Agra, la ciudad donde se encuentra el Taj Mahal

Agra, la ciudad donde se encuentra el Taj Mahal

Agra, la ciudad donde se encuentra el Taj Mahal, no tiene más interés que ese. Ser la ciudad donde se ubica esta maravilla del mundo moderno y que es alucinante. Llegamos a Agra con nuestro driver, desde Jaipur pasando por Abhaneri y Fathepur Sikri, dos ciudades que se encuentran de camino entre Jaipur y Agra.

¿Quién no conoce el Taj Mahal?¿Cuántas veces lo habréis visto en televisión, revistas, documentales, reportajes,…? Yo lo había visto cientos de veces y cuando lo tuve delante no me lo podía creer. Menuda obra de arte! Una vez allí entendimos por qué era una maravilla del mundo.

El Taj Mahal es un mausoleo hecho por amor. Su construcción tardó unos 22 años en completarse, desde el 1631 al 1654. Una de las esposas del emperador Shah Jahan, Arjumand Banu Begum, le pidió que, a su muerte le condeciera dos deseos: Primero, que cuidara de sus 14 hijos (fue la única esposa que le dio hijos) y segundo,  le construyera un mausoleo, cosa que hizo el empreador, mandando contruir la obra de arte que es el Taj Mahal después de que su esposa falleciera dando a luz de su decimocuarto hijo.

Eso es el Taj Mahal, la mayor obra de arte hecha por amor…y eso se nota!

El edificio en sí ya es una locura pero cuando te cuentan cómo fue construído, la cantidad de obreros que trabajaron en él (20.000), el tiempo que tardó en completarses y que las florituras no son pinturas, sino piedras semipreciosas incrustradas en el mármol…ya terminas de alucinar! El mausoleo se construyó de piedra pero luego se cubrió todo de mármol blanco.

Además de eso, la historia que hay detrás del Taj Mahal es bastante interesesante. No se sabe si es verdad o es leyenda pero, se dice, que el emperador Shah Jahan mandó construir un edificio idéntido al Taj Mahal pero en negro en la otra parte del río Yamuna. El hijo del emperador, en contra de que se construyera otro edificio idéntico, destronó a su padre y lo encerró en el Fuerte Rojo de Agra en una habitación que tenía vistas al Taj Mahal para que todos los días pudiera ver la tumba de su esposa. Cuando el emperador murió, su hijó mandó que fuera enterrado al lado de su madre, en el Taj Mahal, rompiendo así la simetría perfecta del conjunto. También cuenta la leyenda que cuando las obras del Taj Mahal terminaron el emperador hizo que les cortaran las manos a todos los obreros para que nunca pudieran construir una obra igual.

Además, el Taj Mahal no es solo el edificio que todos conocemos, sino que es todo el complejo, que está formado por el mausolero, una mezquita, una casa de invitados y jardines.

El mausoleo es perfectamente igual en sus 4 costados. Da igual por donde lo mires. Nosotros lo vimos por sus 4 lados. De frente nada más entrar al complejo con las fuentes y los jardines de cara, del lado de la mezquita y de la residencia, donde suelen estar menos concurridos y las fotos salen mejor, y desde la otra parte del río Yamuna donde hay un mirador. Os aconsejamos ir a este mirador al atardecer. El Taj Mahal va cambiando de color de más blanco a más amarillo conforme el momento del día y el sol, así que si tenéis un día despejado seguro que viviréis una puesta de sol preciosa. SI no queréis pagar o está cerrado, justo donde se compra la entrada de este mirador hay un camino de unos 100 metros que os lleva a la orilla del río donde se tienen las mismas vistas. Nosotros tuvimos que ir a este sitio porque llovía mucho y ya habían cerrado el mirador de pago.

Como decíamos, el conjunto del Taj Mahal es totalmente simétrico excepto en su sala principal donde se encuentra la tumba del emperador, al lado de la de la emperatriz, la cual sí que se encuentra en el centro. Actualmente las tumbas reales se encuentran a 10 metros bajo el nivel del suelo y lo que se ve es una réplica exacta de lo que son las tumbas originales.

En cada esquina del mausoleo se eleva un minarete, de 40 metros de altura cada uno de ellos. Los 4 minaretes son también simétricos y tienen una leve inclinación hacia fuera. Eso fue construído así para que, en caso de un terremoto o derrumbe, los minaretes no cayeran hacia dentro y dañaran el mausoleo.

De verdad que la historia que lo rodea y su construcción hizo que entendieramos que se hubiese llevado el título de maravilla del mundo moderno. Sin duda, lo es!

La entrada al complejo del Taj Mahal cuesta 1.000 rupias (1.050 si pagas con tarjeta). El precio incluye una botella de agua fresquita y unos calcetines desechables para cubrirte los zapatos cuando entres al mausoleo. Los precios de las entradas comprobarlos porque cambian con bastante frecuencia. Nosotros no encontramos ningún precio similar al que habíamos leído en blogs, incluso en la guía. Os dejamos aquí la web oficial del Taj Mahal donde aparece la información actualizada.

¿A qué hora visitar el Taj Mahal? Aquí cada uno que decida en función de sus intereses. Nosotros os contamos lo que hicimos. La noche de antes habíamos dormir en el hotel Taj Resort, el cual se encuentra a 15 minutos andando del complejo del Taj Mahal. Ese día nos levantamos a las 5.00 de la mañana para comprar la entrada a las 5.30 y entrar a las 6 en punto y así poder ver el amanecer. El Taj Mahal está abierto desde el amanecer hasta el atardecer, así que no vais a tener problema y podréis ir a verlo cuando queráis. Eso si,una vez salgáis no podréis volver a entrar.

Entramos a las 6 de la mañana y estuvimos dentro casi 4 horas. Se os pasará el tiempo volando. Aunque el complejo se puede visitar rápido, lo suyo es sentaros en algún banco a contemplarlo con tranquilidad, además de hacerle 200 fotos. jeje. Que por cierto, hay muchos indios que por unas cuantas rupias estarán encantados de haceros un book. Los hay que llevan sus cámaras y luego te las envían, pero los hay que te las hacen con tu cámara. Aunque nosotros preferimos hacernos las fotos nosotros, nos consta que hacen fotos muy chulas y algunas bastante originales.

Os aconsejamos alojaros en un hotel en el que podáis ir andando al Taj Mahal porque unos 500 metros antes de llegar solo dejan pasar automóviles eléctricos por el tema de la contaminación. Aunque a cualquier hora del día podéis coger un tuk tuk para ir, si os alojáis cerca os ahorráis el precio del tuktuk y tener que regatear porque vais andando. Además, si vais temprano como nosotros, luego igual aun os da tiempo a daros una ducha en el hotel (si os sale un día de calor es abrasador) y poder desayunar.

A parte del Taj Mahal, en Agra podéis visitar el Fuerte Rojo, Patrimonio de la Humanidad. Lo bueno de esta ciudad es que, como no tiene nada más que estas dos cosas, con que estéis una noche es suficiente y podréis ir con muuuucha calma. Para ir al Fuerte Rojo sí que fuimos con coche. La entrada cuesta 600 rupias si enseñas la entrada del Taj Mahal, sino cuesta 650 rupias. Nosotros no lo sabíamos y las llevábamos de milagro. De nuevo, el precio puede variar cuando vayáis. Aquí ni en la página web era correcto.

En el Fuerte Rojo de Agra es donde estuvo encarcelado (o se recluyó él mismo cuando falleció su esposa, la historia es confusa) el emperador que mandó construir el Taj Mahal cuando fue destronado por su hijo por querer construirse un mausoleo como el de su esposa pero en negro en la otra parte del río Yamuna. Se dice que el emperador tenía una habitación con vistas al Taj Mahal y lo cierto es que, lo que más nos gustó del Fuerte Rojo de Agra, fueron las vistas que desde allí hay al Taj Mahal. Aunque es verdad que se ve a lo lejos y pequeño, ver el Taj Mahal no dejar de ser impresionante.

El Fuerte Rojo de Agra nos gustó. No al nivel de Amber Fort o la Fortaleza Mehrangarh de Jodhpur, pero nos gustó  y os aconsejemos que entréis.

Como os comentábamos antes, nos recreamos en esta visita. No teníamos nada más que hacer en Agra y nuestro tren no salía hasta las 23.30 horas de la noche, así que nos lo tomamos con calma y estuvimos allí algo más de 3 horas. Además de esto, el Fuerte es bastante grande.

Lo que más llama la atención del Fuerte Rojo de Agra, como su nombre indica, es su color rojo, ya que, fue construído principalmente con arenisca roja. Aunque hay algunas estancias que son totalmente blancas porque fueron construídas de piedra y mármol.

Después de visitar el Fuerte Rojo de Agra, comimos en un restaurante que encontramos por TripAdvisor. Se llamaba The Global Savour y tenía muy buenas puntuaciones. A nosotros no nos pareció nada del otro mundo. Si no encontráis nada mejor, puede ser una opción. Lo que sí que nos encató fue el trato. El camarero que nos atendió fue super amable, estábamos solos y después de comer se sentó a tomarse un te con nosotros.

Tras al comida, fuimos al mirador que os hemos comentado más arriba donde se ve el Taj Mahal desde la otra parte del río Yamuna. Lo malo es que llovía a cántaros y no pudimos ver el atardecer, aún así, nos llevamos un buen recuerdo de nuestra última visión de esta gran obra de arte.

Y, aquí, terminó nuestro paso por Agra. Solo nos quedaba coger un tren nocturno para llegar hasta nuestro siguiente y último destino en La India. El lugar más sagrado de la Tierra: Varanasi!

Escapada Alemania-Austria

Escapada Alemania-Austria

Dicen que las cosas que menos se planean son, por lo general, las que mejor salen. En enero compramos unos vuelos a Frankfurt para viajar en el puente de mayo sin saber la ruta que haríamos. Entre medias, salió Tanzania y dejamos un poco abandonado este viaje. Tan es así que nos platenamos si dejar perder los vuelos o no, pero finalmente nuestro espíritu viajero venció y nos fuimos rumbo a Frankfurt sin saber bien qué ruta haríamos. Nos lo pasamos “`pipa”!

Al principio, cuando compramos los vuelos, teníamos la idea de ir hacia Austria. Nos hacía mucha ilusión conocer Hallstatt, el que dicen que es el pueblo más bonito de Europa.

La ruta que finalmente hicimos no es una ruta pre-determinada, sino que nos dejamos llevar. Habíamos oído hablar de un pueblecito muy bonito que había cerca de Frankfurt: Rothenburg ob der Tauber. Además, queríamos conoce Hallstatt. Con esto, la ruta final y que confeccionamos sobre la marcha, fue la siguiente:

-Día 1: Rothenburg ob der Tauber y lago Chiem (en la frontera con Austria)

-Día 2: Salzburgo y atardecer en Hallstatt

-Día 3: Hallstatt y lago Gosausee

-Día 4: Heidelberg

¿Cómo lo hicimos? Alquilamos un coche con la compañía Avis a través de AutoEurope, porque era la opción más económica y con kilometraje ilimitado, ya que, si cruzábamos a Austria, íbamos a hacer muchos kilómetros.

¿Dónde dormimos? La primera noche dormimos en Frankfurt, en un hotel cerca del aeropuerto. El resto de noches, fuimos reservando sobre la marcha y finalmente dormimos un día cerca del Lago Chiem, al día siguiente a 20 minutos de Hallstatt y la última noche en Heidelberg.

¿Por qué hicimos esta ruta finalmente? En el sur de Alemania hay varias rutas para hacer: la ruta del Valle del Mosela, que yo ya había hecho anteriormente, la ruta romántica, que transucrre por varios pueblos del sur de Alemania y la selva negra, que transucrre por la parte del sur-oeste. Podíamos haber hecho alguna de estas dos últimas, pero Hallstatt llamaba nuestra atención. Además, nunca habíamos estado en Austria y era una oportunidad de conocer parte del país. Por ese motivo, nos inventamos esta ruta, que si bien cierto es muy bonita, os aconsejamos que la hagáis con más tiempo que nosotros y añadaís algún que otro punto, como por ejemplo, el castillo de Neuschwanstein, el cual nosotros no pudimos visitar por falta de tiempo.

Al final nosotros hicimos unos 1.300 kilómetros. Un poco paliza para 4 días, pero cumplimos nuestro sueño de visitar el pueblo más bonito de Europa: Hallstatt, con lo cual, compensó.

Idioma: En ambos países se habla en alemán. De hecho, una vez cruzas a Austria no te da la sensación de haber cambiado de país. Hablan en alemán y los paisajes son parecidos a los del sur de Alemania, aunque en la zona de Hallstatt las montañas se vuelven más escarpadas y los paisajes más verdes, por lo menos en la época en que nosotros fuimos.

Cruce de frontera: Ni te enteras. De Alemania a Austria pasas tal cual. En sentido contrario sí que nos pararon y nos preguntaron que de dónde veníamos y a dónde íbamos, pero no tuvimos que enseñar DNI ni pasaporte ni nada. Hay libertad de circulación de personas puesto que ambos países pertenecen a la Unión Europea.

Moneda: En ambos países hay euro, por lo que no tendréis que cambiar moneda. Lo que sí que os aconsejamos es que os vayaís con algo de efectivo. A nosotros que nos encanta tirar de tarjeta nos tocó sacar de un cajero porque había muchos sitios que solo te cogía “cash”.

¿Qué es lo que más nos ha gustado de esta escapada? Sin ninguna duda, Hallstatt y su entorno. Os dejamos con estas vistas del lugar para que os entren las ganas de ir que nos entraron a nosotros la primera vez que lo vimos.

En los próximos posts os contaremos qué ver y hacer en Rothenburg ob der Tauber, Salzburgo, Hallstatt y Heidelberg. Si no te lo quieres perder, suscríbete a nuestra web y sé el primero en leer lo que publicamos! De momento, os dejamos con un mapa donde podéis ver los puntos que visitamos y las distancias.

Gracias por leernos!

SAFARI DE 4 DIAS EN TANZANIA

SAFARI DE 4 DIAS EN TANZANIA

Hacer un Safari será problablemente el sueño de muchos viajeros. Para nosotros lo era, así que teníamos que cumplirlo. Lo que no sabíamos es que lo cumpliríamos este año, así tan rápido, casi sin pensarlo y organizándolo con un mes de antelación. En este post os queremos contar nuestra experiencia, daros toda la información posible para que podáis organizar vuestro safari, contaros las dudas que teníamos nosotros antes de ir y todo lo que nos habría gustado saber. Empezamos!

¿Por qué Tanzania? La principal razón por la que fuimos a Tanzania y no a Kenia, fue por la época del año en que viajamos teninedo en cuenta el tema de las migraciones. Nosotros viajamos a finales de marzo, principios de abril y, en esta época, al ser el comienzo de la época de lluvias, los animales suelen estar en el sur-este del Serengueti para dar a luz y alimentarse y, en mayo empiezan a migrar hacia el noroeste del Serengueti y a Kenia (Masai Mara), donde están hasta Septiembre-Octubre, cuando vuelven a migrar hacia el Serengueti. Fue por esta razón por la que decidimos viajar a Tanazania y visitar el Serengueti, además de otros parques nacionales.

Os dejamos con una imagen de un mapa donde se observa la migración por meses para que podáis organizar mejor vuestro safari:

 

 

 

 

 

 

Fuente: https://www.viajaporlibre.com/blog/viajes-tanzania-parque-nacional-del-serengeti/

Cómo llegar: Nosotros volamos al aeropuerto de Kilimanjaro. Hay un aeropuerto más cercano que es el de Arusha, la ciudad de los safaris, pero es una aeropuerto doméstico, por lo que no creo que vuelos internacionales lleguen allí. El aeropuerto de Kilimanjaro se encuentra a una hora y media más o menos de Arusha. Otra opción es que voléis a Dar Er Salam y luego cojáis un vuelo interno hasta Arusha o Kilimanjaro. Si venís desde Kenia, también podéis volar desde Nairobi o cruzar la frontera de manera terrestre.

Visado: Una vez ya habíamos decidido viajar a Tanzania, lo siguiente que necesitábamos saber era qué tipo de visado necesitábamos para entrar en el país. Es muy fácil. Se hace al llegar al país, así que no tenéis que hacer nada, más que pagar 50 dólares una vez lleguéis. Con ello tendréis un visado para una estancia de 90 días. Os dejamos aquí el link del Ministerio de Asuntos Exteriores donde tenéis toda la información necesaria.

Vacunas: Es importante que sepais que la vacuna de la fiebre amarilla es obligatoria si venís de un país afectado por la fiebre amarilla. Nosotros como veníamos de España no nos la tuvimos que poner, pero si llegáis procedentes de un país como Kenia, donde es zona afectada, os pedirán la cartilla de vacunación. En cuanto a vacunas recomendadas, se recomienda la fiebre Tifiodea, hepatitis A y B y tétanos-difteria. Son recomendadas, no obligatorias. De todos modos, lo mejor es que vayáis a un centro de vacunación internacional y os informen de todo y allí decidáis con el médico.

En Tanzania hay riesgo de malaria. ¿Tomarse pastillas para la malaria si o no? Nosotros no somos quién para contestar a esta pregunta. Lo mejor será que vayaís al centro de vacunación internacional, contéis el tipo de viaje que vais a hacer y vosotros mismos decidáis. Seguramente el médico os la recomiende. Lo que sí que os recomendamos es que llevéis un buen repelente, ropa que os cubra prácticamente todo el cuerpo y que seais prudentes con este tema. Intentar tomar todas las precauciones posibles.

Os dejamos el link del Ministerio de Asuntos Exteriores donde tenéis toda la información necesaria en relación a las vacunas.

¿Cuál es la mejor época para viajar? Como hemos contado en la introducción, a la hora de decidir hacer un safari tenéis que mirar en qué época del año vais a ir para decidir qué parte visitar teniendo en cuenta el mapa de migraciones. Marzo-Abril es época de lluvias, temporada baja para ellos. Nosotros viajamos en ésta época y conseguimos ver a los “big five”, pudimos ver muchísimos ñus y zebras que estaban migrando, había poca gente y se estaba super tranquilo, sin aglomeraciones. Además, a pesar de ser época de lluvias, tuvimos mucha suerte con el tiempo y durante el safari no nos llovió ni un solo día.

Idioma: En Tanzania, al igual que en Kenia y otras zonas de África, se habla suajili. Os vamos a dejar un vocabulario básico de lo que nosotros aprendimos y que oiréis todo el tiempo.

-Jambo: Hola. Buenos días.
-Habari Gani: Qué tal?
-Karibu: Bienvenido
-Asante sana: Muchas Gracias
-Hapana asante: No, gracias
-Pole Pole: Poco a poco
-Hakuna Matata: Sin problema

Os dejamos aquí con la que será la canción estrella de vuestro safari
(sobretodo si vais a Kenia):

Filosofía Tanzania (probablemente de más países de África): La filosofía de Tanzania es “Hakuna Matata”, es decir, “sin problema”. Como decía la canción de la película del Rey León: “Hakuna Matata, vive y sé feliz”. Pues así son. Los tanzanos se preocupan de las cosas realmente importantes, el resto.. .”hakuna matata”. Os queríamos hablar de esto porque, probablemente, cuando contratéis el safari os cuenten unas cosas y os ofrezcan unas cosas y luego cuando lleguéis allí puede que haya cosas distintas que no os habían contado o que os den algo distinto a lo que os habían ofrecido. Que eso no amargue vuestro viaje. Ir sabiendo que no todo será como os cuentan, asumirlo e intentar reconducirlo. Os contamos un pequeño ejemplo de lo que nos pasó a nosotros: Cuando reservamos el safari lo habíamos reservado para ser 4 personas y cuando llegamos allí, finalmente fuimos 6. Lo cierto es que no nos importó mucho porque el jeep era genial para 6, no nos molestábamos y el grupo que formamos fue estupendo, pero es verdad que nosotros habíamos pagado por ser 4 y no 6. No dejamos que eso amargara nuestro viaje, pero tampoco nos quedamos callados. Lo hablamos con la agencia y nos ofrecieron otra cosa a cambio de ese “perjuicio”. Os puede pasar algo así, por muy tontería que sea, de verdad no dejéis que eso os amargue. Hablar las cosas con ellos e intentar que, de alguna manera, os compensen. Seguro que lo hacen porque para ellos lo más importante es que quedéis contentos con el safari.

Qué tipo de safari hacer: Sabéis que nuestra forma de viajar es ” a tu aire mola más” pero, esto no se puede aplicar al 100% al safari. ¿Por qué? En primer lugar porque los parques son enormes y es difícil orientarse en ellos, por lo que sería muy fácil perderse. Además, los guías saben donde están los animales, los ven desde muuuy lejos, conocen sus nombres, sus curiosidades, hablan entre ellos y se avisan de donde están…todo eso, si lo haces por tu cuenta, te lo pierdes. Sinceramente, creo que no habríamos visto la misma cantidad de animales, ni nos habíamos enterado de muchas cosas que te van contando. Así que, nuestro consejo es que lo hagáis con guía. ¿Cómo puede hacerse el safari? Podéis dormir en camping, en lodge o en tented camps.

La manera más económica de hacer el safari es durmiendo en campings. Normalmente en este tipo de safari vas con el conductor-guía, y con un cocinero que cocina para ti durante todo el safari (desayuno, comida y cena). Es la agencia la que pone las tiendas de campaña y los colcones y tu quien debe llevar su saco de dormir (te lo pueden poner ellos pero te cobran a parte…además, por higiene, yo creo que me llevaría el mio). Los parques nacionales tienen campings públicos y privados y suelen tener baños, cocina y comedores. Algunos pueden tener hasta agua caliente y wifi. Tenéis que saber que los campings están en medio de la sabana, no hay vallas, lo que quiere decir que los animales pueden campar a sus anchas por el camping y que escuchéis animales por las noches. Conocimos a gente que había oído a las hienas mientras dormían, ya que, estos animales normalmente se acercan por la noche en busca de comida.

Los lodges son hoteles y el precio suele ser más caro que la primera opción. Hay lodges más económicos y otros más caros. Aquí ya es que habléis con la agencia y os vaya pasando presupuesto de los lodges. Antes de que reserven el safari, que os manden información de los lodges y mirarlo antes por internet. Hay varias categorias de lodges: budget (más económico), comfort, standard y luxury.

Los tended camps es la opción más cara. Son alojamientos semi permanentes, con estructuras de obras al estilo de tienda tipo militar con baño en el interior.

Recomendaciones varias: llevar prismáticos (algunos animales no están cerca y los necesitaríeis. Aunque el guía tendrá, si sois varios los tendréis que compartir, así que mejor si los llevas desde casa), llevar ropa de colores neutros y zapatillas, intentar llevar mangas largas finitas como medida de protección para los mosquitos (además, a determinadas horas del día puede hacer un poco de fresco), coger chubasquero, gorro y crema solar. Si os gusta la fotografía, llevar un buen objetvio con zoom para poder hacer las mejores instantáneas de los animales.

Nuestro safari

La agencia con la que nosotros contratamos el safari fue Amazing Kilimanjaro. Aunque es verdad que tuvimos algún inconveniente con ellos, como os hemos comentado más arriba, finalmente lo solucionamos y terminamos contentos. Fue la agencia que mejor precio nos ofreció y el trato de la persona con la que hablábamos fue inmejorable. Hablábamos por correo electrónico, whatsaap y teléfono. Nos resolvía cada duda que nos iba surgiendo. Nos dieron facilidades de pago y siempre estuvieron muy atentos.

Nosotros decidimos hacer un safari de 4 días, 3 noches. Habíamos estado leyendo sobre esto y finalmente consideramos que 4 días era lo ideal. Siempre te quedarás con ganas de más, pero es verdad que menos días sería poco y nosotros queríamos ir luego a Zanzibar.

¿Qué parques nacionales visitamos?

En el norte de Tanzania, que es donde nosotros fuimos, hay varios parques nacionales en los que hacer “game drive”, que es como se llama a estar en el parque viendo y buscando animales. Más o menos, por importancia y por ser más conocidos son: El Parque Nacional del Serengueti, el Área de Conservación del Ngorongoro, el Parque Nacional Taranguire, el Parque Nacional del Lago Manyara, el Parque Nacional de Arusha y el Lago Eyasi.

El Parque Nacional del Serengueti y el Área de Conservación del Ngorongoro los teníamos claros, faltaba decidir otro parque que visitar, y finalmente nos decantamos por Lake Manyara. Habíamos estado leyendo que en época de lluvias es muy bonito porque el lago está lleno de agua y se pueden ver flamencos.

¿Dónde dormimos?

Lo primero que planteamos fue la posibilidad de dormir en camping, pero después de preguntar a varias agencias y comprar precios, Amazing Kilimanjaro nos dejaba el mismo precio por dormir en lodges que el resto por dormir en tiendas de camapaña, así que la decisión fue fácil. Además, al ir en temporada baja de allí pudimos dormir en dos lodges increíbles tanto en el Serengueti como en el Ngorongoro. En uno de ellos tuvimos la suerte de ver leopardos a primera hora de la mañana pasando por delante de nuestra habitación (cada vez que queríamos salir de la habitación tenía que venir un ranger a recogernos) y en otro vimos a un búfalo que acababa de dar a luz y se había quedado cerca.

Las vistas del lodge del Ngorongoro son impagables:

Normalemnte en los lodges la pensión es completa. Tienes incluída la cena, el desyauno del día siguiente y la comida. El desayuno y la comida normalmente te lo preparan en picnic porque sueles estar en el safari.

Para nosotros, hacer un safari en Tanzania ha sido una de las experiencias más bonitas de nuestra vida. Poder ver a los animales en su hábitat, en plena naturaleza, con los preciosos paisajes de fondo… vivir esto, no tiene precio! Así que, si estáis pensando en hacer un safari, no lo dudéis y si necesitáis cualquier cosa, aquí estamos para ayudarnos. Esperamos que os haya gustado y próximamente os contaremos qué vimos en cada parque. No os olvidéis de suscribiros a nuestra web!

 

TRES DÍAS EN ROMA

TRES DÍAS EN ROMA

Estuvimos en Roma en enero de 2018 y, aunque no fue la primera vez para ninguno de los dos, sí que fue nuestra primera vez juntos. Disfrutamos y paseamos esta ciudad muchísimo, y es que, eso es lo que más me gusta de repetir destinos, la manera en que lo vives las siguientes veces…muy relajadamente. Por eso, y porque sobre Roma hay mucho escrito, hemos decidido hacer un post diferente y proponeros tres paseos por Roma para tres días diferentes. También os recomendaremos algunos restaurantes y lugares para ir…y es que, esta vez tuvimos la gran suerte de ir acompañados de un romano (Raul tiene familia viviendo en Italia). Así que allá vamos:

Primer paseo por Roma

Nuestro primer paseo por Roma lo empezamos en el Coliseo. Yo ya había entrado pero Raul no y no íbamos a permitir que se fuera de allí sin entrar a una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno, así que entramos. Hay varias manera de visitar el Coliseo: 1. comprando la entrada y darle la vuelta vosotros mismos (12€/persona). 2. añadir una audioguía (5€/persona más). 3.Reservar una visita guiada de las muchas que os ofrecerán por los alrededores del Coliseo (entre 25€ y 35€/persona). En esa última opción podéis regatear algo. Algunas de ellas os ofrecen entrar al foro romano con guía por el mismo precio. La visita solo al Coliseo dura una hora más o menos y al foro romano otra hora.

Después de visitar el Coliseo, paseamos por todo el foro romano hasta llegar a plaza Venezia. Justo en plaza Venezia se encuentra un edificio donde hay una estatua de Vittorio Emmanuele. Poca gente entra a este edificio. Es un cementerio militar donde la entrada es gratuita y las vistas desde arriba son preciosas. Se ve Roma a vista de pájaro y se ven todas las cúpulas de las tantas iglesias que hay en esta ciudad. La entrada es gratuita, así que no dudéis en entrar.

Desde Plaza Venezia paseamos por la vía del Corso, la calle principal de Roma, y se hizo la hora de comer. Queríamos huir de las calles céntricas y turísticas, y yo recordaba un sitio donde había comido con mis padres dos años antes. El sitio es una spaghetteria que a mi me parece que está muy buena y de precio está bastante bien para estar en pleno centro.

Después de comer fuimos a la Fontana di Trevi….que maravilla!! Por más veces que la vea siempre me quedo con ganas de estar allí más rato. Quién la haya visto me entenderá…y quien no….tiene que ir! 🙂

Y desde la Fontana di Trevi fuimos al Panteón, un templo de planta circular que cuenta con casi 2.000 años. Lo característico de este templo es su forma esférica y que está abierto al cielo. La entrada es gratuita y bien merece una visita. Tener en cuenta que no deja de ser una iglesia y que hay horarios para visitarla, por lo que, en horas de oficios, solo se podrá visitar si vais a escuchar misa. A nosotros nos pasó. Llegamos el sábado sobre las 17.30 horas y ya no pudimos entrar, así que nos lo reservamos para el día siguiente.

Muy cerquita del Panteón se encuentra la plaza Navona, una plaza con mucha vida en el centro de Roma con tres fuentes preciosas: Fontana dei Quattro Fiumi, Fontana del Moro y Fontana del Nettuno. La plaza está rodeada de bares y restaurantes que le dan mucha vida al lugar.

Desde plaza Navona subimos hasta encontrara la calle del Clementino, que nos llevó directos a Plaza de España. Otra plaza alucinante de Roma, con sus imponentes escaleras y que recibe su nombre debido a que justo en esa plaza se encuentra la embajada española en Roma. Plaza España siempre está lleno de gente sentada en sus escaleras. Puede ser una buena idea comprarse un helado y disfrutarlo sentado allí.

Nuestro último punto del día fue la Plaza del Pópolo, unida a plaza España por la vía del Babuino. Entre una plaza y otra habrá menos de 5 minutos andando. La plaza del Pópolo (plaza del pueblo en español), es otra de las plazas más famosas de Roma. Es una plaza enorme donde también hay mucha vida y está llena de barecitos alrededor. La verdad es que Roma en general tiene mucha vida social.

Nosotros esta noche cenamos en casa de los familiares de Raul, pero por concluir el primer paseo por Roma con una cena en condiciones, os vamos a dejar algunas recomendaciones que nos hicieron a nosotros cerca de la zona en la que termina este primer paseo. No podemos opinar porque no los probamos, pero nos lo aconsejó gente de la que nos fiamos de su criterio y que ha estado viviendo en Roma mucho tiempo.

Restaurante Alfredo alla Scrofa: cerca de Plaza Navona. Su especialidad es la pasta.

Da Tonino: también muy cerca de Plaza Navona y sirven comida típica romana.

Lo zozzone: una pizzeria cerca de plaza Navona.

Segundo paseo por Roma

Nuestro segundo paseo por Roma empezó en la Ciudad del Vaticano. Empezamos temprano y no había mucha gente en la plaza de San Pedro, por lo que la entrada fue rápida (para entrar el Vaticano tienes que pasar un control de seguridad). Una vez dentro, lo primero que hicimos fue subir a la cúpula de la basílica de San Pedro. Ninguno de los dos habíamos subido y nos encantó… las vistas desde allí arriba son una pasada. La entrada son 8€. Ahora bien, armaros de valor porque la subida no es nada fácil. Son 550  escalones. Los primeros 150 más o menos, se pueden hacer en ascensor pagando 2€ más, pero sinceramente, es la parte más fácil y creo que no merece la pena. La primera parte son escalones anchos por una escalera de caracol. Cuando termina esta parte llegas a la base de la cúpula y desde aquí se puede ver la basílica por dentro. Si tienes vértigo, tienes un problema. Yo lo pase algo mal…Desde aquí empiezas a subir por una escalera de caracol más estrecha que la anterior donde sólo cabe una persona. Este trozo ya es bastante duro. Cuando acaba esta escalera, se estrecha el camino y encima con la forma ovalada de la cúpula, también llegar a dar claustrofobia. Al final de este camino hay unos escalones más anchos y una zona más espaciosa, pero queda el peor tramo. El último y por el que llegas al exterior. Es una escalera, también de caracol pero muy muy estrecha, que se te hace eterna. Cuando termina esto, ya estás arriba! Las vistas son espectaculares…

Cuando bajas, accedes a la basílica de San Pedro por un lateral. Esta iglesia es una de las más bonitas que he visto nunca por dentro. Allí se encuentra la Piedad de Miguel Angel. Casi siempre están haciendo oficios y más si viajáis en fin de semana, por lo que hay que guardar silencio y respeto. El Vaticano tiene más cosas que visitar que nosotros no hicimos porque ya habíamos hecho en nuestros anteriores viajes. De hecho, daría solo para un día visitar todo el recinto. En el museo del Vaticano se encuentra la famosísima capilla Sixtina, que tenéis que ser aunque sea una vez en la vida.

Cuando salimos de la basílica de San Pedro, era un domingo a las 12 horas y esperábamos ver la bendición del Papa, pero se encontraba fuera de Roma y ese día no hubo…así que otra vez será. Bajamos por la Vía de la Conzcliazione hasta el castillo de Sant Angelo. Esta calle ofrece unas vistas preciosas de la plaza de San Pedro y su basílica.

El castillo de Sant Angelo por fuera impresiona y por dentro leímos y nos dijeron, que no merecía la pena, a excepción de las vistas que hay desde allí a toda la ciudad de Roma. Nosotros no entramos, pero sí que estuvimos paseando por su alrededor, ya que, se encuentra a orillas del río Tiber y justo enfrente del puente peatonal Sant’ Angelo, el cual cruzamos.

Volvimos a cruzar Plaza Navona para llegar hasta el Panteón, y es que, no queríamos irnos de allí sin entrar. Esta vez hubo suerte y entramos!

Comimos justo detras del Panteón en un restaurante que se llamaba Archimede y que servían una pasta muy buena. Nos llevó el tío de Raul que es de allí y nos recomendó pedir una pasta que llevaba setas. De entrante pedimos unos fritos, que por lo visto son típicos en Roma. Había verdura en tempura, además de varios quesos también en tempura.

Después de comer improvisamos y fuimos hacia una iglesia que se llamaba Basílica de Sant’Andrea della Valle. La entrada también es gratuita y tiene unos frescos en el techo preciosos. Allí cualquier iglesia parece una catedral… en esta iglesia concretamente hay unos espejos a modo de mesa que te permiten ver las pinturas del techo más cómodamente. Cerca de esta basílica está Campo di Fiori. Esta zona ni Raul ni yo la habíamos visto antes y nos gustó mucho porque nos pareció muy auténtica. En Campo di Fiori estaban haciendo un mercado de productos artesanos y del lugar y algún que otro vendedor nos regaló un buen rato. Por lo visto, esta zona es como la zona de los jóvenes de Roma y está plagada de bares, cafeterias, restaurantes, y mucho ambiente.

Desde Campo di Fiori nos fuimos hacia el Trastevere cruzando por el puente Sisto. Andamos unos 15-20 minutos, pero de verdad que merece la pena andar por Roma. Nosotros ninguno de los días cogimos ni autobús, ni metro ni nada, porque está todo cerca y andar por allí es una maravilla.

En el Trastevere entramos en la Iglesia de Santa Maria del Trastevere. También una iglesia preciosa y enorme en medio de un barrio con mucho encanto. El Trastevere es para pasearlo, para disfrutarlo. Hay también muchísimo ambiente, bares, gente animando la zona haciendo espectáculos, tocando música en directo,… En el Trastevere es típico tomarse el aperitivo italiano. Nos recomendaron un sitio que se llama Freni e Frizioni. Si coincide la hora de cenar y estáis allí, puede ser una opción.

Cuando salimos del Trastevere estaba anocheciendo y los colores del cielo eran una maravilla…así que fuimos paseando por la orilla del rio Riber desde el Puente Sisto hasta Plaza Cavour, donde nos recogían. Fue un paseo super agradable, parando en cada puente, disfrutando de la pura Roma y de su cielo rojizo.

Tercer paseo por Roma

Para el tercer paseo, os proponemos que primer visitéis el Ara Pacis. Nosotros nos quedamos con las ganas. Íbamos tan tranquilos y tan de relax que se nos vino el tiempo encima y finalmente no lo pudimos visitar. Ara Pacis es un altar -monumento dedicado a la diosa Paz en honor a la cual cada año se realizaban en él los sacrificios de un carnero y dos bueyes. Debido a la crecida del río Tiber, este altar quedó sumergido durante más de un milenio. En el siglo XVI se encontraron parte de los restos y en 1938 se llevó a cabo la reconstrucción que se conserva hasta nuestros días. El monumento se encuentra en el interior de un museo acristalado, a orillas del río Tiber y la entrada cuesta 8,5€. A nosotros nos habría gustado verlo y lo tenemos pendiente. No os podemos dar nuestra opinión de si merece la pena o no, así que, si vais, esperamos la vuestra 🙂

Fuente foto: https://sites.google.com/site/geohistoriaarte/obras-destacadas/a/ara-pacis-augustae

Después de esta visita, podéis ir a la Basílica de Santa Maria la Mayor, una basílica enorme, con dos capillas laterales y un altar precioso. Después de la basílica de San Pedro, creo que es la Iglesia que más nos gustó de Roma. Su techo es una auténtica pasada. Como curiosidad, cuando nosotros estuvimos allí, habían estado los reyes de España inaugurando la iluminación de la Basílica y vaya si se notaba…

Cerca de Santa Maria la Mayor hay otra iglesia, San Pedro encadenado (San Pietro in Vincoli), famosa porque en ella se encuentra el Moisés de Miguel Angel. Un escultura realizada por Miguel Angel entre los años 1513 y 1515. Para Miguel Ángel el Moisés fue su obran mayor realismo, tan es así que, al acabarlo, el artista golpeó la rodilla derecha de la estatua y le dijo “¿por qué no me hablas?”, porque esa era la única cosa que les faltaba por estraer del márborl. La propia vida de la escultura.

Muy cerquita de San Pedro encadenado, se encuentra el Domus Aurea, una residencia que mandó a construir el emperador Nerón en Roma. Sus lujos incluían incrustaciones de oro y piedras preciosas, y cuentan que los techos de algunos salones tenían compuertas por donde se arrojaban flores y perfumes durante las fiestas ofrecidas por Nerón. Hasta el S. XV la Domus Aurea estaba cubierta por escombros y se desconocía de su existencia. Fue en este siglo cuando un joven la descubrió. En la actualidad únicamente se puede visitar los fines de semana y, si vais en grupo, podéis llamar para concertar una visita entre semana. Esta fue otra de las cosas que se nos quedó por ver en este viaje. Lo dejamos para el lunes y estaba cerrado. Desde marzo de 2017 te hacen un recorrido virtual para que puedas imaginarte como fue en su dia esta Domus y por opiniones que hemos leído parece que es muy aconsejable.

Desde aquí nos fuimos a comer a uno de los mejores sitios que hemos probado en Roma, que nos habían aconsejado y que, un italiano considera que es de lo mejor de allí. Se trata de Felice a Testaccio, en el barrio de Testaccio. Pedimos las especialidades de la casa, Tonnarelli cacio e pepe (espaguetis con queso y pimienta), alcachofas a la roma y una carne que estaba exquisíta. De postre probamos el tiramisú más rico que he probado en mi vida (y eso que yo no soy muy fan del tiramisú).

Nosotros finalizamos nuestro tercer paseo en Roma, subiendo a Lo Zodiaco, un lugar apartado del centro de Roma donde hay unas vistas preciosas de la ciudad. Como este lugar está un poco aportado, os aconsejamos ir a Gianicolo, cerca del Trastevere, una colina elevada donde también hay unas vistas muy bonitas de Roma.

Os dejamos el mapa donde están marcados por orden todos los puntos propuestos de cada día.

Esperamos que os haya gustado nuestra propuesta de tres paseos por Roma! Gracias por leernos.

RECORRIENDO EL VALLE DEL MOSELA

RECORRIENDO EL VALLE DEL MOSELA

El río Mosela (Mosel, en alemán) es un río que discurre por Francia, Luxemburgo y Alemania y desemboca en el Rin. Lo más bonito de este río son los pueblos que baña a su paso en Alemania y su giro de casi 360º a la altura de Bremm. Fue esto y el castillo de Eltz lo que hicieron que me entraran unas ganas tremendas de visitar esta zona de Alemania. Así que, rápidamente le busqué fecha!

¿Cómo llegar hasta el Valle del Mosela? Nosotros cogimos un vuelo Valencia-Frankfurt y allí alquilamos un coche para recorrer esta parte del sur-este de Alemania. También se puede llegar desde Luxembrugo o Dusseldorf, aunque yo creo que desde Frankfurt es desde donde más cerca queda.

¿Qué recorrido hacer y cómo hacerlo? Os dejamos el mapa con los puntos que visitamos y que creo que son los imperdibles. A partir de ahí, si disponeis de más días podéis añadir más pueblos con encanto y castillos a vuestro recorrido. ¿Cómo lo hicimos? Nosotros lo hicimos en coche porque nos pareció lo más cómodo dada la época del año que la que fuimos y el frío que iba a hacer. Hay partes que se pueden hacer en bici o en barco, surcando las aguas del mismo río Mosela.

¿Cuántos días son necesarios? Pues como todo. Depende de los días de que dispongas podrás hacer más cosas o menos. Nosotros estuvimos 3 días y para recorrer los imprescindibles de Mosela es suficiente. Si tenéis más días podéis visitar Colonia o Heidelberg, ciudades que se nos quedaron pendientes y que algún día visitaremos.

¿En qué época ir? Nosotros fuimos a finales de invierno y encima cogimos una ola de frío, así que viento y nieve estaban asegurados. Supongo que en primavera o otoño debe ser precioso. Lo bueno del invierno es que lo pudimos visitar todo tranquilamente y sin masificaciones.

NUESTRA RUTA DE 3 DÍAS:

DÍA 1: BURG ELTZ-PUENTE COLGANTE GEIERLAY-COCHEM

Habíamos llegado la noche anterior a Frankfurt y habíamos dormirdo en un hotel cerca del aeropuerto. Nos despertamos temprano y, después de desayunar, pusimos rumbo a nuestro primer destino y más esperado del viaje: el castillo de Eltz o Burg Eltz. Tardamos una hora y media en llegar desde Frankfurt, así que llegamos antes de las 11, con la suerte de que no había mucha gente, pero creemos que no por la hora, sino por la época del año.

Había visto cientos de imágenes de este Castillo y tenía que visitarlo… no me decepcionó en absoluto.

Dejamos el coche aparcado en el parking, el cual, al ir en temporada baja, no pagamos (de normal creo que cuesta unos 4€). El castillo lo abren en primavera (este año lo abrían el 25 de marzo y nosotros fuimos el 17 de marzo. Por los pelos!) y lo cierran a finales de otoño, así que no pudimos visitrarlo por dentro, aunque tampoco era nuestra intención. Con verlo por fuera ya nos conformábamos.

Este castillo es un auténtico castillo medieval de piedra y madera que fue el hogar y sirvió como fortificación defensiva de una importante familia en Alemania. A nosotros nos pareció un castillo de príncipes y princesas…de película!

Consejo para visitar el castillo: Durante la temporada alta hay un mini bus que te lleva por una carretera hasta la puerta del castillo. Las vistas desde este camino son preciosas y hay un mirador por el que merece la pena bajar andando. Así que, aunque hay un sendero para hacer una ruta de 1 km en medio del bosque que sale desde el parking, nuestro consejo es que bajéis andando por el camino del mini bus y luego volváis andando por el sendenero hasta el parking. Es decir, que hagáis una ruta circular y así veáis el castillo desde todas las perspectivas posibles.

Después de visitar el castillo, volvimos a coger el coche y pusimos rubo al puente colgante de Geierlay. Este puente colgante, inaugurado en el año 2015, se encuentra a unos 50 minutos del castillo de Eltz, en la localidad de Mörsdorf. La verdad es que da un poco de yuyu. No es apto para gente con vértigo…jeje. El puente tiene una longitud de 360 metros y se encuentra a una altura de 90 metros. Yo, que tengo vértigo, fui capaz de cruzarlo pero pasándolo realmente mal.

El puente tiene una cámara web, donde podéis acceder para verlo en tiempo real. Os dejamos el enlace direco aquí.

 

Para llegar hasta el puente tenéis que aparcar en el parking de la entrada del pueblo, donde está el punto de información turísitco del puente y una cafetería. El parking es de pago. No os podemos decir el precio porque cuando fuimos la máquina se había roto, pero es de pago de O.R.A. Desde el mismo parking tenéis que seguir las indicaciones hacia el puente. Justo desde ahí hay 1,8km hasta donde empieza el puente. Un paseo, primero por el pueblo y luego por un sendero en medio de la nada hasta que se llega al principio del puente. Como os decíamos, el puente son 360 metros de largo y hay que cruzarlo dos veces: a la ida y a la vuelta. Hay algunas rutas para hacer por los alrededores del puente, así que si vais en época de buen tiempo podeis planteros la posibildiad de hacer algún trekking por allí. Nosotros a 0º nos vino justo para cruzarlo.jeje.

Una vez terminamos la visita al puente Geierlay, decidimos comer, y cometimos el error de comer en el pueblo de Mörsdorf. Comimos en una especie de pensión por la que pasaréis por delante para acceder al sendero que lleva al puente. Pensábamos que al ser una pensión local comeríamos bien y nada más lejos de la realidad. Un Gulash de bote y unas salchichas secas sin pan, ni salsa ni nada. Lo bueno es que fue muy económico, pero no os lo aconsejamos en absoluto. La cafetería del punto de información tenía buena pinta algunos platos que vimos, pero seguramente sería cara para lo que ofrecería, como en todo este tipo de sitios, así que si podéis evitar comer aquí, mejor.

Después de comer pusimos rumbo a nuestro último destino del día y donde íbamos a dormir: Cochem. Desde Mörsdorf a Cochem hay unos 30 minutos en coche.Lo primero que hicimos fue ir a nuestro apartamento. Lo alquilamos a través de booking y lo bonito del sitio era que estaba en la orillita del río Mosela con vistas al castillo de Cochem. El apartamento se llamaba Haus Daniella. Por las vistas y la ubicación, valió la pena hospedarse aquí.

Cochem es una pequeña ciudad del oeste de Alemania.Decidimos hospedarnos en esta ciudad los dos días porque, a parte de que nos pareció un lugar con mucho encanto, era un punto estratégico teniendo en cuenta la ruta que queríamos hacer.

Pasamos la tarde visitando Cochem, que no tiene prácticamente mucho que visitar, más que la plaza principal y el puente para divisar las vistas del castillo y el río. Al castillo no entramos porque las reseñas que habíamos leído no lo aconsejaban, pero la verdad es que por fuera era muy bonito.

En Cochem también hay un teleférico que te lleva a lo alto de una montaña y en el que se ve la ciudad a vista de pájaro. La idea era subir hasta allí al día siguiente, pero el día no nos acompañó y tuvimos que cambiar el plan. Si podéis hacerlo, leímos que se puede subir andando y que merece la pena solo por ver las vistas desde allí arriba.

Como habíamos madrugado y había sido un día de kilómetros intenso, cenamos en nuestro apartamento y nos fuimos a dormir temprano para al día siguiente seguir recorriendo los pueblecitos del río Mosela.

DÍA 2: BREMM- BERNKASTEL KUES-TRIER

La idea era empezar el día subiendo al teleférico de Cochem pero amaneció nevando y con mucho frío, así que nos fuimos directamente a Bremm porque queríamos ver el lugar donde el Mosela hace un giro de casi 360º. Para llegar hasta este mirador, aparcamos el coche enfrente de la iglesia de San Laurentius y desde ahí empezamos a subir a través de los viñedos. No hay una ruta marcada, sino que fuimos subiendo por los viñedos hasta que llegamos a un banco y allí nos quedamos a contemplar las vistas del rio Mosela, su giro de casi 360º y los viñedos de alrededor. Realmente Bremm no lo visitamos, únicamente fuimos allí para visitar el giro porque nos pareció una pasada cuando lo vimos en fotos y queríamos estar frente a él.

El siguiente pueblo que queríamos visitar fue Bernkastel Kues, un pueblo que se encuentra a unos 40 minutos de Bremm. De camino empezó  a nevar un poco más fuerte y apenas pudimos parar en los pueblos que hay por la ruta. Aun así, desde el coche se veían preciosos y alguna paradita rápida sí que hicimos.

Bernkastel Kues es una ciudad también del Estado Renania Palatinado, fundada por el año 1.300, de estilo medieval que se encuentra al oeste de Alemania y que también baña el río Mosela. La ciudad es super bonita. Pequeña, con las casitas típicas alemanas de madera y hormigón, con su plaza principal y el puente que cruza el río, que divide la ciudad en dos. Más que ciudad parece un pueblo, pero bien merece una paradita. Su centro peatonal es minúsculo, pero con mucho encanto.

Después de visitar Bernkastel Kues decidimos ir hasta Tréveris (Trier), considerada la pequeña Roma alemana. Esta ciudad no la teníamos prevista en la ruta, pero dado el día que nos había salido tuvimos que improvisar. Desde Bernkastel tardamos unos 40 minutos en llegar hasta Trier. Fue la mejor decisión que tomamos este día. Nos encantó! Es una ciudad grande pero acojedora, con mucha historia. Leímos que es la ciudad más antigua de Alemania y que aun conserva edificaciones realizadas por los romanos. Se encuentra a 9 kilómetros de Luxemburgo y todavía pertenece a la zona de Mosela.

Lo primero que hicimos nada más llegar fue comer. Encontramos un sitio en TripAdvisor. Una hamburgueseria que se llama Bugueramt y que está en el centro de la ciudad, en una calle peatonal. Si os cansáis de la comida alemana, os lo recomendamos.

Después de comer, empezamos a visitar la ciudad. Lo primero que visitamos fue la plaza del mercado, y nos pareció una plaza preciosa. Más amplia y grande que la que habíamos visto en Cochem y en Bernkastel Kues. Como gran parte de Alemania, Trier fue bombardeada durante la segunda guerra mundial, por lo que quedó prácticamente desatruída en su totalidad, conservándose a día de hoy tres casas  del siglo XVI cuyo interior da acceso al antiguo barrio judío de Trier.  Este barrio del siglo XIII fue creado por las familias judías por su seguridad en caso de tener que huir.

En la calle que va desde la plaza del mercado (Haupmark) hasta Porta Nigra se encuentra un edificio que data del año 1.220 conocido como la casa de los Reyes Magos por una pintura de la ‘Epifanía’, que una vez estuvo colgada en las estancias de la casa. El edificio por fuera es curioso, con sus ventas arcadas que recuerdan un estilo morisco.

Desde aquí ya se divisa la Porta Nigra, la construcción más emlemática de la ciudad. La Porta Nigra (construida en el año 180) es la puerta romana de mayor tamaño que se conserva hoy en día y era una de las cuatro puertas con las que contaba la muralla que protegía la ciudad. En el siglo XI, la Porta Nigra fue transformada en una iglesia de dos plantas consagrada a San Simeón.

Yo creo que este edificio fue el que más nos gustó de la ciudad de Trier. Como curiosidad, leímos que en el año 2017, la Porta Nigra había sido elegida por Alemania para aparecer en las monedas de dos euros.

Lo que también nos gustó mucho y nos pareció interesante fue la catedral de San Pedro, la iglesia más antigua de Alemania y que fue construída por etapas, de ahí que en ella confluyan varios estilos: romano, barroco y gótico. Además, al haber sido destruída en parte en la Segunda Guerra Mundial, fue reconstruída al estilo románico para devolverle su estilo original. Por dentro la catedral es preciosa, así que os aconsejemos que entréis (es gratis) y alucinéis con el órgano que hay en su interior.

Nuestra visita a Trier terminó de la mejor manera posible… comiendonos un gofre en un “cuqui sitio” de los que me encanta. Se llama Suite au Chocolat. Nos comimos un gofre y un chocolate que estaba de vicio! Así que, hacer hueco y no os lo perdáis.

Volvimos a Cochem por la tarde y después de hacer un intento de fotografía noctura en el río con el castillo de fondo, nos fuimos a nuestro apartamento a dormir.

DÍA 3: FRANKFURT Y VUELTA A CASA

Como este día teníamos que coger el avión desde Frankfurt a Valencia por la tarde, decidimos visitar Frankfurt. La verdad es que esta ciudad poco tiene que ver…¿Por qué es una ciudad tan conocida?  A parte de ser el centro económico y financiero del país, su ubicación en el centro del mismo hace que sea un nudo de transporte muy relevante en Europa.

Frankfurt fue totalmente destruída en la Segunda Guerra Mundial y debido a ello, es una ciudad muy moderna. Únicamente se recontruyó el centro, el cual es minúsculo. Lo más bonito, al menos para mi, la plaza Roemerberg donde se encuentra el edificio Romer, el ayuntamiento de Frankfurt.

Muy cerquita de la Plaza se encuentra el puente de la Libertad que cruza el río Meno y la catedral de Frankfurt, la Colegiata de San Bartolomé.

Ya veréis como el centro de Franfurt es muy pequeño y lo veréis todo enseguida. Paseando por sus calles encontramos otro “cuqui sitio” con unas tartas para chuparse los dedos….El lugar es precioso y os aconsejamos que os sentéis a disfrutar de uno de sus manjares. Se llama Bitter Zart y es una chocolatería y cafetería. Después comimos en un restaurante que se llama Ariston. Lo encontramos por TripAdvisor y la verdad es que estaba super bueno, así que si no sabís donde ir, puede ser un buen plan.

Y hasta aquí nuestra escapada por el Valle del río Mosela! Si quieres ser el primero en enterarte de nuestras escapadas suscríbete a nuestra web! Gracias por leernos!

TROMSO: SU NOCHE POLAR Y SUS AURORAS BOREALES

TROMSO: SU NOCHE POLAR Y SUS AURORAS BOREALES

Nada más volver de Islandia y ver sus magníficas auroras boreales, decidimos que aquello no podía quedar allí y que teníamos que volverlas a ver. Fue así como empezamos a informamos sobre los mejores lugares para ver las luces del norte. Primera de la lista: Tromso! Cuánto más leíamos de este destino, más nos emocionaba y más ganas teníamos de ir. Fue un viaje premeditado, preparado, buscado y deseado. Enseguida le pusimos fecha, pasaríamos allí el fin del año 2017 y empezaríamos el 2018.

¿Qué saber de Tromso antes de ir?

Ubicación: Tromso está considerada como “la capital del ártico”. Se encuentra en el Norte de Noruega, concretamente a 350 kilómetros al norte del Círculo Polar Ártico. El distrito de Tromso cuenta con muchísimas islas, la mayoría conectadas por puentes, por lo que es fácil moverse en coche. Gracias a su proximidad al Polo, en Tromso se viven dos fenómenos climatológicos opuestos: la noche polar ( del 21 de noviembre al 21 de enero) y el sol de medianoche (del 20 de mayo al 22 de julio). Nosotros estuvimos durante la noche polar y es una experiencia única. Cuatro horas de claridad (de 10 a 14 horas) en las que parece que esté atardeciendo todo el tiempo. Algo único!

Clima: Evidentemente, la temperatura de Tromso depende de la época del año, pero calor allí no pasarán. jeje. Nosotros fuimos en diciembre y, debido a la noche polar el sol no llega a salir, las horas de luz son escasas y las temperaturas son más bajas. A pesar de ello, y debido a una corriente cálida que llega a Tromso proveniente del Golfo de México, las temperaturas suelen ser más altas que en otros lugares de la misma latitud. Aunque una noche llegamos a estar a -18º, lo normal fue que estuviéramos entre 1º y -10º.

Cuándo ir: Depende de lo que queráis ver. Si queréis ver auroras boreales y vivir la noche polar, tendréis que ir entre octubre y febrero-marzo. Se dice que los mejores meses para ver las luces del norte son septiembre-octubre y marzo-abril. Nosotros en diciembre la vimos 2 noches de 4, así que no está mal. Si vais en verano podréis ver el fenómeno del sol de media noche y vivir casi 24 horas de día. Los paisajes estarán super verdes y no hará tanto frío…la verdad que debe de ser super bonito ir en primavera-verano.

Cómo moverse: Nosotros nos movimos en coche. Alquilamos un 4×4 con la compañía Avis (nos costó 200€ más 125€ de seguro a todo riesgo, para 5 días). Es súper fácil conducir en Tromso. La verdad es que yo iba con algo de miedo por la nieve, el hielo, y las pocas horas de luz, pero está todo adaptado para poder conducir sin problemas. Las ruedas de los coches son de tacos, pasan los quitanieves muy a menudo y las carreteras están en muy buen estado, así que fue como conducir por aquí. Nosotros decidimos alquilar coche porque no queríamos coger tours para ver las auroras boreales y, además, queríamos explorar los fiordos ” a nuestro aire”. jeje.

Moneda y economía del país: Noruega en general es un país caro, pero la ciudad de Tromso se lleva la palma. Yo creo que la manera más fácil de medir la economía del país es sabiendo el precio de una cerveza. Nada más y nada menos que 12€. La moneda es la corona noruega y más o menos 1€ son 10 coronas.

Dónde dormir: Si no alquiláis coche y vais a cazar auroras con tour, lo normal es que os hospedéis en Tromso. Mirarlo con antelación porque barato no es, y si vais en fechas clave como nosotros, en plena Navidad, el precio se dispara. Nosotros como teníamos coche y queríamos hacer un “roadtrip”, dormimos en varios sitios. Dormimos dos noches en Tromso en una casa que reservamos por air bnb. Otra noche dormimos en la isla Kvaloya, en el mismo fiordo, en una guesthouse super bonita que reservamos a través de Booking, Sjotun Brygge. Y las otras dos noches dormimos en la isla Sommaroy, en un airbnb super recomendable y que os dejamos aquí. Más abajo os hablamos de cada lugar que visitamos tanto en la isla de Kvaloya y en Sommaroy.

Dónde comer: En Tromso salir a comer o cenar no es económico. Nosotros nos habíamos llevado comida desde España y allí compramos en supermercado para desayunar. Salimos tres veces a comer por ahí y el resto de días comíamos o cenábamos en las casas donde nos hospedábamos. El primer día en Tromso comimos en un restaurante italiano que hay nada más bajar del teleférico Fjellheisen, Allegro Pizza. Raul salió encantado, además fue bastante económico para ser Noruega. Los otros dos días comimos en la isla Sommaroy. Os contamos dónde más abajo.

Si vais a hacer un “roadtrip” tener en cuenta que fuera de lo que es Tromso ciudad hay poca vida, por lo que tenerlo en cuenta para la gasolina y para los supermercados. En la isla Sommaroy sí que hay un surtidor de gasolina y un pequeño supermercado.

Nosotros fuimos a Tromso a ver auroras boreales, lo que no sabíamos es todo lo que nos tenía preparada esta zona de Noruega. Pero antes de empezar a contaros vamos a aclarar algunas cosas…¿qué es una aurora boreal? ¿Por qué se produce este fenómeno natural? ¿Por qué solo se puede ver en determinados lugares del mundo? ¿Qué condiciones deben darse para poder verlas? Todas estas preguntas nos las hicimos nosotros la primera vez que las vimos y empezamos a indagar….

Si yo tuviera que definir qué es una aurora boreal solo de verlo, no sabría por donde empezar…es una experiencia única, que te eriza la piel, que te emociona y que te da ganas de reir, llorar, saltar,… son unas luces verde intenso que bailan en el cielo. Que aparecen y desaparecen, que van haciendo formas moviéndose rápidamente y que hacen que te quedes embobado y se te vaya el frío y todos los males. Vale, no es una definición técnica, ni siquiera es una definición, pero es, más o menos, lo que sientes al verlas,…como os he dicho, es difícil de explicar. Por eso, he recurrido a varias webs para definir más o menos porqué ocurren y a qué se debe.

En el blog AstroAfición, definen la aurora boreal: “Las auroras boreales, también llamadas auroras polares, son uno de los mayores espectáculos de la naturaleza. Una aurora polar se produce cuando una eyección de masa solar choca con el campo magnético de la Tierra. Cuando llegan las partículas cargadas (protones y electrones) procedentes del viento solar son guiadas por el campo magnético de la Tierra e inciden en la atmósfera cerca de los polos. Cuando esas partículas chocan con los átomos y moléculas de oxígeno y nitrógeno, los componentes más abundantes del aire, parte de esa energía de colisión excita esos átomos, aumentando su energía, de forma que cuando se desexcitan devuelven esa energía en forma de luz visible de varios colores”.

Las auroras boreales se producen cera de los Polos. Por eso si la aurora se da en el Polo Norte se conoce como aurora boreal (de septiembre a marzo) y, si se da en el Polo Sur, se conoce como aurora austral (de marzo a septiembre).

Las condiciones fundamentales que deben darse para que el fenómeno ocurra son tres: actividad solar, cielos despejados y oscuridad. Por eso se dice que las mejores épocas son septiembre-octubre y marzo-abril, porque en esas épocas los cielos suelen estar más despejados, ya que, en los meses de noviembre, diciembre y enero suele nevar  bastante. Aun así, en días de cielos despejados, se ven.

La oscuridad es importante, por eso hay que alejarse de núcleos urbanos y de lugares iluminados, por qué la intensidad se verá mejor. Es verdad que hay días donde la aurora es de una intensidad brutal y se ha llegado a ver desde la misma ciudad de Tromso, pero lo normal es irse a lugares donde no haya ni una sola luz. Por ese motivo, nosotros decidimos alquilar coche, porque así podíamos ir a buscar cielos despejados y oscuros. Existen tours de “cazas” de auroras boreales donde te llevan a estos lugares y van cambiado de ubicación para buscarlas. Estos tours en Tromso son caros. Debéis valorar si preferís alquilar un coche y salir en su búsqueda ayudados de apps o si preferís pagar y que os lleven. El problema de pagar por un tour es que puedas volverte sin haberlas visto y el dinero no te lo devuelven. Evidentemente no te pueden garantizar que las veas, ya que, depende totalmente del tiempo. Lo que sí que te garantizan es que harán todo lo posible para buscar el lugar donde se pueda ver. Incluso hay algunas empresas que si no las ves te dan la opción de volver otro día pagando menos.

Uno de los tours que nos  recomendó Ana (@anais85val en Instagram) para ver auroras fue el de Creative Vacations. Es una empresa de un profesional de la fotografía. Los tours son de 2 a 12 personas y duran entre 7 y 10 horas. En esta concretamente te dejan un traje especial para combatir el frío, te ofrecen te y café caliente, galletas y te van contando historias de las auroras boreales mientras esperas a que el fenómeno suceda. Si queréis coger el tour con esta empresa debéis reservar con antelación porque se suele llenar. Nosotros lo miramos en noviembre y para la semana del 26 de diciembre solo le quedaba un día libre. El precio son 1350 coronas noruegas por persona. Unos 120€. Para los precios de allí, no está mal. En cuanto al tema del la fotografía, por lo visto son unos profesionales y te dejan parte del material y te ayudan a sacar la mejor instantánea. Ana nos contará al final de este post su experiencia, así que si queréis conocer su punto de vista, seguir leyendo hasta el final 🙂

Otra de las empresas que hacen tours de caza de auroras boreales es Artic Guide Service. El precio de esta empresa es de unos 100€ y suelen salir a las 18 horas y vuelven sobre la 1.30 horas de la mañana. Con esta empresa si ven que el pronóstico es desfavorable te llaman por si quieres cambiar la reserva para el día siguiente. Aquí también te ofrecen bebidas calientes y galletas, pero no los trajes antifrío..jeje, así que abrigaros bien.

Nosotros, finalmente decidimos ir a “cazar auroras” por nuestra cuenta. Cada noche mirábamos las aplicaciones que nos habíamos descargado en el móvil para ver dónde había cielos despejados y allí nos dirigíamos. Las apps que hemos utilizado han sido:

Meteo Earth: una app interactiva en 3D genial para buscar cielos despejados. Amplias la zona de la que quieres información y te dice en un rango de 24 horas hacia dónde van las nubes. Esta app nos pareció super fiable y muy útil. De hecho, las dos veces que vimos auroras, la aplicación nos dijo a qué hora exacta se iba a despejar el cielo y no falló.

yr.no: esta es una app de tiempo exclusiva de Noruega. Hay web y aplicación para el móvil. Es bastante buena pero para nosotros la anterior nos fue mejor porque sabíamos a qué hora exacta se iba a despejar.

Norway Lights: Esta app es una aplicación exclusiva de Noruega que, en principio, te dice si hay posibilidades de ver auroras o no. Tu filtras por la zona y con un TRY o GO, te dice las horas en las que puedes intentar verlas o en las que si vas las ves seguro. La verdad es que habíamos oído hablar bien de ella pero a nosotros no nos gustó mucho. Cambiaba mucho durante el día. Una vez que salimos con GO no vimos y las veces que las vimos ponía TRY, así que, muy fiable no nos pareció al menos en días nublados.

-Accu Weather: esta aplicación seguramente la conozcáis porque es una aplicación para saber el tiempo que va a hacer. Para nosotros mejor la de meteo earth.

Northen eye: Una aplicación móvil que te dice la actividad de la aurora diariamente y a cada hora. Esta aplicación se refiere más a la intensidad de la aurora que al tiempo en sí en función del índice Kp, utilizado para medir la intensidad de las luces del norte. Esta aplicación es buena para saber si la veréis intensa o no, pero lo importante es que el cielo esté despejado, porque por muy intensa que sea, si el cielo está cubierto….poco podréis ver.

Todas estas aplicaciones son gratuitas. Existen también aplicaciones de pago como my aurora forecast, que está la versión gratuita y la versión de pago. Algunas de ellas incluso te avisan o te envían mensajes de texto cuando la aurora se ve. Nosotros personalmente nos apañamos con las que hemos dicho antes. Insistimos en que lo más importante es que el cielo esté despajo…la intensidad viene luego, pero primero preocuparos por buscar un buen cielo que no esté cubierto.

¿Cómo vestirse para ver auroras boreales? Este es otro tema que nos preocupaba cuando fuimos a Islandia y después de varios destinos de frío hemos aprendido a vestirnos para la ocasión.jeje. En algunos de los torus de “caza” de auroras boreales, te prestan unos trajes térmicos anti frío. Aún así, hay que abrigarse.

Nosotros siempre llevamos una primera capa que es térmica, una segunda que suele ser polar y encima de todo eso la ropa de nieve (pantalón y chaqueta). Alguna vez hemos llegado a llevar dos térmicas o dos polares o, encima del polar, otra capa antes de la chaqueta. Eso ya depende del frío que haga. Además, yo suelo ponerme unos calcetines normales y encima unos de nieve y mis botas son de nieve y con pelo por dentro. En las manos suelo llevar dos pares de guantes. Unos guantes finos (sotoguantes), que es como si no llevaras nada pero te aumenta la temperatura algunos grados, y los guantes de nieve. En el cuello llevamos una braga polar y en la cabeza un gorro y si hace mucho frío, nos ponemos la capucha de la chaqueta. Hay veces que no nos podemos ni mover, pero…ande yo caliente, ríase la gente! Pues eso!

En este viaje probé unos calentadores de manos y pies químicos que se activan con el aire. Yo los compré a través de amazon de la marca Thermopad. En los pies los compré con forma de plantilla y para las manos una especie de bolsita que me la metía dentro del guante o en el bolsillo y las manos dentro del bolsillo. Duran unas 8-10 horas y la verdad es que es super agradable porque emana mucho calor. Alcanzan una temperatura de 45°C y se mantienen a 37°C de temperatura media.

¿Qué ver en Tromso?

Tromso es una ciudad pequeñita del circulo polar ártico que en un día la tenéis vista (día y medio si me apuras), pero que tenéis que ver si o si! Es una ciudad preciosa con unas vistas increíbles.

-La catedral del ártico es la imagen de Tromso por excelencia. Realmente no es una catedral, es una iglesia, pero es conocida como la catedral del ártico y su arquitectura es genial. Se puede entrar a visitarla pero tienes que pagar 5€. Desde fuera es de cristal y se ve, así que si os queréis ahorrar ese dinero….

-Teleférico Fjellheisen. Desde aquí se ve toda la ciudad de Tromso y las montañas y las vista son un espectáculo. Intentar subir al atardecer. Para nosotros esto fue obligatorio porque con la noche polar vivíamos un atardecer continuo, pero si vais en otra época del año intentar tenerlo en cuenta porque ver la ciudad iluminada con las montañas de fondo no tiene desperdicio.

-Biblioteca pública y archivo de la ciudad. Este edificio os llamará la atención seguro por su arquitectura y no pensaréis que es una biblioteca a menos que lo sepáis de antemano.

El puente de Tromso. Hasta 1960 Tromso estaba conectada con el continente únicamente con un servicio de ferry. Fue en ese año cuando se inauguró este puente que además de conectar ambas partes de la ciudad, es un icono de la misma.

-Pasear por el precioso puerto de Tromso.

-Pasear por la plaza principal y la calle principal de Tromso, Storgata.

Polaria. Es el acuario más septentrional del mundo aunque está pensado para niños. Aunque no entréis al menos acercaros a ver el edificio porque por fuera es muy bonito.

Ølhallen. Es el pub más antiguo de Tromso y eran las antiguas bodegas de la cervecera Mack, la marca de cerveza del país.

Museo Polar

Skansen, la casa más antigua de Tromso que data del año 1789.

Todo el recorrido lo podéis hacer andando porque es una ciudad super pequeñita. Nosotros no visitamos Polaria ni el Museo, por lo que no podemos deciros si merece la pena o no…íbamos a Tromso a ver auroras..jeje!

¿Qué más se puede hacer en Tromso?

Tromso es mucho más que su ciudad y tiene mucho, muchísimo que ofrecer ….Al tener alquilado un coche nosotros visitamos la isla Kvaloya y la isla Sommaroy. Lo que hacíamos era aprovechar las pocas horas de luz que teníamos para poder visitar estos sitios.

Kvaloya

En la isla de Kvaloya, visitamos Grotfjord, Trovnik y el precioso fiordo Ersfjordbotn. Recorrer esta isla en coche es una maravilla, queríamos parar a cada metro. Las imágenes hablan por sí solas…

El día en que visitamos Kvaloya, dormimos en Sjotun Brygge, súper recomendable. En el fiordo de la isla, con vistas al océano…Esta noche vimos las luces del norte desde el mismo fiordo, no nos tuvimos que alejar mucho…aunque luego fuimos a buscarla a Ersfjordbotn porque ese lugar es mágico, pero el cielo se cubrió.

Justo enfrente de Sjotun Brygge se encuentra el Lady Elsie, un barco que lleva a Chas Walker por capitán y con el que salimos a ver orcas….Fue increíble, una de las mejores cosas del viaje además de las auroras boreales… Queríamos ver orcas pero no nos habíamos decidido con qué compañía hacerlo, así que nos dejamos llevar y decidimos que ya lo cogeríamos allí. Nada más hacer el chek in en la guesthouse, el dueño nos habló de Chas. Su barco está amarrado justo enfrente de la casa. Nos dio su número de teléfono y reservamos. Fue como un tour privado porque solo había 2 chicas suizas y nosotros 4. Nos dejó trajes antifrio, antipostu y antitodo, pero muuuy calentitos, botas, gorro, guantes y todo lo que quisieras coger. En el barco nos ofreció café y te caliente, y galletitas, y nos fuimos a buscar orcas. Las vimos, muchas y de muy cercas. Grandes y bebés…Chas hizo que pudiéramos cumplir nuestro sueño bien de cerca…

A la vuelta, paramos y pescamos un bacalao. Fue otro de los momentazos del día. Y antes de volver a casa, navegamos rompiendo el hielo que se había formado en el fiordo….El precio de la excursión fue de 100€ por persona más o menos…pero merece tanto la pena… Sobre las 10 horas salimos (cuando empezaba una pequeña claridad en el cielo), y a las 14 estábamos de regreso (cuando oscurecía). Este día comimos en la isla Sommaroy. Chas nos había hablado de una sopa de pescado que teníamos que probar, pero nos equivocamos y nos metimos en otro bar. Tiene delito! En Sommaroy solo hay dos bares y nos metimos en el que no tocaba… Aun así comimos bien. El sitio se llamaba Anne-Grete Jensen Havfrua Kro y está a la entrada de la isla, nada más cruzar el puente.

Sommaroy

Sommaroy es una isla que se encuentra al oeste de Tromso y a una hora más o menos del centro de la ciudad. Nosotros dormimos dos noches en esta isla en una casa que reservamos por air bnb y que os hemos dejado el enlace en la introducción. ¿Por qué dormimos aquí? Por que habíamos leído que era uno de los mejores sitios para ver auroras, ya que, al haber menos montañas hay más amplitud. Además, había poca luz y parece ser que el cielo suele estar más despejado.

Sommaroy es super bonito y tranquilo. Tiene gasolinera, un pequeño supermercado y dos restaurantes. Algo que desde Tromso a ahí no habíamos visto en ningún sitio.

La isla de Sommaroy es super pequeñita. Ahora acaban de abrir un hotel, el Sommaroy Artic Hotel, pero es algo caro. Aquí es donde sirven la sopa de pescado que nos aconsejó Chas y que probamos al día siguiente.

Desde Sommaroy también hay tours para salir a ver orcas, pero como nosotros lo habíamos hecho el día anterior con Chas, ese día decidimos visitar la isla andando e intentar subir a su montaña de Hillesoya. El tiempo no acompañaba mucho, había estado nevando y no había senda, por lo que nos tocó dar la vuelta. Pero algo bueno ocurrió, y es que descubrimos un sitio precioso para ver auroras… En el mapa que os dejamos más abajo os marcamos los sitios donde fuimos nosotros a verla las dos noches que la vimos.

El punto que tenéis marcado en el mapa como “aurora boreal día 2”, es el sitio tan espectacular que conocimos por el día y que decidimos ir por la noche pensando que estariamos solos. Cuando llegamos allí había mucha gente y es que, se trata de una propiedad privada donde el dueño lleva ahí a ver las luces del norte a la gente que está hospedada en el hotel. Cuando nos vio, al principio no nos dijo nada, nosotros nos infiltramos entre la gente…jeje. Al rato vino y nos preguntó que si sabíamos que esa era su casa y que estábamos en una propiedad privada….le dijimos que no y que lo sentíamos, pero debimos de caerle bien porque además de que nos dejó quedarnos, nos invitó a café y te caliente y a utilizar su baño…vamos un encanto! El sitio es espectacular, así que si queréis ir, o podéis intentar hacer como nosotros, o podéis ir al hotel a ver por que módico precio os dejan hacer el “tour” con ellos. Supongo que si os hospedáis en el hotel, entrará en el precio.

En esta parte de Noruega hay más actividades para hacer, como ir a ver renos a una granja, o hacer un trekking por sus montañas. Nosotros todo esto lo hicimos por nuestra cuenta. De hecho, yo quería ver renos y vimos uno salvaje por la carretera. Pero es verdad que me habría gustado ir a una granja, estar con ellos y darles de comer. Hay un tour para vivir una experiencia sami que se llama Tromso Artic Reindeer. 

Con la empresa Creative Vacations también hay tours para hacer trekkings con ellos. Os dejamos aquí el enlace.

Os dejamos un mapa donde tenéis marcados los puntos que visitamos, dónde dormimos, algún que otro restaurante, y donde disfrutamos nosotros de las auroras boreales:

La experiencia de Ana (@anais85val en Instagram)

Y hasta aquí nuestra experiencia en Tromso. Nuestra compi Ana (@anais85val en Instagram) estuvo en Tromso 15 días después que nosotros y le pedí que nos contara su experiencia porque fue algo distinta a la nuestra. Ana es una super viajera que ha estado en más de 53 países. Todos los años hace dos viajes grandes y cada mes, más o menos, hace una escapada. Nos encanta su cuenta de Instagram y sus consejos porque son super valiosos. De hecho, a pesar de ir más tarde a Tromso, nos aconsejó algunas cosas como la empresa Creative Vacations (de la que os hemos hablado y que ella también os va a hablar), y algún que otro consejo de fotografía… es una entendida de este mundo y casualmente Raul ha hecho el curso de fotografía con el que también fue su profesor. Os dejamos con su experiencia y sus super fotones:

“Mis compañeros de atuairemolamás me propusieron aportar mi punto de vista de mi reciente viaje a Tromso. Fui poco después que ellos pero algunas cosas las hice de manera diferente, lo cual creo que aporta más información y detalles de este viaje.

Para empezar el viaje fue en Enero, en pleno invierno. Si vas a Tromso en esta época asumo que hay una cosa que no te quieres perder bajo ningún concepto: la aurora boreal. Era de hecho la razón principal de este viaje, aunque también advertir que en Tromso y alrededores tienes muchas más opciones, actividades y paisajes que disfrutar.

Tromso es, si no la mejor, de las mejores zonas del planeta para ver la aurora. Mucha gente acude a esta ciudad en pleno invierno para disfrutar de la dama verde. Lo bueno de aquí además es el clima, que debido a corrientes y a circunstancias climatológicas, es más benigno que en otras zonas o lugares a la misma latitud. Aún así, va a hacer frío y vas a disfrutar y a sorprenderte con los paisajes nevados, que son espectaculares, pero ese frío no va a ser insoportable. Las temperaturas son más suaves de las que uno se espera, entre menos 10 como mucho (aunque sí, puede haber días de más frío) hasta algunos grados sobre 0.

Para ver la aurora boreal hay que estar pendiente de varios factores. Hace falta estar en el lugar adecuado, y como he dicho Tromso es de los mejores sitios del planeta. Hace falta oscuridad, y por ello sólo es factible verla de octubre a marzo. En el invierno ártico tendrás muy pocas horas de luz, se hace de día muy tarde y de noche muy pronto, con lo cual es una época perfecta. En la luz hay que tener en cuenta que si tienes luna llena te puede dificultar la visibilidad, esto hay que pensarlo aunque se pueden ver buenas e intensas auroras con luna llena, pero evidentemente es una fuente de luz importante. Otro factor es la intensidad, que se mide en Kp (a más Kp, más intensidad). En Tromso se ven auroras si el Kp es de más de 0, pero no es lo mismo una aurora con un Kp de 1, que se verá más blanca o de un verde muy claro, a un Kp de 6 o 7 que es mucho más intensa. Lo normal es tener 1, 2 o 3, aunque puedes encontrarte de todo. Y el último factor que hay que tener en cuenta pero que muchas veces es el más importante y determinante son las nubes. Si el cielo está muy cubierto es muchísimo más difícil (y, a veces, imposible) ver la aurora. Esto es, evidentemente, muy impredecible.

Para todos estos datos, de Kp, intensidad y nubosidad, te puedes ayudar de varias aplicaciones para el móvil extremadamente útiles, que te dan estos datos con algunos días o horas de antelación ( por supuesto, hay algunas variantes que pueden cambiar rápidamente) . Para mí la mejor fue Aurora Forecast, también use Nothern Eye Aurora y Norway Lights.

Una vez te planteas que vendrás a Tromso a ver la aurora Boreal, surge el problema de cómo hacerlo. Mucha gente se plantea alquilar un coche e ir a verla por su cuenta, siguiendo las indicaciones de las aplicaciones móviles que te dicen dónde hay posibilidades de verla. Pero muchos otros prefieren un tour o visita guiada, por mayor facilidad o por lo que sea. Yo me decanté por esta segunda opción, y te voy a contar exactamente por qué y los pros y contras que le veo.

Primero, comentar que hay varias maneras de realizar las excursiones contratadas, pero se pueden dividir en dos fundamentales: ir con un grupo grande en autobús (30- 40 personas) o ir en un grupo pequeño en furgoneta o coche (desde privado hasta 10-12 personas). Luego hay opciones intermedias. También hay otras maneras que no comentaré porque no indagué en ellas, pero se puede hacer desde un barco, o hacer excursiones con trineo de perros que incluyen ver la aurora desde algún campamento y muchas más opciones. Todas las agencias y todos los tours los encontrarás en la magnífica página web de turismo de Tromso, de las mejores que he conocido (www.visittromso.no). Todas incluyen recogida en el centro de Tromso (que suele ser sobre las 18:00), después te dejan en tu hotel (sobre las 2:00 de la mañana) e incluyen cena (ligera, en plan sopa caliente o platos ligeros) y snacks

Las diferencias existentes entre estas dos formas de hacer la excursión son varias. La primera el precio, el autobús suele costar entre 850-950 NOK (coronas noruegas) por persona y las excursiones con grupos reducidos el precio va desde los 1100 hasta los 2000 o más NOK. La segunda es que las del autobús suelen tener sitio y casi siempre las puedes reservar el día de antes o a veces incluso el mismo día por la mañana antes de las 12:00 horas, bien por internet ( entonces llámalos para confirmar que estás en la lista) o bien en la oficina de turismo que está en el centro de Tromso, donde son súper amables y te atenderán perfectamente ( y casi siempre en español). De esta manera puedes tener más seguridad respecto al tiempo, y arriesgarte menos en ese sentido. Las excursiones pequeñas suelen reservarse varias semanas antes, y si llegas allí sin ella es posible que no te queden plazas. Otra diferencia importante es que en las excursiones en autobús o grandes muchas veces si no consigues ver la aurora hacen descuentos para reservar otra visita con ellos la segunda noche o sucesivas, que te sale al 50 % o menos, y esto no suele pasar en las agencias más pequeñas. Las grandes también tienen packs de varios días a precios más económicos, con lo cual te aseguras más días a un precio más ajustado. En las pequeñas esto a veces pasa, y si reservas otra noche te van a hacer algún descuento, pero va a ser pequeño.

Por ahora parece que en las grandes todo son ventajas, pero evidentemente esto no es así.  El trato entre estos dos tipos de excursiones es una de las grandes ventajas de las pequeñas, donde es todo más cercano y fácil. La ventaja fundamental además, y que me hizo a mí decantarme por una pequeña, es que se preocupan más de que veas la aurora y te llevan a sitios más alejados, diferentes o difíciles. Lo tienen además más fácil para moverse que en el bus.  Otra cosa menos importante pero a tener en cuenta es que te dejan ropa , botas y material para vestirte para soportar el frío, en las excursiones con autobús normalmente no está incluido (en algunas sí ). ¡Os aseguro que con los monos y las botas que te dejan yo tenía hasta calor!

Y luego está el tema de la fotografía. Aquí para algunos será lo más importante, para otros será accesorio y para otros será algo sin nada de importancia. Yo algo se de fotografía, mínimo pero algo se, pero hay gente que no sabe nada y quiere hacer fotos bonitas para el recuerdo, o gente que ni siquiera tiene cámara réflex pero quiere también fotos. Bien, esto cada agencia especifica lo que ofrece, en las grandes se que también tienen gente que te va a ayudar con tus fotos, pero en las pequeñas es una de las grandes ventajas. Muchas tienen fotógrafos profesionales entre los guías, o el propio guía lo es, y te va ayudar en todo, aunque en tu vida hayas disparado en manual, van a estar pendientes de ti y de tus fotografías si les pides que te ayuden.

Porque sí, hay que saber disparar en manual, con unos determinados parámetros y unas determinadas características. Es absolutamente indispensable un trípode porque hay que sacar fotos lentas (20-30 segundos o más). El algunas agencias grandes te van a dejar trípode, pero se que no tienen para todos. En las pequeñas todos tienen trípodes de excelente calidad si no dispones del tuyo propio. Primero te ajustarán de manera individual tu cámara, te explicaran bien cómo tienes que hacer fotos, te ayudarán con el enfoque y los parámetros, y estarán contigo para sacar las fotos que quieres.

Además de todo esto, también en las agencias pequeñas, y en algunas grandes, el fotógrafo te hará fotografías a ti o tu grupo/pareja, de forma individual, que luego te enviará por email. Esto es difícil de conseguir sin un flash o disparando primero con luz, hay que saber hacerlo. Para algunas personas es el recuerdo que quieren sí o sí, y es lo que más tienen en cuenta a la hora de mirar agencia.

Como ves, hay muchas cosas que hay que tener en cuenta. Mi recomendación personal, totalmente subjetiva, es que al menos una noche se haga con una agencia pequeña. Lo malo es que hay que reservarla con tiempo, y para algunas personas puede resultar caro. Para mí pagar 130 o 150 euros en un viaje que ya de por sí no es barato, dado el trato y las facilidades que ofrecen, no es excesivamente caro. Lo bueno es que creo que permite disfrutar de la mejor manera posible la experiencia de ver la aurora boreal.

Para mí, por tanto, lo ideal sería reservar al menos una noche con agencia con grupo pequeño y si no tienes suerte o quieres más noches, puedes plantearte lo del bus u otras opciones.

Yo elegí una agencia concreta tras preguntar a gente que había estado e indagar en foros y páginas de internet, pero hay algunas muy parecidas que ofrecen lo mismo. No obstante, mi experiencia con ellos fue increíble. Se trata de Creative Vacations. Reservé dos noches y me hicieron descuento en la segunda al hablar con ellos por mail (el precio sin descuento son 1350 NOK por persona). Además de todas las ventajas que he comentado anteriormente, aquí hay una a añadir y es que Vidar, el guía y fotógrafo, habla un español perfecto y Silvia, su mujer, es Argentina. Por ello muchas veces tienen a españoles con ellos en sus salidas. Aquí sí que es imprescindible reservar en ocasiones con muchos días de antelación, hay días que estaban ya llenos cuando yo lo miré.

Nos recogieron en el Hotel Radisson, en el centro de Tromso, a las 17:30, y cuando ya estábamos todos (dos furgonetas con 6 personas cada una). El primer día los únicos españoles éramos nosotros dos, y le dijimos que podía dar todas las explicaciones en inglés porque lo entendíamos bien. Primero nos llevó a su casa, nos explicó lo que era la aurora. Nos dejó claro que no esperáramos verla con la intensidad con la que casi siempre se muestra en conocidas fotografías, que algunas personas se defraudan porque muchas veces no se ve así, y en una cámara de fotos se ve muchísimo mejor (además del tema de la edición de las fotos, donde se puede subir saturación y múltiples parámetros que hace que la foto no tenga nada que ver con lo que viste). Nos explicó que el ojo humano tarda en adaptarse a la oscuridad y sobre todo a los colores en esa oscuridad, por lo que la aurora se suele ver mejor conforme pasa el tiempo y tú te vas adaptando. Después nos explicó los parámetros que hay que poner en la cámara, se los puso a aquellos que no sabían hacerlo, cogió trípodes para aquellos que no llevaban y dio ejemplos de cómo hacer la fotografía. Ese día éramos 6 parejas y una no llevaba cámara, los demás todos réflex.

Después nos dejaron los monos y la ropa, botas incluidas y ya nos fuimos en dos furgonetas a buscar la aurora. Primero paramos en un sitio donde se veía un arco blanco, intenso, que cruzaba de lado a lado una playa enorme. Ahí ya empezamos a hacer fotos, donde se veía en la cámara de un verde cada vez más intenso, pero a los ojos se veía blanco. Más tarde se empezaron a ver formaciones en varios sitios del cielo, y cada vez se hacían más verdes, aunque la intensidad era pequeña, pero en la cámara se veían muy bien. Estuvimos allí cerca de hora y media , y después volvimos a subirnos a la furgo para ir a otra playa, más alejada, donde no había nadie, y que se convirtió esa noche en el mejor sitio del mundo.

Al llegar se veía la aurora, era verde pero de intensidad  clara, aunque Vidar nos dijo que esperáramos y miráramos, porque parecía que iba a ser intensa. Ya en las horas posteriores aquello fue un espectáculo. Vimos la aurora de todos los verdes que uno se pueda imaginar, en varias localizaciones y sitios diferentes del cielo, moviéndose cual bailarina. Verde claro,verde oscuro, verde amarillento  y también morado y tonos más azulados.  Más de 200 fotos y 3 baterías de cámara (hay que llevarse varias, porque disparar a velocidades lentas y el frío consumen más) después, me dediqué a tumbarme en la nieve y disfrutar del espectáculo. Pasada la medianoche , nos dieron una sopa calentita de verduras, galletas y café. Nos hicieron fotos, individuales y en pareja, a todos los miembros del grupo. Estuvimos allí una hora más y después nos llevaron al hotel.

En la recepción me quité  la ropa y me cambié  y les pregunté a unas chicas qué les había parecido la aurora. Me quedé de piedra cuando me dijeron que no la vieron, ahí me reafirmé en que fue la mejor decisión el haber contratado una agencia. No obstante, decir que luego hablé con más gente que fue por libre y la vio bastante gente, pero otros 3 grupos me dijeron que no habían tenido suerte.

Al día siguiente volvimos a repetir experiencia, aunque la vimos y fue también una noche mágica ya no fue la maravilla de la noche anterior. Esta vez había más españoles y más gente sin cámara. Primero fuimos a una playa más abierta, la verdad es que el entorno era espectacular, pero la aurora aunque se veía, era menos intensa que la noche anterior. En las fotos de nuevo quedaba mejor que en la realidad.

Cenamos allí y subimos a la montaña, donde había bastante gente haciendo fotos. Aquí el viento era criminal y tenías que tener cuidado en que no te tirara el trípode. La aurora salía de detrás de las montañas y era impresionante, aunque de color intenso duraba pocos segundos, después se movía y desaparecía, pero hubo algunos momentos en que se vio muy bien, y con las montañas el espectáculo era único.  Estuvimos como una hora aquí, pero hacía mucho viento y ya era tarde, así que volvimos a Tromso.

Como podéis leer, mi experiencia fue intensa y mágica. Tuve suerte con el tiempo, salieron dos días con pocas nubes, que es el factor más determinante, no llovió y no hizo excesivo frío. Pero creo que parte importante de esa experiencia fue gracias a la agencia. Venir aquí es un poco como ir de safari, de hecho vienes a cazar, y conocer el funcionamiento de las auroras, el terreno, tener mucha experiencia detrás y ese bagaje que tiene un guía para mí es fundamental. Sin duda lo recomiendo”.

Esperamos que os haya gustado este post y os sea de gran utilidad!