Tres días en Lisboa

Tres días en Lisboa

Lisboa, la ciudad de las 7 colinas, la ciudad de las luces o la reina de los mares,son algunos de los nombres con los que se la conoce. Lisboa es la capital de Portugal y cuando vayáis os preguntaréis: ¿cómo no te había conocido antes?

Acabamos de volver de nuestra primera escapada oficial con bebé y cómo me alegra que haya sido visitando Lisboa. Me ha parecido una ciudad preciosa, agradable de pasear, con barrios que invitan a perderse, una ciudad para disfrutarla. En este post voy a intentar dos cosas: por una parte, daros consejos útiles para que organicéis vuestro a Lisboa y, por otra, señalaros qué cosas no os podéis perder en tres días en Lisboa. Empezamos:

Cómo llegar a Lisboa

Nosotros llegamos en vuelo desde Valencia. Hay varias compañías que ofrecen vuelos a Lisboa varias veces al día. Nosotros volamos con Vueling y volvimos con TAP Portugal. La verdad que los horarios están genial porque hay vuelos que salen muy temprano, para aprovechar bien el día y otros que salen tarde, para que puedas terminar tu jornada de trabajo e irte al aeropuerto tranquilamente, dormir en Lisboa y despertarte ya allí.

También podéis ir en coche, dependiendo de la parte de España desde la que viajes. Desde Valencia serán unas 8 horas. Para un viaje de fin de semana no es aconsejable pero para hacer una ruta por el país, no es nada descabellado.

Cómo moverse por Lisboa y cómo llegar del aeropuerto a centro de la ciudad

Para nosotros, la mejor forma de movernos por Lisboa fue sido andando. He de decir que nosotros cuando viajamos acostumbramos a andar mucho y si podemos evitar metro, autobuses o trenes mejor que mejor. Dicho esto, nuestra segunda mejor opción siempre es el metro. Nos parece muy fácil de manejarse y especialmente en Lisboa el metro nos ha parecido rápido, cómodo y, aunque no muy económico, sí que es la opción más económica. Os daremos consejos para que os salga más económico viajar en el metro de Lisboa.

El metro de Lisboa tiene 4 líneas:  azul, la amarilla (amarela), la roja (vermelha) y la verde y su horario es de 06.30 a 01.00 todos los días.

Para poder viajar en el metro de Lisboa tenéis que llevar una tarjeta que debéis comprar previamente en cualquier estación de metro y que os valdrá para el resto del viaje, además la podréis utilizar la viajar en cualquier transporte público: metro, tranvía, autobús, elevadores, trenes. Esta tarjeta cuesta 0,50€ y tiene una validez de 1 año. La tarjeta «viva viagem» fue la que nosotros compramos. Es importante que sepáis que estas tarjetas son personales, solo valen para una persona y tendréis que comprar tantas tarjetas como personas viajéis en metro.

Tenéis tres formas de comprar billetes. O recargar viajes sueltos, que tienen un coste de 1,50€ (podéis recargar varios cada vez, tener en cuenta que solo se pueden recargar las tarjetas en estaciones de metro, algunos quioscos o correos), comprar billetes diarios con viajes ilimitados en un día que tiene un coste de 6,40€ y tienes 24 horas para utilizar, o la tarjeta zapping, que fue la que nosotros compramos. La tarjeta zapping consiste en una tarjeta monedero a la que le pones una cantidad de dinero (lo mínimo son 3€), y puedes utilizarla en cualquier transporte público y los billetes los pagas a 1,33€, en lugar de 1,5€. Para nosotros esta opción es la más recomendable porque la tarjeta diaria deberías utilizar el metro más  de 4 veces al día para que te saliera rentable y nosotros, que somos muy de andar, recargamos 5€ cada uno y tuvimos para todo el viaje.

Otra forma de moverse por Lisboa es en tranvía, lo veréis por todos lados. El tranvía de Lisboa es precioso porque todavía conservan tranvías antiguos. Hay muchísimas líneas y los podéis utilizar para salvaguardar los desniveles. Nosotros únicamente utilizamos el tranvía para ir al Barrio de Belem. El tranvía que transcurre por esa zona es el 15E (este lo podéis coger en la plaza del Comercio), aunque el tranvía más famoso de Lisboa es el número 28, este tranvía de Lisboa pasa por el Barrio Alto, Alfama, Chiado, Graça, y recorre gran parte del centro de la ciudad.

También podéis moveros por Lisboa en taxi, bus, o tuk tuk. Son opciones que nosotros no utilizamos . El taxi o tuk tuk porque es más caro y el bus porque nos parecía más lioso teniendo tantas opciones con el metro y el tranvía. Os dejamos un link aquí con las opciones de transporte público de Lisboa donde podréis consultar mapas e información de utilidad.

Una vez ya sabes cómo funciona el metro y el tranvía, ¿cómo ir del aeropuerto al centro de la ciudad? Nosotros, como no podía ser de otra manera, fuimos en metro. Nada más salir del aeropuerto a mano derecha encontraréis la estación de metro del Aeropuerto, dependiendo de dónde os alojéis tendréis que hacer un transbordo o otro. Nosotros como los alojábamos en Alfama. Para llegar hasta Alfama tenéis que coger la línea vermela en Aeropuerto y bajar en la última parada, en San Sebastián. De ahí coger la línea azul dirección Santa Apolonia y bajar en esta parada que es la última. Para llegar a nuestro alojamiento tuvimos que andar unos 5 minutos.

Un consejo final sobre cómo moverse en Lisboa.  Si no os gustan las cuestas hay una cosa que se llaman elevadores que os suben a las colinas desde la parta baja de la ciudad. En la Rua Victoria, una perpendicular de la Rua Augusta, tenéis dos elevadores: uno que os sube a Alfama en ascensores y que es grauito y otro, en la otra parte de la calle, que os sube hasta Chiado a través de las escaleras mecánicas del metro. Este sistema también gratuito. Hay otros elevadores de pago, en los que podéis pagar con la tarjeta del metro y os saldrá el viaje a 1,25€ si utilizáis la zapping que os hemos comentado antes. Ojo, que si no pagáis los elevadores son la tarjeta del metro, tendréis que pagar por viaje y cuesta casi 3€ el viaje suelto.

Dónde alojarse en Lisboa

La decisión de dónde alojarnos la estuvimos pensando durante varios días, y es que nos apetecía mucho alojarnos en Alfama, el barrio más antiguo y auténtico de la ciudad, pero viajábamos con carrito de bebé y nos daba algo de miedo que fuera una incomodidad. Otras opciones que barajamos fue Chiado o la Avenida Liberdade. Finalmente decidimos alojarnos en Alfama y aplicar la frase «lo hacemos, y ya vemos», y la verdad que fue una acierto. Es verdad que las calles son adoquinadas y todo son cuestas, pero con carrito de bebé se iba bien y no fue ningún problema. Una vez compramos los vuelos a Lisboa me invadió una duda enorme de si habría hecho bien ir con Nicolás. Me habían contado que era todo adoquines, que había muchas cuestas y que iba a ser muy cansado, pero nada más lejos de la realidad. Me lo esperaba mucho peor y al final ha sido un paseo en barca jeje.

Alfama es el único barrio de Lisboa que resistió al terremoto del 1 de noviembre de 1755. Imaginaros lo precioso que es. Es un barrio auténtico, de toda la vida, son sus casas bajitas, sus calles empedradas y donde viven portugueses de siempre. Todos sus locales son muy auténticos. Los cafés, las pastelerías, las tascas. Yo creo que en cualquiera de ellos se debe de comer estupendamente. Nuestro alojamiento se encontraba en la Rua de San Miguel, casi en el cruce con Rua de Regueria y yo creo que fue de las calles que mas me gustaron de Alfama por su ambiente y su tranquilidad. Todo al mismo tiempo.

Desde Alfama podéis llegar al centro en metro (estación de Santa Apolonia en 5 minutos andando), o andando en un paseo de unos 15 minutos, super agradable que os llevará por calles muy bonitas de Lisboa, a través de la catedral para terminar en la Plaza del Comercio. Para nosotros, la mejor opción.

Free Tour Lisboa

Para nosotros, una buena manera de conocer de forma rápida la ciudad, es realizar un free tour. En Lisboa lo hicimos con la compañía Sandemans. Ya lo habíamos hecho con ellos en varias ciudades y nos gustaba mucho su forma de explicar las cosas. En la web de Sandemans podéis ver los horarios y el recorrido, pero básicamente te lleva por los lugares más céntricos y característicos de la ciudad, contando curiosidades de la historia de Portugal, así como curiosidades actuales. Estos tours empiezan en la Plaza Luis Caomes, siguen por Chiado, Convento do Carmo, Elevador de Santa Justa, Plaza pedro IV, conocida como la plaza del Rossio, para bajar por Vía Augusta hasta la Plaza del Comercio. El tour tiene una duración de 3 horas y al finalizar se da la voluntad.

Gastronomía de Lisboa

Aquí no os voy a hablar de dónde comer, pero no sabía como titular este apartado donde os quiero contar cosas que tiene que probar vuestro paladar. Lo primero, tenéis que probar el Pastel de Nata original. Este lo probaréis cuando vayáis al barrio de Belem. Es fundamental que busquéis la pastelería  Pasteis de Belem y para facilitaros la tarea os dejo aquí la dirección. ¿Por qué no os lo podéis perder? Por que aquí hacen los auténtico Pasteles de Belem. Ellos tienen la receta secreta y original de estos pasteles y el resto de sitios venden una copia, mejor o peor elaborada. Esto es como la coca-cola. Os dejamos aquí la historia de estos pastelitos que os van a encantar.

Habíamos leído que siempre había mucha cola y seguramente sea verdad. Nosotros fuimos un domingo a las 19 de la tarde y para comprarlos para llevar no hicimos nada de cola. Vimos que para sentarse y tomárselos allí si que había, pero no mucha. Los pastelitos cuestan 1,15€ cada uno y los podéis comprar para llevar. He de decir que recién hecho fue una auténtica pasada, pero al día siguiente no estaban muy ricos, así que nuestro consejo es que los compréis para comer en el momento o como mucho a lo largo de ese mismo día.

Otra comida típica de lisboa es el bacalhau à brás. Podríais pensar que es un Bacalao a la brasa, pero no, nada que ver. Este plato es un bacalao desmenuzado con huevo y patata a modo de revuelto con cilantro por encima.

También el Polvo à lagareiro es el plato de mariscos por excelencia portugués.  Este plato típico portugués, se hace con pulpo cocido y horneado con patatas aplastadas en un aceite con ajo y hierbas.

Por último os queríamos aconsejar también que probéis el Paste de Bacalhau. Nosotros lo probamos al salir del Castillo de San Jorge, a la izquierda, un local que parece ser una turistada pero que venden un pastel de Bacalhau muy rico con queso dentro. En la vía Augusta también tenéis el mismo local. Se llama Casa portuguesa do Pastel de Bacalhau y solo cocinan estos pasteles que te sirven solos o con una copia de vino. No os lo perdáis!

QUÉ VER EN LISBOA

Os vamos a contar qué vimos nosotros en tres días en Lisboa, lo que más nos gustó y lo que podría ser prescindible, aunque ya os adelanto que nos ha encantado y que os aconsejamos que lo veáis todo! jeje!

Miradores

Lisboa es conocida como la ciudad de las 7 colinas, así que imaginaros cuántos miradores puede tener la ciudad. Nosotros visitamos varios:

  • Mirador Portas Do Sol: Este mirador se encuentra en el barrio de Alfama. Nosotros subimos andando desde nuestro apartamento.Una vez arriba hay una cafetería para poder desayunar. Las vistas son la Tajo. Esperábamos mejores vistas.
  • Mirador Santa Luzia: Este mirador se encuentra prácticamente al lado del mirador Portas Do Sol y, en nuestra opinión es mucho más bonito. O al menos a nosotros nos gustó más. El mirador también tiene vistas al Tajo y al barrio de Alfama.
  • Mirador del Castillo de San Jorge: Las vistas más panorámicas y, para nosotros, más bonitas de la ciudad. El castillo de San Jorge se encuentra muy cerca de los dos anteriores, por lo que podréis hacerlos en el mismo paseo. Desde el mirador de Sant Luzia, veréis la calle que sube hacia el castillo. La entrada al castillo cuesta 10€ y básicamente lo que se ve allí son vistas a toda la ciudad. Creemos que sí que merece la pena entrar y disfrutar de tooda Lisboa a ista de pájaro.
  • Mirador Elevador de Santa Justa: desde este mirador veréis una panorámica del Castillo de San Jorge, puesto que se encuentra justo enfrente. Consejo: para subir al mirador de Santa Justa veréis que hay mucha cola en el Elevador, aparte de que si no pagáis con el billete de metro os cobrarán 5€. Justo detrás del Elevador, en la Rua do Carmo, hay una tienda de souvenirs que tiene un ascensor que te sube a unos rooftops donde podréis acceder gratis al mismo sitio donde te deja el Elevador. Y pensaréis, ¿entonces qué sentido tiene hacer la cola y pagar? Pues eso, ninguno!
Plaza del Comercio

La plaza del Comercio de Lisboa es el centro neurálgico de la ciudad, donde se concentran la gran mayoría de turistas, vendedores ambulantes, payasos, mimos, bailarines, … Es una plaza con mucho ambiente y mucha historia por la que pasaréis varias veces en vuestro viaje.

Desde la orilla del Tajo en la Plaza del Comercio podréis ver el atardecer con vistas al Puente 25 de Abril.

Estatua do Duque de Terceira

Desde la Plaza del Comercio paseamos por Rua do Arsenal hasta Estatua do Duque de Terceira, donde nos acercamos  a las orilla del río Tajo para ver el Puente 25 de abril a la derecha. Había mucho ambiente y mucha gente tomando el sol a la orilla del río.

Pink Street

En realidad esta calle es una tontería de calle. Se puso de moda por Instagram. Es una calle donde han pintado el suelo de rosa y pasa un puente por arriba que le da un toque diferente al lugar, pero vamos, bajo nuestro punto de vista, os lo podéis ahorrar. Por la noche, por lo visto, es una calle de bares y puede que tenga más interés a altas horas de la noche.jeje.

Elevador da Bica

Para nosotros, un imprescindible de Lisboa, el elevador da Bica.  Llegamos al Elevador da Bica por la Rua de San Pablo. Os aconsejamos que subáis en el Elevador, con el ticket del metro os constará 1,25€, y que luego os quedéis arriba disfrutando de las vistas del tranvía subiendo y bajando con el Tajo de fondo. Este elevador te sube hasta Tv. Do Cabral. La calle por la que sube es preciosa. Una calle estrecha, empinada, con las construcciones típicas de Lisboa y unas fachadas preciosas. Lo mejor, las vistas desde arriba donde al fondo se ve el Tajo.

Plaza Luis Camoes

La Plaza Luis Camoes se encuentra en Chiado, y junto con la Plaza del Comercio es una de las plazas con más vida de la ciudad. De aquí salen los free tours y es una zona de tiendas y comercial. Por esta plaza pasearéis seguro porque conecta con  Chiado, uno de los puntos más céntricos de Lisboa.

Como curiosidad, cerca de la plaza, bajando por  Rua Garrett, compramos unos pasteles en Alcoa, una pastelería donde probamos varias cosas que estaban de vicio.

Convento do Carmo

Aquí subiréis seguro porque es donde te sube el Elevador de Santa Justa o, recordar, el ascensor que queda detrás, jeje. El Convento do Carmo fue destruido también durante el terremoto del 1755 y se perdió su parte de arriba. Aún así, es una construcción que llama mucho la atención y que te hace hacerte una idea de la magnitud de lo que se vivió allí el día del terremoto. Justo en la puerta de enfrente del Convento de Carmo hay una plaza muy muy agradable donde los domingos ponen un mercadito pequeño.

Sé de Lisboa

La catedral Sé de Lisboa se encuentra en el barrio de Alfama, por lo que podéis llegar en un paseo de menos de 10 minutos desde vuestro alojamiento si os alojáis allí. Nosotros así lo hicimos paseando por Rua de sao Joao da Praça y cruces de Se, hasta la catedral. La entrada a la catedral es gratuita. Es una catedral muy modesta y sencilla pero que si os acercáis por la zona no cuesta nada entrar.

LX Factory

LX Factory es una especie de mercadillo o zona que se encuentra se encuentra sobre los restos de una antigua fábrica. Fue diseñado como un «espacio creativo» a nivel cultural. Se encuenta de camino al barrio de Belem y podréis llegar con la misma línea del tranvía que os lleve a Belem, la 15E, bajando en la parada de Calvario. El lugar se ha puesto muy de moda ahora y está lleno de bares y locales muy tipo «hispter». Nosotros fuimos a medio día y comimos allí. Al ser domingo había un mercadillo de cosas artesanales que nos gustó mucho. Os aconsejamos que si os va este rollo os acerquéis porque lo disfrutaréis mucho mucho.

Puente 25 de abril

Llegamos al puente más famoso de Lisboa paseando desde LX Factory. La idea era coger el tranvía, pero como siempre, nos liamos la manta a la cabeza, nos pusimos a andar y aparecimos en la orilla del Tajo a l altura del Puente. A este Puente debéis acercaros y sentaros a divisarlo tranquilamente.

Torre de Belem

Andando desde el Puente 25 de abril llegamos hasta la Torre de Belem. Cuidado porque el paseo son 3,5 km. Nosotros os aconsejamos que lo hagáis, empiezas en el Puente 25 de abril y pasas por el MAAT, (Museo de Arte, Arquitetura y Tecnologia de Lisboa), el Monumento de los Jerónimos y llegas a la Torre de Belem. La Torre de Belem es una antigua construcción militar construida  a orillas del rio Tajo.

Perderse por Alfama

Como veréis, hemos vuelto enamorados de Alfama, así que os aconsejamos que invirtáis una mañana o una tarde (o al menos unas horas si no disponéis de tanto tiempo), a perderos por sus calles, subir a sus miradores y subir hasta el castillo. Comer o cenar en alguna de sus tascas y desayunar en alguno de sus cafés. Seguro que volveréis enamorados de esta zona de la ciudad.

Hasta aquí nuestros consejos y propuesta de qué ver en tres días en Lisboa. Esperamos que os sea útil para preparar vuestros viajes!

TRES DÍAS EN MARRAKECH: CONSEJOS PRÁCTICOS

TRES DÍAS EN MARRAKECH: CONSEJOS PRÁCTICOS

He de reconocer que hasta hace poco Marruecos no era un destino que me llamara mucho, después de volver de Marrakech tengo claro que quiero volver, conocer el norte del país y visitar el desierto del Sahara.

Compramos los billetes Valencia-Marrakech por unos 40€ por persona ida y vuelta y así fue como decidimos conocer esta parte de Marruecos, por una cuestión de «baratismo», jeje. De hecho compramos los billetes sin saber si finalmente podríamos ir: no teníamos días confirmados de vacaciones y, además, me había quedado embarazada, con lo cual, no sabríamos cómo me encontraría y si sería recomendable viajar en ese estado. Finalmente los días en el trabajo nos fueron concedidos y mi embarazo marchaba estupendamente, así que….nos fuimos a descubrir Marrakech en tres días.

Información práctica para viajar a Marrakech:

-Visado: Los ciudadanos españoles no necesitamos visado para viajar a Marruecos, únicamente con el Pasaporte con una vigencia de 3 meses o más es suficiente. Esto es importante porque habíamos leído mucho que la vigencia necesaria eran 6 meses. Llamé a la embajada de Marruecos en España, porque a mi pasaporte le quedaban 5 meses de vigencia, y me confirmaron que con 3 meses de vigencia era suficiente. Un consejo que nos dieron y que os damos que es os llevéis un bolígrafo. Tanto al llegar como para salir del país tendréis que rellenar un papelito y si tenéis que  hacer cola para los bolis y cola para el control de pasaportes, perderéis mucho tiempo. Si lleváis vuestro boli lo podéis rellenar en la misma cola del control de pasaportes. Cuando vayáis a salir del país también tendréis que rellenar otro papelito igual, así que si podéis coger dos y para la vuelta no tenéis que buscar donde están los dichosos papeles. A nosotros nos lo dieron en el riad y nos pareció un detalle porque llegamos al aeropuerto con el papel rellenado.

Importante: Para salir de Marrakech no se aceptan las tarjetas de embarque on line, sino que las tendréis que llevar impresas. A nosotros nos las imprimieron en el riad pero vimos tiendas por la Medina donde te imprimían las tarjetas de embarque, así que no va a ser un problema. Lo que sí que tenéis que saber es que aunque llevéis la tarjeta de embarque impresa y no tengáis que facturar maleta, tenéis que ir a los mostradores para que os sellen esa tarjeta de embarque. Ir con un poco más de dos horas de antelación porque primero tendréis que hacer esa cola y luego pasar varios controles de pasaporte.

-¿Cómo llegar a Marrakech? Desde España lo mejor es ir en avión. Desde Valencia el vuelo tarda apenas 2 horas y con Ryanair hay vuelos directos los martes y los sábados. Otra posibilidad es, si queréis hacer una ruta por Marruecos, que voléis a Fez o Tánger, alquiléis coche y visitéis parte del país llegando a Marrakech o lleguéis con transporte público. Marrakech se encuentra más o menos en el centro del país y en la parte más oeste, aunque lo más cerca que tiene la playa es Essaouira a casi 3 horas en coche.

-¿Cómo llegar del aeropuerto de Marrakech al centro? Nosotros llevábamos el transfer contratado con los del riad. Lo aconsejamos por varias cosas. En primer lugar porque habíamos leído que regatear un taxi una vez llegas al final te sale por el mismo precio (aunque supuestamente no cuesta más de 7€) y, en segundo lugar, porque contratándolo con el riad nos asegurábamos que íbamos a llegar al mismo riad de la mano de ellos. Moverse por la medina de noche nada más llegar no es tarea fácil. Os dejamos aquí un enlace por si queréis reservar el transfer a través de Civitatis, quién también ofrece «free tours» en Marrakech. A nosotros el transfer nos costó 15€ los dos por trayecto. La verdad es que el aeropuerto de Marrakech está super cerca del centro. A unos 6 kilómetros, que se llegan en 15 minutos, 20 minutos si hay mucho tráfico.

Otra opción es ir en el autobís nº 19 que sale desde el aeropuerto y para en la plaza Jamaa el Fna. Cuesta unos 3€ y tarda unos 20 minutos en llegar. Si lo compráis de ida y vuelta cuesta 5€, pero solo podéis comprar esta opción si vuestro vuelo de vuelto sale antes de 15 días. La frecuencia de paso son 20 minutos.

Dónde dormir: Si algo teníamos claro es que queríamos dormir en un riad dentro de la Medina. Y os lo aconsejamos! La palabra «riad» significa edén o jardín y en Marrakech se les llama así a las casas que cuentan con un jardín o patio interior como estancia principal de la casa. Normalmente las habitaciones están alrededor de este patio interior y los desayunos se sirven en él. Aunque cuando hace buen tiempo es muy común que los desayunos se sirvan en las terrazas. Los «riad» no suelen contar con muchas habitaciones. Aunque suelen ser grandes, no dejan de ser casas por lo que lo normal es que cuenten con 7-8 habitaciones. La decoración de este tipo de hospedajes suele ser preciosa, lleno de plantas y con motivos árables muy bonitos. Nosotros nos hospedamos en el Riad Des Eaux et Spa. Aunque el riad estaba bien y os lo podemos aconsejar, os animamos a que busquéis el vuestro porque habían algunos que tenían mejor pinta pero estaban completos.

-Idioma: El idioma oficial de Marrakech es el árabe, aunque todo el mundo habla francés. En algunos sitios se habla inglés, e incluso muchos de ellos chapurrean el español.

-Moneda: La moneda de Marrakech es el dirham marroquí (dh). Cuando nosotros fuimos en Enero de 2018 cambiamos 1€ por 10,7 dirhams. ¿Dónde cambiar? Si tenéis una tarjeta bancaria que no os cobra comisión, esta es una opción. Nosotros preferimos ir con EUROS y cambiar allí. Aunque dicen que en el aeropuerto el cambio sale muy bien, nosotros encontramos una casa de cambio mejor. Está al lado del Hotel Alí y allí conseguíamos cambiar a 10,7 cuando en el resto de sitios estaba a 10,6.

Higiene: No es que Marrakech sea la ciudad más limpia del mundo pero es verdad que me la imaginaba más sucia. No se si será que después de La India ya no me sorprende nada o que realmente no es una ciudad sucia. Aunque nosotros no comimos por la calle porque me daba miedo arriesgar en mi estado, sí que me habrái gustado probar la comida y los zumos de los puestecitos de la plaza Jamaa el Fna. Así que si vais y probáis la comida de esta plaza, luego nos lo contáis. jeje.

-Internet: Aunque hay wifi en muchos sitios de La India, nosotros decidimos comprar una tarjeta de datos nada más salir del control de pasaportes en el mismo aeropuerto. Una tarjeta de Orange con 5 GB nos costó 5€. Solo para datos, no llamadas. También las había de 10GB, 10€. Estas tarjetas sirven para 30 días. Había otras compañías con precios similares pero esta de Orange nos acoplaba bien.

-Religión: En Marrakech la religión oficial y ampliamente mayoritaria es el Islam. La ciudad está llena de mezquitas, algunas preciosas y a determinadas horas escucharéis la hora de rezo por la ciudad. La verdad es que es una experiencia bonita escuchar como rezan y viven su religión.

Qué ver en Marrakech:

En Marrakech hay que dejarse llevar por su Medina, su zoco y su Kasbah, aún así hay sitios que no os podéis perder. Nosotros empezamos haciendo un «Free tour» porque es algo que nos encanta nada más llegar a las ciudades para tener una primera toma de contacto y que te cuenten algo de su historia. A mitad tuvimos un problema y lo tuvimos que dejar. Los «free tour» de Marrakech salen desde el Hotel Alí (al menos los de Civitatis y los que consultamos nosotros). El Hotel Alí es donde está la casa de cambio donde conseguimos el mejor cambio de moneda, en la Plaza Jamaa el Fna.

Os contamos lo que no os podéis perder:

Plaza Jamaa el Fna: es el centro neurálgico de la ciudad. Por el día más tranquila, por la noche, llena de bullicio. Desde la plaza salen todos los callejones para perderse por la Medina. Pasaréis por ella varias veces al día y, al atardecer, os recomendamos que subáis a alguna de las terrazas que hay para observar la plaza desde arriba y el sol escondiéndose por detrás de la mezquita Koutoubia. Nosotros subimos a la terraza de un local que se llama «AQUA». Todas las guias y blogs recomiendan el Café Glacier o el Café France. Suelen estar más masificados porque aparecen en las guías. Sinceramente, subir al que os apetezca y os entre por el ojo. En cualquiera seguro que podéis tomar un buen té moruno.jeje.

-Mezquita Koutoubia: esta mezquita se encuentra a escasos metros de la plaza Jamaa el Fna. De hecho desde la misma plaza se ve. Es el edificio más alto de la ciudad de Marrakech con casi 70 metros de altura. Como curiosidad, contaros que en la parte alta veréis una cosa parecida a una orca, la cual indica la dirección de la Meca y la hora del rezo.

-Pasear por la Kasbah de Marrakech: La Kasbah es un barrio de pequeñas calles donde encontraréis mucho bullicio y cafeterias preciosas. Es como una Medinad dentro de la Medina. Kasbah significa castillo fortificado. Si entráis por la puerta principal, la puerta de Bab Agnaou, lo primero que os encontraréis será la mezquita de la Kasbah y las tumbas Saadies, un espacio reducido donde están enterrados los restos de los sultanes de la dinastía Saadí.

-Perderse en el Zoco de Marrakech: Desde cualquier punto de la plaza Jamaa el Fna podéis adentraros en el zoco de Marrakech y perderos por sus innumerables callejones. A mi fue una de las cosas que más me gustaron de Marrakech. Callejear por el zoco y ver como Raul se entretenía regateando 🙂

-La Mezquita de Alí Ben Youssef, la Madrasa: para nosotros visitar esta Madrasa era un imprescindible pero debido a que está en obras por reforma, durante todo el 2019 estará cerrada.

Plaza del Palacio el Badi: La ubicación exacta de esta plaza es la Rue Bahia Bab Mellah. Nos encontramos con ella andando desde la Kasbah hacia el Palacio de Bahia,  es una plaza llena de vida. Tiendas y cafeterias. En esta zona os encontraréis muchas tiendas de especias y algún vendedor dispuesto a haceros toda la explicación de las espcias que existen y para que se utilizan.

Plaza de las especias (Rahba Kedima Square): esta pequeña plaza tiene muchísimo encanto y se encuentra también en la Medina de Marrakech. En esta plaza demás de especias venden productos de decoración y animales, como camaleones. También nos sorprendió ver ancas de rana. En esta plaza está la famosa cafetera Café des Épices, que en un día de sol y en su terraza os aconsejamos que os sentéis a tomar un café o un té y disfrutar del ambiente de la plaza.

Palacio de Bahía: Este Palacio fue construido a finales del siglo XIX. El Palacio tiene 8 hectáreas de extensión y en él se ubican 150 habitaciones que dan a diversos patios y jardines. De todas esas habitaciones solo se puede visitar un tercio. Lo más impresionante es que cada habitación está decorada de una manera y los techos son increíbles. Seguramente el Gran Patio interior de Honor será lo que más os impresione de este lugar. El precio por entrar a este Palacio es de 70 dirhams por persona.

 

A parte de estos «imprescindibles» nosotros también visitamos el Jardin de Majorelle. Aunque fue una visita que nos gustó, es verdad que no lo consideramos un imprescindible y que si vais con el tiempo justo no os lo aconsejamos. La entrada cuesta 70 dirhams por persona (aquí con el carnet de estudiante os pueden hacer descuento). Desde 1980, los Jardines de Majorelle son propiedad de Yves Saint Laurent. En él podréis encontrar cactus de casi todas las partes del mundo, además de un pequeño bosque de bambú y diferentes palmeras. Para ir hasta allí tendréis que coger un taxi porque está a unos 4 kilómetros del centro. Tuvimos que regatear y finalmente conseguimos un taxi por 40 dirhams (de primeras nos pidieron 80).

Excursiones que puedes hacer desde Marrakech:

Desde Marrakech se pueden hacer varias excursiones para ir a pasar el día. Nuestra escapada duró 3 días y la verdad es que nos podríamos haber quedado en Marrakec, haber descansado y haberla visitado más tranquilamente, pero eso no suele ir conmigo.jaja.

Entre todas las excursiones que se pueden hacer desde Marrakech, barajamos tres:

Cascadas de Ouzoud: son unas cascadas que se encuentran a unas dos horas y media de Marrakech.

Essaouira: una ciudad de pescadores conocida como la Perla del Atlántico que se encuentra también a dos horas y media de Marrakech.

Ouarzazate: ciudad al sur del Alto Atlas marroquí famosa por ser la puerta de entrada al desierto del Sahara.

Esta fue la excursión que elegimos nosotros y nos encantó. Lo hicimos en tour y no por nuestra cuenta  por el poco tiempo que disponíamos en Marrakech. Si hubieramos ido más tiempo habríamos alquilado un coche y lo habríamos visto por nuestra cuenta.

Es verdad que esta excursión es una paliza porque Ouarzazate se encuentra como a casi 5 horas de Marrakech, pero vas haciendo paradas. Salimos a las 8 de Marrakech y llegamos sobre las 19 de la tarde. Primero atravesamos el puerto de Tizi-N-Tichka, a 2.260 metros de altura y vimos las montañas del Alto Atlas nevadas. Podéis parar para disfrutar de las vistas y del paisaje. Veréis algunos pueblos bereberes de camino.

A la hora de comer llegamos a Ait Ben Haddou, para mi, lo mejor del día. Ait Ben Haddou, es la ciudad fortificada más famosa de Marruecos. Y es famosa porque allí se han rodado varias series y películas. Entre ellas: Juego de Tronos, Gladiator, La Momia, y bastantes más. La ciudad está construída a base de barro y paja y es alucinante visitarla. Solo por esto ya merece la pena la paliza de llegar hasta allí.

Después de comer, llegas hasta Ouarzazate. Realmente fue de lo que menos nos gustó. Recorrimos la ciudad y visitamos la Kasbah. También podéis visitar el museo de cine que encontraréis delante de la Kasbah.

¿Dispones de más tiempo en Marrakech?

Si disponéis de más tiempo en Marrakech podéis hacer excursiones de 2-3 días. Una que se nos ha quedado pendiente y que seguro haremos en algún momento, es ir al desierto del Sahara. Para la excursión de visitar el desierto de Mezeorugza y Erg Chebbi necesitás 3 días mínimo. De camino al desierto, pasaréis también por Ouarzazate, así que no os lo podéis perder. Además, atravesaréis un sitio que me muero por conocer: la garganta del Dades. Nosotros el día que lo hagamos, alquilaremos un coche y lo haremos por nuestra cuenta, pero hay muchas excursiones que hacen este tour diariamente, por si preferís ir más cómodos o tranquilos.

Otra opción si disponéis de más días en Marrakech es que visitéis el norte del país. Aunque es verdad que desde España el norte del país es más accesible en vuelo o cruzando el estrecho de Gibraltar, también es opción ir desde Marrakech. Visitar Fez, Tanger, Chauen, Tetuán, Meknes, … otra ruta que me encantaría hacer!

Como veis, Marrakech tiene muchas opciones y a nosotros nos faltaron días para visitar sus alrededores. Si solo queréis visitar la ciudad, con un fin de semana, dos días, es más que suficiente. Aunque la ciudad no tiene nada que nos atraiga para volver, sí que nos hemos quedado con más ganas de Marruecos. Así que….volveremos!

Os dejamos con un mapa de Marruecos donde os marcamos los sitios que visitamos en Marrakech, los que nos habría gustado visitar, y algunos bares, cafeterias, y restaurantes que teníamos anotados por recomendación de varios blogs que seguimos. Nosotros probamos algunos, pero los que más nos gustarón fueron los que nos encontramos de repente y fuimos sin recomedación. Así que, aunque os los señalamos en el mapa, también os aconsejamos que os dejéis llevar, porque algunos de los sitios son más el sitio en sí que la comida que te ofrecen.

Hasta aquí, nuestros consejos prácticos para viajar a Marrakech, nuestros imprescindibles y nuestras recomendaciones. Esperamos volver a Marruecos pronto y cumplir uno de nuestros sueños: visitar el desierto del Sahara, dormir al aire libre contemplando la vía láctea y ver el amanecer en las dunas de Erg Chebbi. Esperamos que os haya gustado este post y, sobretodo, que os sea de utilidad! Gracias por leernos!

 

Los pueblos de Alsacia en Navidad

Los pueblos de Alsacia en Navidad

Aquel que diga que no tiene espíritu navideño debería visitar los pueblos de Alsacia en Navidad si quiere ponerle solución. Es imposible no contagiarse de Navidad solo con pisar uno de sus preciosos pueblos. Acabamos de volver de nuestra escapada y a mi no se me borra la sonrisa de la cara. Me ha parecido precioso, como vivir en un cuento. Un cuento de Navidad. Así que, aquel que vaya próximamente o quiera ir, no os perdáis este post donde os vamos a intentar contar cómo ha sido nuestro viaje, qué hemos visto y qué no, cómo nos hemos organizado y algún que otro consejo más.

¿Dónde está Alsacia? Alsacia se encuentra en el noreste de Francia, siendo su capital Estrasburgo y haciendo frontera con Alemania y muy cerquita de Suiza. Debido a su situación, esta región de Francia ha estado en disputa entre el estado alemán y el francés durante más de 300 años. Finalmente y después de la Segunda Guerra Mundial y hasta la actualidad, Alsacia quedó dentro de Francia, teniendo mucha influencia alemana.

¿Cuándo visitar Alsacia en Navidad? Aunque sea una obviedad de pregunta, tampoco lo es tanto. Los mercados navideños los inauguran a finales de noviembre, así que ese ya sería un buen fin de semana para ir porque estaría menos masificado. Nosotros fuimos en el puente de diciembre que solo se celebra en España y la verdad que, los días entresemana se estaba bien, pero cuando llegó el fin de semana (8 y 9 de diciembre), la cosa se «abarrotó». Así que nuestro consejo es, si podéis, que viajéis entre semana, ya que, parece ser, los fines de semana, eso se llena una barbaridad.

Por otra parte, también os aconsejamos que lo hagáis antes del día de Navidad, aunque después sigue habiendo ambiente navideño, hay muchos mercados que los quitan después de esta fecha. Todo esto comprobarlo antes de comprar vuestros billetes.

Aunque Alsacia es muy conocida por su Navidad, también debe ser precioso ir en otra época del año como primavera o verano. Esos pueblos tienen un encanto especial, y la ciudad de Estrasburgo es preciosa!

¿Dónde volar? Nosotros volamos a Frankfut porque nos salía muy bien de precio con Ryanair. Desde el aeropuerto de Frankfurt hasta Mulhouse, que fue el pueblo más al sur que visitamos, tardamos 3 horas. También podéis volar a Baden-Baden (Alemania), Estrasburgo, Basilea (aeropuerto que tiene salida a tres países: Suiza por la parte de Basilea, Francia por la parte de Mulhouse y Alemania por la parte de Friburgo). En fin, comprobar en el mapa las principales ciudades que están cerca y buscar vuelos. Hay muchas opciones. Tener en cuenta que luego lo normal es que alquiléis coche para recorrer Alsacia, por lo que no será lo mismo alquilar un coche en Alemania que en Suiza. Nuestro consejo es que lo comprobéis todo bien antes de reservar.

¿Cómo moverse? Lo mejor es que alquiléis un coche y os mováis con total libertad. Hay varios pueblos que visitar, unos más grandes y otros más pequeños. En algunos pasaréis unas horas y en otros toda la mañana o toda la tarde, por lo que lo mejor para conocer toda esta zona es hacerlo con coche de alquier. ¿Es posible hacerlo en transporte público? Es posible. Os dejamos aquí la web de transporte público de Alsacia. Además se pueden contratar tours desde ciudades como Estrasburgo o Colmar. EN un día te llevan a ver varios pueblos de Alsacia y regresas a esa ciudad el mismo día.

¿Dónde alojarse? Dependiendo de la ruta que vayáis a hacer podéis alojaros todas las noches en el mismo sitio, siendo Colmar un punto intermedio, o podéis ir cambiado de alojamiento en función de vuestra ruta. Nosotros dormimos dos noches en Colmar y una en Estrasburgo. Nuestros alojamientos no estaban en las ciudades, estaban alrededor, ya que, el precio cambiaba mucho, y al tener coche no nos importaba desplazarnos.

¿Qué pueblos visitar? En la región de Alsacia hay muchos pueblos preciosos que visitar. Nosotros visitamos los siguientes:

-Mulhouse

-Eguisheim

-Riquewhir

-Colmar

-Kayserberg

-Estrasburgo (capital de Alsacia)

Además de estos pueblos que visitamos, otros de Alsacia que se caracterizan por ser muy bonitos son:

-Ribeauvillé

-Obernai

-Turckheim

-Munster

-Guebwiller

¿Dónde comer? En Alsacia hemos comido muy bien. La verdad que al ir en época de Navidad hemos comido mucho en mercados navideños, excepto tres veces que buscamos la comida típica de alli. Uno de los sitios a los que fuimos a probar la Tarte Flambée (comida típica de allí), fue Le Palais Gourmand en Colmar. En Mulhouse nos comimos un crepe en Crampous Mad y en Estrasburgo probamos una pasta exquisita en Il Girasole. Los tres sitios, super recomendables! En los mercadillos comíamos de todo: salchichas, gofres, crepes de Nutella… (se ma hace la boca agua de pensarlo), y también probamos los dulces típicos de Alsacia en Navidad. Tenéis que probarlo todo aunque volváis con algún kilo de más…forma parte del viaje!jeje! Una bebida que toman mucho es el «vin chaud» o vino caldo o caliente. Os harán pagar el vaso donde os lo ponen y luego podéis devolverlo o quedároslo de recuerdo.

Nuestra ruta

En el mapa os dejamos en azul los pueblos que visitamos, en morado nuestros alojamientos, en amarillo algunos restaurantes que nos recomendaron antes de ir, y en verde los mercados de Navidad más importantes.

Como os decíamos antes, nosotros volamos a Frankfurt. Llegamos por la noche, cogimos nuestro coche de alquiler y dormimos cerca del aeropuerto. Lo importante era descansar para empezar el día siguiente bien descansados. Después de desayunar pusimos rumbo a nuestro primer destino.

Mulhouse

Tardamos unas 3 horas y cuarto en llegar a Mulhouse desde Frankfurt. Llegamos sobre las 12.30 horas y aparcamos en el centro comercial Porte Jeune. Por 2€ puedes estar 4 horas y está en pleno centro. Íbamos a aparcar en la calle, en zona azul, pero un francés nos aconsejó aparcar en el centro comercial porque nos salía mejor de precio, y así fue.

Después de aparcar nos fuimos directos a la plaza de la catedral, paseando por su centro peatonal. Qué bonita la plaza de la catedral decorada con su gran noria y su mercado navideño. La catedral de Mulhouse, realmente es un templo protestante y es el más alto de Francia. En la plaza también se encuentra el Ayuntamiento de color rosado y del S. XVIII. La plaza en sí es una maravilla, pero de Navidad es más bonita si cabe.

Mulhouse no tiene más que dejarse llevar por su centro peatonal, así que os aconsejamos precisamente eso, que os dejéis llevar.

Tras Mulhouse pusimos rumbo a Colmar, a 30 minutos en coche.

Colmar

Colmar es la ciudad navideña por antonomasia (aunque muy discutido este título con Estrasburgo). En Colmar hay Navidad en cada esquina que gires, no solo por sus mercados, que hay varios, sino también por la decoración de sus calles y sus fachadas.Pero además, es la capital de los vinos de Alsacia.

Los mercados de Navidad de Colmar abren de lunes a jueves de 10 a 19 h y de viernes a domingo de 10 a 20 h. El 24 de diciembre hasta las 17 h. La mayoría los quitan el 30 de diciembre. Os dejamos aquí el link de la web de los mercaditos de Alsacia para que comprobéis la información, porque puede variar de un año a otro.

Los principales mercados de Colmar son los siguientes:

Place Jeanne d´Arc: mercado tradicional dedicado a productos locales y gastronómicos. Este fue el primer mercado que nos encontramos nosotros. Accedimos a él desde la calle Rue dels Clefs. Si con este ya alucinamos, cuando vimos el resto no dábamos crédito. Es un mercadito pequeño pero donde ya te impregnas del olor de su «vin chaud», vino caliente con especias.

Place de Dominicains: Este mercado navideño se encuentra en la plaza de la Iglesia de Dominicains. Es muy bonito porque se encuentra al lado de la enorme Iglesia que le da nombre.

Place de l´Ancienne Douane: A mi este mercado me encantó. Más que por el mercado en sí, por sus rincones y fachadas. Si vais con niños, aquí hay alguna atracción para que jueguen los más peques.

Petit Venice: En este mercado sí que disfrutarán los más pequeños porque también hay atracciones para ellos. A mi me encantó la Petit Venice, sus puentes, sus luces de colores por la noche, su ambiente tan navideño. Es increíblemente bonito!

Mercado interior du Koïfhus: Muy cerquita de Place de l´Ancienne Douane. Lo ubicaréis porque es un rincón precioso muy decorado, donde seguro querréis haceros una foto!

Además de los mercados tenéis que dejaros llevar por sus calles. La Rue des Marchands es preciosa y veréis la casa Pfister, una casa de madera pintada que no os dejará indiferentes.

Nosotros el primer día llegamos sobre las 16 horas, así que poco pudimos ver con luz, al día siguientes después de visitar dos de los pueblecitos de Alsacia, nos fuimos directos a Colmar a comer y a poder ver los mercaditos a plena luz del día. Luego se nos hizo de noche (sobre las 17 de la tarde) y también volvimos a disfrutar de Colmar de noche.

En Colmar, igual que en todos los pueblos de Alsacia, dejaros llevar, la propia ciudad, las luces, los olores, os irán llevando e iréis descrubiendo los mercaditos.

¿Lo que más me gustó de Colmar? Sería difícil quedarme con una cosa solo, pero me quedo con los puentes de la Petit Venice, sus casitas de madera y el mercadito de Place de l´Ancienne Douane con su árbol de Navidad blanco y su precioso rincón.

Eguisheim

Nuestro segundo día en Alsacia queríamos visitar dos pueblos de cuento. El primero fue Eguisheim. Tuvimos suerte, llegamos temprano, pudimos aparcar en la calle y pudimos visitarlo sin apenas gente. Después de una hora el pueblo se empezó a llenar y perdió parte de su encanto. Para aparcar, hay parkings de pago habilitados, nosotros tuvimos suerte y pudimos aparcar en la calle(no es lo normal).

Eguisheim está situado a 7 kilómetros de Colmar, a unos 15 minutos en coche. Es un pueblo pequeñito, considerado uno de los pueblos más bonitos de Francia y en el que se inspiró el cuento de niñois de la Bella y la Bestia. Es un pueblo, literalmente, de cuento.

Su calle más bonita, Rue du Rempart, la ubicaréis enseguida porque es la calle que sale hacia la iziquierda de este rincón tan típico:

Su plaza también es preciosa, con la fuente y la catedral de fondo.

Y su mercado de Navidad, aunque pequeñito y modesto, tiene un encanto especial.

A nosotros este pueblo nos encantó. No se si porque fue el primero, o porque lo pudimos ver con poca gente, pero nos transmitió algo especial.

Riquewhir

A tan solo 20 minutos de Eguisheim y a 14 kilómetros de Colmar, se encuentra Riquewhir, para muchos, el pueblo más bonito de todos. Nosotros lo vimos con demasiada gente y no nos llevamos esa impresión, aún así, el pueblo es precioso. Aparcamos también en la calle, aunque también hay parkings de pago habilitados en Navidad.

Riquewhir es una calle peatonal preciosa, totalmente decorada de Navidad, con varios mercados de Navidad y con uno especialmente grande en la plaza del Ayuntamiento. Nosotros accedimos por la torre Dolder y bajamos hasta la plaza del Ayuntamiento. El mercadito de esta plaza nos encantó, tenía de todo, comida, decoración navideña, productos artesanos, dulces de Navidad,…

Visitamos este pueblo en dos horitas más o menos porque queríamos volver pronto a Colmar a comer y a aprovechar las horas de luz.

Kayserberg

Estuvimos a punto de no ir y menos mal que finalmente decidimos ir antes de poner rumbo a nuestro último destino: Estrasburgo. Kayserberg es un imprescindible y os lo recomendamos. Llegamos pronto, sobre las 9.30 horas, aparcamos en un parking de zona azul en la entrada del pueblo y lo primero que hicimos fue desayunar. La verdad que al principio no había mucha gente nadie, sobre las 10.30 horas se empezó a llenar y luego resultó imposible incluso acceder a algún mercadito. Se notaba que era sábado.

Pasear por la calle principal hasta el río y luego por la calle de la izquierda. El pueblo hace como una L. Os encantará.

Después de pasar dos horas aquí nos fuimos hacia Estrasburgo, a una hora prácticamente en coche de Kayserberg.

Estrasburgo

Estrasburgo es considerada de la capital de la Navidad (capitale de Noël), además de ser la capital de Alsacia. Después de Colmar, Estrasburgo nos encantó, y eso que lo vimos con demasiada gente, y cuando digo demasiada es hasta el punto de no avanzar en algunas calles. Daba hasta miedo. Aparcamos a las afueras, a 10 minutos andando del centro. Cuando llegamos al río, en los puentes habían controles donde tenías que enseñar las mochilas y los bolsos. Toda seguridad es poca y más sabiendo que dos días después de estar nosotros allí hubo un tiroteo terroritsta, donde murieron 4 personas.

Estrasburgo en Navidad se transforma y se llena de luces de colores y de mercados. Hay 10 mercados de Navidad repartidos por toda la ciudad que seguro os iréis encontrando. A la ciudad no le falta detalle y hay fachadas que son dignas de visitar.

¿Qué visitar en Estrasburgo? Para nosotros hay 3 imprescindibles:

-Petit France

-La Rue Merciére y la plaza de la catedral

-La palza Kleber

Estos tres sitios son preciosos, y luego, como os decíamos, la ciudad está llena de mercados navideños. Los mercados de Navidad que más nos gustaron fueron:

Mercado Boglie: este mercado es el más grande con diferencia y venden de todo, sobretodo es conocido por vender adornos navideños y dulces típicos de la zona.

Place Benajmin-Zix (en el barrio Petit France): lo más bonito de este mercado es su ubicación. En el barrio de la pequeña Francia de Estrasburgo con el río a un lado y las casas de madera a otro.

Mercado de la plaza de la catedral: Os aconsejemos que lleguéis a la catedral desde la rue de Merciére. Es increíble ver la catedral desde esa calle estrechita, toda decorada de Navidad.

Mercado de la plaza Gutenberg: este mercado cada año está dedicado a un país y este año era Finlandia. Los puestecitos estaban decorados como de Laponia, con sus banderas, y se servían productos típicos de allí como el salmón.

Mercado de la plaza del Templo Nuevo (Place du Temple Neuf)

Mercado de Navidad de San Tomás: este modesto mercado se encuentra a los pies de la Iglesia de San Tomás. A nosotros nos gustó mucho porque no había mucha gente. De hecho, aquí merendamos y cenamos el mismo día.

-Mercado de Navidad alternativo ubicado en Place Grimmeissen: aquí encontraréis regalos originales y diferentes. No parece un mercado de Navidad en sí pero había mucha gente joven comiendo y bebiendo.

Otros sitios navideños de interés:

Plaza Kleber: aunque en esta plaza no hay un mercado en sí tenéis que ir. Es donde se encuentra el árbol de Navidad más grande de Europa (30 metros de altura) y donde montan una pista de patinaje.

Calle de oro (le carré d’or): Esta calle está en la parte izquierda de la catedra y da a la plaza del templo nuevo donde hay un mercado de Navidad pequeñito pero con mucho encanto. Yo en esta calle me calle me llegué a agobiar de tanta gente que había. No se podía ni andar un sábado por la tarde.

Puente de San Martín: este puente se encuentra de camino a la Petit France y tanto de día como de noche las vistas son super bonitas.

Os aconsejamos que os dejéis llevar por la ciudad y más en Navidad, os iréis encontrando con mercados navideños sin buscarlos y con rincones tan preciosos como este:

Hasta aquí nuestra propuesta de visitar Alsacia en Navidad. Esperamos haberos contagiado un poquito de nuestro espíritu navideño y que os animéis a visitar esta zona de Francia algún año, seguro que no os deja indiferentes. Feliz Navidad!

Agra, la ciudad donde se encuentra el Taj Mahal

Agra, la ciudad donde se encuentra el Taj Mahal

Agra, la ciudad donde se encuentra el Taj Mahal, no tiene más interés que ese. Ser la ciudad donde se ubica esta maravilla del mundo moderno y que es alucinante. Llegamos a Agra con nuestro driver, desde Jaipur pasando por Abhaneri y Fathepur Sikri, dos ciudades que se encuentran de camino entre Jaipur y Agra.

¿Quién no conoce el Taj Mahal?¿Cuántas veces lo habréis visto en televisión, revistas, documentales, reportajes,…? Yo lo había visto cientos de veces y cuando lo tuve delante no me lo podía creer. Menuda obra de arte! Una vez allí entendimos por qué era una maravilla del mundo.

El Taj Mahal es un mausoleo hecho por amor. Su construcción tardó unos 22 años en completarse, desde el 1631 al 1654. Una de las esposas del emperador Shah Jahan, Arjumand Banu Begum, le pidió que, a su muerte le condeciera dos deseos: Primero, que cuidara de sus 14 hijos (fue la única esposa que le dio hijos) y segundo,  le construyera un mausoleo, cosa que hizo el empreador, mandando contruir la obra de arte que es el Taj Mahal después de que su esposa falleciera dando a luz de su decimocuarto hijo.

Eso es el Taj Mahal, la mayor obra de arte hecha por amor…y eso se nota!

El edificio en sí ya es una locura pero cuando te cuentan cómo fue construído, la cantidad de obreros que trabajaron en él (20.000), el tiempo que tardó en completarses y que las florituras no son pinturas, sino piedras semipreciosas incrustradas en el mármol…ya terminas de alucinar! El mausoleo se construyó de piedra pero luego se cubrió todo de mármol blanco.

Además de eso, la historia que hay detrás del Taj Mahal es bastante interesesante. No se sabe si es verdad o es leyenda pero, se dice, que el emperador Shah Jahan mandó construir un edificio idéntido al Taj Mahal pero en negro en la otra parte del río Yamuna. El hijo del emperador, en contra de que se construyera otro edificio idéntico, destronó a su padre y lo encerró en el Fuerte Rojo de Agra en una habitación que tenía vistas al Taj Mahal para que todos los días pudiera ver la tumba de su esposa. Cuando el emperador murió, su hijó mandó que fuera enterrado al lado de su madre, en el Taj Mahal, rompiendo así la simetría perfecta del conjunto. También cuenta la leyenda que cuando las obras del Taj Mahal terminaron el emperador hizo que les cortaran las manos a todos los obreros para que nunca pudieran construir una obra igual.

Además, el Taj Mahal no es solo el edificio que todos conocemos, sino que es todo el complejo, que está formado por el mausolero, una mezquita, una casa de invitados y jardines.

El mausoleo es perfectamente igual en sus 4 costados. Da igual por donde lo mires. Nosotros lo vimos por sus 4 lados. De frente nada más entrar al complejo con las fuentes y los jardines de cara, del lado de la mezquita y de la residencia, donde suelen estar menos concurridos y las fotos salen mejor, y desde la otra parte del río Yamuna donde hay un mirador. Os aconsejamos ir a este mirador al atardecer. El Taj Mahal va cambiando de color de más blanco a más amarillo conforme el momento del día y el sol, así que si tenéis un día despejado seguro que viviréis una puesta de sol preciosa. SI no queréis pagar o está cerrado, justo donde se compra la entrada de este mirador hay un camino de unos 100 metros que os lleva a la orilla del río donde se tienen las mismas vistas. Nosotros tuvimos que ir a este sitio porque llovía mucho y ya habían cerrado el mirador de pago.

Como decíamos, el conjunto del Taj Mahal es totalmente simétrico excepto en su sala principal donde se encuentra la tumba del emperador, al lado de la de la emperatriz, la cual sí que se encuentra en el centro. Actualmente las tumbas reales se encuentran a 10 metros bajo el nivel del suelo y lo que se ve es una réplica exacta de lo que son las tumbas originales.

En cada esquina del mausoleo se eleva un minarete, de 40 metros de altura cada uno de ellos. Los 4 minaretes son también simétricos y tienen una leve inclinación hacia fuera. Eso fue construído así para que, en caso de un terremoto o derrumbe, los minaretes no cayeran hacia dentro y dañaran el mausoleo.

De verdad que la historia que lo rodea y su construcción hizo que entendieramos que se hubiese llevado el título de maravilla del mundo moderno. Sin duda, lo es!

La entrada al complejo del Taj Mahal cuesta 1.000 rupias (1.050 si pagas con tarjeta). El precio incluye una botella de agua fresquita y unos calcetines desechables para cubrirte los zapatos cuando entres al mausoleo. Los precios de las entradas comprobarlos porque cambian con bastante frecuencia. Nosotros no encontramos ningún precio similar al que habíamos leído en blogs, incluso en la guía. Os dejamos aquí la web oficial del Taj Mahal donde aparece la información actualizada.

¿A qué hora visitar el Taj Mahal? Aquí cada uno que decida en función de sus intereses. Nosotros os contamos lo que hicimos. La noche de antes habíamos dormir en el hotel Taj Resort, el cual se encuentra a 15 minutos andando del complejo del Taj Mahal. Ese día nos levantamos a las 5.00 de la mañana para comprar la entrada a las 5.30 y entrar a las 6 en punto y así poder ver el amanecer. El Taj Mahal está abierto desde el amanecer hasta el atardecer, así que no vais a tener problema y podréis ir a verlo cuando queráis. Eso si,una vez salgáis no podréis volver a entrar.

Entramos a las 6 de la mañana y estuvimos dentro casi 4 horas. Se os pasará el tiempo volando. Aunque el complejo se puede visitar rápido, lo suyo es sentaros en algún banco a contemplarlo con tranquilidad, además de hacerle 200 fotos. jeje. Que por cierto, hay muchos indios que por unas cuantas rupias estarán encantados de haceros un book. Los hay que llevan sus cámaras y luego te las envían, pero los hay que te las hacen con tu cámara. Aunque nosotros preferimos hacernos las fotos nosotros, nos consta que hacen fotos muy chulas y algunas bastante originales.

Os aconsejamos alojaros en un hotel en el que podáis ir andando al Taj Mahal porque unos 500 metros antes de llegar solo dejan pasar automóviles eléctricos por el tema de la contaminación. Aunque a cualquier hora del día podéis coger un tuk tuk para ir, si os alojáis cerca os ahorráis el precio del tuktuk y tener que regatear porque vais andando. Además, si vais temprano como nosotros, luego igual aun os da tiempo a daros una ducha en el hotel (si os sale un día de calor es abrasador) y poder desayunar.

A parte del Taj Mahal, en Agra podéis visitar el Fuerte Rojo, Patrimonio de la Humanidad. Lo bueno de esta ciudad es que, como no tiene nada más que estas dos cosas, con que estéis una noche es suficiente y podréis ir con muuuucha calma. Para ir al Fuerte Rojo sí que fuimos con coche. La entrada cuesta 600 rupias si enseñas la entrada del Taj Mahal, sino cuesta 650 rupias. Nosotros no lo sabíamos y las llevábamos de milagro. De nuevo, el precio puede variar cuando vayáis. Aquí ni en la página web era correcto.

En el Fuerte Rojo de Agra es donde estuvo encarcelado (o se recluyó él mismo cuando falleció su esposa, la historia es confusa) el emperador que mandó construir el Taj Mahal cuando fue destronado por su hijo por querer construirse un mausoleo como el de su esposa pero en negro en la otra parte del río Yamuna. Se dice que el emperador tenía una habitación con vistas al Taj Mahal y lo cierto es que, lo que más nos gustó del Fuerte Rojo de Agra, fueron las vistas que desde allí hay al Taj Mahal. Aunque es verdad que se ve a lo lejos y pequeño, ver el Taj Mahal no dejar de ser impresionante.

El Fuerte Rojo de Agra nos gustó. No al nivel de Amber Fort o la Fortaleza Mehrangarh de Jodhpur, pero nos gustó  y os aconsejemos que entréis.

Como os comentábamos antes, nos recreamos en esta visita. No teníamos nada más que hacer en Agra y nuestro tren no salía hasta las 23.30 horas de la noche, así que nos lo tomamos con calma y estuvimos allí algo más de 3 horas. Además de esto, el Fuerte es bastante grande.

Lo que más llama la atención del Fuerte Rojo de Agra, como su nombre indica, es su color rojo, ya que, fue construído principalmente con arenisca roja. Aunque hay algunas estancias que son totalmente blancas porque fueron construídas de piedra y mármol.

Después de visitar el Fuerte Rojo de Agra, comimos en un restaurante que encontramos por TripAdvisor. Se llamaba The Global Savour y tenía muy buenas puntuaciones. A nosotros no nos pareció nada del otro mundo. Si no encontráis nada mejor, puede ser una opción. Lo que sí que nos encató fue el trato. El camarero que nos atendió fue super amable, estábamos solos y después de comer se sentó a tomarse un te con nosotros.

Tras al comida, fuimos al mirador que os hemos comentado más arriba donde se ve el Taj Mahal desde la otra parte del río Yamuna. Lo malo es que llovía a cántaros y no pudimos ver el atardecer, aún así, nos llevamos un buen recuerdo de nuestra última visión de esta gran obra de arte.

Y, aquí, terminó nuestro paso por Agra. Solo nos quedaba coger un tren nocturno para llegar hasta nuestro siguiente y último destino en La India. El lugar más sagrado de la Tierra: Varanasi!

Escapada Alemania-Austria

Escapada Alemania-Austria

Dicen que las cosas que menos se planean son, por lo general, las que mejor salen. En enero compramos unos vuelos a Frankfurt para viajar en el puente de mayo sin saber la ruta que haríamos. Entre medias, salió Tanzania y dejamos un poco abandonado este viaje. Tan es así que nos platenamos si dejar perder los vuelos o no, pero finalmente nuestro espíritu viajero venció y nos fuimos rumbo a Frankfurt sin saber bien qué ruta haríamos. Nos lo pasamos «`pipa»!

Al principio, cuando compramos los vuelos, teníamos la idea de ir hacia Austria. Nos hacía mucha ilusión conocer Hallstatt, el que dicen que es el pueblo más bonito de Europa.

La ruta que finalmente hicimos no es una ruta pre-determinada, sino que nos dejamos llevar. Habíamos oído hablar de un pueblecito muy bonito que había cerca de Frankfurt: Rothenburg ob der Tauber. Además, queríamos conoce Hallstatt. Con esto, la ruta final y que confeccionamos sobre la marcha, fue la siguiente:

-Día 1: Rothenburg ob der Tauber y lago Chiem (en la frontera con Austria)

-Día 2: Salzburgo y atardecer en Hallstatt

-Día 3: Hallstatt y lago Gosausee

-Día 4: Heidelberg

¿Cómo lo hicimos? Alquilamos un coche con la compañía Avis a través de AutoEurope, porque era la opción más económica y con kilometraje ilimitado, ya que, si cruzábamos a Austria, íbamos a hacer muchos kilómetros.

¿Dónde dormimos? La primera noche dormimos en Frankfurt, en un hotel cerca del aeropuerto. El resto de noches, fuimos reservando sobre la marcha y finalmente dormimos un día cerca del Lago Chiem, al día siguiente a 20 minutos de Hallstatt y la última noche en Heidelberg.

¿Por qué hicimos esta ruta finalmente? En el sur de Alemania hay varias rutas para hacer: la ruta del Valle del Mosela, que yo ya había hecho anteriormente, la ruta romántica, que transucrre por varios pueblos del sur de Alemania y la selva negra, que transucrre por la parte del sur-oeste. Podíamos haber hecho alguna de estas dos últimas, pero Hallstatt llamaba nuestra atención. Además, nunca habíamos estado en Austria y era una oportunidad de conocer parte del país. Por ese motivo, nos inventamos esta ruta, que si bien cierto es muy bonita, os aconsejamos que la hagáis con más tiempo que nosotros y añadaís algún que otro punto, como por ejemplo, el castillo de Neuschwanstein, el cual nosotros no pudimos visitar por falta de tiempo.

Al final nosotros hicimos unos 1.300 kilómetros. Un poco paliza para 4 días, pero cumplimos nuestro sueño de visitar el pueblo más bonito de Europa: Hallstatt, con lo cual, compensó.

Idioma: En ambos países se habla en alemán. De hecho, una vez cruzas a Austria no te da la sensación de haber cambiado de país. Hablan en alemán y los paisajes son parecidos a los del sur de Alemania, aunque en la zona de Hallstatt las montañas se vuelven más escarpadas y los paisajes más verdes, por lo menos en la época en que nosotros fuimos.

Cruce de frontera: Ni te enteras. De Alemania a Austria pasas tal cual. En sentido contrario sí que nos pararon y nos preguntaron que de dónde veníamos y a dónde íbamos, pero no tuvimos que enseñar DNI ni pasaporte ni nada. Hay libertad de circulación de personas puesto que ambos países pertenecen a la Unión Europea.

Moneda: En ambos países hay euro, por lo que no tendréis que cambiar moneda. Lo que sí que os aconsejamos es que os vayaís con algo de efectivo. A nosotros que nos encanta tirar de tarjeta nos tocó sacar de un cajero porque había muchos sitios que solo te cogía «cash».

¿Qué es lo que más nos ha gustado de esta escapada? Sin ninguna duda, Hallstatt y su entorno. Os dejamos con estas vistas del lugar para que os entren las ganas de ir que nos entraron a nosotros la primera vez que lo vimos.

En los próximos posts os contaremos qué ver y hacer en Rothenburg ob der Tauber, Salzburgo, Hallstatt y Heidelberg. Si no te lo quieres perder, suscríbete a nuestra web y sé el primero en leer lo que publicamos! De momento, os dejamos con un mapa donde podéis ver los puntos que visitamos y las distancias.

Gracias por leernos!

SAFARI DE 4 DIAS EN TANZANIA

SAFARI DE 4 DIAS EN TANZANIA

Hacer un Safari será problablemente el sueño de muchos viajeros. Para nosotros lo era, así que teníamos que cumplirlo. Lo que no sabíamos es que lo cumpliríamos este año, así tan rápido, casi sin pensarlo y organizándolo con un mes de antelación. En este post os queremos contar nuestra experiencia, daros toda la información posible para que podáis organizar vuestro safari, contaros las dudas que teníamos nosotros antes de ir y todo lo que nos habría gustado saber. Empezamos!

¿Por qué Tanzania? La principal razón por la que fuimos a Tanzania y no a Kenia, fue por la época del año en que viajamos teninedo en cuenta el tema de las migraciones. Nosotros viajamos a finales de marzo, principios de abril y, en esta época, al ser el comienzo de la época de lluvias, los animales suelen estar en el sur-este del Serengueti para dar a luz y alimentarse y, en mayo empiezan a migrar hacia el noroeste del Serengueti y a Kenia (Masai Mara), donde están hasta Septiembre-Octubre, cuando vuelven a migrar hacia el Serengueti. Fue por esta razón por la que decidimos viajar a Tanazania y visitar el Serengueti, además de otros parques nacionales.

Os dejamos con una imagen de un mapa donde se observa la migración por meses para que podáis organizar mejor vuestro safari:

 

 

 

 

 

 

Fuente: https://www.viajaporlibre.com/blog/viajes-tanzania-parque-nacional-del-serengeti/

Cómo llegar: Nosotros volamos al aeropuerto de Kilimanjaro. Hay un aeropuerto más cercano que es el de Arusha, la ciudad de los safaris, pero es una aeropuerto doméstico, por lo que no creo que vuelos internacionales lleguen allí. El aeropuerto de Kilimanjaro se encuentra a una hora y media más o menos de Arusha. Otra opción es que voléis a Dar Er Salam y luego cojáis un vuelo interno hasta Arusha o Kilimanjaro. Si venís desde Kenia, también podéis volar desde Nairobi o cruzar la frontera de manera terrestre.

Visado: Una vez ya habíamos decidido viajar a Tanzania, lo siguiente que necesitábamos saber era qué tipo de visado necesitábamos para entrar en el país. Es muy fácil. Se hace al llegar al país, así que no tenéis que hacer nada, más que pagar 50 dólares una vez lleguéis. Con ello tendréis un visado para una estancia de 90 días. Os dejamos aquí el link del Ministerio de Asuntos Exteriores donde tenéis toda la información necesaria.

Vacunas: Es importante que sepais que la vacuna de la fiebre amarilla es obligatoria si venís de un país afectado por la fiebre amarilla. Nosotros como veníamos de España no nos la tuvimos que poner, pero si llegáis procedentes de un país como Kenia, donde es zona afectada, os pedirán la cartilla de vacunación. En cuanto a vacunas recomendadas, se recomienda la fiebre Tifiodea, hepatitis A y B y tétanos-difteria. Son recomendadas, no obligatorias. De todos modos, lo mejor es que vayáis a un centro de vacunación internacional y os informen de todo y allí decidáis con el médico.

En Tanzania hay riesgo de malaria. ¿Tomarse pastillas para la malaria si o no? Nosotros no somos quién para contestar a esta pregunta. Lo mejor será que vayaís al centro de vacunación internacional, contéis el tipo de viaje que vais a hacer y vosotros mismos decidáis. Seguramente el médico os la recomiende. Lo que sí que os recomendamos es que llevéis un buen repelente, ropa que os cubra prácticamente todo el cuerpo y que seais prudentes con este tema. Intentar tomar todas las precauciones posibles.

Os dejamos el link del Ministerio de Asuntos Exteriores donde tenéis toda la información necesaria en relación a las vacunas.

¿Cuál es la mejor época para viajar? Como hemos contado en la introducción, a la hora de decidir hacer un safari tenéis que mirar en qué época del año vais a ir para decidir qué parte visitar teniendo en cuenta el mapa de migraciones. Marzo-Abril es época de lluvias, temporada baja para ellos. Nosotros viajamos en ésta época y conseguimos ver a los «big five», pudimos ver muchísimos ñus y zebras que estaban migrando, había poca gente y se estaba super tranquilo, sin aglomeraciones. Además, a pesar de ser época de lluvias, tuvimos mucha suerte con el tiempo y durante el safari no nos llovió ni un solo día.

Idioma: En Tanzania, al igual que en Kenia y otras zonas de África, se habla suajili. Os vamos a dejar un vocabulario básico de lo que nosotros aprendimos y que oiréis todo el tiempo.

-Jambo: Hola. Buenos días.
-Habari Gani: Qué tal?
-Karibu: Bienvenido
-Asante sana: Muchas Gracias
-Hapana asante: No, gracias
-Pole Pole: Poco a poco
-Hakuna Matata: Sin problema

Os dejamos aquí con la que será la canción estrella de vuestro safari
(sobretodo si vais a Kenia):

Filosofía Tanzania (probablemente de más países de África): La filosofía de Tanzania es «Hakuna Matata», es decir, «sin problema». Como decía la canción de la película del Rey León: «Hakuna Matata, vive y sé feliz». Pues así son. Los tanzanos se preocupan de las cosas realmente importantes, el resto.. .»hakuna matata». Os queríamos hablar de esto porque, probablemente, cuando contratéis el safari os cuenten unas cosas y os ofrezcan unas cosas y luego cuando lleguéis allí puede que haya cosas distintas que no os habían contado o que os den algo distinto a lo que os habían ofrecido. Que eso no amargue vuestro viaje. Ir sabiendo que no todo será como os cuentan, asumirlo e intentar reconducirlo. Os contamos un pequeño ejemplo de lo que nos pasó a nosotros: Cuando reservamos el safari lo habíamos reservado para ser 4 personas y cuando llegamos allí, finalmente fuimos 6. Lo cierto es que no nos importó mucho porque el jeep era genial para 6, no nos molestábamos y el grupo que formamos fue estupendo, pero es verdad que nosotros habíamos pagado por ser 4 y no 6. No dejamos que eso amargara nuestro viaje, pero tampoco nos quedamos callados. Lo hablamos con la agencia y nos ofrecieron otra cosa a cambio de ese «perjuicio». Os puede pasar algo así, por muy tontería que sea, de verdad no dejéis que eso os amargue. Hablar las cosas con ellos e intentar que, de alguna manera, os compensen. Seguro que lo hacen porque para ellos lo más importante es que quedéis contentos con el safari.

Qué tipo de safari hacer: Sabéis que nuestra forma de viajar es » a tu aire mola más» pero, esto no se puede aplicar al 100% al safari. ¿Por qué? En primer lugar porque los parques son enormes y es difícil orientarse en ellos, por lo que sería muy fácil perderse. Además, los guías saben donde están los animales, los ven desde muuuy lejos, conocen sus nombres, sus curiosidades, hablan entre ellos y se avisan de donde están…todo eso, si lo haces por tu cuenta, te lo pierdes. Sinceramente, creo que no habríamos visto la misma cantidad de animales, ni nos habíamos enterado de muchas cosas que te van contando. Así que, nuestro consejo es que lo hagáis con guía. ¿Cómo puede hacerse el safari? Podéis dormir en camping, en lodge o en tented camps.

La manera más económica de hacer el safari es durmiendo en campings. Normalmente en este tipo de safari vas con el conductor-guía, y con un cocinero que cocina para ti durante todo el safari (desayuno, comida y cena). Es la agencia la que pone las tiendas de campaña y los colcones y tu quien debe llevar su saco de dormir (te lo pueden poner ellos pero te cobran a parte…además, por higiene, yo creo que me llevaría el mio). Los parques nacionales tienen campings públicos y privados y suelen tener baños, cocina y comedores. Algunos pueden tener hasta agua caliente y wifi. Tenéis que saber que los campings están en medio de la sabana, no hay vallas, lo que quiere decir que los animales pueden campar a sus anchas por el camping y que escuchéis animales por las noches. Conocimos a gente que había oído a las hienas mientras dormían, ya que, estos animales normalmente se acercan por la noche en busca de comida.

Los lodges son hoteles y el precio suele ser más caro que la primera opción. Hay lodges más económicos y otros más caros. Aquí ya es que habléis con la agencia y os vaya pasando presupuesto de los lodges. Antes de que reserven el safari, que os manden información de los lodges y mirarlo antes por internet. Hay varias categorias de lodges: budget (más económico), comfort, standard y luxury.

Los tended camps es la opción más cara. Son alojamientos semi permanentes, con estructuras de obras al estilo de tienda tipo militar con baño en el interior.

Recomendaciones varias: llevar prismáticos (algunos animales no están cerca y los necesitaríeis. Aunque el guía tendrá, si sois varios los tendréis que compartir, así que mejor si los llevas desde casa), llevar ropa de colores neutros y zapatillas, intentar llevar mangas largas finitas como medida de protección para los mosquitos (además, a determinadas horas del día puede hacer un poco de fresco), coger chubasquero, gorro y crema solar. Si os gusta la fotografía, llevar un buen objetvio con zoom para poder hacer las mejores instantáneas de los animales.

Nuestro safari

La agencia con la que nosotros contratamos el safari fue Amazing Kilimanjaro. Aunque es verdad que tuvimos algún inconveniente con ellos, como os hemos comentado más arriba, finalmente lo solucionamos y terminamos contentos. Fue la agencia que mejor precio nos ofreció y el trato de la persona con la que hablábamos fue inmejorable. Hablábamos por correo electrónico, whatsaap y teléfono. Nos resolvía cada duda que nos iba surgiendo. Nos dieron facilidades de pago y siempre estuvieron muy atentos.

Nosotros decidimos hacer un safari de 4 días, 3 noches. Habíamos estado leyendo sobre esto y finalmente consideramos que 4 días era lo ideal. Siempre te quedarás con ganas de más, pero es verdad que menos días sería poco y nosotros queríamos ir luego a Zanzibar.

¿Qué parques nacionales visitamos?

En el norte de Tanzania, que es donde nosotros fuimos, hay varios parques nacionales en los que hacer «game drive», que es como se llama a estar en el parque viendo y buscando animales. Más o menos, por importancia y por ser más conocidos son: El Parque Nacional del Serengueti, el Área de Conservación del Ngorongoro, el Parque Nacional Taranguire, el Parque Nacional del Lago Manyara, el Parque Nacional de Arusha y el Lago Eyasi.

El Parque Nacional del Serengueti y el Área de Conservación del Ngorongoro los teníamos claros, faltaba decidir otro parque que visitar, y finalmente nos decantamos por Lake Manyara. Habíamos estado leyendo que en época de lluvias es muy bonito porque el lago está lleno de agua y se pueden ver flamencos.

¿Dónde dormimos?

Lo primero que planteamos fue la posibilidad de dormir en camping, pero después de preguntar a varias agencias y comprar precios, Amazing Kilimanjaro nos dejaba el mismo precio por dormir en lodges que el resto por dormir en tiendas de camapaña, así que la decisión fue fácil. Además, al ir en temporada baja de allí pudimos dormir en dos lodges increíbles tanto en el Serengueti como en el Ngorongoro. En uno de ellos tuvimos la suerte de ver leopardos a primera hora de la mañana pasando por delante de nuestra habitación (cada vez que queríamos salir de la habitación tenía que venir un ranger a recogernos) y en otro vimos a un búfalo que acababa de dar a luz y se había quedado cerca.

Las vistas del lodge del Ngorongoro son impagables:

Normalemnte en los lodges la pensión es completa. Tienes incluída la cena, el desyauno del día siguiente y la comida. El desayuno y la comida normalmente te lo preparan en picnic porque sueles estar en el safari.

Para nosotros, hacer un safari en Tanzania ha sido una de las experiencias más bonitas de nuestra vida. Poder ver a los animales en su hábitat, en plena naturaleza, con los preciosos paisajes de fondo… vivir esto, no tiene precio! Así que, si estáis pensando en hacer un safari, no lo dudéis y si necesitáis cualquier cosa, aquí estamos para ayudarnos. Esperamos que os haya gustado y próximamente os contaremos qué vimos en cada parque. No os olvidéis de suscribiros a nuestra web!