ver pagas más o menos.

En la actualidad el barrio judío es uno de los barrios más ricos de la ciudad y además es precioso. Sus calles son super bonitas.

PLAZA DE WENCESLAO:  Esta plaza es  un bulevar situado en el distrito de la Ciudad Nueva. Este bulevard sube desde Můstek (antigua división entre la Ciudad Nueva y Vieja) hasta el Museo Nacional. Fue inaugurada en el año 1348, al fundar el rey Carlos IV la Ciudad Nueva de Praga. Por el lugar donde se encuentra ha sido testigo de  acontecimientos históricos de suma importancia que cambiaron varias veces el rumbo del país y sus ciudadanos. Hoy en día es una avenida repleta de tiendas y restaurantes.

El “free tour” terminó en la Plaza de Wenceslao sobre la 13 y a las 14.30 horas habíamos contratado el tour del castillo con la misma compañía, así que nos dio tiempo a comer algo callejero e irnos hacia el punto de encuentro para empezar el tour.  Este tour nos costó 10 euros porque también cogimos el tour de la cerveza y nos hicieron descuentos. Si los coges los dos salen a 20 euros ambos.

Este tour nos encantó. Salimos de Ciuda Vieja y cogimos el tranvía hasta la parte de arriba de Mala Strana, hasta el castillo. Antes de entrar pasamos  un pequeño control de seguridad y lo primero que visitamos fue la Catedral de San Vito porque a las 16.00 horas la cierran. Esta catedral forma parte del conjunto artístico monumental del Castillo de Praga y es la mayor muestra del Arte Gótico de la ciudad. Es impresionante. Creemos que la catedral más increíble que hemos visto nunca. Por dentro tiene unas vidrieras preciosas y verla por fuera, desde la plaza del  Castillo es un regalo para la vista. Después de visitar la Catedral estuvimos por los patios del Castillo. Preciosos todos ellos y en Navidad también con mercados navideños. El ambiente era único. Dentro del Castillo visitamos el callejón del Oro, una calle que parece sacada de un cuento de hadas. Es una calle muy corta y que tiene 11 casas muy bajas de diferentes colores construidas a finales del siglo XVI para los guardias del emperador Rodolfo II de Habsburgo y sus familias. Recibe su nombre de callejón del Oro porque también fue lugar de trabajo de diversos orfebres. Visitar el este callejón es gratuito desde las 16.00 horas de la tarde. No os aconsejamos pagar por él pudiendo visitarlo gratis, porque aunque es precioso no vale los 12 euros que piden.

Después de estas visitas salimos del castillo y bajamos andando por el barrio de Mala Strana. Es un paseo super bonito. Vimos la Iglesia de San Nicolás de Mala Strana y visitamos por dentro la Iglesia del Niño Jesús de Praga. La Iglesia no parece nada del otro mundo pero en su interior guarda una estatua del niño Jesús que sirve como lugar de peregrinación para miles de creyentes.

Tras esta visita nos dirigmos al muro de John Lennon, del cual nos contaron su historia. A principios de los años 80 fue decorado de forma continua con grafitis inspirados en la figura de John Lennon y con frases de canciones de Los Beatles. A pesar de que el gobierno checo borraba los grafitis, al día siguiente los mismos volvían a aparecer. Incluso pusieron cámaras para intentar coger a los artífices de esos grafitis, pero una vez los cogieron no les hicieron nada. Los dejaron en libertad. Debido a esto, con el tiempo, el muro se convirtió en un icono de la libertad de expresión. Actualmente, el muro es propiedad de los caballeros de la Orden de la Cruz de Malta y permiten que se sigan pintando nuevos grafitis en el mismo, siempre respetando una de las caras de John Lenon y la bandera del  Tibet. Tiene su sentido. Cuando hagáis el tour, sabréis por que.

Terminamos el tour cruzando el famoso Puente de Carlos. Se había hecho de noche nada más salir de la catedral, así que toda esta zona de Mala Strana la visitamos de noche y el puente también lo cruzamos de noche y con muchísima gente. El Puente de Carlos IV es el símbolo de la capital checa. Fue construido durante la época gótica y cuenta con una galería única de esculturas que lo convierten en un paseo mágico. Entre las muchas estatuas que hay, hay una estatua de San Juan de Nepomuceno representado con un halo de 5 estrellas (las que había sobre el río la noche de su asesinato), con un perro al lado y una mujer (la Reina Sofía de Bavaria). Se dice que debe frotarse la figura del perro, que representa la fidelidad, si se quiere volver a Praga.

Terminamos el tour cerca de las 19 y justo a las 19 empezaba el tour de la cerveza. Fue un día intensísimo pero decidimos hacer este tour por dos razones: una porque queríamos que nos explicaran todas las curiosidades de la cerveza y nos llevaran a sitios típicos donde van los checos, y dos, al día siguiente era nochevieja y teníamos la esperanza de conocer a gente y ver qué planes tenían, porque nosotros nos fuimos sin plan para la noche de fin de año. Este tour no pudo salir más redondo. Fue genial y nos vino genial. Llevábamos todo el día andando, no nos habíamos sentado ni para comer, así que imaginaros después de tantas horas lo bien que nos sentaron las cervezas. Probamos 4 cervezas. Primero probamos una Pilsen, una cerveza que estaba muy suave y que te la tenías que beber en 6 sorbos porque sino se oxidaba. Estaba muy guay porque la guía, que era majísima, nos iba contando curiosidades de la cerveza en general y de las que tomábamos. Después fuimos a otro local y tomamos una semi-tostada.Esta cerveza  no tenía casi gas y también estaba muy rica. Luego cambiamos de local y ya tomamos una sin pasteurizar y una cerveza oscura o negra (nada tiene que ver con la Guiness). La cerveza sin pasteurizar aumentaba su graduación cuanto más tiempo pasaba en el vaso, y la cerveza oscura era una cerveza super suave. Allí decían que era la cerveza de mujeres. Tenía un toque de café. Estaba buena pero a mino me gustó especialmente.

Aunque nos planteamos mucho si hacer el tour o no, porque nos parecía una chorrada pagar 10 euros por 4 cervezas que te pueden costar 4 euros, al final nos decidimos por que nos pareció interesante todo lo que nos podían contar. La verdad es que nos encantó y nosotros sí que lo recomendamos. No habríamos encontrado sitios tan auténticos para tomar una cerveza y no habríamos conocido a gente tan guay como la que conocimos. Además, en el último local se podía cenar. Volvimos enamoradísimos de la cerveza checa. Esta super buena, casi no tiene gas y prácticamente no sube. Bebimos un litro y como si nada. Tampoco te sientes hinchado como con nuestra cerveza y el sabor es buenísimo.

Después de este tour ya nos tocaba ir al hotel, había sido un día muy muy completo. Prácticamente habíamos visitado Praga entera y al día siguiente también queríamos aprovechar. Estábamos molidos.

DÍA 3: MALA STRANA A NUESTRO AIRE, PARQUE LETNÁ, PLAZA DE LA CIUDAD VIEJA, PLAZA DE LA REPÚBLICA Y LA NOCHE DE FIN DE AÑO

Amanecimos el día de Fin de año temprano y después de desayunar nos dirigimos hacia la Plaza de la Ciudad Vieja para desde ahí cruzar el puente de Carlos. Estuvimos en la orilla del río donde hay unas vistas preciosas del Castillo de Praga, del puente Carlos y del propio río.  La idea era hacer la misma ruta que habíamos hecho la tarde anterior pero a nuestro aire y así poder verlo todo de día y más tranquilamente. Cruzamos el puente de Carlos, precioso con sus estatuas, y fuimos a ver el Muro de John Lennon. Que distinto se ve de día y con música. Había un músico con su guitarra cantando canciones de los Beatles y solo eso hacía que el sitio fuera mucho más especial. Además, de día, los colores de los grafittis se ven mejor. Por eso os aconsejamos que intentéis ver toda esta zona de día porque nosotros que la hemos visto de las dos maneras, os aseguramos que de día es más bonita.

Después de pasear por el barrio de Mala Strana, subir al castillo y disfrutar de las vistas, bajamos y nos dirigimos hacia el Parque Letná. Desde este Parque, que está elevado, las vistas de Praga son preciosas. Se ve el río Moldava con sus puentes y los edificios más emblemáticos de la ciudad Vieja. A nosotros nos  encantó y este lugar siempre será especial para nosotros. Raul me pidió matrimonio aquí.

Con la emoción que llevábamos del momento nos fuimos a comer (por fin) comida típica checa. La verdad es que los checos no tienen platos típicos y lo que han hecho es adaptar a su cocina platos típicos del resto de Europa. El sitio donde comimos fue Kolkovna Celnice, un restaurante que se encuentra en la Plaza de la Republica, muy cerquita de la Torre de la Pólvora. Es una cadena de comida típica y hay varios en la ciudad. A nosotros nos encantó el sitio y la comida, así que os lo aconsejamos. El gulash estaba riquísimo.

Después de comer nos fuimos al hotel a descansar un poco y así coger fuerzas para la noche de fin de año. Al final la nochevieja fue genial. Cenamos con más españoles en un restaurante que se llama Zlatá lyra en la calle Michalská. Este restaurante también es de comida típica checa y el día anterior fue el último lugar donde fuimos con el tour de la cerveza. La comida también estaba muy buena y no tuvimos que reservar ni nada. Así que si os encontráis en Praga en fin de año sin plan, podéis ir sin reserva a cenar a este sitio. Un poco antes de las 12 nos dirigimos a la plaza de la Ciudad Vieja, enfrente del reloj astronómico y celebramos el comienzo de 2017 comiéndonos las uvas con 4 españoles más y disfrutando de los fuegos artificiales que tiraban los checos.

Allí en nochevieja, como en muchos sitios de Europa, se celebra tirando fuegos de artificio de manera particular. Cada uno se compra sus fuegos y los van tirando por la calle. Puede llegar a dar un poco de miedo. Nosotros que somos valencianos, nos recordaba a nuestras Fallas de Valencia.

Esta noche tocaba tomarse una copa, teníamos mucho que celebrar. El fin del 2016, que había sido un año genial (os lo contamos aquí), la petición de matrimonio, y el comienzo de 2017, un año que va a ser muy importante para nosotros. Encontramos un local cerca de donde habíamos cenado donde había buena música y buen ambiente y allí que nos fuimos.

DIA 4: DESPEDIDA A LA PRECIOSA PRAGA. VISITA AL BARRIO JUDIO Y LAS SINAGOGAS Y COMPRAS EN UN MERCADO NAVIDEÑO.

Era nuestro último día en Praga y queríamos intentar aprovecharlo al máximo. Cruzando por nuestra plaza favorita de Europa con su mercado navideño, nos dirigimos hacia el barrio judío. Queríamos visitar la Sinagoga española que nos habían dicho que era preciosa. Nunca habíamos estado dentro de una sinagoga y nos pareció interesante poder visitarla en Praga con toda la historia judía que tiene detrás.

Compramos las entradas a la sinagoga que nos costaron 220 coronas cada una y te permite entrar a la sinagoga española, a la sinagoga Vieja Nueva y al cementerio. Nosotros entramos a las dos sinagogas pero del cementerio pasamos. No nos apetecía verlo. No lo pasamos muy bien en el campo de concentración de Sachsenhausen y no nos apetecía ver el cementerio. Por lo visto son 12 capas de tierra de gente enterrada. No es nada agradable.

Lo que sí que nos gustó fue la Sinagoga Española. Está situada en la barrio judío, Josefov,  y dicen que es la más bonita de todas, por su estado de conservación y por el lugar donde se encuentra. Si no habéis entrado nunca a ninguna sinagoga os lo aconsejamos porque podréis ver todos los detalles que guarda, además de una pequeña exposición museo de la historia de los judíos. Una historia muy triste pero que a nosotros nos tiene enganchados por lo reciente que es. Berlín nos encantó precisamente por toda la historia que guarda detrás.

El nombre de la Sinagoga se dice que se debe seguramente al hecho de que presenta un estilo morisco muy similar al de monumentos españoles como Alhambra. Fue construida entre 1868-1893 y reparada en la década de 1990 tras la ocupación nazi de la Segunda Guerra Mundial, en la cual el edificio fue usado como almacén para bienes confiscados a los judíos. En la actualidad, como hemos comentado, alberga una exposición y además solo por verla por dentro ya merece la pena. Os dejamos algunas fotos para que os podáis hacer una idea de como es.

En la entrada a la Sinagoga se encuentra la famosa estatua memorial a Frank Kafka. Esta escultura muestra a un cuerpo vacío de un hombre, sólo con chaqueta y pantalones, sobre cuyos hombros aparece sentada la figura de Franz Kafka. Dicen que el hombre sin cuerpo es su padre (con el cual tenía una pésima relación) y el hecho de que el esté sentado encima representa la separación espiritual que él mismo presenta en sus obras.

Tras la visita a la Sinagoga Española fuimos a ver la sinagoga vieja-nueva y no tienen nada que ver. Esta Sinagoga es bastante normal y no tiene nada de especial. Esta Sinagoga ha sobrevivido a los incendios, a la demolición del ghetto, a finales del siglo XIX, y a muchos pogromos y fue construida en el año 1270. Es antiquísima.

El barrio judío es precioso. Tiene unos edifico super bonitos y en la actualidad es uno de los barrios más ricos y cotizados de la ciudad de Praga. Aunque no visitéis las sinagogas, el barrio bien merece una visita y que os perdáis por sus calles. En el mismo barrio también hay un museo judío pero tampoco entramos porque nos contaron que era bastante triste. Había dibujos de niños del campo de concetración de Tezerin y la verdad es que en Berlín, como ya hemos dicho, ya tuvimos bastante dosis de historia judia. Preferimos irnos a la Plaza de la Ciudad Vieja y disfrutar una última vez de la misma. Dimos un paseo por allí, entramos en la iglesia de San Nicolas, Iglesia que alberga una lámpara de araña de cristal y que en la actualidad se utiliza como sala de conciertos.

Después de estas visitas nos fuimos a hacer las compras navideñas. Nos queríamos traer algunas cosas a casa y fuimos al mercado navideño que nos habían comentado que era el más económico. Este mercado se encuentra en la calle Havelska  y es el mercado más antiguo de Praga. Data del año 1232. La podréis encontrar de camino entre la plaza de Wenceslao y el reloj astronómico. No sabemos si estará todo el año pero puede que si porque vendían cosas preciosas. Sobre todo mucho arte. Nosotros nos trajimos unos cuadros pintados que tenemos colgados en casa tanto de la Plaza de la Ciudad Vieja como del Puente de Carlos. Preciosos.

Como era nuestro último día queríamos venirnos con un buen sabor de boca literalmente y comimos en Kolkovna Savarin. Buenísimo. En la calle Na Příkopě.

De Praga volvimos encantados. Con ganas de volver y seguir explorándola. La disfrutamos mucho y vivimos momentos muy especiales, por eso, queremos volver para seguir conociéndola y revivir muchos de los momentos que vivimos.

Costa Rica día 5: Puerto Viejo-Cocles-Playa Chiquita-Punta Uva – Manzanillo

Costa Rica día 5: Puerto Viejo-Cocles-Playa Chiquita-Punta Uva – Manzanillo

Nos levantamos temprano y alquilamos una bicicletas para todo el día en el Hotel Banana Azul que nos costaron 6 dólares por persona. Lo primero que hicimos fue ir a Puerto Viejo, que como hemos dicho se encuentra a 1,5 kilometros y desayunamos en Pan Pay, una panadería-cafetería regentada por españoles que ofrecen tanto desayunos occidentales como ticos, así que te puedes comer un buen croissant con un zumo de frutas exquisito. Es un buen sitio para desayunar, ya que, los precios son asequibles y la calidad es buena. Después del súper desayuno, cogimos las bicis y teníamos previsto llegar, haciendo paradas de por medio, hasta la playa de Manzanillo que estaba a 12 kilómetros de Puerto Viejo. La primera playa por la que pasamos fue Cocles, es una playa de surferos con muchas olas, por lo que aquí no nos bañamos. La siguiente Playa fue Playa Chiquita, en la que sí que accedimos a la  playa con las bicis por un caminito y nos pegamos un chapuzón. La verdad es que había corrientes y no es muy cómodo bañarse en estas playas caribeñas.

La siguiente playa en la que paramos fue Punta Uva y fue la playa que más nos gustó. Estás en la Playa y hay muchísima vegetación. Había un montón de monos. El único problema de esta playa y de todas las de esta zona son las olas y las corrientes. Y que para hacer snorkel, olvídate. No hay mucho que ver y encima las corrientes pueden ser peligrosas porque te pueden llevar mar adentro.

Después de estar un rato en esta playa y bañarnos, volvimos a coger las bicis y nos fuimos  Manzanillo. Comimos allí en una cafetería con vistas  a la playa y después de comer nos tumbamos un ratito en la arena para coger fuerzas para volver a Puerto Viejo, ya que el camino de vuelta lo íbamos a hacer del tirón. Como amenazaba tormenta, el descanso fue corto y cogimos las bicis y nos fuimos hacia el hotel. Primero paramos en Puerto Viejo a tomarnos un batido de frutas y luego  nos fuimos al Banana Azul a bañarnos en  la piscina  y tomarnos un coctel en el happy hour. Esta noche tampoco nos vimos con fuerzas de salir a cenar, así que lo dejamos para el día siguiente.

Nuestros pasos por Kuala Lumpur

Nuestros pasos por Kuala Lumpur

De camino a Nueva Zelanda decidimos hacer una “sotpover” en Kuala Lumpur y bajar a “estirar las piernas”. Hacer el viaje seguido desde Valencia nos parecía una paliza (solo desde KL ya hay 12 horas) y también nos apetecía disfrutar aunque fuera un poquito del sudeste asiático.
Hicimos dos paradas, tanto a la ida como a la vuelta y así pudimos completar lo que pensamos, son para nosotros, los imprescindibles de esta ciudad que nos enamoró.
¿Cómo llegar del aeropuerto internacional de Kuala Lumpur al centro de la ciudad?
Hay varias formas de llegar, nosotros al haber parado dos veces, os podemos hablar de dos de ellas. La primera, el tren KLIA Express, el cual coges en el mismo aeropuerto y te lleva directo a la estación KL Sentral en 28 minutos. Hay trenes desde las 5 de la mañana hasta la medianoche cada 15 minutos aproximadamente. El billete de ida y vuelta nos costó 110 ringgits por persona, lo que viene a ser unos 20 euros. Una vez llegas a KL Sentral tienes o bien que coger otro tren o monorail para llegar hasta tu hotel, o bien coger taxi (lo cual nosotros no recomendamos por lo caro que fue cogerlo justo en la estación) o bien coger “Grab”, una aplicación de la que os hablaremos seguidamente y la cual recomendamos por lo bien que nos fue a nosotros y por el servicio.
La otra forma con la que fuimos desde al aeropuerto al centro de Kuala Lumpur la segunda vez que paramos fue con Grab. Esta aplicación es como “Uber”, pero únicamente está en el sudeste asiático y los precios son más competitivos. Lo único es que para utilizar esta aplicación necesitaréis datos, algo muy económico en Malasia y que también aconsejamos. En el mismo aeropuerto, incluso antes de pasar el control de pasaportes, compramos una tarjeta de datos con la compañía Celcom. Habíamos estado informándonos antes de llegar de cuál era la mejor compañía y la verdad que a nosotros nos daba un poco igual porque solo íbamos a estar 24 horas y no íbamos a salir de Kuala Lumpur, pero si vais a viajar por Malasia es importante que lo miréis porque algunas tienen mejor cobertura que otras en según qué sitios. Nosotros compramos 2 GB por 5€ y teníamos una semana para utilizarlos. Con esa tarjeta ya podíamos utilizar Grab.
Lo bueno de Grab es que ya te dice de antemano lo que te va a costar el trayecto. Por la ubicación GPS encuentra el punto exacto de dónde estás y le dices dónde quieres que te lleve y ya te calcula el coste del trayecto, algo que te da mucha más seguridad que regatear con un taxista. Una vez aceptas el trayecto y el coste, buscan un conductor para ti y, una vez este conductor lo acepta te dice el tiempo que tarda en llegar. Normalmente suelen tardar poco porque suelen ser conductores que están cerca de donde tu estás.  Esta segunda vez, Grab nos costó 80 ringigits los dos, esto son menos de 20€, y lo bueno es que te deja en el punto que quieras, no como el tren KLIA Express que te deja en la estación y luego ya tienes que buscar otro medio para llegar donde quieras llegar.
Para nosotros, Grab fue la mejor opción, pero también hay que tener en cuenta las horas a las que uno llega a Kuala Lumpur. Nosotros llegamos a las 20.30 horas donde el tráfico ya no es tan denso. Es cierto que si llegáis en hora punta podéis tener problemas con el tráfico pero tened en cuenta que tenéis que llegar a KL Sentral y de ahí moveros.
¿Dónde dejar las maletas en el aeropuerto de Kuala Lumpur?
Algo de lo que os queremos hablar y que a nosotros nos funcionó perfectamente, fue la consigna del aeropuerto internacional de Kuala Lumpur. Como íbamos a estar 24 horas, decidimos dejar las maletas en la consigna del aeropuerto y así, en una mochila para los dos llevar lo básico para esas 24 horas. La consigna se encuentra en la planta número 3 del KLIA (terminal uno), donde están las llegadas. Esta es la terminal a la que seguramente llegarán vuestros vuelos. Dejar las dos maletas grandes nos costó 102 ringgits, unos 20€ ambas maletas por un día entero. A nosotros nos compensaba porque no queríamos ir cargados con las maletas y, además, sino las teníamos que dejar en KL Sentral porque teníamos que dejar el hotel a las 11 y nuestro vuelo no salía hasta las 20 de la tarde. Nos pareció una estupenda opción.
NUESTROS IMPRESCINDIBLES DE KUALA LUMPUR:
JALAN ALOR: Esta calle de Kuala Lumpur es mejor visitarla por la noche, donde confluyen una mezcla de olores, colores y sabores que no os podéis perder. Jalan Alor fue nuestro primer contacto con Malasia después de las Torres Petronas. Llegamos a Malasia como a las 20 de la tarde y después de dejar nuestras cosas en el hote, pusimos rumbo a las Petronas, donde nos encontraríamos con Manu y Cris, dos grandes amigos que estaban viajando por toda Asia y tuvimos la suerte de coincidir en Kuala Lumpur. Ellos nos llevaron a esta calle, que también nos habían recomendado en el hotel (por ser de lo poco que estaría abierto a esas horas) y que ya habíamos leído preparando nuestro viaje. A las 23.30 horas estábamos en Jalan Alor y el ambiente que había era propio de las 21 de la noche. Por lo visto hay ambiente toda la noche y por el día se transforma y parece ser una zona de lo más tranquila. La calle está repleta de puestos de comida asiática y dan ganas de probarlo todo.
TORRES PETRONAS: El símbolo por excelencia de Kuala Lumpur y de Malasia. Su icono. Sus torres Petronas. Esos dos grandes monstruos iguales que se alzan en 452 metros y que durante algún tiempo fueron el edificio más alto del mundo. En la actualidad han quedado relegadas al puesto nº 11 pero son tan bonitas e impactan tanto que para nosotros están en nuestro TOP 5 de edificios mundiales. Fue lo primero que visitamos nada más llegar y nos parecieron preciosas de noche. De hecho, nos gustaron más de noche que de día. Lo malo de visitarlas de noche es que no puedes acceder al parque KLCC Park. Por eso nuestro consejo es, si es posible, las visitéis de noche y de día y así podáis compararlas. De noche estuvimos por la zona de la fuente que siempre está abierta y cuando las visitamos de día estuvimos en la zona del parque KLCC. Un parque con un lago, puentes y zonas verdes donde las vistas de las torres son super bonitas.
 
-BATU CAVES: Recuerdo estar en el sofá de casa y estar viendo Pekín Express y que de repente saliera la estatua dorada del dios Muruga de las Batu Caves y pensar: quiero ir ahí! Le tenía mucha ilusión puesta a estas Cuevas y para mí merece la pena el calor que se pasa subiendo los 272 escalones para ver la cueva de este templo hindú que se dice es el más popular fuera India. Cómo me acordé de los concursantes de Pekín Express mientras subía esos escalones. Me sentía una de ellos con mi mochila y sudando la gota gorda. La diferencia es que cuando ellos subían les preguntaban cuantos escalones habían subido y si no lo acertaban tenían que volver a bajar y subir contándolos para dar con la respuesta correcta. Me imagino con la horrorosa humedad, el calor, las mochilas, sudando y tener que volver a subirlas…me muero!
La entrada  a las Cuevas es gratuita, aunque si quieres visitar la “Dark Cave” o la Cueva Villa, se pagan 35 ringgits por cada una de ellas.
Una curiosidad de las Batu es que están continuamente en construcción y reforma, por ello, se puede subir con un cubo de ladrillos o materiales de construcción para colaborar con la obra. Nosotros con nuestras mochilas, ya teníamos suficiente.

Otra cosa a tener en cuenta es que las mujeres que lleven falda o pantalón por encima de la rodilla tendrán que “alquilar” una especie de foulard o pañuelo para taparse. Pagamos 5 ringgits por un pañuelo y al devolverlo te devuelven 2 ringgits. Había gente que se quejaba porque no quería llevarlo, incluso lo achacaban al calor, a mi me gustó llevar el pañuelo!jeje!Hay que llevarlo por respeto a esa religión.

Cómo llegar a las Batu Caves: nosotros fuimos con Grab, como ya os hemos contado más arriba. Tardamos menos de 20 minutos en llegar desde nuestro hotel hasta las Batu y nos costó unos 15 ringgits (menos de 4€). Se puede ir con tren, que es la opción más económica y se coge desde la plataforma 3 de la estación KL Sentral. La línea es la línea 2 (roja) de los trenes KTM Komuter Sentul y la última parada son las Cuevas de Batu, por lo que no hay pérdida. El precio son no llega a 2 ringgits, que son 0.3€ y tarda en llegar unos 25 minutos. Eso sí, los trenes pasan cada media hora, así que si queréis ir tened en cuenta a qué hora pasa vuestro tren. Para nosotros, por el poco tiempo que teníamos, la mejor opción fue ir en coche y luego volver en coche y bajar en las torres Petronas, que era el siguiente punto que queríamos visitar.

Os aconsejamos que visitéis las Batu Caves temprano. Abren a las 7 am y cierran a las 19 horas, por lo que si podéis estar ahí a primera hora, mejor. Hará menos calor y habrá menos gente. Luego el calor aumenta y se llena de turistas. Nosotros tardamos una hora y media en hacer la visita (incluyendo la ida y la vuelta). Una vez subimos los 272 escalones ya vimos los famosos monos del lugar, que son los jefes de allí. Ir con mucho cuidado con ellos. Sobretodo si lleváis algo de comida en la mochila, no se lo piensan dos veces en abalanzarse sobre ti para quitártela. Raul vio a un mono enseñarle los dientes  a una turista que le estaba haciendo fotos. Yo casi ni los miraba…jaja. me daban bastante respeto.

Una vez bajamos de la Cueva principal, nos acercamos a la Cueva Ramayana. Están nada más bajar a la derecha. Seguro que lo veis. Aunque no entramos por tiempo, pudimos ver la enorme escultura de su entrada del dios Hanuman (mono verde). La entrada cuesta 5 ringgits y si vais con tiempo bien merece una visita.

-PLAZA MERDEKA: Esta plaza también es conocida como la Plaza de la Independencia porque fue aquí donde se bajó la bandera de Reino Unido (la Union Flag) y se izó la bandera de Malasia por primera vez el 31 de agosto de 1957. Justo cuando nosotros fuimos estaban ensayando para el desfile que se lleva a cabo todos los años el 31 de agosto, pero que este año al hacer 60 años, la fiesta que están preparando es mayor. Nosotros no sabíamos el porque estaba lleno de gradas y de militares, así que decidimos preguntar a un grupo de ellos que pasaba por allí y nos explicaron que el día 31 de agosto celebraran el día nacional. Fue por ello por lo que no pudimos hacernos una idea del verdadero tamaño de la plaza, que de verdad es enorme.

Es en la parte derecha de la plaza donde está la famosa escultura de “I love KL” y que nos encontramos con ella por casualidad.

-MEZQUITA NACIONAL DE MALASIA: Esta mezquita se encuentra a 10 minutos andando de la plaza Merdeka. Fue una pena no poder entrar a visitarla porque justo cuando llegamos estaban en hora de rezos, pero se puede visitar de 9 a 12, de 15 a 16 y de 17.30 a 18.30. Los viernes solo de 15 a 16 y de 17.30 a 18.30. Por fuera nos pareció enorme y por lo visto, por dentro tiene capacidad para 15.000 personas. Una barbaridad. El diseño de la cúpula principal de la Mezquita tiene la forma de una estrella de 18 puntas que representa los 13 estados de Malasia y los Cinco Pilares centrales del Islam.

-JALAN PETALING: Es en esta calle donde se encuentra ChinaTown y el Petaling market, un mercado “nocturno” que abre de 18 a 22.30 más o menos. Nosotros habíamos leído que cerraba a la 1 de la mañana pero cuando llegamos sobre las 23 estaban ya desmontando muchas tiendas y no pudimos verlo en su pleno apogeo. Aún así pudimos cenar por allí y hacer alguna compra. Es una calle llena de bares, street food y de tiendas, donde si te gusta regatear, este es tu sitio. Por la noche la zona se tiñe de rojo por los farolillos que cuelgan del techo y que le dan ese toque Chino al lugar.

-TEMPLO SRI MAHAMARIAMMAN: Este templo hindú se encuentra en Chinatown, en una calle paralela a Jalan Petaling y la verdad es que llama la atención un edificio tan colorido y ornamentado en medio de una calle en el barrio chino. El templo está perfectamente encajado entre el resto de edificios de la calle. Aunque el templo data de 1873, la pirámide central de 22,9 metros de altura se construyó en 1968.  En la estructura piramidal hay 228 dioses hindúes esculpidos. La entrada es gratuita, únicamente hay que descalzarse y dejar los zapatos en una especie de “garita” que hay para dejarlos (de pago), o dejarlos en la calle. Este templo convive con con otras religiones como la budista y justo en su mima calle, ya que, a escasos metros os encontraréis el templo Guan-di. Un templo chino que llama la atención por los dos dragones dorados de su entrada.

QUÉ MÁS SE PUEDE VISITAR EN KUALA LUMPUR:

Esto fue lo que nosotros visitamos y teniendo únicamente 24 horas nos damos por más que satisfechos, pero si disponéis de más tiempo os dejamos algunas cosas de más para visitar y que, la verdad, nos habría gustado visitar:

-MEZQUITA WILAYAH: Otra de las mezquitas enormes de Kuala Lumpur con 2 minaretes y 22 cúpulas.

-BUKIT BINTANG: Es una zona que se encuentra a 15 minutos andando de las torres Petronas y nos la aconsejaron al mismo nivel de Jalan Alor. Por lo visto por la noche el ambiente es genial y también hay mezcla de sabores y olores en la calle.

-MONUMENTO NACIONAL: Es una escultura en honor a los caídos que lucharon por la libertad de Malasia y especialmente contra la ocupación japonesa. Apenas se habla de ello en las guías y en los blogs , pero si hubiéramos tenido más tiempo es algo que sí que hubiéramos visitado, ya que, hemos visto alguna foto y leído sobre ello y nos pareció interesante.

-TORRE DE KUALA LUMPUR: Esta torre, junto con las Torres Petronas, forman la imagen del skyline típico de la ciudad. Nuestra idea era subir a la Torre para ver las vistas desde allí. Costaba sobre unos 20€ subir, pero finalmente decidimos no subir porque desde la habitación de nuestro hotel (que a continuación os contamos), ya pudimos tener unas vistas de la ciudad increíbles.

-MASJID JAMEK: Esta es otra de las mezquitas más antiguas de Kuala Lumpur.

DÓNDE DORMIMOS EN KUALA LUMPUR

Nosotros nos alojamos en un apartamento en el edificio de THE FACE Suites. El edificio se llama Platinium y tiene una pisicna infinity con vistas a las torres Petronas que quita el hipo. Nosotros reservamos el apartamento por air bnb y nos costó unos 70 euros. El hotel es mucho más caro y al final las habitaciones son las mismas y la entrada a la piscina la tienes igual. Si queréis reservar por air bnb, os dejamos un descuento de 35€ pinchando aquí.

La piscina abre a las 7 de la mañana, así que, como queríamos empezar el día temprano e ir a las Batu  Caves, a las 7 de la mañana estábamos en la piscina pensando que seríamos los únicos, pero no. Cuando subimos ya había un montón de turistas que le quitaban toda la gracia al sitio. Como hasta las 8.30 no podíamos bañarnos, estuvimos pensando qué hacer. Si olvidarnos y conformarnos con meter los pies en el agua y así empezar temprano a visitar la ciudad, o pegarnos un buen homenaje desayunando en la planta 51 del hotel y esperarnos a que se hicieran las 8.30. Nos decantamos por esta segunda opción, ya que, si habíamos reservado el alojamiento en el The Face Suites era para pegarnos un bañito con vistas a las Petronas. El desayuno fue espectacular y nos costó 10€ por persona que pagamos muy gustosamente. Malasia es super barato y el desayuno nos lo pareció. Imaginaros la cantidad de comida y la calidad de la misma. Bajo nuestro punto de vista merece la pena desayunar como reyes en este sitio con vistas a la ciudad de Kuala Lumpur. Era nuestro último día de la luna de miel, así que queríamos volver a casa con el mejor de los recuerdos.jeje.

DONDE COMIMOS EN KUALA LUMPUR

Estabamos en Petaling Street cuando se acercaba la hora de comer y nos apetecía mucho comer comida asiática pero buena, así que Raul, que se le da muy bien buscar sitios chulis, encontró un restaurante con muy buenas opiniones pero que se encontraba a 15 minutos en coche desde dónde estábamos. ¿Qué hicimos? Entramos a un hostel de China Town, justo al lado del Templo Sri Mahamariamman, Raizzy’s Guesthouse y preguntar si nos dejaban ducharnos. Llevábamos todo el día sufriendo la humedad de Kuala Lumpur y queríamos irnos fresquitos al aeropuerto, nos esperaban muchas horas de vuelo antes de llegar a casa. Por 10 ringgits nos dejó ducharnos con toalla incluída.

Después de esta ducha, de nuevo cogimos un Grab y nos dirigimos al sitio que habíamos elegido para comer. Din Tai Fung, un restaurante de comida asiática que nos encantó. El restaurante se encuentra en el centro comercial Pavilion KL, en la calle Jalan Bukit Bintang. Comimos Dumplings, Dim Sum, un pastel de gambas, rollitos taiwaneses, y Buns. Increíble y super recomendable. Lo mejor, el precio!  Menos de 25€ los dos.

Os dejamos aquí el mapa con los sitios de Kuala Lumpur que visitamos para que os podáis hacer una idea de las distancias:

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