TRES DÍAS EN MARRAKECH: CONSEJOS PRÁCTICOS

TRES DÍAS EN MARRAKECH: CONSEJOS PRÁCTICOS

He de reconocer que hasta hace poco Marruecos no era un destino que me llamara mucho, después de volver de Marrakech tengo claro que quiero volver, conocer el norte del país y visitar el desierto del Sahara.

Compramos los billetes Valencia-Marrakech por unos 40€ por persona ida y vuelta y así fue como decidimos conocer esta parte de Marruecos, por una cuestión de «baratismo», jeje. De hecho compramos los billetes sin saber si finalmente podríamos ir: no teníamos días confirmados de vacaciones y, además, me había quedado embarazada, con lo cual, no sabríamos cómo me encontraría y si sería recomendable viajar en ese estado. Finalmente los días en el trabajo nos fueron concedidos y mi embarazo marchaba estupendamente, así que….nos fuimos a descubrir Marrakech en tres días.

Información práctica para viajar a Marrakech:

-Visado: Los ciudadanos españoles no necesitamos visado para viajar a Marruecos, únicamente con el Pasaporte con una vigencia de 3 meses o más es suficiente. Esto es importante porque habíamos leído mucho que la vigencia necesaria eran 6 meses. Llamé a la embajada de Marruecos en España, porque a mi pasaporte le quedaban 5 meses de vigencia, y me confirmaron que con 3 meses de vigencia era suficiente. Un consejo que nos dieron y que os damos que es os llevéis un bolígrafo. Tanto al llegar como para salir del país tendréis que rellenar un papelito y si tenéis que  hacer cola para los bolis y cola para el control de pasaportes, perderéis mucho tiempo. Si lleváis vuestro boli lo podéis rellenar en la misma cola del control de pasaportes. Cuando vayáis a salir del país también tendréis que rellenar otro papelito igual, así que si podéis coger dos y para la vuelta no tenéis que buscar donde están los dichosos papeles. A nosotros nos lo dieron en el riad y nos pareció un detalle porque llegamos al aeropuerto con el papel rellenado.

Importante: Para salir de Marrakech no se aceptan las tarjetas de embarque on line, sino que las tendréis que llevar impresas. A nosotros nos las imprimieron en el riad pero vimos tiendas por la Medina donde te imprimían las tarjetas de embarque, así que no va a ser un problema. Lo que sí que tenéis que saber es que aunque llevéis la tarjeta de embarque impresa y no tengáis que facturar maleta, tenéis que ir a los mostradores para que os sellen esa tarjeta de embarque. Ir con un poco más de dos horas de antelación porque primero tendréis que hacer esa cola y luego pasar varios controles de pasaporte.

-¿Cómo llegar a Marrakech? Desde España lo mejor es ir en avión. Desde Valencia el vuelo tarda apenas 2 horas y con Ryanair hay vuelos directos los martes y los sábados. Otra posibilidad es, si queréis hacer una ruta por Marruecos, que voléis a Fez o Tánger, alquiléis coche y visitéis parte del país llegando a Marrakech o lleguéis con transporte público. Marrakech se encuentra más o menos en el centro del país y en la parte más oeste, aunque lo más cerca que tiene la playa es Essaouira a casi 3 horas en coche.

-¿Cómo llegar del aeropuerto de Marrakech al centro? Nosotros llevábamos el transfer contratado con los del riad. Lo aconsejamos por varias cosas. En primer lugar porque habíamos leído que regatear un taxi una vez llegas al final te sale por el mismo precio (aunque supuestamente no cuesta más de 7€) y, en segundo lugar, porque contratándolo con el riad nos asegurábamos que íbamos a llegar al mismo riad de la mano de ellos. Moverse por la medina de noche nada más llegar no es tarea fácil. Os dejamos aquí un enlace por si queréis reservar el transfer a través de Civitatis, quién también ofrece «free tours» en Marrakech. A nosotros el transfer nos costó 15€ los dos por trayecto. La verdad es que el aeropuerto de Marrakech está super cerca del centro. A unos 6 kilómetros, que se llegan en 15 minutos, 20 minutos si hay mucho tráfico.

Otra opción es ir en el autobís nº 19 que sale desde el aeropuerto y para en la plaza Jamaa el Fna. Cuesta unos 3€ y tarda unos 20 minutos en llegar. Si lo compráis de ida y vuelta cuesta 5€, pero solo podéis comprar esta opción si vuestro vuelo de vuelto sale antes de 15 días. La frecuencia de paso son 20 minutos.

Dónde dormir: Si algo teníamos claro es que queríamos dormir en un riad dentro de la Medina. Y os lo aconsejamos! La palabra «riad» significa edén o jardín y en Marrakech se les llama así a las casas que cuentan con un jardín o patio interior como estancia principal de la casa. Normalmente las habitaciones están alrededor de este patio interior y los desayunos se sirven en él. Aunque cuando hace buen tiempo es muy común que los desayunos se sirvan en las terrazas. Los «riad» no suelen contar con muchas habitaciones. Aunque suelen ser grandes, no dejan de ser casas por lo que lo normal es que cuenten con 7-8 habitaciones. La decoración de este tipo de hospedajes suele ser preciosa, lleno de plantas y con motivos árables muy bonitos. Nosotros nos hospedamos en el Riad Des Eaux et Spa. Aunque el riad estaba bien y os lo podemos aconsejar, os animamos a que busquéis el vuestro porque habían algunos que tenían mejor pinta pero estaban completos.

-Idioma: El idioma oficial de Marrakech es el árabe, aunque todo el mundo habla francés. En algunos sitios se habla inglés, e incluso muchos de ellos chapurrean el español.

-Moneda: La moneda de Marrakech es el dirham marroquí (dh). Cuando nosotros fuimos en Enero de 2018 cambiamos 1€ por 10,7 dirhams. ¿Dónde cambiar? Si tenéis una tarjeta bancaria que no os cobra comisión, esta es una opción. Nosotros preferimos ir con EUROS y cambiar allí. Aunque dicen que en el aeropuerto el cambio sale muy bien, nosotros encontramos una casa de cambio mejor. Está al lado del Hotel Alí y allí conseguíamos cambiar a 10,7 cuando en el resto de sitios estaba a 10,6.

Higiene: No es que Marrakech sea la ciudad más limpia del mundo pero es verdad que me la imaginaba más sucia. No se si será que después de La India ya no me sorprende nada o que realmente no es una ciudad sucia. Aunque nosotros no comimos por la calle porque me daba miedo arriesgar en mi estado, sí que me habrái gustado probar la comida y los zumos de los puestecitos de la plaza Jamaa el Fna. Así que si vais y probáis la comida de esta plaza, luego nos lo contáis. jeje.

-Internet: Aunque hay wifi en muchos sitios de La India, nosotros decidimos comprar una tarjeta de datos nada más salir del control de pasaportes en el mismo aeropuerto. Una tarjeta de Orange con 5 GB nos costó 5€. Solo para datos, no llamadas. También las había de 10GB, 10€. Estas tarjetas sirven para 30 días. Había otras compañías con precios similares pero esta de Orange nos acoplaba bien.

-Religión: En Marrakech la religión oficial y ampliamente mayoritaria es el Islam. La ciudad está llena de mezquitas, algunas preciosas y a determinadas horas escucharéis la hora de rezo por la ciudad. La verdad es que es una experiencia bonita escuchar como rezan y viven su religión.

Qué ver en Marrakech:

En Marrakech hay que dejarse llevar por su Medina, su zoco y su Kasbah, aún así hay sitios que no os podéis perder. Nosotros empezamos haciendo un «Free tour» porque es algo que nos encanta nada más llegar a las ciudades para tener una primera toma de contacto y que te cuenten algo de su historia. A mitad tuvimos un problema y lo tuvimos que dejar. Los «free tour» de Marrakech salen desde el Hotel Alí (al menos los de Civitatis y los que consultamos nosotros). El Hotel Alí es donde está la casa de cambio donde conseguimos el mejor cambio de moneda, en la Plaza Jamaa el Fna.

Os contamos lo que no os podéis perder:

Plaza Jamaa el Fna: es el centro neurálgico de la ciudad. Por el día más tranquila, por la noche, llena de bullicio. Desde la plaza salen todos los callejones para perderse por la Medina. Pasaréis por ella varias veces al día y, al atardecer, os recomendamos que subáis a alguna de las terrazas que hay para observar la plaza desde arriba y el sol escondiéndose por detrás de la mezquita Koutoubia. Nosotros subimos a la terraza de un local que se llama «AQUA». Todas las guias y blogs recomiendan el Café Glacier o el Café France. Suelen estar más masificados porque aparecen en las guías. Sinceramente, subir al que os apetezca y os entre por el ojo. En cualquiera seguro que podéis tomar un buen té moruno.jeje.

-Mezquita Koutoubia: esta mezquita se encuentra a escasos metros de la plaza Jamaa el Fna. De hecho desde la misma plaza se ve. Es el edificio más alto de la ciudad de Marrakech con casi 70 metros de altura. Como curiosidad, contaros que en la parte alta veréis una cosa parecida a una orca, la cual indica la dirección de la Meca y la hora del rezo.

-Pasear por la Kasbah de Marrakech: La Kasbah es un barrio de pequeñas calles donde encontraréis mucho bullicio y cafeterias preciosas. Es como una Medinad dentro de la Medina. Kasbah significa castillo fortificado. Si entráis por la puerta principal, la puerta de Bab Agnaou, lo primero que os encontraréis será la mezquita de la Kasbah y las tumbas Saadies, un espacio reducido donde están enterrados los restos de los sultanes de la dinastía Saadí.

-Perderse en el Zoco de Marrakech: Desde cualquier punto de la plaza Jamaa el Fna podéis adentraros en el zoco de Marrakech y perderos por sus innumerables callejones. A mi fue una de las cosas que más me gustaron de Marrakech. Callejear por el zoco y ver como Raul se entretenía regateando 🙂

-La Mezquita de Alí Ben Youssef, la Madrasa: para nosotros visitar esta Madrasa era un imprescindible pero debido a que está en obras por reforma, durante todo el 2019 estará cerrada.

Plaza del Palacio el Badi: La ubicación exacta de esta plaza es la Rue Bahia Bab Mellah. Nos encontramos con ella andando desde la Kasbah hacia el Palacio de Bahia,  es una plaza llena de vida. Tiendas y cafeterias. En esta zona os encontraréis muchas tiendas de especias y algún vendedor dispuesto a haceros toda la explicación de las espcias que existen y para que se utilizan.

Plaza de las especias (Rahba Kedima Square): esta pequeña plaza tiene muchísimo encanto y se encuentra también en la Medina de Marrakech. En esta plaza demás de especias venden productos de decoración y animales, como camaleones. También nos sorprendió ver ancas de rana. En esta plaza está la famosa cafetera Café des Épices, que en un día de sol y en su terraza os aconsejamos que os sentéis a tomar un café o un té y disfrutar del ambiente de la plaza.

Palacio de Bahía: Este Palacio fue construido a finales del siglo XIX. El Palacio tiene 8 hectáreas de extensión y en él se ubican 150 habitaciones que dan a diversos patios y jardines. De todas esas habitaciones solo se puede visitar un tercio. Lo más impresionante es que cada habitación está decorada de una manera y los techos son increíbles. Seguramente el Gran Patio interior de Honor será lo que más os impresione de este lugar. El precio por entrar a este Palacio es de 70 dirhams por persona.

 

A parte de estos «imprescindibles» nosotros también visitamos el Jardin de Majorelle. Aunque fue una visita que nos gustó, es verdad que no lo consideramos un imprescindible y que si vais con el tiempo justo no os lo aconsejamos. La entrada cuesta 70 dirhams por persona (aquí con el carnet de estudiante os pueden hacer descuento). Desde 1980, los Jardines de Majorelle son propiedad de Yves Saint Laurent. En él podréis encontrar cactus de casi todas las partes del mundo, además de un pequeño bosque de bambú y diferentes palmeras. Para ir hasta allí tendréis que coger un taxi porque está a unos 4 kilómetros del centro. Tuvimos que regatear y finalmente conseguimos un taxi por 40 dirhams (de primeras nos pidieron 80).

Excursiones que puedes hacer desde Marrakech:

Desde Marrakech se pueden hacer varias excursiones para ir a pasar el día. Nuestra escapada duró 3 días y la verdad es que nos podríamos haber quedado en Marrakec, haber descansado y haberla visitado más tranquilamente, pero eso no suele ir conmigo.jaja.

Entre todas las excursiones que se pueden hacer desde Marrakech, barajamos tres:

Cascadas de Ouzoud: son unas cascadas que se encuentran a unas dos horas y media de Marrakech.

Essaouira: una ciudad de pescadores conocida como la Perla del Atlántico que se encuentra también a dos horas y media de Marrakech.

Ouarzazate: ciudad al sur del Alto Atlas marroquí famosa por ser la puerta de entrada al desierto del Sahara.

Esta fue la excursión que elegimos nosotros y nos encantó. Lo hicimos en tour y no por nuestra cuenta  por el poco tiempo que disponíamos en Marrakech. Si hubieramos ido más tiempo habríamos alquilado un coche y lo habríamos visto por nuestra cuenta.

Es verdad que esta excursión es una paliza porque Ouarzazate se encuentra como a casi 5 horas de Marrakech, pero vas haciendo paradas. Salimos a las 8 de Marrakech y llegamos sobre las 19 de la tarde. Primero atravesamos el puerto de Tizi-N-Tichka, a 2.260 metros de altura y vimos las montañas del Alto Atlas nevadas. Podéis parar para disfrutar de las vistas y del paisaje. Veréis algunos pueblos bereberes de camino.

A la hora de comer llegamos a Ait Ben Haddou, para mi, lo mejor del día. Ait Ben Haddou, es la ciudad fortificada más famosa de Marruecos. Y es famosa porque allí se han rodado varias series y películas. Entre ellas: Juego de Tronos, Gladiator, La Momia, y bastantes más. La ciudad está construída a base de barro y paja y es alucinante visitarla. Solo por esto ya merece la pena la paliza de llegar hasta allí.

Después de comer, llegas hasta Ouarzazate. Realmente fue de lo que menos nos gustó. Recorrimos la ciudad y visitamos la Kasbah. También podéis visitar el museo de cine que encontraréis delante de la Kasbah.

¿Dispones de más tiempo en Marrakech?

Si disponéis de más tiempo en Marrakech podéis hacer excursiones de 2-3 días. Una que se nos ha quedado pendiente y que seguro haremos en algún momento, es ir al desierto del Sahara. Para la excursión de visitar el desierto de Mezeorugza y Erg Chebbi necesitás 3 días mínimo. De camino al desierto, pasaréis también por Ouarzazate, así que no os lo podéis perder. Además, atravesaréis un sitio que me muero por conocer: la garganta del Dades. Nosotros el día que lo hagamos, alquilaremos un coche y lo haremos por nuestra cuenta, pero hay muchas excursiones que hacen este tour diariamente, por si preferís ir más cómodos o tranquilos.

Otra opción si disponéis de más días en Marrakech es que visitéis el norte del país. Aunque es verdad que desde España el norte del país es más accesible en vuelo o cruzando el estrecho de Gibraltar, también es opción ir desde Marrakech. Visitar Fez, Tanger, Chauen, Tetuán, Meknes, … otra ruta que me encantaría hacer!

Como veis, Marrakech tiene muchas opciones y a nosotros nos faltaron días para visitar sus alrededores. Si solo queréis visitar la ciudad, con un fin de semana, dos días, es más que suficiente. Aunque la ciudad no tiene nada que nos atraiga para volver, sí que nos hemos quedado con más ganas de Marruecos. Así que….volveremos!

Os dejamos con un mapa de Marruecos donde os marcamos los sitios que visitamos en Marrakech, los que nos habría gustado visitar, y algunos bares, cafeterias, y restaurantes que teníamos anotados por recomendación de varios blogs que seguimos. Nosotros probamos algunos, pero los que más nos gustarón fueron los que nos encontramos de repente y fuimos sin recomedación. Así que, aunque os los señalamos en el mapa, también os aconsejamos que os dejéis llevar, porque algunos de los sitios son más el sitio en sí que la comida que te ofrecen.

Hasta aquí, nuestros consejos prácticos para viajar a Marrakech, nuestros imprescindibles y nuestras recomendaciones. Esperamos volver a Marruecos pronto y cumplir uno de nuestros sueños: visitar el desierto del Sahara, dormir al aire libre contemplando la vía láctea y ver el amanecer en las dunas de Erg Chebbi. Esperamos que os haya gustado este post y, sobretodo, que os sea de utilidad! Gracias por leernos!

 

Los pueblos de Alsacia en Navidad

Los pueblos de Alsacia en Navidad

Aquel que diga que no tiene espíritu navideño debería visitar los pueblos de Alsacia en Navidad si quiere ponerle solución. Es imposible no contagiarse de Navidad solo con pisar uno de sus preciosos pueblos. Acabamos de volver de nuestra escapada y a mi no se me borra la sonrisa de la cara. Me ha parecido precioso, como vivir en un cuento. Un cuento de Navidad. Así que, aquel que vaya próximamente o quiera ir, no os perdáis este post donde os vamos a intentar contar cómo ha sido nuestro viaje, qué hemos visto y qué no, cómo nos hemos organizado y algún que otro consejo más.

¿Dónde está Alsacia? Alsacia se encuentra en el noreste de Francia, siendo su capital Estrasburgo y haciendo frontera con Alemania y muy cerquita de Suiza. Debido a su situación, esta región de Francia ha estado en disputa entre el estado alemán y el francés durante más de 300 años. Finalmente y después de la Segunda Guerra Mundial y hasta la actualidad, Alsacia quedó dentro de Francia, teniendo mucha influencia alemana.

¿Cuándo visitar Alsacia en Navidad? Aunque sea una obviedad de pregunta, tampoco lo es tanto. Los mercados navideños los inauguran a finales de noviembre, así que ese ya sería un buen fin de semana para ir porque estaría menos masificado. Nosotros fuimos en el puente de diciembre que solo se celebra en España y la verdad que, los días entresemana se estaba bien, pero cuando llegó el fin de semana (8 y 9 de diciembre), la cosa se «abarrotó». Así que nuestro consejo es, si podéis, que viajéis entre semana, ya que, parece ser, los fines de semana, eso se llena una barbaridad.

Por otra parte, también os aconsejamos que lo hagáis antes del día de Navidad, aunque después sigue habiendo ambiente navideño, hay muchos mercados que los quitan después de esta fecha. Todo esto comprobarlo antes de comprar vuestros billetes.

Aunque Alsacia es muy conocida por su Navidad, también debe ser precioso ir en otra época del año como primavera o verano. Esos pueblos tienen un encanto especial, y la ciudad de Estrasburgo es preciosa!

¿Dónde volar? Nosotros volamos a Frankfut porque nos salía muy bien de precio con Ryanair. Desde el aeropuerto de Frankfurt hasta Mulhouse, que fue el pueblo más al sur que visitamos, tardamos 3 horas. También podéis volar a Baden-Baden (Alemania), Estrasburgo, Basilea (aeropuerto que tiene salida a tres países: Suiza por la parte de Basilea, Francia por la parte de Mulhouse y Alemania por la parte de Friburgo). En fin, comprobar en el mapa las principales ciudades que están cerca y buscar vuelos. Hay muchas opciones. Tener en cuenta que luego lo normal es que alquiléis coche para recorrer Alsacia, por lo que no será lo mismo alquilar un coche en Alemania que en Suiza. Nuestro consejo es que lo comprobéis todo bien antes de reservar.

¿Cómo moverse? Lo mejor es que alquiléis un coche y os mováis con total libertad. Hay varios pueblos que visitar, unos más grandes y otros más pequeños. En algunos pasaréis unas horas y en otros toda la mañana o toda la tarde, por lo que lo mejor para conocer toda esta zona es hacerlo con coche de alquier. ¿Es posible hacerlo en transporte público? Es posible. Os dejamos aquí la web de transporte público de Alsacia. Además se pueden contratar tours desde ciudades como Estrasburgo o Colmar. EN un día te llevan a ver varios pueblos de Alsacia y regresas a esa ciudad el mismo día.

¿Dónde alojarse? Dependiendo de la ruta que vayáis a hacer podéis alojaros todas las noches en el mismo sitio, siendo Colmar un punto intermedio, o podéis ir cambiado de alojamiento en función de vuestra ruta. Nosotros dormimos dos noches en Colmar y una en Estrasburgo. Nuestros alojamientos no estaban en las ciudades, estaban alrededor, ya que, el precio cambiaba mucho, y al tener coche no nos importaba desplazarnos.

¿Qué pueblos visitar? En la región de Alsacia hay muchos pueblos preciosos que visitar. Nosotros visitamos los siguientes:

-Mulhouse

-Eguisheim

-Riquewhir

-Colmar

-Kayserberg

-Estrasburgo (capital de Alsacia)

Además de estos pueblos que visitamos, otros de Alsacia que se caracterizan por ser muy bonitos son:

-Ribeauvillé

-Obernai

-Turckheim

-Munster

-Guebwiller

¿Dónde comer? En Alsacia hemos comido muy bien. La verdad que al ir en época de Navidad hemos comido mucho en mercados navideños, excepto tres veces que buscamos la comida típica de alli. Uno de los sitios a los que fuimos a probar la Tarte Flambée (comida típica de allí), fue Le Palais Gourmand en Colmar. En Mulhouse nos comimos un crepe en Crampous Mad y en Estrasburgo probamos una pasta exquisita en Il Girasole. Los tres sitios, super recomendables! En los mercadillos comíamos de todo: salchichas, gofres, crepes de Nutella… (se ma hace la boca agua de pensarlo), y también probamos los dulces típicos de Alsacia en Navidad. Tenéis que probarlo todo aunque volváis con algún kilo de más…forma parte del viaje!jeje! Una bebida que toman mucho es el «vin chaud» o vino caldo o caliente. Os harán pagar el vaso donde os lo ponen y luego podéis devolverlo o quedároslo de recuerdo.

Nuestra ruta

En el mapa os dejamos en azul los pueblos que visitamos, en morado nuestros alojamientos, en amarillo algunos restaurantes que nos recomendaron antes de ir, y en verde los mercados de Navidad más importantes.

Como os decíamos antes, nosotros volamos a Frankfurt. Llegamos por la noche, cogimos nuestro coche de alquiler y dormimos cerca del aeropuerto. Lo importante era descansar para empezar el día siguiente bien descansados. Después de desayunar pusimos rumbo a nuestro primer destino.

Mulhouse

Tardamos unas 3 horas y cuarto en llegar a Mulhouse desde Frankfurt. Llegamos sobre las 12.30 horas y aparcamos en el centro comercial Porte Jeune. Por 2€ puedes estar 4 horas y está en pleno centro. Íbamos a aparcar en la calle, en zona azul, pero un francés nos aconsejó aparcar en el centro comercial porque nos salía mejor de precio, y así fue.

Después de aparcar nos fuimos directos a la plaza de la catedral, paseando por su centro peatonal. Qué bonita la plaza de la catedral decorada con su gran noria y su mercado navideño. La catedral de Mulhouse, realmente es un templo protestante y es el más alto de Francia. En la plaza también se encuentra el Ayuntamiento de color rosado y del S. XVIII. La plaza en sí es una maravilla, pero de Navidad es más bonita si cabe.

Mulhouse no tiene más que dejarse llevar por su centro peatonal, así que os aconsejamos precisamente eso, que os dejéis llevar.

Tras Mulhouse pusimos rumbo a Colmar, a 30 minutos en coche.

Colmar

Colmar es la ciudad navideña por antonomasia (aunque muy discutido este título con Estrasburgo). En Colmar hay Navidad en cada esquina que gires, no solo por sus mercados, que hay varios, sino también por la decoración de sus calles y sus fachadas.Pero además, es la capital de los vinos de Alsacia.

Los mercados de Navidad de Colmar abren de lunes a jueves de 10 a 19 h y de viernes a domingo de 10 a 20 h. El 24 de diciembre hasta las 17 h. La mayoría los quitan el 30 de diciembre. Os dejamos aquí el link de la web de los mercaditos de Alsacia para que comprobéis la información, porque puede variar de un año a otro.

Los principales mercados de Colmar son los siguientes:

Place Jeanne d´Arc: mercado tradicional dedicado a productos locales y gastronómicos. Este fue el primer mercado que nos encontramos nosotros. Accedimos a él desde la calle Rue dels Clefs. Si con este ya alucinamos, cuando vimos el resto no dábamos crédito. Es un mercadito pequeño pero donde ya te impregnas del olor de su «vin chaud», vino caliente con especias.

Place de Dominicains: Este mercado navideño se encuentra en la plaza de la Iglesia de Dominicains. Es muy bonito porque se encuentra al lado de la enorme Iglesia que le da nombre.

Place de l´Ancienne Douane: A mi este mercado me encantó. Más que por el mercado en sí, por sus rincones y fachadas. Si vais con niños, aquí hay alguna atracción para que jueguen los más peques.

Petit Venice: En este mercado sí que disfrutarán los más pequeños porque también hay atracciones para ellos. A mi me encantó la Petit Venice, sus puentes, sus luces de colores por la noche, su ambiente tan navideño. Es increíblemente bonito!

Mercado interior du Koïfhus: Muy cerquita de Place de l´Ancienne Douane. Lo ubicaréis porque es un rincón precioso muy decorado, donde seguro querréis haceros una foto!

Además de los mercados tenéis que dejaros llevar por sus calles. La Rue des Marchands es preciosa y veréis la casa Pfister, una casa de madera pintada que no os dejará indiferentes.

Nosotros el primer día llegamos sobre las 16 horas, así que poco pudimos ver con luz, al día siguientes después de visitar dos de los pueblecitos de Alsacia, nos fuimos directos a Colmar a comer y a poder ver los mercaditos a plena luz del día. Luego se nos hizo de noche (sobre las 17 de la tarde) y también volvimos a disfrutar de Colmar de noche.

En Colmar, igual que en todos los pueblos de Alsacia, dejaros llevar, la propia ciudad, las luces, los olores, os irán llevando e iréis descrubiendo los mercaditos.

¿Lo que más me gustó de Colmar? Sería difícil quedarme con una cosa solo, pero me quedo con los puentes de la Petit Venice, sus casitas de madera y el mercadito de Place de l´Ancienne Douane con su árbol de Navidad blanco y su precioso rincón.

Eguisheim

Nuestro segundo día en Alsacia queríamos visitar dos pueblos de cuento. El primero fue Eguisheim. Tuvimos suerte, llegamos temprano, pudimos aparcar en la calle y pudimos visitarlo sin apenas gente. Después de una hora el pueblo se empezó a llenar y perdió parte de su encanto. Para aparcar, hay parkings de pago habilitados, nosotros tuvimos suerte y pudimos aparcar en la calle(no es lo normal).

Eguisheim está situado a 7 kilómetros de Colmar, a unos 15 minutos en coche. Es un pueblo pequeñito, considerado uno de los pueblos más bonitos de Francia y en el que se inspiró el cuento de niñois de la Bella y la Bestia. Es un pueblo, literalmente, de cuento.

Su calle más bonita, Rue du Rempart, la ubicaréis enseguida porque es la calle que sale hacia la iziquierda de este rincón tan típico:

Su plaza también es preciosa, con la fuente y la catedral de fondo.

Y su mercado de Navidad, aunque pequeñito y modesto, tiene un encanto especial.

A nosotros este pueblo nos encantó. No se si porque fue el primero, o porque lo pudimos ver con poca gente, pero nos transmitió algo especial.

Riquewhir

A tan solo 20 minutos de Eguisheim y a 14 kilómetros de Colmar, se encuentra Riquewhir, para muchos, el pueblo más bonito de todos. Nosotros lo vimos con demasiada gente y no nos llevamos esa impresión, aún así, el pueblo es precioso. Aparcamos también en la calle, aunque también hay parkings de pago habilitados en Navidad.

Riquewhir es una calle peatonal preciosa, totalmente decorada de Navidad, con varios mercados de Navidad y con uno especialmente grande en la plaza del Ayuntamiento. Nosotros accedimos por la torre Dolder y bajamos hasta la plaza del Ayuntamiento. El mercadito de esta plaza nos encantó, tenía de todo, comida, decoración navideña, productos artesanos, dulces de Navidad,…

Visitamos este pueblo en dos horitas más o menos porque queríamos volver pronto a Colmar a comer y a aprovechar las horas de luz.

Kayserberg

Estuvimos a punto de no ir y menos mal que finalmente decidimos ir antes de poner rumbo a nuestro último destino: Estrasburgo. Kayserberg es un imprescindible y os lo recomendamos. Llegamos pronto, sobre las 9.30 horas, aparcamos en un parking de zona azul en la entrada del pueblo y lo primero que hicimos fue desayunar. La verdad que al principio no había mucha gente nadie, sobre las 10.30 horas se empezó a llenar y luego resultó imposible incluso acceder a algún mercadito. Se notaba que era sábado.

Pasear por la calle principal hasta el río y luego por la calle de la izquierda. El pueblo hace como una L. Os encantará.

Después de pasar dos horas aquí nos fuimos hacia Estrasburgo, a una hora prácticamente en coche de Kayserberg.

Estrasburgo

Estrasburgo es considerada de la capital de la Navidad (capitale de Noël), además de ser la capital de Alsacia. Después de Colmar, Estrasburgo nos encantó, y eso que lo vimos con demasiada gente, y cuando digo demasiada es hasta el punto de no avanzar en algunas calles. Daba hasta miedo. Aparcamos a las afueras, a 10 minutos andando del centro. Cuando llegamos al río, en los puentes habían controles donde tenías que enseñar las mochilas y los bolsos. Toda seguridad es poca y más sabiendo que dos días después de estar nosotros allí hubo un tiroteo terroritsta, donde murieron 4 personas.

Estrasburgo en Navidad se transforma y se llena de luces de colores y de mercados. Hay 10 mercados de Navidad repartidos por toda la ciudad que seguro os iréis encontrando. A la ciudad no le falta detalle y hay fachadas que son dignas de visitar.

¿Qué visitar en Estrasburgo? Para nosotros hay 3 imprescindibles:

-Petit France

-La Rue Merciére y la plaza de la catedral

-La palza Kleber

Estos tres sitios son preciosos, y luego, como os decíamos, la ciudad está llena de mercados navideños. Los mercados de Navidad que más nos gustaron fueron:

Mercado Boglie: este mercado es el más grande con diferencia y venden de todo, sobretodo es conocido por vender adornos navideños y dulces típicos de la zona.

Place Benajmin-Zix (en el barrio Petit France): lo más bonito de este mercado es su ubicación. En el barrio de la pequeña Francia de Estrasburgo con el río a un lado y las casas de madera a otro.

Mercado de la plaza de la catedral: Os aconsejemos que lleguéis a la catedral desde la rue de Merciére. Es increíble ver la catedral desde esa calle estrechita, toda decorada de Navidad.

Mercado de la plaza Gutenberg: este mercado cada año está dedicado a un país y este año era Finlandia. Los puestecitos estaban decorados como de Laponia, con sus banderas, y se servían productos típicos de allí como el salmón.

Mercado de la plaza del Templo Nuevo (Place du Temple Neuf)

Mercado de Navidad de San Tomás: este modesto mercado se encuentra a los pies de la Iglesia de San Tomás. A nosotros nos gustó mucho porque no había mucha gente. De hecho, aquí merendamos y cenamos el mismo día.

-Mercado de Navidad alternativo ubicado en Place Grimmeissen: aquí encontraréis regalos originales y diferentes. No parece un mercado de Navidad en sí pero había mucha gente joven comiendo y bebiendo.

Otros sitios navideños de interés:

Plaza Kleber: aunque en esta plaza no hay un mercado en sí tenéis que ir. Es donde se encuentra el árbol de Navidad más grande de Europa (30 metros de altura) y donde montan una pista de patinaje.

Calle de oro (le carré d’or): Esta calle está en la parte izquierda de la catedra y da a la plaza del templo nuevo donde hay un mercado de Navidad pequeñito pero con mucho encanto. Yo en esta calle me calle me llegué a agobiar de tanta gente que había. No se podía ni andar un sábado por la tarde.

Puente de San Martín: este puente se encuentra de camino a la Petit France y tanto de día como de noche las vistas son super bonitas.

Os aconsejamos que os dejéis llevar por la ciudad y más en Navidad, os iréis encontrando con mercados navideños sin buscarlos y con rincones tan preciosos como este:

Hasta aquí nuestra propuesta de visitar Alsacia en Navidad. Esperamos haberos contagiado un poquito de nuestro espíritu navideño y que os animéis a visitar esta zona de Francia algún año, seguro que no os deja indiferentes. Feliz Navidad!

Salzburgo en un día

Salzburgo en un día

La ciudad de Salzburgo (ciudad de la sal), en Austria, se encuentra en la frontera con Alemania, a 150 kilómetros de Munich y a 300 kilómetros de la capital de austriaca (Viena). Esta ciudad fue nuestro primero contacto con este país, desconocido para nosotros hasta ese momento y del que volvimos completamente enamorados.

¿Por qué es famosa Salzburgo? Mozart nació allí y de hecho, allí se encuentra su casa-museo (pasaréis por delante seguro). Además, por eso tienen lugar los festivales musicales más importantes del país. Además de eso, Salzburgo es una ciudad pequeña pero de las más conocidas de Austria. Con encanto y muy bonita. Su nombre significa ciudad/castillo de la sal y proviene de las barcas que transportaban sal en el S.VIII y que debían pagar un impuesto.

Cómo llegar: Como estábamos haciendo un «road trip» por la zona, nosotros llegamos en coche desde Alemania. Salzburgo tiene aeropuerto. También podéis volar a Munich y coger un tren o autobús hasta Salzburgo.

Dónde aparcar: Nosotros aparcamos cerca del Palacio Mirabell. Como era domingo pudimos aparcar en zona azul sin problema y sin tener que preocuparnos por el ticket de la O.R.A, pero vimos varios parkings de pago por la zona.

Cuánto tiempo necesitas: Nosotros la visitamos en un día. Hay quien dice que en un día no se puede ver, pero yo creo que si lo exprimís bien sí que podréis visitarla.

Moneda: En Austria hay euro, por lo que no tendréis que cambiar divisa. En cuanto al nivel de vida, Austria es un país más caro que España, al nivel de Alemania. Lo que sí que encontramos más barato fue la gasolina, pero OJO, no pongáis en la frontera que siempre es más cara, repostar una vez ya estéis en Austria.

Idioma: En Austria y, sobretodo en la parte de Salzburgo y Hallstatt se habla alemán. En algunos sitios también se habla inglés, sobretodo en los lugares más turísticos.

Dónde dormir: Dormir en Salzburgo no es barato. Nosotros decidimos dormir de camino a Hallstatt. Os dejamos aquí un descuento en Booking para que reservéis vuestro hotel.

¿Qué ver en Salzburgo en un día?

Jardines del Palacio de Mirabell

Como nosotros habíamos aparcado cerca del Palacio de Mirabell, nuestra visita empezó aquí. Al interior del Palacio no entramos porque habíamos leído que únicamente se visita una sala y que no tiene mucho interés. Por donde sí que paseamos fue por sus jardines, que son preciosos y las vistas que desde allí hay a la fortaleza de Salzburgo más aún. Además, nos salió un día de solazo y calor que daba gusto para estar en Austria a principios de Mayo.

La catedral de Salzburgo y la plaza Kapitelplatz

Después de pasear por los Jardines de Mirabell, cruzamos el río Salzach por uno de sus puentes, el puente Staatsbrücke, el cual está repleto de candados.

Después de pasear por sus callecitas y su centro histórico, llegamos a la catedral. La entrada es gratuita, así que tenéis que entrar si o si. Lo que más nos impresionó fue su cúpula vista desde dentro y el órgano, el cual fue tocado por Mozart.

Para ver la catedral desde fuera os tenéis que ir al otro extremo de la plaza Residentplatz y contemplarla. Al estar dentro de una plaza cerrada tienes que alejarte para poder hacerte una idea de su dimensión. No es muy grande, pero lo es más de lo que nos esperábamos. La catedral tiene 142 metros de largo y 33 metros de altura en lu cúpula. Durante la Segunda Guerra Mundial una bomba cayó en la cúpula y la destrozó, siendo reconstruida de nuevo, finalizando las obras en el año 1959.

La plaza Kapitelplatz se encuentra en un lateral de la catedral y os llamará la atención por la esfera dorada que hay en el centro. Además, desde esta plaza se ve toda la fortaleza y la estampa es muy bonita.

Mirador Mönchberg

Lo nuestro es ver las ciudades desde las alturas, y eso que tengo un vértigo de estudio! El mirado Mönchberg realmente es la terraza del Museo de Arte Contemporáneo de Salzburgo. La entrada cuesta unos 4€ y se sube en ascensor. Las vistas desde allí, para mi, son las mejores de Salzburgo. Desde allí se ve el rio, la fortaleza, la catedral y el entramado de calles estrechas.

Nosotros decidimos investigar e ir hacia la fortaleza desde aquí. El entorno es precioso. Fuimos andando por la senda marcada de la montaña hasta que llegamos a la fortaleza. De verdad que si podéis hacerlo asi. Es una ruta fácil, de unos 30 minutos que se os pasará volando y llegaréis a las faldas de la fortaleza. Lo bueno, os ahorraís el funicular y hacéis ejercicio. Basta con que sigáis las indicaciones de Hohensalzburg y llegaréis.

La fortaleza Hohensalzburg

La fortaleza Hohensalzburg data del año 1077, año en que empezó su construcción. Hoy en día e suna de las fortalezasmás grandes y mejor conservadas de toda Europa, habiendo sido una fortaleza defensiva por su punto estratégico en la ciudad y en Europa.

Se puede subir en funicular o andando. Nosotros lo hicimos andando desde el mirador de Mönchberg y os lo recomendamos. Una vez llegamos a la fortaleza tuvimos que pagar unos 8€ por entrar. La verdad que lo de los precios no lo entendimos. Tuvimos que pagar, pero ya habían cerradas algunas cosas donde no pudimos entrar. Pero además, cuando ya nos íbamos sobre las 17 de la tarde, la gente entraba gratis, entonces lo que os aconsejamos es que vayáis a esa hora y os lo ahorréis. Realmente lo que vimos desde allí fue la panorámica que hay de toda la ciudad, por que no entramos a ninguna de las estancias. Os dejamos aquí un enlace para que veáis lo de los precios porque hay varias formas de visitar la fortaleza.

Las vistas desde la fortaleza son estas:

Cementerio de San Pedro

A nosotros no nos gusta visitar cementerios, pero este casi que te topas con él cuando bajas de la fortaleza, así que entramos pero, sin más. Dimos la vuelta de rigor y ya está. Supuestamente se hizo famoso por ser uno de los puntos donde se rodó la película de “Sonrisas y Lágrimas”.

La panadería de 700 años y el molino

Una vez salgáis del cementerio, os encontraréis con la panadería más antigua de Austria, la panadería Stiftsbäckerei. A su lado  se encuentra UN viejo molino girando por la corriente del agua. La panaderia estaba cerrada cuando llegamos, una lástima porque me habría encantado probar algo de esta panadería tan famosa.

Kapuzinerberg

Nosotros a este mirador no subimos por falta de tiempo, pero lo teníamos en nuestro recorrido y nos habría gustado verlo. Os lo dejamos aquí por si queréis ir y nos lo contáis.jeje. Se sube a pie y por lo visto está bastante empinado, pero debe de merecer la pena seguro! El atardecer desde allí debe ser una maravilla.

Y sobre todo…. Perderte por sus calles y sus plazas!

Salzburgo es una ciudad muy muy pateable, en la que no necesitaréis coche ni transporte público para nada. Si aparcáis cerca de Mirabell podéis dejar el coche allí durante todo el día y cruza el río para visitar la parte más bonita de la ciudad, donde se encuentran todos los lugares de interés. Austria nos encantó en su primer contacto con Salzburgo, lo que aun no sabíamos es que nos terminaríamos de enamorar cuando visitaramos Hallstatt y sus alrededores.

Esperamos que os haya gustado  y os sirva de ayuda para planificar vuestra próxima visita a la ciudad de Mozart!

Un día en Rothenbug ob der Tauber

Un día en Rothenbug ob der Tauber

Desde el primer momento en que me enseñaron una foto de Rothenburg ob der Tauber, tuve claro que este destino tenía que estar dentro de nuestra ruta rara por Alemania y Austria, asi que fue la primera parada.

Desde Frankfurt hasta esta ciudad hay como unas dos horas en coche. Nuestra idea era llegar temprano pero el tráfico nos jugó una mala pasada y terminamos llegando cerca de las 12 del medio día. Lo bueno de ir en mayo es que el día alarga y pudimos estirar más nuestra visita en esta ciudad de cuento. Aunque Rothenburg ob der Tauber anteriormente no formaba parte de la ruta romática, era tanto el interés que se mostraba por esta ciudad que se terminó por incluir y ahora es uno de sus iconos. Además, por lo visto, es un lugar que hay que incluir en cualquier ruta navideña que quede cerca de él.

¿Dónde se encuentra Rothenburg ob der Tauber? Esta ciudad de cuento se encuentra en el estado de Baviera, a tan solo dos horas de Franfurt en coche. Cuenta con 10.000 habitantes, por lo que más que una ciudad parece un pueblo. Se encuentra dentro de la ruta romántica y es considerada una de las ciudades más bonitas de Alemania.

¿Cómo llegar a Rothenburg ob der Tauber? Nosotros llegamos en coche desde Frankfurt. Lo normal es que lleguéis en coche haciendo alguna ruta por Alemania, pero probablemente desde Frankfurt o Munich tengáis tours de un día para visitar la ciudad.

¿Dónde aparcar? En cuanto al tema del parking, nosotros parece ser que aparcamos en un parking privado sin saberlo y nos lo ahorramos, pero os vamos a dejar información sobre donde aparcar que habíamos leído antes de ir. Hay varios parkings en las entradas principales del pueblo que están perfectamente señalizados:

  • P1 – En Friedrich-Hörner-Weg (autobuses, camiones y turismos)
  • P2 – En Nördlinger Straße (autobuses, turismos y autocaravanas)
  • P3 – En Schweinsdorfer Straße (autobuses, camiones, turismos y autocaravanas)
  • P4 – En Hornburgweg (turismos)
  • P5 – En Bezoldweg (turismos)

Fuente: https://www.rothenburg.de

¿Cómo vistar la ciudad? Rothenburg ob der Tauber es super fácil de visitar y lo mejor es que os dejéis de llevar por sus calles y callejones. Está totalmente rodeado por una muralla y en su gran parte es peatonal. Aunque es una ciudad pequeñita su interés histórico y cultural hará que de para un día completo. Además, si vais un día de sol, es genial sentarse en los escalones de Marktpltz o en alguna de las zonas verdes que tiene.

Un poco de historia… En el año 970, ese fundó la parroquia de Detwang, en el valle del rñio Tauber, a pocos metros de lo que hoy es Rothenburg. Sobre el año 1080, los Condes de Komburg levantaron un castillo en las cercanías de la ciudad y en el año 1116 su herencia queda en manos del Convento de Komburg (en Schwäbisch Hall) y el de Neumünster (en Würzburg). Posteriormente, en el año 1142 el primer rey de la Dinastía Staufer (Conrado III), adquiere el área que se transformaría con el tiempo en Rothenburg ob der Tauber y manda construir un castillo, a partir del cual fue creciendo la ciudad que sería destruida casi en su totalidad como consecuencia de un terremoto en el año 1356.

Rothenburg ob der Tauber fue declarada Ciudad Imperial Libre del Sacro Imperio Romano Germánico hasta el año 1803, año en que se disolvió, pero antes de esta disolución, en el año 1631 y en el contexto de la Guerra de los 30 años, el Conde Tilly tomó la ciudad y se dice que, en esa época, este Conde hizo prisioneros los concejales del ayuntamiento, los condenó a muerte y ordenó que la ciudad fuese quemada. El Alcalde de Rothenburg ob der Tauber le dio como ofrenda de bienvenida una botella de vino de 3 litros y cuarto de capacidad, y el Conde conminó la pueblo a beberse de un trago aquella botella de vino para salvar a su pueblo. El Alcalde, como buen Alcalde que era, se prestó voluntario y se bebió esa botella de trago, salvando así a su pueblo de ser matado y quemado. Hoy en día, se conmemora este hecho con una fiesta llamada Meistertrunk (trago maestro).

En 1803, con la disolución del Sacro Imperio Romano, Rothenburg ob der Tauber pasó a formar parte de Baviera. En estos años la ciudad llegó a ser un destino turístico favorito de ingleses y franceses.

El 31 de marzo de 1945, en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, la ciudad fue bombardeada, quedando el 40% de la ciudad destruída, habiendo sobrevivido las partes más antiguas de la ciudad y sus edificios históricos. Los edificios destruidos fueron reconstruidos en su forma original después de la guerra, en parte, con la ayuda de donaciones de miembros del ejército americano.

Qué no te puedes peder:

Marktplatz (plaza del mercado). Hay varios edificios emblemáticos en esta plaza: el Ayuntamiento, la torre del reloj, el edificio más antiguo de la ciudad que era una farmacia,…

La muralla de Rothenburgo ob der Tauber. Recorrer a pie la antigua muralla y disfrutar de las vistas que desde allí tenéis de la ciudad y sus torres.

Las torres y puertas de la muralla. Hay varias entradas con sus torres a cuál más bonita. Las iréis viendo a lo largo de toda la ciudad. La más famosa y fotografiada es la torre de Siesbersturm.

Spialtor (El bastión del Hospital). Es un castillo que se construyó en el Siglo XVI.

Como os hemos dicho antes, dejaros llevar, meteros por callejones, subir a la muralla, bajar y volver a subir. Os encantará visitarlo así y no os perderéis nada porque os iréis encontrando todo por el camino.

No os podemos aconsejar donde dormir y comer porque nosotros dormimos en Frankfurt la noche de antes y, esa noche, dormimos camino de Salzburgo, en el lago Chiemsee. Un lago precioso de camino a Austria donde disfrutamos de una preciosa puesta de sol, pero os dejamos aquí descuento en booking para que podaís reservar vuestro hotel.

En cuanto a la comida, comimos en un mercadito que había en la misma Marktplatz. Como no podía ser de otra manera: salchica y cerveza, lo mismo que cenamos esa noche en el lago…

Esperamos que os haya gustado el post y que os resulte útil para organizar vuestra escapada a esta zona de Alemania! Gracias por leernos!

 

Escapada Alemania-Austria

Escapada Alemania-Austria

Dicen que las cosas que menos se planean son, por lo general, las que mejor salen. En enero compramos unos vuelos a Frankfurt para viajar en el puente de mayo sin saber la ruta que haríamos. Entre medias, salió Tanzania y dejamos un poco abandonado este viaje. Tan es así que nos platenamos si dejar perder los vuelos o no, pero finalmente nuestro espíritu viajero venció y nos fuimos rumbo a Frankfurt sin saber bien qué ruta haríamos. Nos lo pasamos «`pipa»!

Al principio, cuando compramos los vuelos, teníamos la idea de ir hacia Austria. Nos hacía mucha ilusión conocer Hallstatt, el que dicen que es el pueblo más bonito de Europa.

La ruta que finalmente hicimos no es una ruta pre-determinada, sino que nos dejamos llevar. Habíamos oído hablar de un pueblecito muy bonito que había cerca de Frankfurt: Rothenburg ob der Tauber. Además, queríamos conoce Hallstatt. Con esto, la ruta final y que confeccionamos sobre la marcha, fue la siguiente:

-Día 1: Rothenburg ob der Tauber y lago Chiem (en la frontera con Austria)

-Día 2: Salzburgo y atardecer en Hallstatt

-Día 3: Hallstatt y lago Gosausee

-Día 4: Heidelberg

¿Cómo lo hicimos? Alquilamos un coche con la compañía Avis a través de AutoEurope, porque era la opción más económica y con kilometraje ilimitado, ya que, si cruzábamos a Austria, íbamos a hacer muchos kilómetros.

¿Dónde dormimos? La primera noche dormimos en Frankfurt, en un hotel cerca del aeropuerto. El resto de noches, fuimos reservando sobre la marcha y finalmente dormimos un día cerca del Lago Chiem, al día siguiente a 20 minutos de Hallstatt y la última noche en Heidelberg.

¿Por qué hicimos esta ruta finalmente? En el sur de Alemania hay varias rutas para hacer: la ruta del Valle del Mosela, que yo ya había hecho anteriormente, la ruta romántica, que transucrre por varios pueblos del sur de Alemania y la selva negra, que transucrre por la parte del sur-oeste. Podíamos haber hecho alguna de estas dos últimas, pero Hallstatt llamaba nuestra atención. Además, nunca habíamos estado en Austria y era una oportunidad de conocer parte del país. Por ese motivo, nos inventamos esta ruta, que si bien cierto es muy bonita, os aconsejamos que la hagáis con más tiempo que nosotros y añadaís algún que otro punto, como por ejemplo, el castillo de Neuschwanstein, el cual nosotros no pudimos visitar por falta de tiempo.

Al final nosotros hicimos unos 1.300 kilómetros. Un poco paliza para 4 días, pero cumplimos nuestro sueño de visitar el pueblo más bonito de Europa: Hallstatt, con lo cual, compensó.

Idioma: En ambos países se habla en alemán. De hecho, una vez cruzas a Austria no te da la sensación de haber cambiado de país. Hablan en alemán y los paisajes son parecidos a los del sur de Alemania, aunque en la zona de Hallstatt las montañas se vuelven más escarpadas y los paisajes más verdes, por lo menos en la época en que nosotros fuimos.

Cruce de frontera: Ni te enteras. De Alemania a Austria pasas tal cual. En sentido contrario sí que nos pararon y nos preguntaron que de dónde veníamos y a dónde íbamos, pero no tuvimos que enseñar DNI ni pasaporte ni nada. Hay libertad de circulación de personas puesto que ambos países pertenecen a la Unión Europea.

Moneda: En ambos países hay euro, por lo que no tendréis que cambiar moneda. Lo que sí que os aconsejamos es que os vayaís con algo de efectivo. A nosotros que nos encanta tirar de tarjeta nos tocó sacar de un cajero porque había muchos sitios que solo te cogía «cash».

¿Qué es lo que más nos ha gustado de esta escapada? Sin ninguna duda, Hallstatt y su entorno. Os dejamos con estas vistas del lugar para que os entren las ganas de ir que nos entraron a nosotros la primera vez que lo vimos.

En los próximos posts os contaremos qué ver y hacer en Rothenburg ob der Tauber, Salzburgo, Hallstatt y Heidelberg. Si no te lo quieres perder, suscríbete a nuestra web y sé el primero en leer lo que publicamos! De momento, os dejamos con un mapa donde podéis ver los puntos que visitamos y las distancias.

Gracias por leernos!

TRES DÍAS EN ROMA

TRES DÍAS EN ROMA

Estuvimos en Roma en enero de 2018 y, aunque no fue la primera vez para ninguno de los dos, sí que fue nuestra primera vez juntos. Disfrutamos y paseamos esta ciudad muchísimo, y es que, eso es lo que más me gusta de repetir destinos, la manera en que lo vives las siguientes veces…muy relajadamente. Por eso, y porque sobre Roma hay mucho escrito, hemos decidido hacer un post diferente y proponeros tres paseos por Roma para tres días diferentes. También os recomendaremos algunos restaurantes y lugares para ir…y es que, esta vez tuvimos la gran suerte de ir acompañados de un romano (Raul tiene familia viviendo en Italia). Así que allá vamos:

Primer paseo por Roma

Nuestro primer paseo por Roma lo empezamos en el Coliseo. Yo ya había entrado pero Raul no y no íbamos a permitir que se fuera de allí sin entrar a una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno, así que entramos. Hay varias manera de visitar el Coliseo: 1. comprando la entrada y darle la vuelta vosotros mismos (12€/persona). 2. añadir una audioguía (5€/persona más). 3.Reservar una visita guiada de las muchas que os ofrecerán por los alrededores del Coliseo (entre 25€ y 35€/persona). En esa última opción podéis regatear algo. Algunas de ellas os ofrecen entrar al foro romano con guía por el mismo precio. La visita solo al Coliseo dura una hora más o menos y al foro romano otra hora.

Después de visitar el Coliseo, paseamos por todo el foro romano hasta llegar a plaza Venezia. Justo en plaza Venezia se encuentra un edificio donde hay una estatua de Vittorio Emmanuele. Poca gente entra a este edificio. Es un cementerio militar donde la entrada es gratuita y las vistas desde arriba son preciosas. Se ve Roma a vista de pájaro y se ven todas las cúpulas de las tantas iglesias que hay en esta ciudad. La entrada es gratuita, así que no dudéis en entrar.

Desde Plaza Venezia paseamos por la vía del Corso, la calle principal de Roma, y se hizo la hora de comer. Queríamos huir de las calles céntricas y turísticas, y yo recordaba un sitio donde había comido con mis padres dos años antes. El sitio es una spaghetteria que a mi me parece que está muy buena y de precio está bastante bien para estar en pleno centro.

Después de comer fuimos a la Fontana di Trevi….que maravilla!! Por más veces que la vea siempre me quedo con ganas de estar allí más rato. Quién la haya visto me entenderá…y quien no….tiene que ir! 🙂

Y desde la Fontana di Trevi fuimos al Panteón, un templo de planta circular que cuenta con casi 2.000 años. Lo característico de este templo es su forma esférica y que está abierto al cielo. La entrada es gratuita y bien merece una visita. Tener en cuenta que no deja de ser una iglesia y que hay horarios para visitarla, por lo que, en horas de oficios, solo se podrá visitar si vais a escuchar misa. A nosotros nos pasó. Llegamos el sábado sobre las 17.30 horas y ya no pudimos entrar, así que nos lo reservamos para el día siguiente.

Muy cerquita del Panteón se encuentra la plaza Navona, una plaza con mucha vida en el centro de Roma con tres fuentes preciosas: Fontana dei Quattro Fiumi, Fontana del Moro y Fontana del Nettuno. La plaza está rodeada de bares y restaurantes que le dan mucha vida al lugar.

Desde plaza Navona subimos hasta encontrara la calle del Clementino, que nos llevó directos a Plaza de España. Otra plaza alucinante de Roma, con sus imponentes escaleras y que recibe su nombre debido a que justo en esa plaza se encuentra la embajada española en Roma. Plaza España siempre está lleno de gente sentada en sus escaleras. Puede ser una buena idea comprarse un helado y disfrutarlo sentado allí.

Nuestro último punto del día fue la Plaza del Pópolo, unida a plaza España por la vía del Babuino. Entre una plaza y otra habrá menos de 5 minutos andando. La plaza del Pópolo (plaza del pueblo en español), es otra de las plazas más famosas de Roma. Es una plaza enorme donde también hay mucha vida y está llena de barecitos alrededor. La verdad es que Roma en general tiene mucha vida social.

Nosotros esta noche cenamos en casa de los familiares de Raul, pero por concluir el primer paseo por Roma con una cena en condiciones, os vamos a dejar algunas recomendaciones que nos hicieron a nosotros cerca de la zona en la que termina este primer paseo. No podemos opinar porque no los probamos, pero nos lo aconsejó gente de la que nos fiamos de su criterio y que ha estado viviendo en Roma mucho tiempo.

Restaurante Alfredo alla Scrofa: cerca de Plaza Navona. Su especialidad es la pasta.

Da Tonino: también muy cerca de Plaza Navona y sirven comida típica romana.

Lo zozzone: una pizzeria cerca de plaza Navona.

Segundo paseo por Roma

Nuestro segundo paseo por Roma empezó en la Ciudad del Vaticano. Empezamos temprano y no había mucha gente en la plaza de San Pedro, por lo que la entrada fue rápida (para entrar el Vaticano tienes que pasar un control de seguridad). Una vez dentro, lo primero que hicimos fue subir a la cúpula de la basílica de San Pedro. Ninguno de los dos habíamos subido y nos encantó… las vistas desde allí arriba son una pasada. La entrada son 8€. Ahora bien, armaros de valor porque la subida no es nada fácil. Son 550  escalones. Los primeros 150 más o menos, se pueden hacer en ascensor pagando 2€ más, pero sinceramente, es la parte más fácil y creo que no merece la pena. La primera parte son escalones anchos por una escalera de caracol. Cuando termina esta parte llegas a la base de la cúpula y desde aquí se puede ver la basílica por dentro. Si tienes vértigo, tienes un problema. Yo lo pase algo mal…Desde aquí empiezas a subir por una escalera de caracol más estrecha que la anterior donde sólo cabe una persona. Este trozo ya es bastante duro. Cuando acaba esta escalera, se estrecha el camino y encima con la forma ovalada de la cúpula, también llegar a dar claustrofobia. Al final de este camino hay unos escalones más anchos y una zona más espaciosa, pero queda el peor tramo. El último y por el que llegas al exterior. Es una escalera, también de caracol pero muy muy estrecha, que se te hace eterna. Cuando termina esto, ya estás arriba! Las vistas son espectaculares…

Cuando bajas, accedes a la basílica de San Pedro por un lateral. Esta iglesia es una de las más bonitas que he visto nunca por dentro. Allí se encuentra la Piedad de Miguel Angel. Casi siempre están haciendo oficios y más si viajáis en fin de semana, por lo que hay que guardar silencio y respeto. El Vaticano tiene más cosas que visitar que nosotros no hicimos porque ya habíamos hecho en nuestros anteriores viajes. De hecho, daría solo para un día visitar todo el recinto. En el museo del Vaticano se encuentra la famosísima capilla Sixtina, que tenéis que ser aunque sea una vez en la vida.

Cuando salimos de la basílica de San Pedro, era un domingo a las 12 horas y esperábamos ver la bendición del Papa, pero se encontraba fuera de Roma y ese día no hubo…así que otra vez será. Bajamos por la Vía de la Conzcliazione hasta el castillo de Sant Angelo. Esta calle ofrece unas vistas preciosas de la plaza de San Pedro y su basílica.

El castillo de Sant Angelo por fuera impresiona y por dentro leímos y nos dijeron, que no merecía la pena, a excepción de las vistas que hay desde allí a toda la ciudad de Roma. Nosotros no entramos, pero sí que estuvimos paseando por su alrededor, ya que, se encuentra a orillas del río Tiber y justo enfrente del puente peatonal Sant’ Angelo, el cual cruzamos.

Volvimos a cruzar Plaza Navona para llegar hasta el Panteón, y es que, no queríamos irnos de allí sin entrar. Esta vez hubo suerte y entramos!

Comimos justo detras del Panteón en un restaurante que se llamaba Archimede y que servían una pasta muy buena. Nos llevó el tío de Raul que es de allí y nos recomendó pedir una pasta que llevaba setas. De entrante pedimos unos fritos, que por lo visto son típicos en Roma. Había verdura en tempura, además de varios quesos también en tempura.

Después de comer improvisamos y fuimos hacia una iglesia que se llamaba Basílica de Sant’Andrea della Valle. La entrada también es gratuita y tiene unos frescos en el techo preciosos. Allí cualquier iglesia parece una catedral… en esta iglesia concretamente hay unos espejos a modo de mesa que te permiten ver las pinturas del techo más cómodamente. Cerca de esta basílica está Campo di Fiori. Esta zona ni Raul ni yo la habíamos visto antes y nos gustó mucho porque nos pareció muy auténtica. En Campo di Fiori estaban haciendo un mercado de productos artesanos y del lugar y algún que otro vendedor nos regaló un buen rato. Por lo visto, esta zona es como la zona de los jóvenes de Roma y está plagada de bares, cafeterias, restaurantes, y mucho ambiente.

Desde Campo di Fiori nos fuimos hacia el Trastevere cruzando por el puente Sisto. Andamos unos 15-20 minutos, pero de verdad que merece la pena andar por Roma. Nosotros ninguno de los días cogimos ni autobús, ni metro ni nada, porque está todo cerca y andar por allí es una maravilla.

En el Trastevere entramos en la Iglesia de Santa Maria del Trastevere. También una iglesia preciosa y enorme en medio de un barrio con mucho encanto. El Trastevere es para pasearlo, para disfrutarlo. Hay también muchísimo ambiente, bares, gente animando la zona haciendo espectáculos, tocando música en directo,… En el Trastevere es típico tomarse el aperitivo italiano. Nos recomendaron un sitio que se llama Freni e Frizioni. Si coincide la hora de cenar y estáis allí, puede ser una opción.

Cuando salimos del Trastevere estaba anocheciendo y los colores del cielo eran una maravilla…así que fuimos paseando por la orilla del rio Riber desde el Puente Sisto hasta Plaza Cavour, donde nos recogían. Fue un paseo super agradable, parando en cada puente, disfrutando de la pura Roma y de su cielo rojizo.

Tercer paseo por Roma

Para el tercer paseo, os proponemos que primer visitéis el Ara Pacis. Nosotros nos quedamos con las ganas. Íbamos tan tranquilos y tan de relax que se nos vino el tiempo encima y finalmente no lo pudimos visitar. Ara Pacis es un altar -monumento dedicado a la diosa Paz en honor a la cual cada año se realizaban en él los sacrificios de un carnero y dos bueyes. Debido a la crecida del río Tiber, este altar quedó sumergido durante más de un milenio. En el siglo XVI se encontraron parte de los restos y en 1938 se llevó a cabo la reconstrucción que se conserva hasta nuestros días. El monumento se encuentra en el interior de un museo acristalado, a orillas del río Tiber y la entrada cuesta 8,5€. A nosotros nos habría gustado verlo y lo tenemos pendiente. No os podemos dar nuestra opinión de si merece la pena o no, así que, si vais, esperamos la vuestra 🙂

Fuente foto: https://sites.google.com/site/geohistoriaarte/obras-destacadas/a/ara-pacis-augustae

Después de esta visita, podéis ir a la Basílica de Santa Maria la Mayor, una basílica enorme, con dos capillas laterales y un altar precioso. Después de la basílica de San Pedro, creo que es la Iglesia que más nos gustó de Roma. Su techo es una auténtica pasada. Como curiosidad, cuando nosotros estuvimos allí, habían estado los reyes de España inaugurando la iluminación de la Basílica y vaya si se notaba…

Cerca de Santa Maria la Mayor hay otra iglesia, San Pedro encadenado (San Pietro in Vincoli), famosa porque en ella se encuentra el Moisés de Miguel Angel. Un escultura realizada por Miguel Angel entre los años 1513 y 1515. Para Miguel Ángel el Moisés fue su obran mayor realismo, tan es así que, al acabarlo, el artista golpeó la rodilla derecha de la estatua y le dijo «¿por qué no me hablas?», porque esa era la única cosa que les faltaba por estraer del márborl. La propia vida de la escultura.

Muy cerquita de San Pedro encadenado, se encuentra el Domus Aurea, una residencia que mandó a construir el emperador Nerón en Roma. Sus lujos incluían incrustaciones de oro y piedras preciosas, y cuentan que los techos de algunos salones tenían compuertas por donde se arrojaban flores y perfumes durante las fiestas ofrecidas por Nerón. Hasta el S. XV la Domus Aurea estaba cubierta por escombros y se desconocía de su existencia. Fue en este siglo cuando un joven la descubrió. En la actualidad únicamente se puede visitar los fines de semana y, si vais en grupo, podéis llamar para concertar una visita entre semana. Esta fue otra de las cosas que se nos quedó por ver en este viaje. Lo dejamos para el lunes y estaba cerrado. Desde marzo de 2017 te hacen un recorrido virtual para que puedas imaginarte como fue en su dia esta Domus y por opiniones que hemos leído parece que es muy aconsejable.

Desde aquí nos fuimos a comer a uno de los mejores sitios que hemos probado en Roma, que nos habían aconsejado y que, un italiano considera que es de lo mejor de allí. Se trata de Felice a Testaccio, en el barrio de Testaccio. Pedimos las especialidades de la casa, Tonnarelli cacio e pepe (espaguetis con queso y pimienta), alcachofas a la roma y una carne que estaba exquisíta. De postre probamos el tiramisú más rico que he probado en mi vida (y eso que yo no soy muy fan del tiramisú).

Nosotros finalizamos nuestro tercer paseo en Roma, subiendo a Lo Zodiaco, un lugar apartado del centro de Roma donde hay unas vistas preciosas de la ciudad. Como este lugar está un poco aportado, os aconsejamos ir a Gianicolo, cerca del Trastevere, una colina elevada donde también hay unas vistas muy bonitas de Roma.

Os dejamos el mapa donde están marcados por orden todos los puntos propuestos de cada día.

Esperamos que os haya gustado nuestra propuesta de tres paseos por Roma! Gracias por leernos.