TRES DÍAS EN ROMA

TRES DÍAS EN ROMA

Estuvimos en Roma en enero de 2018 y, aunque no fue la primera vez para ninguno de los dos, sí que fue nuestra primera vez juntos. Disfrutamos y paseamos esta ciudad muchísimo, y es que, eso es lo que más me gusta de repetir destinos, la manera en que lo vives las siguientes veces…muy relajadamente. Por eso, y porque sobre Roma hay mucho escrito, hemos decidido hacer un post diferente y proponeros tres paseos por Roma para tres días diferentes. También os recomendaremos algunos restaurantes y lugares para ir…y es que, esta vez tuvimos la gran suerte de ir acompañados de un romano (Raul tiene familia viviendo en Italia). Así que allá vamos:

Primer paseo por Roma

Nuestro primer paseo por Roma lo empezamos en el Coliseo. Yo ya había entrado pero Raul no y no íbamos a permitir que se fuera de allí sin entrar a una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno, así que entramos. Hay varias manera de visitar el Coliseo: 1. comprando la entrada y darle la vuelta vosotros mismos (12€/persona). 2. añadir una audioguía (5€/persona más). 3.Reservar una visita guiada de las muchas que os ofrecerán por los alrededores del Coliseo (entre 25€ y 35€/persona). En esa última opción podéis regatear algo. Algunas de ellas os ofrecen entrar al foro romano con guía por el mismo precio. La visita solo al Coliseo dura una hora más o menos y al foro romano otra hora.

Después de visitar el Coliseo, paseamos por todo el foro romano hasta llegar a plaza Venezia. Justo en plaza Venezia se encuentra un edificio donde hay una estatua de Vittorio Emmanuele. Poca gente entra a este edificio. Es un cementerio militar donde la entrada es gratuita y las vistas desde arriba son preciosas. Se ve Roma a vista de pájaro y se ven todas las cúpulas de las tantas iglesias que hay en esta ciudad. La entrada es gratuita, así que no dudéis en entrar.

Desde Plaza Venezia paseamos por la vía del Corso, la calle principal de Roma, y se hizo la hora de comer. Queríamos huir de las calles céntricas y turísticas, y yo recordaba un sitio donde había comido con mis padres dos años antes. El sitio es una spaghetteria que a mi me parece que está muy buena y de precio está bastante bien para estar en pleno centro.

Después de comer fuimos a la Fontana di Trevi….que maravilla!! Por más veces que la vea siempre me quedo con ganas de estar allí más rato. Quién la haya visto me entenderá…y quien no….tiene que ir! 🙂

Y desde la Fontana di Trevi fuimos al Panteón, un templo de planta circular que cuenta con casi 2.000 años. Lo característico de este templo es su forma esférica y que está abierto al cielo. La entrada es gratuita y bien merece una visita. Tener en cuenta que no deja de ser una iglesia y que hay horarios para visitarla, por lo que, en horas de oficios, solo se podrá visitar si vais a escuchar misa. A nosotros nos pasó. Llegamos el sábado sobre las 17.30 horas y ya no pudimos entrar, así que nos lo reservamos para el día siguiente.

Muy cerquita del Panteón se encuentra la plaza Navona, una plaza con mucha vida en el centro de Roma con tres fuentes preciosas: Fontana dei Quattro Fiumi, Fontana del Moro y Fontana del Nettuno. La plaza está rodeada de bares y restaurantes que le dan mucha vida al lugar.

Desde plaza Navona subimos hasta encontrara la calle del Clementino, que nos llevó directos a Plaza de España. Otra plaza alucinante de Roma, con sus imponentes escaleras y que recibe su nombre debido a que justo en esa plaza se encuentra la embajada española en Roma. Plaza España siempre está lleno de gente sentada en sus escaleras. Puede ser una buena idea comprarse un helado y disfrutarlo sentado allí.

Nuestro último punto del día fue la Plaza del Pópolo, unida a plaza España por la vía del Babuino. Entre una plaza y otra habrá menos de 5 minutos andando. La plaza del Pópolo (plaza del pueblo en español), es otra de las plazas más famosas de Roma. Es una plaza enorme donde también hay mucha vida y está llena de barecitos alrededor. La verdad es que Roma en general tiene mucha vida social.

Nosotros esta noche cenamos en casa de los familiares de Raul, pero por concluir el primer paseo por Roma con una cena en condiciones, os vamos a dejar algunas recomendaciones que nos hicieron a nosotros cerca de la zona en la que termina este primer paseo. No podemos opinar porque no los probamos, pero nos lo aconsejó gente de la que nos fiamos de su criterio y que ha estado viviendo en Roma mucho tiempo.

Restaurante Alfredo alla Scrofa: cerca de Plaza Navona. Su especialidad es la pasta.

Da Tonino: también muy cerca de Plaza Navona y sirven comida típica romana.

Lo zozzone: una pizzeria cerca de plaza Navona.

Segundo paseo por Roma

Nuestro segundo paseo por Roma empezó en la Ciudad del Vaticano. Empezamos temprano y no había mucha gente en la plaza de San Pedro, por lo que la entrada fue rápida (para entrar el Vaticano tienes que pasar un control de seguridad). Una vez dentro, lo primero que hicimos fue subir a la cúpula de la basílica de San Pedro. Ninguno de los dos habíamos subido y nos encantó… las vistas desde allí arriba son una pasada. La entrada son 8€. Ahora bien, armaros de valor porque la subida no es nada fácil. Son 550  escalones. Los primeros 150 más o menos, se pueden hacer en ascensor pagando 2€ más, pero sinceramente, es la parte más fácil y creo que no merece la pena. La primera parte son escalones anchos por una escalera de caracol. Cuando termina esta parte llegas a la base de la cúpula y desde aquí se puede ver la basílica por dentro. Si tienes vértigo, tienes un problema. Yo lo pase algo mal…Desde aquí empiezas a subir por una escalera de caracol más estrecha que la anterior donde sólo cabe una persona. Este trozo ya es bastante duro. Cuando acaba esta escalera, se estrecha el camino y encima con la forma ovalada de la cúpula, también llegar a dar claustrofobia. Al final de este camino hay unos escalones más anchos y una zona más espaciosa, pero queda el peor tramo. El último y por el que llegas al exterior. Es una escalera, también de caracol pero muy muy estrecha, que se te hace eterna. Cuando termina esto, ya estás arriba! Las vistas son espectaculares…

Cuando bajas, accedes a la basílica de San Pedro por un lateral. Esta iglesia es una de las más bonitas que he visto nunca por dentro. Allí se encuentra la Piedad de Miguel Angel. Casi siempre están haciendo oficios y más si viajáis en fin de semana, por lo que hay que guardar silencio y respeto. El Vaticano tiene más cosas que visitar que nosotros no hicimos porque ya habíamos hecho en nuestros anteriores viajes. De hecho, daría solo para un día visitar todo el recinto. En el museo del Vaticano se encuentra la famosísima capilla Sixtina, que tenéis que ser aunque sea una vez en la vida.

Cuando salimos de la basílica de San Pedro, era un domingo a las 12 horas y esperábamos ver la bendición del Papa, pero se encontraba fuera de Roma y ese día no hubo…así que otra vez será. Bajamos por la Vía de la Conzcliazione hasta el castillo de Sant Angelo. Esta calle ofrece unas vistas preciosas de la plaza de San Pedro y su basílica.

El castillo de Sant Angelo por fuera impresiona y por dentro leímos y nos dijeron, que no merecía la pena, a excepción de las vistas que hay desde allí a toda la ciudad de Roma. Nosotros no entramos, pero sí que estuvimos paseando por su alrededor, ya que, se encuentra a orillas del río Tiber y justo enfrente del puente peatonal Sant’ Angelo, el cual cruzamos.

Volvimos a cruzar Plaza Navona para llegar hasta el Panteón, y es que, no queríamos irnos de allí sin entrar. Esta vez hubo suerte y entramos!

Comimos justo detras del Panteón en un restaurante que se llamaba Archimede y que servían una pasta muy buena. Nos llevó el tío de Raul que es de allí y nos recomendó pedir una pasta que llevaba setas. De entrante pedimos unos fritos, que por lo visto son típicos en Roma. Había verdura en tempura, además de varios quesos también en tempura.

Después de comer improvisamos y fuimos hacia una iglesia que se llamaba Basílica de Sant’Andrea della Valle. La entrada también es gratuita y tiene unos frescos en el techo preciosos. Allí cualquier iglesia parece una catedral… en esta iglesia concretamente hay unos espejos a modo de mesa que te permiten ver las pinturas del techo más cómodamente. Cerca de esta basílica está Campo di Fiori. Esta zona ni Raul ni yo la habíamos visto antes y nos gustó mucho porque nos pareció muy auténtica. En Campo di Fiori estaban haciendo un mercado de productos artesanos y del lugar y algún que otro vendedor nos regaló un buen rato. Por lo visto, esta zona es como la zona de los jóvenes de Roma y está plagada de bares, cafeterias, restaurantes, y mucho ambiente.

Desde Campo di Fiori nos fuimos hacia el Trastevere cruzando por el puente Sisto. Andamos unos 15-20 minutos, pero de verdad que merece la pena andar por Roma. Nosotros ninguno de los días cogimos ni autobús, ni metro ni nada, porque está todo cerca y andar por allí es una maravilla.

En el Trastevere entramos en la Iglesia de Santa Maria del Trastevere. También una iglesia preciosa y enorme en medio de un barrio con mucho encanto. El Trastevere es para pasearlo, para disfrutarlo. Hay también muchísimo ambiente, bares, gente animando la zona haciendo espectáculos, tocando música en directo,… En el Trastevere es típico tomarse el aperitivo italiano. Nos recomendaron un sitio que se llama Freni e Frizioni. Si coincide la hora de cenar y estáis allí, puede ser una opción.

Cuando salimos del Trastevere estaba anocheciendo y los colores del cielo eran una maravilla…así que fuimos paseando por la orilla del rio Riber desde el Puente Sisto hasta Plaza Cavour, donde nos recogían. Fue un paseo super agradable, parando en cada puente, disfrutando de la pura Roma y de su cielo rojizo.

Tercer paseo por Roma

Para el tercer paseo, os proponemos que primer visitéis el Ara Pacis. Nosotros nos quedamos con las ganas. Íbamos tan tranquilos y tan de relax que se nos vino el tiempo encima y finalmente no lo pudimos visitar. Ara Pacis es un altar -monumento dedicado a la diosa Paz en honor a la cual cada año se realizaban en él los sacrificios de un carnero y dos bueyes. Debido a la crecida del río Tiber, este altar quedó sumergido durante más de un milenio. En el siglo XVI se encontraron parte de los restos y en 1938 se llevó a cabo la reconstrucción que se conserva hasta nuestros días. El monumento se encuentra en el interior de un museo acristalado, a orillas del río Tiber y la entrada cuesta 8,5€. A nosotros nos habría gustado verlo y lo tenemos pendiente. No os podemos dar nuestra opinión de si merece la pena o no, así que, si vais, esperamos la vuestra 🙂

Fuente foto: https://sites.google.com/site/geohistoriaarte/obras-destacadas/a/ara-pacis-augustae

Después de esta visita, podéis ir a la Basílica de Santa Maria la Mayor, una basílica enorme, con dos capillas laterales y un altar precioso. Después de la basílica de San Pedro, creo que es la Iglesia que más nos gustó de Roma. Su techo es una auténtica pasada. Como curiosidad, cuando nosotros estuvimos allí, habían estado los reyes de España inaugurando la iluminación de la Basílica y vaya si se notaba…

Cerca de Santa Maria la Mayor hay otra iglesia, San Pedro encadenado (San Pietro in Vincoli), famosa porque en ella se encuentra el Moisés de Miguel Angel. Un escultura realizada por Miguel Angel entre los años 1513 y 1515. Para Miguel Ángel el Moisés fue su obran mayor realismo, tan es así que, al acabarlo, el artista golpeó la rodilla derecha de la estatua y le dijo “¿por qué no me hablas?”, porque esa era la única cosa que les faltaba por estraer del márborl. La propia vida de la escultura.

Muy cerquita de San Pedro encadenado, se encuentra el Domus Aurea, una residencia que mandó a construir el emperador Nerón en Roma. Sus lujos incluían incrustaciones de oro y piedras preciosas, y cuentan que los techos de algunos salones tenían compuertas por donde se arrojaban flores y perfumes durante las fiestas ofrecidas por Nerón. Hasta el S. XV la Domus Aurea estaba cubierta por escombros y se desconocía de su existencia. Fue en este siglo cuando un joven la descubrió. En la actualidad únicamente se puede visitar los fines de semana y, si vais en grupo, podéis llamar para concertar una visita entre semana. Esta fue otra de las cosas que se nos quedó por ver en este viaje. Lo dejamos para el lunes y estaba cerrado. Desde marzo de 2017 te hacen un recorrido virtual para que puedas imaginarte como fue en su dia esta Domus y por opiniones que hemos leído parece que es muy aconsejable.

Desde aquí nos fuimos a comer a uno de los mejores sitios que hemos probado en Roma, que nos habían aconsejado y que, un italiano considera que es de lo mejor de allí. Se trata de Felice a Testaccio, en el barrio de Testaccio. Pedimos las especialidades de la casa, Tonnarelli cacio e pepe (espaguetis con queso y pimienta), alcachofas a la roma y una carne que estaba exquisíta. De postre probamos el tiramisú más rico que he probado en mi vida (y eso que yo no soy muy fan del tiramisú).

Nosotros finalizamos nuestro tercer paseo en Roma, subiendo a Lo Zodiaco, un lugar apartado del centro de Roma donde hay unas vistas preciosas de la ciudad. Como este lugar está un poco aportado, os aconsejamos ir a Gianicolo, cerca del Trastevere, una colina elevada donde también hay unas vistas muy bonitas de Roma.

Os dejamos el mapa donde están marcados por orden todos los puntos propuestos de cada día.

Esperamos que os haya gustado nuestra propuesta de tres paseos por Roma! Gracias por leernos.

ROADTRIP POR LOS DOLIMITAS DE ITALIA

ROADTRIP POR LOS DOLIMITAS DE ITALIA

Hace tiempo empezamos a ver en Instagram fotos de unas montañas llamadas Dolomtias que parecían preciosas. Al cabo del tiempo vimos un lago, que se llamaba Lago di Braies y en ese momento supimos que queríamos ir. Bastaron dos búsquedas en Google para saber dónde estaba, dónde había que volar y cómo llegar hasta allí. En menos de nada compramos los vuelos y empezamos a preparar esta ruta por los Dolomitas de Italia.

Nosotros volamos al aeropuerto de Milán-Bérgamo (Orio al Serio). Llegamos a las 00.15 horas y recogimos nuestro coche que habíamos alquilado a través de Kayak con una intermediaria que se llama Car del Mar y que finalmente el coche se lo alquilábamos a Europcar. Fue la opción más económica. Nos costó 57 euros más 36 euros por recogerlo a horas fuera de oficina. Esta noche dormimos cerca del aeropuerto porque lo que queríamos era descansar para madrugar al día siguiente y empezar nuestro roadtrip por los Dolomitas.

Cosas importantes a tener en cuenta en los Dolomitas:

-Carreteras: Desde Milán-Bérgamo tardamos unas 3 horas y media en llegar a nuestra primera parada: Bolzano. En principio es autopista y en menos de 3 horas se podría llegar, pero había mucho tráfico, retenciones y un accidente que nos retrasó mucho en nuestro primer día. Hay aeropuertos que están más cerca, podéis mirarlo por si os interesa volar a otro sitio. Nosotros volamos aquí porque desde Valencia vuela Ryanair, los precios estaban bien y los horarios eran estupendos. Pero tener en cuenta que al ser algunas carretas de montaña, ello puede retrasar el camino.

-Peajes: Hay muchas autopistas tanto para llegar como para salir de los Dolomitas. Los peajes no son caros, pero hay muchos. Aun así, es preferible coger estas carreteras  al menos para llegar a Bolzano. Ya desde allí se puede ir por carreteras nacionales.

-Gasolineras: La mayoría de gasolineras no aceptan tarjetas de crédito de bancos que no sean italianos, así que os aconsejamos que llevéis efectivo. Normalmente las gasolineras son de autoservicio. Se pagan en una máquina y luego pones gasolina. Ir con efectivo por lo que pueda pasar por que a nosotros no nos cogía ninguna tarjeta.

-Temperatura: Tener en cuenta que los Dolomitas es la zona de esquí por excelencia de Italia. Nosotros fuimos a principio de Octubre y hacía frío. Llegamos a estar a 6 grados y por la noche se podía llegar a estar a 2 o 3. Aunque vayáis en primavera o verano pensar que en esta zona de montaña puede refrescar, así que ir con la ropa adecuada. Unas buenas zapatillas y botas de trekking son necesarias para visitar estas montañas.

-Parking: Se paga por dejar el coche en cualquier sitio. Cuidado! Está todo señalizado y hay máquinas para sacar el ticket. Incluso en pueblos de montaña, lagos, en casi cualquier sitio se tiene que pagar por dejar el coche.

Nuestra ruta por los Dolomitas:

Día 1: Bolzano, Santa Maddalena, Igelsia de San Giovanni y Lago di Braies. Si no hubieramos sufrido tanta retención en la carretera habría visitado también el lago Karersse y el paso de Gardena.

-Día 2: Lago di Dobbiaco, lago di Landro, lago Antorno, lago Misurina, Lago di Sorapis, Cortina d’Ampezzo, San Vito di Cadore y Belluno.

-Día 3: Verona.


-Día 1: Bolzano, Santa Maddalena, Igelsia de San Giovanni y Lago di Braies. 

Llegamos a Bolzano a la hora de comer. La idea habría sido llegar sobre las 12 peor finalmente llegamos a las 14. El centro es peatonal y restringido al tráfico, así que dejamos el coche en un parking cerca y nos fuimos directos a buscar nuestro sitio para comer. Realmente en Bolzano no íbamos a pasar mucho tiempo. Estaban haciendo un mercado de productos artesanos y nos encantó. Había pasta de todos los tipos y colores. Especias y quesos que tenían una pinta estupenda. Era sábado, por lo que si estáis por allí un sábado no os lo perdáis. Lo hacen en el centro de la ciudad. No tiene pérdida. La verdad es que en este pueblo se nota lo cerca que estás de Austria. La comida, la gente, el idioma,… se te generan ciertas dudas de estar en Italia o no. Lo que sí que nos gustó mucho es donde comimos y os lo recomendamos. Se llama Anita y se encuentra en una de las calles principales. Os dejamos el link de tripadisor aquí. Teníamos muchas ganas de comer pasta y estaba realmente buena.

Después de Bolzano la idea era visitar el Lago Karersse o Lago di Carezza, pero se no estaba haciendo muy tarde si queríamos llegar al Lago di Braies de día y tuvimos que dejarlo estar. Fue una pena porque habíamos visto fotos y debe de ser precioso, así que si podéis, no dejéis de visitarlo. Está cerca de Bolzano. Nosotros pusimos rumbo a Santa Maddalena val di funes. Tardamos unos 50 minutos en llegar. El pueblo en sí no es que sea muy atrativo pero sus vistas merecen muchísimo la pena. Se puede aparcar en el mismo pueblo y tenéis que andar hacia un montículo que hay para poder disfrutar de las vistas de las montañas de los Dolomitas o subir a la Iglesia siguiendo las indicaciones. Son preciosas.

Desde aquí podéis ir andando o coger el coche para ir a la Iglesia (chiesetta) de San Giovanni. La iglesia es diminuta pero el encanto que tiene es bestial. En medio de nada, rodeada de praderas con las vacas alrededor y con las montañas Dolomitas al fondo. Nos fascinó la estampa. De hecho, fue una de las imágenes que vimos hace tiempo y parte de la culpa de que hiciéramos esta ruta.

Y desde aquí y a una hora y medio de camino, nos esperaba el Lago di Braies. El realmente culpable de haber hecho este viaje. Recuerdo la primera vez que vi una foto de este lago en Instagram y el impulso inmediato de buscar donde estaba. Creo que  a la semana ya tenía los vuelos comprados. Fue amor a primera vista y no defraudó. Una vez llegamos al pueblo donde está el lago aparcamos el coche en uno de sus parkings. Hay bastantes. Como fuimos en octubre y al atardecer, pudimos aparcar donde quisimos (de hecho no sabemos si se pagaba o no. Nosotros no pagamos y no pasó nada, pero había otros parkings con barreras). Aparcamos bastante cerca y fuimos corriendo hacia el lago. Qué pasada! Qué agua color esmeralda, qué montañas tan bonitas! En el mismo lago hay una caseta donde se pueden alquilar barquitas de madera super bonitas para navegar por el lago a remo. Cuando nosotros llegamos ya estaba cerrado, pero cuesta 12€ media hora y 20€ una hora. También se puede dar la vuelta al lago. Son 3,5 km de perímetro. Es increíble ver el perfecto reflejo de las montañas en el agua. La verdad es que nosotros llegamos un poco tarde, sobre las 18 horas y ya no pudimos coger la barca ni nada, algo que nos habría encantado, así que si podéis, no lo dudéis. Querréis estar allí muchas horas. jeje.

Esta noche dormimos muy cerquita del lago di Braies, en un pueblo que se llamaba Villabasa y que era super bonito. El hotel sí que os lo recomendamos. Se llama hotel Emma. Es antiguo, todo de madera y super encantador. Hacen unas pizzas super buenas y el desayuno también estaba riquísimo con productos caseros y un café excelente.

-Día 2: Lago di Dobbiaco, lago di Landro, lago Antorno, lago Misurina, Lago di Sorapis, Cortina d’Ampezzo, San Vito di Cadore y Belluno.

Amanecimos temprano para empezar nuestro segundo día por los Dolomitas. Nos esperaban muchos lagos y paisajes bonitos en nuestro camino. El primer lago con el que nos encontramos a tan solo 10 minutos de nuestro hotel fue el Lago di Dobbiacco. No lo teníamos en la ruta pero paramos y nos pareció super bonito. El color del agua era transparente y el reflejo de las montañas perfecto. Es un lago alpino, como todos los de esta zona. Aquí también es posible alquilar una barquita o patinete para recorrer el lago desde dentro. No tendrá el mismo encanto que Braies pero seguro que es precioso también.

Continuando por la misma carretera llegamos al Lago di Landro. Un lago que se encuentra pegado a la carretera SS51. Este lago no es tan espectacular como los dos que ya habíamos visto pero sus montañas al fondo hicieron que mereciera una parada.

De camino al Lago di Misurina nos desviamos a la izquierda por un camino que llevaba a las Tres Cimas de Lavaredo pensando que podríamos verlas (habíamos visto fotos y son espectaculares) pero se llega a un punto donde hay que pagar 25€ para acceder al mirador. Es una especie de peaje o el coste por dejar el coche allí, pero el caso es que hay que pasar una barrera y pagar los 25€, así que decidimos que había muchos lagos que visitar y dimos la vuelta, encontrándonos así con otro de los lagos que tampoco estaba en nuestra ruta pero que nos pareció super encantador: lago Antorno. Era un lago super pequeñito y humilde en el que no había apenas gente y es que te tienes que desviar a propósito para verlo.

La verdad es que nos habría encantado hacer el trekking de las Tres Cimas de Lavaredo pero son unas 7 horas de trekking, así que si vais con tiempo yo no lo dudaría.

De allí nos fuimos al lago Misurina. Un lago sin más. Después de haber visto los anteriores no nos decía nada. El color del agua era normal y era un lago bastante grande con hoteles alrededor, así que nos fuimos enseguida al siguiente lago y que nos hacía especial ilusión. Lago di Sorapis. Aquí empezó la aventura del día. Nosotros aparcamos en la carretera SR 48 y aquí empezamos la ruta. Cogimos la ruta 214 y marcaba 1 hora 45 minutos. Pensábamos que estaría más cerca y que el camino sería fácil. Nada más lejos de la realidad. Empezamos a subir la montaña sin agua y sin comida, haciendo uno de los trekkings más duros que hemos hecho nunca. No es que seamos unos deportistas de élite pero estamos en forma y nos pareció bastante durete. Supongo que también porque no esperábamos que fuera así. Solo llevábamos nuestras cámaras, sin fundas ni nada porque pensábamos que el lago estaría cerca de donde habíamos aparcado y que tardaríamos nada en llegar. Aun así mereció mucho la pena. Por el camino no nos cruzamos con nadie y cuando llegamos arriba estaba lleno de gente. La ruta que cogimos fue la 214 y nos preguntábamos ¿por dónde ha ido toda esta gente? La respuesta no la obtuvimos hasta unos días después, leyendo por internet y encontramos que la ruta fácil empieza en Passo 3 Croci. Cuando cogimos la carretera de nuevo para ir a Cortina d’ Ampezzo vimos muchos coches aparcados en la carretera pero no pensábamos que  estarían haciendo esa ruta. Así que, si queréis hacer una ruta fácil, aunque las dos horas no os las va a quitar nadie, aparcar cerca de passo 3 Croci y seguir las indicaciones de la ruta 215.

De aquí nos fuimos hacia Cortina D’Amprezzo y recorrimos la carretera que cruza esta zona llegando hasta Belluno. Aquí vimos atardecer con vistas a las montañas Dolomitas de la zona. Los atardeceres de los Dolomitas se caracterizan por el color rosado en el que se vuelven las montañas. Parece ser que esto también sucede al amanecer. Merece la pena aprovechar estos momentos del día y divisar el paisaje. Desde aquí pusimos rumbo a Verona. Conducimos durante unas 3 horas por carreteras preciosas, aunque cuando anocheciió dejamos de verlas y llegamos a Verona sobre las 21 de la noche. Listos para cenar la mejor pizza que hemos probado nunca en un sitio que se llamaba Due de Cope y que nos recomendó el propietario del apartamento donde dormimos.  El apartamento lo reservamos a través de Booking y se llamaba Corte de Melone porque así se llamaba la calle donde estaba. En pleno centro. Muy recomendable dormir aquí. La ubicación es perfecta. Estaba todo impecable y los dueños eran muy majos. Nos recomendaron sitios para comer y cenar y nos prepararon una posible ruta para conocer Verona en un día.

-Día 3: Verona

Amanecimos muy temprano porque queríamos aprovechas al máximo el tiempo que teníamos en Verona antes de irnos hacia el aeropuerto. Además, teníamos el coche en zona azul (solo se puede aparcar 2 horas) y queríamos dejarlo en un parking que nos había recomendado. El parking cuesta 1€ la hora y se llama Parcheggio Centro. Andando al centro hay como unos 10 minutos y nos pareció la mejor opción y más económica para olvidarnos del coche durante unas horas.

Desayunamos en café Borsari. Muy recomendable también. Habíamos leído que era una de las mejores cafeterías de Verona y nos encantó. El sitio es super bonito. Muy pequeño y acogedor, y su café estaba exquisito. Está en pleno centro, en la calle Corso Porta Borsari. Al lado de la plaza Erbe. La principal plaza de la ciudad.

¿Qué visitar en Verona?

-Plaza Erbe: Es la plaza más antigua y famosa de la ciudad Verona. Desde ella se accede a varias plazas colindantes como la plaza de Signori, donde se encuentra estatua de Dante Alighieri, que residió en la ciudad durante su exilio. En la plaza Erbe hay un mercadillo y muchísimas cafeterias que invitan a sentarse a tomar algo relajadamente y desde allí podréis ver la torre de Lamberti.

-Coliseo (Arena): Es el Coliseo de la ciudad y se ha convertido en lugar de conciertos y representaciones teatrales. Nosotros no entramos porque creemos que lo bonito es verlo por fuera. Por dentro al final lo han adaptado para explotarlo y vimos alguna foto  que no nos llamó nada la atención. Donde está el Coliseo es donde está una de las entradas de la muralla del casco antiguo y aquí empieza la zona peatonal de Verona.

-La casa de Julieta: Dicen que fue aquí donde nació la historia de amor de Romeo y Julieta, aunque luego leímos que son suposiciones, la casa de Julieta se puede visitar. Nosotros accedimos al patio interior donde hay una pared escrita llena de mensajes de amor y una estatua de Julieta. Se comenta que si le tocas un pecho volverás a Verona o encontrarás el amor. ¿Os suena?

-Iglesia de Santa Anastasia: Esta iglesia de estilo gótico se encuentra en el casco antiguo de la ciudad y la verdad que por fuera su estructura es preciosa. En vuestro paseo por Verona seguro que os la encontráis.

-El puente de Piedra: Es un puente romano construido sobre el río Adigio y tenéis que cruzarlo para acceder a la otra parte de Verona donde se encuentra el castillo de San Pietro. Seguro que os encantará el puente.

-Las vistas del castillo de San Pietro: Esto es un imprescindible de Verona. Se puede subir andando (se tarda menos de 5 minutos) o con funicular. Nosotros aconsejamos subir andando y perderse por las callejuelas. La vistas desde allí son muy bonitas. Se ve el río, los puentes, Verona desde las alturas y todos los campanarios de iglesias y catedrales.

-El Duomo de Verona: Este Duomo está construido sobre dos iglesias que fueron derruidas como consecuencia de un terremoto. Es de estilo romano aunque lo cierto es que como se tardó en construir la fusión de estilos es patente.

-La Puerta de Borsari: Esta preciosa puerta da acceso a la ciudad de Verona por la calle Borsari. Saliendo del casco antiguo peatonal por esta puerta llegaréis a Castelvecchio.

-Puente de Castelvecchio

Presupuesto 3 días Dolomitas:

Vuelos: 70€ por persona. Total: 140€

Coche de alquiler: 60€

Alojamiento: 100€ por tres noches por persona. Total: 200€

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Gasolina: 70€

Peajes: 74€

Comidas, cenas y cervecitas: 140€

Parking Verona: 8€

TOTAL PARA DOS PERSONAS 3 DÍAS DOLOMITAS: 692€

Esperamos que os haya gustado y os sea útil nuestro post sobre RoadTrip por los Dolomitas de Italia y recordar, si necesitáis seguro de viaje os dejamos un 5% de descuento en la mejor compañía de seguros del mercado: