Salzburgo en un día

Salzburgo en un día

La ciudad de Salzburgo (ciudad de la sal), en Austria, se encuentra en la frontera con Alemania, a 150 kilómetros de Munich y a 300 kilómetros de la capital de austriaca (Viena). Esta ciudad fue nuestro primero contacto con este país, desconocido para nosotros hasta ese momento y del que volvimos completamente enamorados.

¿Por qué es famosa Salzburgo? Mozart nació allí y de hecho, allí se encuentra su casa-museo (pasaréis por delante seguro). Además, por eso tienen lugar los festivales musicales más importantes del país. Además de eso, Salzburgo es una ciudad pequeña pero de las más conocidas de Austria. Con encanto y muy bonita. Su nombre significa ciudad/castillo de la sal y proviene de las barcas que transportaban sal en el S.VIII y que debían pagar un impuesto.

Cómo llegar: Como estábamos haciendo un “road trip” por la zona, nosotros llegamos en coche desde Alemania. Salzburgo tiene aeropuerto. También podéis volar a Munich y coger un tren o autobús hasta Salzburgo.

Dónde aparcar: Nosotros aparcamos cerca del Palacio Mirabell. Como era domingo pudimos aparcar en zona azul sin problema y sin tener que preocuparnos por el ticket de la O.R.A, pero vimos varios parkings de pago por la zona.

Cuánto tiempo necesitas: Nosotros la visitamos en un día. Hay quien dice que en un día no se puede ver, pero yo creo que si lo exprimís bien sí que podréis visitarla.

Moneda: En Austria hay euro, por lo que no tendréis que cambiar divisa. En cuanto al nivel de vida, Austria es un país más caro que España, al nivel de Alemania. Lo que sí que encontramos más barato fue la gasolina, pero OJO, no pongáis en la frontera que siempre es más cara, repostar una vez ya estéis en Austria.

Idioma: En Austria y, sobretodo en la parte de Salzburgo y Hallstatt se habla alemán. En algunos sitios también se habla inglés, sobretodo en los lugares más turísticos.

Dónde dormir: Dormir en Salzburgo no es barato. Nosotros decidimos dormir de camino a Hallstatt. Os dejamos aquí un descuento en Booking para que reservéis vuestro hotel.

¿Qué ver en Salzburgo en un día?

Jardines del Palacio de Mirabell

Como nosotros habíamos aparcado cerca del Palacio de Mirabell, nuestra visita empezó aquí. Al interior del Palacio no entramos porque habíamos leído que únicamente se visita una sala y que no tiene mucho interés. Por donde sí que paseamos fue por sus jardines, que son preciosos y las vistas que desde allí hay a la fortaleza de Salzburgo más aún. Además, nos salió un día de solazo y calor que daba gusto para estar en Austria a principios de Mayo.

La catedral de Salzburgo y la plaza Kapitelplatz

Después de pasear por los Jardines de Mirabell, cruzamos el río Salzach por uno de sus puentes, el puente Staatsbrücke, el cual está repleto de candados.

Después de pasear por sus callecitas y su centro histórico, llegamos a la catedral. La entrada es gratuita, así que tenéis que entrar si o si. Lo que más nos impresionó fue su cúpula vista desde dentro y el órgano, el cual fue tocado por Mozart.

Para ver la catedral desde fuera os tenéis que ir al otro extremo de la plaza Residentplatz y contemplarla. Al estar dentro de una plaza cerrada tienes que alejarte para poder hacerte una idea de su dimensión. No es muy grande, pero lo es más de lo que nos esperábamos. La catedral tiene 142 metros de largo y 33 metros de altura en lu cúpula. Durante la Segunda Guerra Mundial una bomba cayó en la cúpula y la destrozó, siendo reconstruida de nuevo, finalizando las obras en el año 1959.

La plaza Kapitelplatz se encuentra en un lateral de la catedral y os llamará la atención por la esfera dorada que hay en el centro. Además, desde esta plaza se ve toda la fortaleza y la estampa es muy bonita.

Mirador Mönchberg

Lo nuestro es ver las ciudades desde las alturas, y eso que tengo un vértigo de estudio! El mirado Mönchberg realmente es la terraza del Museo de Arte Contemporáneo de Salzburgo. La entrada cuesta unos 4€ y se sube en ascensor. Las vistas desde allí, para mi, son las mejores de Salzburgo. Desde allí se ve el rio, la fortaleza, la catedral y el entramado de calles estrechas.

Nosotros decidimos investigar e ir hacia la fortaleza desde aquí. El entorno es precioso. Fuimos andando por la senda marcada de la montaña hasta que llegamos a la fortaleza. De verdad que si podéis hacerlo asi. Es una ruta fácil, de unos 30 minutos que se os pasará volando y llegaréis a las faldas de la fortaleza. Lo bueno, os ahorraís el funicular y hacéis ejercicio. Basta con que sigáis las indicaciones de Hohensalzburg y llegaréis.

La fortaleza Hohensalzburg

La fortaleza Hohensalzburg data del año 1077, año en que empezó su construcción. Hoy en día e suna de las fortalezasmás grandes y mejor conservadas de toda Europa, habiendo sido una fortaleza defensiva por su punto estratégico en la ciudad y en Europa.

Se puede subir en funicular o andando. Nosotros lo hicimos andando desde el mirador de Mönchberg y os lo recomendamos. Una vez llegamos a la fortaleza tuvimos que pagar unos 8€ por entrar. La verdad que lo de los precios no lo entendimos. Tuvimos que pagar, pero ya habían cerradas algunas cosas donde no pudimos entrar. Pero además, cuando ya nos íbamos sobre las 17 de la tarde, la gente entraba gratis, entonces lo que os aconsejamos es que vayáis a esa hora y os lo ahorréis. Realmente lo que vimos desde allí fue la panorámica que hay de toda la ciudad, por que no entramos a ninguna de las estancias. Os dejamos aquí un enlace para que veáis lo de los precios porque hay varias formas de visitar la fortaleza.

Las vistas desde la fortaleza son estas:

Cementerio de San Pedro

A nosotros no nos gusta visitar cementerios, pero este casi que te topas con él cuando bajas de la fortaleza, así que entramos pero, sin más. Dimos la vuelta de rigor y ya está. Supuestamente se hizo famoso por ser uno de los puntos donde se rodó la película de “Sonrisas y Lágrimas”.

La panadería de 700 años y el molino

Una vez salgáis del cementerio, os encontraréis con la panadería más antigua de Austria, la panadería Stiftsbäckerei. A su lado  se encuentra UN viejo molino girando por la corriente del agua. La panaderia estaba cerrada cuando llegamos, una lástima porque me habría encantado probar algo de esta panadería tan famosa.

Kapuzinerberg

Nosotros a este mirador no subimos por falta de tiempo, pero lo teníamos en nuestro recorrido y nos habría gustado verlo. Os lo dejamos aquí por si queréis ir y nos lo contáis.jeje. Se sube a pie y por lo visto está bastante empinado, pero debe de merecer la pena seguro! El atardecer desde allí debe ser una maravilla.

Y sobre todo…. Perderte por sus calles y sus plazas!

Salzburgo es una ciudad muy muy pateable, en la que no necesitaréis coche ni transporte público para nada. Si aparcáis cerca de Mirabell podéis dejar el coche allí durante todo el día y cruza el río para visitar la parte más bonita de la ciudad, donde se encuentran todos los lugares de interés. Austria nos encantó en su primer contacto con Salzburgo, lo que aun no sabíamos es que nos terminaríamos de enamorar cuando visitaramos Hallstatt y sus alrededores.

Esperamos que os haya gustado  y os sirva de ayuda para planificar vuestra próxima visita a la ciudad de Mozart!

Escapada Alemania-Austria

Escapada Alemania-Austria

Dicen que las cosas que menos se planean son, por lo general, las que mejor salen. En enero compramos unos vuelos a Frankfurt para viajar en el puente de mayo sin saber la ruta que haríamos. Entre medias, salió Tanzania y dejamos un poco abandonado este viaje. Tan es así que nos platenamos si dejar perder los vuelos o no, pero finalmente nuestro espíritu viajero venció y nos fuimos rumbo a Frankfurt sin saber bien qué ruta haríamos. Nos lo pasamos “`pipa”!

Al principio, cuando compramos los vuelos, teníamos la idea de ir hacia Austria. Nos hacía mucha ilusión conocer Hallstatt, el que dicen que es el pueblo más bonito de Europa.

La ruta que finalmente hicimos no es una ruta pre-determinada, sino que nos dejamos llevar. Habíamos oído hablar de un pueblecito muy bonito que había cerca de Frankfurt: Rothenburg ob der Tauber. Además, queríamos conoce Hallstatt. Con esto, la ruta final y que confeccionamos sobre la marcha, fue la siguiente:

-Día 1: Rothenburg ob der Tauber y lago Chiem (en la frontera con Austria)

-Día 2: Salzburgo y atardecer en Hallstatt

-Día 3: Hallstatt y lago Gosausee

-Día 4: Heidelberg

¿Cómo lo hicimos? Alquilamos un coche con la compañía Avis a través de AutoEurope, porque era la opción más económica y con kilometraje ilimitado, ya que, si cruzábamos a Austria, íbamos a hacer muchos kilómetros.

¿Dónde dormimos? La primera noche dormimos en Frankfurt, en un hotel cerca del aeropuerto. El resto de noches, fuimos reservando sobre la marcha y finalmente dormimos un día cerca del Lago Chiem, al día siguiente a 20 minutos de Hallstatt y la última noche en Heidelberg.

¿Por qué hicimos esta ruta finalmente? En el sur de Alemania hay varias rutas para hacer: la ruta del Valle del Mosela, que yo ya había hecho anteriormente, la ruta romántica, que transucrre por varios pueblos del sur de Alemania y la selva negra, que transucrre por la parte del sur-oeste. Podíamos haber hecho alguna de estas dos últimas, pero Hallstatt llamaba nuestra atención. Además, nunca habíamos estado en Austria y era una oportunidad de conocer parte del país. Por ese motivo, nos inventamos esta ruta, que si bien cierto es muy bonita, os aconsejamos que la hagáis con más tiempo que nosotros y añadaís algún que otro punto, como por ejemplo, el castillo de Neuschwanstein, el cual nosotros no pudimos visitar por falta de tiempo.

Al final nosotros hicimos unos 1.300 kilómetros. Un poco paliza para 4 días, pero cumplimos nuestro sueño de visitar el pueblo más bonito de Europa: Hallstatt, con lo cual, compensó.

Idioma: En ambos países se habla en alemán. De hecho, una vez cruzas a Austria no te da la sensación de haber cambiado de país. Hablan en alemán y los paisajes son parecidos a los del sur de Alemania, aunque en la zona de Hallstatt las montañas se vuelven más escarpadas y los paisajes más verdes, por lo menos en la época en que nosotros fuimos.

Cruce de frontera: Ni te enteras. De Alemania a Austria pasas tal cual. En sentido contrario sí que nos pararon y nos preguntaron que de dónde veníamos y a dónde íbamos, pero no tuvimos que enseñar DNI ni pasaporte ni nada. Hay libertad de circulación de personas puesto que ambos países pertenecen a la Unión Europea.

Moneda: En ambos países hay euro, por lo que no tendréis que cambiar moneda. Lo que sí que os aconsejamos es que os vayaís con algo de efectivo. A nosotros que nos encanta tirar de tarjeta nos tocó sacar de un cajero porque había muchos sitios que solo te cogía “cash”.

¿Qué es lo que más nos ha gustado de esta escapada? Sin ninguna duda, Hallstatt y su entorno. Os dejamos con estas vistas del lugar para que os entren las ganas de ir que nos entraron a nosotros la primera vez que lo vimos.

En los próximos posts os contaremos qué ver y hacer en Rothenburg ob der Tauber, Salzburgo, Hallstatt y Heidelberg. Si no te lo quieres perder, suscríbete a nuestra web y sé el primero en leer lo que publicamos! De momento, os dejamos con un mapa donde podéis ver los puntos que visitamos y las distancias.

Gracias por leernos!