RECORRIENDO EL VALLE DEL MOSELA

RECORRIENDO EL VALLE DEL MOSELA

El río Mosela (Mosel, en alemán) es un río que discurre por Francia, Luxemburgo y Alemania y desemboca en el Rin. Lo más bonito de este río son los pueblos que baña a su paso en Alemania y su giro de casi 360º a la altura de Bremm. Fue esto y el castillo de Eltz lo que hicieron que me entraran unas ganas tremendas de visitar esta zona de Alemania. Así que, rápidamente le busqué fecha!

¿Cómo llegar hasta el Valle del Mosela? Nosotros cogimos un vuelo Valencia-Frankfurt y allí alquilamos un coche para recorrer esta parte del sur-este de Alemania. También se puede llegar desde Luxembrugo o Dusseldorf, aunque yo creo que desde Frankfurt es desde donde más cerca queda.

¿Qué recorrido hacer y cómo hacerlo? Os dejamos el mapa con los puntos que visitamos y que creo que son los imperdibles. A partir de ahí, si disponeis de más días podéis añadir más pueblos con encanto y castillos a vuestro recorrido. ¿Cómo lo hicimos? Nosotros lo hicimos en coche porque nos pareció lo más cómodo dada la época del año que la que fuimos y el frío que iba a hacer. Hay partes que se pueden hacer en bici o en barco, surcando las aguas del mismo río Mosela.

¿Cuántos días son necesarios? Pues como todo. Depende de los días de que dispongas podrás hacer más cosas o menos. Nosotros estuvimos 3 días y para recorrer los imprescindibles de Mosela es suficiente. Si tenéis más días podéis visitar Colonia o Heidelberg, ciudades que se nos quedaron pendientes y que algún día visitaremos.

¿En qué época ir? Nosotros fuimos a finales de invierno y encima cogimos una ola de frío, así que viento y nieve estaban asegurados. Supongo que en primavera o otoño debe ser precioso. Lo bueno del invierno es que lo pudimos visitar todo tranquilamente y sin masificaciones.

NUESTRA RUTA DE 3 DÍAS:

DÍA 1: BURG ELTZ-PUENTE COLGANTE GEIERLAY-COCHEM

Habíamos llegado la noche anterior a Frankfurt y habíamos dormirdo en un hotel cerca del aeropuerto. Nos despertamos temprano y, después de desayunar, pusimos rumbo a nuestro primer destino y más esperado del viaje: el castillo de Eltz o Burg Eltz. Tardamos una hora y media en llegar desde Frankfurt, así que llegamos antes de las 11, con la suerte de que no había mucha gente, pero creemos que no por la hora, sino por la época del año.

Había visto cientos de imágenes de este Castillo y tenía que visitarlo… no me decepcionó en absoluto.

Dejamos el coche aparcado en el parking, el cual, al ir en temporada baja, no pagamos (de normal creo que cuesta unos 4€). El castillo lo abren en primavera (este año lo abrían el 25 de marzo y nosotros fuimos el 17 de marzo. Por los pelos!) y lo cierran a finales de otoño, así que no pudimos visitrarlo por dentro, aunque tampoco era nuestra intención. Con verlo por fuera ya nos conformábamos.

Este castillo es un auténtico castillo medieval de piedra y madera que fue el hogar y sirvió como fortificación defensiva de una importante familia en Alemania. A nosotros nos pareció un castillo de príncipes y princesas…de película!

Consejo para visitar el castillo: Durante la temporada alta hay un mini bus que te lleva por una carretera hasta la puerta del castillo. Las vistas desde este camino son preciosas y hay un mirador por el que merece la pena bajar andando. Así que, aunque hay un sendero para hacer una ruta de 1 km en medio del bosque que sale desde el parking, nuestro consejo es que bajéis andando por el camino del mini bus y luego volváis andando por el sendenero hasta el parking. Es decir, que hagáis una ruta circular y así veáis el castillo desde todas las perspectivas posibles.

Después de visitar el castillo, volvimos a coger el coche y pusimos rubo al puente colgante de Geierlay. Este puente colgante, inaugurado en el año 2015, se encuentra a unos 50 minutos del castillo de Eltz, en la localidad de Mörsdorf. La verdad es que da un poco de yuyu. No es apto para gente con vértigo…jeje. El puente tiene una longitud de 360 metros y se encuentra a una altura de 90 metros. Yo, que tengo vértigo, fui capaz de cruzarlo pero pasándolo realmente mal.

El puente tiene una cámara web, donde podéis acceder para verlo en tiempo real. Os dejamos el enlace direco aquí.

 

Para llegar hasta el puente tenéis que aparcar en el parking de la entrada del pueblo, donde está el punto de información turísitco del puente y una cafetería. El parking es de pago. No os podemos decir el precio porque cuando fuimos la máquina se había roto, pero es de pago de O.R.A. Desde el mismo parking tenéis que seguir las indicaciones hacia el puente. Justo desde ahí hay 1,8km hasta donde empieza el puente. Un paseo, primero por el pueblo y luego por un sendero en medio de la nada hasta que se llega al principio del puente. Como os decíamos, el puente son 360 metros de largo y hay que cruzarlo dos veces: a la ida y a la vuelta. Hay algunas rutas para hacer por los alrededores del puente, así que si vais en época de buen tiempo podeis planteros la posibildiad de hacer algún trekking por allí. Nosotros a 0º nos vino justo para cruzarlo.jeje.

Una vez terminamos la visita al puente Geierlay, decidimos comer, y cometimos el error de comer en el pueblo de Mörsdorf. Comimos en una especie de pensión por la que pasaréis por delante para acceder al sendero que lleva al puente. Pensábamos que al ser una pensión local comeríamos bien y nada más lejos de la realidad. Un Gulash de bote y unas salchichas secas sin pan, ni salsa ni nada. Lo bueno es que fue muy económico, pero no os lo aconsejamos en absoluto. La cafetería del punto de información tenía buena pinta algunos platos que vimos, pero seguramente sería cara para lo que ofrecería, como en todo este tipo de sitios, así que si podéis evitar comer aquí, mejor.

Después de comer pusimos rumbo a nuestro último destino del día y donde íbamos a dormir: Cochem. Desde Mörsdorf a Cochem hay unos 30 minutos en coche.Lo primero que hicimos fue ir a nuestro apartamento. Lo alquilamos a través de booking y lo bonito del sitio era que estaba en la orillita del río Mosela con vistas al castillo de Cochem. El apartamento se llamaba Haus Daniella. Por las vistas y la ubicación, valió la pena hospedarse aquí.

Cochem es una pequeña ciudad del oeste de Alemania.Decidimos hospedarnos en esta ciudad los dos días porque, a parte de que nos pareció un lugar con mucho encanto, era un punto estratégico teniendo en cuenta la ruta que queríamos hacer.

Pasamos la tarde visitando Cochem, que no tiene prácticamente mucho que visitar, más que la plaza principal y el puente para divisar las vistas del castillo y el río. Al castillo no entramos porque las reseñas que habíamos leído no lo aconsejaban, pero la verdad es que por fuera era muy bonito.

En Cochem también hay un teleférico que te lleva a lo alto de una montaña y en el que se ve la ciudad a vista de pájaro. La idea era subir hasta allí al día siguiente, pero el día no nos acompañó y tuvimos que cambiar el plan. Si podéis hacerlo, leímos que se puede subir andando y que merece la pena solo por ver las vistas desde allí arriba.

Como habíamos madrugado y había sido un día de kilómetros intenso, cenamos en nuestro apartamento y nos fuimos a dormir temprano para al día siguiente seguir recorriendo los pueblecitos del río Mosela.

DÍA 2: BREMM- BERNKASTEL KUES-TRIER

La idea era empezar el día subiendo al teleférico de Cochem pero amaneció nevando y con mucho frío, así que nos fuimos directamente a Bremm porque queríamos ver el lugar donde el Mosela hace un giro de casi 360º. Para llegar hasta este mirador, aparcamos el coche enfrente de la iglesia de San Laurentius y desde ahí empezamos a subir a través de los viñedos. No hay una ruta marcada, sino que fuimos subiendo por los viñedos hasta que llegamos a un banco y allí nos quedamos a contemplar las vistas del rio Mosela, su giro de casi 360º y los viñedos de alrededor. Realmente Bremm no lo visitamos, únicamente fuimos allí para visitar el giro porque nos pareció una pasada cuando lo vimos en fotos y queríamos estar frente a él.

El siguiente pueblo que queríamos visitar fue Bernkastel Kues, un pueblo que se encuentra a unos 40 minutos de Bremm. De camino empezó  a nevar un poco más fuerte y apenas pudimos parar en los pueblos que hay por la ruta. Aun así, desde el coche se veían preciosos y alguna paradita rápida sí que hicimos.

Bernkastel Kues es una ciudad también del Estado Renania Palatinado, fundada por el año 1.300, de estilo medieval que se encuentra al oeste de Alemania y que también baña el río Mosela. La ciudad es super bonita. Pequeña, con las casitas típicas alemanas de madera y hormigón, con su plaza principal y el puente que cruza el río, que divide la ciudad en dos. Más que ciudad parece un pueblo, pero bien merece una paradita. Su centro peatonal es minúsculo, pero con mucho encanto.

Después de visitar Bernkastel Kues decidimos ir hasta Tréveris (Trier), considerada la pequeña Roma alemana. Esta ciudad no la teníamos prevista en la ruta, pero dado el día que nos había salido tuvimos que improvisar. Desde Bernkastel tardamos unos 40 minutos en llegar hasta Trier. Fue la mejor decisión que tomamos este día. Nos encantó! Es una ciudad grande pero acojedora, con mucha historia. Leímos que es la ciudad más antigua de Alemania y que aun conserva edificaciones realizadas por los romanos. Se encuentra a 9 kilómetros de Luxemburgo y todavía pertenece a la zona de Mosela.

Lo primero que hicimos nada más llegar fue comer. Encontramos un sitio en TripAdvisor. Una hamburgueseria que se llama Bugueramt y que está en el centro de la ciudad, en una calle peatonal. Si os cansáis de la comida alemana, os lo recomendamos.

Después de comer, empezamos a visitar la ciudad. Lo primero que visitamos fue la plaza del mercado, y nos pareció una plaza preciosa. Más amplia y grande que la que habíamos visto en Cochem y en Bernkastel Kues. Como gran parte de Alemania, Trier fue bombardeada durante la segunda guerra mundial, por lo que quedó prácticamente desatruída en su totalidad, conservándose a día de hoy tres casas  del siglo XVI cuyo interior da acceso al antiguo barrio judío de Trier.  Este barrio del siglo XIII fue creado por las familias judías por su seguridad en caso de tener que huir.

En la calle que va desde la plaza del mercado (Haupmark) hasta Porta Nigra se encuentra un edificio que data del año 1.220 conocido como la casa de los Reyes Magos por una pintura de la ‘Epifanía’, que una vez estuvo colgada en las estancias de la casa. El edificio por fuera es curioso, con sus ventas arcadas que recuerdan un estilo morisco.

Desde aquí ya se divisa la Porta Nigra, la construcción más emlemática de la ciudad. La Porta Nigra (construida en el año 180) es la puerta romana de mayor tamaño que se conserva hoy en día y era una de las cuatro puertas con las que contaba la muralla que protegía la ciudad. En el siglo XI, la Porta Nigra fue transformada en una iglesia de dos plantas consagrada a San Simeón.

Yo creo que este edificio fue el que más nos gustó de la ciudad de Trier. Como curiosidad, leímos que en el año 2017, la Porta Nigra había sido elegida por Alemania para aparecer en las monedas de dos euros.

Lo que también nos gustó mucho y nos pareció interesante fue la catedral de San Pedro, la iglesia más antigua de Alemania y que fue construída por etapas, de ahí que en ella confluyan varios estilos: romano, barroco y gótico. Además, al haber sido destruída en parte en la Segunda Guerra Mundial, fue reconstruída al estilo románico para devolverle su estilo original. Por dentro la catedral es preciosa, así que os aconsejemos que entréis (es gratis) y alucinéis con el órgano que hay en su interior.

Nuestra visita a Trier terminó de la mejor manera posible… comiendonos un gofre en un “cuqui sitio” de los que me encanta. Se llama Suite au Chocolat. Nos comimos un gofre y un chocolate que estaba de vicio! Así que, hacer hueco y no os lo perdáis.

Volvimos a Cochem por la tarde y después de hacer un intento de fotografía noctura en el río con el castillo de fondo, nos fuimos a nuestro apartamento a dormir.

DÍA 3: FRANKFURT Y VUELTA A CASA

Como este día teníamos que coger el avión desde Frankfurt a Valencia por la tarde, decidimos visitar Frankfurt. La verdad es que esta ciudad poco tiene que ver…¿Por qué es una ciudad tan conocida?  A parte de ser el centro económico y financiero del país, su ubicación en el centro del mismo hace que sea un nudo de transporte muy relevante en Europa.

Frankfurt fue totalmente destruída en la Segunda Guerra Mundial y debido a ello, es una ciudad muy moderna. Únicamente se recontruyó el centro, el cual es minúsculo. Lo más bonito, al menos para mi, la plaza Roemerberg donde se encuentra el edificio Romer, el ayuntamiento de Frankfurt.

Muy cerquita de la Plaza se encuentra el puente de la Libertad que cruza el río Meno y la catedral de Frankfurt, la Colegiata de San Bartolomé.

Ya veréis como el centro de Franfurt es muy pequeño y lo veréis todo enseguida. Paseando por sus calles encontramos otro “cuqui sitio” con unas tartas para chuparse los dedos….El lugar es precioso y os aconsejamos que os sentéis a disfrutar de uno de sus manjares. Se llama Bitter Zart y es una chocolatería y cafetería. Después comimos en un restaurante que se llama Ariston. Lo encontramos por TripAdvisor y la verdad es que estaba super bueno, así que si no sabís donde ir, puede ser un buen plan.

Y hasta aquí nuestra escapada por el Valle del río Mosela! Si quieres ser el primero en enterarte de nuestras escapadas suscríbete a nuestra web! Gracias por leernos!

TRES DÍAS EN BUDAPEST

TRES DÍAS EN BUDAPEST

Aunque no entraba en nuestros planes hacer este viaje, aprovechamos el puente de diciembre y que mi hermano está trabajando allí, para planear una escapada familiar navideña de tres días a esta preciosa ciudad. Budapest en Navidad es increíble. El ambiente que se respira en la ciudad toda repleta de mercados navideños…enamora!

En este post os vamos a contar lo que vimos nosotros en los tres días que pasamos en Budapest. ¿Son tres días suficientes? Pues esto es como todo, cuantos más días, más puedes ver y más relajados. Pero nuestros tres días (dos y  medio en realidad) nos cundieron muchísimo y pudimos ver más de lo que llevábamos previsto.

Antes de empezar con nuestros imprescindibles, os damos aglunos datos de interés:

¿Cómo pagar y donde cambiar moneda? En Hungría la moneda es el florín (HUF). En diciembre de 2017, 1€ eran 300 HUF. Nuestro consejo: pagar todo cuanto podáis con tarjeta y sacar de un cajero lo mínimo. Los cambios que hacen en las casas de cambio suelen ser malísimos. En Budapest aceptan euros en casi todos los sitios, pero evidentemente el cambio que te hacen es peor. Así que lo mejor es que saquéis en algún cajero. Buscando por internet encontré gente que aconsejaba las casas de cambio de Northline, Correct Change y Gold Change. Yo personalmente, prefiero pagar con tarjeta o sacar de un cajero.

¿Cómo ir el del aeropuerto de Budapest al centro de la ciudad? La opción más económica es el autobús. Se coge nada más salir de la terminal 2 en la parte de llegadas y el número de autobús es el 100E. Tarda unos 40 minutos en llegar al centro de la ciudad y hay una máquina para comprar los billetes justo enfrente de la parada donde se puede pagar con tarjeta de crédito. El precio son 900 HUF (florines) por trayecto, lo que no llega a 3€. La frecuencia de paso es cada 30 minutos desde las 4 de la mañana (saliendo desde Budapest) hasta las 00.30 horas de la noche (saliendo desde el aeropuerto).El autobús tiene varias paradas. Nosotros lo cogimos en la parada de Karoly kert, cerca de la plaza Erzsébet (más conocida como la plaza de Sisí emperatriz). Hay otras dos paradas, una en la parada Astoria (pero que creo que no para siempre) y otra en la plaza Kalvin (en el mapa que os dejamos más abajo os dejamos marcadas las tres paradas. Eso sí, preguntarle al conductor si para en las tres porque en algunas no para siempre).  Tambien hay otro autobús, el 200E, que te deja en la parada de metro Kőbánya-Kispest (línea azul) y de ahí hay que coger metro hasta el centro. Otra opción es ir en taxi, pero en taxis oficiales, los que tienen las placas de matrícula amarilla y tienen un número de identificación en la matrícula.  El precio está entre 20 y 25 euros. También hay servicios de lanzadera por 4000 HUF, unos 14 euros. Lo veréis nada más salgáis del mismo aeropuerto. Yo creo que si estáis alojados cerca de la parada del 100E, esta es la mejor opción. Es más económico y va directo. Lo único es que parece ser que siempre va lleno de gente y nos tocó ir de pie todo el trayecto.

¿Cuando viajar a Budapest? En principio, cualquier época del año es buena para ir a Budapest, aunque es verdad que en invierno el tiempo es frío y las horas de luz escasas. Nosotros viajamos en Navidad y nos pareció una ciudad de cuento, así que, si podéis elegir y no os importa el frío, os aconsejamos que vayáis en esta época del año porque se vive un ambiente navideño especial. Si vais en verano, podréis disfrutar del buen tiempo, de más horas de luz, y podréis hacer picnic en las plazas y parques que hay.

¿Dónde dormir? Recomendamos dormir en la parte de Pest e intentar que esté céntrico por supuesto,  así podréis ir andando a cualquier parte. Budapest es super pateable. Nuestro hotel estaba a 8 minutos andando de la catedral y a 15 minutos o así del puente de las cadenas. La ciudad es tan bonita que de verdad no te importa andar, de hecho, nosotros nunca cogimos el metro porque preferíamos ir paseando.

Algo de vocabulario húngaro útil:

-Szia: Hola

-Jó napot: Buenos días

-Viszlát: Adiós

-Köszönom: Gracias

-Jó: bueno/bien

-Igen: si

-Nem: no

-Egészségedre: Salud (para brindar)

-Bor: vino

-Sör: cerveza

Comidas y bebidas típicas húngaras:

-Gyümölcsleves: es una sopa de frutas

-Sopa de Goulash

-Marhapörkölt galuskával: un guiso de carne con ñoquis

-Hortobágyi palacsinta: crepe con un guiso

-Tarta Dobos

-Kürtoskalács: es un tubo dulce que esta riquísimo….te lo pueden rellenar con bola de helado…os va a flipar!

-Pálinka: aguardiente. En mi opinión, está bastante malo, pero en invierno entras en calor enseguida y, además, dicen que lo húngaros cuando están enfermos se toman uno de estos y se curan. De hecho, se dice que hay algunos que todas las mañanas antes del desayuno se toman uno…yo creo que es un mito porque tomas uno de esos en ayunas y mueres seguro!

Os recomendamos un restaurante al que fuimos por recomendación y que nos encantó. Se llama Belvárosi Lugas y se encuentra detrás de la catedral. En la calle Bajcsy Zsilinszky út 15/a. Es un lugar super acogedor con manteles de cuadros azules y blancos. Estaba todo riquísimo y la gente super amable. Esto es algo difícil en Hungría donde tienen el caracter un poco serio.jeje. Aquí fue donde probamos el Palinka por recomendación de una camarera que decía que a ella le encantaba….imposible que te pueda encantar eso. Probarlo y ya me contaréis. Salimos a unos 18 euros por persona.

Os dejamos un mapa con los sitios que visitamos y nuestras recomendaciones:

VISTAS A BUDA Y PEST DESDE LA CITADELLA

La Citadella es una fortificación de Budapest construída sobre el monte Gellert (monte Gerardo). Las vistas desde ahí son preciosas. Nosotros fue lo primero que visitamos porque íbamos en coche y aprovechamos para subir hasta arriba. Se puede subir también andado, cruzando por el Puente de la Libertad. Sea como sea os aconsejamos que subáis y disfrutéis de la vista panorámica del lugar. Veréis Buda y Pest separadas por el Danubio. Entrar a la citadella cuesta 1.200HUF. Nosotros no entramos pporque leímos que las vistas son igual desde dentro que desde los miradores de fuera. Aunque nosotros no tuvimos suerte con el tiempo este día, nos gustó mucho subir porque a parte de que las vistas son espectaculares, te haces una idea de la dimensión de la ciudad y del río.

PARLAMENTO DE BUDAPEST

El Parlamento de Budapest fue construido  entre 1884 y 1902. Es un edificio precioso, de hecho, me atrevería a decir que es el edificio más bonito que he visto nunca. Está a la orilla del Danubio y es el segundo Parlamento más grande del mundo. Por fuera es espectacular, perfectamente simétrico, pero por dentro es más bonito aún si cabe. En su decoración predomina el mármol y el oro, de hecho, hay una escalera que es la escalera de oro, donde se utilizaron 40kg de oro de 22 quilates. Tenéis que entrar si o si. Nosotros compramos las entradas por su página web aquí. Solo tienes que seleccionar el día, la hora, y el idioma. Cuestan 15€. Si podéis, comprarlas con antelación y más si vais a ir en temporada alta. Nosotros hicimos una pequeña trampa. Las compramos en inglés porque en español estaban agotadas pero cuando llegamos allí nos colamos en el tour en español, ya que, era a la misma hora.

 

Aunque no queden tours en español, comprar las entradas porque solo por verlo por dentro merece la pena. La visita dura unos 45 minutos en total. Una guía te va contando la historia del Parlamento, su estructura, su decoración y más curiosidades mientras vas recorriendo sus estancias. Primero subes por las escaleras de oro, luego accedes al salón principal, que es alucinante. De ahí, vas a la sala de la cúpula, donde están las joyas de la corona, que es la única estancia donde no se pueden hacer fotos (te lo recuerdan varias veces y hay 3 guardias de seguridad vigilandote…jeje) y por último, visitamos la cámara parlamentaria. Tuvimos suerte de que ese día no había sesión parlamentaria y lo pudimos visitar. Si cuando vayáis sí que hay sesión, no podréis visitar esta sala pero os enseñan otra similar.

El Parlamento hay que verlo desde todas las perspectivas. Por delante, por detrás, desde arriba (hay unas vistas preciosas desde el Bastión de los Pescadores), desde el río y desde la otra parte del río justo enfrente para tenerlo de cara y flipar con su dimensión. Y sobretodo, tenéis que verlo de día y de noche. Os enamorará de todas las manera seguro.

LOS ZAPATOS DEL DANUBIO

Saliendo del Parlamento y andando por la orilla del Danubio en la parte de Pest hacia la izquierda (hacia el puente de las cadenas), encontraréis el famoso monumento de los zapatos de Budapest. La historia de Budapest en relación a los judios es escalofriante. Antes del año 1944 la comunidad judia de Budapest era de 825.000 personas. En la actualidad no llegan a 10.000 y es que, en 7 semanas, desde noviembre de 1944 hasta enero de 1945, mataron a casi 700.000 judios tanto en los campos de concentración (la mayoría en Auswitch), como en el propio gueto de Budapest que se les obligó a construir. Además, también en esas fechas, la Cruz Flechada cogió a 20.000 judíos del gueto y los fusiló a lo largo de las orillas del Danubio, arrojando los cuerpos al río. Este monumento de 60 pares de zapatos conmemora este genocidio y lo que representa es que los zapatos fue lo único que quedó de las víctimas una vez asesinadas y arrojadas al Danubio, ya que, se les hacía descalzarse antes de dispararles y que cayeran al río. Hay zapatos de hombre, de mujer y de niño y la verdad es que se te ponen los pelos de punta al verlos pensando en las atrocidades que debieron cometer…

LA PLAZA DE LOS HÉROES

La plaza de los héroes de Budapest es lo que el arco del triunfo en París. Está situada al final de la Avenida Andrássy, avenida que es considerada como los campos eliseos húngaros. Es uno de los lugares más importantes de la ciudad  y sus estatuas conmemoran a los líderes de las siete tribus fundadoras de Hungría. Había visto esta plaza tantas veces en fotos que me encantó estar allí y ver lo grande que es. Detrás de la misma plaza se encuentra el precioso parque Városliget donde se encuentra una réplica del castillo del Conde Drácula. Nosotros al castillo en sí no entramos pero sí que paseamos por sus alrededores. En época navideña hay una pista de hielo enrome que de normal es un lago. Y desde aquí a dos minutos andado están los famosos baños termales Széchenyi. Nosotros tampoco entramos porque no teníamos mucho tiempo y preferimos ver otras cosas, pero ya son varias las personas que me han dicho que, de haberlo sabido antes, habrían ido a otros baños menos concurridos. Por lo visto es agobiante y más en temporada alta. Otro de los baños famosos de Budapest son los  baños Gellert. Este Balneario se encuentra en la parte de Buda, a orillas del Danubio, y son famosos porque han sido escenario de algunos anuncios publicitarios, entre ellos, el de Danone. Como no hemos ido no podemos opinar sobre cuál es mejor, pero sí que hemos leído que los de Gellert son más caros, más pequeños, más antiguos y que la piscina central no es de agua caliente. Si vais a alguno o a los dos, ya nos contaréis vuestra opinión.

LA CATEDRAL BASÍLICA DE SAN ESTEBAN 

La catedral de San Esteban (Szent István-bazilika en húngaro) se encuentra en la parte de Pest y es prácticamente el centro de la ciudad. Es una iglesia católica  y su nombre se debe a que el primer rey de Hungría fue Esteban I (975–1038). Su construcción empezó en el año 1851 y concluyó 54 años después. La catedral es impresionante, y su cúpula, junto con la cúpula del Parlamento de Budapest, son los edificios más altos de la ciudad con 96 metros de altura. Esto no es casualidad, el 96 es el número de la suerte húngaro ¿Por qué? Porque la ciudad se fundó en el año 896 y en el año 1896 se celebró el milenio de la nación con la inauguración del Parlamento.

La catedral por fuera es impresionante, pero por dentro es más bonita aun. Fue construida bajo los cánones del estilo noecláusco con planta de cruz griega  de 87 metros de largo por 55 metros de ancho. A la catedral tenéis que entrar. Es gratuito y la cúpula por dentro es alucinante. Además, en la catedral se conserva la reliquia húngara más importante, la Santa Diestra, la mano derecha del rey Esteban I, que  fue momificada de manera natural. Donde sí que hay que pagar es para subir a una de las torres de la catedral. Cuesta 500 florines y se puede subir con ascensor o por sus 364 escalones.

Si vais en época navideña como nosotros, justo en la plaza de la catedral hay un mercado navideño precioso con puestecitos de comida, decoraciones de navidad, souvenirs,… y por las noches proyectan unas animaciones en la fachada de la catedral en 2D y 3D. Suponemos que para la de 3D tendrás que llevarte las gafas de casa. La verdad que estaba todo super bonito!! Muy aconsejable ir en esta época del año.

VACI UTCA Y PLAZA VOROSMARTY

La calle Vaci (Vaci Utca en húngaro), es la calle peatonal más comercial de Budapest. Situada en la parte de Pest, es super bonita y las fachadas guardan todas la misma línea. La calle empieza en la Plaza Vorosmarty, una plaza que estaba preciosa decorada de Navidad y donde había mercaditos, puestecitos de comida y tiendas para comprar regalos o souvenirs. Como ya hemos dicho, Budapest en Navidad es de cuento. En la misma plaza se encuentra la famosa cafetería Anna, donde nosotros desayunamos.

EL PUENTE DE LAS CADENAS

¿Qué decir de este puente? Es realmente bonito, tanto de día como de noche. Es el más antiguo de la ciudad y el símbolo más representativo de la misma, se empezó a construir en el 1839 y se inauguró en 1849. Recibe su nombre por el hecho de que es un puente colgante, en el cual se han sustituido los cables principales por eslabones rígidos de una cadena. Su historia es acogedora. Cuando el puente no existía en los fríos inviernos de Budapest se cruzaba de una parte a otra andando por las placas de hielo que se hacían en el Danubio. Durante el verano se podía cruzar en barca. Hubo un año que no hizo tanto frío que el río no se llegó a congelar, impidiendo así que se pudiera cruzar andando y tampoco se pudo cruzar en barca. Por ese motivo, hubo un conde que no pudo cruzar a la parte de Buda donde se encontraba su madre enferma. Su madre falleció y él no pudo verla, por ello se prometió que construiría un puente para unir las dos ciudades y poder cruzar el Danubio.


Después de la Segunda Guerra Mundial el puente fue dinamitado y se volvió a construir, siendo inaugurado de nuevo en el año 1949. Y este es el puente que vemos hoy en día. Para mi, una de las joyas de Budapest.

 

Y de noche ya…impresionante!

Nada más cruzar el Puente encontraréis la plaza Clark Adam desde donde se coge el funicular para subir al Castillo de Buda. Justo en esa plaza se encuentra el monumento del Kilometro 0.

CASTILLO DE BUDA

El castillo de Buda se encuentra, como su nombre indica, en la parte de Buda y se alza a 48 metros sobre el Danubio. Más que un castillo es un Palacio y, de hecho, fue la residencia histórica de los reyes húngaros. En la actualidad alberga el Museo Nacional y si bien no entramos porque había leído que no tenía mucho interés, creemos que al menos por fuera tenéis que visitarlo. Aunque sea por disfrutar de las vistas panorámicas que ofrece del Danubio y de todo Pest. Podéis subir andando en un pequeño paseo nada más cruzar el puente de las cadenas, o en funicular, que cuesta 1.200 HUF por trayecto. Nosotros subimos por las escaleras que hay a la derecha del Funicular, pero también se puede subir por una cuesta que hay a la izquierda. Subir andando tiene su gracia porque hay algunos miradores por el camino donde puedes ir parando y vas viendo las vistas desde arriba. Además, se tarda menos de 10 minutos en subir.

Vistas desde el castillo:

Este castillo tardó muchísimos años en construirse, por eso veréis como hay estilos de varias épocas. En el año 1.200 se obligó construir una fortaleza, que es la parte más baja y antigua del castillo, y entre los años 1749 a 1769 fue totalmente reconstruido. No fue sino hasta 1904 cuando se terminó y se quedó tal y como lo vemos ahora. Realmente, para nosotros, lo más bonito del Castillo es la vista que se tiene desde Pest con el puente de las cadenas y el castillo iluminado.

LA IGLESIA DE SAN MATÍAS Y EL BASTIÓN DE LOS PESCADORES

La Iglesia de San Matías y el Bastión de los Pescadores se encuentran en la parte de Buda, a 5 minutos andando del castillo y yo creo que, aunque es muy difícil quedarte con una sola cosa de Budapest, este lugar es super mágico. La Iglesia, de estilo neogótico y con tejado de pirogranito es preciosa por fuera y por dentro. La entrada cuesta 1.500 HUF, unos 5 euros y, en nuestra opinión, es recomendable entrar por ver su decoración, sus vidrieras y sus paredes pintadas a mano. La Iglesia de Matías, formando parte de la Colina d Buda, está incluida dentro de la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Justo enfrente de la Iglesia se encuentra el Bastión de los Pescadores, el precioso bastión. Su construcción terminó en el año 1902 y se compone de 7 torres que representan las 7 tribus húngaras que fundaron Buda y Pest, tan importantes para ellos y que aparecen reflejadas en varios lugares de la ciudad. En la plaza de los héroes también aparecen representados con las estatuas de los lideres de cada una de las tribus. El nombre del bastión se debe a que durante la edad media, eran un grupo de pescadores los  que habitaban el lugar y los encargados de defender la muralla. Hay una parte del bastión gratuita donde podéis subir y disfrutar de las vistas que ofrece del Danubio y de Pest. Hay otra parte en la que hay que pagar entrada.

El bastión de los pescadores de día:

Nos gustó tanto que fuimos de día y de noche. Durante el día había muchísima gente, de noche estábamos solos y las vistas del Parlamento iluminado no tienen precio. No se que me sorprendió más si la cantidad de gente que había durante el día (de verdad que era exagerado) o lo desierto que estaba a las 21 de la noche. Eso sí que fue mágico. jeje.

El Bastión de los pescadores de noche:

Junto al bastión se encuentra la estatua ecuestre del rey Esteban I de Hungría o San Esteban I, el primer rey de Hungría y el primer monarca santificado.

Desde aquí, si no os apetece volver andando, podéis coger el autobús 16 enfrente de la Iglesia de San Matías, que os dejará en el centro de Pest.

PASEO EN BARCO POR EL DANUBIO

Surcar las aguas del Danubio de noche fue una experiencia super bonita. La idea era cenar en uno de los barcos mientras cantaban música en directo y paseabas por el río disfrutando de las vistas de Buda y Pest. Tuvimos que descartar la cena porque era a las 19 horas y habíamos comido a las 16. Hay un sinfín de compañías que ofrecen estos tours. Nosotros lo hicimos con Duna Corso (Duna es Danubio en húngaro). Pagamos 10€ por una hora de paseo con una bebida incluida. Sale desde un punto central entre el Puente de las cadenas y el Puente Elisabeth y desde ahí se dirige al norte, hacia Isla Margarita y vas observando todos los edificios iluminados a una parte y a otra. El más increíble, el Parlamento.

Al entrar al barco te dan un auricular y te van narrando cada edificio que vas viendo. La verdad es que es super interesante y muy aconsejable.

LA GRAN SINAGOGA DE BUDAPEST

La gran Sinagoga de Budapest es la segunda Sinagoga más grande del mundo, después de la de Nueva York. En la actualidad la comunidad judía de Hungría es de 10.000 personas, de las 825.000 que había antes de 1944. La Sinagoga tiene capacidad para 3.000 personas y fue construida por la comunidad neológica judía de Pest entre los años 1854 y 1859.

Nosotros en principio no íbamos a entrar pero el día anterior habíamos conocido a unos gallegos que nos regalaron la entrada porque no habían podido ir, así que aprovechamos y fuimos. Es curioso pero no pagaría lo que cuesta por entrar.

Además de la propia Sinagoga, el espacio alberga el museo judio, un cementerio judio y el memorial a las víctimas del Holocausto representado por  una escultura que se llama el árbol de la vida. Si nunca habéis visto una Sinagoga puede ser interesante, nosotros ya estábamos bastante saturados con el tema después de Berlin, Amsterdam y Praga, así que lo habíamos descartado por eso.

RUIN BAR

Los ruin bar son caracteristicos de Budapest. Se trata de locales abandonados (literalmente en ruinas), que iban a ser demolidos y que finalmente han sido re-convertidos en locales de copas super originales, o raros, como lo quieras ver. Nosotros fuimos a uno de los más conocidos, el Szimpla Kert (Kazinczy utca 14). En este en concreto hay como varias habitaciones con varios ambientes, diferentes barras, incluso algunas con comida, y decoración super variopinta. Un tendedero, un secador de pelo con una bombilla pegada, discos antiguos, un piano, sofás que están para tirar, monitores de ordenador antiquísimos,…cualquier cosa que se os ocurra, pues más! Aquí no hay nada nuevo, todo es reciclado y todo se utiliza, o sea, no tiran nada. Lo cuelgan en cualquier pared y a decorar. Yo la verdad que aluciné, me pareció super curioso. No dudéis en ir a tomar algo y visitarlo porque es para verlo! Es como ir a un museo, merece la pena entrar en cada una de las salas. Además, el Szimpla Kert concretamente fue elegido por los usuarios de Lonely Planet como el tercer mejor bar del mundo, así que tenéis que ir y juzgar por vosotros mismos.

Otro de los ruin bar más conocidos, es Fogas Haz  en Akácfa utca, 51y Instant en Nagymező utca, 38. Ya nos contaréis que os parece.

ROADTRIP POR LOS DOLIMITAS DE ITALIA

ROADTRIP POR LOS DOLIMITAS DE ITALIA

Hace tiempo empezamos a ver en Instagram fotos de unas montañas llamadas Dolomtias que parecían preciosas. Al cabo del tiempo vimos un lago, que se llamaba Lago di Braies y en ese momento supimos que queríamos ir. Bastaron dos búsquedas en Google para saber dónde estaba, dónde había que volar y cómo llegar hasta allí. En menos de nada compramos los vuelos y empezamos a preparar esta ruta por los Dolomitas de Italia.

Nosotros volamos al aeropuerto de Milán-Bérgamo (Orio al Serio). Llegamos a las 00.15 horas y recogimos nuestro coche que habíamos alquilado a través de Kayak con una intermediaria que se llama Car del Mar y que finalmente el coche se lo alquilábamos a Europcar. Fue la opción más económica. Nos costó 57 euros más 36 euros por recogerlo a horas fuera de oficina. Esta noche dormimos cerca del aeropuerto porque lo que queríamos era descansar para madrugar al día siguiente y empezar nuestro roadtrip por los Dolomitas.

Cosas importantes a tener en cuenta en los Dolomitas:

-Carreteras: Desde Milán-Bérgamo tardamos unas 3 horas y media en llegar a nuestra primera parada: Bolzano. En principio es autopista y en menos de 3 horas se podría llegar, pero había mucho tráfico, retenciones y un accidente que nos retrasó mucho en nuestro primer día. Hay aeropuertos que están más cerca, podéis mirarlo por si os interesa volar a otro sitio. Nosotros volamos aquí porque desde Valencia vuela Ryanair, los precios estaban bien y los horarios eran estupendos. Pero tener en cuenta que al ser algunas carretas de montaña, ello puede retrasar el camino.

-Peajes: Hay muchas autopistas tanto para llegar como para salir de los Dolomitas. Los peajes no son caros, pero hay muchos. Aun así, es preferible coger estas carreteras  al menos para llegar a Bolzano. Ya desde allí se puede ir por carreteras nacionales.

-Gasolineras: La mayoría de gasolineras no aceptan tarjetas de crédito de bancos que no sean italianos, así que os aconsejamos que llevéis efectivo. Normalmente las gasolineras son de autoservicio. Se pagan en una máquina y luego pones gasolina. Ir con efectivo por lo que pueda pasar por que a nosotros no nos cogía ninguna tarjeta.

-Temperatura: Tener en cuenta que los Dolomitas es la zona de esquí por excelencia de Italia. Nosotros fuimos a principio de Octubre y hacía frío. Llegamos a estar a 6 grados y por la noche se podía llegar a estar a 2 o 3. Aunque vayáis en primavera o verano pensar que en esta zona de montaña puede refrescar, así que ir con la ropa adecuada. Unas buenas zapatillas y botas de trekking son necesarias para visitar estas montañas.

-Parking: Se paga por dejar el coche en cualquier sitio. Cuidado! Está todo señalizado y hay máquinas para sacar el ticket. Incluso en pueblos de montaña, lagos, en casi cualquier sitio se tiene que pagar por dejar el coche.

Nuestra ruta por los Dolomitas:

Día 1: Bolzano, Santa Maddalena, Igelsia de San Giovanni y Lago di Braies. Si no hubieramos sufrido tanta retención en la carretera habría visitado también el lago Karersse y el paso de Gardena.

-Día 2: Lago di Dobbiaco, lago di Landro, lago Antorno, lago Misurina, Lago di Sorapis, Cortina d’Ampezzo, San Vito di Cadore y Belluno.

-Día 3: Verona.


-Día 1: Bolzano, Santa Maddalena, Igelsia de San Giovanni y Lago di Braies. 

Llegamos a Bolzano a la hora de comer. La idea habría sido llegar sobre las 12 peor finalmente llegamos a las 14. El centro es peatonal y restringido al tráfico, así que dejamos el coche en un parking cerca y nos fuimos directos a buscar nuestro sitio para comer. Realmente en Bolzano no íbamos a pasar mucho tiempo. Estaban haciendo un mercado de productos artesanos y nos encantó. Había pasta de todos los tipos y colores. Especias y quesos que tenían una pinta estupenda. Era sábado, por lo que si estáis por allí un sábado no os lo perdáis. Lo hacen en el centro de la ciudad. No tiene pérdida. La verdad es que en este pueblo se nota lo cerca que estás de Austria. La comida, la gente, el idioma,… se te generan ciertas dudas de estar en Italia o no. Lo que sí que nos gustó mucho es donde comimos y os lo recomendamos. Se llama Anita y se encuentra en una de las calles principales. Os dejamos el link de tripadisor aquí. Teníamos muchas ganas de comer pasta y estaba realmente buena.

Después de Bolzano la idea era visitar el Lago Karersse o Lago di Carezza, pero se no estaba haciendo muy tarde si queríamos llegar al Lago di Braies de día y tuvimos que dejarlo estar. Fue una pena porque habíamos visto fotos y debe de ser precioso, así que si podéis, no dejéis de visitarlo. Está cerca de Bolzano. Nosotros pusimos rumbo a Santa Maddalena val di funes. Tardamos unos 50 minutos en llegar. El pueblo en sí no es que sea muy atrativo pero sus vistas merecen muchísimo la pena. Se puede aparcar en el mismo pueblo y tenéis que andar hacia un montículo que hay para poder disfrutar de las vistas de las montañas de los Dolomitas o subir a la Iglesia siguiendo las indicaciones. Son preciosas.

Desde aquí podéis ir andando o coger el coche para ir a la Iglesia (chiesetta) de San Giovanni. La iglesia es diminuta pero el encanto que tiene es bestial. En medio de nada, rodeada de praderas con las vacas alrededor y con las montañas Dolomitas al fondo. Nos fascinó la estampa. De hecho, fue una de las imágenes que vimos hace tiempo y parte de la culpa de que hiciéramos esta ruta.

Y desde aquí y a una hora y medio de camino, nos esperaba el Lago di Braies. El realmente culpable de haber hecho este viaje. Recuerdo la primera vez que vi una foto de este lago en Instagram y el impulso inmediato de buscar donde estaba. Creo que  a la semana ya tenía los vuelos comprados. Fue amor a primera vista y no defraudó. Una vez llegamos al pueblo donde está el lago aparcamos el coche en uno de sus parkings. Hay bastantes. Como fuimos en octubre y al atardecer, pudimos aparcar donde quisimos (de hecho no sabemos si se pagaba o no. Nosotros no pagamos y no pasó nada, pero había otros parkings con barreras). Aparcamos bastante cerca y fuimos corriendo hacia el lago. Qué pasada! Qué agua color esmeralda, qué montañas tan bonitas! En el mismo lago hay una caseta donde se pueden alquilar barquitas de madera super bonitas para navegar por el lago a remo. Cuando nosotros llegamos ya estaba cerrado, pero cuesta 12€ media hora y 20€ una hora. También se puede dar la vuelta al lago. Son 3,5 km de perímetro. Es increíble ver el perfecto reflejo de las montañas en el agua. La verdad es que nosotros llegamos un poco tarde, sobre las 18 horas y ya no pudimos coger la barca ni nada, algo que nos habría encantado, así que si podéis, no lo dudéis. Querréis estar allí muchas horas. jeje.

Esta noche dormimos muy cerquita del lago di Braies, en un pueblo que se llamaba Villabasa y que era super bonito. El hotel sí que os lo recomendamos. Se llama hotel Emma. Es antiguo, todo de madera y super encantador. Hacen unas pizzas super buenas y el desayuno también estaba riquísimo con productos caseros y un café excelente.

-Día 2: Lago di Dobbiaco, lago di Landro, lago Antorno, lago Misurina, Lago di Sorapis, Cortina d’Ampezzo, San Vito di Cadore y Belluno.

Amanecimos temprano para empezar nuestro segundo día por los Dolomitas. Nos esperaban muchos lagos y paisajes bonitos en nuestro camino. El primer lago con el que nos encontramos a tan solo 10 minutos de nuestro hotel fue el Lago di Dobbiacco. No lo teníamos en la ruta pero paramos y nos pareció super bonito. El color del agua era transparente y el reflejo de las montañas perfecto. Es un lago alpino, como todos los de esta zona. Aquí también es posible alquilar una barquita o patinete para recorrer el lago desde dentro. No tendrá el mismo encanto que Braies pero seguro que es precioso también.

Continuando por la misma carretera llegamos al Lago di Landro. Un lago que se encuentra pegado a la carretera SS51. Este lago no es tan espectacular como los dos que ya habíamos visto pero sus montañas al fondo hicieron que mereciera una parada.

De camino al Lago di Misurina nos desviamos a la izquierda por un camino que llevaba a las Tres Cimas de Lavaredo pensando que podríamos verlas (habíamos visto fotos y son espectaculares) pero se llega a un punto donde hay que pagar 25€ para acceder al mirador. Es una especie de peaje o el coste por dejar el coche allí, pero el caso es que hay que pasar una barrera y pagar los 25€, así que decidimos que había muchos lagos que visitar y dimos la vuelta, encontrándonos así con otro de los lagos que tampoco estaba en nuestra ruta pero que nos pareció super encantador: lago Antorno. Era un lago super pequeñito y humilde en el que no había apenas gente y es que te tienes que desviar a propósito para verlo.

La verdad es que nos habría encantado hacer el trekking de las Tres Cimas de Lavaredo pero son unas 7 horas de trekking, así que si vais con tiempo yo no lo dudaría.

De allí nos fuimos al lago Misurina. Un lago sin más. Después de haber visto los anteriores no nos decía nada. El color del agua era normal y era un lago bastante grande con hoteles alrededor, así que nos fuimos enseguida al siguiente lago y que nos hacía especial ilusión. Lago di Sorapis. Aquí empezó la aventura del día. Nosotros aparcamos en la carretera SR 48 y aquí empezamos la ruta. Cogimos la ruta 214 y marcaba 1 hora 45 minutos. Pensábamos que estaría más cerca y que el camino sería fácil. Nada más lejos de la realidad. Empezamos a subir la montaña sin agua y sin comida, haciendo uno de los trekkings más duros que hemos hecho nunca. No es que seamos unos deportistas de élite pero estamos en forma y nos pareció bastante durete. Supongo que también porque no esperábamos que fuera así. Solo llevábamos nuestras cámaras, sin fundas ni nada porque pensábamos que el lago estaría cerca de donde habíamos aparcado y que tardaríamos nada en llegar. Aun así mereció mucho la pena. Por el camino no nos cruzamos con nadie y cuando llegamos arriba estaba lleno de gente. La ruta que cogimos fue la 214 y nos preguntábamos ¿por dónde ha ido toda esta gente? La respuesta no la obtuvimos hasta unos días después, leyendo por internet y encontramos que la ruta fácil empieza en Passo 3 Croci. Cuando cogimos la carretera de nuevo para ir a Cortina d’ Ampezzo vimos muchos coches aparcados en la carretera pero no pensábamos que  estarían haciendo esa ruta. Así que, si queréis hacer una ruta fácil, aunque las dos horas no os las va a quitar nadie, aparcar cerca de passo 3 Croci y seguir las indicaciones de la ruta 215.

De aquí nos fuimos hacia Cortina D’Amprezzo y recorrimos la carretera que cruza esta zona llegando hasta Belluno. Aquí vimos atardecer con vistas a las montañas Dolomitas de la zona. Los atardeceres de los Dolomitas se caracterizan por el color rosado en el que se vuelven las montañas. Parece ser que esto también sucede al amanecer. Merece la pena aprovechar estos momentos del día y divisar el paisaje. Desde aquí pusimos rumbo a Verona. Conducimos durante unas 3 horas por carreteras preciosas, aunque cuando anocheciió dejamos de verlas y llegamos a Verona sobre las 21 de la noche. Listos para cenar la mejor pizza que hemos probado nunca en un sitio que se llamaba Due de Cope y que nos recomendó el propietario del apartamento donde dormimos.  El apartamento lo reservamos a través de Booking y se llamaba Corte de Melone porque así se llamaba la calle donde estaba. En pleno centro. Muy recomendable dormir aquí. La ubicación es perfecta. Estaba todo impecable y los dueños eran muy majos. Nos recomendaron sitios para comer y cenar y nos prepararon una posible ruta para conocer Verona en un día.

-Día 3: Verona

Amanecimos muy temprano porque queríamos aprovechas al máximo el tiempo que teníamos en Verona antes de irnos hacia el aeropuerto. Además, teníamos el coche en zona azul (solo se puede aparcar 2 horas) y queríamos dejarlo en un parking que nos había recomendado. El parking cuesta 1€ la hora y se llama Parcheggio Centro. Andando al centro hay como unos 10 minutos y nos pareció la mejor opción y más económica para olvidarnos del coche durante unas horas.

Desayunamos en café Borsari. Muy recomendable también. Habíamos leído que era una de las mejores cafeterías de Verona y nos encantó. El sitio es super bonito. Muy pequeño y acogedor, y su café estaba exquisito. Está en pleno centro, en la calle Corso Porta Borsari. Al lado de la plaza Erbe. La principal plaza de la ciudad.

¿Qué visitar en Verona?

-Plaza Erbe: Es la plaza más antigua y famosa de la ciudad Verona. Desde ella se accede a varias plazas colindantes como la plaza de Signori, donde se encuentra estatua de Dante Alighieri, que residió en la ciudad durante su exilio. En la plaza Erbe hay un mercadillo y muchísimas cafeterias que invitan a sentarse a tomar algo relajadamente y desde allí podréis ver la torre de Lamberti.

-Coliseo (Arena): Es el Coliseo de la ciudad y se ha convertido en lugar de conciertos y representaciones teatrales. Nosotros no entramos porque creemos que lo bonito es verlo por fuera. Por dentro al final lo han adaptado para explotarlo y vimos alguna foto  que no nos llamó nada la atención. Donde está el Coliseo es donde está una de las entradas de la muralla del casco antiguo y aquí empieza la zona peatonal de Verona.

-La casa de Julieta: Dicen que fue aquí donde nació la historia de amor de Romeo y Julieta, aunque luego leímos que son suposiciones, la casa de Julieta se puede visitar. Nosotros accedimos al patio interior donde hay una pared escrita llena de mensajes de amor y una estatua de Julieta. Se comenta que si le tocas un pecho volverás a Verona o encontrarás el amor. ¿Os suena?

-Iglesia de Santa Anastasia: Esta iglesia de estilo gótico se encuentra en el casco antiguo de la ciudad y la verdad que por fuera su estructura es preciosa. En vuestro paseo por Verona seguro que os la encontráis.

-El puente de Piedra: Es un puente romano construido sobre el río Adigio y tenéis que cruzarlo para acceder a la otra parte de Verona donde se encuentra el castillo de San Pietro. Seguro que os encantará el puente.

-Las vistas del castillo de San Pietro: Esto es un imprescindible de Verona. Se puede subir andando (se tarda menos de 5 minutos) o con funicular. Nosotros aconsejamos subir andando y perderse por las callejuelas. La vistas desde allí son muy bonitas. Se ve el río, los puentes, Verona desde las alturas y todos los campanarios de iglesias y catedrales.

-El Duomo de Verona: Este Duomo está construido sobre dos iglesias que fueron derruidas como consecuencia de un terremoto. Es de estilo romano aunque lo cierto es que como se tardó en construir la fusión de estilos es patente.

-La Puerta de Borsari: Esta preciosa puerta da acceso a la ciudad de Verona por la calle Borsari. Saliendo del casco antiguo peatonal por esta puerta llegaréis a Castelvecchio.

-Puente de Castelvecchio

Presupuesto 3 días Dolomitas:

Vuelos: 70€ por persona. Total: 140€

Coche de alquiler: 60€

Alojamiento: 100€ por tres noches por persona. Total: 200€

Ahorrate 15€ en tu alojamiento reservando a través de nuestro enlace aquí.

Gasolina: 70€

Peajes: 74€

Comidas, cenas y cervecitas: 140€

Parking Verona: 8€

TOTAL PARA DOS PERSONAS 3 DÍAS DOLOMITAS: 692€

Esperamos que os haya gustado y os sea útil nuestro post sobre RoadTrip por los Dolomitas de Italia y recordar, si necesitáis seguro de viaje os dejamos un 5% de descuento en la mejor compañía de seguros del mercado:

 

 

 

 

4 DÍAS EN MIDI PYRENEES

4 DÍAS EN MIDI PYRENEES

Organizamos nuestra ruta a Midi Pyrenees el día antes de partir. No conocíamos de su existencia hasta hace dos meses y aprovechando que teníamos el puente de diciembre y que no habíamos decidido que hacer, nos vino a la cabeza este road trip. Nos encantan los road trip porque es una manera fantástica de viajar “a tu aire”.

 

Dormimos en Girona la noche de antes para así solo tener 3 horas y media de camino hasta la primera parada, Albi.

En esta zona de midi Pyrenees en diciembre es temporada baja, por lo que no había apenas turistas, muchos restaurantes y bares estaban cerrados y muchas atracciones turísticas como castillos o museos también, pero bajo nuestro punto de vista merece la pena porque puedes vagar por los pueblos tranquilamente sin que haya gente. Algunos parecían pueblos desiertos y esto le daba un encanto especial. Nos imaginábamos la zona en verano, llena de turistas y de gente, sin poder aparcar bien y con las carreteras llenas y la verdad que no nos daba nada de envidia. Nosotros pudimos aparcar donde quisimos, podíamos subir con el coche hasta los pueblos y eso era una ventaja.

Estuvimos 4 dias en midi Pyrenees y nuestra ruta fue la siguiente:

DIA 1: GIRONA – ALBI – CORDES SUR CIEL

DIA 2: CORDES SUR CIEL – SANT MARTIN LAGUEPIE – NAJAC – SALLES LA SOURCE – CONQUES

DIA 3: CAHORS – SANT CIRQ LAPOPIE – ROCAMADOUR

DIA 4: ROCAMADOUR – VALENCIA

Hay muchísimos pueblos preciosos para visitar en esta zona de midi Pyrenees, por lo que os aconsejamos que llevéis más o menos la ruta trazada de los pueblos que queréis ver. Nosotros consideramos como imprescindibles: Cordes-sur-ciel, Najac, Conques y Rocamadur. A parte de estos, hay muchísimos y podéis combinarlos como os apetezca. Nosotros os contamos cual fue nuestra ruta. Una vez allí, mientras viajas de pueblo en pueblo te vas encontrando lugares preciosos que te obligan a parar en medio de la carretera. Qué visitar en cada pueblo es algo sobre lo que no podemos escribir. En los pueblos te tienes que dejar llevar e ir andando y descubriendo calles por ti mismo. Tus pies te llevarán y sabrás donde ir.

En cuanto a las carreteras, ningún problema. Están genial. Subes algunos puertos de montaña pero las carreteras son muy accesibles. Con cualquier vehículo puedes acceder. Eso si, las calles de muchos pueblos son adoquinadas, por lo que os aconsejamos que llevéis calzado adecuado. Zapatillas y zapato plano lo mejor. Y si vais en invierno, época en la que fuimos nosotros, hace frío. Aunque nosotros tuvimos mucha suerte con el tiempo y nos salió sol todos los dias y temperaturas de 15 grados, algún día llegamos a estar a -4 grados, sobretodo a primera hora de la mañana y por la noche.

Para comer es complicado porque muchos restaurantes están cerrados y los pueblos principales están lejos unos de otros, así que lo que nosotros hacíamos era comer por ahí, siempre encuentras algo abierto, y comprar algo en algún horno o llevar cosas desde casa y cenar cualquier cosa en el hotel. A las 18 ya era noche cerrada, así que cenábamos cualquier cosa en el hotel y desayunábamos muy bien al día siguiente. Para nosotros esto no ha sido ningún problema pero os lo decimos para que no esperéis tener muchos restaurantes donde elegir.

DIA 1: GIRONA – ALBI – CORDES SUR CIEL

Nos despertamos en Girona temprano y después de desayunar pusimos rumbo a nuestra primera parada Albi. De Girona a Albi hay unas tres horas y media. Nosotros llegamos sobre las 12.30 y nada más llegar comimos en un restaurante en la plaza Lapèrouse, en el centro de Albi. El restaurante se llamaba La Verdusse y comimos un plato del día por 9,5€. Esta riquísimo. Pedimos muslo de pato confitado y entrecot a la pimienta. En Francia siempre te ponen una jarra de agua del grifo muy buena, por lo que si os conformáis no es necesario que pidáis agua.

Después de comer empezamos nuestra visita por Albi, nuestra primera parada en la ruta por midi Pyrenees. Albi es de los pueblos más grandes que visitamos. El centro son todo callecitas peatonales que llaman a perderse por ellas. Lo primero que visitamos fue los Jardines del Palacio de la Berbie, en el museo Toulouse-Lautrec, donde la entrada a los jardines es gratuita si no quieres visitar el museo. Nosotros únicamente visitamos los jardines y la verdad es que son precioso. No solo por el jardín en si, sino por las vistas que ofrece del río y de sus puentes. Precioso. El Palacio de la Berbie es una antigua fortaleza del S. XIII donde ahora se encuentra ubicado el museo Toulouse-Lautrec y está considerado uno de los conjuntos episcopales mejor conservados de Francia.

Salimos de los jardines y nos dirigimos hacia el barrio Madeleine, un barrio que se encuentra a la otra parte del rio de la ciudad. La verdad es que el barrio en si no tiene mucho pero es bonito cruzar el puente y pasear por sus calles.

Después de dar una vueltecita por el barrio Madeleine, volvimos a cruzar el puente y visitamos la catedral de Santa Cecilia, en la misma plaza donde se encuentra el museo Toulouse-Lautrec. La catedral de Santa  Cecilia es una de  las más visitadas de Francia y no nos extraña. Tardó dos siglos en construirse (1282-1392) y posee una torre de 78 metros de altura. Cuando nosotros fuimos estaba en obras pero pudimos entrar sin problema. Es tan impresionante por fuera como por dentro. Sin duda, merece una visita tanto Albi como su catedral. 

Tras nuestra visita a la catedral, dimos un pequeño paseo por las callecitas peatonales de Albi antes de irnos a por el coche y poner rumbo al siguiente destino, Cordes-sur-ciel.

Cordes-sur-ciel es otro de los imprescindibles en una ruta por midi Pyrenees. Desde Albi tardamos unos 30 minutos en llegar. Es un pueblo medieval precioso en lo alto de una montaña y sus vistas ya impresionan mientras llegas por que lo ves a lo alto. Como hemos comentado en la introducción, por las fechas en las que eran pudimos subir con el coche hasta arriba y aparcarlo tranquilamente, pero nos consta que en temporada alta hay parkings bajo del pueblo que por 3,5 euros al día puedes aparcar y subir andando. Nosotros aprovechamos que podíamos subir con el coche y así lo hicimos. Estuvimos paseando por el pueblo, vimos su iglesia, la plaza y anduvimos por sus calles prácticamente solos, sin turistas. Esta fue una de las cosas que más nos gustó de nuestra ruta por midi Pyrenees, el poder estar solos.

Cuando empezó a anochecer nos fuimos hacia el hotel. Reservamos en el hotel La Metáire, un hotel muy bonito cerca del centro de Cordes-sur-ciel y muy aconsejable. Este día no salimos a cenar, comimos cualquier cosa en el hotel y nos fuimos a dormir pronto porque habíamos madrugado mucho y esta ruta cansa.

DIA 2: CORDES SUR CIEL – SANT MARTIN LAGUEPIE – NAJAC – BELCASTEL –  SALLES LA SOURCE – CONQUES

Amanecimos en Cordes-sur-Ciel con mucha niebla, algo que debe ser muy típico en esta ruta por midi Pyrenees porque todos los días amanecíamos con niebla. Desayunamos en una pastelería francesa riquísima por 10 euros los dos, un café con leche y un croissant cada uno. Un poco caro, pero estamos en Francia.

Camino de Najac, el siguiente pueblo que íbamos a visitar, nos encontramos con un pueblecito precioso que se llamaba Sant Martin Laguepie y en el cual no pudimos resistir a bajarnos. Tiene un castillo antiquísimo y cruza un rio por el pueblo que ofrece unas vistas preciosas. Estuvimos hacia alguna foto y continuamos rumbo a Najac. Desde Cordes-sur-Ciel a Najac se tarda una hora y cuarto más o menos.

Najac es un pueblo increíblemente bonito y, al igual que Cordes-sur-Ciel, te deja con la boca abierta desde lo lejos, mientras te acercas a él. Aparcamos el coche en lo alto del pueblo y empezó nuestra visita. Este pueblo es prácticamente una calle principal que te lleva hasta su castillo y su iglesia. El principio de esta calle ofrece unas vistas del castillo que son únicas. Es una estampa preciosa y que se nos ha quedado grabada en la retina.

Disfrutamos de estas vistas un buen rato hasta que nos decidimos andar hacia el castillo. Es impresionante este paseo. El castillo estaba cerrado por ser temporada baja. Si queréis ir en temporada alta, esta empieza en abril más o menos. Nosotros vimos el castillo por fuera y luego nos dirigimos hacia la iglesia. Lo bonito de este pueblo es disfrutar de sus calles y sus casas, todas antiguas y de carácter medieval. Es uno de los pueblos que más nos gustó en nuestra ruta por midi Pyrenees.

Camino a nuestro siguiente destino, Belcastel, nos encontramos con un pueblecito precioso que merece la pena una parada para ver si iglesia desde lo lejos. Se llama Sanvesa y estamos convencidos de que os llamará la atención a su paso por su imponente iglesia. Preciosa.

Desde Najac a Belcastel hay una hora aproximadamente, contando la parada técnica en Sanvesa.

Belcastel es otro de los pueblos que te deja boquiabierto. Nada más llegar ves el puente con su iglesia del otro lado y si avanzas un poco más ves el castillo a lo alto. Habíamos pensando comer en Belcastel pero solo había un restaurante abierto carísimo, así que lo dejamos para el siguiente pueblo. Subimos al castillo de Belcastel por sus preciosas calles peatonales y nos enamoramos completamente de este pueblo. Nos pareció precioso todo él. La verdad es que no hay mucho que decir de lo que allí visitamos, nos dejamos llevar y es lo mejor de esta ruta por midi Pyrenees. Cruzamos el puente para poder tener unas vistas del castillo más panorámicas con el puente delante y es una estampa preciosa. Os dejamos una foto para que juzguéis por vosotros mismos.

A media hora de Belcastel se encuentra un pueblecito que se llama Salles La Source y que llama la atención por su cascada de más de 20 metros dentro del pueblo. Realmente paramos en este pueblo porque viene de paso a Conques y porque habíamos leído que su cascada merece la pena una visita. Y lo corroboramos. Es increíble ver cómo cae el agua dentro del mismo pueblo.

Estábamos hambrientos porque no habíamos comido, así que de camino hacia Conques paramos en un horno y compramos unos trozos de pizza y unos croissants de jamón y queso. Esa fue nuestra comida a las 16 de la tarde camino de Conques, que se encuentra a 30 minutos desde Salles La Source. Llegamos a  Conques sobre las 16.30, todavía nos quedaba una hora y media de sol, así que íbamos bien de tiempo. Conques es otro de los imprescindibles en una ruta por midi Pyrenees. Nada más llegar te encuentras con su enorme iglesia y sus calles empedradas preciosas. Subimos por todas sus calles y luego fuimos hacia un capilla que se encuentra en la parte baja del pueblo y ofrecen una panorámica de la ciudad preciosa. A esta capilla se va desde un callejon que sale desde la iglesia y se tarda en llegar unos 10 minutos. Merece la pena este paseo porque las vistas de Conques son preciosas. Nosotros vimos desde aquí como empezaba a anochecer. Luego volvimos a la plaza de la iglesia de Conques y disfrutamos de sus vistas. Cuando se hizo de noche nos fuimos hacia nuestro hotel. Reservamos en Les Roziers, una casita preciosa a unos 40 minutos de Conques, regentada por un matrimonio francés encantador donde nos sirvieron un desayuno al día siguiente de 10. Como habíamos comido tarde esta noche tampoco cenamos. teníamos que desplazarnos media hora hasta algún restaurante y el cansacio pudo con nosotros, así que decidimos quedarnos en la casita y madrugar al día siguiente.

DIA 3: CAHORS – SAINT CIRQ LAPOPIE – ROCAMADOUR

Teníamos dos horas y poco de camino hasta Cahors, así que salimos sobre las 8.30 del hotel y a las 10.15 ya estábamos en Cahors. Queríamos visitarlo el sábado por la mañana porque habíamos leído que había mercado y queríamos comprar productos típicos franceses. El mecado de Cahors es muy bonito. Compramos quesos, foie-grass y vinos y en el mismo mercados nos comimos unos crepes de nutella riquísimos. Paseamos por Cahors y luego visitamos uno de sus sitios más conocidos, el puente Valentré, donde cruza el río Lot.

Después de estas visitas pusimos rumbo hacia el que era el sitio que más ilusión nos hacía. Saint Cirq Lapopie, el pueblo más bonito de Francia votado por los franceses. Y vaya si lo era. Es un pueblo precioso. Se encuentra a unos 35 minutos de Cahors más o menos y ya al llegar alucinas de verlo a lo lejos. Es también un pueblecito medieval, declarado monumento histórico y ubicado en lo alto de un acantilado. El pueblo está rodeado por el Río Lot. Primero paramos en un mirador para poder divisarlo desde lo lejos y luego aparcamos en la parte baja del pueblo y nos sumergimos en el pueblo. Visitamos su Iglesia, subimos hasta lo que queda de su castillo para disfrutar de las vistas y paseamos por sus calles. Como era hora de comer, comimos en el único sitio del pueblo que estaba abierto y que ofrecía comida del lugar. Nos gustó mucho. Se llamaba Auberge du Sombral y comimos foie-grass de canard y un plato de champiñones con crema riquísimo. Se nos hizo un poco tarde porque teníamos que llegar a Rocamadour y nos quedaba una hora más o menos de camino pero mereció la pena. Después de comer dimos un paseo por sus calles hasta la famosa puerta de entrada a Saint Cirq Lapopie, vimos la Maison de la Fourdoune y todas las casas medievales del pueblo. No tiene desperdicio pasear por sus calles y disfrutar de cada casita, de cada calle, de cada paso que das por Saint Cirq Lapopie, el pueblo más bonito de nuestra ruta por midi Pyrenees y de Francia. 

Nos tuvimos que ir de Saint Cirq Lapopie antes de lo que nos hubiera gustado porque queríamos llegar a Rocamadour antes de que anocheciera, pero lo cierto es que nos habríamos quedado en el pueblo más bonito de Francia toda la tarde. Solo andar por sus calles, verlo, no hacer nada. Es el pueblo más bonito en el que hemos estado nunca, lo decidimos nada más verlo.

Llegamos a Rocamadour más tarde de lo que nos habría gustado, pero nada más llegar ya nos impresionó su vista desde la carretera, un pueblo tallado en la piedra literalmente. Es alucinante. Aparcamos el coche en la parte baja del pueblo y subimos andando. Sus calles bien merecen un paseo. Primero subimos a la Iglesia de Notre Dame y al castillo. Precioso el paseo. Una vez accedes a la parte alta de la Iglesia puedes subir hasta el castillo por un Via Crucis precioso que te hace de camino. Aunque ya estaba oscuro cuando subimos, nos pareció super bonito. Igual que muchos otros sitios, no pudimos visitar el castillo por dentro porque hasta abril de 2017 no abrían de nuevo. Una vez subimos, bajamos por el mismo camino y paseamos por la calle principal de Rocamadour. En Rocamadour había algo más de vida, vimos algún restaurante abierto, pero nosotros, por miedo a no encontrar nada, habíamos comprado unas pizzas en el mercado de Cahors para la cena.

Nos hospedamos en La Noyeraie Rocamadour, un lugar super recomendable. Se encuentra a 5 minutos en coche del centro de Rocamadour. Le pedimos a su dueño que nos calentara las pizzas y nos las trajo a la habitación con dos copias de vino. Nos apañó la cena. Al día siguiente nos sorprendió con un desayuno casero riquísimo. Nos hizo croissants, panetones y tostadas, con un café riquísimo.

DIA 4: ROCAMADOUR – VALENCIA

Después del super desayuno que nos preparó el dueño del hotel, pusimos rumbo a Valencia no sin antes parar a divisar Rocamadour por última vez, ese pueblo emplazado sobre un acantilado calizo que te deja con la boca abierta desde su lejanía.

Teníamos 8 horas de camino hasta Valencia, así que con estas vistas grabadas en nuestra retina y contentos por todo lo que habíamos visto en este viaje, pusimos rumbo a casa. Esta ruta por midi Pyrenees ha sido increíble y super recomendable. No sabemos qué es lo que la ha hecho tan especial, si el hecho de que haya sido “pensado y hecho”, el hecho de que haya sido un auténtico desconocido hasta hace dos meses o el hecho de que esta zona de Francia sea espectacular. Probablemente sea la mezcla de todo ello, y nos ha gustado tanto que nos ha dejado con ganas de más. No descartamos hacer otra visita más adelante y disfrutar más tiempo de los pueblos más bonitos de Francia.

PRESUPUESTO PARA 4 DIAS EN UNA RUTA POR MIDI PYRENEES 2 PERSONAS

Gasolina desde Valencia ida y vuelta: 150€

Peajes desde Valencia ida y vuelta: 123€

Hoteles 4 días: 247€

Comidas/Cenas: 120€

TOTAL: 640€ (320€/persona)

Para preparar esta ruta nos sirvió de inspiración el Blog de Viajeros Callejerosel rincón de Sele y de mayor quiero ser mochilera.

 

UN FIN DE SEMANA EN OPORTO

UN FIN DE SEMANA EN OPORTO

Nunca habíamos pensado en visitar Portugal pero nos apetecía viajar un fin de semana, que el sitio estuviera cerca y que se pudiera visitar en 48 horas. Oporto nos pareció una opción magnífica, así que reservamos un vuelo que salía de Valencia el viernes a las 19 de la tarde y llegaba a Oporto a las 20, justo para cenar, y volvimos el domingo a las 16.30. ¿Es tiempo suficiente? Pues depende. Para visitar la ciudad y sus edificios más emblemáticos si. Si se quiere visitar una bodega y dar un paseo por el rio Duero, es más complicado, aunque no imposible.

Como decíamos, nunca nos había llamado la atención Portugal y Oporto no encantó. Íbamos con pocas expectativas y la verdad es que nos sorprendió muy gratamente. Tanto que no nos importaría volver y hacer algunas cositas que se nos quedaron por hacer como visitar una bodega o subir en el teleférico para ver una panorámica de la ciudad.

El traslado del aeropuerto al centro lo hicimos en coche porque unos habíamos quedado con unos amigos y vinieron a recogernos pero llegar en metro es muy fácil. Se llega en unos 20-25 minutos cogiendo la linea violeta (E) por 1,85€. También se puede llegar al centro en autobús de Terravisión por 5€ y para en Aliados, justo en el centro de la ciudad. Otra opción es ir en taxi o en Uber. Nosotros utilizamos Uber para volver el domingo y nos salió por unos 15€. Lo compartimos con otra pareja que conocimos así que entre los 4 nos compensaba.

El hotel en el que nos hospedamos fue Oporto House, una especie de Guesthouse super recomendable. Pagamos 90€ por las dos noches. Nos gustó mucho porque estaba delante de la Iglesia de los Clérigos, en el centro de Oporto y cerca de todas las atracciones que íbamos a visitar. En Oporto no es necesario utilizar el metro para visitar la ciudad, es muy muy pateable. Es más, merece la pena andarla porque encuentras rincones que si no, no verías.

IMPRESCINDIBLES DE OPORTO:

IGLESIA DE SAN IDELFONSO OPORTO: Esta Iglesia fue construida en el año 1709 y llama la atención por el entorno en que se encuentra. En medio de la ciudad, con los típicos azulejos preciosos portugueses y donde hay unas vistas de la Rua 31 de Janeiro preciosas. La Iglesia no es la más bonita de Oporto y la fachada se encuentra un tanto descuidada pero a nosotros nos gustó mucho porque fue la primera que vimos y porque las vistas desde allí son preciosas.

RUA 31 DE JANEIRO: Las vistas de esta calle desde la Iglesia de San Idelfonso son preciosas. Se ve toda la calle hasta la Iglesia de los Clérigos con su Torre.

PLAZA DE LA LIBERTAD y AVENIDA ALIADOS: Esta plaza es la más importante de Oporto y es donde se encuentra la estatua eqüestre del rey Pedro IV. Desde esta plaza accederéis a la Avenida de los Aliados, una de las calles principales de la ciudad.

IGLESIA Y TORRE DE LOS CLÉRIGOS: Una de las Iglesias más imponentes de Oporto. De estilo barroco y con su Torre, que es el edificio más alto de la ciudad que bien merece una visita(76 metros de altura y unos 200 escalones). La entrada a la Iglesia es gratuita pero la subida a la torre cuesta 4€ que hay que pagar en efectivo. Las vistas desde arriba son preciosas.

LIBRERIA LELLO: Esta Libreria está considerada una de las más bonitas de Europa y no le falta razón. Es un lugar con muchísimo encanto. Antes la entrada era gratuita pero ahora hay que pagar 3€ por entrara pero si compras un libro te lo descuentan de su precio final. La librería fue construida en 1906 y es de estilo neoclásico. Lo más famoso de esta Librería son sus escaleras, que fueron escenario de la película Harry Potter. Si os gusta la lectura os encantará este sitio porque está repleto de estanterías con libros, incluso  hay un apartado con libros en español.

IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DO CARMO: Esta Iglesia se encuentra al lado de la Libreria Lello y, aunque no es de las más antiguas de Oporto sí que sorprende mucho por sus azulejos. Su construcción es de 1756 y su mural de azulejos es de 1912. Aunque no entramos a su interior, acercaros a ver sus mosaicos porque merecen la pena.

CATEDRAL SÉ DE OPORTO: La catedral de Oporto se encuentra en la zona más alta de la ciudad y allí están las murallas que en su día protegían Oporto. El edificio empezó a construirse en el Siglo XII por lo que empezó siendo de estilo románico, aunque ha pasado por distintas épocas dada la larga duración de su construcción. Actualmente predomina el estilo barroco. La catedral es preciosa tanto por fuera como por dentro y las vistas panorámicas desde allí no os dejarán indiferente. Se ve tanto la ciudad como la ribera del río y sus bodegas.

RUA DE SANTA CATALINA: Esta calle es la calle peatonal comecial por excelencia de Oporto. En ella se encuentra el famoso Café Majestic, un café de los años 20 que aunque nosotros no entramos, lo vimos desde fuera y que parece que te  teletransporte a la época. Avanzando por esta calle os encontraréis con el centro comercial Vía Catarina Shopping, muy próximo al famoso Mercado do Bolhao. Si seguís avanzando llegaréis a la Capilla de las Almas, revestida con los típicos azulejos portugueses. El recorrido por Santa Catarina termina en la Plaza del Marqués de Pombal. Toda Santa Catarina está repleta de tiendas, vendedores ambulantes, restaurantes y cafeterías.

PUENTE LUIS I: Este puente  de hierro fue inaugurado en el año 1886 y une la ciudad de Oporto con Vila Nova de Gaia. En la actualidad es uno de los símbolos más conocidos de Oporto y es que las vistas tanto del puente como desde el puente son preciosas. Nosotros cruzamos el puente andando (cuidado que pasan tranvías) y disfrutando de las vistas del río Duero.

BARRIO RIBEIRA:  Es un paseo al lado del río en Oporto de visita obligatoria para turistas o residentes. Desde la Ribeira se ve el puente Luis I. Se puede pasear por la Ribeira o incluso coger un barco por el río Duero y así disfrutar del colorido barrio. Esta es la zona más animada de la ciudad y en ella se concentran muchos bares y restaurantes con sus terrazas para disfrutar de las bonitas vistas que nos ofrece esta parte de la ciudad.

MIRADOR IGREJA SERRA DO PILAR: Nada más cruzar el Puente y en Vila Nova de Graia se encuentra el Mirador Igreja Serra Do Pilar. Tenéis que subir y disfrutar de las vistas panorámicas de Oporto.

HOTEL DOM ENRIQUE: Este Hotel, en su planta 17 tiene una terraza bar que ofrece unas vistas panorámicas de Oporto preciosas. Nuestro consejo es que vayáis por la tarde para ver el atardecer desde allí con una cervecita en mano. Momentazo!

MIRADOR VICTORIA: Este mirado se encuentra muy cerquita dela Iglesia de los Clérigos y ofrece unas vistas panorámicas de la ciudad preciosas. Es un lugar donde hay una Iglesia pero se encuentra un poco abandonado. Merece la pena si estáis por la zona acercaros a disfrutar de estas vistas.

DONDE COMIMOS:

Adega Vila Mea: lugar típico portugués que regenta una familia y con comida casera muy buena. No es nada turístico. Como no podía ser de otra manera, pedimos Bacalao y aunque esperábamos otra cosa, no estuvo del todo mal. El sitio calida-precio está bien.

Casa Das Tortas: Genial sitio para desayunar. Habíamos leído que era el mejor sitio para desayunar en Oporto y donde estaba los mejores pasteles de nata. Estamos de acuerdo. Todo lo que probamos allí estaba riquísimo.

O Escondidinho: Restaurante típico de comida portuguesa. Aquí comimos bacalao y pulpo, y aunque no fue nada del otro mundo si estáis por la zona y no encontráis sitio para comer comida típica podéis entrar. El precio está dentro de lo normal de Oporto (no suele ser económico).

Hamburgueseria Honorato: Este restaurante se encuentra al lado de la Iglesia de los Clérigos. Dicen que la mejor hamburguesa de Oporto está alli. La verdad que está muy buena. Nosotros que somos muy fans de las burguers, damos fe de ello.jeje. Además el local es genial. Hay un dj en directo y sirven cócteles.

Para escuchar fados nos recomendaron Casa da Marquinhas. Por lo visto es bastante famoso, pero nos dio mal rollo unas calles que teníamos que cruzar para ir, por donde nos llevaba el gps y desistimos. Nos quedamos con las ganas, pero en nuestra próxima visita no fallamos.

 

 

DUBLÍN, BELFAST Y LA CALZADA DEL GIGANTE

DUBLÍN, BELFAST Y LA CALZADA DEL GIGANTE

Estuvimos en Dublín en el Puente de Diciembre del 2014 aprovechando que el primo de Lourdes vive allí y nos podía enseñar lo mejor de la ciudad. Nuestro vuelo salió de Madrid y la noche de antes dormimos en un hotel cerca de Barajas porque a primera hora de la mañana volábamos hacia Irlanda. El hotel fue el Petit Palace Madrid Aeropuertoy nos gustó porque tenían servicio de shuttle que te llevaba al aeropuerto.

DUBLÍN

Llegamos a Dublín a medio día y nos fuimos directos a las oficinas de Google, el primo de Lourdes trabaja allí y nos esperaba para comer. Google nos dejó sin palabras. Has visto en la tele tantas veces sus oficinas de ensueño que cuando lo ves en la realidad alucinas. Después de comer dimos un paseo por el centro de Dublín para tener un primer contacto con la ciudad porque habíamos quedado antes de cenar para hacer una visita por las oficinas de Google y cenar allí.

Lo primero que hicimos fue andar por la famosa Grafton Street, una calle comercial que parte desde el parque de Saint Stephen Green y termina en el Trinity College, una de las universidades más antiguas del mundo y símbolo de la ciudad de Dublín.  Una vez dejas atrás esta prestigiosa universidad y cruzas el rio Liffey, empieza la calle más comercial de Dublín, O’Connell Street, una calle muy ancha que el centro es peatonal y tiene el famoso monolito, “the Spire”, un cono de cero inoxidable de 120 metros de altura y 3 metros de diámetro en su base, considerado la obra de arte más alta del mundo. La verdad es que merece una visita, ponerse a sus pies y mirar hacia arriba y darte cuenta de lo alta que es. Según su artista, Ian Ritchie, representa el corazón de la ciudad saliendo de la tierra.

Después de este rápido paseo y primera toma de contacto con la capital de Irlanda, nos fuimos hacia Google para hacer la visita guiada y cenar allí. No os podemos decir más que lo que habéis visto y leído. Es real. Las oficinas son preciosas, es cierto que tienen de todo: billar, ping-pong, videojuegos, cafeterias en cada planta, sofás, salas de música, columpios, … vamos, que es el lugar donde soñamos con trabajar desde que lo visitamos! Esta noche nos fuimos pronto a casa porque teníamos que organizar nuestro viaje para los próximos dos días. Antes de irnos habíamos leído sobre un lugar precioso en Irlanda: La calzada del gigante, pero también habíamos leído sobre los acantilados de Galway y teníamos que decidirnos. Finalmente nos decantamos por La calzada del gigante, así podíamos visitar Belfast de camino.

Alquilamos un coche con Europcar y después de desayunar de nuevo en Google (teníamos pensión completa :)), recogimos el coche de alquiler y pusimos rumbo a Belfast, nuestra primera parada y la capital de Irlanda del Norte. De Dublín a Belfast hay dos horas en coche.

BELFAST

Llegamos a Belfast a la hora de comer y después visitamos la ciudad. Como era diciembre, estaba toda decorada de Navidad y nos pareció preciosa. Belfast pertenece a Inglaterra, por lo que tuvimos que cambiar de moneda a la libra. Es algo a tener en cuenta porque en  Dublín sí que hay euro pero si viajáis a Irlanda del Norte tendréis que cambiar de moneda.

Paseamos por el centro de la ciudad, que es mu fácil de visitar a pie. La verdad es que fuimos sin habernos informado prácticamente y nos dejamos llevar por nuestros pies. Lo primero que visitamos fue el Ayuntamiento, que estaba especialmente bonito con su mercado navideño. El ayuntamiento tiene una cúpula de 53 metros de altura y veréis como hay muchas postales de esta imagen.

La catedral de Santa Ana es otro de los puntos de interés de Belfast.  Está ubicada en la Plaza de la Catedral, donde también hay edificios de estilo victoriano y arquitectura Art Deco. En esta zona también encontraréis galerías de arte, lugares para artes escénicas (como el Festival de Cine de Belfast) y muchos de bares y restaurantes.

Otra de las cosas interesantes que ver en Belfast son sus murales. Nosotros los buscamos pero no los encontramos y como solo íbamos una tarde no los pudimos visitar, pero hemos leído que merece la pena su visita. Son casi 2.000 murales que retratan las evidencias latentes del pasado tan doloroso de una ciudad.  Objetivo viajar os cuenta sobre su experiencia en Belfast y sus murales.

Belfast tiene una historia muy interesante y reciente, que aunque no pudimos leer mucho ni informarnos bien antes de ir, si que la estudiamos un poquito al volver. Por lo que os aconsejamos que antes de ir leáis un poco sobre el conflicto de Irlanda del Norte para poder entender mejor algunas cosas.

El conflicto de Iranda del Norte fue un conflicto interno del país que enfrentó a los unionistas de Irlanda del Norte (protestantes en su mayoría), y a los republicanos irlandeses (católicos), partidarios de la independencia de Irlanda del Norte. Este conflicto armado que duró 40 años, desde el 8 de octubre de 1968 hasta el 10 de abril de 1998, provocó la pérdida de muchísimas vidas humanas y culminó con un nuevo gobierno en el que católicos y protestantes comparten el poder. No obstante, la violencia continuó después de esta fecha y todavía continúa de forma ocasional y a pequeña escala por parte del grupo terrorista IRA (Irish Republican Army), quienes abogan por un Estado soberano e independiente respecto al Reino Unido, formado por la isla entera de Irlanda.

Después de pasear “sin rumbo” por el centro, nos fuimos al Museo Titánic de Belfast. El Titánic fue construído en esta ciudad. Este museo se compone de seis plantas y a lo largo de ellas se puede descubrir toda la historia del Titanic y de las personas que viajaron en él, de la ciudad que lo construyó. El museo ofrece también una conexión en directo con los restos de la nave. El museo está cosntruído en las mismas gradas donde se construyó el Titanic y tiene forma de cuatro proas con la misma altura que en el navío original. Es impresionante. 

Esta noche dormimos en Astala Lodge, un hotel familiar situado a 15 minutos de Belfast y que utilizamos únicamente para dormir, ya que, al día siguiente madrugaríamos para visitar La Calzada del Gigante, que se encuentra a 1 hora y 15 minutos de Belfast.

LA CALZADA DEL GIGANTE

La calzada del Gigante (Giant’s Causeway) es un área que se encuentra en la parte más al norte del Norte de Irlanda y contiene 40.000 columnas de basalto que se formaron por el enfriamiento relativamente rápido de la lava en un cráter, que ocurrió hace unos 60 millones de años.  Su nombre se debe a una “lucha de gigantes”.

Al llegar a la Calzada, hay un parking muy grande y por el que hay que pagar 8 libras por aparcar.  Primero entramos en el punto de información de la calzada del gigante y cogimos un audio-guía. Hay dos formas de llegar hasta abajo, andando o en bus. Nosotros decidimos bajar andando porque nos pareció que formaba parte de la visita y el paseo bien merece la pena, ofrece unas vistas de los acantilados preciosas. Tras este paseo, llega lo más esperado, las 40.000 columnas asombrosas que forman la Calzada del Gigante. 

Cuenta la Leyenda (os lo cuenta el audio-guia o podéis buscar información en Internet), que había dos gigantes (uno escocés y otro irlandés) que no se llevaban demasiado bien y luchaban entre sí lanzándose piedras. De tanto tirar rocas acabaron formando un campo de piedras sobre el mar. El gigante escocés decidió pasar el camino de rocas y terminar con su contrincante, pues éste era más fuerte que el otro. La mujer del gigante irlandés vio como se acercaba el gigante escocés y decidió disfrazar a su marido de bebé. A llegar el gigante escocés y ver que el bebé era tan grande, pensó que su padre debía ser el triple de grande y huyó rápidamente pisando muy fuerte las rocas para que se hundieran en el mar y que el otro gigante no pudiera llegar nunca hasta Escocia.

Muy cerquita de la calzada del gigante (15 minutos en coche), está el puente colgante de 20 metros llamado Carrick-a-Rede. Su nombre en gaélico (carrick) significa roca. El puente comunica la tierra firme con un islote y tiene 30 metros más abajo un picado mar que da mucha impresión, pero hay que ser valiente y cruzarlo porque merece la pena. El puente  fue construido por los pescadores para llegar a los islotes donde la pesca era mejor. Hoy en día es una atracción turística que no puedes dejar de visitar si estás en Irlanda del Norte.

A 20 minutos de Carrick-a-Rede se encuentran las ruinas del castillo Dunluce, un castillo considerado patrimonio nacional de Irlanda del Norte. Este castillo es curioso por su entorno y porque sus muros se aguantan sobre una roca que da al mar. Increíble! Fue residencia durante más de 3 siglos de la familia escocesa MacQuillin.

De aquí emprendimos nuestra vuelta a Dublín. Teníamos 3 horas de camino por delante. Llegamos  Dublín a la hora de cenar y pedimos sushi con just eat. Nos fuimos a dormir para coger fuerzas para el día siguiente visitar tranquilamente la ciudad.

DUBLÍN

Nos despertamos temprano y salimos a desayunar. Lo primero que visitamos fue Saint Stephen Green, un parque ubicado en el centro de Dublín y uno de los parques públicos más antiguos de Irlanda. Es un parque super bonito y aunque nosotros fuimos en invierno, nos consta que en primavera está precioso con sus flores de colores. De aquí fuimos hacia la catedral de San Patricio, la catedral de la iglesia más grande  Irlanda. En el Siglo V se construyó en este lugar una pequeña iglesia de madera que se sustituyó en el año 1191 por una iglesia más grande y de piedra. La iglesia sufrió muchísimos daños a lo largo de su historia y ha  sido reconstruida muchas veces hasta hoy.

Cerquita de la catedral de San Patricio se encuentra el castillo de Dublín. Un castillo enorme con un patio interior muy bonito. Este lugar fue utilizado como lugar de asentamiento de los vikingos, fortaleza militar, residencia real, sede del Tribunal de Justicia Irlandés, y sede de la Administración Inglesa en Irlanda. En la actualidad se utiliza para hacer celebraciones estatales.

Después de visitar el castillo nos fuimos hacia la zona de Temple Bar, que aunque no vayas a tomar nada, la zona bien merece una visita. Nosotros sí que nos tomamos una cervezota para entrar en calor antes de seguir con nuestra visita.

El siguiente punto al que nos dirigimos fue a O’ Connell Street y su “the Spire”, donde ya habíamos estado el primer día. Lo bueno es que el primer día lo vimos de noche y este día lo vimos de día. Muy bonito.

Desde aquí cogimos un taxi y fuimos a la zona del Grand Canal Square, una zona muy bonita sobre todo por la noche por la iluminación del lugar. Mmuy cerquita del Grand Canal están las oficinas de Google en Dublin y las oficinas de algunas empresas importantes como Facebook y Airbnb. 

Para terminar nuestra visita por la capital irlandesa, como no habíamos comido y eran las 17 de la tarde fuimos a cenar a un lugar precioso. Se llama William Searson y tocan música en directo. La comida estaba bastante buena y es una pasada estar escuchando música en directo mientras comes. Nosotros aconsejamos este lugar. Si estáis por la zona del grand canal queda muy cerquita.

Al día siguiente cogíamos el vuelo muy muy temprano, así que nos fuimos a dormir y así terminó nuestra escapa por Dublin e Irlanda del Norte, un viaje que no preparamos mucho y que nos encantó.