Jaisalmer y el desierto de Thar

Jaisalmer y el desierto de Thar

Para nosotros Jaisalmer fue una grata sorpresa. Casi nuestro primer contacto con La India, después de haber aterrizado en la caótica Delhi. Yo me enamoré de Jaisalmer nada más verla.Era una ciudad que tenía muchas ganas de visitar después de haber leído sobre ella. La ciudad dorada de La India le llaman. Pero es que además íbamos a ver por primera vez un desierto e íbamos a poder vivir la experiencia de dormir en él. El desierto de Thar, un desierto que se extiende por parte del noroeste de La India y Pakistán.

Llegamos a Jaisalmer con un vuelo desde Delhi y nada más bajar del avión nos sorprendió un bofetón de aire caliente que nos dejó secos, se notaba que nos encontrábamos cerca del desierto. Nos recogió nuestro driver y nos llevó a nuestro hotel. Nos hospedamos en el Hotel Jaisalmer Heritage House, un hotel que nos encantó y os recomendamos, aunque es verdad que si volviéramos creo que preferiría hospedarme dentro del fuerte, porque este hotel está muy bien pero si no tienes driver puede quedar un poco lejos.

Después de dejar las maletas en el hotel y aprovechando que iba a atardecer, le pedimos a nuestro driver que nos llevara a los cenotafios de Bada Bagh, que se encuentran a unos 6 kilómetros del centro de Jaisalmer. Bada Bagh significa “Gran Jardín” y son una especie de mausoleos o estructuras donde se quemaba a los muertos para luego tirar sus cenizas al río Ganges. Por lo tanto, los cenotafios no son tumbas ni es un cementerio, sino que son memoriales a modo de crematorios, que se hacían en memoria de los maharajás y sus familiares.

Bada Bagh se puede decir que se divide en dos. En la parte de arriba  de la colina se encuentran los cenotafios de las esposas de la familia del maharajá, las cuales muchas de ellas se suicidaron saltando la pira de incineración de su marido tal y como mandaba el antiguo rito del saití.

En la parte de abajo de la colina, hay algunos cenotafios enormes y preciosos. Os recomendamos que vayáis a la hora de la puesta de sol porque las vistas, los colores y el lugar hace que todo se vuelva súper mágico y te sientas en otro planeta.

Después de visitar esta gran maravilla y disfrutar de un atardecer precioso, volvimos al hotel a cenar y dormir para estar preparados para el día siguiente.

Nuestro segundo día en Jaisalmer lo empezamos visitando el lago Gadisar. Aunque el lago es bonito, tampoco nos pareció nada del otro mundo. Se trata de un lago artificial que se creó para abastecer de agua a los agricultores de la zona. Alrededor del lago se fueron construyendo templos, y tal vez ese sea su mayor atractivo hoy en día. Una vez llegas a Jaisalmer, debes visitar el lago, pero seguramente después de visitar Udaipur o dar un paseo por el Ganges a su paso por Varanasi, este lago se quedará en nada. La entrada al lago es gratuita.

Después del lago, nos dirigimos directamente al fuerte de Jaisalmer. Nada más verlo entendimos porqué le llaman “la ciudad dorada”. Este fuerte es una de las pocas fortalezas vivas del mundo, puesto una cuarta parte de la población reside dentro del fuerte. Es un fuerte precioso y su color a arenisca hace que te transportes miles de años atrás, de ahí que se conozca como “la ciudad dorada”. Hay un montón de miradores y “rooftops” donde admirar el fuerte desde las alturas. De hecho, veréis muchos carteles anunciado “el mejor rooftop de Jaisalmer”. Curiosamente todos tienen el mejor mirador de la ciudad :). Lo más aconsejable es perderse por sus callejuelas y volverse a encontrar. No os dejéis ninguna por atravesar porque son todas preciosas! Nosotros disfrutamos mucho paseando por sus calles e hicimos varias compras. Raul se lo pasó pipa regateando!

Otro de los atractivos que encontraréis dentro del fuerte de Jaisalmer son sus siete templos Jainistas. La entrada cuesta 200 rupias por persona y hay que descalzarse para entrar (como en todos los templos de La India). Estos templos fue nuestro primer contacto con este tipo de religión y aprendimos que en el jainismo se cree que todo ser vivo posee alma, por lo que no comen nada que provenga de animal. La verdad es que por fuera son preciosos y, alguno de ellos, nos dejó con la boca abierta cuando lo visitamos por dentro.

Fuera del fuerte visitamos las Havelis de Jaisalmer. Un haveli son las antiguas construcciones típicas de las viviendas en el Rajastán. Las havelis no tienen porque pertenecer a gente rica, sino que es un tipo de construcción con características arquitectónicas adaptadas al clima y a las condiciones económicas de sus propietarios. Las 3 havelis que todavía quedan en Jaisalmer sí que pertenecieron a ricos comerciantes del siglo XIX que los construyeron en madera y piedra caliza de color dorado. Son como palacios de la época y la verdad que alguna de ellas os sorprenderá por el nivel de precisión y ciudado en su construcción.

Las havelis que podéis visitar en Jaisalmer son tres:

Patwon-Ki-Haveli: considerado el más famoso y es que fue el primero en ser construído en Jaisalmer. Este haveli se puede visitar en su interior. Nosotros no entramos porque estuvimos leyendo que no merecía la pena y que lo bonito era verlos por fuera. Si entráis ya nos contaréis qué tal.

Nathmal Ji Ki Haveli: Este haveli fue residencia del primer ministro de Jaisalmer Diwan Mohata Nathmal. Su construcción se llevó a cabo por dos arquitectos distintos y como cada uno de dedicó a crear diferentes zonas no consiguieron llevar una continuidad y el edificio acabó con una forma irregular.

Salim Ji Ki Haveli: Este Haveli es el que más cerca se encuentra del Fuerte de Jaisalmer. El edificio que vemos en la actualidad se construyó en el año 1815 y estaba ocupada por la familia Mehta de Jaisalmer, unas de las familias más conocidas y poderosas de su tiempo.

Después de la visita a los 3 havelis y callejar un poco por fuera del fuerte, era la hora de comer, así que buscamos un sitio que nos habían recomendado. El lugar es un “rooftop” que se llama Natraj Restaurant. El sitio era muy normal y la comida también era bastante normal.

Tras reponer fuerzas volvimos al coche y es que tocaba porner rumbo a…

El desierto de Thar

El desierto de Thar ha sido nuestra primera vez visitando un desierto, así que solo por eso, ya es especial. Dicen que si ya has visitado otros desiertos, este se quede en nada porque no se trata de kilómetros de desierto ni dunas infinitas, pero como os contaba, para nosotros fue el primero y nos encantó. Lo bueno de eso es que nos hemos quedado con ganas de más y estoy segura de que planearemos futuros viajes para conocer otros.

Este desierto se encuentra en la frontera entre La India y Pakistán, a tan solo 10 kilómetros de Pakistán.

La ciudad donde se encuentra el desierto se llama Khuri, y se encuentra a una hora en coche de Jaisalmer. La ciudad de Khuri no la visitamos, sino que nos fuimos directamente al campamento donde cenaríamos y pasaríamos la noche, y allí nos esperaban nuestros camellos. Al ir dos, podíamos elegir si ir en el mismo camello o cada uno en uno. Nosotros elegimos ir cada uno en un camello para vivir la experiencia en igualdad de condiciones.jeje. Nos encantó pasear en camello por el desierto de Thar. Fuimos todo el camino acompañados de un local, quién se portó de maravilla con nosotros y nos paraba donde queríamos para hacer fotos. Además, nos llevó a una de las dunas más chulas del desierto (hay muy pocas) y estuvimos jugando con la arena. Después de pasear durante unas dos horas en camello, paramos en unas dunas a ver el atardecer. Había mucha contaminación, estaba nublando y había mucha arena en suspensión, por lo que el atardecer no fue todo lo guay que esperábamos, eso sí, lo disfrutamos con varias parejas de españoles y lo pasamos pipa!

Antes de que anocheciera volvimos al campamento donde nos sirvieron una cena con espectáculo. Después de cenar teníamos que decidir donde dormir, si en el desierto o en el mismo campamento. Nosotros decidimos envalentonarnos y, aunque las predicciones del tiempo no eran buenas, decidimos pasar la noche en el desierto. Nos llevaron en un 4×4 de nuevo a las dunas, donde habían montado varias camas. Eramos un total de 7 españoles, que, como buenos españoles, pedimos que nos pusieran las camas todas juntas. La idea era ver el cielo estrellado y el amanecer. Ni una cosa, ni la otra. La primera parte de la noche fue muy divertida, estuvimos contando historias y riendo, a veces llovía con poca intensidad y nos tocaba taparnos hasta arriba. Hubo un momento donde se puso a llover más fuerte y al final decidimos volver al campamento y dormir a cubierto. Tendremos que volver al desierto para ver sus magnificos cielos estrellados y su amanecer entre dunas.

La excursión al desierto de Thar la teníamos incluída en nuestro itinerario con el driver, por lo que no os podemos decir dónde la reservamos. Os dejamos aquí el link de una de las webs que hace “camel safari”. Hay más. Buscar “camel safari” en google y encontraréis más empresas. Nosotros hicimos la excrusión básica de medio día, pero también hay excrusiones donde pasas el día en el desierto y visitas también el pueblo de Khuri. Una cosa que tenéis que tener en cuenta es el tema del sol y del calor. La verdad es que nosotros no pasamos calor porque justo coincidió que estaba nublado y no hacía excesivo calor, además de que la excrusión empezaba a las 17 horas, pero si cogéis la excrusión de todo el día tenerlo en cuenta. Si dormís en el desierto también tener en cuenta que por la noche puede refrescar. Aunque a nosotros nos dieron unas mantas, no está de más que os llevéis alguna manga larga y algún pañuelo.

Finalizada nuestra visita en Jaisalmer y en el desierto de Thar, nos levantamos temprano para poner rumbo a la siguiente ciudad que íbamos a visitar: Jodhpur!

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Agra, la ciudad donde se encuentra el Taj Mahal

Agra, la ciudad donde se encuentra el Taj Mahal

Agra, la ciudad donde se encuentra el Taj Mahal, no tiene más interés que ese. Ser la ciudad donde se ubica esta maravilla del mundo moderno y que es alucinante. Llegamos a Agra con nuestro driver, desde Jaipur pasando por Abhaneri y Fathepur Sikri, dos ciudades que se encuentran de camino entre Jaipur y Agra.

¿Quién no conoce el Taj Mahal?¿Cuántas veces lo habréis visto en televisión, revistas, documentales, reportajes,…? Yo lo había visto cientos de veces y cuando lo tuve delante no me lo podía creer. Menuda obra de arte! Una vez allí entendimos por qué era una maravilla del mundo.

El Taj Mahal es un mausoleo hecho por amor. Su construcción tardó unos 22 años en completarse, desde el 1631 al 1654. Una de las esposas del emperador Shah Jahan, Arjumand Banu Begum, le pidió que, a su muerte le condeciera dos deseos: Primero, que cuidara de sus 14 hijos (fue la única esposa que le dio hijos) y segundo,  le construyera un mausoleo, cosa que hizo el empreador, mandando contruir la obra de arte que es el Taj Mahal después de que su esposa falleciera dando a luz de su decimocuarto hijo.

Eso es el Taj Mahal, la mayor obra de arte hecha por amor…y eso se nota!

El edificio en sí ya es una locura pero cuando te cuentan cómo fue construído, la cantidad de obreros que trabajaron en él (20.000), el tiempo que tardó en completarses y que las florituras no son pinturas, sino piedras semipreciosas incrustradas en el mármol…ya terminas de alucinar! El mausoleo se construyó de piedra pero luego se cubrió todo de mármol blanco.

Además de eso, la historia que hay detrás del Taj Mahal es bastante interesesante. No se sabe si es verdad o es leyenda pero, se dice, que el emperador Shah Jahan mandó construir un edificio idéntido al Taj Mahal pero en negro en la otra parte del río Yamuna. El hijo del emperador, en contra de que se construyera otro edificio idéntico, destronó a su padre y lo encerró en el Fuerte Rojo de Agra en una habitación que tenía vistas al Taj Mahal para que todos los días pudiera ver la tumba de su esposa. Cuando el emperador murió, su hijó mandó que fuera enterrado al lado de su madre, en el Taj Mahal, rompiendo así la simetría perfecta del conjunto. También cuenta la leyenda que cuando las obras del Taj Mahal terminaron el emperador hizo que les cortaran las manos a todos los obreros para que nunca pudieran construir una obra igual.

Además, el Taj Mahal no es solo el edificio que todos conocemos, sino que es todo el complejo, que está formado por el mausolero, una mezquita, una casa de invitados y jardines.

El mausoleo es perfectamente igual en sus 4 costados. Da igual por donde lo mires. Nosotros lo vimos por sus 4 lados. De frente nada más entrar al complejo con las fuentes y los jardines de cara, del lado de la mezquita y de la residencia, donde suelen estar menos concurridos y las fotos salen mejor, y desde la otra parte del río Yamuna donde hay un mirador. Os aconsejamos ir a este mirador al atardecer. El Taj Mahal va cambiando de color de más blanco a más amarillo conforme el momento del día y el sol, así que si tenéis un día despejado seguro que viviréis una puesta de sol preciosa. SI no queréis pagar o está cerrado, justo donde se compra la entrada de este mirador hay un camino de unos 100 metros que os lleva a la orilla del río donde se tienen las mismas vistas. Nosotros tuvimos que ir a este sitio porque llovía mucho y ya habían cerrado el mirador de pago.

Como decíamos, el conjunto del Taj Mahal es totalmente simétrico excepto en su sala principal donde se encuentra la tumba del emperador, al lado de la de la emperatriz, la cual sí que se encuentra en el centro. Actualmente las tumbas reales se encuentran a 10 metros bajo el nivel del suelo y lo que se ve es una réplica exacta de lo que son las tumbas originales.

En cada esquina del mausoleo se eleva un minarete, de 40 metros de altura cada uno de ellos. Los 4 minaretes son también simétricos y tienen una leve inclinación hacia fuera. Eso fue construído así para que, en caso de un terremoto o derrumbe, los minaretes no cayeran hacia dentro y dañaran el mausoleo.

De verdad que la historia que lo rodea y su construcción hizo que entendieramos que se hubiese llevado el título de maravilla del mundo moderno. Sin duda, lo es!

La entrada al complejo del Taj Mahal cuesta 1.000 rupias (1.050 si pagas con tarjeta). El precio incluye una botella de agua fresquita y unos calcetines desechables para cubrirte los zapatos cuando entres al mausoleo. Los precios de las entradas comprobarlos porque cambian con bastante frecuencia. Nosotros no encontramos ningún precio similar al que habíamos leído en blogs, incluso en la guía. Os dejamos aquí la web oficial del Taj Mahal donde aparece la información actualizada.

¿A qué hora visitar el Taj Mahal? Aquí cada uno que decida en función de sus intereses. Nosotros os contamos lo que hicimos. La noche de antes habíamos dormir en el hotel Taj Resort, el cual se encuentra a 15 minutos andando del complejo del Taj Mahal. Ese día nos levantamos a las 5.00 de la mañana para comprar la entrada a las 5.30 y entrar a las 6 en punto y así poder ver el amanecer. El Taj Mahal está abierto desde el amanecer hasta el atardecer, así que no vais a tener problema y podréis ir a verlo cuando queráis. Eso si,una vez salgáis no podréis volver a entrar.

Entramos a las 6 de la mañana y estuvimos dentro casi 4 horas. Se os pasará el tiempo volando. Aunque el complejo se puede visitar rápido, lo suyo es sentaros en algún banco a contemplarlo con tranquilidad, además de hacerle 200 fotos. jeje. Que por cierto, hay muchos indios que por unas cuantas rupias estarán encantados de haceros un book. Los hay que llevan sus cámaras y luego te las envían, pero los hay que te las hacen con tu cámara. Aunque nosotros preferimos hacernos las fotos nosotros, nos consta que hacen fotos muy chulas y algunas bastante originales.

Os aconsejamos alojaros en un hotel en el que podáis ir andando al Taj Mahal porque unos 500 metros antes de llegar solo dejan pasar automóviles eléctricos por el tema de la contaminación. Aunque a cualquier hora del día podéis coger un tuk tuk para ir, si os alojáis cerca os ahorráis el precio del tuktuk y tener que regatear porque vais andando. Además, si vais temprano como nosotros, luego igual aun os da tiempo a daros una ducha en el hotel (si os sale un día de calor es abrasador) y poder desayunar.

A parte del Taj Mahal, en Agra podéis visitar el Fuerte Rojo, Patrimonio de la Humanidad. Lo bueno de esta ciudad es que, como no tiene nada más que estas dos cosas, con que estéis una noche es suficiente y podréis ir con muuuucha calma. Para ir al Fuerte Rojo sí que fuimos con coche. La entrada cuesta 600 rupias si enseñas la entrada del Taj Mahal, sino cuesta 650 rupias. Nosotros no lo sabíamos y las llevábamos de milagro. De nuevo, el precio puede variar cuando vayáis. Aquí ni en la página web era correcto.

En el Fuerte Rojo de Agra es donde estuvo encarcelado (o se recluyó él mismo cuando falleció su esposa, la historia es confusa) el emperador que mandó construir el Taj Mahal cuando fue destronado por su hijo por querer construirse un mausoleo como el de su esposa pero en negro en la otra parte del río Yamuna. Se dice que el emperador tenía una habitación con vistas al Taj Mahal y lo cierto es que, lo que más nos gustó del Fuerte Rojo de Agra, fueron las vistas que desde allí hay al Taj Mahal. Aunque es verdad que se ve a lo lejos y pequeño, ver el Taj Mahal no dejar de ser impresionante.

El Fuerte Rojo de Agra nos gustó. No al nivel de Amber Fort o la Fortaleza Mehrangarh de Jodhpur, pero nos gustó  y os aconsejemos que entréis.

Como os comentábamos antes, nos recreamos en esta visita. No teníamos nada más que hacer en Agra y nuestro tren no salía hasta las 23.30 horas de la noche, así que nos lo tomamos con calma y estuvimos allí algo más de 3 horas. Además de esto, el Fuerte es bastante grande.

Lo que más llama la atención del Fuerte Rojo de Agra, como su nombre indica, es su color rojo, ya que, fue construído principalmente con arenisca roja. Aunque hay algunas estancias que son totalmente blancas porque fueron construídas de piedra y mármol.

Después de visitar el Fuerte Rojo de Agra, comimos en un restaurante que encontramos por TripAdvisor. Se llamaba The Global Savour y tenía muy buenas puntuaciones. A nosotros no nos pareció nada del otro mundo. Si no encontráis nada mejor, puede ser una opción. Lo que sí que nos encató fue el trato. El camarero que nos atendió fue super amable, estábamos solos y después de comer se sentó a tomarse un te con nosotros.

Tras al comida, fuimos al mirador que os hemos comentado más arriba donde se ve el Taj Mahal desde la otra parte del río Yamuna. Lo malo es que llovía a cántaros y no pudimos ver el atardecer, aún así, nos llevamos un buen recuerdo de nuestra última visión de esta gran obra de arte.

Y, aquí, terminó nuestro paso por Agra. Solo nos quedaba coger un tren nocturno para llegar hasta nuestro siguiente y último destino en La India. El lugar más sagrado de la Tierra: Varanasi!

Qué ver en la caótica Delhi

Qué ver en la caótica Delhi

Delhi fue nuestro primer contacto con La India. La caótica Delhi. Llegamos a las 23 de la noche con un vuelo de la compañía Aeroflot desde Moscú (unas 6 horas de vuelo). Nada más llegar nos recogió nuestro driver y nos llevó al hotel. El hotel ni os lo recomiendo. La zona no nos gustó nada. Llegar a las ciudades de noche es algo que no me gusta mucho porque suelo llevarme una impresión errónea (también me pasó en Arusha-Tanzania). Lo vimos todo tan oscuro, perros ladrando alrededor de nuestro coche, el driver que no tenía muy claro donde iba…. En fin, que lo único que queríamos era dormirmos para levantarnos al día siguiente y empezar con buen pie.

Nueva Delhi es la capital de La India y es una locura. Solo la ciudad cuenta con casi 20 millones de habitantes. Realmente la ciudad se dividide en Nueva Delhi y Old Delhi (o Delhi a secas). Es cierto que se nota diferencia entre una y otra. Nueva Delhi se caracteriza por sus anchas avenidas y por encontrarse allí las instituciones más importantes del Gobierno. La vieja Delhi es más auténtica, con sus edificio más antiguos y sus callejones.

Aunque no es la ciudad que más nos gustó de La India. Delhi nos gustó, y para ser el primer contacto con este país nos dejó bastante impresionados. Os aviso desde ya que es un caos de ciudad. Hay vacas por todos lados. No hay un segundo donde haya silencio y no se oiga un claxón, hay millones de personas y un tráfico horrible. A cambio de eso tiene algunos edificios a los que merece la pena visitar porque son increiblemente bonitos.

¿Cómo desplazarse por Delhi? Nosotros teníamos a nuestro driver que nos llevaba a todos lados, pero lo bueno que tiene Delhi es que tiene metro. Es una ciudad enorme donde las distancias son muy largas, pero se puede ir en metro a las ubicaciones principales. También encontraréis muchos tuk tuk.

Qué visitamos en Delhi

Empezamos el día visitando la Mezquita Jama Masjid, una de las mayores mezquitas de La India. La mezquita abre a las 9 de la mañana.

Aunque en todas las guías y blogs habíamos leído que era gratuita y solo se pagaba por la cámara, o justo había cambiado  en agosto de 2018, o nos vieron cara de acabar de aterrizar, el caso es que nos cobraron 300 rupias a cada uno por entrar.

Para entrar te tienes que descalzar. Nosotros dejamos las zapatillas en la puerta y luego creo que pagamos 40 rupias a los chicos de la entrada por habernoslas guardado.

Una vez dentro, la Mezquita es bastante grande y tiene una cúpula preciosa. Nos sorprendió que había mucha gente y muchos locales. Además, hay un minarete al que se puede subir pagando 100 rupias más. El minarete mide uno 40 metros y hay 139 peldaños para subir hasta lo alto. Nosotros subimos y las vistas son muy recomendables. Se ve todo Delhi desde las alturas y creo que merece la pena.

Después de la visita a la Mezquita, el driver nos llevó a Raj Ghat, el memorial en recuerdo del líder hindú Mahatma Gandhi. Aquí es donde fue incinerado  en el año 1948 y hoy en día se encuentra un jardín con una losa de mármol negro marcando el lugar donde fue incinerado. Esta visita sí que es gratuita y también hay que descalzarse. Se trata de una visita corta que, si tenéis tiempo, no está de más.

De Raj Ghat fuimos a la visita más esperada del día, la tumba del emperador Humayun. La habíamos visto en fotos y habíamos leído que el Taj Mahal se inspiró en esta obra de arte, lo que no sabíamos es todo lo que alberga este complejo. Hay más tumbas además de la más famosa de Humayun, y a nosotros nos encantaron.

La entrada cuesta 500 rupias por persona a todo el complejo. La tumba principal y más famosa es la de Humayun, la cual fue ordenada construir por la viuda principal del emperador. Para su construcción se utilizó arenisca roca y detalles en mármol blanco y negro. No se sabe la fecha exacta de su construcción pero se dice que es del año 1574.

Como os decíamos, además de esta tumba principal, en el complejo se encuentran otras tumbas. Al entrar a la derecha hay dos especies de mausoleos que ya hacen que la visita merezca la pena. Una de ellas es la tumba de ISA Khan Niazi, donde reposan los restos de uno de los subalternos de Humayun.

La tumba de Humayun fue lo que más nos gustó de Delhi.

La siguiente visita del día fue la Puerta de la India, ubicada en la avenida principal de Delhi, Rajpath, o camino de los Reyes, fue construída para conmemorar a los soldados indios que murieron en la Primera Guerra Mundial. Es un monumento bastante moderno, que tardó 10 años en construirse, desde 1921 a 1931. Los nombres de los soldados que murieron en estas guerras están inscritos sobre las paredes del monumento.

El lugar en sí es bastante amplio y enorme, ahora bien, el agobio allí es de las mismas dimensiones. Muchísimos locales se ofrecen a venderte cualquier cosa o a hacerte fotografías. Te pasas el paseo diciendo: no, gracias.

Opuesto a la Puerta de La India en la misma avenida se encuentra la Residencia del Presidente de La India. La distinguiréis enseguida por su cúpula.

Después de visitar al puerta de La India y teniendo en cuenta que varios sitios que teníamos previstos visitar estaban cerrados por ser lunes y que a las 17 cierra todo, el driver nos propuso llevarnos a un templo sij. Para nosotros era nuevo, ni siquiera conocíamos esa religión. Así fue como terminamos en Gurdwara Bangla Sahib, el principal templo sij de la ciudad de Delhi. El sijismo es una religión india que se desarrolló en el contexto del conflicto entre las doctrinas del hinduísmo y del islam durante los siglos XVI y XVII. Se les reconoce por el tipo de turbante que llevan. Supuestamente no se pueden cortar el pelo y lo llevan todo enrollado con el turbante. La baraba tampoco se la pueden cortar.

Fuente: https://travel.sygic.com/es/poi/gurdwara-bangla-sahib-poi:22889

Justo el día que fuimos estaban celebrando algo y estaba repleto de gente. La verdad es que éramos los únicos no locales y nos sentíamos bastante raros, aunque la gente era super amable y nos invitaban a entrar al templo. Aquí además de descalzarte, debes cubrirte la cabeza.

El último punto del día fue el mercado de Karol Bagh. Este mercado quedaba justo al lado de nuestro hotel pero no nos gustó nada. Era demasiado demasiado local. Me explico. Vendían ropa para locales. No había cosas de artesanía, ni cosas típicas de allí, ni comida ni nada. Solo ropa de mercadillo para locales. Estuvimos paseando y curioseando por lo diferente que nos resultaba todo. Nos miraban mucho porque éramos los únicos locales. Este mercado no os lo recomendamos a no ser que queráis vivir la experiencia de estar rodeados solo de indios, porque os aseguramos que turistas allí, no van.

Aquí terminaba nuestro primer día en Delhi. Agotados de no parar, del ruido, del bullicio, de las motos, en definitiva, agotados del caos!

Qué nos quedó pendiente

Tener en cuenta que lo lunes cierran varias atracciones turísticas de Delhi, entre ellas, el Fuerte Rojo y el templo Akshardham. El Fuerte Rojo de Delhi no nos importaba tanto porque ya nos habían adcertido que nos íbamos a cansar de visitar Fuertes en La India y, además, aconsejaban visitar el Fuerte Rojo de Agra. De todos modos, si nos hubiera sobrado tiempo y hubiera estado abierto, lo habríamos incluído en nuestra visita.

Lo que sí que nos habría encantado conocer fue el Templo Akshardham. En realidad Akshardham es un complejo de templos hinduístas de muy nueva creación. Fue inaugurado en el año 2005. El edificio principal fue construido con piedra arenisca y mármol. La entrada es gratuita pero te hacen dejar todas tus pertenencias en una consigna. No se pueden hacer fotos y para asegurarse te hacen depositar todo lo que lleves encima. Leímos que es bastante seguro porque le hacen fotos a todo antes de que lo deposites por si luego faltara algo.

Otro templo que se puede visitar es el Templo de Loto. Nosotros no lo visitamos, pero si algo nos llamaba la atención era su construcción, que representa una flor de loto blanca semiabierta. Además es un templo dedicado a todas las religiones existentes. No hay ninguna imagen y cualquiera puede ir a orar. Su entrada también es gratuita.

Por último, el mercado al que deberíamos haber ido y no al que fuimos:Chandni Chowk. Se encuentra en la zona del Fuerte Rojo y Jama Masjid y por lo que leímos y nos contaron, es un mercado tradicional donde se venden productos artesanos y tradicionales.

Hasta aquí nuestro primer día en La India, nuestra experiencia de un día en Delhi, lo que pudimos ver y lo que nos habría gustado ver. Esperamos que os haya gustado y os sea útil para organizar vuestros viajes. Si no queréis perderos los siguientes posts de La India, suscribiros a nuestra web y estaréis al corriente de todo los primeros.

Ruta de 12 días en el Norte de India

Ruta de 12 días en el Norte de India

Si tuviésemos que definir India con una palabra, ésta sería INTENSIDAD. Como contábamos en el post de información práctica para viajar al norte de India, este país es intenso y ello puede provocar en ti varias sensaciones. Que te encante, que lo odies, que te agobie, que te desespere, que te haga gracia. Lo que sea, menos dejarte indiferente, porque de una manera u otra, La India deja huella.

Nosotros decidimos visitar el Norte de India con conductor y os contábamos el porqué en la página de India. En resumen, para el tiempo que teníamos era más cómodo, rápido y nos permitía visitar más cosas en el mismo tiempo que haciéndolo en trenes. Nosotros diseñamos nuestro viaje nosotros mismos y luego contratamos el conductor desde España. Siempre con gente local que son los que mejor precio ofrecen y con los que se puede negociar.

La ruta que nosotros hicimos fue la siguiente:

Día 1: Delhi

Día 2: Vuelo Delhi-Jaisalmer

Día 3: Jaisalmer y desierto de Thar (noche en el desierto)

Día 4: Jaisalmer- Jodhpur

Día 5: Jodhpur-Ranakpur- Udaipur

Día 6: Udaipur

Día 7: Udaipur-Jaipur

Día 8: Jaipur

Día 9: Jaipur-Abhaneri-Fatehpur sikri-Agra

Día 10: Agra (tren nocturno Varanasi)

Día 11: Varanasi

Día 12: Varanasi

Delhi

Jaisalmer

Desierto TharJodhpur

Udaipur

JaipurFathepur Sikri

Agra
Varanasi

 

¿Por qué hicimos esta ruta?

Nosotros teníamos claros algunos sitios que queríamos visitar entre los que estaba: Jaisalmer, Jaipur, Agra y Varanasi. La verdad es que es una ruta donde haces muchos kilómetros y hay mucha gente que termina suprimiendo Jaisalmer o Varansi, pero nosotros no queríamos dejar de visitar ninguno de los dos sitios. Se nos plantearon varias formas de desplazarnos pero finalmente decidimos coger un vuelo de Delhi a Jaisalmer y un tren nocturno de Agra a Varanasi. El resto lo hicimos todo con conductor.

Una de las ciudades que nos dio pena suprimir fue Pushkar. Nos habían hablado muy bien pero al final habría sido un estrés. Si el viaje ya fue cansado, si encima hubiésemos añadido un sitio más, no se cómo habríamos acabado. Mi consejo es que os marquéis unos imprescindibles y que del resto, seleccioneis lo que queréis ver y si tenéis que suprimir alguna cosa, lo hagáis porque sino terminaréis muy cansados y no os dará la sensación de haber disfrutado de ninguna ciudad tranquilamente.

Esta fue nuestra ruta y cómo lo hicimos nosotros.

¿Qué es lo que más nos gustó?

Es difícil quedarse con una sola cosa de este viaje. El Taj Mahal es impresionante y no solo lo que ves, sino lo que te cuentan y cómo lo ves. Estando allí entendimos porqué es una de las 7 maravillas del mundo moderno. Está hecho con mimo y mucho mucho amor. Os lo contaremos todo en un post dedicado a Agra, la ciudad donde está el Taj Mahal.

Otra de las cosas que nos encantó fue Jaisalmer. Es una ciudad muy bonita y la experiencia de andar por el desierto y pasar una noche allí fue algo que no olvidaremos nunca. Sin duda, una de las mejores experiencias de nuestro viaje a India.

Si nos tenemos que quedar con un fuerte de todos los que vimos, este seria el de Jodhpur. Impresionante el fuerte en sí y sus vistas.

Udaipur fue mi enamorada. Es cierto que es más tranquila que el resto de ciudad, y esto lo entendí una vez nos habíamos ido de allí. Sus calles están limpias, su gente es super amable, y sus vistas desde el otro lado del lago Pichola son preciosas y más al atardecer.  Os recomendamos que la visitéis y que hagáis noche. Nosotros hicimos dos noches allí y la pudimos disfrutar bien.

Y Varanasi nos impactó. Qué ciudad! Qué caos! Que curioso todo lo que pasa a orillas del río más sagrado de la tierra, el Ganges. No podéis descartar Varansi de vuestro itinerario, para mi, un imprescindible para entender muchas cosas de las que ocurren en India.

Esta fue nuestra ruta y algunos de nuestros consejos. Gracias por leernos. En los siguientes posts os contaremos recomendaciones sobre qué ver, donde dormir y donde no, donde comer, y donde no y algunos consejos sobre cada ciudad de las que visitamos. Si quieres ser el primero en enterarte de nuestras novedades, no olvides suscribirte a nuestro blog.

 

Qué sector visitar de la Gran Muralla China

Qué sector visitar de la Gran Muralla China

Tras la avalancha de comentarios en una foto que publicamos en Instagram de Raul completamente solo en la Gran Muralla China, hemos decidido redactar esta entrada y hablaros de los distintos sectores y posibilidades para visitar la Gran Muralla China desde Pekín. Pero antes, un poco de “culturilla” general.

La Gran Muralla China es una antigua fortificación que se empezó a construir en el Siglo V antes de Cristo. Prácticamente hasta el Siglo XVI estuvo en construcción y reconstrucción y su fin era proteger la frontera norte del Imperio Chino durante las sucesivas dinastías imperiales de los ataques de los nómadas xiongnu de Mongolia y Manchuria. La Gran Muralla China cuenta con la friolera de, aproximadamente, 7.000 kilómetros de largo. Impresionante, no? Desde el año 2007 es una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno.

Podemos decir que hay unos 8 sectores para visitar la muralla China (siempre hablamos desde Pekín). Nosotros os vamos a enumerar los 4 que creemos más interesantes, dos por conocidos y cercanía a Pekín y otros dos porque son más auténticos y son en los que estaréis prácticamente solos. Os los enumeramos con las distancias para llegar a cada uno de ellos.

Fuente de la foto: www.travelchinaguide.com

 Badaling: Se encuentra a 70 kilómetros de distancia de Pekin y por ese motivo este sector se encuentra masificado, por eso y porque es apta para todos los públicos debido. No hay prácticamente desnivel y el paseo es corto. Hay tours que salen a diario desde el centro de la ciudad y en menos de hora y media te plantas allí (para nosotros esta NO era una opción). Si queréis sacaros una foto vosotros solos como la de Raul, este este tampoco será vuestro sitio….jeje. Además, esta zona está reconstruida y se encuentra perfectamente conservada. Digamos que no es tan auténtica como en otros sectores.

¿Cómo llegar? Aquí podéis ir en autobús o en tren. Si vais en autobús tenéis que coger el número 919 en la estación Deshengmen que os lleva directos a Badaling por 12 yuanes. Si vais en tren, esta sale desde la estación de trenes del norte. El tren es el Beijing Intercity Railway, línea S2 y tiene 6 paradas hasta llegar al sector de Badaling. Se tarda una hora más o menos en llegar y el precio son 6 yuanes por trayecto. Revisar las horas de ida y vuelta antes de ir para aseguraros.

El precio de visitar esta parte de la muralla son 40 o 45 yuanes dependiendo si vais en temporada baja o no.

Mutianyu: Se encuentra a 75 kilómetros de distancia de Pekín, suele estar menos masificado que Badaling (aunque no conseguiréis la foto asolas) porque hay algo más de desnivel y se requiere un mínimo de forma física. En realidad si no os queréis desplazar mucho y queréis hacer un poquito de ejercicio, esta puede ser una buena opción. Hay también un telesférico que te lleva hasta la parte de arriba y luego puedes bajar en tobogán. Seguro que es muy divertido.

¿Cómo llegar?  Si queréis ir “a vuestro aire”: En transporte público, desde la parada de Dongzhimen podéis coger el autobús número 867 y llega directamente a Mutianyu , pero solo en temporada alta, entre el 15 de marzo y el 15 de noviembre. El resto del año podéis coger los autobuses 936 o 916 hasta Huairou, a 17 km de Mutianyu y desde ahí coger un taxi hasta la muralla. Podéis también coger un tour o un chófer privado y regatear el precio.

El precio de la entrada de este sector son 45 yuanes. Si queréis subir en teleférico son 80 yuanes, y si queréis ir y volver en teleférico, 100 yuanes.  En este sector se puede bajar en tobogán. La bajada en tobogán cuesta 80 yuanes. Si queréis subir en teleférico y bajar en tobogán, el precio son 100 yuanes. La verdad es que lo del tobogán habría estado muy chulo y sí que lo estuvimos mirando, pero finalmente decidimos que tampoco era nuestra opción. Queríamos disfrutar de la muralla sin masificaciones y queríamos disfrutarla andando.

Jinshanling: Se encuentra a unos 120 kilómetros de Pekín. Tardamos unas dos horas en llegar. Este sector es de los menos concurridos y de los menos reconstruidos, así que, además de estar solo, disfrutas de la muralla solo para ti. El trekking dura de 4 a 5 horas y pasas por unas 15 torres. Recorres alrededor de 7-8 kilómetros con bastante desnivel. Hay zonas que están prácticamente destruidas, incluso con hierbajos y es alucinante estar allí y verlo en su esencia! Aquí sí que tenéis que estar en forma para recorrerla, ya que, hay tramos bastante complicados y empinados, en los que tienes que escalar para poder subir. Muy heavy!

¿Cómo llegar? Para ir, cogimos el autobús número 980 desde la estación de Dongzhimen. Realmente, este autobús te lleva a Miyun County, a la calle Gulou Dajie Street  y desde ahí puedes coger otro autobús que te lleva a este sector. No sabemos qué pasó ese día pero una señora nos hizo bajar y regatear con un chófer privado para que nos llevara hasta la muralla, así que así lo hicimos. La experiencia fue genial. Coger un autobús de línea repleto de locales y luego regatear con uno de  ellos…fue una experiencia única y que aún recordamos con una sonrisa.

El precio de la entrada de este sector son 55 o 65 yuanes dependiendo de la época del año. Hay también un teleférico pero nosotros queríamos hacer el trekking y vivir la gran muralla China.

Simatai: Realmente nosotros queríamos visitar este sector, pero cuando fuimos estaba en obras y tuvimos que cambiarlo por Jinshanling. Simatai se encuentra a 140 kilómetros de Pekín y es la zona de la muralla más auténtica que se encuentra más cercana a Pekín. Lo guay de este sector es que hay una tirolina para bajar y que el lugar por lo visto es super auténtico. Fue una pena no poder ir a este sector, pero en nuestra próxima visita a Pekín no nos lo perderemos…jeje. De hecho, en este sector también hay un trekking que conecta con Jinshanling. Para lo más intrépidos, se puede incluso acampar porque es un tramo largo. Debe de ser increíble poder dormir en medio de la muralla, verdad? Tened en cuenta que, para visitar este sector, al igual que Jinshanling, hay que hacer un trekking con bastante desnivel, por lo que deberéis estar en forma, así que: a entrenar!

¿Cómo llegar? El bus que hay que coger es el mismo que para llegar a Jinshanling, el número 980 que sales desde Dongzhimen. Esta vez sí que tendréis que bajar en Miyun County y coger un taxi o chófer privado. No os olvidéis de regatear…en China hay que hacerlo si o si prácticamente en todo!

El precio por visitar este sector son 40 yuanes.

Consejo: llevar agua y algo de comida, sobretodo si vais a visitar estos dos últimos sectores. Nosotros fuimos en pleno agosto y el calor era sofocante… Alucinamos porque había serpas vendiendo agua congelada y te preguntabas: ¿cómo has llegado hasta aquí si yo estoy muriendome? La verdad es que nos dio la vida poder comprar agua bien fría en medio de la Gran Muralla.

Otro consejo: ir preparados en cuanto a calzado y vestimenta. Si vais en verano llevar gorra o sombrero, crema solar y ropa fresquita. Si pega el sol no hay ni un solo árbol ni sombra para resguardarse, más que las torres que vas pasando. Si vais en invierno, también deberéis ir preparados porque suele nevar, así que chequear el tiempo cuando vayáis a ir.

¿A qué sector iriáis? Nosotros si volviéramos, lo tenemos claro, Simatai, y haríamos noche en la misma muralla. Esperamos que os haya gustado este post y sobretodo que os resulte útil a la hora de organizar vuestra visita a la Gran Muralla China.

 

 

Nuestros pasos por Kuala Lumpur

Nuestros pasos por Kuala Lumpur

De camino a Nueva Zelanda decidimos hacer una “sotpover” en Kuala Lumpur y bajar a “estirar las piernas”. Hacer el viaje seguido desde Valencia nos parecía una paliza (solo desde KL ya hay 12 horas) y también nos apetecía disfrutar aunque fuera un poquito del sudeste asiático.
Hicimos dos paradas, tanto a la ida como a la vuelta y así pudimos completar lo que pensamos, son para nosotros, los imprescindibles de esta ciudad que nos enamoró.
¿Cómo llegar del aeropuerto internacional de Kuala Lumpur al centro de la ciudad?
Hay varias formas de llegar, nosotros al haber parado dos veces, os podemos hablar de dos de ellas. La primera, el tren KLIA Express, el cual coges en el mismo aeropuerto y te lleva directo a la estación KL Sentral en 28 minutos. Hay trenes desde las 5 de la mañana hasta la medianoche cada 15 minutos aproximadamente. El billete de ida y vuelta nos costó 110 ringgits por persona, lo que viene a ser unos 20 euros. Una vez llegas a KL Sentral tienes o bien que coger otro tren o monorail para llegar hasta tu hotel, o bien coger taxi (lo cual nosotros no recomendamos por lo caro que fue cogerlo justo en la estación) o bien coger “Grab”, una aplicación de la que os hablaremos seguidamente y la cual recomendamos por lo bien que nos fue a nosotros y por el servicio.
La otra forma con la que fuimos desde al aeropuerto al centro de Kuala Lumpur la segunda vez que paramos fue con Grab. Esta aplicación es como “Uber”, pero únicamente está en el sudeste asiático y los precios son más competitivos. Lo único es que para utilizar esta aplicación necesitaréis datos, algo muy económico en Malasia y que también aconsejamos. En el mismo aeropuerto, incluso antes de pasar el control de pasaportes, compramos una tarjeta de datos con la compañía Celcom. Habíamos estado informándonos antes de llegar de cuál era la mejor compañía y la verdad que a nosotros nos daba un poco igual porque solo íbamos a estar 24 horas y no íbamos a salir de Kuala Lumpur, pero si vais a viajar por Malasia es importante que lo miréis porque algunas tienen mejor cobertura que otras en según qué sitios. Nosotros compramos 2 GB por 5€ y teníamos una semana para utilizarlos. Con esa tarjeta ya podíamos utilizar Grab.
Lo bueno de Grab es que ya te dice de antemano lo que te va a costar el trayecto. Por la ubicación GPS encuentra el punto exacto de dónde estás y le dices dónde quieres que te lleve y ya te calcula el coste del trayecto, algo que te da mucha más seguridad que regatear con un taxista. Una vez aceptas el trayecto y el coste, buscan un conductor para ti y, una vez este conductor lo acepta te dice el tiempo que tarda en llegar. Normalmente suelen tardar poco porque suelen ser conductores que están cerca de donde tu estás.  Esta segunda vez, Grab nos costó 80 ringigits los dos, esto son menos de 20€, y lo bueno es que te deja en el punto que quieras, no como el tren KLIA Express que te deja en la estación y luego ya tienes que buscar otro medio para llegar donde quieras llegar.
Para nosotros, Grab fue la mejor opción, pero también hay que tener en cuenta las horas a las que uno llega a Kuala Lumpur. Nosotros llegamos a las 20.30 horas donde el tráfico ya no es tan denso. Es cierto que si llegáis en hora punta podéis tener problemas con el tráfico pero tened en cuenta que tenéis que llegar a KL Sentral y de ahí moveros.
¿Dónde dejar las maletas en el aeropuerto de Kuala Lumpur?
Algo de lo que os queremos hablar y que a nosotros nos funcionó perfectamente, fue la consigna del aeropuerto internacional de Kuala Lumpur. Como íbamos a estar 24 horas, decidimos dejar las maletas en la consigna del aeropuerto y así, en una mochila para los dos llevar lo básico para esas 24 horas. La consigna se encuentra en la planta número 3 del KLIA (terminal uno), donde están las llegadas. Esta es la terminal a la que seguramente llegarán vuestros vuelos. Dejar las dos maletas grandes nos costó 102 ringgits, unos 20€ ambas maletas por un día entero. A nosotros nos compensaba porque no queríamos ir cargados con las maletas y, además, sino las teníamos que dejar en KL Sentral porque teníamos que dejar el hotel a las 11 y nuestro vuelo no salía hasta las 20 de la tarde. Nos pareció una estupenda opción.
NUESTROS IMPRESCINDIBLES DE KUALA LUMPUR:
JALAN ALOR: Esta calle de Kuala Lumpur es mejor visitarla por la noche, donde confluyen una mezcla de olores, colores y sabores que no os podéis perder. Jalan Alor fue nuestro primer contacto con Malasia después de las Torres Petronas. Llegamos a Malasia como a las 20 de la tarde y después de dejar nuestras cosas en el hote, pusimos rumbo a las Petronas, donde nos encontraríamos con Manu y Cris, dos grandes amigos que estaban viajando por toda Asia y tuvimos la suerte de coincidir en Kuala Lumpur. Ellos nos llevaron a esta calle, que también nos habían recomendado en el hotel (por ser de lo poco que estaría abierto a esas horas) y que ya habíamos leído preparando nuestro viaje. A las 23.30 horas estábamos en Jalan Alor y el ambiente que había era propio de las 21 de la noche. Por lo visto hay ambiente toda la noche y por el día se transforma y parece ser una zona de lo más tranquila. La calle está repleta de puestos de comida asiática y dan ganas de probarlo todo.
TORRES PETRONAS: El símbolo por excelencia de Kuala Lumpur y de Malasia. Su icono. Sus torres Petronas. Esos dos grandes monstruos iguales que se alzan en 452 metros y que durante algún tiempo fueron el edificio más alto del mundo. En la actualidad han quedado relegadas al puesto nº 11 pero son tan bonitas e impactan tanto que para nosotros están en nuestro TOP 5 de edificios mundiales. Fue lo primero que visitamos nada más llegar y nos parecieron preciosas de noche. De hecho, nos gustaron más de noche que de día. Lo malo de visitarlas de noche es que no puedes acceder al parque KLCC Park. Por eso nuestro consejo es, si es posible, las visitéis de noche y de día y así podáis compararlas. De noche estuvimos por la zona de la fuente que siempre está abierta y cuando las visitamos de día estuvimos en la zona del parque KLCC. Un parque con un lago, puentes y zonas verdes donde las vistas de las torres son super bonitas.
 
-BATU CAVES: Recuerdo estar en el sofá de casa y estar viendo Pekín Express y que de repente saliera la estatua dorada del dios Muruga de las Batu Caves y pensar: quiero ir ahí! Le tenía mucha ilusión puesta a estas Cuevas y para mí merece la pena el calor que se pasa subiendo los 272 escalones para ver la cueva de este templo hindú que se dice es el más popular fuera India. Cómo me acordé de los concursantes de Pekín Express mientras subía esos escalones. Me sentía una de ellos con mi mochila y sudando la gota gorda. La diferencia es que cuando ellos subían les preguntaban cuantos escalones habían subido y si no lo acertaban tenían que volver a bajar y subir contándolos para dar con la respuesta correcta. Me imagino con la horrorosa humedad, el calor, las mochilas, sudando y tener que volver a subirlas…me muero!
La entrada  a las Cuevas es gratuita, aunque si quieres visitar la “Dark Cave” o la Cueva Villa, se pagan 35 ringgits por cada una de ellas.
Una curiosidad de las Batu es que están continuamente en construcción y reforma, por ello, se puede subir con un cubo de ladrillos o materiales de construcción para colaborar con la obra. Nosotros con nuestras mochilas, ya teníamos suficiente.

Otra cosa a tener en cuenta es que las mujeres que lleven falda o pantalón por encima de la rodilla tendrán que “alquilar” una especie de foulard o pañuelo para taparse. Pagamos 5 ringgits por un pañuelo y al devolverlo te devuelven 2 ringgits. Había gente que se quejaba porque no quería llevarlo, incluso lo achacaban al calor, a mi me gustó llevar el pañuelo!jeje!Hay que llevarlo por respeto a esa religión.

Cómo llegar a las Batu Caves: nosotros fuimos con Grab, como ya os hemos contado más arriba. Tardamos menos de 20 minutos en llegar desde nuestro hotel hasta las Batu y nos costó unos 15 ringgits (menos de 4€). Se puede ir con tren, que es la opción más económica y se coge desde la plataforma 3 de la estación KL Sentral. La línea es la línea 2 (roja) de los trenes KTM Komuter Sentul y la última parada son las Cuevas de Batu, por lo que no hay pérdida. El precio son no llega a 2 ringgits, que son 0.3€ y tarda en llegar unos 25 minutos. Eso sí, los trenes pasan cada media hora, así que si queréis ir tened en cuenta a qué hora pasa vuestro tren. Para nosotros, por el poco tiempo que teníamos, la mejor opción fue ir en coche y luego volver en coche y bajar en las torres Petronas, que era el siguiente punto que queríamos visitar.

Os aconsejamos que visitéis las Batu Caves temprano. Abren a las 7 am y cierran a las 19 horas, por lo que si podéis estar ahí a primera hora, mejor. Hará menos calor y habrá menos gente. Luego el calor aumenta y se llena de turistas. Nosotros tardamos una hora y media en hacer la visita (incluyendo la ida y la vuelta). Una vez subimos los 272 escalones ya vimos los famosos monos del lugar, que son los jefes de allí. Ir con mucho cuidado con ellos. Sobretodo si lleváis algo de comida en la mochila, no se lo piensan dos veces en abalanzarse sobre ti para quitártela. Raul vio a un mono enseñarle los dientes  a una turista que le estaba haciendo fotos. Yo casi ni los miraba…jaja. me daban bastante respeto.

Una vez bajamos de la Cueva principal, nos acercamos a la Cueva Ramayana. Están nada más bajar a la derecha. Seguro que lo veis. Aunque no entramos por tiempo, pudimos ver la enorme escultura de su entrada del dios Hanuman (mono verde). La entrada cuesta 5 ringgits y si vais con tiempo bien merece una visita.

-PLAZA MERDEKA: Esta plaza también es conocida como la Plaza de la Independencia porque fue aquí donde se bajó la bandera de Reino Unido (la Union Flag) y se izó la bandera de Malasia por primera vez el 31 de agosto de 1957. Justo cuando nosotros fuimos estaban ensayando para el desfile que se lleva a cabo todos los años el 31 de agosto, pero que este año al hacer 60 años, la fiesta que están preparando es mayor. Nosotros no sabíamos el porque estaba lleno de gradas y de militares, así que decidimos preguntar a un grupo de ellos que pasaba por allí y nos explicaron que el día 31 de agosto celebraran el día nacional. Fue por ello por lo que no pudimos hacernos una idea del verdadero tamaño de la plaza, que de verdad es enorme.

Es en la parte derecha de la plaza donde está la famosa escultura de “I love KL” y que nos encontramos con ella por casualidad.

-MEZQUITA NACIONAL DE MALASIA: Esta mezquita se encuentra a 10 minutos andando de la plaza Merdeka. Fue una pena no poder entrar a visitarla porque justo cuando llegamos estaban en hora de rezos, pero se puede visitar de 9 a 12, de 15 a 16 y de 17.30 a 18.30. Los viernes solo de 15 a 16 y de 17.30 a 18.30. Por fuera nos pareció enorme y por lo visto, por dentro tiene capacidad para 15.000 personas. Una barbaridad. El diseño de la cúpula principal de la Mezquita tiene la forma de una estrella de 18 puntas que representa los 13 estados de Malasia y los Cinco Pilares centrales del Islam.

-JALAN PETALING: Es en esta calle donde se encuentra ChinaTown y el Petaling market, un mercado “nocturno” que abre de 18 a 22.30 más o menos. Nosotros habíamos leído que cerraba a la 1 de la mañana pero cuando llegamos sobre las 23 estaban ya desmontando muchas tiendas y no pudimos verlo en su pleno apogeo. Aún así pudimos cenar por allí y hacer alguna compra. Es una calle llena de bares, street food y de tiendas, donde si te gusta regatear, este es tu sitio. Por la noche la zona se tiñe de rojo por los farolillos que cuelgan del techo y que le dan ese toque Chino al lugar.

-TEMPLO SRI MAHAMARIAMMAN: Este templo hindú se encuentra en Chinatown, en una calle paralela a Jalan Petaling y la verdad es que llama la atención un edificio tan colorido y ornamentado en medio de una calle en el barrio chino. El templo está perfectamente encajado entre el resto de edificios de la calle. Aunque el templo data de 1873, la pirámide central de 22,9 metros de altura se construyó en 1968.  En la estructura piramidal hay 228 dioses hindúes esculpidos. La entrada es gratuita, únicamente hay que descalzarse y dejar los zapatos en una especie de “garita” que hay para dejarlos (de pago), o dejarlos en la calle. Este templo convive con con otras religiones como la budista y justo en su mima calle, ya que, a escasos metros os encontraréis el templo Guan-di. Un templo chino que llama la atención por los dos dragones dorados de su entrada.

QUÉ MÁS SE PUEDE VISITAR EN KUALA LUMPUR:

Esto fue lo que nosotros visitamos y teniendo únicamente 24 horas nos damos por más que satisfechos, pero si disponéis de más tiempo os dejamos algunas cosas de más para visitar y que, la verdad, nos habría gustado visitar:

-MEZQUITA WILAYAH: Otra de las mezquitas enormes de Kuala Lumpur con 2 minaretes y 22 cúpulas.

-BUKIT BINTANG: Es una zona que se encuentra a 15 minutos andando de las torres Petronas y nos la aconsejaron al mismo nivel de Jalan Alor. Por lo visto por la noche el ambiente es genial y también hay mezcla de sabores y olores en la calle.

-MONUMENTO NACIONAL: Es una escultura en honor a los caídos que lucharon por la libertad de Malasia y especialmente contra la ocupación japonesa. Apenas se habla de ello en las guías y en los blogs , pero si hubiéramos tenido más tiempo es algo que sí que hubiéramos visitado, ya que, hemos visto alguna foto y leído sobre ello y nos pareció interesante.

-TORRE DE KUALA LUMPUR: Esta torre, junto con las Torres Petronas, forman la imagen del skyline típico de la ciudad. Nuestra idea era subir a la Torre para ver las vistas desde allí. Costaba sobre unos 20€ subir, pero finalmente decidimos no subir porque desde la habitación de nuestro hotel (que a continuación os contamos), ya pudimos tener unas vistas de la ciudad increíbles.

-MASJID JAMEK: Esta es otra de las mezquitas más antiguas de Kuala Lumpur.

DÓNDE DORMIMOS EN KUALA LUMPUR

Nosotros nos alojamos en un apartamento en el edificio de THE FACE Suites. El edificio se llama Platinium y tiene una pisicna infinity con vistas a las torres Petronas que quita el hipo. Nosotros reservamos el apartamento por air bnb y nos costó unos 70 euros. El hotel es mucho más caro y al final las habitaciones son las mismas y la entrada a la piscina la tienes igual. Si queréis reservar por air bnb, os dejamos un descuento de 35€ pinchando aquí.

La piscina abre a las 7 de la mañana, así que, como queríamos empezar el día temprano e ir a las Batu  Caves, a las 7 de la mañana estábamos en la piscina pensando que seríamos los únicos, pero no. Cuando subimos ya había un montón de turistas que le quitaban toda la gracia al sitio. Como hasta las 8.30 no podíamos bañarnos, estuvimos pensando qué hacer. Si olvidarnos y conformarnos con meter los pies en el agua y así empezar temprano a visitar la ciudad, o pegarnos un buen homenaje desayunando en la planta 51 del hotel y esperarnos a que se hicieran las 8.30. Nos decantamos por esta segunda opción, ya que, si habíamos reservado el alojamiento en el The Face Suites era para pegarnos un bañito con vistas a las Petronas. El desayuno fue espectacular y nos costó 10€ por persona que pagamos muy gustosamente. Malasia es super barato y el desayuno nos lo pareció. Imaginaros la cantidad de comida y la calidad de la misma. Bajo nuestro punto de vista merece la pena desayunar como reyes en este sitio con vistas a la ciudad de Kuala Lumpur. Era nuestro último día de la luna de miel, así que queríamos volver a casa con el mejor de los recuerdos.jeje.

DONDE COMIMOS EN KUALA LUMPUR

Estabamos en Petaling Street cuando se acercaba la hora de comer y nos apetecía mucho comer comida asiática pero buena, así que Raul, que se le da muy bien buscar sitios chulis, encontró un restaurante con muy buenas opiniones pero que se encontraba a 15 minutos en coche desde dónde estábamos. ¿Qué hicimos? Entramos a un hostel de China Town, justo al lado del Templo Sri Mahamariamman, Raizzy’s Guesthouse y preguntar si nos dejaban ducharnos. Llevábamos todo el día sufriendo la humedad de Kuala Lumpur y queríamos irnos fresquitos al aeropuerto, nos esperaban muchas horas de vuelo antes de llegar a casa. Por 10 ringgits nos dejó ducharnos con toalla incluída.

Después de esta ducha, de nuevo cogimos un Grab y nos dirigimos al sitio que habíamos elegido para comer. Din Tai Fung, un restaurante de comida asiática que nos encantó. El restaurante se encuentra en el centro comercial Pavilion KL, en la calle Jalan Bukit Bintang. Comimos Dumplings, Dim Sum, un pastel de gambas, rollitos taiwaneses, y Buns. Increíble y super recomendable. Lo mejor, el precio!  Menos de 25€ los dos.

Os dejamos aquí el mapa con los sitios de Kuala Lumpur que visitamos para que os podáis hacer una idea de las distancias:

Ah, y no os olvidéis de viajar asegurados. Os dejamos un 5% de descuento pinchando en la siguiente foto con la mejor compañía de seguros de viaje: Mondo!