QUE HACER Y QUE VER DOS DIAS EN VIENA

QUE HACER Y QUE VER DOS DIAS EN VIENA

Tras pasar un Fin de año en la preciosa Praga en el año 2016 y tres días en Budapest durante las Navidades del 2017, solo nos quedaba conocer Viena para completar las tres capitales europeas a las que tantas ganas le tenía desde hacía tiempo, así que, aprovechando ofertas de vuelos directos Valencia-Viena, en febrero de 2019 y con 6 meses de embarazo, pasamos un fin de semana en esta ciudad, capital de Austria.

-Cómo llegar a Viena: En avión, desde Valencia hay vuelo directo a Viena con la compañía Wizz Air. Hay mucha gente que hace un viaje largo y visita las tres capitales: Praga, Viena y Budapest, por lo que otra forma de llegar sería volando a cualquiera de las otras dos ciudades y desplazarse en coche o autobús.

-Cómo ir del aeropuerto de Viena al centro: La forma más sencilla de llegar al centro de Viena desde el aeropuerto, obviamente es el taxi, pero también es la forma más cara, por lo que nosotros nos decantamos por el bus de Viena Airport Lines. Cogimos el VAL 2, que nos dejó en en Morzinplatz (Schwedenplatz). Esta parada tiene conexión con las paradas de metro U1 y U4, por lo que era el que mejor nos venía. El trayecto de ida y vuelta cuesta 13€ por persona y se puede comprar tanto on line, como en el mismo autobús.  La frecuencia de paso de este autobús es cada 30 minutos y el bus tarda en llegar 20 minutos. Comprobarlo en la página web, pero hay autobuses desde las 04:45 hasta la 01:15 cada 30 minutos y luego hay también a las 02:45 y a las 04:45. Supongo que para hacer el camino en el sentido contrario también habrá autobuses fuera del horario normal, por lo que os aconsejamos que entréis en la web y lo comprobéis.

Hay otras líneas de autobús en el aeropuerto que os dejan en distintos puntos de Viena, pero para donde nosotros teníamos el alojamiento este fue el mejor. Aquí podéis ver distinas opciones de llegar al centro de Viena desde el aeropuerto.

Dónde dormir: Dormir en el centro de Viena se nos iba de presupuesto, así que alquilamos un apartamento que, aun estando en el centro de Viena, sí que estaba muy cera de él y con buena conexión con el metro. Nuestro apartamento estaba al lado de la estación de metro Nestroyplatz, por lo que en dos paradas de metro nos plantábamos en el centro, en la parada de Stephanplatz. Un consejo es que reservéis vuestro alojamiento cuanto antes, puesto que Viena es una ciudad bastante cara y conforme se acerca la fecha del viaje, el precio de los alojamientos aumenta.

Idioma: En Viena además del austriaco, casi todos hablan inglés, así que no tendréis problema para poder comunicaros.

Moneda: La moneda de Austria es el euro, por lo que os envitaréis tener que cambiar de divisa y pagar las comisiones que ello supone. En Viena se puede pagar con tarjeta en casi cualquier sitio.

Cómo moverse en Viena: la forma más fácil de moverse es el metro (UBA). Hay bonos para 48 horas, que valen unos 15€ por persona y podéis utilizar el transporte público las veces que queráis. Nosotros pensamos que era mejor comprar uno de estos bonos que tickets sencillos, puesto que valia 2,4€ cada viaje y lo íbamos a utilizar varias veces.

Gastronomía: El plato típico de Viena es el Schnitzel, un trozo de carne empanada que para nosotros no tuvo mayor atractivo.

Os dejamos aquí varios sitios dónde comer en Viena. Algunos de ellos no los probamos pero los llevábamos anotados porque habíamos leído muy buenas opiniones. Os los dejo para ahorraros el trabajo pero os advierto que no los hemos probado.jeje.:

Figlmüller Bäckerstraße: es muy típico de Viena y aconsejan reservar.

Lugeck: este fue en el que nosotros comimos el Schnitzel. Aunque estaba bueno no nos parece un plato exquisito. Este restaurante es de los mismo dueños que el anterior.

-Schachtelwirt

     –Centimeter I beim Rathaus: este sitio lo ponían muy bien calidad-precio y me quedé con las ganas de ir
     –Kurkonditorei OBERLAA: es una pasteleria que tiene todo una pinta exquisíta.
     –Hotel Sacher: famoso por la tarta Sacher. Había una cola enorme y teníamos entradas para un concierto, por lo que decidimos quedarnos con las ganas.jeje.
     –Vollpension: ideal para un brunch

-Cuántos días son necesarios: consideramos que dos días son suficientes para conocer esta ciudad. Para mi en comparación con Praga y Budapest, es la más flojita, por lo que creo que en dos días tendréis suficiente tiempo para poder conocerla e incluso disfrutar de su ópera o de algún concierto.

QUÉ VER EN VIENA EN DOS DÍAS

DÍA 1:

El primer día de nuestra visita por Viena, hicimos lo que se conoce como la Ringstrasse y visitamos los siguientes edificios:

Catedral de  San Esteban: La entrada a la catedral es gratuita, pero para subir a la cúpula sí que hay que pagar 5€ si subís por las escaleras y 6€ si subís en ascensor.

Iglesia de San Pedro: tiene una cúpula preciosa.

Palacio Hofburg: lo visitamos por fuera y sus alrededores.

-Biblioteca Nacional: Para nosotros un imprescindible en Viena. El precio de la entrada son 8€ y tuvimos que hacer un poco de cola, pero merece mucho la pena.Más que en una biblioteca te sientes en un museo rodeado de sus figuras de mármol, sus pinturas y frescos y sus libros centenarios.

Anchor Clok: Se encuentra situado en Hoher Markt, la plaza más antigua de la ciudad y es conocido porque a las 12 de mediodía, las 12 figuras que hay dentro del reloj salen a desfilar al son de la música clásica que suena. Es curioso de ver si estáis en Viena pero la verdad que al final aburre un poquito porque dura como 10 minutos.

-Opera nacional de Viena: la visitamos por fuera. Para visitarla por dentro hay que hacerlo o con tour organizado o comprando una entrada para ir a ver una ópera.

Iglesia San Carlos Borromeo

Parlamento y Ayuntamiento: en invierno hay una pista de patinaje muy chula en los alrededores.

-Concierto en el Palacio Schönborn-Batthyány de Viena: Nuestro primer día en Viena lo terminamos viendo un concierto en el Palacio Schönborn-Batthyány de Viena. Compramos las entradas al salir de la catedral y la verdad es que fue un acierto. Pagamos 34€ cada uno por la entrada y os aseguramos que fue un dinero muy bien invertido. Nosotros no acostumbramos a asistir a conciertos de música clásica y nos encantó. La orquesta que tocaba era la orquesta barroca de Viena. Os dejamos la web aquí por si queréis reservar.

Os dejamos el programa del concierto porque de verdad fue muy bonito y divertido. La duración aproximada fue de hora y media:

-W.A Mozart- Eine kleine Nachtmusik

-A. Vivladi – Winter

-W.A. Mozart – La cidarem la mano

-J. Massenet- Meditation

-G. Bizet -Habanera

G. Verdi- La donna e mobile

E. Grieg- Anitras Tanz

V.Monti – Cardasz

I. Albeniz- Asturias

J. Straus – Wiener Blut

G. Verdi- Brindisi

J. Straus – An der schönen blauen Donau

Y una sorpresa final que no os revelamos, pero que os adelantamos acabamos aplaudiendo todos y de pie!

¿Es posible ver la ópera de Viena a un precio razonable? Si, es posible!

Algo muy típico que hacer en Viena es acudir a una ópera. Las entradas de normal son muy caras pero podéis acceder a entradas económicas de varias maneras. Una manera es hacer cola unas antes del espectáculo en el propio edificio de la ópera (las taquillas las abren 90 minutos antes) y comprar unas entradas para estar de pie. Normalmente se reservan 500 entradas que se venden en el mismo día de la obra. Otra forma de ver la ópera a un precio económico (3 o 4€) es comprándolas a través de la web que os dejamos aquí. Ojo que ésta última no está en el dificio de la opera estatal de Viena, sino en otro edificio, en la Volskoper, al lado de la para de metro Wien Währinger Straße-Volksoper.

DÍA 2:

-Barrio Hundertwasserhaus: Se trata de un complejo residencial con un aspecto muy original construido entre los años 1983 y 1986. Para ir nosotros paramos en Landstraße y fuimos andando. Os dejamos una foto para que os hagáis una idea de cómo es el edificio. La verdad que la visita es esto, sin más.

Palacio de Schönbrunn o Palacio de Verano: Nosotros pagamos 16€ con audioguía y llegamos en metro bajando en la parada Schönbrunn.

Lo más destacable de este Palacio es:

Palacio de Schönbrunn (Grand Tour)

Jardín de la Orangerie

Jardín zoológico de Schönbrunn

Jardín del Príncipe Heredero, dédalo y laberinto

Imperial Carriage Museum Vienna

La Glorieta

Museo infantil «Schloss Schönbrunn Experience»

Nosotros visitamos los interiores del Palacio y los jardines y la verdad que nos pareció precioso. Es verdad que al ir en febrero los jardines no estaban muy bonitos, supongo que en primavera debe ser una pasada.

Os dejamos un mapa con los sitios de interés de Viena para que os podáis situar, así como los restaurantes que os aconsejamos:

Y hasta aquí nuestros consejos y propuesta de qué ver y qué hacer en dos días en Viena. Esperemos que os haya gustado y si es así, no dudéis en suscribiros al blog para ser los primeros en enteraros de las novedades.

Salzburgo en un día

Salzburgo en un día

La ciudad de Salzburgo (ciudad de la sal), en Austria, se encuentra en la frontera con Alemania, a 150 kilómetros de Munich y a 300 kilómetros de la capital de austriaca (Viena). Esta ciudad fue nuestro primero contacto con este país, desconocido para nosotros hasta ese momento y del que volvimos completamente enamorados.

¿Por qué es famosa Salzburgo? Mozart nació allí y de hecho, allí se encuentra su casa-museo (pasaréis por delante seguro). Además, por eso tienen lugar los festivales musicales más importantes del país. Además de eso, Salzburgo es una ciudad pequeña pero de las más conocidas de Austria. Con encanto y muy bonita. Su nombre significa ciudad/castillo de la sal y proviene de las barcas que transportaban sal en el S.VIII y que debían pagar un impuesto.

Cómo llegar: Como estábamos haciendo un «road trip» por la zona, nosotros llegamos en coche desde Alemania. Salzburgo tiene aeropuerto. También podéis volar a Munich y coger un tren o autobús hasta Salzburgo.

Dónde aparcar: Nosotros aparcamos cerca del Palacio Mirabell. Como era domingo pudimos aparcar en zona azul sin problema y sin tener que preocuparnos por el ticket de la O.R.A, pero vimos varios parkings de pago por la zona.

Cuánto tiempo necesitas: Nosotros la visitamos en un día. Hay quien dice que en un día no se puede ver, pero yo creo que si lo exprimís bien sí que podréis visitarla.

Moneda: En Austria hay euro, por lo que no tendréis que cambiar divisa. En cuanto al nivel de vida, Austria es un país más caro que España, al nivel de Alemania. Lo que sí que encontramos más barato fue la gasolina, pero OJO, no pongáis en la frontera que siempre es más cara, repostar una vez ya estéis en Austria.

Idioma: En Austria y, sobretodo en la parte de Salzburgo y Hallstatt se habla alemán. En algunos sitios también se habla inglés, sobretodo en los lugares más turísticos.

Dónde dormir: Dormir en Salzburgo no es barato. Nosotros decidimos dormir de camino a Hallstatt. Os dejamos aquí un descuento en Booking para que reservéis vuestro hotel.

¿Qué ver en Salzburgo en un día?

Jardines del Palacio de Mirabell

Como nosotros habíamos aparcado cerca del Palacio de Mirabell, nuestra visita empezó aquí. Al interior del Palacio no entramos porque habíamos leído que únicamente se visita una sala y que no tiene mucho interés. Por donde sí que paseamos fue por sus jardines, que son preciosos y las vistas que desde allí hay a la fortaleza de Salzburgo más aún. Además, nos salió un día de solazo y calor que daba gusto para estar en Austria a principios de Mayo.

La catedral de Salzburgo y la plaza Kapitelplatz

Después de pasear por los Jardines de Mirabell, cruzamos el río Salzach por uno de sus puentes, el puente Staatsbrücke, el cual está repleto de candados.

Después de pasear por sus callecitas y su centro histórico, llegamos a la catedral. La entrada es gratuita, así que tenéis que entrar si o si. Lo que más nos impresionó fue su cúpula vista desde dentro y el órgano, el cual fue tocado por Mozart.

Para ver la catedral desde fuera os tenéis que ir al otro extremo de la plaza Residentplatz y contemplarla. Al estar dentro de una plaza cerrada tienes que alejarte para poder hacerte una idea de su dimensión. No es muy grande, pero lo es más de lo que nos esperábamos. La catedral tiene 142 metros de largo y 33 metros de altura en lu cúpula. Durante la Segunda Guerra Mundial una bomba cayó en la cúpula y la destrozó, siendo reconstruida de nuevo, finalizando las obras en el año 1959.

La plaza Kapitelplatz se encuentra en un lateral de la catedral y os llamará la atención por la esfera dorada que hay en el centro. Además, desde esta plaza se ve toda la fortaleza y la estampa es muy bonita.

Mirador Mönchberg

Lo nuestro es ver las ciudades desde las alturas, y eso que tengo un vértigo de estudio! El mirado Mönchberg realmente es la terraza del Museo de Arte Contemporáneo de Salzburgo. La entrada cuesta unos 4€ y se sube en ascensor. Las vistas desde allí, para mi, son las mejores de Salzburgo. Desde allí se ve el rio, la fortaleza, la catedral y el entramado de calles estrechas.

Nosotros decidimos investigar e ir hacia la fortaleza desde aquí. El entorno es precioso. Fuimos andando por la senda marcada de la montaña hasta que llegamos a la fortaleza. De verdad que si podéis hacerlo asi. Es una ruta fácil, de unos 30 minutos que se os pasará volando y llegaréis a las faldas de la fortaleza. Lo bueno, os ahorraís el funicular y hacéis ejercicio. Basta con que sigáis las indicaciones de Hohensalzburg y llegaréis.

La fortaleza Hohensalzburg

La fortaleza Hohensalzburg data del año 1077, año en que empezó su construcción. Hoy en día e suna de las fortalezasmás grandes y mejor conservadas de toda Europa, habiendo sido una fortaleza defensiva por su punto estratégico en la ciudad y en Europa.

Se puede subir en funicular o andando. Nosotros lo hicimos andando desde el mirador de Mönchberg y os lo recomendamos. Una vez llegamos a la fortaleza tuvimos que pagar unos 8€ por entrar. La verdad que lo de los precios no lo entendimos. Tuvimos que pagar, pero ya habían cerradas algunas cosas donde no pudimos entrar. Pero además, cuando ya nos íbamos sobre las 17 de la tarde, la gente entraba gratis, entonces lo que os aconsejamos es que vayáis a esa hora y os lo ahorréis. Realmente lo que vimos desde allí fue la panorámica que hay de toda la ciudad, por que no entramos a ninguna de las estancias. Os dejamos aquí un enlace para que veáis lo de los precios porque hay varias formas de visitar la fortaleza.

Las vistas desde la fortaleza son estas:

Cementerio de San Pedro

A nosotros no nos gusta visitar cementerios, pero este casi que te topas con él cuando bajas de la fortaleza, así que entramos pero, sin más. Dimos la vuelta de rigor y ya está. Supuestamente se hizo famoso por ser uno de los puntos donde se rodó la película de “Sonrisas y Lágrimas”.

La panadería de 700 años y el molino

Una vez salgáis del cementerio, os encontraréis con la panadería más antigua de Austria, la panadería Stiftsbäckerei. A su lado  se encuentra UN viejo molino girando por la corriente del agua. La panaderia estaba cerrada cuando llegamos, una lástima porque me habría encantado probar algo de esta panadería tan famosa.

Kapuzinerberg

Nosotros a este mirador no subimos por falta de tiempo, pero lo teníamos en nuestro recorrido y nos habría gustado verlo. Os lo dejamos aquí por si queréis ir y nos lo contáis.jeje. Se sube a pie y por lo visto está bastante empinado, pero debe de merecer la pena seguro! El atardecer desde allí debe ser una maravilla.

Y sobre todo…. Perderte por sus calles y sus plazas!

Salzburgo es una ciudad muy muy pateable, en la que no necesitaréis coche ni transporte público para nada. Si aparcáis cerca de Mirabell podéis dejar el coche allí durante todo el día y cruza el río para visitar la parte más bonita de la ciudad, donde se encuentran todos los lugares de interés. Austria nos encantó en su primer contacto con Salzburgo, lo que aun no sabíamos es que nos terminaríamos de enamorar cuando visitaramos Hallstatt y sus alrededores.

Esperamos que os haya gustado  y os sirva de ayuda para planificar vuestra próxima visita a la ciudad de Mozart!

Escapada Alemania-Austria

Escapada Alemania-Austria

Dicen que las cosas que menos se planean son, por lo general, las que mejor salen. En enero compramos unos vuelos a Frankfurt para viajar en el puente de mayo sin saber la ruta que haríamos. Entre medias, salió Tanzania y dejamos un poco abandonado este viaje. Tan es así que nos platenamos si dejar perder los vuelos o no, pero finalmente nuestro espíritu viajero venció y nos fuimos rumbo a Frankfurt sin saber bien qué ruta haríamos. Nos lo pasamos «`pipa»!

Al principio, cuando compramos los vuelos, teníamos la idea de ir hacia Austria. Nos hacía mucha ilusión conocer Hallstatt, el que dicen que es el pueblo más bonito de Europa.

La ruta que finalmente hicimos no es una ruta pre-determinada, sino que nos dejamos llevar. Habíamos oído hablar de un pueblecito muy bonito que había cerca de Frankfurt: Rothenburg ob der Tauber. Además, queríamos conoce Hallstatt. Con esto, la ruta final y que confeccionamos sobre la marcha, fue la siguiente:

-Día 1: Rothenburg ob der Tauber y lago Chiem (en la frontera con Austria)

-Día 2: Salzburgo y atardecer en Hallstatt

-Día 3: Hallstatt y lago Gosausee

-Día 4: Heidelberg

¿Cómo lo hicimos? Alquilamos un coche con la compañía Avis a través de AutoEurope, porque era la opción más económica y con kilometraje ilimitado, ya que, si cruzábamos a Austria, íbamos a hacer muchos kilómetros.

¿Dónde dormimos? La primera noche dormimos en Frankfurt, en un hotel cerca del aeropuerto. El resto de noches, fuimos reservando sobre la marcha y finalmente dormimos un día cerca del Lago Chiem, al día siguiente a 20 minutos de Hallstatt y la última noche en Heidelberg.

¿Por qué hicimos esta ruta finalmente? En el sur de Alemania hay varias rutas para hacer: la ruta del Valle del Mosela, que yo ya había hecho anteriormente, la ruta romántica, que transucrre por varios pueblos del sur de Alemania y la selva negra, que transucrre por la parte del sur-oeste. Podíamos haber hecho alguna de estas dos últimas, pero Hallstatt llamaba nuestra atención. Además, nunca habíamos estado en Austria y era una oportunidad de conocer parte del país. Por ese motivo, nos inventamos esta ruta, que si bien cierto es muy bonita, os aconsejamos que la hagáis con más tiempo que nosotros y añadaís algún que otro punto, como por ejemplo, el castillo de Neuschwanstein, el cual nosotros no pudimos visitar por falta de tiempo.

Al final nosotros hicimos unos 1.300 kilómetros. Un poco paliza para 4 días, pero cumplimos nuestro sueño de visitar el pueblo más bonito de Europa: Hallstatt, con lo cual, compensó.

Idioma: En ambos países se habla en alemán. De hecho, una vez cruzas a Austria no te da la sensación de haber cambiado de país. Hablan en alemán y los paisajes son parecidos a los del sur de Alemania, aunque en la zona de Hallstatt las montañas se vuelven más escarpadas y los paisajes más verdes, por lo menos en la época en que nosotros fuimos.

Cruce de frontera: Ni te enteras. De Alemania a Austria pasas tal cual. En sentido contrario sí que nos pararon y nos preguntaron que de dónde veníamos y a dónde íbamos, pero no tuvimos que enseñar DNI ni pasaporte ni nada. Hay libertad de circulación de personas puesto que ambos países pertenecen a la Unión Europea.

Moneda: En ambos países hay euro, por lo que no tendréis que cambiar moneda. Lo que sí que os aconsejamos es que os vayaís con algo de efectivo. A nosotros que nos encanta tirar de tarjeta nos tocó sacar de un cajero porque había muchos sitios que solo te cogía «cash».

¿Qué es lo que más nos ha gustado de esta escapada? Sin ninguna duda, Hallstatt y su entorno. Os dejamos con estas vistas del lugar para que os entren las ganas de ir que nos entraron a nosotros la primera vez que lo vimos.

En los próximos posts os contaremos qué ver y hacer en Rothenburg ob der Tauber, Salzburgo, Hallstatt y Heidelberg. Si no te lo quieres perder, suscríbete a nuestra web y sé el primero en leer lo que publicamos! De momento, os dejamos con un mapa donde podéis ver los puntos que visitamos y las distancias.

Gracias por leernos!