Los pueblos de Alsacia en Navidad

Los pueblos de Alsacia en Navidad

Aquel que diga que no tiene espíritu navideño debería visitar los pueblos de Alsacia en Navidad si quiere ponerle solución. Es imposible no contagiarse de Navidad solo con pisar uno de sus preciosos pueblos. Acabamos de volver de nuestra escapada y a mi no se me borra la sonrisa de la cara. Me ha parecido precioso, como vivir en un cuento. Un cuento de Navidad. Así que, aquel que vaya próximamente o quiera ir, no os perdáis este post donde os vamos a intentar contar cómo ha sido nuestro viaje, qué hemos visto y qué no, cómo nos hemos organizado y algún que otro consejo más.

¿Dónde está Alsacia? Alsacia se encuentra en el noreste de Francia, siendo su capital Estrasburgo y haciendo frontera con Alemania y muy cerquita de Suiza. Debido a su situación, esta región de Francia ha estado en disputa entre el estado alemán y el francés durante más de 300 años. Finalmente y después de la Segunda Guerra Mundial y hasta la actualidad, Alsacia quedó dentro de Francia, teniendo mucha influencia alemana.

¿Cuándo visitar Alsacia en Navidad? Aunque sea una obviedad de pregunta, tampoco lo es tanto. Los mercados navideños los inauguran a finales de noviembre, así que ese ya sería un buen fin de semana para ir porque estaría menos masificado. Nosotros fuimos en el puente de diciembre que solo se celebra en España y la verdad que, los días entresemana se estaba bien, pero cuando llegó el fin de semana (8 y 9 de diciembre), la cosa se “abarrotó”. Así que nuestro consejo es, si podéis, que viajéis entre semana, ya que, parece ser, los fines de semana, eso se llena una barbaridad.

Por otra parte, también os aconsejamos que lo hagáis antes del día de Navidad, aunque después sigue habiendo ambiente navideño, hay muchos mercados que los quitan después de esta fecha. Todo esto comprobarlo antes de comprar vuestros billetes.

Aunque Alsacia es muy conocida por su Navidad, también debe ser precioso ir en otra época del año como primavera o verano. Esos pueblos tienen un encanto especial, y la ciudad de Estrasburgo es preciosa!

¿Dónde volar? Nosotros volamos a Frankfut porque nos salía muy bien de precio con Ryanair. Desde el aeropuerto de Frankfurt hasta Mulhouse, que fue el pueblo más al sur que visitamos, tardamos 3 horas. También podéis volar a Baden-Baden (Alemania), Estrasburgo, Basilea (aeropuerto que tiene salida a tres países: Suiza por la parte de Basilea, Francia por la parte de Mulhouse y Alemania por la parte de Friburgo). En fin, comprobar en el mapa las principales ciudades que están cerca y buscar vuelos. Hay muchas opciones. Tener en cuenta que luego lo normal es que alquiléis coche para recorrer Alsacia, por lo que no será lo mismo alquilar un coche en Alemania que en Suiza. Nuestro consejo es que lo comprobéis todo bien antes de reservar.

¿Cómo moverse? Lo mejor es que alquiléis un coche y os mováis con total libertad. Hay varios pueblos que visitar, unos más grandes y otros más pequeños. En algunos pasaréis unas horas y en otros toda la mañana o toda la tarde, por lo que lo mejor para conocer toda esta zona es hacerlo con coche de alquier. ¿Es posible hacerlo en transporte público? Es posible. Os dejamos aquí la web de transporte público de Alsacia. Además se pueden contratar tours desde ciudades como Estrasburgo o Colmar. EN un día te llevan a ver varios pueblos de Alsacia y regresas a esa ciudad el mismo día.

¿Dónde alojarse? Dependiendo de la ruta que vayáis a hacer podéis alojaros todas las noches en el mismo sitio, siendo Colmar un punto intermedio, o podéis ir cambiado de alojamiento en función de vuestra ruta. Nosotros dormimos dos noches en Colmar y una en Estrasburgo. Nuestros alojamientos no estaban en las ciudades, estaban alrededor, ya que, el precio cambiaba mucho, y al tener coche no nos importaba desplazarnos.

¿Qué pueblos visitar? En la región de Alsacia hay muchos pueblos preciosos que visitar. Nosotros visitamos los siguientes:

-Mulhouse

-Eguisheim

-Riquewhir

-Colmar

-Kayserberg

-Estrasburgo (capital de Alsacia)

Además de estos pueblos que visitamos, otros de Alsacia que se caracterizan por ser muy bonitos son:

-Ribeauvillé

-Obernai

-Turckheim

-Munster

-Guebwiller

¿Dónde comer? En Alsacia hemos comido muy bien. La verdad que al ir en época de Navidad hemos comido mucho en mercados navideños, excepto tres veces que buscamos la comida típica de alli. Uno de los sitios a los que fuimos a probar la Tarte Flambée (comida típica de allí), fue Le Palais Gourmand en Colmar. En Mulhouse nos comimos un crepe en Crampous Mad y en Estrasburgo probamos una pasta exquisita en Il Girasole. Los tres sitios, super recomendables! En los mercadillos comíamos de todo: salchichas, gofres, crepes de Nutella… (se ma hace la boca agua de pensarlo), y también probamos los dulces típicos de Alsacia en Navidad. Tenéis que probarlo todo aunque volváis con algún kilo de más…forma parte del viaje!jeje! Una bebida que toman mucho es el “vin chaud” o vino caldo o caliente. Os harán pagar el vaso donde os lo ponen y luego podéis devolverlo o quedároslo de recuerdo.

Nuestra ruta

En el mapa os dejamos en azul los pueblos que visitamos, en morado nuestros alojamientos, en amarillo algunos restaurantes que nos recomendaron antes de ir, y en verde los mercados de Navidad más importantes.

Como os decíamos antes, nosotros volamos a Frankfurt. Llegamos por la noche, cogimos nuestro coche de alquiler y dormimos cerca del aeropuerto. Lo importante era descansar para empezar el día siguiente bien descansados. Después de desayunar pusimos rumbo a nuestro primer destino.

Mulhouse

Tardamos unas 3 horas y cuarto en llegar a Mulhouse desde Frankfurt. Llegamos sobre las 12.30 horas y aparcamos en el centro comercial Porte Jeune. Por 2€ puedes estar 4 horas y está en pleno centro. Íbamos a aparcar en la calle, en zona azul, pero un francés nos aconsejó aparcar en el centro comercial porque nos salía mejor de precio, y así fue.

Después de aparcar nos fuimos directos a la plaza de la catedral, paseando por su centro peatonal. Qué bonita la plaza de la catedral decorada con su gran noria y su mercado navideño. La catedral de Mulhouse, realmente es un templo protestante y es el más alto de Francia. En la plaza también se encuentra el Ayuntamiento de color rosado y del S. XVIII. La plaza en sí es una maravilla, pero de Navidad es más bonita si cabe.

Mulhouse no tiene más que dejarse llevar por su centro peatonal, así que os aconsejamos precisamente eso, que os dejéis llevar.

Tras Mulhouse pusimos rumbo a Colmar, a 30 minutos en coche.

Colmar

Colmar es la ciudad navideña por antonomasia (aunque muy discutido este título con Estrasburgo). En Colmar hay Navidad en cada esquina que gires, no solo por sus mercados, que hay varios, sino también por la decoración de sus calles y sus fachadas.Pero además, es la capital de los vinos de Alsacia.

Los mercados de Navidad de Colmar abren de lunes a jueves de 10 a 19 h y de viernes a domingo de 10 a 20 h. El 24 de diciembre hasta las 17 h. La mayoría los quitan el 30 de diciembre. Os dejamos aquí el link de la web de los mercaditos de Alsacia para que comprobéis la información, porque puede variar de un año a otro.

Los principales mercados de Colmar son los siguientes:

Place Jeanne d´Arc: mercado tradicional dedicado a productos locales y gastronómicos. Este fue el primer mercado que nos encontramos nosotros. Accedimos a él desde la calle Rue dels Clefs. Si con este ya alucinamos, cuando vimos el resto no dábamos crédito. Es un mercadito pequeño pero donde ya te impregnas del olor de su “vin chaud”, vino caliente con especias.

Place de Dominicains: Este mercado navideño se encuentra en la plaza de la Iglesia de Dominicains. Es muy bonito porque se encuentra al lado de la enorme Iglesia que le da nombre.

Place de l´Ancienne Douane: A mi este mercado me encantó. Más que por el mercado en sí, por sus rincones y fachadas. Si vais con niños, aquí hay alguna atracción para que jueguen los más peques.

Petit Venice: En este mercado sí que disfrutarán los más pequeños porque también hay atracciones para ellos. A mi me encantó la Petit Venice, sus puentes, sus luces de colores por la noche, su ambiente tan navideño. Es increíblemente bonito!

Mercado interior du Koïfhus: Muy cerquita de Place de l´Ancienne Douane. Lo ubicaréis porque es un rincón precioso muy decorado, donde seguro querréis haceros una foto!

Además de los mercados tenéis que dejaros llevar por sus calles. La Rue des Marchands es preciosa y veréis la casa Pfister, una casa de madera pintada que no os dejará indiferentes.

Nosotros el primer día llegamos sobre las 16 horas, así que poco pudimos ver con luz, al día siguientes después de visitar dos de los pueblecitos de Alsacia, nos fuimos directos a Colmar a comer y a poder ver los mercaditos a plena luz del día. Luego se nos hizo de noche (sobre las 17 de la tarde) y también volvimos a disfrutar de Colmar de noche.

En Colmar, igual que en todos los pueblos de Alsacia, dejaros llevar, la propia ciudad, las luces, los olores, os irán llevando e iréis descrubiendo los mercaditos.

¿Lo que más me gustó de Colmar? Sería difícil quedarme con una cosa solo, pero me quedo con los puentes de la Petit Venice, sus casitas de madera y el mercadito de Place de l´Ancienne Douane con su árbol de Navidad blanco y su precioso rincón.

Eguisheim

Nuestro segundo día en Alsacia queríamos visitar dos pueblos de cuento. El primero fue Eguisheim. Tuvimos suerte, llegamos temprano, pudimos aparcar en la calle y pudimos visitarlo sin apenas gente. Después de una hora el pueblo se empezó a llenar y perdió parte de su encanto. Para aparcar, hay parkings de pago habilitados, nosotros tuvimos suerte y pudimos aparcar en la calle(no es lo normal).

Eguisheim está situado a 7 kilómetros de Colmar, a unos 15 minutos en coche. Es un pueblo pequeñito, considerado uno de los pueblos más bonitos de Francia y en el que se inspiró el cuento de niñois de la Bella y la Bestia. Es un pueblo, literalmente, de cuento.

Su calle más bonita, Rue du Rempart, la ubicaréis enseguida porque es la calle que sale hacia la iziquierda de este rincón tan típico:

Su plaza también es preciosa, con la fuente y la catedral de fondo.

Y su mercado de Navidad, aunque pequeñito y modesto, tiene un encanto especial.

A nosotros este pueblo nos encantó. No se si porque fue el primero, o porque lo pudimos ver con poca gente, pero nos transmitió algo especial.

Riquewhir

A tan solo 20 minutos de Eguisheim y a 14 kilómetros de Colmar, se encuentra Riquewhir, para muchos, el pueblo más bonito de todos. Nosotros lo vimos con demasiada gente y no nos llevamos esa impresión, aún así, el pueblo es precioso. Aparcamos también en la calle, aunque también hay parkings de pago habilitados en Navidad.

Riquewhir es una calle peatonal preciosa, totalmente decorada de Navidad, con varios mercados de Navidad y con uno especialmente grande en la plaza del Ayuntamiento. Nosotros accedimos por la torre Dolder y bajamos hasta la plaza del Ayuntamiento. El mercadito de esta plaza nos encantó, tenía de todo, comida, decoración navideña, productos artesanos, dulces de Navidad,…

Visitamos este pueblo en dos horitas más o menos porque queríamos volver pronto a Colmar a comer y a aprovechar las horas de luz.

Kayserberg

Estuvimos a punto de no ir y menos mal que finalmente decidimos ir antes de poner rumbo a nuestro último destino: Estrasburgo. Kayserberg es un imprescindible y os lo recomendamos. Llegamos pronto, sobre las 9.30 horas, aparcamos en un parking de zona azul en la entrada del pueblo y lo primero que hicimos fue desayunar. La verdad que al principio no había mucha gente nadie, sobre las 10.30 horas se empezó a llenar y luego resultó imposible incluso acceder a algún mercadito. Se notaba que era sábado.

Pasear por la calle principal hasta el río y luego por la calle de la izquierda. El pueblo hace como una L. Os encantará.

Después de pasar dos horas aquí nos fuimos hacia Estrasburgo, a una hora prácticamente en coche de Kayserberg.

Estrasburgo

Estrasburgo es considerada de la capital de la Navidad (capitale de Noël), además de ser la capital de Alsacia. Después de Colmar, Estrasburgo nos encantó, y eso que lo vimos con demasiada gente, y cuando digo demasiada es hasta el punto de no avanzar en algunas calles. Daba hasta miedo. Aparcamos a las afueras, a 10 minutos andando del centro. Cuando llegamos al río, en los puentes habían controles donde tenías que enseñar las mochilas y los bolsos. Toda seguridad es poca y más sabiendo que dos días después de estar nosotros allí hubo un tiroteo terroritsta, donde murieron 4 personas.

Estrasburgo en Navidad se transforma y se llena de luces de colores y de mercados. Hay 10 mercados de Navidad repartidos por toda la ciudad que seguro os iréis encontrando. A la ciudad no le falta detalle y hay fachadas que son dignas de visitar.

¿Qué visitar en Estrasburgo? Para nosotros hay 3 imprescindibles:

-Petit France

-La Rue Merciére y la plaza de la catedral

-La palza Kleber

Estos tres sitios son preciosos, y luego, como os decíamos, la ciudad está llena de mercados navideños. Los mercados de Navidad que más nos gustaron fueron:

Mercado Boglie: este mercado es el más grande con diferencia y venden de todo, sobretodo es conocido por vender adornos navideños y dulces típicos de la zona.

Place Benajmin-Zix (en el barrio Petit France): lo más bonito de este mercado es su ubicación. En el barrio de la pequeña Francia de Estrasburgo con el río a un lado y las casas de madera a otro.

Mercado de la plaza de la catedral: Os aconsejemos que lleguéis a la catedral desde la rue de Merciére. Es increíble ver la catedral desde esa calle estrechita, toda decorada de Navidad.

Mercado de la plaza Gutenberg: este mercado cada año está dedicado a un país y este año era Finlandia. Los puestecitos estaban decorados como de Laponia, con sus banderas, y se servían productos típicos de allí como el salmón.

Mercado de la plaza del Templo Nuevo (Place du Temple Neuf)

Mercado de Navidad de San Tomás: este modesto mercado se encuentra a los pies de la Iglesia de San Tomás. A nosotros nos gustó mucho porque no había mucha gente. De hecho, aquí merendamos y cenamos el mismo día.

-Mercado de Navidad alternativo ubicado en Place Grimmeissen: aquí encontraréis regalos originales y diferentes. No parece un mercado de Navidad en sí pero había mucha gente joven comiendo y bebiendo.

Otros sitios navideños de interés:

Plaza Kleber: aunque en esta plaza no hay un mercado en sí tenéis que ir. Es donde se encuentra el árbol de Navidad más grande de Europa (30 metros de altura) y donde montan una pista de patinaje.

Calle de oro (le carré d’or): Esta calle está en la parte izquierda de la catedra y da a la plaza del templo nuevo donde hay un mercado de Navidad pequeñito pero con mucho encanto. Yo en esta calle me calle me llegué a agobiar de tanta gente que había. No se podía ni andar un sábado por la tarde.

Puente de San Martín: este puente se encuentra de camino a la Petit France y tanto de día como de noche las vistas son super bonitas.

Os aconsejamos que os dejéis llevar por la ciudad y más en Navidad, os iréis encontrando con mercados navideños sin buscarlos y con rincones tan preciosos como este:

Hasta aquí nuestra propuesta de visitar Alsacia en Navidad. Esperamos haberos contagiado un poquito de nuestro espíritu navideño y que os animéis a visitar esta zona de Francia algún año, seguro que no os deja indiferentes. Feliz Navidad!

Salzburgo en un día

Salzburgo en un día

La ciudad de Salzburgo (ciudad de la sal), en Austria, se encuentra en la frontera con Alemania, a 150 kilómetros de Munich y a 300 kilómetros de la capital de austriaca (Viena). Esta ciudad fue nuestro primero contacto con este país, desconocido para nosotros hasta ese momento y del que volvimos completamente enamorados.

¿Por qué es famosa Salzburgo? Mozart nació allí y de hecho, allí se encuentra su casa-museo (pasaréis por delante seguro). Además, por eso tienen lugar los festivales musicales más importantes del país. Además de eso, Salzburgo es una ciudad pequeña pero de las más conocidas de Austria. Con encanto y muy bonita. Su nombre significa ciudad/castillo de la sal y proviene de las barcas que transportaban sal en el S.VIII y que debían pagar un impuesto.

Cómo llegar: Como estábamos haciendo un “road trip” por la zona, nosotros llegamos en coche desde Alemania. Salzburgo tiene aeropuerto. También podéis volar a Munich y coger un tren o autobús hasta Salzburgo.

Dónde aparcar: Nosotros aparcamos cerca del Palacio Mirabell. Como era domingo pudimos aparcar en zona azul sin problema y sin tener que preocuparnos por el ticket de la O.R.A, pero vimos varios parkings de pago por la zona.

Cuánto tiempo necesitas: Nosotros la visitamos en un día. Hay quien dice que en un día no se puede ver, pero yo creo que si lo exprimís bien sí que podréis visitarla.

Moneda: En Austria hay euro, por lo que no tendréis que cambiar divisa. En cuanto al nivel de vida, Austria es un país más caro que España, al nivel de Alemania. Lo que sí que encontramos más barato fue la gasolina, pero OJO, no pongáis en la frontera que siempre es más cara, repostar una vez ya estéis en Austria.

Idioma: En Austria y, sobretodo en la parte de Salzburgo y Hallstatt se habla alemán. En algunos sitios también se habla inglés, sobretodo en los lugares más turísticos.

Dónde dormir: Dormir en Salzburgo no es barato. Nosotros decidimos dormir de camino a Hallstatt. Os dejamos aquí un descuento en Booking para que reservéis vuestro hotel.

¿Qué ver en Salzburgo en un día?

Jardines del Palacio de Mirabell

Como nosotros habíamos aparcado cerca del Palacio de Mirabell, nuestra visita empezó aquí. Al interior del Palacio no entramos porque habíamos leído que únicamente se visita una sala y que no tiene mucho interés. Por donde sí que paseamos fue por sus jardines, que son preciosos y las vistas que desde allí hay a la fortaleza de Salzburgo más aún. Además, nos salió un día de solazo y calor que daba gusto para estar en Austria a principios de Mayo.

La catedral de Salzburgo y la plaza Kapitelplatz

Después de pasear por los Jardines de Mirabell, cruzamos el río Salzach por uno de sus puentes, el puente Staatsbrücke, el cual está repleto de candados.

Después de pasear por sus callecitas y su centro histórico, llegamos a la catedral. La entrada es gratuita, así que tenéis que entrar si o si. Lo que más nos impresionó fue su cúpula vista desde dentro y el órgano, el cual fue tocado por Mozart.

Para ver la catedral desde fuera os tenéis que ir al otro extremo de la plaza Residentplatz y contemplarla. Al estar dentro de una plaza cerrada tienes que alejarte para poder hacerte una idea de su dimensión. No es muy grande, pero lo es más de lo que nos esperábamos. La catedral tiene 142 metros de largo y 33 metros de altura en lu cúpula. Durante la Segunda Guerra Mundial una bomba cayó en la cúpula y la destrozó, siendo reconstruida de nuevo, finalizando las obras en el año 1959.

La plaza Kapitelplatz se encuentra en un lateral de la catedral y os llamará la atención por la esfera dorada que hay en el centro. Además, desde esta plaza se ve toda la fortaleza y la estampa es muy bonita.

Mirador Mönchberg

Lo nuestro es ver las ciudades desde las alturas, y eso que tengo un vértigo de estudio! El mirado Mönchberg realmente es la terraza del Museo de Arte Contemporáneo de Salzburgo. La entrada cuesta unos 4€ y se sube en ascensor. Las vistas desde allí, para mi, son las mejores de Salzburgo. Desde allí se ve el rio, la fortaleza, la catedral y el entramado de calles estrechas.

Nosotros decidimos investigar e ir hacia la fortaleza desde aquí. El entorno es precioso. Fuimos andando por la senda marcada de la montaña hasta que llegamos a la fortaleza. De verdad que si podéis hacerlo asi. Es una ruta fácil, de unos 30 minutos que se os pasará volando y llegaréis a las faldas de la fortaleza. Lo bueno, os ahorraís el funicular y hacéis ejercicio. Basta con que sigáis las indicaciones de Hohensalzburg y llegaréis.

La fortaleza Hohensalzburg

La fortaleza Hohensalzburg data del año 1077, año en que empezó su construcción. Hoy en día e suna de las fortalezasmás grandes y mejor conservadas de toda Europa, habiendo sido una fortaleza defensiva por su punto estratégico en la ciudad y en Europa.

Se puede subir en funicular o andando. Nosotros lo hicimos andando desde el mirador de Mönchberg y os lo recomendamos. Una vez llegamos a la fortaleza tuvimos que pagar unos 8€ por entrar. La verdad que lo de los precios no lo entendimos. Tuvimos que pagar, pero ya habían cerradas algunas cosas donde no pudimos entrar. Pero además, cuando ya nos íbamos sobre las 17 de la tarde, la gente entraba gratis, entonces lo que os aconsejamos es que vayáis a esa hora y os lo ahorréis. Realmente lo que vimos desde allí fue la panorámica que hay de toda la ciudad, por que no entramos a ninguna de las estancias. Os dejamos aquí un enlace para que veáis lo de los precios porque hay varias formas de visitar la fortaleza.

Las vistas desde la fortaleza son estas:

Cementerio de San Pedro

A nosotros no nos gusta visitar cementerios, pero este casi que te topas con él cuando bajas de la fortaleza, así que entramos pero, sin más. Dimos la vuelta de rigor y ya está. Supuestamente se hizo famoso por ser uno de los puntos donde se rodó la película de “Sonrisas y Lágrimas”.

La panadería de 700 años y el molino

Una vez salgáis del cementerio, os encontraréis con la panadería más antigua de Austria, la panadería Stiftsbäckerei. A su lado  se encuentra UN viejo molino girando por la corriente del agua. La panaderia estaba cerrada cuando llegamos, una lástima porque me habría encantado probar algo de esta panadería tan famosa.

Kapuzinerberg

Nosotros a este mirador no subimos por falta de tiempo, pero lo teníamos en nuestro recorrido y nos habría gustado verlo. Os lo dejamos aquí por si queréis ir y nos lo contáis.jeje. Se sube a pie y por lo visto está bastante empinado, pero debe de merecer la pena seguro! El atardecer desde allí debe ser una maravilla.

Y sobre todo…. Perderte por sus calles y sus plazas!

Salzburgo es una ciudad muy muy pateable, en la que no necesitaréis coche ni transporte público para nada. Si aparcáis cerca de Mirabell podéis dejar el coche allí durante todo el día y cruza el río para visitar la parte más bonita de la ciudad, donde se encuentran todos los lugares de interés. Austria nos encantó en su primer contacto con Salzburgo, lo que aun no sabíamos es que nos terminaríamos de enamorar cuando visitaramos Hallstatt y sus alrededores.

Esperamos que os haya gustado  y os sirva de ayuda para planificar vuestra próxima visita a la ciudad de Mozart!

Un día en Rothenbug ob der Tauber

Un día en Rothenbug ob der Tauber

Desde el primer momento en que me enseñaron una foto de Rothenburg ob der Tauber, tuve claro que este destino tenía que estar dentro de nuestra ruta rara por Alemania y Austria, asi que fue la primera parada.

Desde Frankfurt hasta esta ciudad hay como unas dos horas en coche. Nuestra idea era llegar temprano pero el tráfico nos jugó una mala pasada y terminamos llegando cerca de las 12 del medio día. Lo bueno de ir en mayo es que el día alarga y pudimos estirar más nuestra visita en esta ciudad de cuento. Aunque Rothenburg ob der Tauber anteriormente no formaba parte de la ruta romática, era tanto el interés que se mostraba por esta ciudad que se terminó por incluir y ahora es uno de sus iconos. Además, por lo visto, es un lugar que hay que incluir en cualquier ruta navideña que quede cerca de él.

¿Dónde se encuentra Rothenburg ob der Tauber? Esta ciudad de cuento se encuentra en el estado de Baviera, a tan solo dos horas de Franfurt en coche. Cuenta con 10.000 habitantes, por lo que más que una ciudad parece un pueblo. Se encuentra dentro de la ruta romántica y es considerada una de las ciudades más bonitas de Alemania.

¿Cómo llegar a Rothenburg ob der Tauber? Nosotros llegamos en coche desde Frankfurt. Lo normal es que lleguéis en coche haciendo alguna ruta por Alemania, pero probablemente desde Frankfurt o Munich tengáis tours de un día para visitar la ciudad.

¿Dónde aparcar? En cuanto al tema del parking, nosotros parece ser que aparcamos en un parking privado sin saberlo y nos lo ahorramos, pero os vamos a dejar información sobre donde aparcar que habíamos leído antes de ir. Hay varios parkings en las entradas principales del pueblo que están perfectamente señalizados:

  • P1 – En Friedrich-Hörner-Weg (autobuses, camiones y turismos)
  • P2 – En Nördlinger Straße (autobuses, turismos y autocaravanas)
  • P3 – En Schweinsdorfer Straße (autobuses, camiones, turismos y autocaravanas)
  • P4 – En Hornburgweg (turismos)
  • P5 – En Bezoldweg (turismos)

Fuente: https://www.rothenburg.de

¿Cómo vistar la ciudad? Rothenburg ob der Tauber es super fácil de visitar y lo mejor es que os dejéis de llevar por sus calles y callejones. Está totalmente rodeado por una muralla y en su gran parte es peatonal. Aunque es una ciudad pequeñita su interés histórico y cultural hará que de para un día completo. Además, si vais un día de sol, es genial sentarse en los escalones de Marktpltz o en alguna de las zonas verdes que tiene.

Un poco de historia… En el año 970, ese fundó la parroquia de Detwang, en el valle del rñio Tauber, a pocos metros de lo que hoy es Rothenburg. Sobre el año 1080, los Condes de Komburg levantaron un castillo en las cercanías de la ciudad y en el año 1116 su herencia queda en manos del Convento de Komburg (en Schwäbisch Hall) y el de Neumünster (en Würzburg). Posteriormente, en el año 1142 el primer rey de la Dinastía Staufer (Conrado III), adquiere el área que se transformaría con el tiempo en Rothenburg ob der Tauber y manda construir un castillo, a partir del cual fue creciendo la ciudad que sería destruida casi en su totalidad como consecuencia de un terremoto en el año 1356.

Rothenburg ob der Tauber fue declarada Ciudad Imperial Libre del Sacro Imperio Romano Germánico hasta el año 1803, año en que se disolvió, pero antes de esta disolución, en el año 1631 y en el contexto de la Guerra de los 30 años, el Conde Tilly tomó la ciudad y se dice que, en esa época, este Conde hizo prisioneros los concejales del ayuntamiento, los condenó a muerte y ordenó que la ciudad fuese quemada. El Alcalde de Rothenburg ob der Tauber le dio como ofrenda de bienvenida una botella de vino de 3 litros y cuarto de capacidad, y el Conde conminó la pueblo a beberse de un trago aquella botella de vino para salvar a su pueblo. El Alcalde, como buen Alcalde que era, se prestó voluntario y se bebió esa botella de trago, salvando así a su pueblo de ser matado y quemado. Hoy en día, se conmemora este hecho con una fiesta llamada Meistertrunk (trago maestro).

En 1803, con la disolución del Sacro Imperio Romano, Rothenburg ob der Tauber pasó a formar parte de Baviera. En estos años la ciudad llegó a ser un destino turístico favorito de ingleses y franceses.

El 31 de marzo de 1945, en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, la ciudad fue bombardeada, quedando el 40% de la ciudad destruída, habiendo sobrevivido las partes más antiguas de la ciudad y sus edificios históricos. Los edificios destruidos fueron reconstruidos en su forma original después de la guerra, en parte, con la ayuda de donaciones de miembros del ejército americano.

Qué no te puedes peder:

Marktplatz (plaza del mercado). Hay varios edificios emblemáticos en esta plaza: el Ayuntamiento, la torre del reloj, el edificio más antiguo de la ciudad que era una farmacia,…

La muralla de Rothenburgo ob der Tauber. Recorrer a pie la antigua muralla y disfrutar de las vistas que desde allí tenéis de la ciudad y sus torres.

Las torres y puertas de la muralla. Hay varias entradas con sus torres a cuál más bonita. Las iréis viendo a lo largo de toda la ciudad. La más famosa y fotografiada es la torre de Siesbersturm.

Spialtor (El bastión del Hospital). Es un castillo que se construyó en el Siglo XVI.

Como os hemos dicho antes, dejaros llevar, meteros por callejones, subir a la muralla, bajar y volver a subir. Os encantará visitarlo así y no os perderéis nada porque os iréis encontrando todo por el camino.

No os podemos aconsejar donde dormir y comer porque nosotros dormimos en Frankfurt la noche de antes y, esa noche, dormimos camino de Salzburgo, en el lago Chiemsee. Un lago precioso de camino a Austria donde disfrutamos de una preciosa puesta de sol, pero os dejamos aquí descuento en booking para que podaís reservar vuestro hotel.

En cuanto a la comida, comimos en un mercadito que había en la misma Marktplatz. Como no podía ser de otra manera: salchica y cerveza, lo mismo que cenamos esa noche en el lago…

Esperamos que os haya gustado el post y que os resulte útil para organizar vuestra escapada a esta zona de Alemania! Gracias por leernos!

 

Escapada Alemania-Austria

Escapada Alemania-Austria

Dicen que las cosas que menos se planean son, por lo general, las que mejor salen. En enero compramos unos vuelos a Frankfurt para viajar en el puente de mayo sin saber la ruta que haríamos. Entre medias, salió Tanzania y dejamos un poco abandonado este viaje. Tan es así que nos platenamos si dejar perder los vuelos o no, pero finalmente nuestro espíritu viajero venció y nos fuimos rumbo a Frankfurt sin saber bien qué ruta haríamos. Nos lo pasamos “`pipa”!

Al principio, cuando compramos los vuelos, teníamos la idea de ir hacia Austria. Nos hacía mucha ilusión conocer Hallstatt, el que dicen que es el pueblo más bonito de Europa.

La ruta que finalmente hicimos no es una ruta pre-determinada, sino que nos dejamos llevar. Habíamos oído hablar de un pueblecito muy bonito que había cerca de Frankfurt: Rothenburg ob der Tauber. Además, queríamos conoce Hallstatt. Con esto, la ruta final y que confeccionamos sobre la marcha, fue la siguiente:

-Día 1: Rothenburg ob der Tauber y lago Chiem (en la frontera con Austria)

-Día 2: Salzburgo y atardecer en Hallstatt

-Día 3: Hallstatt y lago Gosausee

-Día 4: Heidelberg

¿Cómo lo hicimos? Alquilamos un coche con la compañía Avis a través de AutoEurope, porque era la opción más económica y con kilometraje ilimitado, ya que, si cruzábamos a Austria, íbamos a hacer muchos kilómetros.

¿Dónde dormimos? La primera noche dormimos en Frankfurt, en un hotel cerca del aeropuerto. El resto de noches, fuimos reservando sobre la marcha y finalmente dormimos un día cerca del Lago Chiem, al día siguiente a 20 minutos de Hallstatt y la última noche en Heidelberg.

¿Por qué hicimos esta ruta finalmente? En el sur de Alemania hay varias rutas para hacer: la ruta del Valle del Mosela, que yo ya había hecho anteriormente, la ruta romántica, que transucrre por varios pueblos del sur de Alemania y la selva negra, que transucrre por la parte del sur-oeste. Podíamos haber hecho alguna de estas dos últimas, pero Hallstatt llamaba nuestra atención. Además, nunca habíamos estado en Austria y era una oportunidad de conocer parte del país. Por ese motivo, nos inventamos esta ruta, que si bien cierto es muy bonita, os aconsejamos que la hagáis con más tiempo que nosotros y añadaís algún que otro punto, como por ejemplo, el castillo de Neuschwanstein, el cual nosotros no pudimos visitar por falta de tiempo.

Al final nosotros hicimos unos 1.300 kilómetros. Un poco paliza para 4 días, pero cumplimos nuestro sueño de visitar el pueblo más bonito de Europa: Hallstatt, con lo cual, compensó.

Idioma: En ambos países se habla en alemán. De hecho, una vez cruzas a Austria no te da la sensación de haber cambiado de país. Hablan en alemán y los paisajes son parecidos a los del sur de Alemania, aunque en la zona de Hallstatt las montañas se vuelven más escarpadas y los paisajes más verdes, por lo menos en la época en que nosotros fuimos.

Cruce de frontera: Ni te enteras. De Alemania a Austria pasas tal cual. En sentido contrario sí que nos pararon y nos preguntaron que de dónde veníamos y a dónde íbamos, pero no tuvimos que enseñar DNI ni pasaporte ni nada. Hay libertad de circulación de personas puesto que ambos países pertenecen a la Unión Europea.

Moneda: En ambos países hay euro, por lo que no tendréis que cambiar moneda. Lo que sí que os aconsejamos es que os vayaís con algo de efectivo. A nosotros que nos encanta tirar de tarjeta nos tocó sacar de un cajero porque había muchos sitios que solo te cogía “cash”.

¿Qué es lo que más nos ha gustado de esta escapada? Sin ninguna duda, Hallstatt y su entorno. Os dejamos con estas vistas del lugar para que os entren las ganas de ir que nos entraron a nosotros la primera vez que lo vimos.

En los próximos posts os contaremos qué ver y hacer en Rothenburg ob der Tauber, Salzburgo, Hallstatt y Heidelberg. Si no te lo quieres perder, suscríbete a nuestra web y sé el primero en leer lo que publicamos! De momento, os dejamos con un mapa donde podéis ver los puntos que visitamos y las distancias.

Gracias por leernos!

TRES DÍAS EN ROMA

TRES DÍAS EN ROMA

Estuvimos en Roma en enero de 2018 y, aunque no fue la primera vez para ninguno de los dos, sí que fue nuestra primera vez juntos. Disfrutamos y paseamos esta ciudad muchísimo, y es que, eso es lo que más me gusta de repetir destinos, la manera en que lo vives las siguientes veces…muy relajadamente. Por eso, y porque sobre Roma hay mucho escrito, hemos decidido hacer un post diferente y proponeros tres paseos por Roma para tres días diferentes. También os recomendaremos algunos restaurantes y lugares para ir…y es que, esta vez tuvimos la gran suerte de ir acompañados de un romano (Raul tiene familia viviendo en Italia). Así que allá vamos:

Primer paseo por Roma

Nuestro primer paseo por Roma lo empezamos en el Coliseo. Yo ya había entrado pero Raul no y no íbamos a permitir que se fuera de allí sin entrar a una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno, así que entramos. Hay varias manera de visitar el Coliseo: 1. comprando la entrada y darle la vuelta vosotros mismos (12€/persona). 2. añadir una audioguía (5€/persona más). 3.Reservar una visita guiada de las muchas que os ofrecerán por los alrededores del Coliseo (entre 25€ y 35€/persona). En esa última opción podéis regatear algo. Algunas de ellas os ofrecen entrar al foro romano con guía por el mismo precio. La visita solo al Coliseo dura una hora más o menos y al foro romano otra hora.

Después de visitar el Coliseo, paseamos por todo el foro romano hasta llegar a plaza Venezia. Justo en plaza Venezia se encuentra un edificio donde hay una estatua de Vittorio Emmanuele. Poca gente entra a este edificio. Es un cementerio militar donde la entrada es gratuita y las vistas desde arriba son preciosas. Se ve Roma a vista de pájaro y se ven todas las cúpulas de las tantas iglesias que hay en esta ciudad. La entrada es gratuita, así que no dudéis en entrar.

Desde Plaza Venezia paseamos por la vía del Corso, la calle principal de Roma, y se hizo la hora de comer. Queríamos huir de las calles céntricas y turísticas, y yo recordaba un sitio donde había comido con mis padres dos años antes. El sitio es una spaghetteria que a mi me parece que está muy buena y de precio está bastante bien para estar en pleno centro.

Después de comer fuimos a la Fontana di Trevi….que maravilla!! Por más veces que la vea siempre me quedo con ganas de estar allí más rato. Quién la haya visto me entenderá…y quien no….tiene que ir! 🙂

Y desde la Fontana di Trevi fuimos al Panteón, un templo de planta circular que cuenta con casi 2.000 años. Lo característico de este templo es su forma esférica y que está abierto al cielo. La entrada es gratuita y bien merece una visita. Tener en cuenta que no deja de ser una iglesia y que hay horarios para visitarla, por lo que, en horas de oficios, solo se podrá visitar si vais a escuchar misa. A nosotros nos pasó. Llegamos el sábado sobre las 17.30 horas y ya no pudimos entrar, así que nos lo reservamos para el día siguiente.

Muy cerquita del Panteón se encuentra la plaza Navona, una plaza con mucha vida en el centro de Roma con tres fuentes preciosas: Fontana dei Quattro Fiumi, Fontana del Moro y Fontana del Nettuno. La plaza está rodeada de bares y restaurantes que le dan mucha vida al lugar.

Desde plaza Navona subimos hasta encontrara la calle del Clementino, que nos llevó directos a Plaza de España. Otra plaza alucinante de Roma, con sus imponentes escaleras y que recibe su nombre debido a que justo en esa plaza se encuentra la embajada española en Roma. Plaza España siempre está lleno de gente sentada en sus escaleras. Puede ser una buena idea comprarse un helado y disfrutarlo sentado allí.

Nuestro último punto del día fue la Plaza del Pópolo, unida a plaza España por la vía del Babuino. Entre una plaza y otra habrá menos de 5 minutos andando. La plaza del Pópolo (plaza del pueblo en español), es otra de las plazas más famosas de Roma. Es una plaza enorme donde también hay mucha vida y está llena de barecitos alrededor. La verdad es que Roma en general tiene mucha vida social.

Nosotros esta noche cenamos en casa de los familiares de Raul, pero por concluir el primer paseo por Roma con una cena en condiciones, os vamos a dejar algunas recomendaciones que nos hicieron a nosotros cerca de la zona en la que termina este primer paseo. No podemos opinar porque no los probamos, pero nos lo aconsejó gente de la que nos fiamos de su criterio y que ha estado viviendo en Roma mucho tiempo.

Restaurante Alfredo alla Scrofa: cerca de Plaza Navona. Su especialidad es la pasta.

Da Tonino: también muy cerca de Plaza Navona y sirven comida típica romana.

Lo zozzone: una pizzeria cerca de plaza Navona.

Segundo paseo por Roma

Nuestro segundo paseo por Roma empezó en la Ciudad del Vaticano. Empezamos temprano y no había mucha gente en la plaza de San Pedro, por lo que la entrada fue rápida (para entrar el Vaticano tienes que pasar un control de seguridad). Una vez dentro, lo primero que hicimos fue subir a la cúpula de la basílica de San Pedro. Ninguno de los dos habíamos subido y nos encantó… las vistas desde allí arriba son una pasada. La entrada son 8€. Ahora bien, armaros de valor porque la subida no es nada fácil. Son 550  escalones. Los primeros 150 más o menos, se pueden hacer en ascensor pagando 2€ más, pero sinceramente, es la parte más fácil y creo que no merece la pena. La primera parte son escalones anchos por una escalera de caracol. Cuando termina esta parte llegas a la base de la cúpula y desde aquí se puede ver la basílica por dentro. Si tienes vértigo, tienes un problema. Yo lo pase algo mal…Desde aquí empiezas a subir por una escalera de caracol más estrecha que la anterior donde sólo cabe una persona. Este trozo ya es bastante duro. Cuando acaba esta escalera, se estrecha el camino y encima con la forma ovalada de la cúpula, también llegar a dar claustrofobia. Al final de este camino hay unos escalones más anchos y una zona más espaciosa, pero queda el peor tramo. El último y por el que llegas al exterior. Es una escalera, también de caracol pero muy muy estrecha, que se te hace eterna. Cuando termina esto, ya estás arriba! Las vistas son espectaculares…

Cuando bajas, accedes a la basílica de San Pedro por un lateral. Esta iglesia es una de las más bonitas que he visto nunca por dentro. Allí se encuentra la Piedad de Miguel Angel. Casi siempre están haciendo oficios y más si viajáis en fin de semana, por lo que hay que guardar silencio y respeto. El Vaticano tiene más cosas que visitar que nosotros no hicimos porque ya habíamos hecho en nuestros anteriores viajes. De hecho, daría solo para un día visitar todo el recinto. En el museo del Vaticano se encuentra la famosísima capilla Sixtina, que tenéis que ser aunque sea una vez en la vida.

Cuando salimos de la basílica de San Pedro, era un domingo a las 12 horas y esperábamos ver la bendición del Papa, pero se encontraba fuera de Roma y ese día no hubo…así que otra vez será. Bajamos por la Vía de la Conzcliazione hasta el castillo de Sant Angelo. Esta calle ofrece unas vistas preciosas de la plaza de San Pedro y su basílica.

El castillo de Sant Angelo por fuera impresiona y por dentro leímos y nos dijeron, que no merecía la pena, a excepción de las vistas que hay desde allí a toda la ciudad de Roma. Nosotros no entramos, pero sí que estuvimos paseando por su alrededor, ya que, se encuentra a orillas del río Tiber y justo enfrente del puente peatonal Sant’ Angelo, el cual cruzamos.

Volvimos a cruzar Plaza Navona para llegar hasta el Panteón, y es que, no queríamos irnos de allí sin entrar. Esta vez hubo suerte y entramos!

Comimos justo detras del Panteón en un restaurante que se llamaba Archimede y que servían una pasta muy buena. Nos llevó el tío de Raul que es de allí y nos recomendó pedir una pasta que llevaba setas. De entrante pedimos unos fritos, que por lo visto son típicos en Roma. Había verdura en tempura, además de varios quesos también en tempura.

Después de comer improvisamos y fuimos hacia una iglesia que se llamaba Basílica de Sant’Andrea della Valle. La entrada también es gratuita y tiene unos frescos en el techo preciosos. Allí cualquier iglesia parece una catedral… en esta iglesia concretamente hay unos espejos a modo de mesa que te permiten ver las pinturas del techo más cómodamente. Cerca de esta basílica está Campo di Fiori. Esta zona ni Raul ni yo la habíamos visto antes y nos gustó mucho porque nos pareció muy auténtica. En Campo di Fiori estaban haciendo un mercado de productos artesanos y del lugar y algún que otro vendedor nos regaló un buen rato. Por lo visto, esta zona es como la zona de los jóvenes de Roma y está plagada de bares, cafeterias, restaurantes, y mucho ambiente.

Desde Campo di Fiori nos fuimos hacia el Trastevere cruzando por el puente Sisto. Andamos unos 15-20 minutos, pero de verdad que merece la pena andar por Roma. Nosotros ninguno de los días cogimos ni autobús, ni metro ni nada, porque está todo cerca y andar por allí es una maravilla.

En el Trastevere entramos en la Iglesia de Santa Maria del Trastevere. También una iglesia preciosa y enorme en medio de un barrio con mucho encanto. El Trastevere es para pasearlo, para disfrutarlo. Hay también muchísimo ambiente, bares, gente animando la zona haciendo espectáculos, tocando música en directo,… En el Trastevere es típico tomarse el aperitivo italiano. Nos recomendaron un sitio que se llama Freni e Frizioni. Si coincide la hora de cenar y estáis allí, puede ser una opción.

Cuando salimos del Trastevere estaba anocheciendo y los colores del cielo eran una maravilla…así que fuimos paseando por la orilla del rio Riber desde el Puente Sisto hasta Plaza Cavour, donde nos recogían. Fue un paseo super agradable, parando en cada puente, disfrutando de la pura Roma y de su cielo rojizo.

Tercer paseo por Roma

Para el tercer paseo, os proponemos que primer visitéis el Ara Pacis. Nosotros nos quedamos con las ganas. Íbamos tan tranquilos y tan de relax que se nos vino el tiempo encima y finalmente no lo pudimos visitar. Ara Pacis es un altar -monumento dedicado a la diosa Paz en honor a la cual cada año se realizaban en él los sacrificios de un carnero y dos bueyes. Debido a la crecida del río Tiber, este altar quedó sumergido durante más de un milenio. En el siglo XVI se encontraron parte de los restos y en 1938 se llevó a cabo la reconstrucción que se conserva hasta nuestros días. El monumento se encuentra en el interior de un museo acristalado, a orillas del río Tiber y la entrada cuesta 8,5€. A nosotros nos habría gustado verlo y lo tenemos pendiente. No os podemos dar nuestra opinión de si merece la pena o no, así que, si vais, esperamos la vuestra 🙂

Fuente foto: https://sites.google.com/site/geohistoriaarte/obras-destacadas/a/ara-pacis-augustae

Después de esta visita, podéis ir a la Basílica de Santa Maria la Mayor, una basílica enorme, con dos capillas laterales y un altar precioso. Después de la basílica de San Pedro, creo que es la Iglesia que más nos gustó de Roma. Su techo es una auténtica pasada. Como curiosidad, cuando nosotros estuvimos allí, habían estado los reyes de España inaugurando la iluminación de la Basílica y vaya si se notaba…

Cerca de Santa Maria la Mayor hay otra iglesia, San Pedro encadenado (San Pietro in Vincoli), famosa porque en ella se encuentra el Moisés de Miguel Angel. Un escultura realizada por Miguel Angel entre los años 1513 y 1515. Para Miguel Ángel el Moisés fue su obran mayor realismo, tan es así que, al acabarlo, el artista golpeó la rodilla derecha de la estatua y le dijo “¿por qué no me hablas?”, porque esa era la única cosa que les faltaba por estraer del márborl. La propia vida de la escultura.

Muy cerquita de San Pedro encadenado, se encuentra el Domus Aurea, una residencia que mandó a construir el emperador Nerón en Roma. Sus lujos incluían incrustaciones de oro y piedras preciosas, y cuentan que los techos de algunos salones tenían compuertas por donde se arrojaban flores y perfumes durante las fiestas ofrecidas por Nerón. Hasta el S. XV la Domus Aurea estaba cubierta por escombros y se desconocía de su existencia. Fue en este siglo cuando un joven la descubrió. En la actualidad únicamente se puede visitar los fines de semana y, si vais en grupo, podéis llamar para concertar una visita entre semana. Esta fue otra de las cosas que se nos quedó por ver en este viaje. Lo dejamos para el lunes y estaba cerrado. Desde marzo de 2017 te hacen un recorrido virtual para que puedas imaginarte como fue en su dia esta Domus y por opiniones que hemos leído parece que es muy aconsejable.

Desde aquí nos fuimos a comer a uno de los mejores sitios que hemos probado en Roma, que nos habían aconsejado y que, un italiano considera que es de lo mejor de allí. Se trata de Felice a Testaccio, en el barrio de Testaccio. Pedimos las especialidades de la casa, Tonnarelli cacio e pepe (espaguetis con queso y pimienta), alcachofas a la roma y una carne que estaba exquisíta. De postre probamos el tiramisú más rico que he probado en mi vida (y eso que yo no soy muy fan del tiramisú).

Nosotros finalizamos nuestro tercer paseo en Roma, subiendo a Lo Zodiaco, un lugar apartado del centro de Roma donde hay unas vistas preciosas de la ciudad. Como este lugar está un poco aportado, os aconsejamos ir a Gianicolo, cerca del Trastevere, una colina elevada donde también hay unas vistas muy bonitas de Roma.

Os dejamos el mapa donde están marcados por orden todos los puntos propuestos de cada día.

Esperamos que os haya gustado nuestra propuesta de tres paseos por Roma! Gracias por leernos.

RECORRIENDO EL VALLE DEL MOSELA

RECORRIENDO EL VALLE DEL MOSELA

El río Mosela (Mosel, en alemán) es un río que discurre por Francia, Luxemburgo y Alemania y desemboca en el Rin. Lo más bonito de este río son los pueblos que baña a su paso en Alemania y su giro de casi 360º a la altura de Bremm. Fue esto y el castillo de Eltz lo que hicieron que me entraran unas ganas tremendas de visitar esta zona de Alemania. Así que, rápidamente le busqué fecha!

¿Cómo llegar hasta el Valle del Mosela? Nosotros cogimos un vuelo Valencia-Frankfurt y allí alquilamos un coche para recorrer esta parte del sur-este de Alemania. También se puede llegar desde Luxembrugo o Dusseldorf, aunque yo creo que desde Frankfurt es desde donde más cerca queda.

¿Qué recorrido hacer y cómo hacerlo? Os dejamos el mapa con los puntos que visitamos y que creo que son los imperdibles. A partir de ahí, si disponeis de más días podéis añadir más pueblos con encanto y castillos a vuestro recorrido. ¿Cómo lo hicimos? Nosotros lo hicimos en coche porque nos pareció lo más cómodo dada la época del año que la que fuimos y el frío que iba a hacer. Hay partes que se pueden hacer en bici o en barco, surcando las aguas del mismo río Mosela.

¿Cuántos días son necesarios? Pues como todo. Depende de los días de que dispongas podrás hacer más cosas o menos. Nosotros estuvimos 3 días y para recorrer los imprescindibles de Mosela es suficiente. Si tenéis más días podéis visitar Colonia o Heidelberg, ciudades que se nos quedaron pendientes y que algún día visitaremos.

¿En qué época ir? Nosotros fuimos a finales de invierno y encima cogimos una ola de frío, así que viento y nieve estaban asegurados. Supongo que en primavera o otoño debe ser precioso. Lo bueno del invierno es que lo pudimos visitar todo tranquilamente y sin masificaciones.

NUESTRA RUTA DE 3 DÍAS:

DÍA 1: BURG ELTZ-PUENTE COLGANTE GEIERLAY-COCHEM

Habíamos llegado la noche anterior a Frankfurt y habíamos dormirdo en un hotel cerca del aeropuerto. Nos despertamos temprano y, después de desayunar, pusimos rumbo a nuestro primer destino y más esperado del viaje: el castillo de Eltz o Burg Eltz. Tardamos una hora y media en llegar desde Frankfurt, así que llegamos antes de las 11, con la suerte de que no había mucha gente, pero creemos que no por la hora, sino por la época del año.

Había visto cientos de imágenes de este Castillo y tenía que visitarlo… no me decepcionó en absoluto.

Dejamos el coche aparcado en el parking, el cual, al ir en temporada baja, no pagamos (de normal creo que cuesta unos 4€). El castillo lo abren en primavera (este año lo abrían el 25 de marzo y nosotros fuimos el 17 de marzo. Por los pelos!) y lo cierran a finales de otoño, así que no pudimos visitrarlo por dentro, aunque tampoco era nuestra intención. Con verlo por fuera ya nos conformábamos.

Este castillo es un auténtico castillo medieval de piedra y madera que fue el hogar y sirvió como fortificación defensiva de una importante familia en Alemania. A nosotros nos pareció un castillo de príncipes y princesas…de película!

Consejo para visitar el castillo: Durante la temporada alta hay un mini bus que te lleva por una carretera hasta la puerta del castillo. Las vistas desde este camino son preciosas y hay un mirador por el que merece la pena bajar andando. Así que, aunque hay un sendero para hacer una ruta de 1 km en medio del bosque que sale desde el parking, nuestro consejo es que bajéis andando por el camino del mini bus y luego volváis andando por el sendenero hasta el parking. Es decir, que hagáis una ruta circular y así veáis el castillo desde todas las perspectivas posibles.

Después de visitar el castillo, volvimos a coger el coche y pusimos rubo al puente colgante de Geierlay. Este puente colgante, inaugurado en el año 2015, se encuentra a unos 50 minutos del castillo de Eltz, en la localidad de Mörsdorf. La verdad es que da un poco de yuyu. No es apto para gente con vértigo…jeje. El puente tiene una longitud de 360 metros y se encuentra a una altura de 90 metros. Yo, que tengo vértigo, fui capaz de cruzarlo pero pasándolo realmente mal.

El puente tiene una cámara web, donde podéis acceder para verlo en tiempo real. Os dejamos el enlace direco aquí.

 

Para llegar hasta el puente tenéis que aparcar en el parking de la entrada del pueblo, donde está el punto de información turísitco del puente y una cafetería. El parking es de pago. No os podemos decir el precio porque cuando fuimos la máquina se había roto, pero es de pago de O.R.A. Desde el mismo parking tenéis que seguir las indicaciones hacia el puente. Justo desde ahí hay 1,8km hasta donde empieza el puente. Un paseo, primero por el pueblo y luego por un sendero en medio de la nada hasta que se llega al principio del puente. Como os decíamos, el puente son 360 metros de largo y hay que cruzarlo dos veces: a la ida y a la vuelta. Hay algunas rutas para hacer por los alrededores del puente, así que si vais en época de buen tiempo podeis planteros la posibildiad de hacer algún trekking por allí. Nosotros a 0º nos vino justo para cruzarlo.jeje.

Una vez terminamos la visita al puente Geierlay, decidimos comer, y cometimos el error de comer en el pueblo de Mörsdorf. Comimos en una especie de pensión por la que pasaréis por delante para acceder al sendero que lleva al puente. Pensábamos que al ser una pensión local comeríamos bien y nada más lejos de la realidad. Un Gulash de bote y unas salchichas secas sin pan, ni salsa ni nada. Lo bueno es que fue muy económico, pero no os lo aconsejamos en absoluto. La cafetería del punto de información tenía buena pinta algunos platos que vimos, pero seguramente sería cara para lo que ofrecería, como en todo este tipo de sitios, así que si podéis evitar comer aquí, mejor.

Después de comer pusimos rumbo a nuestro último destino del día y donde íbamos a dormir: Cochem. Desde Mörsdorf a Cochem hay unos 30 minutos en coche.Lo primero que hicimos fue ir a nuestro apartamento. Lo alquilamos a través de booking y lo bonito del sitio era que estaba en la orillita del río Mosela con vistas al castillo de Cochem. El apartamento se llamaba Haus Daniella. Por las vistas y la ubicación, valió la pena hospedarse aquí.

Cochem es una pequeña ciudad del oeste de Alemania.Decidimos hospedarnos en esta ciudad los dos días porque, a parte de que nos pareció un lugar con mucho encanto, era un punto estratégico teniendo en cuenta la ruta que queríamos hacer.

Pasamos la tarde visitando Cochem, que no tiene prácticamente mucho que visitar, más que la plaza principal y el puente para divisar las vistas del castillo y el río. Al castillo no entramos porque las reseñas que habíamos leído no lo aconsejaban, pero la verdad es que por fuera era muy bonito.

En Cochem también hay un teleférico que te lleva a lo alto de una montaña y en el que se ve la ciudad a vista de pájaro. La idea era subir hasta allí al día siguiente, pero el día no nos acompañó y tuvimos que cambiar el plan. Si podéis hacerlo, leímos que se puede subir andando y que merece la pena solo por ver las vistas desde allí arriba.

Como habíamos madrugado y había sido un día de kilómetros intenso, cenamos en nuestro apartamento y nos fuimos a dormir temprano para al día siguiente seguir recorriendo los pueblecitos del río Mosela.

DÍA 2: BREMM- BERNKASTEL KUES-TRIER

La idea era empezar el día subiendo al teleférico de Cochem pero amaneció nevando y con mucho frío, así que nos fuimos directamente a Bremm porque queríamos ver el lugar donde el Mosela hace un giro de casi 360º. Para llegar hasta este mirador, aparcamos el coche enfrente de la iglesia de San Laurentius y desde ahí empezamos a subir a través de los viñedos. No hay una ruta marcada, sino que fuimos subiendo por los viñedos hasta que llegamos a un banco y allí nos quedamos a contemplar las vistas del rio Mosela, su giro de casi 360º y los viñedos de alrededor. Realmente Bremm no lo visitamos, únicamente fuimos allí para visitar el giro porque nos pareció una pasada cuando lo vimos en fotos y queríamos estar frente a él.

El siguiente pueblo que queríamos visitar fue Bernkastel Kues, un pueblo que se encuentra a unos 40 minutos de Bremm. De camino empezó  a nevar un poco más fuerte y apenas pudimos parar en los pueblos que hay por la ruta. Aun así, desde el coche se veían preciosos y alguna paradita rápida sí que hicimos.

Bernkastel Kues es una ciudad también del Estado Renania Palatinado, fundada por el año 1.300, de estilo medieval que se encuentra al oeste de Alemania y que también baña el río Mosela. La ciudad es super bonita. Pequeña, con las casitas típicas alemanas de madera y hormigón, con su plaza principal y el puente que cruza el río, que divide la ciudad en dos. Más que ciudad parece un pueblo, pero bien merece una paradita. Su centro peatonal es minúsculo, pero con mucho encanto.

Después de visitar Bernkastel Kues decidimos ir hasta Tréveris (Trier), considerada la pequeña Roma alemana. Esta ciudad no la teníamos prevista en la ruta, pero dado el día que nos había salido tuvimos que improvisar. Desde Bernkastel tardamos unos 40 minutos en llegar hasta Trier. Fue la mejor decisión que tomamos este día. Nos encantó! Es una ciudad grande pero acojedora, con mucha historia. Leímos que es la ciudad más antigua de Alemania y que aun conserva edificaciones realizadas por los romanos. Se encuentra a 9 kilómetros de Luxemburgo y todavía pertenece a la zona de Mosela.

Lo primero que hicimos nada más llegar fue comer. Encontramos un sitio en TripAdvisor. Una hamburgueseria que se llama Bugueramt y que está en el centro de la ciudad, en una calle peatonal. Si os cansáis de la comida alemana, os lo recomendamos.

Después de comer, empezamos a visitar la ciudad. Lo primero que visitamos fue la plaza del mercado, y nos pareció una plaza preciosa. Más amplia y grande que la que habíamos visto en Cochem y en Bernkastel Kues. Como gran parte de Alemania, Trier fue bombardeada durante la segunda guerra mundial, por lo que quedó prácticamente desatruída en su totalidad, conservándose a día de hoy tres casas  del siglo XVI cuyo interior da acceso al antiguo barrio judío de Trier.  Este barrio del siglo XIII fue creado por las familias judías por su seguridad en caso de tener que huir.

En la calle que va desde la plaza del mercado (Haupmark) hasta Porta Nigra se encuentra un edificio que data del año 1.220 conocido como la casa de los Reyes Magos por una pintura de la ‘Epifanía’, que una vez estuvo colgada en las estancias de la casa. El edificio por fuera es curioso, con sus ventas arcadas que recuerdan un estilo morisco.

Desde aquí ya se divisa la Porta Nigra, la construcción más emlemática de la ciudad. La Porta Nigra (construida en el año 180) es la puerta romana de mayor tamaño que se conserva hoy en día y era una de las cuatro puertas con las que contaba la muralla que protegía la ciudad. En el siglo XI, la Porta Nigra fue transformada en una iglesia de dos plantas consagrada a San Simeón.

Yo creo que este edificio fue el que más nos gustó de la ciudad de Trier. Como curiosidad, leímos que en el año 2017, la Porta Nigra había sido elegida por Alemania para aparecer en las monedas de dos euros.

Lo que también nos gustó mucho y nos pareció interesante fue la catedral de San Pedro, la iglesia más antigua de Alemania y que fue construída por etapas, de ahí que en ella confluyan varios estilos: romano, barroco y gótico. Además, al haber sido destruída en parte en la Segunda Guerra Mundial, fue reconstruída al estilo románico para devolverle su estilo original. Por dentro la catedral es preciosa, así que os aconsejemos que entréis (es gratis) y alucinéis con el órgano que hay en su interior.

Nuestra visita a Trier terminó de la mejor manera posible… comiendonos un gofre en un “cuqui sitio” de los que me encanta. Se llama Suite au Chocolat. Nos comimos un gofre y un chocolate que estaba de vicio! Así que, hacer hueco y no os lo perdáis.

Volvimos a Cochem por la tarde y después de hacer un intento de fotografía noctura en el río con el castillo de fondo, nos fuimos a nuestro apartamento a dormir.

DÍA 3: FRANKFURT Y VUELTA A CASA

Como este día teníamos que coger el avión desde Frankfurt a Valencia por la tarde, decidimos visitar Frankfurt. La verdad es que esta ciudad poco tiene que ver…¿Por qué es una ciudad tan conocida?  A parte de ser el centro económico y financiero del país, su ubicación en el centro del mismo hace que sea un nudo de transporte muy relevante en Europa.

Frankfurt fue totalmente destruída en la Segunda Guerra Mundial y debido a ello, es una ciudad muy moderna. Únicamente se recontruyó el centro, el cual es minúsculo. Lo más bonito, al menos para mi, la plaza Roemerberg donde se encuentra el edificio Romer, el ayuntamiento de Frankfurt.

Muy cerquita de la Plaza se encuentra el puente de la Libertad que cruza el río Meno y la catedral de Frankfurt, la Colegiata de San Bartolomé.

Ya veréis como el centro de Franfurt es muy pequeño y lo veréis todo enseguida. Paseando por sus calles encontramos otro “cuqui sitio” con unas tartas para chuparse los dedos….El lugar es precioso y os aconsejamos que os sentéis a disfrutar de uno de sus manjares. Se llama Bitter Zart y es una chocolatería y cafetería. Después comimos en un restaurante que se llama Ariston. Lo encontramos por TripAdvisor y la verdad es que estaba super bueno, así que si no sabís donde ir, puede ser un buen plan.

Y hasta aquí nuestra escapada por el Valle del río Mosela! Si quieres ser el primero en enterarte de nuestras escapadas suscríbete a nuestra web! Gracias por leernos!